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DRONES COMERCIALES
Guillermo S. Edelberg DBA
Según su tercera acepción en el Diccionario
Merriam-Webster online, el vocablo en
inglés drone se refiere a “un avión o
barco no tripulado guiado por control remoto”. Otra publicación dice que los “drones ─aviones no tripulados,
piloteados a control remoto o autónomos─ pueden ser grandes como un avión
comercial o pequeños como un pájaro. Su mayor ventaja consiste en hacer
trabajos que son muy aburridos, sucios o peligrosos para los pilotos”.
La expresión no ha sido registrada hasta ahora en
el Diccionario de la Real Academia
Española ; pero no es nueva para la mayoría de los lectores. Los
diarios han informado acerca de la utilización de tales aparatos
en operaciones militares llevadas a cabo en los últimos años. Lo más común ha
sido referirse a vehículos aéreos no tripulados, de tamaño relativamente
pequeño y de
características distintas según las necesidades.
La discusión acerca de drones comerciales, tampoco nueva, tomó fuerza luego del anuncio
hecho por Jeff Bezos, el CEO de Amazon.com, en la televisión de los
Estados Unidos a principios de diciembre de 2013. Su empresa estaba estudiando
la forma de utilizarlos, bajo la forma de pequeños helicópteros manejados a
control remoto, para entregar productos en el domicilio de los clientes dentro
de los 30 minutos posteriores a la compra y anticipó que el servicio podría
estar listo dentro de cuatro o cinco años.
The Wall
Street Journal Americas, en su
edición del 11/12/13, señaló lo siguiente: “Aunque Bezos no tiene idea de
cuándo podrán realizarse las entregas por medio de drones ─el proyecto, que es tecnológica y
económicamente dudoso, esta prohibido por regulaciones estadounidenses─ su
reciente presentación pública en el programa 60 Minutes ofreció valiosos elementos de relaciones públicas para
la empresa”.
La prohibición se relaciona con el conflicto
planteado entre la conveniencia de la utilización de drones en la vida
comercial y la seguridad y privacidad del público en general[1]. Una
publicación señaló lo siguiente:
Los drones podrían analizar
las condiciones de cosechas
y ganado, ubicar incendios en los bosques, entregar pizzas,
inspeccionar cañerías y diques, entregar medicamentos en lugares remotos,
predecir tormentas, proveer informes acerca del tráfico, ubicar delincuentes,
espiar la vida de las celebridades y vender propiedades inmuebles, por ejemplo.
También podrían contrabandear drogas, chocar con edificios, espiar a
determinadas personas, arrojar bombas, disparar armas de fuego y juntar
información sobre cualquier persona en la que se interesen el gobierno, una
empresa o una agencia de investigaciones privada. Los hackers podrían redireccionar
drones y provocar desastres,
desde robar mercadería hasta chocar con aviones de pasajeros. (Editorial. Balancing Safety, Privacy in Use of Drones. Mc.Clatchy
– Tribune Business News. Washington ,
7 de enero de 2014 )
La publicación anterior señaló que “el mercado parece ser una
fuerza irresistible. En los primeros nueve meses de 2013 se invirtieron en los
Estados Unidos más de 40 millones de dólares en tecnología de drones. En la industria se predice que
alrededor de 2030 unos 30.000 drones
comerciales estarán volando (hoy día más de 50.000 aviones y sus respectivos
pilotos sobrevuelan los Estados Unidos). Los drones podrían contribuir unos 82.000 millones de dólares y unos 100.000
puestos de trabajo a la economía hacia 2025” . La Federal Aviation Administration
anunció, en diciembre de 2013, que había seleccionado seis estados en los
cuales se habrían de autorizar sitios para desarrollar tests relacionados con drones.
La selección había sido hecha en base a distintos climas, geografía,
infraestructura en el terreno, necesidades de investigación, utilización del
espacio aéreo, experiencia con el tráfico aéreo y riesgos.
Si bien los los drones,
tales como el “octocoper” utilizado por Amazon, son capaces de transportar una
caja de unos 2,5 kg
de un punto a otro, existen desafíos técnicos que deben solucionarse antes de
que sea posible su amplia utilización, a saber: a) confiabilidad: los drones chocan con más frecuencia que los
aviones tripulados; b) seguridad: son más vulnerables al “hackeo”; c) sensibilidad
a obstáculos y capacidad para evitarlos: por ejemplo: edificios, postes y
cableados y otros vehículos aéreos. The New York Times, en su edición del 7 de septiembre de 2013
advirtió que “en el pasado, el elevado costo de un avión piloteado tradicional
impuso un límite natural a la vigilancia aérea; pero los drones, que son más pequeños, podrían cambiar profundamente las
características de la vida pública. […]
Los interesados pueden comprar un sistema completo, esto es, un vehículo
aéreo, software y estación de control
por menos de 100.000 dólares. El costo de sistemas más pequeños oscilan entre
15.000 y 50.000 dólares. (A. Eisenberg, ‘Preflight
Turbulence for Commercial Drones’)”
En resumen: el debate, que en algún momento llegará
a nuestro medio, quizá no sea “sí drones
comerciales” o “no drones
comerciales,” sino “cuándo drones comerciales”.
Tal vez algún nostálgico encuentre entonces aplicables
los primeros versos de una milonga[2] escrita
por Ángel Villoldo (el autor de El Choclo):
Es el siglo
en que vivimos / de lo más original / el progreso nos ha dado / una vida
artificial. / Muchos caminan a máquina / porque es viejo andar a pie, / hay
extractos de alimentos / y hay quien pasa sin comer. / Siempre hablamos de
progreso / buscando la perfección / y reina el arte moderno / en todita su
extensión. / La chanchulla[3]
y la matufia[4] /
hoy forman la sociedad / y nuestra vida moderna / es una calamidad.
Usted, lector, ¿qué opina al respecto?
Profesor
Emérito, INCAE Business School
www.guillermoedelberg.com.ar
Kennedy y el cuento de la bala mágica
José
Steinsleger
www.jornada.unam.mx/201113
En el vertiginoso y
largo documental JFK (1991), el cineasta Oliver Stone muestra que el
asesinato del presidente con más glamour de la historia estadunidense
fue el resultado de una conspiración de la CIA, la FBI, la mafia, los cubanos
anticastristas, los proveedores de armas interesados en atizar la guerra en
Vietnam, y el presidente Lyndon B. Johnson, quien actuó como encubridor.
El filme coincidió
con lo manifestado hace medio siglo por Fidel Castro, el establishment progre
occidental y las conclusiones del Comité Selecto de la Cámara de Representantes
sobre asesinatos (1979). Negando implícitamente la tesis del asesino solitario
de la Comisión Warren (1964), el comité se adhirió (sin pormenorizar) a la
hipótesis de una conspiración.
Recordemos los
hechos acaecidos en Dallas (Texas). El 22 de noviembre de 1963, a las 12.30 pm,
el cerebro del presidente Kennedy estalló en mil pedazos. Horas más tarde, un
oscuro personaje llamado Harvey Oswald (ex miembro del cuerpo de marines),
fue detenido como principal sospechoso del magnicidio. Oswald estaba casado con
una rusa, y era amigo íntimo de Carlos Marcello, jefe de la mafia de Nueva
Orleáns.
En el interrogatorio
de la FBI, Oswald negó rotundamente su culpabilidad. No obstante, sus
declaraciones no fueron grabadas ni transcritas en su totalidad. Dos días
después, mientras era conducido de una prisión a otra por 70 policías, fue
asesinado frente a las cámaras de televisión por Jack Ruby. Los policías no
movieron un dedo para impedir el crimen.
Dueño de varios
clubes nocturnos en Texas, Ruby había estado días antes del magnicidio con
Marcello, el jefe de la mafia de Florida, Santo Trafficante, y el líder del
poderoso sindicato de camioneros Jimmy Hoffa, asediado en aquellos años por el
procurador Robert Kennedy, hermano de John.
Al año de la muerte
de JFK, el presidente Johnson estableció al más alto nivel la llamada Comisión
Warren. Entre sus miembros figuraban el ex jefe de la CIA Allen Dulles
(1953-61), y el futuro presidente Gerald Ford. La comisión ofreció un informe
desconcertante sobre el asesinato.
En efecto, Oswald
habría sido un desequilibrado solitario que desde el sexto piso de un depósito
de libros, disparó tres veces contra la limusina que transportaba al presidente
y su esposa Jackie. Del informe se deduce que un solo proyectil, uno
solo, habría recorrido la trayectoria en zig-zag (sic), atravesando la garganta
del presidente, el pecho y la muñeca del gobernador John Conally, quien estaba
en el vehículo de la comitiva.
Ruby murió en
prisión de un cáncer vertiginoso en 1967, y nunca pudo ser entrevistado por la
prensa. Y luego, empezó una increíble cadena de asesinatos, desapariciones y
suicidios de aproximadamente un centenar de personas vinculadas al caso. Entre
estas Marcello, y el propio Robert Kennedy.
A finales de los
años 60, el abogado y fiscal del distrito de Nueva Orleáns Jim Garrison reabrió
el caso. Sin embargo, no consiguió reunir todas las pruebas exigidas por el
jurado para que el fallo de conspiración le fuera favorable. En todo caso,
Garrison realizó una investigación exhaustiva, y su libro En la pista de los
asesinos sirvió de base para el filme de Stone.
Garrison terminó
convencido de que la razón más importante del asesinato de Kennedy habría sido
su deseo de terminar con la escalada militar del imperio en el sudeste
asiático. De hecho, una semana después, los secuaces de la CIA en Saigón
asesinaron al presidente Ngo Din Diem, quien al parecer andaba negociando con
el Frente de Liberación Nacional de Vietnam.
En las primeras
semanas de exhibición, el discurso de barricada y sin sutilezas de Stone
conmovió a 15 millones de espectadores. Pero dejó impávido al sistema político
yanqui. Sólo el New York Times encontró lugar para publicar una veintena
de artículos adversos a la película, y un columnista del Chicago Tribune acusó
a Stone de amenaza a la historia nacional.
Para el cineasta, “…la Comisión Warren nunca descubrió los lazos
de los asesinos con la mafia porque la mayoría de los miembros de esta comisión
estaba involucrada en el complot de la CIA para asesinar a Fidel Castro… El
asesinato fue el primer golpe de Estado en Estados Unidos, y funcionó porque
nunca supimos qué había ocurrido” (Página 12, Buenos Aires, 5/9/92).
La interpretación de
los hechos en torno a lo que realmente ocurrió hace 50 años en Dallas continúa
creciendo en forma exponencial. Miguel Marín Bosch, por ejemplo, apuntó en días
pasados que la bibliografía sobre John F. Kennedy asciende a unos 40 mil libros
(JFK+50, La Jornada, 31/10/13). Un dato que lleva a imaginar que si cada
una de esas obras contara con 300 páginas promedio, se necesitaría, a razón de
2 mil páginas por investigador, un equipo de 6 mil personas…
¿Tiene sentido
seguir conjeturando acerca del asesinato de JFK? ¿O sus causas profundas
estaban ya configuradas en la distópica novela futurista Un mundo feliz
(1932), de Aldous Huxley, fallecido también en aquel fatídico 22 de noviembre
de 1963?
En el comienzo estaba el pueblo de Dios.
Las víctimas deben
estar siempre en el centro
Con estas dos frases quisiéramos poner algo de luz en la confusión, y en
muchos casos indignación, que se generó el 30 de septiembre.
Sin previo aviso y sin tener en cuenta la dignidad de las personas, el
arzobispado clausuró Tutela Legal. Desde entonces ha habido comunicados de
quienes despidieron y de quienes fueron despedidos, más publicitados los de
aquellos que los de estos. Muy pronto hubo también comunicados de instituciones
internacionales de renombre, de la UCA y de la Conferencia de Religiosos y
Religiosas de El Salvador. Más recientemente, el arzobispo y la fiscalía
intercambian opiniones sobre los derechos de ambas instituciones con relación a
los archivos.
Muchas otras cosas han ocurrido. Algunas son conocidas por el pueblo de
Dios, y la mayoría, como suele ser normal, le son desconocidas. Recientemente
el arzobispo ha nombrado una comisión de sacerdotes connotados para velar por
los archivos, para hacer las cosas bien en el futuro -y para reparar la imagen
del Arzobispado, ahora deteriorada como cuando se retiraron los dibujos de
Fernando Llort de la fachada de catedral. Un campesino ha formulado cómo ve lo
que ha ocurrido con estas palabras: "Triste. Vergonzoso”.
1. Los laicos. El pueblo de Dios y el Socorro Jurídico.
"Pueblo de Dios” es expresión abstracta, y su contenido concreto no es muy
conocido por los salvadoreños. Sin embargo, hace 50 años un concilio universal
definió lo más real de la Iglesia de Jesucristo con las palabras "Pueblo
de Dios”, y no con las de "Iglesia jerárquica”. Esto quiere decir que obispos, curas, seglares, los llamados
laicos y laicas, todos son primordial e igualmente, miembros de
la Iglesia. Las diferencias vienen después. Son diferencias de naturaleza
funcional, y nada dicen de la calidad de vida cristiana de sus miembros.
Pues bien, en los años setenta en El Salvador, laicos fueron los que se
preocuparon por la violación de los derechos humanos en el país y los que se
pusieron a defender a las víctimas. Surgió el Socorro Jurídico. Muchos
salvadoreños llevaban ya siglos sufriendo la muerte lenta de la pobreza, la violencia
originaria. Pero en los setenta a esta muerte se unió la muerte rápida de la
represión. Clamaba al cielo, y el grupo de laicos citado, en el que había
abogados, es decir gente del derecho, se movieron en su defensa con la gran
novedad de defenderles también en el ámbito de los derechos humanos, que
eran groseramente violados. De ahí el adjetivo jurídico [del Socorro] y
después el adjetivo legal [de la Tutela].
Un jesuita, el Padre Segundo Montes, a quien Benjamín Cuéllar recuerda
en el artículo que publicamos a continuación, acompañó y aglutinó al grupo en
el Externado San José. Después, Monseñor Romero reconoció que el Socorro
Jurídico era importante colaborador suyo en la defensa de las víctimas y en la
denuncia de los victimarios. De hecho, en la primera página del Diario de
Monseñor [que tal como se ha conservado comienza el viernes 31 de marzo de
1978] aparece la referencia al Socorro Jurídico. Menciona algún nombre de sus
miembros y habla de tareas concretas… Y añade: "Les agradecí y les manifesté
mi satisfacción por la acogida que prestaron al llamamiento y por la buena
voluntad que han manifestado como abogados de conciencia cristiana”.
Más tarde, surgió Tutela Legal. Hasta el día de hoy, con Tutela han
trabajado otros obispos, otros sacerdotes y otros laicos. El nombre de María
Julia Hernández es entrañable e inolvidable. En esos treinta años ha habido
cooperación y han existido tensiones entre ellos. Históricamente suele ser lo
normal.
Ahora entramos en un nuevo período. Pero sea cual sea su novedad
insistimos en que los derechos humanos es responsabilidad de "todo el
Pueblo de Dios”. Lo recuerdo porque no es ninguna sutileza teológica rutinaria,
sino una necesidad cristiana e histórica. Los laicos son responsables como lo
son otros miembros del pueblo de Dios, ministros y jerarcas. Tienen la misma
dignidad. Unos y otros deben tratarse con el mismo respeto.
2. La jerarquía al servicio de todo el Pueblo de Dios, no por encima
de él. En la Iglesia católica hay laicos y hay jerarquía. El Vaticano II
dijo que, antes que las diferencias, hay que enfatizar que ambos forman parte
por igual del pueblo de Dios. La potestas, el poder ministerial
de la jerarquía, sin duda ofrece posibilidades para hacer el bien, pero como lo
muestra la historia, como todo poder tiene siempre peligros. "Que me lo
digan a mí que soy rector de una universidad”, decía el Padre Ellacuría.
En democracia se da por sentado que ese peligro hay que superarlo o al
menos limitarlo. Y por eso se insiste en la obligación de "rendir
cuentas”, en lo que insistía el padre Dean Brackley, a quien acabamos de
recordar estos días. Hablaba mucho de la necesidad de "accountability”.
Y en cosas de Iglesia, además de la democracia, siempre queda el evangelio, su
exigencia y su utopía: los que están arriba, que se abajen dice Jesús.
Ante acontecimientos públicos que generan grave confusión, como ha
ocurrido con el cierre de Tutela Legal, la historia, la democracia y las
tradiciones evangélicas ofrecen otros modos de actuar: la disponibilidad a
explicar las decisiones de antemano y con argumentos convincentes, el diálogo
previo, el rendir cuentas y la actitud acogedora.
Siguiendo con la utopía, el ideal es que el Pueblo de Dios sea ejemplo
de solidaridad. Ciertamente como ayuda y defensa de quienes lo necesitan. Pero
dentro del pueblo de Dios debiera existir, además, otra forma de solidaridad,
que no empequeñece la mencionada, sino que la incrementa: "llevarse
mutuamente los unos a los otros”, ministros, laicos, jerarcas. Y cuando hay agravios,
reales o supuestos, que exista la disponibilidad al diálogo sincero y al
perdón. Con relación a la jerarquía es una forma que toma la utopía evangélica
de abajarse para servir. Y no se debiera esperar a que comience a abajarse el
otro. Cuando se dé esa solidaridad, el pueblo de Dios será una gran ayuda para
el país.
3. Al menos de palabra, también en la presente coyuntura conflictiva
parece haber coincidencia en que lo más importante son las víctimas. El Socorro Jurídico primero y Tutela Legal después
promovieron en este país "la memoria histórica”. Durante años han
derrochado amor hacia los miles de perseguidos, asesinados, desaparecidos, los
que tienen que emigrar para poder vivir, especialmente mujeres y niños. Ambas
instituciones han mantenido con vida y con dignidad a miles de víctimas.
El padre Ellacuría las llamó el "Pueblo Crucificado”. Y Monseñor,
después de que el ejército hubiese asesinado a más de un centenar de
campesinos, el 19 de junio de 1977 dijo en Aguilares: "Ustedes son el
Divino traspasado”. Y no solo les dio dignidad con estas palabras, sino que
confesó ante ellos, indefensamente, cómo entendía él su misión arzobispal:
"A mí me toca ir recogiendo cadáveres”. Esa era ex officio tarea
fundamental suya por ser arzobispo. "Recoger cadáveres” es una forma
vigorosa de expresar lo que todo el Pueblo de Dios debe hacer con las víctimas.
Las pueden hacer suyas el Socorro Jurídico, Tutela Legal, el IDHUCA y todas las
instituciones de derechos humanos. Y todos los miembros de todas las iglesias salvadoreñas
de la confesión que fuere.
Importantes son archivos con nombres, inventarios, que estén bien
protegidos. Importantes son ONGS, y sus aportes. Pero eso no sustituye al
"recoger cadáveres” de Monseñor Romero y de otros en este país, mártires
muchos de ellos.
4. Dios sabe cuál será el futuro de Tutela Legal. Los acontecimientos de
estos días no debieran llevar a que disminuyan y se empobrezcan sus tareas,
sino a que crezcan y mejoren. Que las discusiones existentes sirvan para llevar
luz al pueblo de Dios. Y que no lleven al deseo, comprensible pero no muy
cristiano, de "tener más razón que el otro”.
Las reflexiones que acabamos de hacer pueden resultar excesivamente
conceptuales, incluso complicadas aunque quisieran ser sencillas y dar alguna
luz. Termino ahora con las palabras de Pedro Casaldáliga, estas sí breves y
claras: "Todo es relativo menos Dios y el hambre”. En El Salvador bien
podemos decir: "menos Dios y las víctimas”.
[Publicado en Carta a las iglesias 642.
Centro Monseñor Romero, UCA San Salvador].
Veneno a la carta: Coca, Kellogg’s, Nestlé…
Juan Pablo Proal
www.adital.com.br/251013
Las refresqueras, impías máquinas de matar, sacaron su chequera para
financiar una campaña en la que pretenden hacerle creer a su presa, la sociedad
mexicana, que es su benefactor.
El incremento al impuesto en nuestras bebidas afectará empleos, los ingresos de los tenderos y a las familias mexicanas, argumentan quienes han respaldado el homicidio de sindicalistas, han despojado de agua potable a millones de personas y utilizan agentes cancerígenos en sus venenosos productos.
Con su interminable perversión e inconmensurable poder, boicotearon la
campaña de la Alianza por la Salud Alimentaria, coartando la libertad de
información, derecho indispensable del consumidor. Esta asociación denunció que
Televisa, Televisión Azteca y Milenio Televisión se negaron a reproducir
propaganda contra el daño que provoca la industria refresquera:
"Las televisoras Televisa, TV Azteca y Milenio TV, por más de un
mes, se han negado a pautar un anuncio que expone los riesgos del refresco y
los beneficios que puede traer para la población un impuesto a estas bebidas y
el destino de lo recaudado a la introducción de bebederos de agua en todas las
escuelas y espacios públicos, mientras, transmiten una publicidad intensa de
refrescos y bebidas azucaradas que dañan la salud y los buenos hábitos de
alimentación”.
El líquido de la muerte de las refresqueras no tiene redención, más en
un país desinformado, enfermo terminal de obesidad y diabetes. México, de acuerdo con la Organización
Mundial de la Salud, ocupa el segundo
lugar de sobrepeso en todo el mundo y los primeros en obesidad infantil. En un solo sexenio la diabetes se disparó
de 6.4 a 13 millones de personas, de las cuales el 85 por ciento no cuenta
con acceso a tratamiento, según un estudio del Instituto Nacional de Salud
Pública.
Las refresqueras responden con vergonzoso cinismo. Las calorías
contenidas en nuestras bebidas, pretextan, se pueden utilizar para "ser
más felices”. La Procuraduría Federal del Consumidor obligó a Coca Cola a
suspender su campaña "Una Coca-Cola = 149 calorías para usar en
actividades felices”, por no comprobar que sus consumidores podrían quemar las
calorías de su producto con pasear a su perro, bailar o sonreír, como presumía
la trasnacional.
La principal alerta es que las mórbidas refresqueras penetraron hasta lo
más íntimo de la sociedad mexicana. El refresco acompaña la más precaria comida
de una familia; está presente en entierros, bodas, graduaciones, quince años,
ferias… "Cuando una cultura integra
refrescos a lo más sagrado, que es su relación con los ancestros, entonces
estos forman parte de su identidad” reflexiona el antropólogo Joaquín
Praxedis Quesada en el texto "México lanza golpe a la obesidad al estilo
Bloomberg”.
Las depredadoras refresqueras y trasnacionales de los alimentos
expandieron sus adictivos venenos a muchas más industrias. En México, Danone,
Coca Cola y Pepsi acaparan el 82 por ciento de las ventas de agua embotellada,
mercado valuado en alrededor de diez mil millones de dólares.
Y no son los únicos que engrosan sus arcas comercializando drogas
alimenticias letales. Bimbo, por
ejemplo, ganó un promedio de 173 mil 139 millones de pesos el año anterior con
sus venenosos panquecitos. Su popular producto Mantecadas es un coctel de muerte equivalente a ocho y media cucharadas
de azúcar, diez de grasa, alto sodio y colorantes que inducen hiperactividad en
los niños, de acuerdo con un análisis de El Poder del Consumidor.
Basta entrar a una tienda Oxxo -por cierto, propiedad de Femsa, el mayor
embotellador de Coca Cola en el mundo y enemigo número uno de los tenderos
populares- para advertir que los anaqueles están repletos de productos nocivos
hasta el quirófano. Y no sólo se trata de chatarra perjudicial para nuestra
salud, sino de empresas gigantes que pagan cabilderos, engañan a un pueblo
desinformado, inciden en las políticas públicas de la sociedad y, sobre todo,
son actores protagónicos de una silenciosa masacre colectiva.
En la tercera edición de su informe "Y tú… ¿sabes lo que comes?”,
difundido en septiembre de 2012, Greenpeace presentó un enorme listado de
empresas y productos que se negaron a demostrar que están limpios de los
nocivos alimentos transgénicos. Están incluidos Kellogg’s, Nestle, Pepsi,
Bimbo, Hershey´s, Lala, Herdez y muchísimos más.
Lo más tenebroso es que la mayoría de estas firmas generalmente invierte
millones de dólares en limpiar su imagen. Los mismos patrocinan actividades
culturales que competencias deportivas, e incluso se dan el lujo de financiar
campañas sobre ética y civismo. Jamás veremos en sus anuncios un ápice de
veracidad: El Tigre Toño ya habría muerto hace años por diabetes y Ronald
McDonald no habría llegado a los cincuenta años, aniquilado por un paro
cardíaco.
Son crueles estrategas del engaño. Maestros en manipular a un pueblo que
tiene una precaria escolaridad promedio de 8.2 años y sólo lee 2.9 libros al
año. Una nación presa de una televisión pública tóxica y vomitiva,
ametralladora de hipnóticas falacias.
No tienen reparo en engañar a nadie, incluidos los menores de edad. En
julio pasado la Profeco impuso una multa a McDonald’s de 684 mil pesos por
mentir a los niños con el contenido de su producto "Cajita Feliz”.
Las trasnacionales de las bebidas y la chatarra penetraron y con
profundidad. Ahí están presentes en la campaña del gobierno federal
"Cruzada contra el Hambre” y libres para apoderarse de las escuelas
públicas gracias a la privatizadora reforma educativa.
El incremento al impuesto a las bebidas azucaras y la chatarra aprobado
la semana pasada por el Poder Legislativo está lejos de ser el principio del
fin de esta industria de muerte; por el contrario, la sociedad debe comenzar a
fortalecer las iniciativas para acabar con este temeroso poder.
La juez federal (de EEUU) Gladys Kessler ofreció un ejemplo certero de
cómo mermar a las compañías que merman nuestra salud. El año pasado obligó a
las tabacaleras estadunidenses a admitir "la verdad sobre sus mortales y
adictivos productos en una serie de anuncios”. En tanto, la Comisión Federal de
Comercio de Estados Unidos multó a Reebok con 18 millones de dólares y a
Skechers con 31 millones de dólares por vender zapatillas para adelgazar sin
presentar evidencias de sus resultados.
En Japón, China y algunos países de la Unión Europea, las compañías
dedicadas a los alimentos están obligadas a etiquetar sus productos en caso de
utilizar transgénicos.
El derecho a una alimentación sana está
contenido en el artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, así como en el título primero de la Constitución
mexicana. Es obligación del Estado poner un alto a esta vorágine de alimentos
basura.
El reinado de los refrescos y la chatarra atenta contra nuestra salud,
el campo, la educación, la libertad, el derecho a la información, el desarrollo
económico y la democracia del país. Por nuestra propia sobrevivencia, es tiempo
de desterrar a Coca Cola y similares de los hogares mexicanos. La felicidad que
nos quieren imponer no es otra cosa que la mentira que ofrece la peor de las
drogas: una lenta y dolorosísima muerte (que, por cierto, no será individual).
La guerra secreta de Australia contra los aborígenes
Los pasillos del
parlamento australiano son tan blancos que uno tiene que entrecerrar los ojos
al mirarlos. El ambiente es silencioso, el olor que desprende es de
abrillantador. Los suelos de parqué brillan tanto que parece que reflejen
caricaturas de los retratos de los primeros ministros y las filas de pinturas
aborígenes, suspendidas en las blancas paredes, cuyas lágrimas y sangre no son
visibles.
El parlamento se
encuentra en Barton, un suburbio de Canberra cuyo nombre rememora al primer
ministro de Australia, Edmund Barton, redactor de la Política Blanca de
Australia en 1901. “La doctrina de la igualdad del hombre”, dijo entonces
Barton, “nunca fue pensada para” aquellos que no fueran británicos ni de piel
blanca.
La preocupación de
Barton provenía más bien de los chinos, conocidos como el Peligro Amarillo;
nunca mencionó la presencia más antigua y perdurable de la tierra: los primeros
australianos. Para él éstos no existían. Su cuidado sofisticado de la áspera
tierra no detentaba interés alguno. Su épica resistencia nunca había ocurrido.
En 1838, el Sydney Monitor dijo sobre los que habían combatido a los
invasores británicos de Australia: “Estaba determinado que se exterminara por
completo la raza de negros en aquel lugar”. Hoy, los supervivientes de
aquella guerra son un secreto nacional vergonzante.
La ciudad de Wilcannia, en Nueva Gales del Sur,
resulta doblemente conocida. Es la ganadora del premio nacional Tidy Town
(ciudad pulcra) y sus habitantes
indígenas tienen una de las esperanzas de vida más bajas que se ha registrado.
Por lo general, mueren a los 35 años. El gobierno cubano está llevando a cabo
un programa de alfabetización con ellos, de igual manera que hace con los más
pobres de África. Según el informe sobre la distribución de riqueza global Credit
Suisse Global Wealth, Australia es la región más rica del planeta.
Los políticos de
Canberra se encuentran entre los ciudadanos más acaudalados. Sus donaciones
endógenas son legendarias. El año pasado, la entonces ministra de asuntos
indígenas, Jenny Macklin, reformó su oficina a costa de 331.144 dólares para
los contribuyentes.
Hace poco, Macklin
reivindicó que, cuando estaba en el gobierno, había marcado una "gran
diferencia". Es cierto. Durante su
ejercicio, el número de aborígenes que vivían en chabolas creció en casi una
tercera parte y más de la mitad del dinero empleado en proyectos de viviendas
para aborígenes se la embolsaron los contratistas blancos y la burocracia
de quienes ella era en gran medida responsable. Hoy, una vivienda típicamente
ruinosa en las zonas despobladas donde habitan las comunidades indígenas da
cobijo a hasta 25 personas. Los servicios sanitarios tardan años en llegar a
las familias, muchas a cargo de ancianos o discapacitados.
En el 2009, el
profesor James Anaya, respetado relator de las Naciones Unidas sobre derechos
de los pueblos indígenas, describió como racista el "estado de
emergencia" que había despojado a las comunidades indígenas de sus ya
endebles derechos y servicios bajo el pretexto de que entre ellos se encontraba
un número "inconcebible" de bandas pedófilas –una acusación que la
policía y la Comisión Australiana del Crimen desmintieron-.
Entonces el portavoz
de la oposición de asuntos indígenas, Tony Abbott, le espetó a Anaya, "ocúpate de tus asuntos" y no "escuches únicamente a la vieja brigada de
las víctimas". Abbott es hoy el primer ministro de Australia.
He conducido hasta
el corazón rojo de Australia central y preguntado yo mismo a la Dra. Janelle
Trees sobre la "vieja brigada de las
víctimas". Trees es una médico de cabecera cuyos pacientes indígenas
viven a pocos kilómetros de diversos centros vacacionales que cuestan 1.000
dólares la noche, en la formación rocosa de Uluru (Ayers Rock).
Ella dijo, "sabemos que hay asbesto en las viviendas de
los aborígenes y [al gobierno] no le importa en absoluto que uno de ellos
inhale una fibra de asbesto y desarrolle un mesotelioma pulmonar. Los niños
contraen infecciones crónicas y acaban sumándose a las increíbles estadísticas
de indígenas que mueren por enfermedades renales, batiendo además récords
mundiales de enfermedades reumáticas cardíacas, y no se hace absolutamente
nada. Cuando veo esto me pregunto: ¿por qué no se actúa? La malnutrición es un
mal común. Una vez quise dar a una paciente un anti-inflamatorio por una infección
que podía haberse evitado si las condiciones de vida fueran mejores, pero no
pude tratarla porque no tenía suficiente comida para llenar su estómago y no
podía injerir las tabletas. A veces me siento como si estuviera tratando a mis
pacientes en condiciones similares a las de la clase obrera inglesa a
principios de la revolución industrial".
En Canberra, en las
oficinas ministeriales que exhiben arte aborigen, los políticos expresaron
repetidamente lo “orgullosos” que
estaban de lo que “hemos hecho por los
indígenas australianos”. Cuando pregunté a Warren Snowdon —ministro de
sanidad indígena en el gobierno laborista, recientemente substituido por la
coalición conservadora de Abbott— por qué después de casi un cuarto de siglo
representando a los australianos más pobres y enfermos no había llegado a una
solución, éste respondió, “vaya pregunta
más tonta. Vaya pregunta más pueril”.
Al final de la calle
Anzac Parade en Canberra, se erige el Memorial de la Guerra Nacional de
Australia, cuyo historiador, Henry Reynolds, denomina el "centro sagrado del nacionalismo blanco".
Me denegaron el permiso para filmar en este enorme espacio público. Cometí el
grave error de expresar mi interés en las guerras de frontera en las que los
negros australianos combatieron la invasión británica sin armas de fuego, pero
con gran ingenio y coraje –arquetipo de la "tradición Anzac".
Pese a su
importancia, en un país plagado de cenotafios, ni uno solo conmemora a aquellos
que cayeron en la resistencia frente a "una de las mayores expropiaciones de tierra en la historia de la
humanidad", escribió Reynolds en su libro más conocido Forgotten
War (La Guerra Olvidada). Mataron a
más aborígenes australianos que nativos americanos en las guerras de frontera
americanas y que maorís en Nueva Zelanda. El estado de Queensland se
convirtió en un verdadero matadero. Un pueblo entero fue hecho prisionero de
guerra en su propio país, mientras los colonos llamaban al exterminio. La
industria ganadera prosperó empleando hombres indígenas prácticamente como
trabajadores esclavos. La industria
minera hoy en día obtiene beneficios de miles de millones de dólares a la
semana en tierras indígenas.
Obviar estas
verdades y venerar el papel servil de Australia en las guerras coloniales de
Gran Bretaña ha cobrado hoy en día casi el estatus de culto en Canberra.
Reynolds y las pocas personas que lo cuestionan han sufrido calumnias abusivas.
Consideran a los excepcionales aborígenes de Australia sus Untermenschen
(sub-humanos). Al entrar en el Memorial de la Guerra Nacional, uno puede
ver rostros de indígenas representados por gárgolas de piedra junto a canguros,
reptiles, pájaros y otras formas de "vida salvaje autóctona".
Cuando comencé a
rodar sobre esta Australia secreta hace 30 años, había en marcha una campaña
global contra el apartheid en Sudáfrica. Como ya había realizado un reportaje
en Sudáfrica, quedé impresionado por las similitudes de la supremacía blanca y
la docilidad y actitud defensiva de los liberales. Ningún oprobio internacional, ningún boicot, había alterado la
epidermis de la Australia "privilegiada". Hoy se puede ver a los
guardas de seguridad de los centros comerciales expulsar a los aborígenes en
Alice Springs; si se recorre la corta distancia que hay entre los suburbios de
Cromwell Terrace y el campamento de Whitegate, se ven las chabolas de hojalata
que no disponen de luz ni de agua. Eso es apartheid, o lo que Reynolds llama
"un rumor en nuestros corazones".
(La
película de John Pilger Utopia sobre Australia
se verá en los cines a partir del 15 de noviembre y en la Televisión
Independiente en diciembre. En Australia se verá en enero).
John
Pilger, nacido en 1939 en Australia, es uno de los más prestigiosos
documentalistas y corresponsales de guerra del mundo anglosajón. Particularmente
renombrados son sus trabajos sobre Vietnam, Birmania y Timor, además de los
realizados sobre Camboya, como Year Zero: The Silent Death of Cambodia y
Cambodia: The Betrayal.
Sabotear las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán
www.rebelion.org/121113
"Los
grupos que desarrollan políticas en favor de Israel, como el AIPAC, trabajan
con fondos ilimitados para desviar la política de EE.UU. en la región (Oriente
Medio)". (Jack Straw, Miembro del Parlamento y
exministro de Asuntos Exteriores del Partido Laborista británico).
"Estados Unidos debe dejar caer una bomba
nuclear sobre Irán para impulsar al país a acabar con su programa
nuclear". (Sheldon Adelson, mayor donante del
Partido Republicano y gran recaudador de fondos para los comités de acción
política pro Israel, discurso en la Universidad Yeshiva, de Nueva York, 22 de
octubre de 2013).
La cuestión de la
guerra o la paz con Irán recae en las políticas adoptadas por la Casa Blanca y
el Congreso de los EE.UU. Las propuestas de paz que hizo el recién elegido
presidente de Irán, Rohani, han resonado favorablemente en todo el mundo,
excepto en Israel y sus acólitos sionistas en EE.UU. y Europa. La primera
sesión de negociación procedió sin recriminaciones y dio lugar a una evaluación
optimista de ambas partes. Precisamente a causa de la respuesta inicial
favorable entre los participantes, el Gobierno israelí intensificó su guerra de
propaganda contra Irán. Sus agentes en el Congreso de los EE.UU., en los medios
de comunicación y en el poder ejecutivo pasaron a socavar el proceso de paz.
Lo que está en juego
es la capacidad de Israel para emprender –como apoderado- guerras con los
ejércitos de los EE.UU. y sus aliados de la OTAN contra cualquier gobierno que
desafíe la supremacía militar de Israel en el Medio Oriente, su anexión
violenta de los territorios palestinos y su capacidad para atacar a cualquier
adversario con impunidad.
Para entender lo que
está en juego en las actuales negociaciones de paz hay que prever las
consecuencias de un fracaso. Bajo la presión de Israel, EE.UU. anunció que su
"opción militar" podría ser activada, resultando en ataques con
misiles y una campaña de bombardeos contra 76 millones iraníes con el fin de
destruir su Gobierno y su economía. Teherán podría tomar represalias contra tal
agresión apuntando a las bases militares de Estados Unidos en la región y a las
instalaciones petroleras del Golfo, lo que redundaría en una crisis global.
Esto es lo que Israel quiere.
Vamos a comenzar por
examinar el contexto de la supremacía militar de Israel en el Medio Oriente. A
continuación, se procederá a analizar el increíble poder de Israel sobre el
proceso político de EE.UU. y cómo se da forma al proceso de negociación de hoy,
con especial énfasis en el poder sionista en el Congreso de los EE.UU.
El contexto de la
supremacía militar de Israel en el Medio Oriente
Desde el final de la
Segunda Guerra Mundial, Israel ha bombardeado, invadido y ocupado más países en
el Oriente Medio y África que el poder colonial anterior, excepto los EE.UU. La lista de víctimas de
Israel incluye: Palestina, Siria, Líbano, Egipto, Irak, Jordania, Sudán y
Yemen. Si se incluyen los países en los que Israel ha lanzado ataques y
asesinatos terroristas casi clandestinos, la lista se ampliará
considerablemente para incluir una docena de países de Europa y Asia,
incluyendo los EE.UU. a través de su red terrorista sionista.
La proyección de la fuerza militar de Israel, su capacidad de librar
guerras ofensivas a su antojo, se corresponde con su impunidad casi total. A pesar
de sus reiteradas violaciones del derecho internacional, incluidos crímenes de
guerra, Israel nunca ha sido censurado por un tribunal internacional o sometido
a sanciones económicas debido a que el gobierno de EE.UU. utiliza su posición
de vetar resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y de presionar a sus
aliados de la OTAN y la UE.
La supremacía
militar de Israel tiene menos que ver con el "resplandor"
tecno-industrial nacional de sus traficantes de guerra y más con las
transferencias y robo descarado de la tecnología y las armas nucleares,
químicas y biológicas de los EE.UU. (Grant Smith “Ten
Explosive US Government Secrets of Israel” IRMEP -Diez secretos explosivos del
Gobierno de los EE.UU. que posee Israel-). Los sionistas en
los EE.UU. y Francia han jugado un papel estratégico (y traidor) en el robo y
transporte ilegal de tecnología nuclear y componentes de armas a Israel, de
acuerdo con una investigación realizada por el exdirector de la CIA, Richard
Helms.
Israel mantiene enormes arsenales de armas nucleares, químicas y
biológicas mientras niega el acceso a los inspectores internacionales de armas
y no está obligado a cumplir el Tratado de No Proliferación, debido a la intervención
diplomática EE.UU. Bajo la presión de "configuración de poder
sionista local (ZPC, por sus siglas en inglés), el gobierno de EE.UU. ha
bloqueado toda acción que pueda limitar la producción de armas de destrucción
masiva de Israel. De hecho, EE.UU. sigue
proveyendo a Israel de armas estratégicas de destrucción masiva para que las
utilice contra sus vecinos, en violación del derecho internacional.
La ayuda militar de
EE.UU. y la transferencia de tecnología a Israel supera los 100.000 millones
durante el último medio siglo. La intervención de EE.UU. por las vías
diplomática y militar fue crucial en el rescate de Israel de la derrota en la
guerra de 1973. La negativa del presidente de EE.UU. Lyndon Johnson de defender
la desarmada nave de inteligencia, el USS Liberty en 1967, después de haber
sido bombardeado y quemado con napalm por aviones de combate y buques de guerra
israelíes en aguas internacionales, constituye una tremenda victoria para
Israel gracias a los asesores sionistas de Johnson. Debido a su impunidad,
incluso en matar soldados estadounidenses, Israel se ha dado vía libre para
hacer guerras de agresión para dominar a sus vecinos, cometer actos de
terrorismo y asesinar a sus adversarios en todo el mundo sin temor a
represalias.
La indiscutible
superioridad militar de Israel ha convertido a varios de sus vecinos en
colaboradores cuasi-clientes: Egipto y Jordania han sido aliados de facto, junto
con las monarquías del Golfo, ayudando a Israel a reprimir los movimientos
nacionalistas y pro palestinos de la región.
El factor más
decisivo en el ascenso y la consolidación del poder de Israel en el Medio
Oriente no ha sido su valor militar, sino su alcance e influencia política a
través de sus agentes sionistas en los EE.UU. Las guerras de Washington contra
Irak y Libia, y su actual apoyo al asalto mercenario contra Siria, han
destruido a tres grandes oponentes nacionalistas seculares de las ambiciones
hegemónicas de Israel.
En la medida en que Israel acumula más poder en la región, se extiende
la colonización de los territorios palestinos hacia el este, hacia la
destrucción del último obstáculo a sus políticas coloniales: Irán.
Durante al menos dos
décadas, Israel ha conducido a sus agentes en el extranjero - (la ZPC) - para
destruir el Gobierno de Irán por medio de la desestabilización de su sociedad,
el asesinato de sus científicos, bombardeando sus establecimientos militares y
laboratorios y estrangulando su economía.
Después de que la
ZPC presionó con éxito a los EE.UU. a la guerra contra Irak en 2003 triturando
literalmente su sociedad secular compleja y matando a más de un millón de
iraquíes, giró su visión hacia la destrucción de Líbano (Hezbolá) y el Gobierno
secular de Siria como una forma de aislar a Irán y prepararse para un ataque.
Mientras miles de civiles libaneses fueron asesinados en 2006, el ataque de
Israel al Líbano falló, a pesar del apoyo del gobierno de EE.UU. y la campaña
de propaganda salvaje de la ZPC. Histérico frente a su fracaso y para
"compensar" su derrota a manos de Hezbolá y "levantar la
moral", Israel invadió y destruyó gran parte de Gaza (2008-2009), la mayor
prisión al aire libre del mundo.
A falta de capacidad
militar para atacar a Irán por su cuenta, Israel dirigió a sus agentes para
manipular al gobierno de los EE.UU. para iniciar una guerra con Teherán. Los
líderes militaristas de Tel Aviv han dado rienda suelta a sus enviados
políticos de la ZPC en todos los EE.UU. para que trabajen en pos de destruir
Irán, el último adversario significativo para la supremacía israelí en el Medio
Oriente.
La estrategia
israelí-ZPC está diseñada para establecer el escenario para una confrontación
de EE.UU con Irán, utilizando sus agentes en el poder ejecutivo, así como su
continua corrupción, el soborno y el control del Congreso de EE.UU. El control
del ZPC sobre los medios de comunicación refuerza su campaña de propaganda.
Cada día, el New York Times y el Washington Post publican
artículos y editoriales que promueven la agenda de guerra de Israel. El ZPC
utiliza el Departamento de Estado de EE.UU. para obligar a otros estados de la
OTAN para que también se enemisten con Irán.
La guerra de Israel
con Irán. La presión política a los EE.UU., las sanciones económicas y las
amenazas militares
En soledad, la "guerra" de Israel con Irán no va mucho más
allá de su sabotaje cibernético, los asesinatos periódicos de científicos
iraníes utilizando sus agentes a sueldo que proliferan entre los grupos
terroristas iraníes y los continuos
golpes por parte de los políticos israelíes y su multitud de prosternados.
Fuera de Israel, esta campaña ha tenido poco impacto en la opinión pública. La guerra de Israel contra Irán depende
exclusivamente de su capacidad para manipular la política de EE.UU. con sus
agentes locales y los grupos que dominan el Congreso de EE.UU. ya sea través de
los nombramientos de funcionarios en puestos clave en los departamentos del
Tesoro, Comercio y Justicia, y como “asesores” sobre el Oriente Medio.
Israel no puede
organizar una campaña de sanciones efectivas contra Irán, ni puede influir en
cualquier gran potencia para cumplir dicha campaña. Sólo los EE.UU. tiene ese
poder. El dominio de Israel en Oriente Medio proviene enteramente de su
capacidad para movilizar a sus representantes en los Estados Unidos que tienen
asignada la tarea de asegurar la total sumisión a los intereses de Israel de
parte de los funcionarios públicos electos y designados especialmente en lo que
respecta a los adversarios regionales de Israel.
Estratégicamente
colocados, los ciudadanos que tienen doble ciudadanía, de EE.UU. y de Israel,
"han utilizado su ciudadanía de los EE.UU. para asegurar altos cargos de
seguridad en el Gobierno directamente implicados en las políticas que afectan a
Israel. Como israelíes, sus actividades están en consonancia con los dictados
de Tel Aviv.
En la administración
Bush (2001-2008) ocupaban altos cargos en el Pentágono las personalidades con
ideología "primero Israel", como (Paul Wolfowitz, Douglas
Feith), seguridad para Oriente Medio (Martin Indyk, Dennis Ross), la oficina
del Vicepresidente ('Scooter' Libby), Hacienda (Levey) y el Departamento de
Seguridad Nacional (Michael Chertoff). En la administración de Obama los
cargos con la misma ideología, "Israel primero", incluyen a Dennis
Ross, Rahm Emanuel, David Cohen, el secretario del Tesoro de Jack "Jake la
serpiente" Lew, el Secretario de Comercio Penny Pritzker y Michael Froman
como representante comercial, entre otros.
El poder concreto de
Israel dentro del poder ejecutivo se corresponde con su dominio del Congreso de
los EE.UU. A diferencia de algunos críticos, Israel no es un "aliado"
ni un "cliente" de los EE.UU. La evidencia de la gran asimetría en la
relación abunda en el último medio siglo. Debido a estos poderosos
representantes en el Congreso y el poder ejecutivo, Israel ha recibido más de 100.000 millones de dólares como tributo de
los EE.UU. durante los últimos 30 años, algo así como 3.000 millones de dólares
más al año. El Pentágono de EE.UU. ha transferido la tecnología militar más
avanzada y actualizada y participó en varias guerras en nombre de Israel. El
Tesoro de EE.UU. ha impuesto sanciones contra el comercio potencialmente
lucrativo y socios de inversión en el Oriente Medio (Irán, Irak y Siria)
privando a agricultores, exportadores de los EE.UU. de manufacturas y a las
compañías petroleras de más de 500.000 mil millones en ingresos.
La Casa Blanca
sacrificó la vida de más de 4.400 soldados estadounidenses en la guerra de
Irak, una guerra promovida por los apoderados de Israel y a requerimientos de
sus líderes. El Departamento de Estado ha rechazado relaciones de amistad y
rentabilidad con más de 1.500 millones de musulmanes, apoyando la colonización
ilegal de Jerusalén y Cisjordania por más de medio millón de colonos judíos en
territorio palestino ocupado militarmente.
La pregunta estratégica es cómo y por qué esta relación unilateral entre
los EE.UU. e Israel persiste por tanto tiempo, incluso cuando va
en contra muchos de los intereses estratégicos y de élite de Estados Unidos. La
cuestión más inmediata y apremiante es cómo estas relaciones históricamente
desiguales tienen efectos actuales en las sanciones Estados Unidos - Irán y en
las negociaciones nucleares.
Irán y las
negociaciones de paz
Sin duda, el
presidente de Irán, recientemente elegido y su ministro de Relaciones
Exteriores están dispuestos a negociar el fin de las hostilidades con los
EE.UU., haciendo grandes concesiones que garanticen el uso pacífico de la
energía nuclear. Han declarado que están abiertos a la reducción o incluso
poner fin a la producción de uranio altamente enriquecido, reduciendo el número
de centrifugadoras, e incluso permitiendo inspecciones intrusivas, no
anunciadas, entre otras propuestas prometedoras. El Gobierno iraní propone una
hoja de ruta con objetivos finales, como parte de los acuerdos iniciales. La
secretaria de Relaciones Exteriores de la Unión Europea, Lady Ashton, ha
comentado favorablemente la reunión inicial.
El Gobierno de los
EE.UU. ha dado señales contradictorias a raíz de las propuestas de Irán y de la
reunión de apertura. Algunos comentarios individuales se muestran moderadamente
positivos, mientras que otros son menos alentadores y rígidos. La plana mayor
sionista, como Jack 'Jake' Lew, el Secretario del Tesoro, insiste en que las
sanciones permanecerán hasta que Irán cumpla con todas las exigencias de los
EE.UU. (léase "israelíes"). El Congreso de EE.UU., comprado y
controlado por la ZPC, rechaza las propuestas prometedoras y flexibles iraníes,
insistiendo en "opciones" militares o el total desmantelamiento del
programa nuclear legal y pacífico de Irán, posiciones de la ZPC diseñadas para
sabotear las negociaciones. Con ese propósito, el Congreso ha aprobado nuevas
sanciones económicas, más extremas para estrangular la economía petrolera
iraní.
Cómo los comités de
acción política de Israel controlan el Congreso de EE.UU. y preparan la guerra
con Irán
La Configuración del
Poder Sionista, ZPC, utiliza su poder de fuego financiero para dictar la
política del Congreso sobre el Oriente Medio y para asegurarse de que el
Congreso de EE.UU. y el Senado no se apartan un ápice de servir a los intereses
de Israel. El instrumento que el sionismo utiliza es la compra de los
funcionarios electos en los EE.UU. en el comité de acción política (PAC).
Gracias a una
decisión del año 2010 de la Corte Suprema de EE.UU., la super PAC-ligada a
Israel, gastó enormes sumas de dinero para elegir o destruir candidatos en
función de su labor política a favor de Israel. Mientras estos fondos no vayan
directamente a manos del candidato, estos super comités no tienen que revelar
cuánto gastan y cómo se gasta.
Se estima que el ZPC derivó fondos directos e indirectos vinculados a
los legisladores estadounidenses por un monto aproximado de 100 millones de
dólares en los últimos 30 años. El ZPC canaliza estos fondos a los líderes
legislativos y miembros de los comités del Congreso que se ocupan de la política
exterior, especialmente presidentes de los subcomités que se ocupan de Oriente
Medio. Como era de esperar, los mayores receptores del dinero de ZPC en el
Congreso para quienes han promovido agresivamente las políticas de la línea
dura de Israel.
En otras partes del
mundo, tales sobornos a gran escala para los votos legislativos serían
considerados como soborno flagrantes y serían perseguidos por delito grave, y
con prisión para ambas partes. En los
EE.UU., la compra y venta de voto de un político se llama lobby y es legal y
abierta. La rama legislativa del gobierno de los EE.UU. ha llegado a
parecerse a un prostíbulo de alto precio o subasta de esclavistas blancos que
juegan con la vida de miles de ciudadanos.
La ZPC ha comprado
la alianza de las personas y senadores del Congreso estadounidense a gran
escala. De 435 miembros de la Cámara de
Representantes de EE.UU. (sic), 219 han recibido pagos de la ZPC a cambio
de su voto a favor del Estado de Israel. La
corrupción es mucho mayor aún entre los 100 senadores, 94 de los cuales han
aceptado dinero del pro israelí PAC y del super PAC por su lealtad a Israel.
El ZPC derrama
dinero tanto para los republicanos como para los demócratas, consiguiendo votos
increíbles (en esta época de estancamiento del Congreso), casi votaciones
unánimes (de ambos partidos) a favor del "Estado judío", incluyendo
sus crímenes de guerra, como el bombardeo de Gaza y Líbano, así como los 3.000
millones dólares anuales más de los EE.UU. que paga el contribuyente como tributo
a Tel Aviv.
Al menos 50
senadores estadounidenses han acumulado individualmente entre 100.000 y 1
millón de dólares en dinero del ZPC en las últimas décadas. A cambio, han
votado por más de 100.000 millones en pagos de tributo a Israel... además de
otros "servicios y retribuciones". Los miembros del Congreso de
EE.UU. son más baratos: 25 legisladores han recibido entre 238.000 y 50.000
dólares, mientras que el resto tiene cacahuetes.
Independientemente
de la cantidad, el resultado final es el mismo: los miembro del Congreso
recogen el guión de sus mentores sionistas en las PAC, super PAC y
AIPAC, respaldan todas las guerras de Israel en el Medio Oriente y
promueven la agresión EE.UU. en nombre de Israel.
Los legisladores más
abiertos e influyentes obtienen la mayor parte del soborno sionista. El Senador
Mark Kirk (¡Bombas sobre Teherán!) encabeza la lista de los "cerdos en el
canal" con 925.000 dólares en pagos del ZPC, seguido de John McCain
(¡Bombas sobre Damasco!) con 771.000 dólares, mientras que los senadores Mitch
McConnell, Carl Levin, Robert Menéndez, Richard Durban y otros políticos
filosionistas no se muestran tímidos al momento de poner sus pequeños cuencos
para la mendicidad cuando llega el repartidor del dinero del PAC pro Israel.
La congresista de
Florida, Ileana Ros-Lehtinen, encabeza la lista de la "Casa", con
238.000 dólares por su récord de 100% a favor de Israel, así como por ser más
belicista que incluso el mismo Netanyahu. Eric Cantor recibió 209.000
dólares por defender las "guerras de Israel" con vidas
estadounidenses al cortar los pagos de seguridad social a las personas mayores
de Estados Unidos con el fin de aumentar la ayuda militar a Tel Aviv. El
representante por las minorías Whip Steny Hoyer, consiguió 144.000 dólares por "fustigar
a los pocos vacilantes" demócratas para devolverlos al "campo
israelí". El líder de la mayoría John Boehner recibió 130.000 dólares por
hacer lo mismo entre los republicanos.
La ZPC ha gastado
enormes cantidades de dinero en destruir a una docena de legisladores
disidentes que se habían enfrentado a las guerras de Israel y sus grotescas
violaciones de los derechos humanos. La ZPC ha invertido millones en las
campañas individuales, no sólo la financiación de candidatos de la oposición
que prometieron lealtad a Israel, sino para montar magnicidios de carácter
difamatorios de los críticos de Israel durante el mandato. Estas campañas se
han montado en las partes más oscuras de los EE.UU., en particular en los
distritos mayoritarios afroamericanos, donde los intereses sionistas locales y
su influencia de otra manera serían absolutamente nulos.
No hay líderes de
partidos u organización cívica que puedan compararse con los de PAC, super PAC
en la disputa por el poder que es la Quinta Columna de Israel. Según los
documentos archivados por el valiente investigador Grant Smith, de IRMEP,
cuando se trata de Israel, el Departamento de Justicia de los EE.UU. se niega
rotundamente, por lo menos desde el año 1963, a hacer cumplir sus propias leyes
federales que requieren el procesamiento de ciudadanos estadounidenses que no
pueden registrarse como representantes extranjeros mientras trabajan para un
país extranjero.
Por otro lado ZPC, a
través de "Anti-Difamation League", ha logrado presionar al
Departamento de Justicia, el FBI y la NSA para hacer investigar y enjuiciar a
patrióticos ciudadanos estadounidenses respetuosos de la ley, críticos de la
ocupación de tierra palestina que hace Israel y de los corruptores sionistas
que hacen en nombre de su amo extranjero al sistema político de EE.UU.
La corrupción y la
degradación de la democracia en EE.UU. son posibles gracias a la "prensa
respetable" igualmente comprometida y dañada. Crítico de los medios de
comunicación, Steve Lendman, ha señalado el vínculo directo entre Israel y los
medios de comunicación en su investigación del New York Times. Los
periodistas más importantes ("justos y equilibrados") que informan
sobre Israel tienen fuertes lazos familiares y políticos con ese país y sus
artículos han sido poco más que propaganda.
El reportero del Times
Ethan Bronner, cuyo hijo sirvió en el ejército israelí, es un apologista desde
hace tiempo del Estado sionista. Isabel Kershner, también reportera del Times,
cuyos "escritos" parecen venir directamente de la Oficina de Relaciones
Exteriores de Israel, está casada con Hirsh Goodman, asesor del régimen de
Netanyahu sobre "asuntos de seguridad". El jefe de la oficina del Times
en Jerusalén, Jodi Rudoren, vive cómodamente en el hogar ancestral de una
familia palestina desposeída de esa antigua ciudad.
La inquebrantable
postura del Times a favor de Israel proporciona una cobertura política y
la necesaria justificación de los corruptos políticos de Estados Unidos que
baten los tambores de guerra de Israel. No es de extrañar que tanto el New
York Times, como el Washington Post, estén profundamente
comprometidos en denostar y denunciar las actuales negociaciones entre Estados
Unidos e Irán y proporcionan un amplio espacio a la retórica unilateral de los
políticos israelíes y sus voceros de Estados Unidos,
mientras estudiadamente excluyen las voces más racionales a favor del
acercamiento de experimentados exdiplomáticos estadounidenses, líderes
militares cansados de la guerra y
representantes del comercio de los EE.UU. y las comunidades académicas.
Para entender la
hostilidad del Congreso hacia las negociaciones nucleares con Irán y los
esfuerzos para sabotear a través de la imposición de nuevas sanciones
ridículas, es importante llegar a la fuente del problema, a saber, las declaraciones
de los políticos israelíes claves, que marcan la línea de marcha de sus
acólitos estadounidenses.
A finales de octubre
de 2013, el exjefe de Inteligencia de Defensa israelí Amos Yadlin, habló de
tener que elegir entre "La bomba o el bombardeo", un mensaje que de
inmediato resonó con los 52 Presidentes de las Principales Organizaciones
Judías Estadounidenses (Daily Alert, 24 de octubre de 2013). El 22 de octubre de 2013, el ministro de
Inteligencia de Israel, Yuval Steinitz, pidió endurecer con nuevas sanciones
contra Irán e insistió en que los EE.UU. deben utilizarlas como palanca para
exigir que Irán acuerde en abandonar por completo la energía nuclear con fines
pacíficos y el programa de enriquecimiento de uranio.
El ministro de
Defensa Moshe Yaalon afirmó que "Israel no aceptará ningún acuerdo que
permita a Irán enriquecer uranio. La posición de Israel para amenazar con la
guerra (a través de los EE.UU.) si Irán no se somete a la rendición
incondicional de su programa nuclear. Esto define la posición de todos los
grandes instrumentos pro Israel, como el PAC, el super PAC y AIPAC. A su vez,
procederán a dictar la política a sus "lamebotas" en el Congreso de
los EE.UU. Como resultado, el Congreso aprueba las sanciones económicas aún más
extremas contra Irán para sabotear las negociaciones en curso.
Los que han recibido
los mayores sobornos sionistas de la pro Israel PAC son los más vociferantes:
el Senador Mark Kirk ($ 925 379), autor del proyecto de ley de sanciones
anterior, exige que Irán ponga fin a su programa completo de misiles nucleares
y balísticos (!) y declaró que el Senado de EE.UU. "debe moverse
inmediatamente hacia adelante con una nueva ronda de sanciones económicas
dirigidas a todos los restantes ingresos de Irán y las reservas del
gobierno" (Financial Times,
10/10/13, p. 6).
La Cámara de
Representantes de EE.UU. (sic) ya ha aprobado un proyecto de ley que limita
drásticamente a Irán la capacidad de venta de su principal producto de
exportación, el petróleo. ¡Una vez más, el ZPC de Israel es el eje del Congreso
que trata de imponer la agenda de guerra de Israel al pueblo estadounidense! A
finales de octubre de 2013, el secretario de Estado Kerry fue puesto en
"la parrilla" durante 7 horas por el primer ministro israelí
Netanyahu. La cobardía de Kerry le hizo prometer promover la agenda de Israel
para el desmantelamiento del programa de enriquecimiento nuclear de Irán.
Para contrarrestar
la campaña de estrangular la economía petrolera de Irán promovida por los
lacayos de Israel en el Congreso, el Gobierno de Irán ha ofrecido generosos
contratos a las compañías petroleras de la UE (Financial
Times, 29/10/2013, p. 1) y EE.UU. Se están
removiendo disposiciones nacionalistas actuales. Bajo los nuevos términos, las
compañías extranjeras toman reservas o participaciones en proyectos iraníes.
Irán espera atraer al menos 100.000 millones de dólares en inversiones en los
próximos tres años.
Este estable país cuenta con la reserva más grande de gas del mundo y la
cuarta mayor reserva de petróleo. Debido a las actuales sanciones impuestas
por los Estados Unidos (Israel), la producción ha caído de 3,5 millones de
barriles por día en 2011 hasta 2.580.000 barriles por día en 2013. La pregunta
es si tanto la Big Oil, las gigantescas compañías de Estados Unidos y la Unión
Europea tienen el poder para desafiar a la ZPC, el collar que estrangula y
domina sobre la política de sanciones Unidos y la UE. Hasta ahora, la ZPC ha
dominado esta política crítica y marginó a la Big Oil con amenazas, chantajes y
coacciones contra los políticos estadounidenses. Esto efectivamente ha alejado
a las empresas estadounidenses del lucrativo mercado iraní.
Conclusión
Mientras los EE.UU.
y los otros cinco países tratan de negociar con Irán, se enfrentan a enormes obstáculos
para superar el poder de Israel en el Congreso de los EE.UU.. En las últimas
décadas los agentes de Israel han comprado la lealtad de la mayoría de los
congresistas, capacitándolos para reconocer y obedecer los silbidos, señales y
secuencias de comandos de los traficantes de la guerra en Tel Aviv.
Este "eje de la
guerra', ha causado un daño enorme en el mundo, provocando la muerte de
millones de víctimas de guerras de los EE.UU. en el Medio Oriente, el sudoeste
de Asia y norte de África. La brutal corrupción y la ampliamente reconocida
insolvencia del sistema legislativo de EE.UU. se deben a su sumisión servil a
una potencia extranjera. Lo que queda de Washington es un estado vasallo
degradado y despreciado por sus propios ciudadanos. Si el Congreso controlado
por ZPC tiene éxito una vez más en la destrucción de las negociaciones entre
los EE.UU. e Irán a través de nuevos acuerdos bélicos, nosotros, el pueblo
estadounidense, tendremos que pagar un enorme precio en vidas y dinero.
El momento de actuar
es ahora. Es hora de levantarse y exponer el papel desempeñado por organismos
israelíes como el PAC, super PAC y las cincuenta y dos principales
organizaciones americanas judías encargadas de corromper al Congreso y hacer
que "nuestros" representantes electos se transformen en lacayos de
las guerras de Israel.
Ha habido un
ensordecedor silencio por parte de nuestros célebres críticos, algunos pocos
medios alternativos críticos han atacado el poder de Israel en el Congreso de
los EE.UU. La evidencia está disponible y a la vista, los crímenes son
innegables. El pueblo estadounidense necesita auténticos líderes políticos con
el coraje para acabar con la corrupción y los corruptores y obligar a sus
miembros elegidos en la Cámara y el Senado a representar los intereses del
pueblo estadounidense.
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