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LA MEDIACIÒN FAMILIAR Y SUS BENEFICIOS

LA MEDIACIÒN FAMILIAR Y SUS BENEFICIOS

Por la Mgtr. Indira Medina

La forma voluntaria de resolver las tensiones o los conflictos familiares con la intervención de una persona mediadora que ayude a la familia dialogar y alcanzar sus propios acuerdos”.

Principalmente, es una forma de “vivir” y entender el modo en que nos relacionamos con los otros.

El fin de la mediación es prevenir, minimizar o resolver los conflictos familiares, como los problemas de relación entre los miembros de la familia especialmente entre padres e hijos adolescentes, las desavenencias derivadas de la ruptura, la separación o el divorcio de la pareja, las dificultades originadas por el cuidado de los familiares mayores o con discapacidad, los desacuerdos por herencia o empresa familiar u otros conflictos.

Beneficios de la Mediación: la Mediación Familiar nos ofrece esa gran oportunidad, porque al ser la familia un sistema, el que todos nos sintamos ganadores tras un conflicto nos ayudará a seguir creciendo como personas y nos permitirán fortalecer en la red familiar, si hemos sabido tejer la positivamente.

La mediación es un proceso estructurado, pero flexible, que se realiza a lo largo de varias sesiones donde las personas, con ayuda del mediador, pueden dialogar y entenderse y si quieren llegar a acuerdos.

Es posible que se pregunte porque va a interesarle la mediación?. Por lo que sugerimos recuerde si se ha encontrado usted en alguna de las situaciones que se describen a continuación:

 Cada vez tenemos más dificultades en la relación con nuestro hijo adolescente, la comunicación con él no es fácil, nos cuesta entenderle y hacer que respete las normas de casa;

 Desde que nuestra madre murió, los hermanos estamos muy distanciados, primero porque el tema de la herencia no lo hemos resuelto a satisfacción de todos y, además, ahora nos cuesta ponernos de acuerdo en qué hacer con nuestro padre;

 Nuestro matrimonio ya no funciona y nuestros continuos enfados están haciendo daño a los niños. Queremos separarnos, pero antes de ir al juzgado, nos gustaría ver si podemos hablar tranquilamente y tomar algunas decisiones;

 En la empresa familiar todos tenemos un papel, pero no hay manera de que lleguemos a acuerdos a cosas que antes, cuando vivía mi padre, estaban claras;

 Mi mujer no entiende que no puede dejar que nuestros hijos se salgan siempre con la suya, les están maleducando, pero ella dice que la cuestiono.  La verdad es que no nos ponemos de acuerdos sobre cómo deben educarlos;

 Es la madre de mis hijos, pero tras el divorcio, apenas nos comunicamos y los niños tienen dobles mensajes. Eso no es bueno para ellos. Deberíamos llegar a acuerdos, pero;

 Llevamos más tiempo del que puedo recordar peleando en el Juzgado, cada vez me siento peor, y veo que el tema tiene mala solución de seguir así;

 Tiene que haber otra vía mejor para tomar decisiones.

La mediación es un modo pacífico de gestionar y solucionar los conflictos que está cobrando cada vez más importancia. Esto no se debe al hecho de que los problemas en las familias puedan haber aumentado o ser más complejos, sino, principalmente, a las grandes ventajas que presenta la mediación para cuidar las relaciones familiares, aún en los momentos difíciles.

La mediación se basa en la idea de cooperación y no en la de enfrentamiento. Pretende que a las personas podamos comunicarnos desde el respeto y hacer del dialogo el cauce para manifestar nuestras necesidades e intereses. En todo este proceso, la persona mediadora será quien nos ayude a ir deshaciendo los nudos en los que, a menudo, nos enredamos cuando tenemos una disputa.

A través de las diferentes conversaciones mantenidas, las personas con la ayuda del mediador, pueden tratar los temas que les preocupan, manifestar sus sentimientos, emocionarse cuando lo necesiten, ser escuchados por la otra parte en discordia, y decir lo que se siente y piensa respecto del tema.

En nuestras familias a veces nos quejamos de que no hay tiempo o no encontramos el momento idóneo para sentarnos y dialogar, con calma, sobre los temas que interesan a todos. Para poder entablar un verdadero dialogo, hace falta abrir un buen espacio en el propio tiempo para, simplemente, ponerse en actitud de escucha.

Esta es la experiencia que augura un futuro prometedor para este sistema de gestión de conflictos que se enmarca en la cultura de paz.

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Acerca de la Licenciada Indira Medina.  Nació el 28 de noviembre de 1974 en la ciudad de Panamá, criada en el Distrito de La Chorrera.  Madre, profesional, docente y emprendedora.