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¿SEMANA DE 80 HORAS?

…Muchas personas discuten la actitud de Elon Musk, el hombre detrás de Tesla Motors, en relación a la vida de sus empleados fuera de la oficina. The Washington Post informó que Musk escribió un frío mensaje electrónico cuando un empleado no fue a trabajar para estar presente en el nacimiento de su hijo. Dijo Musk: “No existe ninguna excusa. Me siento profundamente frustrado. Ustedes necesitan decidir cuáles son sus prioridades. Estamos cambiando el mundo y la historia y uno o se compromete o no se compromete”. […] Conversamos con Musk hace unos años y en aquella oportunidad nos dijo lo siguiente: “Si usted trabaja en Tesla, el mínimo es realmente de 50 horas por semana y, en determinadas épocas, de 60 a 80”. (AutoblogGreen: Elon Musk scolded employee for missing work to see birth of child. Newstex Trade & Industry Blogs: 11 de mayo de 2015)

Un artículo anterior de esta serie1, donde se discutió las ventajas y desventajas de un horario de trabajo distinto al habitual, se ocupó del equilibrio trabajo-familia. La profesora Erin Reid de la Escuela de Administración Questrom de la Universidad de Boston trató este tema en forma más exhaustiva y desde un punto de vista diferente. Resumió los resultados de su investigación en un artículo titulado Why Some Men Pretend to Work 80-Hour Weeks (Por Qué Algunos Hombres Simulan Trabajar Semanas de 80 Horas) publicado en los blogs de la Harvard Business Review el 28 de abril de 2015. Allí mencionó que “es muy común que en muchos trabajos llevados a cabo por profesionales se espera que éstos sean ‘trabajadores ideales’: dedicados por entero a sus trabajos, siempre disponibles y sin la interferencia de intereses o responsabilidades personales”.

Su investigación se centró en una organización dedicada a la consultoría empresarial (también se podía haber referido a un estudio de abogados, un estudio contable o la banca de inversión, por ejemplo) con fuerte presencia en los Estados Unidos y sedes en distintos países, en la cual se esperaba que los consultores fuesen algo así como workaholics2: trabajando también de noche y durante fines de semana y estando disponibles para viajar en cualquier momento a las sedes de sus clientes. Encontró que para un cierto porcentaje de los profesionales era aceptable trabajar semanas de 60 a 80 horas, con poco control de parte de ellos tanto en relación a cuándo se trabajaban esas horas como con respecto a la necesidad de viajar.

También encontró que muchos consultores buscaban una manera creativa de mantener un equilibrio trabajo-familia y desarrollaban la habilidad de trabajar menos horas y viajar menos sin menoscabo de la calidad de las tareas que llevaban a cabo. Lo lograban de dos maneras: a) haciendo telecommuting, consiguiendo trabajar con clientes locales, situados cerca de la sede donde se desempeñaba el consultor; y controlando fuertemente la información que le llegaba a sus colegas acerca de sus movimientos; o b) apoyándose en una estrecha colaboración con sus colegas “en la que la gente intercambiaba su falta de deseo de convertirse en un ‘trabajador ideal’ y colaboraba con sus colegas a los efectos de encontrar una menor carga de trabajo. Cumplían con sus tareas en forma eficaz y sin recibir ningún ‘castigo’”. Según la investigación de la profesora Reid, un 31 por ciento de los hombres y un 11 por ciento de las mujeres estudiados ponía en práctica estas opciones.

Existía una tercera posibilidad: ¿por qué no plantearle directamente al jefe la necesidad, al menos durante cierto período, de ausentarse, trabajar menos horas semanales o viajar menos? La experiencia indicaba que algunos lo habían hecho; pero no habían logrado el resultado esperado. Fueron, más bien. “castigados” y marginalizados.

En otras palabras, los párrafos anteriores señalaron que en los niveles superiores descriptos la gente, estuviese o no ocupada, se las había ingeniado para aparecer muy ocupada al desempeñarse dentro de un sistema que parecía forzarlos a trabajar de esta manera. Existían muchas situaciones donde los integrantes de un equipo no podían admitir que disponían de capacidad no aprovechada. Estimaban que se trataba de en un medio donde se castigaba decir “no tengo nada que hacer,” pese a que “nada que hacer” podía constituir una capacidad importante para responder rápidamente a situaciones emergentes.

Muchos hombres no sólo sentían que la presión de las largas horas de trabajo restaba tiempo a la familia sino también que las responsabilidades familiares estaban mal vistas por estimárselas una distracción ─al menos para los hombres. Por otra parte era bien visto tomarse vacaciones anuales para “recargarse”. Tal vez resulte interesante señalar que según un autor el 12 por ciento de las empresas ofrecían licencia por paternidad; porcentaje más o menos igual al correspondiente a las mujeres. También tenían lugar algunas mejoras, aunque a veces con condiciones: una publicación especializada informó que Goldman Sachs había duplicado la licencia por paternidad… aunque era mejor tomarla en dos etapas.

“Muchas organizaciones no permiten todavía la flexibilidad que buscan los empleados modernos y muchas veces faltan líderes que anoten en su agenda el horario del spa o el del partido de fútbol”. ¿Cambiará a favor de los jóvenes la tendencia hacia la licencia por paternidad? ¿Valdrá la semana de 80 horas para los millenials?

Wally, el empleado de la la tira cómica Dilbert, opinó (8 de julio de 2015) sobre el tema que nos ocupa3. Primer cuadro. Wally le dice al joven Asok: “Idealmente deberías encontrar un puesto que requiriese más presencia que trabajo”. Segundo cuadro. Wally continúa: “Luego deberías desarrollar una serie interminable de ‘razones’ que justifiquen que no puedes venir a trabajar”. Tercer cuadro. Wally agrega: “El objetivo final consiste en que te paguen sólo por ser un concepto”. Asok comenta: “Disfruto de tu sabiduría”.

Guillermo S. Edelberg DBA
Profesor Emérito, INCAE Business School
www.guillermoedelberg.com.ar
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1 Ver artículo # 19 Work-family balance en www.guillermoedelberg.com.ar
2 Ver artículo # 66 La adicción al trabajo - Workaholism en sitio web mencionado.
3 Agradezco a Don Michael McCarthy, MAE IX INCAE, Profesor Adjunto de Broward College y Ana G. Méndez University System, el haberme hecho llegar esta tira cómica.

El legado del gobierno de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti Elías a los pueblos indígenas de Guatemala

El legado del gobierno de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti Elías a los pueblos indígenas de Guatemala

Irma A. Velásquez Nimatuj
www.elperiodico.com.gt/310515

Este es un análisis general, enfocado en cómo las políticas del gobierno de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti Elías afectaron a los Pueblos Indígenas de Guatemala. Tomando en cuenta que se refiere a poco más del 60 por ciento de la población total, es por ende, un análisis de país.

La necesidad de esta reflexión radica en la situación de incertidumbre política, en el fracaso del sistema democrático, la inoperancia de los partidos políticos reflejado en el accionar corrupto y delincuencial de la dirigencia del Partido Patriota. Para trazar la nueva senda de país, tenemos que ser conscientes del pasado. En ese marco, los últimos tres años y medio de este gobierno requieren de una seria reflexión desde los pueblos, para entender los errores que, luego de superada esta crisis, se traten de evitar.

1. Funcionarios indígenas sin responder a sus mandatos

Cuando agonizaba el 2011 fue electo Presidente de Guatemala el general Otto Fernando Pérez Molina (1950) y como Vicepresidenta Ingrid Roxana Baldetti Elías (1962), postulados por el Partido Patriota, quienes tomaron posesión el 14 de enero de 2012.

El gobierno se caracterizó porque, nuevamente, al asumir el poder, redujo la participación de los pueblos indígenas al Ministerio de Cultura y Deportes, asignándosela a Carlos Batzín, un activista kaqchikel que renunció en septiembre de 2014 y quien fue interpelado por más de un año en el Congreso de la República, sin que recibiera el respaldo del Presidente, más bien fue utilizado como chivo expiatorio. El Ejecutivo también nombró a cuatro viceministros indígenas, dos en el Ministerio de Cultura, una en el Ministerio de Gobernación –que fue cesada diez meses después de tomar posesión– y uno en el Ministerio de Educación. Y en diciembre de 2014 nombró a una mujer k’iche’ como Viceministra de Relaciones Exteriores.

Contrario a lo que parece, la participación de las mujeres indígenas en este gobierno se redujo cuando se comparan los datos con los primeros cien días del gobierno anterior, en el 2008, cuando, entonces, se nombró a 21 mujeres indígenas en cargos de Ministerios, Viceministerios, Secretarías o Gobernaciones Departamentales, mientras que durante los primeros cien días de este gobierno, el número de mujeres indígenas en cargos similares fue de 12, reduciéndose la presencia en un 43 por ciento.

En lo que se refiere a las instituciones indígenas, la Comisión Presidencial contra la Discriminación y el Racismo, Codisra, y la Defensoría de la Mujer Indígena, Demi, en los primeros años se mantuvieron sumergidas en crisis por luchas internas y externas, lo que facilitó la intervención del Ejecutivo en el nombramiento de las y los representantes. Tanto los funcionarios indígenas del Ejecutivo como de las instituciones indígenas, se caracterizaron porque se dedicaron a obedecer órdenes o a ponerse de alfombra, especialmente frente a Baldetti, y no respondieron al mandato institucional que debían cumplir y menos a las necesidades orgánicas de los pueblos indígenas de donde provienen.

Lo que sí creó Pérez-Baldetti, mediante el Acuerdo Gubernativo 117-2014, fue la burla denominada: Gabinete de Pueblos Indígenas e Interculturalidad, que nunca cumplió con su mandato que era deliberar y consultar a las comunidades indígenas, quedando en una simple inauguración folclórica.

2. El retroceso de los Derechos de los pueblos indígenas

Durante el gobierno del Patriota el ejercicio de los Derechos Humanos y el respeto a los derechos individuales y colectivos de los pueblos indígenas se paralizó –por no decir que retrocedió–. Una de las primeras acciones de Pérez-Baldetti fue la pretensión de una reforma constitucional que incluía la reducción de los derechos indígenas a tres artículos. Esto intentó ser una imposición neocolonial que estrechaba derechos reconocidos. Las reformas en materia indígena deben, como mínimo, superar o equipararse a lo logrado en los marcos internacionales sobre pueblos indígenas.

El gobierno de Pérez y Baldetti a través del acuerdo Gubernativo 370-2012 –que posteriormente derogó– buscó impedir la competencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos durante la época álgida del conflicto armado, cuando el Estado cometió genocidio en contra del pueblo maya.

Además, con absoluta arrogancia ignoraron la legislación internacional y nacional que reconoce los derechos de los pueblos indígenas, en cambio, impulsaron el discurso de la guatemalidad, mientras acusaron a lideresas y líderes indígenas –que no se alinearon a ellos– de ser comunistas, terroristas o delincuentes que impulsaban la fragmentación territorial y la balcanización de Guatemala –el exministro de Gobernación Mauricio López Bonilla usaba frecuentemente en sus declaraciones estas categorías para acusar a quienes protestaban–.

Igualmente, Pérez-Baldetti impunemente solaparon y permitieron el impulso de campañas mediáticas amenazantes en contra de defensores de Derechos Humanos, lideresas y líderes indígenas y comunitarios. Y lograron criminalizar las demandas indígenas con el apoyo de un amplio sector de la prensa nacional escrita, radial y televisada, así como de columnistas a sus servicios, quienes con pluma rentada se dedicaron a publicar sendos reportajes, noticias o columnas que ahora son evidencia histórica.

3. Masacres y ejecuciones extrajudiciales

En el primer año de gobierno, el 4 de octubre de 2012, cometieron uno de los hechos deleznables, la masacre de ocho hombres k’iche’ de Totonicapán y más de 30 heridos, en la Ruta Interamericana, kilómetro 171, en la Cumbre de Alaska, cuando cientos de k’iche’ de los 48 cantones de Totonicapán protestaban, primero, por el alto precio de la tarifa de energía eléctrica, segundo, por la cancelación de la carrera de magisterio y tercero, por las reformas constitucionales que anularían el poder de las autoridades comunitarias.

Previo a manifestarse solicitaron audiencia a Pérez Molina pero nunca obtuvieron respuesta. Hasta el día de hoy, los deudos aún esperan el resarcimiento pero el gobierno no ha cumplido. Entonces, ninguna cabeza rodó por esta masacre, todo se justificó y el Presidente dijo: “siento muchísimo lo ocurrido y garantizo que no volverá a pasar”. Este es un ejemplo de la deplorable política ciudadana y de la represión que Pérez impulsó en contra de los indígenas que levantaron su voz.

Frente a la conflictividad agraria Pérez y Baldetti tomaron partido por el capital nacional y extranjero y accionaron en contra de los campesinos. Uno de los casos paradigmáticos ocurrió el 14 y 15 de agosto de 2014, cuando fueron destacados alrededor de mil policías entre civiles, antimotines y soldados, en más de cien vehículos, para desalojar a solo 15 familias de la comunidad 9 de Febrero en Alta Verapaz. El resultado fueron violaciones y destrucción en tres comunidades: Monte Olivo, 9 de Febrero y Semococh, en esta última fueron ejecutados Sebastián Rax Caal, Luciano Can Cujub y Oscar Chen Quej quienes estaban
desarmados. Asimismo, detuvieron a 22 hombres, capturaron a cuatro mujeres, un anciano, un menor de edad y quedaron decenas de heridos por los efectos de las bombas lacrimógenas.

En la región del Polochic, durante este gobierno, se recrudeció el asedio y los ataques a las poblaciones, sin que existiera el mínimo interés en comprender y menos en solucionar alguno de los históricos despojos que enfrenta el pueblo q’eqchi’. Por el contrario, el gobierno en la región alentó los enfrentamientos, secuestros, detenciones y ejecuciones ilegales entre policías, Ejército y pobladores con cauda de muertos y heridos. Y mantuvo una permanente llama de confrontación que no se apaga.

4. Funesto manejo de la conflictividad social

De las acciones de este gobierno sobresalen el funesto manejo de la conflictividad social en territorios indígenas. Se mantuvo el otorgamiento, sin consulta previa, libre e informada de licencias de exploración y explotación minera –plomo, cobre, antimonio, zinc, plata, oro, cadmio, hematita, magnetita, ilmenita, cromita, titanio, volframita, tungsteno, galena, calcopirita, cobalto, níquel, entre otros metales–. Defendieron con violencia, la construcción de hidroeléctricas, geotérmicas, extracción petrolera, paso de energía de alta tensión y las concesiones de otros recursos del suelo y subsuelo a empresas nacionales y transnacionales, sin escuchar a los habitantes.

Cabe mencionar la inconformidad que no cesa en San Miguel Ixtahuacán y Sipacapa, San Marcos, en donde continuó contaminando, a pesar de las medidas cautelares de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, una de las minas de oro más grandes de Guatemala, que por Ley deja un mezquino 0.5 por ciento de regalías a cada una de las dos municipalidades, mientras la minera incrementó sus ingresos en un 40 por ciento, con un total de US$3.8 mil millones en un solo año, ante el alza de la onza de oro en el mercado internacional que superó los US$1,400.

Igualmente, el ambiente, se mantuvo tenso en Santa Cruz Barrillas, Huehuetenango, pasando por San José del Golfo, San Pedro Ayampuc y San Juan Sacatepéquez departamento de Guatemala y llegando a El Estor, Izabal.

En este marco de conflictividad, lo positivo ha sido el renacimiento identitario del Pueblo Xinca alrededor de la defensa de sus territorios en Santa María Xalapán, Mataquescuintla, San Rafael Las Flores y otras comunidades.

Por la complicidad del gobierno con las empresas extractivas, Guatemala superó los mil conflictos, mientras las comunidades sobrepasaron la realización de más de 70 consultas comunitarias de buena fe, cuyos resultados no fueron respetados, como lo garantiza el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de Pueblos Indígenas de la ONU.

También generó conflicto y malestar en las comunidades la militarización de las carreteras, municipios y colonias urbanas pobres y marginales. Sobre todo, exasperó a los habitantes los Estados de Sitio en Santa Cruz Barrillas, Huehuetenango y San Rafael Las Flores, Jalapa, y el Estado de Excepción en San Juan Sacatepéquez, Guatemala, como una forma de controlar a las y los dirigentes y a las protestas.

5. Legitimación de la criminalización de la defensa de los derechos indígenas

Pérez y Baldetti tienen el crédito de haber legitimado la criminalización de la defensa de los derechos indígenas. Durante este gobierno aumentó la represión, amenazas, detención de líderes, emisión de órdenes de captura. Por ejemplo, la lideresa k’iche’, Lolita Chávez, integrante del Consejo de Pueblos del K’iche’, sumó más de 20 demandas en su contra y en enero de 2015, sin aviso, el gobierno le retiró parcialmente las medidas cautelares ordenadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH.

Uno de los casos recientes, es el del líder q’anjob’al, Rigoberto Juárez, quien fue capturado por oponerse a las 41 licencias mineras autorizadas en su territorio y sobre quien pesan más de diez delitos. Todas las acciones legales en contra de Rigoberto Juárez fueron accionadas por representantes, trabajadores o personas afines a las empresas instaladas en esa región q’anjob’al con el apoyo de un sistema de justicia al servicio de las empresas transnacionales.

Precisamente, el Grupo Garante G4 –integrado por la Iglesia católica, Alianza Evangélica, Procuraduría de los Derechos Humanos y la Universidad de San Carlos de Guatemala– en su informe de noviembre 2014, reconoce que parte de las tensiones nacionales, se concentró en áreas indígenas, a causa de la reticencia del aparato estatal en su conjunto a reconocer y adecuarse a la realidad multiétnica, pluricultural y plurilingüe de la sociedad guatemalteca. Esto a causa de la indiferencia ante sus formas de organización y prácticas ancestrales, y la negativa a admitir su derecho a ser consultados sobre las modalidades de las actividades económicas, sobre el uso de los recursos naturales y el destino de los territorios que habitan.

Por el contrario, las estrategias de abordaje a la conflictividad, no se basaron en aprendizajes de los errores cometidos en 2012, en la masacre de Alaska. La Unidad de Protección a Defensoras y Defensores de Derechos humanos de Guatemala, Udefegua, reportó un aumento en el número de represiones a manifestaciones, de 657 registradas en 2013 a 791 en 2014. La mayoría, fueron manifestaciones de comunidades indígenas.

6. Mediatización con prebendas a organizaciones y liderazgos

Pérez y Baldetti se caracterizaron porque pactaron y compraron el apoyo de una coordinadora y algunas comunidades indígenas, a cambio de la reducción individual de la deuda agraria, asignación de fertilizantes, construcción de algunas aulas, unas cuantas viviendas, transferencias monetarias o humillantes bolsas con alimentos.

Con estas prebendas obtuvieron sendos comunicados de respaldo y servilismo dignos de colección. Frenaron la articulación y fragmentaron las demandas indígenas. O sea, lo que sí lograron Pérez-Baldetti fue mediatizar a los pueblos dándoles a unos pocos profesionales indígenas y a otros activistas puestos en donde tienen poco por hacer, mientras lograron que los representantes indígenas a nivel nacional no pudieran articularse, negociar o conjugar de manera incluyente las complejas demandas rurales, urbanas y nacionales en defensa de tierras y territorios, y el derecho a una vida comunitaria digna.

El gobierno operó premiando a unos y castigando a otros, por ejemplo, se opuso a lo largo de su mandato a la reparación de los derechos vulnerados de la población achí que enfrentó exterminio durante el proceso de construcción de la hidroeléctrica Chixoy en Baja Verapaz, en las décadas de 1970 y 1980, argumentando que el gobierno carecía de fondos. Y solo aceptó sentarse con representantes de la Coordinadora de las Comunidades Afectadas por la Hidroeléctrica Chixoy, Cocahich, luego que el Senado de los Estados Unidos condicionara la ayuda militar y económica al gobierno de Guatemala en enero de 2015.

Además, hay que señalar que Pérez-Baldetti y la bancada oficial en el Congreso de la República engañaron a los sectores campesinos porque nunca apoyaron la aprobación de la Ley de Desarrollo Rural Integral 40-84, a pesar de que públicamente se comprometieron con las comunidades pero les mintieron a los campesinos –a quienes permanentemente acusaron de pertenecer a organizaciones indígenas extremistas– mientras siguieron las órdenes del CACIF. Esto a pesar, de que se trata de una ley que apenas impulsaría la modernización del campo. El Congreso no volvió a discutirla y la engavetó.

7. Mantenimiento de los peores indicadores

La vida de la población indígena de acuerdo al G4 (noviembre 2014) mantuvo los peores indicadores socioeconómicos. Sobre estos puntos la Universidad Rafael Landívar publicó que la cobertura en educación primaria disminuyó drásticamente en 2014, pasando del 98.5 por ciento en 2011 al 85 por ciento en 2013, como consecuencia de la terminación de la gratuidad de la educación. Con este retroceso Guatemala no cumplirá con el Objetivo del Milenio de 2015 de lograr el cien por ciento de cobertura en educación primaria. Mientras que la Educación Bilingüe Intercultural, EBI, no fue una prioridad sino fue colocada en un rincón del Ministerio de Educación. Esto solo profundiza la brecha en materia educativa entre área urbana y rural, en términos de cobertura y calidad.

En lo que respecta al derecho a la salud, la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional, SESAN, hasta el 20 de octubre de 2014, registró 12 mil 577 casos por desnutrición aguda en menores de cinco años de edad a nivel nacional y el deceso de al menos 103 por desnutrición crónica –55 niñas y 48 niños–.

De acuerdo a cifras de la SESAN, el gobierno asignó el mismo presupuesto de 2013 en 2014, Q500 millones destinados a las acciones del programa la Ventana de los Mil Días, implementado en 166 de los 213 municipios priorizados por el Plan del Pacto Hambre Cero. Según la URL, el procedimiento utilizado en 2013, para determinar la causa de la muerte de un menor era responsabilidad del médico que atendía y lo enviaba al Renap.

Sin embargo, el proceso cambió y el trámite se complicó, el análisis del médico que diagnostica una muerte por desnutrición ahora pasa a una Mesa Técnica local, luego a la Mesa Técnica para el Análisis de la Mortalidad por Desnutrición Aguda del Ministerio de Salud, MSPAS, y termina con un comité integrado por el MSPAS y la SESAN. De acuerdo a información del Diario La Hora (Octubre 30.2014) Guatemala, con un Producto Interno Bruto de más de US$2 mil 800, apenas invierte el cuatro por ciento en programas de infancia.

Mientras la Alianza Nacional de Organizaciones de Mujeres Indígenas por la Salud Reproductiva, Nutrición y Educación, Alianmisar, planteó que hasta la semana 21 del 2014 se registraron 89 casos de embarazos de niñas menores de 14 años en el departamento de Guatemala, 47 casos en Escuintla, Alta Verapaz registró 34, mientras que Huehuetenango y San Marcos registraron 39 casos cada uno. Sin embargo, las acciones de Pérez-Baldetti para implementar estrategias preventivas, de asesoría y asistencia técnica para atender los casos de embarazos en niñas fueron débiles y en algunas regiones nulas.

A lo anterior hay que agregar que del total del presupuesto del Ministerio de Salud y Asistencia Social, el 95 por ciento se destinó a gastos de funcionamiento y solamente el cinco por ciento a inversión. Con una baja inversión en salud no es extraño que los municipios más pobres del país, que son mayoritariamente indígenas, vivan en pobreza, enfermedad y sin acceso al conocimiento.

Epílogo

En materia de pueblos indígenas el gobierno de Pérez-Baldetti fue de fracaso en fracaso, evidenciando el racismo de sus asesores y la poca o nula influencia de los indígenas que llegaron al gobierno.

La vida de los pueblos maya, xinca y garífuna pobres, rurales o urbanos, especialmente de sectores vulnerables como los ancianos, mujeres embarazadas o en etapa de lactancia y de los niños de 0 a 10 años puede resumirse de calamitosa, desatendida, brutalmente reprimida y despreciada. Esta desestimación fue ejercida con conocimiento de causa porque desde que tomaron posesión el Presidente y la Vicepresidenta tenían identificadas las temáticas y las líneas que debían priorizarse en las regiones indígenas.

Mientras en el Polochic los q’eqchi’ eran reprimidos a tiros y el único centro de salud del asentamiento Pacux, de Rabinal, Baja Verapaz, que atiende a los sobrevivientes achí de las masacres de Río Negro, era cerrado por falta de presupuesto e insumos, Pérez, Baldetti y su gabinete se enriquecían ilícitamente.

La comunidad internacional que ha acompañado a Guatemala sabe que el problema fundamental es el modelo de país existente, que fue construido bajo un imaginario blanco, que colocó a los pueblos y a las mujeres indígenas en el último escalón de la pirámide social y que permitió, bajo marcos legales, convertir a los pueblos indígenas en mano de obra obligatoria legalmente hasta 1945 pero en las Verapaces y otras regiones esa esclavitud se sostuvo hasta 1985, esto permitió la concentración de la riqueza en pocas manos, la cual se mantiene hasta el presente.

Si bien la tierra ha sido lentamente distribuida, no han sido las mejores extensiones las que han llegado a manos de comunidades indígenas y campesinas. Por el contrario, han accedido a las peores tierras. Hoy el 45 por ciento de la riqueza de Guatemala se concentra en el diez por ciento de la población total del país, esto coloca a Guatemala como uno de los países más inequitativos y corruptos del mundo. En este escenario no es extraño que los pueblos y las mujeres indígenas enfrenten múltiples exclusiones. A pesar de racismo estructural en que se vive, los indígenas organizados han demandado y propuesto de múltiples formas una participación política en condiciones de igualdad, han pedido limpiar el Congreso y llevar a la hoguera al sistema de justicia, porque juntos: Ejecutivo, Legislativo y Judicial nos han condenado a vivir como miserables en nuestra propia tierra.

Esta es la oportunidad para cortarle, definitivamente, las cabezas a las bestias y no permitir que vuelvan a revivir. Por eso ¡el Presidente debe renunciar! y todos los corruptos tienen que enfrentar la ley y devolver lo robado a Guatemala.

Es el momento para que las nuevas promociones del Ejército –que también son parte del pueblo– se reivindiquen, que los pueblos indígenas dejen detrás las divisiones, que la izquierda suelte los protagonismos, que el puñado de millonarios conscientes permitan nacer el nuevo proyecto y que la comunidad internacional apoye la pacífica refundación de un Estado Nación plural, en donde por primera vez en la historia de Guatemala participen los mejores representantes orgánicos de las 25 comunidades lingüísticas en el diseño de la nueva institucionalidad. ¡Urge diseñar una nueva Constitución Política a la medida de nuestra nación, tejida por todas y todos, y no por un mesías ni sus lacayos!

Ya no podemos seguir postergando la fuerza de la historia, ya no podemos seguir sosteniendo a un Estado causante de tanta opresión, miseria, privilegios y corrupción. ¡Basta ya de seguir permitiendo el enriquecimiento ilícito a costa de la vida y el hambre de los de abajo!

¡Esta será nuestra Revolución!
Xelajuj Noj, Oxib’ Aq’ab’al


Cosas sobre ISIS y AlQaeda que no quieren que sepas



www.nuevatribuna.es/270615

El Estado Islámico, ISIS o Daesh, fue creado por la CIA, el MOSSAD y el MI6 para reventar a Siria. El profesor Michel Chossudovsky, economista canadiense y director del Centro de Investigación sobre la Globalización, en Montreal, ha recopilado 24 verdades que los gobiernos occidentales no quieren que la población conozca acerca de ISIS (o Estado Islámico) y Al-Qaeda… ¿Cómo es posible que sigan el juego de los Estados Unidos encaminado a crear un estado mundial policial? Pasando por la destrucción de pueblos, culturas ancestrales y restos de antiguas civilizaciones. La barbarie en su máxima dimensión.

Cosas que no quieren que sepas de Al Qaeda:

1. Los Estados Unidos han apoyado a Al Qaeda y a sus organizaciones afiliadas durante casi medio siglo, desde el apogeo de la guerra afgano-soviética.

2. La CIA creó campos de entrenamiento para al-Qaeda en Pakistán. En el período de diez años, desde 1982 hasta 1992, unos 35.000 yihadistas procedentes de 43 países islámicos fueron reclutados por la CIA para luchar en la jihad afgana contra la Unión Soviética. Anuncios, pagados con fondos de la CIA, se colocaron en los periódicos y boletines de noticias de todo el mundo ofreciendo incentivos y motivación para unirse a la Jihad.

3. Desde la época de la Administración Reagan, Washington ha apoyado a la red terrorista islámica. Ronald Reagan calificó a esos terroristas como “luchadores por la libertad”. Los EE.UU. suministraron armas a las brigadas islámicas. Todo era para “una buena causa”: la lucha contra la Unión Soviética y el cambio de régimen, lo que llevó a la desaparición de un gobierno secular en Afganistán. Solo necesitamos recordar películas de propaganda de la época, como la célebre Rambo III…

4. Los libros de texto yihadistas fueron publicados por la Universidad de Nebraska. Estados Unidos gastó millones de dólares para suministrar libros de texto repletos de imágenes violentas y enseñanzas islámicas militantes a los escolares afganos.

5. Osama bin Laden, fundador de Al Qaeda y hombre más odiado de Estados Unidos, fue reclutado por la CIA en 1979 al comienzo mismo de la guerra yihadista de Afganistán contra la Unión Soviética. Por aquel entonces, Bin Laden tenía 22 años y fue entrenado en un campo de entrenamiento de guerrillas patrocinado por la CIA.

Según el Profesor Chossudovsky, Al Qaeda se encontraba detrás de los ataques del 11 de septiembre. De hecho, el ataque terrorista de 2001 proporcionó una justificación para librar una guerra contra Afganistán, bajo el argumento de que Afganistán era un estado patrocinador del terrorismo de Al Qaeda. Los ataques del 11 de septiembre, pues, fueron fundamentales para sentar las bases de la “Guerra Global contra el Terrorismo”.

Cosas que no quieren que sepas del Estado Islámico:

6. El Estado Islámico o ISIS era originalmente una entidad afiliada a Al-Qaeda, creada por la inteligencia de Estados Unidos con el apoyo del MI6 Británico, el Mossad Israelí, los servicios de Inteligencia de Pakistán y la Presidencia General de Inteligencia de Arabia Saudita (GIP o Ri’āsat Al-Istikhbarat Al-‘Amah.

7. Las brigadas de ISIS han estado involucradas en el apoyo a la insurgencia que los EE.UU. y la OTAN han dirigido contra el gobierno sirio de Bashar al Assad durante la guerra civil de Siria.

8. La OTAN y el Estado Mayor de Turquía fueron los responsables de la contratación de mercenarios de ISIS y Al Nusrah desde los inicios de la insurgencia siria, en marzo de 2011. Según fuentes de inteligencia israelíes, publicadas en la web DEBKA, esta iniciativa ha consistido en:

“Una campaña para reclutar a miles de voluntarios musulmanes en países de Oriente Medio y el mundo musulmán para luchar junto a los rebeldes sirios. El ejército turco aloja a estos voluntarios, los entrena y asegura su entrada en Siria”.

9. Hay miembros de las fuerzas especiales occidentales y agentes de inteligencia occidentales dentro de las filas de ISIS. Miembros de las Fuerzas Especiales Británicas y del MI6 han participado en el entrenamiento de los rebeldes yihadistas en Siria.
10. Especialistas militares occidentales contratados por el Pentágono han entrenado a los terroristas en el uso de armas químicas.
“Los Estados Unidos y algunos aliados europeos están utilizando a contratistas de defensa para entrenar a los rebeldes sirios sobre cómo asegurar los arsenales de armas químicas en Siria, según informó un alto funcionario de Estados Unidos y varios diplomáticos de alto nivel a la CNN”.

11. Las brutales decapitaciones realizadas por los terroristas de ISIS, forman parte de los programas de entrenamiento patrocinados por la CIA en campos de Arabia Saudita y Qatar y cuyo objetivo es causar pavor y conmoción.

12. Muchos de los criminales reclutados por ISIS, son presidiarios condenados liberados de las cárceles de Arabia Saudita, país aliado de Occidente. Entre ellos se encuentran ciudadanos Saudíes condenados a muerte que fueron reclutados para unirse a las brigadas terroristas.

13. Israel ha apoyado a las brigadas de ISIS y Al Nusrah de los Altos del Golán, en su lucha contra el gobierno de Al-Assad y las fuerzas chiítas de Hezbollah. Combatientes yihadistas se han reunido regularmente con oficiales de las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI), así como con el primer ministro Netanyahu. El alto mando de las FDI reconoce tácitamente que: “elementos de la jihad global dentro de Siria, miembros de ISIS y Al Nusrah, son ​​apoyados por Israel”.

14. Los soldados de ISIS dentro de Siria, trabajan a las órdenes de la alianza militar occidental. Su mandato tácito es causar estragos y destrucción en Siria e Irak. Una prueba de ello, la encontramos en la reunión del senador estadounidense John McCain con líderes terroristas yihadistas en Siria.

15. Las milicias de ISIS, que actualmente son el presunto blanco de una campaña de bombardeos de Estados Unidos y de la OTAN bajo el mandato de la “lucha contra el terrorismo”, continúan siendo apoyadas secretamente por Occidente. Fuerzas chiitas que luchan contra ISIS en Irak, así como miembros del propio ejército iraquí han denunciado repetidamente las ayudas militares suministradas por Estados Unidos a los terroristas de ISIS, mientras a la vez, combatían contra ellos.

16. Los bombardeos estadounidenses y aliados no están apuntando a ISIS, sino que tienen el objetivo de bombardear la infraestructura económica de Irak y Siria, incluyendo sus fábricas y refinerías de petróleo.

17. El proyecto de ISIS de crear un califato, forma parte de una agenda de política exterior de Estados Unidos, que pretende dividir Irak y Siria en territorios separados: Un califato islamista sunita, una República Árabe chiíta y la República del Kurdistán.

Las mentiras de la guerra mundial contra el terrorismo

18. “La Guerra Global contra el Terrorismo” se presenta de cara a la opinión pública como un “choque de civilizaciones”, una guerra entre los valores y las religiones, cuando en realidad se trata de una guerra de conquista, guiada por objetivos estratégicos y económicos.
isis15

19. Brigadas terroristas de Al-Qaeda, patrocinadas secretamente por las agencias de inteligencia occidentales, se han desplegado ya en Malí, Níger, Nigeria, la República Centroafricana, Somalia y Yemen para llevar el caos a esos países y justificar una intervención militar occidental.
20. Boko Haram en Nigeria, Al Shabab en Somalia, el Grupo de Combate Islámico de Libia, (apoyado por la OTAN en 2011), Al Qaeda en el Magreb Islámico y Jemaah Islamiya en Indonesia, entre otros, son grupos afiliados a al-Qaeda que son secretamente apoyados por la inteligencia occidental.

21. Estados Unidos también está apoyando a organizaciones terroristas afiliadas con Al-Qaeda en la región autónoma Uigur de China. Su objetivo es desencadenar la inestabilidad política en el oeste de China.

22. La amenaza terrorista local, como la que hemos visto en EEUU o Europa, es una fabricación promovida por los gobiernos occidentales y apoyada por los medios de comunicación con el fin de crear una atmósfera de miedo e intimidación, que lleve a una anulación de las libertades civiles y favorezca la instalación de un estado policial. A su vez, los arrestos, juicios y condenas de “terroristas islámicos” sirven para sustentar la legitimidad del Estado de Seguridad Interna de Estados Unidos y la creciente militarización de sus fuerzas de seguridad.

El objetivo final es inculcar en la mente de millones de estadounidenses que el enemigo es real y que la administración de los Estados Unidos protegerá la vida de sus ciudadanos. Lo mismo podemos decir de países como Francia, Reino Unido o Australia.

23. La campaña “antiterrorista” contra el Estado islámico ha contribuido a la demonización de los musulmanes, que a ojos de la opinión pública occidental se asocian cada vez más con los yihadistas, sentando así las bases para un choque de religiones y civilizaciones.

24. Cualquiera que se atreva a cuestionar la validez de la “Guerra Global contra el Terrorismo” es calificado de terrorista y se ve sometido a las leyes anti-terroristas.

Se establece con ello, un primer instrumento para perseguir a cualquier tipo de disidente ideológico, asociándolo con el terrorismo.
Esta herramienta, podrá ser extendida posteriormente a cualquier otro tipo de disidencia ideológica.

Como vemos, la administración Obama ha impuesto finalmente un consenso diabólico, con el apoyo de sus aliados y el papel cómplice del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

La prensa occidental ha abrazado ese consenso de forma obediente y entusiasta; se ha descrito el Estado Islámico como una entidad independiente, surgida de la nada, un enemigo exterior que amenaza los valores “pacíficos y democráticos” del mundo occidental.

Se ha creado un enemigo que puede aparecer y actuar en cualquier momento, como un fantasma con el que asustar a la población cuando más convenga y empujarla a aceptar cualquier tipo de política represiva de las libertades y cualquier tipo de acción militarista al servicio de los grandes poderes occidentales.

Y por lo visto, este drama, no ha hecho más que empezar…


La ecología subversiva del papa Francisco



Víctor M. Toledo
www.jornada.unam.mx/230615

Estremecido por la devoción de quienes participaban, por la fuerza de sus plegarias y por la profundidad de su mística, la mañana del 21 de marzo de 2001 fui testigo de una ceremonia inusitada en la comunidad indígena tzeltal de Taquinhá, en el norte de Chiapas. La sencillez de aquel acto, su pureza y sinceridad, me parecieron de una enorme trascendencia espiritual, ecológica y política. Promovida por los sacerdotes, seglares y promotores de la Misión de Bachajón, una iniciativa de la Compañía de Jesús instaurada en 1958, la ceremonia reunió a unos 40 participantes, la mayoría de ellos representantes y promotores de varias comunidades tzeltales, algunos técnicos, dos agrónomos y tres sacerdotes jesuitas. Arrodillados y formando un círculo en torno de un improvisado altar que no era sino un recipiente con copal ardiendo (el incienso mesoamericano) y cuatro pequeñas plántulas de pino (las cuatro esquinas del mundo), elevamos plegarias dirigidas a lograr el perdón de la Madre Tierra.

Esta expresión de la teología autóctona que la misión jesuita lleva a la práctica en unas 600 comunidades del noreste de Chiapas, en regiones vecinas a los caracoles neozapatistas, no es sino un ejemplo más de los muchos que existen en México (Yucatán, Oaxaca, Guerrero, Puebla, Tabasco) y a lo largo de la América Latina (Colombia, Brasil, Nicaragua, Paraguay, Bolivia, Perú) y por los cuales una Iglesia diferente realiza un diálogo intercultural y mantiene su fe en una tarea noble: el rescate de los pobres y la restauración de la naturaleza, justo las dos contradicciones o problemáticas supremas del mundo moderno.

Marginados, excluidos y silenciados, los miembros de estas corrientes de la Iglesia católica lograron resistir por décadas los embates del Vaticano. Fue sin duda Juan Pablo II quien con mayor virulencia intentó exterminarlos, y sólo una combinación de circunstancias logró evitar su expulsión o ­excomunión.

La encíclica ecológica que el papa Francisco acaba de publicar se nutre e inspira en dos fuentes primordiales. Una son estas corrientes eclesiales que trabajan con los pueblos marginados, y cuya mayor voz teológica es sin duda Leonardo Boff, ex sacerdote, intelectual, filósofo brasileño. Su gran obra Ecología: grito de la Tierra, grito de los pobres, publicada en 1996, es una incandescencia que iluminó para siempre la reflexión teológica del cristianismo contemporáneo.

Fundador de la Teología de la Liberación, L. Boff fue procesado por sus ideas por la Santa Sede, y en 1985 condenado a un año de silencio (suspensión a divinis) y depuesto de todas sus funciones editoriales y académicas en el campo religioso. Cansado de ser reprimido y silenciado, Boff renunció a su carácter sacerdotal unos años después. Su obra está presente en la encíclica, a tal punto que muchas frases parecen arrancadas de sus propios textos.

La segunda fuente es histórica y se centra en la figura y el pensamiento de san Francisco de Asís (1181-1226), personaje notable por sus afanes por conectar a Dios con el resto del mundo natural. Francisco de Asís es una rareza en una Iglesia que se fue acomodando al devenir de la política de cada época, incluyendo la moderna. Por ello abrazó la idea de una naturaleza al servicio de lo humano, el capital y la industria. A la naturaleza hay que analizarla hasta en sus últimos detalles para subyugarla, explotarla y obtener sus riquezas (capital natural).

Ya hace medio siglo, en un artículo que se considera clásico, el historiador estadunidense Lynn White Jr. (Science, 155: 1203, 1967) encontró en la tradición judeocristiana las raíces históricas de la crisis ecológica actual. Francisco de Asís fue y sigue siendo la casi única inspiración para cambiar radicalmente la posición de la Iglesia ante la debacle ambiental del planeta.

La nueva encíclica es una joya del pensamiento, una lúcida defensa de los bienes comunes y un llamado a asumir una conciencia planetaria. Leerla es sumergirse en las tesis subversivas de la ecología política, porque enuncia con valentía lo que no se habían atrevido a pronunciar los diplomáticos internacionales, los gobiernos del mundo, la inmensa mayoría de los políticos, y aun los círculos acomodados y reaccionarios de la ciencia.

El texto afirma que no se puede separar el dolor de los pobres y explotados del dolor de la Tierra, que la crisis ecológica es consecuencia de la mercantilización, la economía tecnocrática y el consumismo, y de la acción depredadora de corporaciones y bancos, y en fin, que es necesario detener el cambio climático de origen humano para evitar una catástrofe global.

Por lo anterior, la encíclica sitúa a la Iglesia a la vanguardia de las propuestas emancipadoras, muy por delante de los proyectos imaginados desde el ambientalismo o ecologismo clásicos, el marxismo, el nuevo socialismo (Venezuela), el anarquismo, el indigenismo radical o el neozapatismo.

Pero sobre todo logra sintonizarse de manera integral con las necesidades de la humanidad y de su entorno planetario, y con la urgencia de las soluciones.


Por todo ello la encíclica es un manifiesto revolucionario (mi argumentación) que le da un giro a los fundamentos teológicos de la Iglesia, recoge las tesis más avanzadas del pensamiento crítico y del pensamiento complejo, identifica a los agentes de la depredación y la explotación y ofrece una plataforma ideológica para la acción de los sectores excluidos. Amén.

Esta es la verdadera estrategia



www.rebelion.org/240615

La Fiscalía alemana informó recientemente que ha abandonado la investigación sobre las escuchas de la Inteligencia estadounidense al teléfono móvil de la canciller germana, Angela Merkel, alegando “falta de pruebas”, pese a los documentos aportados por el exanalista de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), Edward Snowden, sobre el programa de espionaje masivo de telefonía celular a escala mundial desde 2002.

El fiscal Harald Range ha restado importancia a que Washington vigilase a la máxima dirigente coincidiendo con un portavoz de la canciller, Steffen Seibert, quien se ha rehusado a responder preguntas de la prensa minimizando el peligroso asunto al decir: “la cuestión no ha sido en ningún momento el teléfono móvil de ella, sino los de todos los ciudadanos“.

Ante tamaña respuesta cuya lógica es que no hay que preocuparse porque todos los ciudadanos germanos fueron espiados y no únicamente Merkel, las consideraciones sobre su retardo comprensivo no se hace esperar pues lo que responde es aún más grave de lo que le es preguntado. Eso hace creer que los cerebros del Club tienen serios problemas con sus miembros, simpatizantes, jornaleros o asociados en lo que respecta a política, ciencia y realidad.

Por el contrario, lo primero que hay que aclarar es que a esta reunión asisten en general seleccionados peones de la élite mundial corporativa, quienes son los que representan a personajes de alto poder que no aparecen en las revistas económicas ni de farándula puesto que su interés es disfrutar sus fortunas en la más total privacidad, donde se pueda regir el mundo desde una secreta estancia en un bosque frondoso o en un yate sofisticado.

Entre los participantes figuran presidentes de aerolíneas como Ryanair, de la petrolera Shell, del consorcio aeronáutico Airbus y Lockheed Martin, altos cargos de Google, el Secretario General de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg, el expresidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y banqueros con la obvia presencia de la presidenta de Banco Santander, Ana Patricia Botín.

Fueron invitados el presidente de Austria, Heinz Fischer, los primeros ministros de Holanda, Mark Rutte, y de Bélgica, Charles Michel. Naturalmente se harán notar representantes de petroleras como Chevron, Exxon Mobil, BP, como transnacionales de la comunicación (AT&T, Bell-South). Es de analizar la misiva enviada al secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez. Este último, neoliberal a ultranza y candidato a la presidencia de España, el que contaría con el apoyo del Club supuestamente.

Con estos diversos personajes se deshace la idea según la cual para pensar se requiere un estudio silencioso donde estén los cerebros alucinando y sistematizando. No, estos operarios de altos ingresos también forman parte de equipos a los cuales les ordenan la tarea de organizar el mapa mundial acorde a los factores que les entregan y prever lo que puede suceder en un tiempo presente, presente próximo, futuro cercano o de más largo plazo.

Lo que sí se sabe con certeza es que no se encontraron para servir a la humanidad. Es decir, no harán que abdiquen las monarquías, no se opondrán al uso de armas prohibidas, no globalizarán salarios dignos a la gente, no se opondrán a más guerras, no detendrán el narcotráfico, no reorganizarán los modelos neoliberales, no estudiarán fórmulas de redistribución equitativa de la riqueza, no se comprometerán a detener el hambre en el mundo, no postergarán los estudios científicos sobre armas químicas y nucleares, no cooperarán en detener el cambio climático inmisericorde, ni siquiera se concentrarán para reconocer que el orbe merece respeto y sus habitantes también.

Su cita ha sido para planificar esta década y las que continúan, soportado en estudios correctos, o imprecisos incluso, sobre geopoder (1) en la vida material, social, política y espiritual. Ello, con el fin de continuar su tránsito por el mundo, manejando la fuerza en toda su dimensión y previniendo atentados a sus riquezas. No es otro el objetivo.

Sin embargo, este 2015 es diferente a años anteriores puesto que varias naciones y pueblos potentes se han opuesto a los designios de las megacorporaciones de élite, provocando tanto una merma económica junto con temor, como una aceptación objetiva que la realidad anterior no les pertenece unilateralmente ya que está cambiando en su detrimento.

¿Por qué se informa de su reunión?

Naturalmente porque sería imposible disimular u ocultarlo debido a los asistentes. No obstante, cualquier comunicador medianamente serio dudaría de los informes dados por los medios sobre el desarrollo y temario del evento ya que su control omnímodo les permite publicar verdades, mentiras a medias, falsedades, cuando lo deseen y para ser creído por la opinión pública.

Es posible afirmar que no son ciertos los temas que se tratarán en profundidad, sino que son referentes para despistar o es factible que se trate en reunión abierta por las filtraciones probables, aunque lo esencial es en otro nivel. Los temas centrales tendrán que ver con geopoder, como se ha señalado,

Hay tres razones más para informar del evento: una, dar la impresión de privacidad aunque no tan secreta que no se pueda saber nada… es la dosis de hermetismo que les da poder a quienes aún creen en lo oculto y su energía global, mítica; dos, para demostrar que una gran parte de estos personajes, “filántropos” y poderosos de las empresas transnacionales, están unidos, lo cual es cierto e infunde pavor; tres, confirmar que sus reglas continúan vigentes y quien se opone a tan alto grado de fuerza puede resultar lesionado aunque no se diga. Naturalmente las figuras que asisten no son la fuente primigenia del Club.

Los temas tratados en la agenda oculta.

Hay que recordar que a esta reunión llegan expertos con información clave, que incluso puede ser equivocada pues la inteligencia no es siempre tan preclara como se comprobó en Ucrania, aunque siempre se saca partido… o en Siria donde hubo que retroceder pese a la invasión proyectada.

En efecto, se trataron seis temas:
Uno, el grado de cohesión de la élite, o sea, establecer cuán sólida es la conjunción de intereses, las personalidades que asistieron y su importancia, confrontar a los aliados con dudas y establecer nuevos contactos que demuestren una fortaleza inexpugnable. Este es un tópico fundamental.

Dos, estudiar si los objetivos propuestos en el Nuevo Orden Mundial (NOM) están asegurados y, por tanto, garantizada la continuidad de seguir percibiendo sus riquezas sin sobresaltos a través del desarrollo de ganancias y poder geoestratégico. La creación de un mundo pluripolar que paulatinamente va creando una legislación nacional e internacional para cortar de raíz las extraordinarias ganancias de dichas megacorporaciones, como por ejemplo la ley de impuesto a la herencia de Correa, que ha sido apoyada por la burguesía ecuatoriana, es considerada síntoma preocupante y que debe ser “sujetada” prontamente. El hermético “Acuerdo TIIP” será continuado con ahínco por ser un emblema de la legislación extraterritorial que le da potestad y jurisdicción sobre las naciones.

Tres, definir qué actores serán protagonistas, peones, gobiernos sirvientespara establecer las funciones que tendrán que jugar en este plan ya programado delimitando el alcance y magnitud de su participación, evaluando la concentración de poderes político-militares y aquellos que han mermado la capacidad de participación crítica a una amplia mayoría, y por ende, si se ha tergiversado el propósito mismo para lo que estas estructuras fueron creadas. El caso Mistral tiene a Hollande, presidente francés, como un referente clásico de subordinación.

Cuatro, identificar obstáculos y su grado de fuerza. Un objetivo no transable es investigar los mecanismos más adecuados en esta época para eliminar los países y dirigentes con concepciones divergentes; líderes y naciones como Putin, Maduro, Irán, China, serán blancos. Es preciso confirmar que en este Club no se sobrevalora su fortaleza ni se minimiza el poder del enemigo ya que sí entienden, independientemente de las herramientas que poseen, que existen obstáculos difíciles de sortear y deben ser eliminados de algún modo. No es descabellado, entonces, los más de seiscientos intentos de asesinato a Fidel Castro y la muerte de Hugo Chávez por un “cáncer” fulminante.
Cinco, planificar las próximas acciones y nodos de conflicto entre las cuales estará Siria a la que se intentará invadir a través del Estado Islámico y la preparación del Ejército Libre Sirio-facción “moderada”, el debilitamiento del ejército iraquí para provocar una “nueva Libia”, las amenazas a Irán con el objetivo de quebrar su influencia global, la cruda destrucción de Yemen para permitir un nuevo asentamiento de al Qaeda, la intensificación de la guerra en Ucrania, el ataque descarnado del FMI-BCE a Grecia y su gobierno de izquierda, la fuerte presión mediática y denuncias a Podemos en España, el inocuo ataque de la coalición contra el terrorismo liderado por Estados Unidos, la intervención con nuevo impulso en América Latina, entre otros, sin descuidar África en colisiones y Asia en expansión.

Seis, establecer nuevas metodologías de acción política armada o “pacífica” y la evaluación permanente para ver cómo se concreta el proyecto.

Es seguro que se tomen decisiones que luego sean reflexionadas mientras marchan los eventos y acorde con las nuevas circunstancias que ocurren o la información que aportan.

Conclusiones prospectivas.

De la reunión se desprenden las siguientes consideraciones:

– Al informar al mundo de su reunión están confirmando que poseen poder alto y que lo ocuparán. En este contexto cobra notoria certeza la afirmación de Vladímir Putin sobre el rumbo que tomaron estas megapotencias después del colapso de la Unión Soviética, pues al sentir que no había nadie opuesto a su camino comenzaron a colonizar nuevos territorios en vez de dedicar su “afán de libertad” a la construcción de relaciones con los nuevos países.

Lo concreto es que se han congregado para evaluar lo desarrollado y luego enviar las conclusiones básicas a un grupo de poder que no necesita al Club Bilderberg sino sólo como símbolo o mesa de peones para estudio, pues las decisiones se toman en otras instancias y dominios. Es un proceso reflexivo acucioso como lo requiere toda dirección corporativa en tanto cónclave para reestudiar decisiones y planes ya preestablecidos, coordinar acciones, ejecutar instrucciones y servir de fachada.

– Con alta probabilidad se ha decidido continuar con el objetivo de vulnerar a los países soberanistas concentrando su esfuerzo, en el caso de América Latina, en Venezuela, Ecuador, Bolivia y Argentina, con el fin de desestabilizar la región. Brasil es objeto de un estudio particular pues de sus cambios puede provenir la supuesta debacle de los países independentistas. Chile, Perú, Colombia y México, continúan siendo los aliados más poderosos del continente -exceptuando la relación paternal con Canadá-. En Centroamérica ya se comienza a establecer el Plan de exterminio opositor y violencia ejemplarizante a través de la legislación permisiva, bases militares y “ayuda” táctica. No sin razón se entiende que en Guatemala se suspenda el antejuicio contra el presidente Otto Pérez Molina, leal menestral de Washington.

En esta línea, se evitará conflictuar a Chile, en crisis por el nivel de corrupción que sale a la luz pública, pues es un puntal importante para la funcionalidad neoliberal. Colombia, sin proceso de paz con grandes logros efectivos, es conveniente en estas circunstancias pues las fuerzas democráticas no pueden avanzar. Perú, en un caos general, está bien coordinado y México seguirá en la escalada violenta hasta tanto un proyecto electoral o de organización masiva pueda conducirlo por una senda de paz.

– Se incentivará la ayuda al Estado Islámico o Daesh por medio de las más refinadas formas, especialmente con armamento, logística, financiación. Francia apoyará estas organizaciones delictivas gracias al compromiso asumido por Hollande de contribuir a la crisis de la izquierda auténtica en el mundo. Naturalmente, la Coalición anti EI continuará su rol “neutral” impidiendo en lo posible el avance de las fuerzas liberadoras en Siria e Irak. Obstaculizará, en la medida de lo posible, la formación de un gobierno en Libia, fomentando la dispersión con el fin de lograr un fortalecimiento de los grupos takfiríes. La alianza con los países que favorecen el terrorismo será aún más estrecha ya que, pese a las supuestas fricciones graves, el cerrojo con Arabia Saudita, Turquía y Catar se cimentará más.

– En cuanto a los procesos eleccionarios, como el caso de Estados Unidos, establecerá una pantalla que impida ver las sombras detrás de las candidaturas y se dará un apoyo a Hillary Clinton como marioneta, a través de pactos ya adquiridos. No obstante, también jugarán a dos bandas como siempre se realiza “racionalmente”. En toda situación eleccionaria extenderán sus redes integrales para manejar con seguridad la “fidelidad” de los probables ganadores.

– Según analistas serios, el Club Bilderberg tendrá como rol la organización del desorden controlado para continuar usufructuando del poder… lo que es coherente con su propósito fundamentalista.

Así, las formas contemporáneas de lucha serán incrementadas, aprobando las experimentadas y renovando pues el planeta ha cambiado. En esta dirección se entiende la declaración de Philippa Malmgren (ex funcionaria de la Casa Blanca), al confirmar en diciembre pasado que el Pentágono ya está en una guerra con China y Rusia… “en el ciberespacio”, olvidando que las sanciones a Rusia u otros países son verdaderos actos de guerra económica.

No se puede olvidar que el Club Bilderberg fue fundado por el príncipe Bernhard en 1957 (miembro holandés del partido nazi), junto a John Foster Dulles, estadounidense quien trabajó activamente para devolver a jerarcas nazis empresas confiscadas. Son responsables de la creación de la Unión Europea y su extensión a 28 países, rompiendo todos los acuerdos de paz vigentes con Rusia. Es un centro teórico de acción concreta en el juego geopolítico mundial, representando a la élite internacional. Por tanto, sus principios están centrados en el negocio de la guerra, el comercio, la explotación y el dominio territorial del orbe.

– Pese a este incalculable poder, las Megacorporaciones tendrán que tomar en cuenta la realidad actual: mientras sepan que una guerra se extendería de inmediato a Estados Unidos, como principal blanco, aun cuando Europa esté comprometida, la discusión cambiará abruptamente pues la seguridad nacional y familiar estará en juego efectivamente; la existencia de una firme determinación y valentía por parte de numerosos pueblos y naciones crea una detente preocupante para intereses expansivos y la derrota está las posibilidades de quien intente determinadas agresiones; el cambio de relaciones de poder indica que el mundo pluripolar es ya un hecho y determina los términos de los acuerdos o desacuerdos, forzando la diplomacia.
– Cabe afirmar que existe todavía un gran dominio globalizado de las mega corporaciones, aunque acorde al tiempo en que las guerras del Oriente Medio estén zanjadas en gran parte (por lo menos en Siria e Irak), se hará potente una nueva situación pues obligaría a un replanteamiento geográfico de las organizaciones terroristas las que tendrían como blanco a Europa misma.

La Unión Europea puede fracturarse comenzando con Grecia, España, y los movimientos nacionalistas, lo que no asegura la continuidad del proceso. Si se une al boomerang desatado en Arabia Saudita, por su última agresión a países de la región como lo es Yemen, pues comienza a incrementarse la oposición a la monarquía, es dable creer que las intervenciones siempre traen graves consecuencias para el invasor modificando territorios y provocando fracturas.

– Entre las probabilidades, los diálogos de Rusia con Arabia Saudita y Turquía pueden agregar notas de incertidumbre a las alianzas sobreentendidas como inalterables, y las posibilidades de acuerdos como el Turkish Stream sobre el Trans-Adriático son golpes certeros de impacto internacional…lo que podría ser un aliciente para la misma Unión Europea sometida al dictamen externo. En la medida que el gobierno germano comprenda que la guerra puede afectar a su territorio y a gran parte de Europa primero, y cuán lejos están quienes la proponen (Estados Unidos, Australia, Canadá, Nueva Zelanda), la unidad se irá fragmentando y es esa una tarea de los medios alternativos.

– La creación de un mercado independiente de las mega corporaciones, como ya se está diseñando con el intercambio binacional, con monedas locales o nuevas que no dependan de la manipulación artificial en los precios, como el caso del petróleo o la potestad de los bancos (2), provista de una robusta política de confianza y estimulante del verdadero desarrollo de los pueblos, debilitaría enormemente las tendencias colonialistas y de guerra a la vez que traería un periodo de tranquilidad social con esperanza en el presente.

Finalmente, conocer la realidad que implica el Club posibilita tener un prisma para tomar decisiones en el presente con carácter futuro, dada la argumentación aportada. La historia de este globo terráqueo continuará su evolución dialéctica y permitirá contrastar estas definiciones y su grado de acercamiento a la verdad. La oportunidad de edificar una arquitectura planetaria al servicio del hombre humanizado se hace cercana.

Notas

(1) Geopoder es una categoría de la Humanología que toma en consideración la visión del poder como una estructura que comprende la vida material, social, política y espiritual en un todo interconectado que, además, considera lo geopolítico como una parte de esa estrategia globalizada.


VIGILANCIA SÓLIDA Y LÍQUIDA EN LAS FRONTERAS

VIGILANCIA SÓLIDA Y LÍQUIDA EN LAS FRONTERAS (2):
Frontera México–Estados Unidos: el imperio de la Border Patrol

Es preferible ser un indocumentado en Washington que un ciudadano en la ciudad fronteriza de Brownsville. Vivir en la frontera Estados Unidos – México puede significar vivir también en la frontera de la ciudadanía, con un ejercicio de los derechos de baja intensidad, deteriorados por el poder arbitrario y prejuiciado de la Border Patrol, equipada con toda suerte de mecanismos de vigilancia “sólida”: murallas, radares, drones… y armada de vigilancia “líquida”: todo tipo de perfiles de “ilegales” elaborados con tecnología informática.

José Luis Rocha
www.envio.org.ni/junio2015

Las más de dos mil millas que dividen México y Estados Unidos son la frontera binacional más extensa y con mayor movimiento del mundo. Su natural barrera de roca y arena y su artificial muro de 687.3 millas refuerzan la separación de dos zonas ya económicamente distanciadas por una de las más gigantescas brechas de ingresos del mundo. En un año esa frontera ve pasar 350 millones de cruces legales y un número desconocido de cruces no autorizados.

UNA VASTA FRONTERA SUPERVIGILADA Y CAMBIANTE

Para gestionar la vigilancia en ese vasto y diverso territorio, en un intento no del todo fallido por moldear el entorno y los flujos migratorios, la migra estadounidense ha dividido la frontera con México -su frontera suroeste- en nueve sectores y 71 estaciones de la Border Patrol.

Del oeste al este: el sector de San Diego (60 millas de frontera terrestre y 114 costeras, 8 estaciones, incluye San Diego, la sexta ciudad más poblada de Estados Unidos), el Centro (70 millas terrestres, 4 estaciones), Yuma (126 millas, 3 estaciones, dunas arenosas y reservas militares), Tucson (260 millas, 8 estaciones, incluye las ciudades de Tucson, Phoenix y Nogales), El Paso (268 millas, incluyendo 88 millas del río Grande, que a partir de ahí es la línea fronteriza, 11 estaciones, unas en New Mexico y otras en Texas), Big Bend (510 millas de frontera terrestre lo convierten en el sector más grande, 10 estaciones), Del Río (210 millas, 9 estaciones, el sector más salpicado de granjas y haciendas), Laredo (171 millas, nueve estaciones, contiene la ciudad de Dallas y numerosos ríos que desembocan en el río Grande) y Río Grande Valley (actualmente el sector más transitado por centroamericanos, 316 millas entre la frontera del río y la costera en el Golfo de México, 9 estaciones, las ciudades de Brownsville, Río Grande City, Corpus Christi y Kingsville).

La línea divisoria, aunque a veces no sea más que una línea en la arena, una hilera de piedras pintadas de blanco calcáreo, un cerco de malla que muestra lo que veda, una sucesión de acerados barrotes o una muralla de concreto, es la médula de la región fronteriza, ese campo de batalla donde los individuos y los agentes gubernamentales ponen a prueba los límites de la autoridad estatal y de la identidad nacional, un sitio donde tomar el pulso a las prioridades del Estado y a la tercia que mantienen los gobiernos de México y Estados Unidos.

Pero esa línea es informada por el cronotopo. Para entender el panóptico (vigilancia control y encierro) y el banóptico (elaboración de perfiles con tecnología informática) que emplea Estados Unidos se precisa visualizar la diversidad de fronteras. La frontera es un hecho social que cambia temporal y espacialmente. La frontera mexicana-estadounidense cambió de manera drástica tras los ataques del 9/11, con la creación del Department of Homeland Security (DHS) el 25 de noviembre de 2002 y el inicio de sus operaciones el 24 de enero de 2003. Según Tony Payán, ninguna otra región de Estados Unidos pagó un precio tan alto como esa frontera binacional, que nada tenía que ver con los atentados, con sus autores intelectuales y sus ejecutores y con los grupos terroristas en general.

Esta frontera ha mostrado cambios señeros en sus dimensiones geográficas, políticas, administrativas, comerciales y culturales. Y esos cambios son perceptibles en las ciudades que la salpican de uno y otro lado. Ciudades que, aunque guillotinadas por un muro, presentan un continuo urbano. Matamoros/Brownsville en Tamaulipas y en Texas, los dos Nogales -el de Sonora y el de Arizona-, Mexicali/Calexico y también Tijuana/San Diego en Baja California y en California, Ciudad Juárez/El Paso en Chihuahua y en Texas, entre otras.

LAS CIUDADES MEXICANAS CRECEN, LAS DE ESTADOS UNIDOS SE LATINIZAN

Los frontereños del lado estadounidense prefieren habitar en las ciudades. Desde el año 2000 las aglomeraciones urbanas alojaban al 92% de la población fronteriza -en contraste con un 79% de población estadounidense urbana-, la mayoría¬ en el condado de San Diego, que aloja a 2.8 de los 6.3 millones residentes en la frontera. Por eso, todas son ciudades de un crecimiento demográfico acelerado y una latinización progresiva debida en gran medida a la migración.

Las ciudades mexicanas crecen y las estadounidenses se latinizan. En las ciudades, pueblos y asentamientos próximos a la frontera habitan 15 millones de personas. Ciudad Juárez pasó de 425 mil habitantes en 1980 a 1.3 millones en 2000. El Paso, su hermana siamesa del otro lado, creció en migrantes. Sólo en 2013 en el área de El Paso se concedió la residencia permanente a 5,261 migrantes. Hubo también 2,652 nuevos naturalizados, que supusieron un notorio descenso respecto de los 4,436 de 2008.

En 2004-2013, el DHS concedió 46,514 nuevas residencias y transmutó a 25,462 residentes en ciudadanos. Son cifras sintomáticas de la transformación étnica y de pigmento que las ciudades fronterizas experimentan. Ya en 1970 la mitad de la población de la ciudad de El Paso era latina, condición harto peyorativa en un territorio donde la narrativa “all poverty is Mexican” está tan arraigada y permea tantas visiones e interpretaciones. Una década después, latina era el 62.5% y había solamente un 33% de población anglosajona. En 1990 los latinos alcanzaron el 69% y en 2000 subieron a 76.6%. El censo de 2010 dio por resultado un 80.7% de latinos.

Son muchos los juarenses que tienen doble nacionalidad, viven en El Paso y sólo viajan a Ciudad Juárez para cobrar las ganancias de sus negocios, con frecuencia sometidos a extorsiones. Incluso un alcalde de Ciudad Juárez, en pleno mandato, residió con su familia en El Paso. Formando una ininterrumpida masa urbana con San Diego, Chula Vista pasó de 23% a 37% de latinos en 1980-1990, llegó al 50% en 2000 y al 58% en 2010. Poblaciones como Calexico, Eagle Pass, Nogales, Brownsville y McAllen, que ahora tienen 97%, 95.5%, 95%, 93% y 85% de latinos, han seguido trayectorias similares.

¿Esto significa que los migrantes que cruzan se pueden camuflar mejor? Todo lo contrario. Significa que la población nativa y los residentes autorizados son tratados a menudo como si fueran indocumentados.

“LAS COMUNIDADES ESTÁN ESPANTADAS”

Muchos de los casos que en Brownsville defiende Jaime Díez, abogado migratorio en Jones and Crane Attorneys at Law, son causas de nativos estadounidenses cuyos documentos de identidad han sido cuestionados y requisados por los agentes de la Border Patrol.

“Prácticamente -me cuenta- todo el mundo en la frontera dice lo mismo: esto es un relajo, la migración detiene a todo mundo, incluyendo a gente que nació aquí. Las comunidades están espantadas, las policías locales cada vez abusan más de la gente. La situación se está poniendo cada día más difícil. La Border Patrol está agarrando a la gente que lleva mucho tiempo viviendo aquí, que tienen a su familia aquí y que ya no son de allá. No les sirve ni ser personas casadas con soldados. Antes sólo decías que eras ciudadano americano y te dejaban cruzar la frontera. ¿Qué pasó? Que algunos lo siguieron haciendo en esta época: dijeron ser ciudadanos y no lo eran. Los procesaron, después de muchos años de residir aquí sin problemas. Esa gente nunca va a tener un perdón porque les dicen que cometieron fraude. Y esto es un problema específicamente de la frontera. Esos casos no los tienes en el norte del país.

También hay muchos problemas con los ciudadanos que nacieron aquí con parteras. A muchos les niegan el pasaporte. Y los que lo tienen son detenidos en el puente. Cuando presentan documentos, se los regresan. Todos son maltratados al cruzar la frontera. No importa si eres ciudadano o residente. A veces pienso que todo esto ya se le salió de control al gobierno. El DHS hace lo que quiere y no importa quién esté a la cabeza del gobierno”.

“ES INCREÍBLE QUE ESTO PASE AQUÍ”

Continúa el abogado Jaime Díaz: “Tengo mil historias de lo que les ha pasado a ciudadanos: los han metido a cuartos fríos, les han quitado los papeles, los han mandado a México… Los hemos demandado. Les hemos ganado la devolución de los papeles, pero nunca he visto que haya habido un cambio de parte de ellos diciendo ‘¿Cómo es posible que tengamos oficiales que metan trece horas en un cuarto a una señora, diciéndole que no tiene derecho a un abogado hasta que no admita que su hija no nació en Estados Unidos?’ Y una vez que lo ‘admite’ la corren del país y le quitan los papeles a los hijos, y los dejan del otro lado”.

“Es completamente increíble pensar que esto pasa en un país que se supone que tiene reglas. Y si pasara una vez… Pero te puedo decir que tengo 50 casos de pasaportes, de los cuales 10 tuvieron ese tipo de problema. He tenido gente a la que le cancelan el pasaporte sin que se den cuenta. Cuando llegan al puente les dicen que tienen el pasaporte cancelado. Y si esto le pasa a los ciudadanos, ¿qué podemos esperar que les ocurra a los indocumentados o incluso a los residentes legales? Si algún día en Estados Unidos alguien escribe la historia de esta época que estamos viviendo ahorita, se van a dar cuenta de que lo que está pasando es que el gobierno justifica todo con el tema de la seguridad. Y eso a todos les parece muy bien… hasta que tú eres la persona a la que corren del país”.

“El Departamento de Estado no entiende por qué aquí hay tantos mexicanos. No se dan cuenta de que mucha gente no habla inglés porque no ha necesitado hablarlo, como ocurre en Puerto Rico. No entienden por qué hay tantos latinos aquí. Lo que hicieron es que, como ha habido muchos fraudes de pasaportes, se pusieron a revisar todos los pasaportes que emitieron anteriormente y a identificar pasaportes donde hubiera algo cuestionable. ¿Cómo es posible que te puedan cancelar tu ciudadanía sólo porque encontraron un documento, que ni siquiera saben si es tuyo porque puede ser de un homónimo? Hablan de Rusia, de Cuba, de China… No sé cómo serán ahí las cosas, pero, por lo que reportan, parece que aquí las cosas son bastante similares”.

“REVITALIZE NOT MILITARIZE”

Los atropellos que las autoridades migratorias cometen en la frontera han activado el surgimiento de redes y movimientos. Southern Border Communities Coalition, Border Action Network y Río Grande Valley Equal Voice Network son algunas de las más señeras.

Promueven la desmilitarización de la frontera y la supervisión y la rendición de cuentas de la Customs and Border Protection (CBP). La primera incluye 60 organizaciones, entre las que destaca la legendaria American Civil Liberties Union (ACLU) de Texas, New Mexico, Arizona y California. La de California arracima a diez agrupaciones que luchan bajo el lema “Revitalize not militarize border communities” que, estampado como leyenda en afiches y camisetas, acompañan con el dibujo de un casco militar puesto boca arriba, cuarteado por raíces y coronado por una flor: el emblema castrense se metamorfosea en primaveral maceta.

Como portavoz de esa red, Michael Siefert me habla de las impotentes recolectas de firmas contra la instalación de los paredones metálicos que partieron patios, granjas y vidas. Porque no hay un solo muro, sino varios cercos paralelos que hacen de la franja fronteriza un laberíntico cinturón segmentado dos y hasta tres veces para crear reservas territoriales donde nadie más que la Border Patrol tiene permiso para circular: “¿Su costo? Entre tres y cinco millones de dólares la milla lineal. Aquí, en el municipio más pobre de los Estados Unidos”.

COSTOSOS MUROS Y UNA PEOR ECONOMÍA

El cálculo de Siefert es correcto: el Corps of Engineers había hecho un estimado de 1.3 millones de dólares por cada milla lineal, omitiendo costos de adquisición de tierras. Pero como el muro de Brownsville está hecho por triplicado, su costo se eleva. Y se encarece aún más si añadimos costos de mantenimiento: un estudio del Corps of Engineers estimó que mantener el muro en un ciclo de 25 años costará entre 16.4 y 70 millones de dólares la milla. La universidad, ceñida por uno de estos muros, luchó por una versión más amistosa y estética. Y es una suerte que lo consiguiera porque una Alma Mater no debe lucir como Alcatraz. Pero los ciudadanos comunes no pudieron evitar que sus traspatios fueran divididos y que el espacio de jardines y huertos haya sido expropiado y convertido en zona de patrullaje.

En esta región la gente está siendo castigada económicamente por el prurito de la vigilancia. Los prolongados e impredecibles tiempos de espera en las aduanas han lesionado la competitividad de muchas industrias fronterizas y no pocas han optado por nuevos emplazamientos en Asia. Las consecuencias son múltiples. El comercio bilateral, que creció a una tasa de 17% en 1993-2000, lo hizo a sólo 4.5% en 2000-2008. Inserto en una zona deprimida por una tasa de desempleo superior a la media nacional (11.9% versus 9.6% en 2010), el Imperial Valley roza el 30%. También los porcentajes de personas viviendo bajo la línea de pobreza en los estados fronterizos superan la media nacional de 15.3%: New Mexico (20.4%), Texas (17.9%), Arizona (17.4%) y California (15.8%).

ULTRAJES A LAS COMUNIDADES INDÍGENAS

Otro foco de malestar es el trato de los patrulleros a las comunidades indígenas, objeto de reiterados ultrajes. Son los más trigueños entre los trigueños, en una región donde lo trigueño no se percibe sólo en el color de piel, sino en el dominio de la lengua, la ropa, la manera de divertirse, los lugares que frecuentan y otros usos y costumbres.

Por habitar una nación que abarca 76 millas de frontera con México (29% del sector migratorio de Tucson), las tierras indígenas han sido identificadas entre las áreas más vulnerables a los ingresos no autorizados hacia suelo estadounidense y marcadas como una total amenaza para la seguridad nacional.

Aterrizando más allá de lo que dicen las políticas oficiales, el periodista Todd Miller encuentra que los miembros del grupo indígena Tohono O’odham son tratados como extranjeros y sus derechos de soberanía sobre el suroeste de Arizona, que ostentan desde tiempos precoloniales, han sido conculcados en nombre de la lucha contra el terrorismo y el tráfico ilegal de drogas y seres humanos, conceptos enteramente ajenos a su cultura, pero ominosamente encarnados en la presencia de la Border Patrol desde 1993, masificada en 2001. Ellos también han colgado banners con la misma consigna que las otras redes fronterizas: “Stop militarization on indigenous lands now”.

“SER MORENO NO ES SER MALO”

La presión ejercida por los operativos de la Border Patrol en otras regiones de la frontera ha desplazado la migración indocumentada hacia el territorio de las naciones Yaqui y Tohono O’odham. Según Ned Norris, representante de los Tohono O’odham, en 2008 un promedio cercano a 15 mil migrantes no autorizados cruzaron por su territorio cada mes. Norris mencionó esta cifra ante el Congreso de Estados Unidos y sostuvo que el costo anual de prestar servicios de salud e implementar las leyes migratorias ascendía a 35 millones de dólares. Aduciendo que las políticas migratorias son un asunto federal, Norris solicitó un apoyo financiero del Congreso para esa nación indígena, que tiene un 35% de desempleo y un ingreso anual per cápita de 8 mil dólares.

El Department of Homeland Security sostiene que los cárteles de la droga quieren reclutar a los jóvenes indígenas. Sospechosa de trasegar drogas y migrantes, esta “gente del desierto” -significado etimológico de Tohono O’odham-, está obligada a identificarse cada vez que se topa con una patrulla. Algunos de sus miembros ven a la Border Patrol como un ejército de ocupación porque lo perciben como un elemento ajeno cuya presencia ha contribuido a que uno de cada diez habitantes de la tribu guarde prisión, según cálculos de las autoridades de la reserva. Los indígenas son detenidos sin recibir explicación alguna sobre los cargos que se les imputan. Todd Miller observa que “si la Cuarta Enmienda parece débil en otras partes de la frontera, metafóricamente se hace añicos en la reserva”.

En el informe titulado In hostile terrain, Amnistía Internacional reporta que los indígenas son continuamente tomados por migrantes indocumentados, insultados, golpeados, esposados y rociados con spray pimienta, separados de sus hijos, detenidos sin cargos. Incluso, cuando sólo hablan O’odham, obligados a firmar órdenes de deportación en español y despachados a México. Una de las víctimas del exceso de celo de la Border Patrol concluye con un alegato que escarba y expone a la luz pública una de las raíces del problema: “Just because my skin is brown doesn’t make me a bad person”.

EN VIOLACIÓN DE LA SOBERANÍA TRIBAL INDÍGENA

Las tarjetas de identidad tribales emitidas por la autoridad de la nación Tohono O’odham son repetidamente desestimadas por los agentes de la Border Patrol. Actualmente el gobierno federal les quiere imponer tarjetas con microchips para el cruce de la frontera, un requisito para el cual no califican los numerosos miembros de la tribu, que carecen de partidas de nacimiento.

Esta situación, que afecta a las naciones Yaqui y Tohono O’odham (30 mil y 28 mil ciudadanos), es una abierta y diaria violación al artículo 36 de la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de Naciones Unidas de 2007, adoptada en la sesión 61 con el voto a favor de 143 países y la oposición de Estados Unidos, Australia, Canadá y Nueva Zelanda, que acabaron por ratificarla en segundas nupcias. Dice el texto: “Los pueblos indígenas, en particular los que están divididos por fronteras internacionales, tienen derecho a mantener y desarrollar los contactos, las relaciones y la cooperación, incluidas actividades con fines espirituales, culturales, políticos, económicos y sociales, con sus propios miembros, así como con otros pueblos a través de las fronteras”.

También es violatoria de disposiciones de la Suprema Corte de Justicia, como la que estableció en 1975, en el caso United States v. Mazurie, que dice: “Las tribus indias son comunidades únicas que poseen atributos de soberanía sobre sus miembros y su territorio”.

La consuetudinaria violación de estos instrumentos jurídicos es sintomática de una erosión de la soberanía tribal sobre su territorio, actitud con una larga tradición en las relaciones del Estado y las comunidades indígenas.

Un punto culmen de esa conculcación de la soberanía fue la resolución del Congreso en 1830, que consagró como ley lo que Andrew Jackson ya había puesto en práctica. Su fruto más amargo fue el “trail of tears” (el sendero de las lágrimas) de 1840: la mudanza forzosa de más de 70 mil indígenas hacia el oeste del río Mississippi. Muchos murieron hambrientos, enfermos y exhaustos, entre ellos, 4 mil cherokees. Jackson tuvo el cinismo de declarar a los indígenas desplazados: “Decid a los jefes y a los guerreros que soy su amigo, pero deben confiar en mí y marchar de los límites de los estados de Mississippi y Alabama y establecerse en las tierras que les ofrezco allí, más allá de los límites de ningún estado (o sea, fuera de Estados Unidos), en posesión de tierra suya, que poseerán mientras crezca la hierba y corra el agua. Seré su amigo y su padre y les protegeré”.

DROGAS, TERRORISMO Y MIGRACIONES ATENTAN CONTRA LA SOBERANÍA TERRITORIAL

Alexander Aleinikoff ha señalado que la soberanía de las tribus precede a la de la Constitución y que la legitimidad de ese reclamo no se cimenta en el hecho de que los indígenas fueran los verdaderos nativos americanos, sino en que tenían una soberanía previa. Pero los plenos poderes del Congreso federal han entrado en colisión con las regulaciones y costumbres tribales.

Este choque se expresa en una serie de normativas y veredictos que a veces restringen y a veces expanden las potestades del gobierno indígena. La base para estas fluctuaciones jurídicas es la concepción de la soberanía como un concepto territorial o como un asunto de membresía. Existen fallos judiciales, como el de Montana vs. United States (1981), que establecen que los inherentes poderes soberanos de una tribu india no se extienden a las actividades de no miembros de las tribus. Éste es un asunto muy delicado porque hay ladinos que viven dentro de la reserva y ahí poseen lotes donde producen o prestan servicios que urgen una regulación local.

Tomando nota de estas circunstancias, la Corte estableció dos excepciones que vuelven hacia un concepto territorial de la soberanía: 1) La tribu puede regular los contratos y otros arreglos entre miembros y no miembros de la tribu, y 2) La tribu puede regular la conducta de no indios en tierras privadas cuando esa conducta amenaza o tiene un efecto directo sobre la integridad política, la seguridad económica o la salud y el bienestar de la tribu.

Esta soberanía territorial ya era una soberanía degradada por el hecho de que no permitía la regulación de todas las actividades, sino sólo las potencial o eficazmente perniciosas. Y también por el hecho de que la mera intromisión de la Corte y el acatamiento de su fallo operan sobre la tácita asunción de que la tribu ejerce poderes delegados, no inherentes. La mejor prueba de ello es la impotencia de la tribu ante las actividades de agentes estatales o federales que abusan de sus miembros con una inmunidad que se ampara en Montana vs. United States.

Esa soberanía territorial es la que mayor erosión ha sufrido con las tres luchas del DHS: drogas, terrorismo y migraciones. Terminó en nula soberanía con la imposición de un régimen de estricta y militarizada vigilancia en la frontera. El DHS tiene poderes plenos en la frontera y sus agentes no tienen que tomarse la molestia de presentar una acusación o presenciar un delito para requerir documentos y detener.

ES TRIGUEÑO Y NO HABLA INGLÉS: ESO BASTA

Del testimonio de Jaime Díez, otros abogados migratorios y ciudadanos -indígenas, latinos e incluso caucásicos- que viven en la frontera y de las declaraciones de activistas que, como Michael Siefert impulsan una desmilitarización de la frontera, se desprenden varias transformaciones.

En primer lugar, la aplicación del banóptico: trigueño y no angloparlante son los dos rasgos que más alertan a los burócratas de la vigilancia fronteriza. La aplicación del banóptico empieza en los espacios públicos con la burocracia de la calle. En ese terreno de su primigenia aplicación, no requiere de las nuevas tecnologías. El banóptico está en los memes -los replicadores de la conducta humana- de los agentes de la Border Patrol, cuyos prejuicios raciales -a menudo exacerbados porque son miembros y buscan distinguirse/distanciarse de la etnia que fustigan- llevan a cabo el proceso por el que un rasgo se convierte en un estigma.

El genotipo de la ciudadanía está relativamente oculto. El agente de la patrulla fronteriza sólo tiene ante sí un fenotipo de trigueño. Sobre la base de esa presencia preverbal formula sus primeras y desfavorables hipótesis. Cuando ante su demanda se le muestra un documento de identidad, debe averiguar si el genotipo “ciudadano” que predica es auténtico.

Su primer indicador es la lengua. Si el portador de un documento de identidad de ciudadano habla un inglés defectuoso, se impone un escrutinio mayor. Si esa pesquisa revela que vino al mundo auxiliado por una partera, y no en un hospital o clínica debidamente acreditados, el sospechoso apenas acaba de pasar el umbral de un dilatado proceso jurídico que puede terminar con su expulsión.

Sólo en un segundo momento el banóptico consiste en una revisión de documentos que pasa por el tamiz de la identificación estadística de ciertas conductas y rasgos como potencialmente criminales: no habla inglés, nacido con partera o en hospitales cuyos registros se perdieron, no puede explicar su situación, sus padres no son nativos, etc. El sistema recibe esta información y, con el automatismo de una máquina expendedora de gaseosas, emite cancelaciones de ciudadanías.

EL “COLORISMO” ES MÁS RESISTENTE QUE EL RACISMO

La segunda transformación de la frontera es la combinación de la trigueñización con los atentados del 9/11. Ese rasgo que tienen en común todos los poblados fronterizos estadounidenses -el sostenido aumento de la población latina hasta convertirse en el grupo mayoritario- es un proceso de trigueñización de la frontera que ha venido acompañado de un deterioro en el trato para nativos, residentes, turistas e indocumentados.

Algunos estudiosos, como Tony Payán, han concluido que el tema de la seguridad y la concomitante vigilancia han inyectado en el sistema legal migratorio estadounidense más vulnerabilidad y privación de derechos que nunca antes y han dado forma a un generalizado sistema de castas entre varios grupos sociales, donde la blancura y el dinero son factores clave.

Tijuana/San Diego y Ciudad Juárez/El Paso, como lugares de emplazamiento de maquilas y de residencia de sus obreros y cargos administrativos, son y han sido puntos de numerosos y cotidianos cruces fronterizos. Pero esos cruces son acompañados de inspección en la frontera y sus alrededores. Eso significa discriminación diaria y un uso receloso de los espacios urbanos: calles, buses y tiendas son sitios donde siempre se corre el riesgo de ser tomado por un indocumentado.

El color -asociado a raza y clase social- tiene mayor peso que la pertenencia étnica. De hecho hay académicos que consideran que las ideas sobre raza, clase, etnia y nacionalismo son categorías fluidas que han cambiado con el tiempo, en tanto la jerarquía de color ha sido pasiva y silenciosamente mantenida desde la colonia: el “colorismo” es más resistente que el racismo.

LOS “MEXICAN BROWN” SON LOS MÁS SOSPECHOSOS

La prisión del color llega hasta nuestros días. Pero tiene una larga tradición que sólo contribuye a reforzar el estigma. Un piropo común de los visitantes de la frontera hacia sus habitantes era la mención de su blancura.

Los libros de historia destacan que, no sólo del lado gringo, sino también en Sonora había mujeres con fama de ser las más altas, blancas y hermosas de todo México. Visitantes del siglo 19, como Marie Robinson Wright, contribuyeron a esa imagen al escribir que las mujeres sonorenses tenían “cabello claro, predominan los ojos azules y hay muchas hermosas cabezas cubiertas con cabellos castaño como el de Cleopatra”.

La historiadora Kelly Lytle Hernández acuñó la expresión Mexican Brown como una herramienta retórica y conceptual para subrayar que “independientemente del estatus migratorio o ciudadano, son los mexicanos trigueños, más que los mexicanos abstractos, quienes han vivido en la esfera de sospechas de la Border Patrol”. Según Hernández, todos los documentos relacionados con la Border Patrol, desde la correspondencia y los archivos oficiales hasta los artefactos culturales -viñetas humorísticas, chistes y autobiografías- reflejan las tácitas distinciones de género, clase y tez que constituían el blanco del patrullaje de la Border Patrol.

En palabras socarronas de uno de sus agentes: el objetivo primario de la Border Patrol es “un mexicano varón, de entre 5,5 y 5,8 pies, pelo café oscuro, ojos cafés, tez oscura, usando huaraches… etcétera”. En versión del migra-corrido que contrasta el trato de la migra con –el illegal alien- Supermán y con los mojados: “…aquél es güero, ojos azules, bien formado/y yo prietito, gordinflón y muy chaparro”.

El obvio predominio de la piel trigueña y el fenotipo del Mexican Brown entre los habitantes de la frontera han devenido en la base para un trato discriminatorio. Pero ese tratamiento sólo cobró visos epidémicos tras el 9/11. Solamente la combinación de ambos factores explica la proliferación de maltratos, cateos y redadas.

La dicotomía blanco/negro moldeó la distinción sesgada entre legales e ilegales. El prurito de la vigilancia se unió al colorismo para producir ciudadanías degradadas que preparan el terreno para la negación total de derechos a los indocumentados.




EL DRAMÁTICO CASO DE MARK LYTTLE

Otra transformación de la frontera: Los poderes plenarios concedidos al DHS han significado una degradación de la soberanía de los poderes locales y étnicos cuyo efecto más dramático es la expulsión de los propios ciudadanos.

El hecho de que los documentos locales valgan poco o nada ante los filtros estadísticos de la vigilancia fronteriza significa que no sólo las autoridades estatales emisoras de esos documentos pasan a segundo plano como gobernantes efectivos y garantes de la identidad oficial de sus ciudadanos, sino la anulación de la potestad, credibilidad, acciones y palabras de otras burocracias: policías que optaron por no colaborar con el ICE, iglesias que testimonian la membresía de sus feligreses y que tienen albergues para los sin techo, independientemente de su estatus migratorio, y bufetes de abogados que respaldan las demandas de sus clientes, entre otras.

La sumatoria de la aplicación del banóptico, una frontera trigueña en la era post-9/11 y la anulación de las burocracias locales es la expulsión de lo propio porque no ha sido enteramente apropiado. Payán sostiene, basándose en sus interesantes estudios de caso, que la ciudadanía convierte a sus poseedores en inmunes a la deportación: incluso si conducen drogados o trafican armas, “jamás serán sujetos de deportación”.

Podemos constatar lo contrario: que los ciudadanos -si tienen el fenotipo de Mexican Brown- están lejos de ser inmunes en una región sometida a una profilaxis racial. Por eso tenemos muchos casos de ciudadanos que lo son sólo de nombre, como Mark Lyttle, nacido en Rowan County (North Carolina), enfermo mental, descendiente de portorriqueños, apresado en la frontera como presunto mexicano indocumentado, rebautizado por el ICE como “Jose Thomas”, detenido en Corrections Corporation of America y deportado a Reynosa en 2008. No reconociéndolo como natural de México, las autoridades mexicanas lo deportaron a Honduras, donde fue arrestado y sometido a los abusos que son proverbial modus operandi de la Dirección General de Migración y Extranjería y luego expulsado a Nicaragua.

EL DRAMA DE VIVIR EN LA FRONTERA

El caso de Lyttle es menos inusitado de lo que parece: en 2010 la investigadora Jacqueline Stevens, de Northwestern University descubrió que entre los 400 mil detenidos por el ICE como extranjeros indocumentados había 4 mil ciudadanos estadounidenses.

Los poderes locales no pudieron hacer nada para sustentar su ciudadanía y fueron sometidos a la “la imprevisibilidad absolutamente penetrante” que Hannah Arendt encuentra en la violencia, pero que también está presente en el banóptico: no importa cómo te identifiques, la combinación electrónica de tus datos tiene la última palabra. Si tienes las proporciones de un mexicano, serás mexicano. Si no calzas como tal, serás un centroamericano. Una vez que el modelo banóptico te subsume en una categoría, serás sometido al tratamiento asignado a la misma con todas sus consecuencias. Te lo mereces.

Así tiene lugar una paradoja del sistema jurídico estadounidense: crecen los derechos de los inmigrantes y descienden los de los ciudadanos y no ciudadanos. Cuando Michael Siefert me pidió que le adelantara una conclusión de mi visita a la frontera, le dije: Es preferible ser un indocumentado en Maryland que un ciudadano en Brownsville. Vivir en la frontera territorial puede significar vivir también en la frontera de la ciudadanía, con un ejercicio de los derechos de baja intensidad y deteriorado.

UNA FRONTERA MILITARIZADA DE LA QUE NO SE HABLA

La cuarta transformación de la frontera es la militarización. Podría haber banóptico, lucha contra el crimen y persecución de los indocumentados sin la militarización, que es patente en el creciente uso de drones y otras tecnologías militares. Clausewitz señaló: “El combate determina todo cuanto se refiere a las armas y los equipos, y éstos a su vez modifican la esencia del combate. En consecuencia, existe una relación recíproca entre unos y otros”.

En el terreno castrense los medios moldean el fin y el carácter que tienen las acciones. Más que una declaración oficial, son los implementos militares y el número de efectivos y su conducta los que nos avisan de la guerra y la militarización. Por eso la percepción del pueblo Tohono O’odham de que la Border Patrol es un “ejército de ocupación” encuentra base empírica en sus implementos, sus prerrogativas y su voluntad de subordinar a los poderes locales.

Esta militarización de la frontera, como si se tratara de una zona de guerra -con una suspensión de facto de las garantías civiles-, amerita un gran escrutinio. Y mientras CNN y otras grandes cadenas televisivas vuelcan sus cámaras y micrófonos hacia los abusos cometidos en la Rusia de Putin, la Cuba de Castro y la Venezuela de Maduro, la crítica situación de las personas que pueblan la frontera suroccidental de los Estados Unidos cae fuera de sus agendas noticiosas y termina siendo tan ajena al estadounidense promedio como el ugarítico bíblico. La guerra que tiene lugar en la frontera apenas capta sus reflectores, pese a que -o quizás porque- compromete la democracia real e involucra intereses financieros que apuestan a prolongarla.

1924: NACE LA BORDER PATROL

En 2014 la Border Patrol cumplió 90 años. Con una dotación de 1 millón de dólares, el 28 de mayo de 1924 el Congreso de Estados Unidos la creó, según documenta la historiadora Kelly Lytle Hernández.

Los esfuerzos anti-inmigrantes habían dado pasos en esa dirección con la prohibición del comercio de “coolies” en 1862, al ingreso de prostitutas y criminales en 1875, con la ley de 1882 que cerraba las puertas a lunáticos, idiotas, convictos y todos los susceptibles de convertirse en una carga pública o afectados por enfermedades contagiosas. La ley de 1903 añadió a los epilépticos, anarquistas y mendigos a la larga lista de proscritos. Y la de 1907 agregó a los imbéciles, bobos, a las personas con defectos físicos y mentales -como Mark Lyttle- que pudieran afectar su capacidad de ganarse la vida, a los tuberculosos, los niños no acompañados por sus padres, las personas que admitieron la comisión de un crimen que implicara infamia moral y las mujeres con propósitos inmorales. Diez años después la lista excluyó a todos los asiáticos, analfabetos, prostitutas, criminales, contratistas, niños no acompañados, idiotas, epilépticos, locos, indigentes, enfermos y defectuosos, alcohólicos, mendigos, polígamos y anarquistas, entre muchos otros.
Los mismos migrantes pagaron por las estructuras encargadas de colarlos abonando un impuesto por cabeza de 50 centavos de dólar en 1882 y de 4 dólares a partir de 1907. En 1903 el Congreso reubicó la oficina de inmigración bajo el paraguas del Department of Commerce and Labor. Una década más tarde la colocaría en el recién creado e independiente Department of Labor.

LA MIGRACIÓN FUE PRIMERO UN ASUNTO LABORAL

Esta ubicación predicaba el talante y tratamiento del tema migratorio: era un asunto laboral, una catalogación bastante razonable, habida cuenta de la dependencia que la agroindustria estadounidense había desarrollado respecto de la mano de obra mexicana cuando la arremetida modernizadora del Porfiriato extendió las vías férreas hasta El Paso en 1884.

El boom de la agroindustria quedó ligado al nuevo corredor migratorio que proveyó trabajadores callados, diligentes y dóciles -según los complacidos patrones-, y permitió prescindir gradualmente de los más revoltosos asiáticos, cuyo ingreso fue bloqueado por sucesivas oleadas de legislación anti-inmigrante: la Chinese Exclusion Act de 1882, el Gentleman’s Agreement de 1907 -un tratado internacional que comprometió al gobierno japonés a restringir significativamente la migración japonesa a Estados Unidos- y la Tydings-McDuffie Act, que en 1934 cortó de tajo la migración de filipinos iniciada tras la guerra estadounidense-española en 1898 y que disparó la población filipina en California de apenas 5 personas en 1900 a 30 mil en 1930.

A mediados de los años 20, los mexicanos eran el 80% y el 95% de la mano de obra de la agricultura en los más productivos valles fronterizos. La ventaja comparativa de los mexicanos no se debía solamente a su -real o supuesta- docilidad, sino a su carácter temporal. Una ojeada a los cultivos de la época -melones, algodón, guisantes, alfalfa, espárragos y cítricos- revela que se trata de cultivos con alto consumo de mano de obra estacional en los períodos de cosecha y un mínimo para la siembra, aporque, raleo, control de plagas, riego y demás labores.

MEXICANOS: MIGRANTES IDEALES DURANTE AÑOS

Los mexicanos fueron durante mucho tiempo ese migrante ideal que ahora se aplaude en foros de Naciones Unidas llamándole “migrante circular”. Eran el migrante modosito y bien portado que llega solo, labora y se va por donde vino antes de los tres días que la sabiduría popular concede como plazo para que emane el hedor del muerto y el arrimado.

Su demanda creció durante la Segunda Guerra Mundial y su flujo fue facilitado por la firma de un acuerdo entre los gobiernos mexicano y estadounidense: “Migración Temporal de Trabajadores Agrícolas Mexicanos hacia Estados Unidos”. El Programa Bracero echó a andar y trajo alrededor de 4 millones y medio de trabajadores mexicanos entre 1942 y 1964. Urgía obtener mano de obra para reemplazar las plazas vacantes de los obreros y campesinos reclutados por el ejército.

Pero entonces muchos empezaron a quedarse y al terminar la guerra se convirtieron en fuente de inquietud y competencia con los soldados que volvían del frente. En los primeros años de la posguerra, los trabajadores que entraban sin la debida documentación eran capturados por las patrullas fronterizas y entregados a la Comisión de Empleo de Texas, que se encargaba de fumigarlos, certificarlos legalmente y enviarlos a las plantaciones tejanas, un proceso que a veces era denominado “secando espaldas mojadas”.

MEXICANOS: ARQUETIPO DEL EXTRANJERO ILEGAL

La comisión de marras secó 142 mil espaldas entre 1947 y 1949. Posteriormente, esas espaldas mojadas crecieron en número. En 1949 la mayoría de las espaldas mojadas no eran bienvenidas ni secadas. Una comisión presidencial dio la alarma al anunciar ese año que al menos 400 mil miembros de la fuerza migratoria laboral -compuesta por 1 millón de inmigrantes- eran espaldas mojadas. Las deportaciones pasaron de 29 mil en 1944 a 565 mil en 1950. En 1954 las aprehensiones de indocumentados sobrepasaron el millón: un promedio de más de 3 mil al día. El mexicano quedó entonces más instituido que nunca como arquetipo del extranjero ilegal.

Los centroamericanos fueron embutidos a la fuerza en ese arquetipo y “asimilados” como hijos de Moctezuma, una clasificación de la que sólo muy recientemente se han librado, con la creación de la categoría OTM: Other than Mexicans, que tanto puede incluir a los oriundos del istmo como a cubanos y etíopes que penetran a Estados Unidos por la frontera suroeste.

De esta época data la institucionalización de la sospecha sobre la autenticidad de las ciudadanías de la frontera. Como parte de la Operation Wetback, la Border Patrol se dedicó desde 1954 a rastrear intensamente las “ciudadanías fraudulentas”. En 1957 apenas identificó a 181 personas con falsos documentos de ciudadanía, 181 agujas en el pajar de ciudades llenas de mexicano-estadounidenses que no eran distinguibles a simple vista de los mexicanos-no-estadounidenses. Esa búsqueda quedó burocratizada con la creación del Fraudulent Document Center en Yuma. En 2014 cada día fueron identificados 76 documentos fraudulentos.

A juzgar por el número de aprehensiones, esos operativos debieron surtir efecto o las condiciones de expulsión/atracción cambiaron. En 1960 la Border Patrol apenas registró 21,022 capturas en la frontera sur. Su trabajo alcanzó de nuevo un volumen significativo con las 201,780 detenciones de 1970, punto en que inician un vertiginoso ascenso que pasa por 512,264 en 1975 y 690,554 en 1980 hasta coronar un pico de 1 millón 615,844 en 1986, cima debida a los migrantes centroamericanos de los años 80 que huían de la guerra y que hasta la fecha sólo ha sido superada por el 1 millón 643,679 aprehensiones del año 2000. Curiosamente, ese logro lo obtuvo un grupo de apenas 8,580 agentes, menos de la mitad de la tropa actualmente acantonada en la frontera sur.

EL CASO DEL INSPECTOR CLIFFORD ALAN PERKINS

Los orígenes de la Border Patrol fueron más bien modestos y ese talante mantuvo durante la mayor parte del siglo 20. En sus inicios nutrió sus filas de jóvenes con nula preparación profesional a la caza de altos salarios: Clifford Alan Perkins llegó a El Paso en 1908 en busca de trabajo. Tenía 19 años y cero experiencia laboral. Obtuvo un monótono y mal pagado trabajo en la oficina de correos, que pronto cambió por un puesto más emocionante en el Immigration Service. Duplicó su salario como inspector de la guardia montada a cargo de la aprehensión de chinos. Recorría los pueblos fronterizos de Nogales a Brownsville. En 1920 fue nombrado responsable de la Chinese Division.

Con la creación de la Border Patrol en 1924, Perkins quedó a cargo de más de dos mil millas que atraviesan cinco zonas ecológicas, cuatro estados y 28 condados en Estados Unidos. Los nueve sectores de la frontera tienen su precedente fundacional en los tres distritos en que Perkins dividió sus dominios: el distrito Los Angeles, que iba desde el Océano Pacífico hasta alrededor de 50 millas al este de Yuma, y al norte hasta San Luis Obispo; el distrito de El Paso se extendía al este del distrito Los Angeles hasta Devils River en Texas; y el distrito San Antonio desde Devils River hasta el Golfo de México en Brownsville. Pero, a pesar de que entre 1952-1954 se decía en los círculos de poder de Washington que la inmigración ilegal procedente de México había alcanzado un punto crítico, la patrulla fronteriza sólo podía contratar a 200 efectivos.

EL IMPARABLE PRESUPUESTO DE LA BORDER PATROL

En 1980 la Border Patrol tenía un presupuesto de unos 78 millones de dólares, menor que el presupuesto de la policía de Baltimore y mucho menor de la mitad del presupuesto de la policía de Filadelfia. Pero los siguientes doce años no pasaron en vano.

En 1992 el presupuesto ya era de 326 millones y en la siguiente década fue subiendo a un promedio de 109 mil dólares por año hasta alcanzar 1 mil 400 millones en 2002. El siguiente salto sustancial lo dio en un solo año fiscal (de 2005 a 2006), al pasar de 1,500 millones a 2,100 millones. La crisis financiera no fue óbice para que en 2008-2009 ascendiera de 2,200 millones a 2,650 millones, y luego a 2,950 en 2010 y a 3,550 en 2011.

En 2014 llegó a un pico que sus modestos comienzos hacían impredecible para el más ducho analista armado de bola de cristal: 3,635 millones de dólares. Un lujo que un país de más de 300 millones de habitantes puede permitirse: son casi 12 dólares por cabeza. El presupuesto del Immigration and Customs Enforcement en 2008 era de 5 mil millones de dólares, un rápido avance en apenas cinco años sobre el presupuesto de 3 mil 200 millones que su predecesor, -el Immigration and Naturalization Service, tuvo en su último año de vida.
El aliciente de esos saltos presupuestarios fueron los distintos operativos que el Congreso encomendó a la Border Patrol. Primero vino la Operation Blockade (después rebautizada “Hold-the-Line”) aplicada desde 1993 en El Paso. Seguida en 1994 por la Operation Gatekeeper en San Diego, no tardó en ser mimetizada en 1995 por la Operation Safeguard en Arizona y la Operation Rio Grande en Brownsville.

En 2001 la Patriot Act ordenó triplicar el personal de la Border Patrol. La ley de 2004 Intelligence Reform and Terrorism Prevention autorizó la contratación de 2 mil nuevos agentes cada año por los siguientes cinco años fiscales. En 2005 la Real ID Act autorizó al Secretario del DHS para proponer las leyes necesarias para la construcción expedita de las barreras fronterizas y la infraestructura pertinente. Todos fueron pasos concebidos para retomar las riendas de la soberanía nacional extremando los controles fronterizos que ejercen la autoridad territorial.

¿CUÁNDO NACE LA “BORDER PATROL NATION”?

En su imprescindible libro The militarization of the US-Mexico border 1978-1992, Timoty J. Dunn da cuenta de la creciente inversión del gobierno federal estadounidense en el control fronterizo durante la década de los años 80 para frenar la migración de centroamericanos.

En 1978-1992 el equipo de la patrulla fronteriza pasó de 2,580 a 4,948, mientras sus fondos pasaron de 78 a 326 millones de dólares. Los incrementos rondaron el 92% (efectivos de la patrulla fronteriza), 317% (fondos de la patrulla fronteriza) y 355% (fondos para deportaciones). Estas operaciones y leyes produjeron mayor crecimiento. Entre 1992 y 2005 el número de agentes de la Border Patrol se duplicó, llegando a redondear cerca de 11 mil con 9,633 en la frontera sur y apenas 1,031 en la frontera norte.

En la década de 1995-2005 se registró un aumento del 125% en los miembros de la patrulla fronteriza. En la década de 2005-2014 el aumento fue del 83.5% sólo en la frontera sur, donde la legión fronteriza pasó de 9,891 a los 18,156 agentes que actualmente tiene. Desde la Operation Blockade hasta 2014 -en 21 años- el número de efectivos de la Border Patrol en esa frontera aumentó 427%, casi cuatro veces el 111% de incremento que tuvo en los 44 que van de 1941 a 1985.
La militarización de la frontera realmente no es un asunto nuevo. Pero fue muy gradual la mayor parte del siglo 20 y sólo dio un salto sustancial a inicios de los años 90, precisamente después de la caída del bloque soviético que marca el fin de la era de los extremos, el corto siglo 20, de acuerdo a la denominación que Eric Hobsbawm estableció.

En términos cuantitativos, el 9/11 y las medidas que siguieron fueron acontecimientos que hicieron más visible y acusada una tendencia previa a expandir el panóptico y el banóptico, una tendencia que empieza en el siglo 21 según Hobsbawm: 1992. Pero no hay duda de que el 9/11 fue un punto de inflexión cualitativo que hace de “Border Patrol Nation” algo más que un atrayente apelativo periodístico.

“Border Patrol Nation” puede ser un concepto que indique una transformación que va más allá del reforzamiento de los guardianes de la frontera y del incremento de su presupuesto: cuando la institución responsable de los asuntos de inmigración -que había empezado cobijada por el Department of Labor- pasó a ser un componente medular del Department of Homeland Security y cuando la inmigración dejó de ser un problema laboral para convertirse en un asunto de seguridad nacional, Estados Unidos quedó convertido en una Border Patrol Nation.

TODA MIGRACIÓN: ES VISTA COMO UNA AMENAZA

La clasificación de la migración como un asunto de seguridad nacional supuso que se consideraría como una amenaza no sólo a los que conspiraron en el ataque, sino a la migración en general. El nivel federal asumió entonces poderes plenarios -es decir, meta-constitucionales- para los asuntos migratorios, lo cual en términos jurídicos se tradujo en que el Estado ya no concedería a los no nacionales los derechos constitucionales reservados a los nacionales ni se vería constreñido por los principios de las normativas internacionales.

A lo largo de la historia de Estados Unidos, esta concesión ha tenido numerosos atropellos y exclusiones. Pero sólo ahora la voluntad de excluir recibió un reforzamiento burocrático sustancial -y no sólo coyuntural- con la reubicación de los asuntos migratorios en el DHS y con una prescripción judicial.
El espaldarazo judicial vino con la regulación del Fiscal General, que permite la deportación de los extranjeros que piden ser admitidos a Estados Unidos -y sólo excluye a los que ya han sido admitidos- aunque no haya un convenio de repatriación con el país de origen.

Esta interpretación del fiscal cambió la aplicación universal del fallo Zadvydas vs. Davis, que prohibía, sin excepción, la deportación de personas con cuyas naciones de origen no existiera un acuerdo bilateral de repatriación.

Con esta normativa fiscal, los no admitidos pueden ser y están siendo repatriados, en ausencia de acuerdos de repatriación o mediante convenios gestionados ad hoc por gobiernos complacientes con las políticas migratorias estadounidenses aunque lesionen los intereses de sus migrantes, pero diligentes en gestionar acuerdos comerciales para las élites agroexportadoras. Desde esa posición jurídica fue posible llevar la exclusión incluso más allá: “repatriar” a los no repatriables, remover hacia México a ciudadanos estadounidenses, algunos indígenas y otros no, pero todos con rasgos de Mexican Brown.

¡CÓMO! ¿ES ESTO LA GLOBALIZACIÓN?

Esta preeminencia de la vigilancia sobre los derechos de ciudadanos y no ciudadanos convierte en acto la verbalización del pánico burgués que con intención irónica formuló el historiador Jules Michelet: “‘¡Cómo! ¿Es esto el pueblo?’, exclamó la voz de la especie tímida de los burgueses. ‘¡Rápido! ¡Aumentemos el número de policías, armémonos, cerremos las puertas y corramos el pestillo!’”. Parodiando la acalorada exclamación burguesa: “¡Cómo! ¿Es esto la globalización? ¿Esta mano de obra sin fronteras? Ilegalicémosla, opongámosle una inmensa barrera custodiada por radares, patrullas y drones”.

La frontera es una región hobbesiana en escala nacional porque los operativos que el DHS emprende allí confirman la defensa que Hobbes hizo de su teoría señalando el comportamiento humano que le daba evidencia empírica y que, según podemos constatar, el aparato estatal de Estados Unidos reproduce en la frontera: “…que el escéptico respecto de su teoría se considere a sí mismo; cuando emprende una jornada, se procura armas y trata de ir bien acompañado; cuando va a dormir cierra las puertas; cuando se halla en su propia casa, echa la llave a sus arcas; y todo esto aun sabiendo que existen leyes y funcionarios públicos armados para vengar todos los daños que le hagan. ¿Qué opinión tiene, así, de sus conciudadanos, cuando cabalga armado; de sus vecinos, cuando cierra sus puertas; de sus hijos y sirvientes, cuando cierra sus arcas? ¿No significa esto acusar a la humanidad con sus actos, como yo lo hago con mis palabras?”

ESTADOS UNIDOS: OVEJAS ATERRADAS CON UN GOBIERNO DE LOBOS

No hay duda de la acusación que Estados Unidos ha lanzado contra naciones enteras para emprender sus “guerras virtuosas”. Obedece a una estrategia de trabajosa construcción intelectual y destrucción física del enemigo, donde medios de comunicación, académicos y think tanks juegan un rol tan crucial como el Congreso, los generales y los tanques de guerra, que mostraron sobrada eficacia durante la Guerra Fría.

Pero en el caso de la Border Patrol Nation, a diferencia del homo homini lupus hobbesiano, la sospecha sobre otras naciones y la estigmatización de sus habitantes se revierte sobre los propios ciudadanos. De ahí que incluso John W. Whitehead, un analista que milita en el conservadurismo, en su libro A Government of Wolves: The Emerging American Policy State lance la alarma sobre una nación que describe como un país de ovejas aterradas que engendró un gobierno de lobos, un Estado policíaco que opera por encima de la ley, mientras la ley se transforma en nada más que otra herramienta de sometimiento y control.

En la tercera parte de estas reflexiones veremos el porqué de ese Estado policíaco y su obsesiva vigilancia y sentaremos en el banquillo de los acusados a la gerencia de la Border Patrol señalándola por unos pobres resultados que no guardan relación con sus desmesuradas pretensiones de sometimiento y control.

MIEMBRO DEL CONSEJO EDITORIAL DE ENVÍO.

INSTITUTO DE SOCIOLOGÍA – UNIVERSIDAD PHILIPPS DE MARBURG.