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Reunión SJ de experiencias fronterizas

www.cpalsocial.org/sep2014

Religiosos Jesuitas y personas laicas que trabajan en instituciones educativas, sociales y eclesiales de diez territorios fronterizos de América Latina y el Caribe se reunieron en Cúcuta, en la frontera colombo-venezolana, del 22 al 24 de septiembre de 2014 con el objetivo de compartir y fortalecer los proyectos en estas zonas e invitar a sus instituciones a repensar su presencia en los territorios fronterizos y promover la dignidad de las personas que allí viven.
Informe sobre los Resultados de la Reunión sobre Experiencias Fronterizas

Del 22 al 24 de septiembre de 2014, nos reunimos en Cúcuta, en la frontera colombo-venezolana 42 Jesuitas y personas laicas que trabajan en instituciones educativas, sociales, pastorales y en emisoras de radio de la Compañía de Jesús ubicadas en diez territorios fronterizos de las Américas(1).

La reunión se llevó a cabo con el apoyo de la CPAL. Entre los participantes estuvieron también los Provinciales de Venezuela y Colombia, el Delegado del Sector Social de la CPAL, cinco Asistentes Provinciales del Sector Social y una Doctora especialista en temas fronterizos.

El objetivo de la reunión fue impulsar la décimo cuarta línea de acción de la 1ª prioridad del Plan Apostólico común de la CPAL que nos invita a incentivar proyectos interprovinciales en las fronteras geográficas particularmente conflictivas y con poblaciones vulnerables.

Como resultado de nuestra reunión hemos podido constatar que contamos con una rica diversidad de experiencias fronterizas ”bi” o ”tri” provinciales en las que ha sido muy útil trabajar en red. Aprovechamos la ocasión para intercambiar algunos de los proyectos más exitosos.

A la luz de los planteamientos teóricos y el desarrollo del Proyecto de la Región Apostólica Interprovincial en la Frontera (RAIF) vimos sobre todo la importancia y necesidad de repensar, como Compañía de Jesús, nuestra presencia en los territorios limítrofes, y nos confirmamos en que ”la tradición de los jesuitas de tender puentes superando las fronteras es algo crucial para el mundo de hoy” (2).

Para ello elaboramos algunas pistas para avanzar en la constitución de plataformas provinciales transfronterizas y creamos una instancia que dará seguimiento a nuestra propuesta. Además hicimos un pronunciamiento público para superar los obstáculos que constatamos para el desarrollo de territorios transfronterizos y sobre todo el crecimiento del sujeto ciudadano transfronterizo (3). Confiamos que El Espíritu de Jesús continuará guiando e impulsando los pasos siguientes.

DECLARACIÓN PÚBLICA:

Instituciones Jesuitas llaman a humanizar las fronteras

Cúcuta, 26/09/14. Religiosos Jesuitas y personas laicas que trabajan en instituciones educativas, sociales y eclesiales de diez territorios fronterizos de América Latina y el Caribe se reunieron en Cúcuta, en la frontera colombo-venezolana, del 22 al 24 de septiembre de 2014 con el objetivo de compartir y fortalecer los proyectos en estas zonas e invitar a sus instituciones a repensar su presencia en los territorios fronterizos y promover la dignidad de las personas que allí viven.

La Compañía de Jesús ha recibido la misión por parte de la Iglesia Católica de ir a las fronteras, ideológicas y físicas, y discernir la presencia de Dios que desde allí le invita a estar y trabajar con Él. Situados en las fronteras, tomamos conciencia que los más característico de estas zonas no son las demarcaciones que delimitan a un país de otro, sino las interacciones existentes entre las poblaciones locales, derivadas de formar parte de una misma macro-región natural, un intercambio poblacional y comercial histórico y, en algunos casos, una misma población originaria.

Hemos contemplado la presencia de Dios en todas estas interacciones que se abren paso a pesar de los muros, los mecanismos de seguridad y los nacionalismos mal entendidos. En estos contextos toma mayor fuerza el mensaje del Papa de que somos y queremos ser ”una Iglesia sin fronteras, madre de todos”.

Desde hace años, la Compañía de Jesús viene sirviendo a las comunidades fronterizas por medio de la educación, el acompañamiento pastoral y espiritual, unos programas de desarrollo y atención a la población migrante o refugiada. Al valorar el gran camino recorrido, reconocemos las debilidades que debemos superar para asumir los retos que estas regiones plantean. Estamos llamados a actuar en las fronteras con una mirada más amplia, de forma coordinada y en red tanto al interior como con otros actores. Todo esto nos demanda una conversión de la mente y del corazón.

Constatamos que la mayoría de los gobiernos nacionales no toman en cuenta las necesidades específicas de las poblaciones fronterizas e implementan políticas que no las benefician, con un enfoque exclusivo de seguridad nacional. A menudo las inversiones sociales son escasas y las medidas debilitan los gobiernos y los sujetos locales, acaban incrementando la irregularidad y la corrupción e impiden unas relaciones transfronterizas fluidas.

Por ello llamamos a los gobiernos a potenciar las interacciones transfronterizas a través de políticas públicas, facilitando la regularización y la institucionalidad; posibilitando la participación local para definir planes territoriales que promuevan la vida digna en toda la región, iniciando por aquellos puntos que unen a las comunidades transfronterizas.

Pedimos que se realicen las inversiones sociales que la región requiere en materia de educación, salud, trabajo, agua potable, vivienda, infraestructuras, etc. y que se preste atención a las violaciones de DDHH que suceden en estos puntos geográficos, especialmente contra las personas migrantes indocumentadas, desplazadas, deportadas o las solicitantes de asilo.

Las fronteras son codiciadas por diversos actores, nacionales e internacionales, con grandes intereses económicos. A menudo prima la búsqueda del mayor beneficio en detrimento de la población y el medio ambiente. Queriendo aprovechar la baja inversión del Estado y el gran desempleo, se implementan proyectos empresariales que ofrecen precarias condiciones laborales y un modelo extractivista que atenta contra el medioambiente. Urgimos al sector privado a realizar inversiones que respeten y potencien las dinámicas transfronterizas desde relaciones económicas justas, equitativas y ecológicamente sostenibles.

En las fronteras existe una rica experiencia de intercambios, pero también es cierto que en ellas hay dinámicas sociales de ilegalidad, exclusión y de actitudes xenófobas que ameritan ser enfrentadas con urgencia. Por ello hacemos un llamado a todas las comunidades fronterizas y a sus organizaciones a promover relaciones fraternas, interculturales y hospitalarias y desarrollar instituciones que aprovechen las ventajas de su posición geográfica para el bien común, sin incurrir en la violación de normas y leyes.

Finalmente entendemos que el reto principal para dar importancia a la frontera es construir el sujeto ciudadano transfronterizo: abierto a lo intercultural, protagonista de su territorio y que contribuye a una sociedad justa, inclusiva y fraterna. Las instituciones de la Compañía de Jesús nos comprometemos a articularnos entre nosotros y con otras redes y plataformas transfronterizas para contribuir a fortalecer y a promover este actor social.

Obras de la Compañía de Jesús
En las fronteras entre:
EE UU y México,
México y Guatemala,
Panamá y Colombia,
Colombia y Venezuela,
Colombia y Ecuador,
República Dominicana y Haití,
Colombia y Brasil y Perú
Bolivia y Chile y Perú.


Pequeños datos que andan por ahí

1. Lenguas oficiales
Número de Estados miembros de la ONU: 193
Número de lenguas oficiales de la ONU:
6
Número de Estados miembros de la Unión Europea: 28
Número de lenguas oficiales de la Unión Europea:
24

2. Nobel de la Paz
Número de nominaciones al Premio Nobel de la Paz de Adolf Hitler: 1
De Joseph
Stalin: 2
De Benito
Mussolini: 1
Mahatma
Gandhi obtuvo 5 nominaciones, pero no consiguió el premio

3. El dinero de la guerra
Gasto militar anual de Estados Unidos: 600 mil millones de dólares
Gasto militar anual de
Rusia, China e Irán: 198 mil millones de dólares

4. El “encierro”  del fundador de Wikileaks
Superficie de la habitación que Julian Assange ocupa desde 2012 en la embajada de Ecuador en Londres: 20 metros cuadrados
Coste
anual de la comida de Julian Assange: 11.276 euros
Coste
diario de la vigilancia de Julian Assange por parte de la policía británica: 13.760 euros

5. La inmigración en Europa
Porcentaje de extranjeros en España sobre el total de la población en 2012: 12,1
En 2013: 11,7
En 2014:
10,7
Número de extranjeros sobre el total de la población de
Alemania en 2012: 9,1%
En 2013:
9,3
Porcentaje de extranjeros en
Luxemburgo en el año 2012: 43,8

6. Delincuencia
Número de presos en Estados Unidos por cada 100.000 habitantes: 710
En
 Alemania: 79
En
 Turquía: 179
En 
España: 147
7. Misterios aéreos
Número de aviones con más de 14 pasajeros a bordo desaparecidos desde 1948: 83

8. Finanzas
Número de habitantes en el distrito financiero de Londres (City of London): 7.400
Número de personas que trabajan allí:
360.000

9. La hegemonía de Google
Duración de la caída parcial o total de todos los servicios de Google el 17 de agosto de 2013: 5 minutos
Descenso del tráfico mundial de internet durante ese espacio de tiempo:
40 por ciento

10. Sin internet no somos nadie
Velocidad media de conexión a internet en Corea del Sur, en megabits por segundo: 23,6 (primera del ranking mundial)
En Estados Unidos:
10,5
En Alemania:
8,1
En España:
7,2 (puesto número 32 en el ranking mundial)


Pulgar abajo para las represas hidroelécricas

Norberto Ovando
www.alainet.org/090914

Uno de los principales consultores a nivel mundial de compañías energéticas Thayer Scudder, afirma en el The New York Times, que las represas no solo son negativas por sus costos asociados sino que las que hoy están en construcción o por construirse “tendrán consecuencias ambientales y socioeconómicas desastrosas”
 
El prestigioso periódico estadounidense The New York Times publicó recientemente un artículo sobre la nueva mirada que se está produciendo en el mundo con relación a los supuestos beneficios de gigantescos embalses fuertemente promocionados por sus impulsores. Décadas de experiencia consignando los impactos sociales, ambientales y económicos en las comunidades, donde este tipo infraestructuras se han levantado, han hecho a muchos cambiar de opinión, consigna el periodista Jacques Leslie en la edición del 22 de agosto pasado.

Thayer Scudde, profesor emérito del California Institute of Technology ha sido uno de los más importantes consultores a nivel mundial en grandes represas y por décadas aseguró que cuando son construidas y gestionadas adecuadamente, podía compensar el daño social y ambiental que causaban.

En la actualidad ha llegado a la conclusión de que estas no solo no vale la pena construirlas por sus costos asociados sino que, las que están en construcción o proyectándose “tendrán consecuencias ambientales y socioeconómicas desastrosas”.

Su opinión es refrendada por un reciente estudio de la Universidad de Oxford impulsado por los investigadores Atif Ansar, Bent Flyvbjerg, Alexander Budzier y Daniel Lunn, publicado en Social Science Electronic Publishing, Inc., del 10 de marzo de 2014, donde determinaron que “los costos reales de construcción de las grandes represas son demasiado altos para obtener una rentabilidad positiva”, esto incluso sin considerar económicamente sus impactos sociales y ambientales no internalizados. La investigación analizó estadísticas de costos de 245 grandes represas construidas entre 1934 y 2007.

Como alternativa a este tipo de infraestructuras, el estudio recomienda “opciones energética ágiles” como las provenientes del viento, sol e instalaciones mini hidráulicas.

Los investigadores de International Rivers Foundation (IRF), organización especializada en promover la restauración y manejo sostenible de las cuencas hidrográficas, en una de sus últimas investigaciones aseguran que “La fragmentación de los ríos debido a las décadas de construcción de represas está altamente correlacionada con la mala calidad del agua y la baja biodiversidad” y agregan que, “En muchas de las grandes cuencas fluviales del mundo se construyeron represas hasta el punto de provocar su grave deterioro”.

La investigación monitoreó la construcción de las grandes represas compilando y comparando los datos de casi 6.000 de las aproximadamente 50.000 grandes represas del mundo, en las 50 principales cuencas fluviales del planeta.

El coordinador del estudio Zachary Hurwitz aseveró que “La mayoría de los gobiernos, en particular del mundo en desarrollo, no tienen la capacidad de realizar un seguimiento de este tipo de datos, por lo que en ese sentido están a ciegas cuando adoptan políticas relativas a la construcción de las represas”.

Otra de las inquietudes que expresan los investigadores, ante la confluencia de la construcción de las represas, es el impacto potencial del cambio climático en la biodiversidad de agua dulce.

“Para los países en desarrollo con una creciente demanda de energía, las inquietudes sobre la construcción de las represas de gran volumen trascienden las consideraciones de carácter ambiental o incluso social”, señaló Jason Rainey, Director Ejecutivo de IRF.
No son rentables

Un nuevo informe elaborado por investigadores de la Universidad de Oxford basado en el análisis económico afirma que “Nos encontramos con que incluso antes de contabilizar los impactos negativos sobre la sociedad humana y el medio ambiente, los costos reales de construcción de las grandes represas son demasiado altos para obtener una rentabilidad positiva”.

“Las grandes presas también llevan mucho tiempo para su construcción, haciéndolas ineficaces para resolver las crisis energéticas urgentes”. En pocas palabras, las represas no sólo destruyen el medio ambiente y empobrecen a las comunidades locales; sino que no tienen sentido económico.

Del análisis de 245 proyectos de grandes represas en 65 países surge que han sufrido excesos de costo en un promedio de 96 por ciento y que la ejecución de los proyectos sufrieron un retraso medio de 44 por ciento.

Los países pobres y en desarrollo tienden a tener retrasos mayores, posiblemente debido a las estructuras de gobierno débiles y economías que no son compatibles con la construcción de grandes presas.

“Una presa es realmente un activo inútil si no está completamente terminada ya que, no puede usarse”

La evidencia empírica demuestra que incluso en términos económicos, las grandes presas no suelen ser la mejor solución energética.

Experiencia Argentina

Como antecedente, el ejemplo de Yacyretá, la central hidroeléctrica emprendida conjuntamente por Paraguay y Argentina sobre el fronterizo río Paraná, demandó casi 28 años de obras para su terminación y millonarios desembolsos, por lo que carga con el sobrenombre de “monumento a la corrupción”. La obra había costado cerca de 11.000 millones de dólares, cinco veces más que lo previsto inicialmente, convirtiéndola entre los “diez monumentos de obras públicas más corruptos del mundo”.

Ahora se están proyectando las represas denominadas originalmente Cóndor Cliff y La Barrancosa, rebautizadas con los nombres de Pte. Néstor Kirchner y Gdor. Jorge Cepernic, sobre la cuenca del Río Santa Cruz -el último gran río de la Patagonia Argentina sin represas- con un costo estimado por ahora de unos 4.700 millones de dólares para una potencia de generación de 1.750.000 kW, aportando 5000 Gwh/año, el 5% de la energía anual del país; las que impactarán fuertemente sobre la biodiversidad, la calidad del agua dulce en el área que ocupara el embalse, también sobre las herencias arqueológicas y paleontológicas; dejará para siempre ecosistemas borrados y paisajes únicos que dejan de existir.

A esto deberemos agregar el tendido de las líneas de alta tensión (500 kW) de unos 2500 kilómetros aproximadamente hacia el Gran Buenos Aires, cuyo costo anularía la rentabilidad del proyecto y contaminaría el paisaje, generaría campos electromagnéticos artificiales con efectos sobre la vida y, en especial, sobre la salud humana por donde pasará el tendido.

Peces contaminados

Según International Waters Org., los científicos están cada vez más preocupados por la contaminación con mercurio en los embalses y reservorios.

Los embalses hidroeléctricos también están relacionados con la contaminación por mercurio. Según David Evers del Biodiversity Research Institute (BRI), las represas hidroeléctricas hacen que prospere el mercurio en las bacterias, lo cual sube el nivel de mercurio en los peces.

Energías limpias

Las energías limpias se obtienen de fuentes renovables de energía, también llamadas: “Fuentes No Contaminantes o Limpias”, por no generar contaminación ni residuos en su producción y uso. Son inagotables ya que poseen una capacidad natural de regeneración permanente.

Según datos de Energy Information Administration (EIA), el viento patagónico podría alimentar una industria eléctrica con una potencia de 300 mil MW, lo que equivale a 12 veces la actual potencia instalada en el país. Y la cantidad de energía que recibe la Tierra en 30 minutos, vía energía solar, equivale a toda la electricidad consumida en el mundo durante un año.

Conclusión

En los países en crecimiento, es aconsejable desarrollar alternativas energéticas ágiles que se puedan construir en horizontes de tiempo más cortos a los megaproyectos energéticos.

Fuente:  AAPN

Por Prof. Norberto Ovando
Presidente / Asociación Amigos de los Parques Nacionales - AAPN –
Experto Comisión Mundial de Áreas Protegidas - WCPA - de la IUCN-
Red Latinoamericana de Áreas Protegidas - RELAP -


Nueva masacre en territorios indígenas de Guatemala. Empresas, conflictividad y estados de excepción



www.codpi.org

Los pueblos indígenas de Guatemala vuelven a padecer una masacre en sus territorios, la cual ha dado de nuevo lugar a la declaratoria del estado de prevención por parte del Gobierno de Otto Pérez Molina.

Los hechos de violencia comenzaron en la noche del 19 de septiembre, momento en el que -según denuncian las comunidades- ingresaron a sus territorios actores armados, que identifican como trabajadores de la empresa Cementos Progreso, los cuales abrieron fuego contra la delegación comunitaria que había acudido al lugar, causando la muerte de un comunitario. Se inició así una espiral de violencia que ha causado ya once muertes y varias personas heridas, y que viene a agravar de manera dramática la conflictividad que se vive en la región.

La cementera, fuente de la conflictividad
 Al día de hoy, la empresa no ha podido culminar las instalaciones, debido a la resistencia comunitaria, pero tampoco abandona un proyecto que cuenta con el apoyo explícito del Gobierno. El clima de violencia en la región no ha cesado de aumentar desde que la citada empresa -Cementos Progreso S.A.- anunció en el año 2006 su intención de construir en territorios indígenas un gran proyecto cementero.

Dicho proyecto, que no fue en ningún momento consultado con la población, se viene desarrollando desde entonces en un marco de conflicto generalizado que está causando un enorme impacto sobre sus derechos humanos. A día de hoy, la empresa no ha podido culminar las instalaciones, debido a la resistencia comunitaria, pero tampoco abandona un proyecto que cuenta con el apoyo explícito del Gobierno.
Entre los hechos de violencia registrados, según ha podido documentar Brigadas Internacionales de Paz (PBI), se han dado ataques armados contra personas y bienes materiales (vehículos, iglesia, ...), amenazas de muerte y agresiones físicas contra autoridades ancestrales y dirigentes comunitarios, así como otros ataques contra activistas sociales que acompañan a las comunidades. En la mayor parte de estos casos, la población local identificó a los agresores como personal contratado de la empresa cementera.

Esta relación de causalidad entre la presencia empresarial y el aumento de la conflictividad no es sólo señalada por las comunidades. El propio Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, James Anaya, informaba tras su misión en el país en 2011, que "la presencia de empresas en los territorios indígenas ha generado una situación de grave conflictividad y ha causado enormes divisiones en las comunidades".

Recientemente, Amnistía Internacional iba más allá y alertaba de que "el Gobierno guatemalteco está alimentando la llama del conflicto al no consultar a las comunidades locales antes de otorgar licencias de minería a las empresas; de esa manera, en la práctica está incrementando el riesgo de que haya derramamiento de sangre y está arrasando los derechos de su población".

Los Estados de excepción, un arma del Gobierno contra los pueblos indígenas

Desde que tomó posesión de su cargo en enero de 2012, el presidente Pérez Molina -general retirado y alto cargo del Ejército durante los años en los que se perpetró el intento de genocidio contra los pueblos mayas- ha declarado varios estados de excepción. Todos ellos en territorios indígenas, y siempre cuando se veían afectados intereses empresariales.

El Relator Anaya ya alertaba en 2011 del "uso indiscriminado que se hace de los estados de prevención por parte de los poderes públicos en Guatemala"

La primera de estas declaratorias fue el estado de sitio de mayo de 2012, en el municipio de Barillas (territorio q'anjobal, departamento de Huehuetenango), a raíz de la resistencia comunitaria frente a la construcción de la Hidro Santa Cruz, por parte de la empresa española Hidralia Energía.

El segundo, el estado de prevención en los departamentos de Jalapa y Santa Rosa, en mayo de 2013, afectando entre otros, al territorio del pueblo xinka de Xalapán. En este caso, se trataba de dar respuesta a la conocida como revolución de las flores frente el ingreso de la empresa GoldCorp para la exploración de la mina El Oasis (manifestaciones pacíficas en el pueblo de San Rafael Las Flores para impedir el paso de los trabajadores de la minera).

En el informe antes citado, el Relator Anaya ya alertaba del "uso indiscriminado que se hace de los estados de prevención por parte de los poderes públicos en Guatemala, la presencia creciente de las fuerzas de orden público en las comunidades y el uso excesivo de la fuerza por su parte". Además, denunciaba "la situación de impunidad en cuanto a los actos de hostigamiento y violencia física, incluyendo violencia sexual, en contra de los comunitarios, en un contexto marcado por la falta de acceso efectivo de los pueblos indígenas a la justicia".

La resistencia pacífica como respuesta comunitaria
Las comunidades manifiestan "su solidaridad con las familias de los mártires caídos en la defensa del territorio y reiteran su resistencia pacífica". En medio de todo este clima de conflictividad, agresiones constantes y criminalización, las comunidades maya kaqchikel de San Juan continúan haciendo valer el resultado de la consulta popular celebrada en mayo del 2007, en la que 8.946 habitantes expresaron su negativa a la construcción de la cementera frente a 4, que votaron a favor.

Además, frente a los últimos hechos de violencia registrados, plantean las siguientes exigencias:
1) Que se abra una investigación objetiva y en profundidad para determinar quiénes son las personas que provocaron la masacre en la comunidad de Los Pajoques.

2) Que el Gobierno detenga la construcción de los megaproyectos que están provocando las muertes.

3) Que las fuerzas públicas protejan y velen por la seguridad de la ciudadanía que está defendiendo los recursos naturales de las comunidades.

Finalmente, las doce comunidades manifiestan "su solidaridad con las familias de los mártires caídos en la defensa del territorio y reiteran su resistencia pacífica, como ha sido hasta hoy día, reiterando el rechazo a los megaproyectos instalados en nuestro territorio".


Los mitos sobre Ucrania

Vicenç Navarro
www.atrio.org/250914

Este artículo analiza los mitos promovidos por los medios de mayor difusión para apoyar la intervención militar de EEUU y la Unión Europea en Ucrania, y que podría determinar una III Guerra Mundial.

Uno de los focos de tensión más alarmantes que existen hoy en Europa es la guerra civil en Ucrania, que puede derivar en un conflicto bélico internacional que continúe el conflicto político y económico que se ha desarrollado entre EEUU y la Unión Europea, por un lado, y Rusia, por el otro, conflicto que tendría enormes repercusiones, todas ellas negativas, para Europa, incluyendo España.

En realidad, el conflicto existente está ya dañando considerablemente la economía europea, incluyendo la española. Y lo que es incluso más preocupante es que, leyendo los mayores medios de comunicación españoles, no se percibe el enorme riesgo que existe hoy de que la nueva Guerra Fría se convierta en una Caliente.

Hoy hay tropas estadounidenses y de la OTAN en territorio ucraniano, apoyando a un lado de este conflicto militar que se caracteriza por su hostilidad hacia las partes del país pro rusas, a las que apoya el gobierno ruso presidido por el Sr. Putin, el cual ha puesto en alerta a las tropas rusas en las zonas de su territorio fronterizas con Ucrania.

Como en todo conflicto, las causas son múltiples, y todos los actores tienen su parte de responsabilidad. Pero algunos son más responsables que otros. En artículos anteriores (“Lo que no se está diciendo sobre Ucrania”, Público 18.03.14, y otros colgados en mi blog www.vnavarro.org) he ido señalando hechos, raramente mencionados en los medios de información españoles (pero sí documentados en la prensa extranjera, citada en mis artículos), que cuestionan las principales explicaciones que han aparecido en tales medios sobre las causas de dicho conflicto, analizándolos uno por uno.

En este artículo quisiera hacer un resumen de los mitos que los establishments de Washington y Bruselas están promoviendo sobre las causas de la crisis y de la evidencia que los cuestiona, refiriéndose al último artículo del Profesor Cohen que desmonta lo que él llama “los mitos McCarthistas de la Segunda Guerra Fría”. El profesor Cohen, al que he citado en artículos anteriores, es uno de los mejores historiadores y analistas en EEUU de la Unión Soviética de ayer y de la Rusia de hoy. Fue asesor durante muchos años en temas soviéticos de la principal cadena de televisión estadounidense, la CBS, y ahora ha desmontado cada uno de los mitos que el establishment estadounidense ha estado promoviendo, así como la respuesta a cada uno de ellos, en su excelente artículo “Patriotic Heresy vs. the New Cold War”, escrito en la revista The Nation (15.09.14), una de las revistas más influyentes en el mundo intelectual de EEUU.

Mito nº 1: “El problema ucraniano está causado por las ambiciones imperialistas del gobierno Putin”.

Datos.- Existe abundante evidencia de que los sectores más belicistas del complejo industrial-militar de la derecha estadounidense querían, desde hace tiempo, expandirse hacia el Este, incluyendo a Ucrania en la OTAN. Como indicó Carl Gershman, presidente de la institución (reliquia de la Guerra Fría I) National Endowment for Democracy, “Ucrania es la última joya que debemos conseguir” (dicho en 2013). Y nada menos que el Washington Post, uno de los rotativos más influyentes en la capital estadounidense, escribió que “Occidente quiere terminar el trabajo que se inició con la caída del muro de Berlín y planifica expandirse hacia el Este… el gran objetivo es Ucrania”, (escrito en 2014).

Mito nº 2. La ciudadanía de Ucrania quiere liberarse de Rusia e integrarse en la UE.

Datos.- Ucrania es un país que dista mucho de ser uniforme. Existen grandes diferencias entre el oeste y el este del país. Diferencias que son religiosas, lingüísticas, étnicas, culturales, económicas y políticas. Ucrania es un Estado que presenta una enorme diversidad, que ha dado pie a numerosas tensiones dependiendo, en parte, de quien gobierne aquel país. Las regiones este y sur, definidas en los medios occidentales como pro rusas, son muy cercanas a Rusia, pues fueron parte de dicho país durante un gran periodo de su historia. De ahí que sean muy próximas a Rusia, no solo por su idioma, sino también por su cultura, etnia, religión y costumbres.
Mito nº 3. La crisis ucraniana se inició cuando, en noviembre de 2013, Bruselas y Washington ofrecieron al gobierno de Kiev que se integrara en la Unión Europea, lo cual generó una respuesta hostil, incluso bélica, de Rusia.

Datos.- Es interesante señalar que esta explicación admite que no era Putin el que, en sus supuestas ansias imperialistas, deseaba incorporar en su imperio a Ucrania, o parte de su territorio, pues, según este mito, la respuesta de Putin fue una reacción a la propuesta de Bruselas al gobierno ucraniano. De ahí que no fuese el gobierno ruso el que inició las tensiones.

Pero más importante que este dato (ignorado en los medios) es que la oferta de Bruselas (que era, por cierto, muy desventajosa para Ucrania, pues exigía una serie de medidas de austeridad que España y el Sur de Europa conocen bien) incluía unas medidas que señalaban la necesidad de integrarse en el sistema de seguridad, incluyendo militar, de Occidente, insinuando (como señala el profesor Cohen) que se integrara en la OTAN (que tiene bases militares por todas las partes que rodean Rusia).

Mito nº 4: El gobierno existente en Kiev fue depuesto por unas movilizaciones populares por parte de la mayoría de la población ucraniana, que exigía una integración en la UE.

Datos.- El gobierno era presidido por un oligarca, pero había sido elegido democráticamente. Y las supuestas movilizaciones populares estaban dirigidas, en parte, por miembros del partido nazi, que había luchado contra la Unión Soviética durante la II Guerra Mundial, siendo una de las primeras medidas que el nuevo gobierno adoptó la de anular el idioma ruso como el oficial del Estado, iniciándose una gran agresión hacia la población pro rusa, que es mayoritaria en el este del país. Estos actos incluyeron incendiar edificios de los sindicatos, quemando vivos a dirigentes de los movimientos pro rusos. Asumir que Rusia debía tolerar tales hechos es, en sí, una provocación. Era inevitable que Rusia respondiera como respondió.

Mito nº 5: Putin es un enorme peligro porque es una persona con ansias imperialistas.
Datos.- Putin no es un santo, como Cohen (y yo) hemos señalado. Es un oligarca carente de sensibilidades democráticas. Y dirige una casta procedente del aparato del Partido Comunista Soviético, transformada en una especie de mafia que controla la economía rusa. Pero su respuesta ahora es lógica y razonable, como también señala Cohen. El comportamiento del Oeste no le deja otras posibilidades, habiéndolo arrinconado, sin poder hacer otra cosa que lo que está haciendo, que es defenderse, a la vez que intenta resolver el enorme problema que el Oeste ha creado en la puerta de su casa.

De ahí que personajes claves de la 1ª Guerra Fría, y que no son sospechosos de tener simpatías pro rusas, como el que fue Secretario de Estado en EEUU, el Sr. Henry Kissinger, hayan criticado duramente esta demonización de Putin por considerarla profundamente errónea, y que puede abocar a una situación muy negativa para el Oeste, no dejándole otra alternativa al gobierno ruso que la de aliarse con el gobierno chino.

Mito nº 6: Las sanciones económicas forzarán a Putin a entrar en razón.

Datos.- Esta estrategia ignora que tales sanciones movilizan a la población rusa en su apoyo al gobierno Putin. En esta estrategia se olvida el enorme sacrificio que Rusia (la Unión Soviética) hizo al derrotar a la Alemania Nazi. En realidad, la libertad de la que hoy goza Europa se debe a los 22 millones de ciudadanos soviéticos que murieron para derrotar a Hitler. El argumento de las sanciones económicas desconoce la enorme capacidad de sacrificio que tiene el pueblo ruso cuando se considera agredido injustamente, como fue el caso entonces y lo es también ahora.

Mito nº 7: La solución pasa por que Putin acepte lo que propone el Oeste.

Datos.- La solución pasa por que Ucrania se convierta en una federación o en un Estado descentralizado que reconozca la diversidad del país, tal como están dispuestos a aceptar –bajo presión de Putin- los rebeldes pro rusos.

Estos son los datos que se ocultan en la lucha ideológica llevada a cabo por los medios de comunicación y persuasión en España.

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 18 de septiembre de 2014.


Escocia: anatomía de la derrota

Alejandro Nadal
www.jornada.unam.mx/240914

Antes de que desaparezca en la bruma de la historia el referendo sobre la independencia de Escocia, conviene analizar los resultados finales. Las lecciones para todos, no sólo Europa, son demasiado importantes como para dejar a la industria trasnacional de los medios de comunicación la tarea de digerir los datos.

Más de un millón 600 mil escoceses votaron en favor de la independencia. Los resultados indican que en su mayoría los jóvenes votaron en favor de la independencia. Por edades, los porcentajes de la votación son reveladores. El grupo entre 16 y 17 años de edad votó de manera aplastante por la independencia (78 por ciento). El segmento de 25 a 34 años votó 59 por ciento votó con el sí. En cambio, la población mayor a los 65 años votó de manera abrumadora en contra (73 por ciento por el no).

En los distritos en los que el desempleo es más elevado que el promedio nacional (12.8 por ciento), el voto por la independencia fue más alto. Por ejemplo, en los distritos de Dundee y Glasgow (con tasas de desempleo de 17 y 19 por ciento, respectivamente) el voto favorable a la separación fue claramente superior (57 y 53 por ciento, respectivamente).

Los distritos con mayores porcentajes de hogares de bajos ingresos también acabaron votando mayoritariamente por la emancipación. Un análisis independiente utilizando información a nivel distrital encontró una relación fuerte entre el nivel de ingreso disponible y la proporción de votos en sentido negativo.

En términos llanos, los más ricos votaron por permanecer en el Reino Unido mientras los más desfavorecidos votaron por la independencia. El contraste entre Glasgow y Edimburgo es notable. La primera ciudad votó 53 por ciento en favor de la vida autónoma, mientras Edimburgo, la urbe con el ingreso personal disponible más alto en Escocia, prefirió permanecer en el Reino Unido con 61 por ciento votando por el no.

El movimiento en favor de la independencia en Escocia fue derrotado. Pero la tendencia nacionalista era más que un asunto de gaitas, whisky y faldones escoceses. Los jóvenes y los más desfavorecidos aspiraban a una sociedad menos desigual y más democrática.

En las últimas semanas antes del 18 de septiembre, las encuestas mostraron un fuerte ascenso de las intenciones de voto en favor de la independencia. Las élites en Londres percibieron el peligro y de inmediato pusieron en movimiento la maquinaria para revertir esa tendencia.

Primero comenzaron las declaraciones de personajes importantes en la industria, las telecomunicaciones y la banca. Después siguieron los rumores: que si los precios se van a disparar, que si habría fuga de capitales, que si ya no se podrán usar los teléfonos celulares, etcétera. El miedo se agudizó con los rumores sobre la pérdida de pensiones de retiro y el creciente desempleo, etcétera.

La culminación de la campaña fue el ruego (con esa palabra) que el primer ministro inglés, Cameron, dirigió a los escoceses para que votaran en contra de la independencia. El 15 de septiembre advirtió que Escocia quedaría para siempre jamás fuera de la Unión de triunfar el voto independentista. Y la amenaza tenía el signo del dinero: Londres negaría el uso de la libra esterlina. Por supuesto, el complejo esquema de pensiones de jubilación que comparte Escocia con el Reino Unido quedaría en el aire. El chantaje puso a temblar a más de un votante en Escocia, cuando en realidad había múltiples herramientas de negociación (pasando por los yacimientos del Mar del Norte).

La verdad es que el tipo de independencia pregonado por el Partido Nacionalista Escocés (PNE) facilitó la tarea del Proyecto Miedo. Para el PNE la independencia implicaba dejar a la reina Isabel II como reina de Escocia, mantener la base de submarinos nucleares Trident y, por supuesto, conservar la libra esterlina como la divisa nacional. La negativa de Londres a compartir su moneda fue el anuncio de un conflicto sin solución y Cameron pudo articular su amenaza final: si en Escocia ganan los independentistas, será el comienzo de un divorcio doloroso.

El discurso político del movimiento nacionalista fue equivocado. El peor error fue abrir el flanco para el ataque por el lado monetario: lo lúcido hubiera sido plantear claramente la opción de una moneda propia, con plena autonomía para regular la oferta monetaria. El gran miedo monetario no afectó a los desempleados y tampoco quitó el sueño a los jóvenes. Pero la clase media y los ricos, atemorizados, inclinaron la balanza.

Hoy la mayor devolución de poderes (devo-max) se antoja como la solución del gatopardismo. ¿Podrá Europa salir de su cárcel neoliberal y dirigirse a un proyecto social y económico con mayor solidaridad y democracia?

En otras regiones en Europa habrá que adaptarse a una demografía y una distribución regional del ingreso distintas. Pero una cosa es clara: sin metas claras y un camino bien trazado en materia de política económica, el camino será cuesta arriba. Salir del neoliberalismo a medias es como meter vino agrio en nuevas botellas. Es una mala combinación.



“Cuando muramos, morirá el idioma”

www.elmundo.es/230914

Manuel Segovia Jiménez, uno de los últimos hablantes de ayapaneco. / Saúl Ruiz

Cuando Fidel Hernández llega a su aldea, a Chicahuatxla, las casas pasan a tener boca, ojos y espalda. No es nada raro, sino algo que le sucede casi automáticamente cuando el autobús abandona la inacabable Ciudad de México y se adentra en el sur, en su estado natal de Oaxaca. Fidel, un cultivado estudiante de doctorado de la UNAM, deja entonces atrás las puertas, ventanas y techos del idioma español y pasa al universo de la lengua triqui. Un idioma tonal del que los registros oficiales dicen que tiene 25.883 hablantes y que forma parte de uno de los mayores y más desconocidos tesoros de México: la diversidad lingüística.

En el país conviven 11 familias lingüísticas de las que derivan 68 lenguas, que a su vez se ramifican en 364 variantes. Una fronda inmensa, cuya concentración apenas tiene parangón en el mundo, excepto en Papúa-Nueva Guinea, Brasil y ciertas regiones de África, pero sobre el que corre una creciente amenaza. Cada vez se hablan menos. Apenas siete millones de indígenas (el 40%) cultivan sus lenguas, y en su mayoría lo hacen en solo seis idiomas (náhuatl, maya yucateco, mixteco, tseltal, zapoteco y tsotsil). El resto, en buena parte, peligra.

El Instituto Nacional de Lenguas Indígenas ha concluido que 259 de las 364 variantes lingüísticas corren riesgo de desaparición. Y en muchos casos, su salvación es casi imposible: 64 tienen menos de un centenar de hablantes. Pertenecen al grupo de “alto riesgo”. Son los últimos de su estirpe.

Don Manuel suele despertarse a eso de las cinco de la madrugada. Los días normales se toma un café y unos frijoles, y los buenos, cuando hay dinero, también algo de pan. Luego agarra el machete y sale al campo a trabajar. Cien pesos (seis euros) por deslomarse hasta las dos de la tarde, en la espesa atmósfera selvática de Ayapa (Tabasco). Entonces vuelve a casa, vuelve ante los frijoles y vuelve a sentarse en la silla de plástico desde la que ahora mira al periodista con ojillos curiosos.
—¿Qué le falta, don Manuel?
—Dinero.

Manuel Segovia Jiménez, aunque no lo parezca, tiene 79 años y posee un tesoro único en el mundo. Habla nnumte oote, la lengua verdadera. El ayapaneco. El idioma más amenazado de México. Quedan siete hablantes (otros 13 lo entienden), de los que Don Manuel es el único que lo sigue usando en familia. Entroncado en la familia lingüística del mixe-zoqueana, entre cuyas contribuciones universales figura la palabra cacao (pronuciada kaagwa, en ayapaneco), el idioma tiene singularidades que enloquecen a los especialistas. Entre ellas, su riqueza en palabras simbólicas, en onomatopeyas de enorme precisión como tzalanh (sonido del golpe de un machete) o el perfectamente entendible ploj (pisar el lodo).

Esta joya filológica, que durante siglos floreció en la húmeda selva tabasqueña, al sureste de México, no ha podido aguantar el embate de los tiempos modernos. La extensión masiva y exclusiva de la educación en español a lo largo del siglo XX y la inmensa riqueza petrolera de la zona, que atrajo una fuerte inmigración hispanohablante, barrieron el ayapaneco hasta convertirlo casi en un recuerdo. Una trayectoria parecida a la de otras lenguas en México. “No es un fenómeno aislado. Ha incidido la educación solo en español, pero también la emigración masiva y la discriminación que sufren los indígenas”, señalan los investigadores Carolyn O’Meara y Francisco Arellanes, del Seminario de Lenguas Indígenas, del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM.

Esta zozobra general alertó a las autoridades y condujo en 2003 al reconocimiento oficial de los derechos lingüísticos indígenas. Se les otorgó el mismo status que el español y se creó un baluarte para su salvación, el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali). “Trabajamos en recuperar este patrimonio, le damos visibilidad, pero si no hay presión social, si la misma sociedad no exige el conocimiento de una lengua, es difícil parar la caída. Aún sufrimos un entorno de discriminación, donde se estigmatiza por el idioma, el color de piel o la forma de vestir, donde los idiomas indígenas son silenciados en los medios de comunicación”, afirma el director el Inali, Javier López Sánchez un chiapaneco de habla tseltal.

Don Manuel, aunque con otras palabras, está de acuerdo. A su alrededor ha visto desaparecer el idioma. Y callar a los que lo conocían. En la escuela, que él abandonó en segundo de primaria, le prohibían usarlo. Poco a poco fue hundiéndose la lengua verdadera, hasta quedar confinada en las mentes de unos pocos náufragos, cuya excepcionalidad atrajo desde los años noventa a investigadores internacionales. En su casa baja de Ayapa, presidida por un altar que este mes tiene una vela encendida en honor del arcángel San Gabriel, don Manuel muestra sin ostentación las fotos de estos buscadores de perlas lingüísticas.

Son un reconocimiento al tesoro que posee y que desde 2012 comparte. Anexo a su vivienda, en un vestíbulo de techo metálico, acoge una pequeña y modesta escuela. Allí, los sábados, don Manuel enseña ayapaneco a los niños del lugar. No es el único. Le acompañan Isidro Velázquez, 72 años, y su hermano Cirilo, de 66. Juntos, con el hijo de don Manuel, en silla de ruedas, han preparado un atlas del cuerpo humano, cartas y posters en ayapaneco para las clases. La iniciativa, auspiciada por el Inali, les ha devuelto el orgullo de su idioma. "En el pueblo no le dan valor. Pues bien, yo digo que quien no quiera aprender, que ahí se quede", zanja don Manuel.

Los frutos de esta siembra son desiguales. Los niños acuden en masa cuando se reparte algo, pero cuando los fondos andan escasos, solo pasan el umbral unos pocos. Y aunque alguno muestre verdadero entusiasmo, no basta. "Cuando muramos, morirá el idioma. Ni mis hijos lo han querido aprender", sentencia Cirilo Velázquez. Su hermano Isidro asiente.

"Lograr la restauración del idioma como hace 100 años nunca sucederá, pero el esfuerzo de esa escuela vale la pena para fijar la lengua como un símbolo de la comunidad, una forma de expresar su identidad", señala Daniel F. Suslak, investigador del departamento de Antropología de la Universidad de Indiana, una de las máximas autoridades en ayapaneco.

La suerte del nnumte oote está posiblemente echada. Otras lenguas, como recuerda la filóloga Carolyn O'Meara, aún disponen de tiempo para salvarse gracias a su propio aislamiento geográfico. Y en otros casos dependerán simplemente de la fidelidad de sus hablantes. Eso es algo con lo que cuenta Fidel Hernández, de 32 años. Aunque su idioma, el milenario triqui, no está en la lista de los más amenazados, sabe que no hay una enseñanza normalizada y efectiva de su lengua, que los niños cada vez lo usan menos y que, en un país donde aún se margina al indígena, se ha activado una bomba de relojería que estallará en tres o cuatro décadas. Sería el fin para un hermoso idioma de tradición oral, una lengua volátil donde una misma palabra cambia de significado simplemente con variar el tono (a mayor gravedad, arado pasa a ser agua, carne o desnudo).

Pero algunas cosas han cambiado. No todo es declive. Hernández es un ejemplo. Nacido en la perdida Chicahuatxla, prepara su doctorado sobre la lengua triqui, su idioma. Miles de horas de estudio con un objetivo en la mente, salvar a ese maravilloso mundo donde un arado se vuelve agua, y las casas, en vez de techos, tienen espaldas.


Extractivismo y violencia de género en Guatemala

Francisco López Bárcenas
www.jornada.unam.mx/040914

Grave, pero cierto. La maquinaria estatal con que los finqueros guatemaltecos reprimieron las luchas populares y la resistencia armada en los años 80, produciendo uno de los más feroces genocidios en los tiempos recientes, sigue existiendo y se encuentra muy activa. Es más, en tiempos de discursos democráticos y multiculturales, como los actuales, ha desarrollado nuevas formas de violencia física y moral contra quienes defienden sus derechos y denuncian a las grandes empresas que atentan contra sus vidas y las de sus comunidades.

El trasfondo de estas prácticas, como sucede en toda América Latina, es la actividad extractivista de empresas con grandes capitales trasnacionales, a quienes lo único que les interesa es amasar grandes riquezas en el menor tiempo posible. Despojar de su patrimonio a las comunidades es la mejor forma que han encontrado para lograr sus propósitos, y cuando sus integrantes se defienden los criminalizan, no importa que sean mujeres.

La lista de afectadas es interminable y abarca mujeres con actividades diversas, unidas por su lucha contra el despojo: Jovita Tzul Tzul, joven abogada k’iche’ de Totonicapán, perteneciente a la Asociación de Abogados Mayas; Ramona García, dirigente de las 12 comunidades kaqchikeles de San Juan Sacatepéquez; Angelina Choc, q’eqchi’ del Valle del Polochic, quien ha denunciado en el país y el extranjero la violación sexual de 11 de sus compañeras por miembros de seguridad privada de la empresa minera canadiense Hudbay Minerals Inc; Francisca Gómez, periodista kaqchikel, acusada de difamación contra Cementos Progreso por denunciar sus atropellos; doña Crisanta Pérez, mujer mam de San Miguel Ixtahuacán, San Marcos, perseguida por su participación activa contra el despojo de tierras; Margarita Ché, q’eqchi’, quien denunció la intromisión del Ingenio Chabil Utzaj en el Valle del Polochic, Alta Verapaz.

La lista de mujeres atropelladas es interminable: Lorena Cabnal, xinca, activa participante contra el despojo de las tierras comunales en Santa María Xalapan; Catarina Sequén, kaqchikel, viuda que fue despojada de su tierra en Santo Domingo Xenacoj para construir el anillo regional por parte de la empresa Constructora Nacional SA; Hermelinda Simon, q’anjobal, perseguida por su lucha contra a la empresa hidroeléctrica Hidro Santa Cruz, y Lolita Chávez, dirigente k’iche’ de Santa Cruz del Quiché, amenazada y agredida constantemente, sin contar los procesos judiciales en su contra.

Todas son activistas, dirigentes, víctimas, asesoras o defensoras de los derechos de los pueblos indígenas, esos que se proclaman en los foros internacionales como grandes avances, de los cuales este mes se hablará mucho, porque la declaración que los contiene cumple siete años de haber sido firmada por muchos estados que se comprometieron a respetarlos, Guatemala entre ellos. Lamentablemente los anteriores no son los únicos casos de persecución. Junto a las mencionadas existen cientos de mujeres comunitarias que están siendo reprimidas y perseguidas por su participación en luchas de sus pueblos, contra la explotación de sus recursos naturales y el despojo de sus tierras comunales.

Dada la situación regional, estas luchas han sido protagonizadas fundamentalmente por mujeres indígenas, lo que las convierte en una lucha por la dignidad y por la vida; pues al tiempo que se oponen a la devastación de sus territorios, muestran su profunda y legítima determinación por conservar la vida de sus hijos, de sus familias y sus comunidades, para lo cual buscan poner un alto a la violación de los derechos humanos y hacer que se cumplan los derechos colectivos de los pueblos indígenas.

En el año de 1982 el general guatemalteco Héctor Alejandro Gramajo Morales se ufanaba de la estrategia castrense para controlar la lucha popular y aparentar un régimen democrático donde no lo había. Instituimos Asuntos Civiles, el cual prevé el desarrollo para 70 por ciento de la población, mientras matamos al 30 por ciento, decía.


Y aclaraba: Antes la estrategia era matar al 100 por ciento. Con sus adecuaciones, la estrategia sigue siendo la misma: las empresas y el mismo Estado reparten entre las familias pobres dinero para que apoyen sus políticas de despojo, proyectos de desarrollo los nombran, al tiempo que encargan a los beneficiarios que hablen mal de quienes no los reciben; de esa manera buscan aislarlas y preparar el camino para la represión. Pero las mujeres indígenas siguen alzando la voz mientras se organizan para hacer valer su determinación de conservar sus formas de vida comunitaria, amenazadas tanto por las empresas como por el Estado.

Historia de la ngäbe caminante

Martha Icaza
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La comarca ngäbe vive bajo la sombra de la amenaza ambiental. Caminar, es un ejemplo de cómo el ‘progreso’ incidió sobre sus tradiciones.
Recuerdo a mi abuelo preparando la chácara para el viaje y a mi abuela alistando las jiracas. Podían tardar varios días monteando y ahumando la carne. Salíamos desde la cordillera, siempre bajo la lluvia, porque en nuestra tierra hay más lluvia que sequía. ‘Es nuestra bendición’ decía tata, y en el eco de su voz se filtraban los murmullos de mi abuela, ‘también la maldición ya lo verás’.

En aquel entonces no los entendía, pero me gustaba escucharlos, ser parte de los preparativos y del viaje. ¿Quiénes somos los caminantes? Yo vengo de una familia grande, que vive de su tierra y con orgullo nos sentimos Ngäbe. Somos una gran nación, con costumbres, tradiciones ancestrales, idioma, organización social y política, tenemos autoridades, un sistema sanitario bien organizado, y una de nuestras costumbres es viajar. Caminar.

Mi madre embarazada ya había hecho el camino varias veces. Mi papá llevaba la bolsa grande y un niño en el cuello. Cargaba también su machete y una vara en forma de hoz para apartar las hierbas altas limpiando el camino para mi mamá y nosotros, sus hijos. Mi madre iba con su barriga, la chácara más grande agarrada en la frente y un bebé en brazos al que le daba teta sin dejar de caminar. Iba a la retaguardia, también cuidándonos.

Mis abuelos caminaban con su bordón en mano y sus bolsas para comer y cocinar en el camino. Llevaban muy poca ropa y una manta cosida a punta de retazos que estaba percudida de tanto viaje, de tanta exposición a la intemperie, solo los retazos nuevos la hacían ver un poco más clara. Esa manta nos cobijaba de noche, sobre todo a los más chicos, a veces a abuela y a veces a mamá.

Con mucha alegría emprendíamos el viaje. ‘¡Vamos a comer, se va a acabar el junio!’, era la frase que repetían y que se había acuñado como referencia al mes en el que empieza la temporada lluviosa. Lo más importante era que aprendíamos de nuestros grandes y eso nos hacía sentir grandes, importantes, pertenecientes a nuestra familia y a nuestra gran nación Ngäbe.

Contaba mi abuelo que él también hacia el viaje de pequeño con sus padres. ‘No preparábamos tanta carga’ decía el más veterano de la familia. Solo recogían lo que la madre naturaleza les guardaba en su vientre para cuidar a sus hijos caminantes, nos contaba. ‘Las jiracas nos esperaban y los grandes árboles nos cobijaban del tiempo bajo sus ramas, solo cazábamos para comer. Se tomaba lo que se necesitaba y se dejaba el resto para los otros caminantes y para que la madre naturaleza, la tierra, conserve y anide las semillas de las jiracas para tener a nuestro regreso’.

En la historia de la humanidad, caminar ocupa un lugar relevante. Fue la bipedestación la que predispuso el desarrollo del cerebro y nuestra posterior evolución. En los primeros tiempos nuestros ancestros ngäbes caminaban para comer y para cuidar a sus familias, nos movíamos por nuestro territorio y teníamos encuentros con otras familias, hacíamos una gran fiesta, las nuevas parejas se unían, a veces incluso parejas concertadas desde tiempo atrás. Caminábamos para reponer jirakas, para comer, para buscar medicina y prepararnos para los tiempos de las grandes aguas cuando no se debía cruzar los ríos, ni las quebradas.

Se caminaba para enseñar a niños y a jóvenes a proteger la naturaleza y para que la vean como una madre que protege y alimenta; recibe para nacer y cobija para morir, ayuda a reconocer a quienes tienen poderes especiales, a los sobadores, a las parteras y a los que tienen energías de la naturaleza para curar enfermedades.

Esos eran otros tiempos de los caminantes, movidos y guiados por las estaciones, la temporada lluviosa y la temporada seca. Seguían los cultivos y la abundancia de peces, manteniendo un justo equilibrio, una colaboración entre el ngäbe y la naturaleza. ‘Ella nos cuida, nosotros la cuidamos’, decían.

DEVASTACIÓN

Antes de la devastación del sulia –como se le dice despectivamente en ngäbere, nuestra lengua, a los que no son ngäbe—, había frutas en los árboles, tubérculos bajo la tierra, ríos que daban peces y aguas limpias que eran custodiadas por la serpiente que vive en las cuevas de las raíces acuáticas. Ahí, donde la madre tierra prohijaba abundantes y ricos cangrejos, el agua refrescaba a los animales de monte.

La ambición sulia —que textualmente quiere decir ’cucaracha’— arrancó los grandes árboles y empezó a faltar el agua en verano y en invierno. Las riberas ahora sin raíces no apañan el agua que baja a grandes caudales, sino que se desbordan y acaban con casas, animales, sembradíos... y personas.

La Ley 10, por la cual se crea la comarca Ngäbe-buglé, lucha con nuestras autoridades para cuidar lo nuestro, nuestros caminos antes ricos, ahora áridos y peligrosos. Ahora no crecen jiraka, los árboles sagrados ya no están para protegernos, los ríos están contaminados o sin vida por las hidroeléctrica. Nuestra vida está como el colibrí con las alas rotas.
Los tiempos han cambiado y muchos hermanos caminantes no regresaron, se quedaron afuera, aprendieron a ser sulia. Aprendieron lo malo y olvidaron lo bueno. Olvidaron las tradiciones, cuidar la naturaleza para que ella te cuide, respetar a la madre tierra, a los ancianos y a invocar a los ancestros.

Hoy rechazan o se avergüenzan de los rituales como el de preparar a las niñas para convertirse en mujeres, en cuidadoras que deben aprender los secretos para cuidarse a sí mismas; y los rituales para varones como el enseñar a cuidar, a cuidar a la esposas, a no usar la violencia y a tomar chicha fuerte solo para rituales y grandes celebraciones.

Muy pocos recuerdan los cuidados que toda la familia brinda a las embarazadas —que están ’boing’ se dice en nuestra lengua, que significa un estado especial—, el cuidado de los 40 días y cómo evitar contagios y enfermedades consumiendo alimentos especiales y utilizando trastes y cubiertos especiales. El ritual del nacimiento, los cantos para acompañar el nacimiento, para reír y también para llorar la despedida de quien se va a caminar al mundo de nuestros ancestros.

EL MISMO CAMINO, OTRAS CONDICIONES

Caminamos pero ahora para trabajarle a otros y que nos paguen para comprarles a ellos lo que tenemos que comer, combinamos nuestra tradición de caminar con la necesidad de mitigar el hambre. Caminar, hoy, más que una forma de enseñar es un método de supervivencia.

Donde había ricas tierras de productos variados, ahora hay café. Nos contratan a los ngäbe como cosechadores porque sabemos cuidar a las plantas. Y cuando viajamos, lo hacemos como siempre, con la familia. No vamos a separar familias ni a dejar solos a los niños o a los ancianos.

Para salir de la serranía todavía caminamos, con más riesgos porque los ríos se salen de los cauces y por la tala hay deslaves de tierra. Debemos viajar rápido para que la noche no nos agarre solos y sin tener donde guarecernos. Ya no hay jiraka ni frutas para comer en el camino, por eso tenemos que hacer agua de frejol tostado y tomarla caliente, a veces eso es lo único que se le puede dar a los niños más pequeños y a los ancianos.
El viaje ahora se traduce a estar mojados por varios días, comiendo solo una vez al día, otras solo bebemos agua. Esto hace que todos enfermemos, y calmamos el llanto de los niños contando historias mientras a nosotros nos anima la esperanza del trabajo.

Algunos recorren el camino bajando por ríos caudalosos y resbalando la montaña hasta llegar a la costa a tomar una lancha que los lleva por mar a Chiriquí Grande, de ahí a las fincas caficultoras en Panamá y Costa Rica.

Nosotras caminamos por la cordillera, cortando camino por filos de montaña de Piedra Roja. Hacia Quebrada Hacha el camino es malo, ni los caballos pasan por ahí. A veces han llegado helicópteros pero muchos se han caído por los vientos huracanados, no llega ni la señal de celular. Pero Hacha es el primer punto carretero, donde se puede conseguir transporte para San Félix.

Antes de que existiera la Casa del Migrante, dormíamos en el suelo. Yo no tengo esposo, pero tengo un hijo, viajo con mi hermana y su niño, las dos nos acompañamos y cuando nos quitamos las botas, las piernas están soyadas de tanto caminar en el monte y el agua. Por eso después sólo puedo ponerme chancletas. En Hacha nos cambiamos para poder subir al transporte, también cambiamos a los niños. Por lo menos, ya no tenemos que lavarnos en la quebrada, cuidándonos las dos.

Ahora la Casa del Caminante es nuestro refugio, conversamos con multiplicadores comunitarios de Cuernavaca y Bernardino. El Ministerio de Salud nos atiende, tenemos dónde dormir y pasar la noche segura, tenemos baños cerca, donde lavar y secar la ropa, donde tomar un té caliente y darle una crema a nuestros niños. Temprano, a la mañana siguiente, hay que salir presurosas a tomar el carro que nos lleva a Río Sereno, para ir a la finca en la que vamos a cosechar café.

EN LAS FRONTERAS, EN LAS FINCAS

Algunos de nuestros hermanos pasan por Paso Canoas, otros por Río Sereno, pero también se puede pasar por muchos otros caminos más pequeños. Por su parte, el personal de migración necesita traductores ngäbe, pero también paciencia y amabilidad.
En la finca pagan por lata cosechada y se le paga a un hombre como jefe de la familia. Yo recojo el café, lo que se cae lo recoge mi niño al que cuido mientras trabajo.

Cuando enfermamos busco nuestra medicina, a veces la medicina sulia, que no siempre es buena porque la medicina sirve cuando el que te la da lo hace bien, lo hace porque sabe y quiere curar, lo hace con dedicación de la mente, de la inteligencia y de la buena intención. Los sulia médicos o enfermeras, no siempre quieren a sus pacientes indígenas. Nuestra ropa no les gusta, nuestro color y olor no les gusta. Nos tratan sin buena intención, como para salir de la gente, no para salir de la enfermedad y eso no cura, eso enferma más.

Por suerte están las multiplicadoras comunitarias, que son traductoras capacitadas dispuestas a colaborar con la salud y los pacientes, son sabias que conocen, reconocen, y le dan el peso que merece nuestra cultura, una cultura que antes caminaba por tradición, y hoy por necesidad.