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Marina no simpatiza con gobiernos democráticos

Frei Betto
www.adital.com.br/200914

Cuba merece todos los elogios por su solidaridad con Brasil y los países pobres del mundo, dijo Frei Betto, quien recientemente recibió la Orden de la Solidaridad que otorga el Consejo de Estado de Cuba - entregada el 08 de septiembre por la Embajadora Marielena Ruiz Capote - en el Consulado de Cuba en São Paulo (SP).

En esta entrevista con el periódico Brasil de Fato, Frei Betto afirmó su preferencia por Dilma. Según él, la candidata a la presidencia, Marina Silva, está rodeada de personas que no nutren la menor simpatía por los gobiernos democráticos populares en América Latina. "En un viaje a EE.UU. Marina criticó a Cuba en materia de derechos humanos. ¿Por qué omitió en su comentario al país que más viola los derechos humanos en la historia de la humanidad - los EUA, interroga?".

Para Frei Betto, Brasil necesita con urgencia reformas estructurales, entre ellas la reforma política. "Nuestra estructura política actual como la ruleta de los casinos, es mañosa, siempre favorece al dueño, es decir, a la oligarquía política que insiste en mantener a nuestro país en el atraso", dice.

Brasil de Fato - Los movimientos sociales efectuaron a principios de septiembre, un plebiscito popular con el fin de hacer una reforma política. ¿Cómo evalúa esta iniciativa?

Frei Betto - Por lo que escuché, 1,5 millones de personas votaron por el sí, es decir, quieren una reforma política urgente con constituyente exclusiva y soberana. Yo sé que no es fácil realizar esta conquista de inmediato. Pero se hace política a partir de la acumulación de fuerzas. El plebiscito envía señales a los futuros gobernantes, indicando un anhelo y una propuesta de una parte importante de nuestra población.

¿Necesita realmente el país una reforma política?

Brasil necesita, una reforma urgente de las estructuras: agraria, tributaria, política, etc. Desde que tengo memoria consciente esta es una aspiración nacional. En la década de 1960, se habló de "reformas de base". El Partido de los Trabajadores (PT) nació asumiendo la promesa de luchar por ellas. ¡Y nada!

Nuestra estructura política actual es como la ruleta de los casinos, mañosa, siempre favorece al propietario, es decir, a la oligarquía política que insiste en mantener a nuestro país en el atraso. Son muchos los restos y vestigios de la dictadura en esta estructura, como el tipo de representatividad política. ¿Tiene sentido que (el Edo de) São Paulo, con 44 millones de habitantes, tenga el mismo número de senadores que representan a Roraima, que tiene sólo unos 500,000 habitantes? Es necesario, es urgente, prohibir la financiación de las campañas electorales de los candidatos por parte de las empresas y bancos. ¡En fin, de todos modos, la reforma política es urgente!

¿Cómo ha visto el escenario electoral actual?

Hay un dato muy positivo en el actual escenario electoral: dos mujeres progresistas están como finalistas, mientras que el candidato de la derecha cae cuesta abajo. Sin embargo, temo la elección de Marina, mi amiga, porque ella, entre otras posiciones reaccionarias, propone la autonomía del Banco Central y no apoyar la ley contra la homofobia. Prefiero seguir con lo conocido, que arriesgarme con lo desconocido. El gobierno del PT está lejos de reflejar mis sueños, como lo he subrayado en mis libros "La mosca azul" y "Calendario del Poder". Pero apuesto a Dilma!

La sociedad está cada vez más distante de los partidos políticos. ¿Por qué?

Porque los partidos odian el olor a pueblo, como confesaba el General Figueiredo. ¡Vea, la reacción a la Política Nacional de Participación Social! Los partidos progresistas como el PT, abandonaron las bases, la consolidación de núcleos populares, la formación política de los militantes. Hoy en día, se ven obligados a pagar a los jóvenes desempleados para garantizar la propaganda electoral en calles. Boaventura de Sousa Santos recientemente ha expresado su esperanza de que Lula se dedique a la refundación del PT. Estoy de acuerdo.

¿Cuál es la responsabilidad de estos casi 12 años de gobiernos del PT en el escenario actual?

El PT cometió el error de no movilizar a los movimientos sociales para asegurar su gobernabilidad, y de recurrir solo a los partidos. De ahí las alianzas espurias. La decisión de exterminar a lo mejor que había al comienzo del gobierno, el programa Hambre Cero estructurado sobre la base de comités de gestión populares, e introducir el Bolsa Familia,  administrado por los alcaldes, fue una señal clara de que el gobierno realizaría políticas sociales compensatorias y no políticas emancipadoras. Hoy en día, el PT cosecha lo que sembró...

Al parecer, la disputa será entre Dilma Rousseff y Marina Silva. ¿Cuál es su opinión?

Espero que Dilma gane, y que cumpla con lo que está prometiendo, como no independizar al Banco Central (del control del Estado), aumentar la inversión en salud y educación, ampliar el sistema de prestaciones sociales, castigar rigurosamente a los corruptos. Espero que también se empeñe en la reforma agraria, la protección de la Amazonía, en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas y quilombolas.

Una eventual victoria de Marina Silva ¿puede poner en peligro los avances progresistas en nuestro continente?

Sí, porque en su viaje a los EE.UU. Marina ha criticado Cuba en materia de derechos humanos. ¿Por qué no criticó al país que más viola los derechos humanos en la historia humana - los EE.UU.? Marina se rodea de personas que no alimentan la menor simpatía por los gobiernos democráticos populares en América Latina.

Usted recibió al Embajador de Cuba, la Medalla de la Solidaridad. ¿Cuál es el significado de esta distinción?


Recibí el 8 de septiembre, en el consulado de Cuba en São Paulo, la Orden de la Solidaridad, que me fue concedida por el Consejo de Estado de Cuba y entregada por la embajadora Marielena Ruiz Capote. La Orden, vino con una carta personal de Fidel, y un regalo de Raúl Castro. Sin embargo, es Cuba quien merece elogios por su solidaridad con Brasil y los países pobres del mundo, enviando a médicos y maestros que trabajan en las zonas más inhóspitas, al lado de las poblaciones más necesitadas.