"Quórum Teológico" es un blog abierto al desarrollo del pensamiento humano y desea ser un medio que contribuya al diálogo y la discusión de los temas expuestos por los diferentes contribuyentes a la misma. "Quórum Teológico", no se hace responsable del contenido de los artículos expuesto y solo es responsabilidad de sus autores.

Ya puedes traducir esta página a cualquier idioma

Déjanos tu mensaje en este Chat

EL DESTAPE

Miguel Antonio Bernal V.

El destape durante la sesión de la Asamblea de Diputados el pasado 1 de Julio, no puede pasarse por alto. Fue un acto de despotismo coimeado para satisfacer la voracidad del apetito de la cleptocracia gobernante.

Ninguno de los presentes durante la farsa, puede presentar excusa alguna que justfique su comportamiento, ya sea por acción u omisión. El país politiquero terminó de mostrar su verdadero rostro, por encima de cualquier consideración, personal o partidaria.
Las numerosas similitudes entre la relación esclavista y la de los gobernantes con los gobernados, descrita por Aristóteles (384-322 aC), en su obra La Política, emergió con renovado esplendor en el hemiciclo legislativo.

Desde su adulterado presidencialismo, Varela hizo dedespotés para con los integrantes del legislativo. Estos, a su vez, más que mostrar el cobre que ya se les conoce, confirmaron su adicción a la escolástica y su aversion a la soberanía de la razón. Sin mayor esfuerzo, se hiieron acreedores con su actuar, de la aversión ciudadana y de la no reelección.

Embriagados, más por el poder que por el seco que producen en familia, los varelistas y sus familiares, parientes politicos, copartidarios, allegados, coimeados, arrimados, fanáticos y demás, nos brindaron en vivo y a todo color su desfachatez, arrogancia y soberbia abusadora.

Lo hicieron pero no solos. El destape fue colectivo pues, toda la partidocracia se tomó de la mano para asegurarse el “uno para todos y el todos para uno”, que requerirán las nuevas sesiones de ineptocracia y cleptocracia que nos brindarán hasta diciembre, Mientras tanto, desprovistos de mecanismos de control, los ciudadanos incuban -más y más- resentimientos, decepciones y frustraciones, sin saber qué hacer: altísimo costo de la vida, falta de medicinas, creciente inseguridad juridica, delincuencia organizada, atraco impune de Odebrecht, falta de transporte, educación mediocre, altos servidores públicos coimeadores y nepotismo. Todos alineados para que el despotismo no ilustrado avance en su tarea de destrucción ética, moral, política y social, con tal de poder deleitarse, ellos y solo ellos, con las mieles del poder.