Nazanin Armanian
www.publico.es/020616
Desde 18 de marzo, la Unión Europea (UE) respiraba tranquila: había
firmado con Turquía un pacto que ponía un orden dentro del caos, expulsando de
forma colectiva a miles de inmigrantes y refugiados de Grecia a Turquía. Así,
pretendía alejar el problema y ocultar de la opinión pública europea otra
crisis humanitaria engendrada por la guerra y el capitalismo más despiadado. El
acuerdo contemplaba lo siguiente:
+ Turquía acogería a todos los solicitantes de asilo que llegasen a
Europa a partir del 20 de marzo. Por cada persona recibida, los europeos se
llevarían a otro refugiado de Turquía. Está por descubrir si se trata de
una estúpida broma o un juego infantil entre adultos con seres humanos que son
tratados como fichas en un tablero de ajedrez.
+Europa le entregaría 3.000 millones de euros a Tayeeb Erdogan por
hacerle el trabajo sucio.
+ La UE aceleraría el proceso de adhesión de Turquía y dejaba de exigir
visado a los ciudadanos de éste país.
De repente, las dos partes deciden incumplir lo acordado, dando paso a
una tercera crisis de refugiados que consiste en la llegada de más
seres humanos huidos de las guerras de Oriente Próximo a Europa, y la
imposibilidad de la UE a deportarlos. La primera crisis, con la foto del cuerpo del niño Aylan Kurdi, pretendía justificar el
bombardeo de Siria por los países europeos y derrocar a Bashar al Assad como la
única fórmula de paralizar la fuga de los sirios de su tierra. Que Barak Obama
se opusiera al plan, obligó a los jefes de la UE a empezar a deshacerse de los
refugiados que días atrás habían sido recibidos por Merkel con
pancartas de “Refugees Welcome”.
Así, empieza la segunda crisis, con la campaña televisiva de convertir a
los solicitantes de asilo en zombis, terroristas y violadores y repetir
continuamente que las “políticas de muticulturalidad habían fracasado”. El
acuerdo con Turquía, le permitía a la UE impedir la llegada de más
refugiados y expulsar a los que ya estaban en su territorio. Asimismo,
permitía a Erdogan crear una zona de exclusión en Siria donde alojar a
estos individuos, convirtiéndoles en escudos humanos dentro del plan turco para la ocupación y partición de Siria.
Los pilares de la política de la UE contra los refugiados
La estrategia de Bruselas en esta materia ha estado basada en tres ejes:
demonizar a los refugiados e inmigrantes, militarizar las fronteras, y
externalizar el problema, sobornando a los líderes africanos y asiáticos. Antes
de Erdogan, la UE pedía a Muammar al Gaddafi hacer de gendarme de la región: en
2008 le pagó 50 millones de euros por impedir la salida de miles de personas de
sus campos de refugiados, y acoger a las que eran expulsadas por Italia. En
2010, el Coronel llegó a pedirle 5.000 millones de euros al año para evitar que
“Europa se volviera negra”. Luego esta Europa cometió otro error, y no sólo por
derrocar a su colaborador en 2011, sino por provocar otra terrible y larga
guerra en la propia Libia, convirtiéndoles a cientos de miles de libios en
nuevos refugiados.
Ahora, el pacto con Turquía se desmorona por los siguientes motivos:
* La UE no ha desembolsado los fondos prometidos a Ankara, mientras
Erdogan ha doblado la cifra.
* La UE no ha suprimido el visado para los turcos, ni lo va a hacer.
Turquía seguirá siendo un Estado-tapón entre el continente y el convulso
Oriente Próximo.
* Hay denuncias por la ilegalidad de las deportaciones en masa;
se debería respetar las solicitudes individuales de asilo.
* Es ilegal devolver a los solicitantes de asilo a Turquía, por
inseguro, sobre todo para los kurdos sirios. El ejército turco sigue
bombardeando las zonas residenciales kurdas tanto en Siria como en Turquía. La
estrecha colaboración entre Ankara y los terroristas del Daesh es otra
cuestión, que es de dominio público. Para el colmo, la policía turca no
escatima en balas contra los sirios: el pasado abril se conoció el asesinato de
16 sirios, tres de ellos niños, por la guardia fronteriza. Huían de los
bombardeos, aunque la prensa no señala que el cierre de las fronteras turcas
es una exigencia de la UE.
* Los derechos de los refugiados se infringen en Turquía: una
delegación del Parlamento Europeo había podido comprobar cómo estaban retenidos
en una especie de prisión, y “casi sin acceso a abogados”. Luego estalló la
noticia de los abusos sexuales y violaciones cometidos por un empleado turco a
unos 30 niños sirios en el campo de Nizip, en la provincia de
Gaziantep, el mismo que había sido catalogado de “ejemplar” por Merkel durante
su visita al centro. Se trata de la punta del iceberg del drama que viven estos individuos en
este país gobernado por un régimen corrupto y autoritario.
* La incapacidad de la burocracia griega para expulsar a miles
de refugiados de forma inmediata. Se necesitan leyes, recursos
humanos adicionales, instalaciones, etc. Tardarán años en atender cada caso,
mientras el número de los que llegan supera con creces a los que pueden ser
deportados.
* La negativa de Erdogan para reformar las leyes antiterroristas
turcas, y adaptarlas a las normas europeas de los derechos humanos, siendo uno
de los requisitos de la UE de la exención de visado. El “Patriot Act” ha
levantado la inmunidad a los parlamentarios de la oposición, permitiendo
detener a cualquier ciudadano crítico con su presidente narcisista. Entre los
últimos arrestados están los periodistas del diario Zaman, y la modelo
Merve Buyuksarac, condenada a 14 meses de prisión por publicar un poema
satírico sobre el dictador otomano. Este país es el líder mundial en perseguir
a periodistas y la libertad de prensa.
* Ankara ni muestra señales de querer cumplir con otro requisitos de
liberación del visado: la lucha contra la corrupción. En la historia de
Turquía, los presidentes, las familias y los equipos nunca se habían
enfrentado a acusaciones de corrupción tan graves como la familia de Don
Erdogan.
* Turquía se ha dado cuenta, por fin, que la UE no va a admitirla en su
seno. David Cameron le invita a esperar sentada: no entrará en la UE antes del
año 3000. Entonces, ¿por qué Ankara debe cumplir con su parte?
* Después del acuerdo, Turquía ha enviado a otros 148.000
refugiados a las Islas del Egeo de su viejo enemigo, Grecia. La UE le
acusa, además de mandar a las personas enfermas o de poca formación, bloqueando
la salida de los médicos, ingenieros y académicos sirios de Turquía.
* El acuerdo ni ha tenido efecto disuasorio. El relativo descenso de los
recién llegados se debe al cierre de la ruta de los Balcanes. Nadie puede parar
la huida de seres vivos de los infiernos creados por las guerras, que vendrán
por otros caminos: Italia, Bulgaria, Libia, Marruecos o España, ente otros.
¿Tiene la UE un Plan B?
* El último clavo al ataúd del acuerdo lo pondrá la decisión del
Parlamento alemán de aprobar una resolución para conmemorar el ‘genocidio’
armenio de 1915 por los turcos.
La importancia estratégica y económica de Turquía para el imperialismo
alemán, que incluso ha instalado su contingente en la base de la OTAN en
Incirlik, está por encima de sus desavenencias sobre unos cuantos miles de
seres humanos desesperados, que serán victimas de otros acuerdos. Sabe que
desafiar a Europa es una de las bazas del populismo de un Erdogan con delirios
de emperador.
El problema de los refugiados es una cuestión geopolítica. ¡Paren las guerras para evitar los
actuales éxodos humanos!