"Quórum Teológico" es un blog abierto al desarrollo del pensamiento humano y desea ser un medio que contribuya al diálogo y la discusión de los temas expuestos por los diferentes contribuyentes a la misma. "Quórum Teológico", no se hace responsable del contenido de los artículos expuesto y solo es responsabilidad de sus autores.

Ya puedes traducir esta página a cualquier idioma

Déjanos tu mensaje en este Chat

Herbicida de Monsanto estaría provocando enfermedad renal en trabajadores

Marcela Belchior
www.cpalsocial.org/280814

La Enfermedad Renal Crónica (CKDu) acomete a agricultores pobres que realizan trabajo bracero pesado en malas condiciones de vida y trabajo, en varias partes de América Central y Asia, puede estar relacionada con el herbicida glifosato, vendido bajo la marca Roundup, de la Compañía Monsanto, industria multinacional de agricultura y biotecnología, con sede en Estados Unidos. Por

Una epidemia de una enfermedad desconocida, que destruye los riñones y ha llevado a la muerte a miles de agricultores en varias partes de América Central y Asia puede estar relacionada con el herbicida glifosato, vendido bajo la marca Roundup, de la Compañía Monsanto, industria multinacional de agricultura y biotecnología, con sede en Estados Unidos. A pesar de los alertas de los científicos sobre los peligros de la enfermedad, Estados Unidos no estaría reconociendo la gravedad de la cuestión.

Hace años que la comunidad científica intenta desvelar el misterio de la epidemia de enfermedad renal crónica, que ya afectó a países de América Central, además de India y Sri Lanka, situados en el continente asiático. La enfermedad acomete a agricultores pobres que realizan trabajo bracero pesado en malas condiciones de vida y trabajo, en localidades de climas calientes. En todas las ocasiones en que la enfermedad fue diagnosticada, los trabajadores habían sido expuestos a herbicidas y metales pesados.

Esa enfermedad es conocida como CKDu (Enfermedad Renal Crónica de causa desconocida). Tal afección de los riñones no es el resultado de diabetes, hipertensión u otros factores de riesgo relacionados con la dieta. A diferencia de lo que ocurre en la enfermedad renal vinculada a esas debilidades, muchos de los daños de la CKDu ocurren en los túbulos renales, lo que sugiere una etiología tóxica, o sea, causada por intoxicación.

Hoy, la CKDu es la segunda mayor causa de mortalidad entre los hombres de El Salvador, situado al norte de América Central. Con una población de 6,2 millones de habitantes en un área territorial de 21 mil km2, el menor país densamente poblado del subcontinente presenta, actualmente, la mayor tasa de mortalidad por enfermedad renal en el mundo.

Los vecinos centroamericanos Honduras y Nicaragua también presentan tasas extremadamente altas de mortalidad por enfermedad renal. En El Salvador y Nicaragua, más hombres están muriendo por CKDu que por VIH/SIDA, diabetes y leucemia juntas.

En Nicaragua, la epidemia afecta, principalmente, a trabajadores del sector de la caña de azúcar. En ese país, que exporta el 40% de su azúcar a Estados Unidos, la esperanza de vida de un trabajador de los cañaverales oscila alrededor de los 49 años. La causa de esas muertes prematuras se debe a la Enfermedad Renal Crónica. Tanto es así que, en las planicies del país, región de grandes plantaciones de caña de azúcar, una pequeña comunidad llamada La Isla ya fue testigo de tantos de esos casos que ha sido denominada La Isla de las Viudas.

Además de América Central, India y Sri Lanka fueron duramente afectados por la epidemia. En Sri Lanka, más de 20 mil personas murieron por CKDu en las últimas dos décadas. En el estado indio de Andhra Pradesh, más de 1,5 mil personas recibieron tratamiento para esa enfermedad desde 2007. Como la diálisis y el transplante de riñón son raros en esas regiones, probablemente la mayoría de los que padezcan la CKDu va a morir de esa enfermedad renal. Estados Unidos no reconoce gravedad del caso.

Estados Unidos no reconoce gravedad del caso

A pesar de las graves pérdidas impuestas a la salud de los agricultores alcanzados en varios países, pocos profesionales de la medicina son concientes de los riesgos de la CKDu. Catharina Wesseling, directora regional del Programa Salud, Trabajo y Ambiente (Saltra) en América Central, pionera en el estudio del brote, afirmó que los nefrólogos y otros profesionales de salud pública de países ricos no están familiarizados con el problema. ”Dudan inclusive de que exista”, dijo. Durante la Cumbre de la Salud de 2011, realizada en la ciudad de México, Estados Unidos llegó a rechazar la propuesta de los países de América Central, que habrían listado la CKDu como una de las prioridades para las Américas.

Cómo es afectado el cuerpo humano

Patentado en 1964 por la Stauffer Chemical Company, industria estadounidense de herbicidas manufacturados, el glifosato fue introducido como un agente descamador, siendo usado, fundamentalmente, en la remoción de depósitos minerales de la tubuladura de las calderas y de otros sistemas de agua caliente.

El complejo glifosato-metal pesado puede entrar en el cuerpo humano de varias maneras: ingerido, inhalado o absorbido a través de la piel. La sustancia actúa como un Caballo de Troya, permitiendo que el metal pesado unido al glifosato evite su detección por parte del hígado. Así, ese complejo llega a los túbulos renales, donde la alta acidez permite que el metal se separe del glifosato. El cadmio o el arsénico causan, entonces, daños en los túbulos renales y en otras partes de los riñones, lo que al final genera la falencia renal y, con frecuencia, la muerte.

Monsanto patentó el glifosato como herbicida en la década de 1970 y lo ha usado bajo la marca “Roundup”, desde 1974. En 2005, los productos con glifosato de la Monsanto estaban registrados en más de 130 países, para usar en más de 100 tipos de cultivo. En 2013, el glifosato era el herbicida con mayor volumen de ventas en el mundo.

Con informaciones del portal estadounidense TrutHout  ? (www.truth-out.org)


Siete motivos (reales) por los que EEUU derrocó a Saddam Husein

Nazanin Armanian

¿Cuáles son las razones verdaderas que esgrimieron EEUU y sus aliados a la hora de invadir Irak el 20 de marzo del 2003?

Mintieron, gastaron millones de dólares en manipular a la Opinión Pública, disfrazaron sus voluntades… y no sólo consiguieron sus objetivos en Irak sino que  la mayoría de ellos permanecieron en el poder. Los líderes de las grandes potencias occidentales no necesitan ni decir la verdad, porque creen que la memoria de sus votantes se puede resetear, como ocurre con los ordenadores.

La estrategia de Washington ha sido abordar la mentira como si fuera un error, lo que convierte al gobierno en honesto y humilde, virtudes de gran aceptación en la cultura occidental. Después, endosa esta falta a una persona, entidad o grupo en cuya naturaleza sean más comprensibles los errores de cálculo (la CIA, un militar o un empresario, por ejemplo).

El caso es que, después de la segunda guerra contra Irak no hizo falta mucho tiempo para que se revelara la inexistencia de armas de destrucción masiva, excusa que utilizó Bush para iniciar el ataque y para hacer que esta invasión contara con el apoyo de sus votantes.

Probablemente la administración Bush siga llevando a la práctica este tipo de estrategia cuando le llegue el momento de agredir a Irán, por eso no viene nada mal analizar uno por uno los pretextos que utilizaron en la última guerra contra Irak para llegar a nuestras propias conclusiones antes de que la máquina se ponga a funcionar y alguien ose resetear nuestra memoria…

A saber, nos dijeron:

+Que Saddam Husein y Bin Laden eran colaboradores, pues sin el apoyo de Irak, Al Qaeda no habría podido realizar los ataques del 11 de septiembre. Más adelante, quizás porque vieron que esta mentira era demasiado difícil de digerir y que la alianza entre un laico antiislamista y un fanático integrista no sólo no era creíble sino que generaba gran desconfianza, dejaron de implicar al gobierno iraquí en aquel atentado. 

+Que Saddam  trataba de importar uranio de Níger para relanzar su programa de armas nucleares. Tras la ocupación, la CIA admitió que esta información era falsa. 

+Que Irak conservaba grandes arsenales químicos y biológicos, y que, según Tony Blair, eran suficientes como para matar a toda la humanidad. Por supuesto que un presidente no tiene por qué saber de todo, y menos de asuntos tan técnicos como los que se manejan en una invasión, pero Blair, al convertir Irak en un arsenal de armas letales capaces incluso de acabar con el superpotente ejército norteamericano… se había pasado. Los que viven al margen de los razonamientos militares simplemente se planteaban por qué Saddam no las utilizó ya durante la guerra del Golfo.

Los aficionados a las estrategias se preguntaban cómo es que la aviación aliada no destruyó este peligrosísimo arsenal durante los 12 años de constantes bombardeo al que EEUU sometió al país. Los militares fueron algo más precisos. El teniente general norteamericano James Conway, comandante de la Primera Fuerza Expedicionaria de la Infantería de Marina, dijo el 30 de mayo de 2003: “Me sorprendió entonces, y sigue sorprendiéndome, que no hayamos encontrado las armas [químicas y biológicas]… No es que no las hayamos buscado, es que hemos ido a casi todos los depósitos de municiones entre la frontera de Kuwait y Bagdad, y simplemente no aparecen. Los ingenuos son más básicos en sus dudas: ¿por qué nadie confiesa que aquello fue una gran manipulación?

+Que Irak podía realizar un ataque con armas de destrucción masiva en tan sólo 45 minutos. Esta es otra de las célebres afirmaciones de Tony Blair, que volvió a abrir la espita de las preguntas entre quienes le escucharon. La del sentido común era: ¿Y por qué no las dispararon los iraquíes a los 45 minutos de haber sido agredidos? Se hubieran ahorrado un montón de sufrimientos. 

+Que los inspectores de la ONU respaldaban las sospechas de EEUU y Gran Bretaña. En la lista de despropósitos y falsos argumentos ahora le toca el turno al ministro de Exteriores británico, Jack Straw. En concreto decía que el jefe de los inspectores de armas de la ONU, Hans Blix, “le había subrayado” que Irak disponía de 10 mil litros de ántrax. Esta vez fue el propio Blix el que paró el gol: “Si yo hubiera contado con cualquier evidencia sólida de que Irak conservaba armas de destrucción masiva o las estaba fabricando, la hubiera llevado inmediatamente al Consejo de Seguridad“. Por lo que, el Sr. Aznar, ex presidente del gobierno español cuando  afirmaba que “Todo el mundo pensaba que en Irak había armas de destrucción masiva y no las había, yo lo sé ahora”, simplemente miente.

+Que Saddam obstruía la labor de los inspectores de la ONU. El mismo doctor Blix dijo en febrero del 2003 que la ONU había realizado más de 400 inspecciones, que se cubrieron más de 300 sitios y nunca tuvieron ningún problema: “Notamos que el acceso a estos lugares se logró sin problemas. En ningún caso hemos visto evidencia convincente de que la parte iraquí sabía que los inspectores iban a llegar”. 

+Que Saddam enviaba cartas contaminadas con ántrax para matar y aterrorizar a los norteamericanos. Las revelaciones del periodista Nicholas Kristof del rotativo “The New York Times” puso fin a una impostura que casi se convierte en leyenda urbana: “El FBI  sabe desde hace tres meses que el autor de los ataques de ántrax es un norteamericano. Si el señor Z –así llama al autor de las cartas enviadas- fuera árabe, ya estaría en la cárcel, pero es un americano de pura cepa muy próximo al Departamento de Defensa, la CIA y al programa de biodefensa, que no fue arrestado porque podría revelar secretos de Estado“.  

¿Cuáles eran entonces los verdaderos objetivos de la invasión y posterior ocupación de Irak?

Si siete fueron las mentiras que hemos logrado rescatar del pasado para poder aprender de ellas antes de que se utilicen como excusa a la hora de invadir Irán, aquí van siete razones que explican por qué EEUU volvió a hacerlo:

1-Dominar la mitad de los recursos petrolíferos mundiales.
2-Buscar una salida a sus problemas económicos y financieros.
3-Contener el crecimiento de China.
4-Favorecer el papel de Israel en la zona.
5-Bloquear los proyectos en la zona de multinacionales del petróleo como la francesa TotalFinaElf, la China National o la rusa Loukoil.
6-Controlar el precio de crudo.
7-Aplicar la pedagogía del miedo. 

Si tomadas en conjunto puede resultar el retrato más convincente de la ambición estadounidense, analizadas una a una además estas razones resultan reveladoras.

1-Dominar la mitad de los recursos petrolíferos mundiales. Fue uno de los principales objetivos que llevó a la guerra del Golfo a Bush senior y siguió siendo la razón de Bush junior. En su voluntad de continuar el legado expansionista inculcado por su padre, George Bush jr estaba convencido que Washington debía de mantener su liderazgo en la zona porque de este modo tendría en sus manos las riendas del mercado internacional, gozaría del poder suficiente como para marcar la cotización del petróleo en perjuicio de sus rivales europeos y asiáticos, que, a través de acuerdos comerciales y estrategias políticas, se habían distribuido el mercado de este país sin el consentimiento estadounidense.

Según sus cálculos, al ocupar Irak lo que lograrían era vigilar una importante parte de esa Eurasia pujante que empezaba a sentirse capaz de hacerle sombra; de un plumazo intimidarían política y militarmente a todos sus rivales, los del presente y los del futuro, como los héroes de cómic, les haría morder el polvo, les haría entender en que consiste su doctrina de “no-permitir-competidores”…

Este objetivo en realidad siempre fue un secreto a voces. El propio Vicesecretario de Defensa estadounidense, Paul Wolfowitz, lo reconoció abiertamente, según informaron los diarios alemanes Der Tages spiegel y Die Welt del día 04/06/2003. Durante la cumbre Seguridad llevada a cabo en Singapur entre el 30 de Mayo y el 1 de Junio de 2003, los periodistas le preguntaron por qué se dio un tratamiento distinto al tema de las armas de destrucción masiva iraquíes frente a la tomada ante el armamento de nuclear de Corea del Norte. Esta fue la respuesta de Wolfowitz: “Vamos a expresarlo de forma sencilla. La principal diferencia entre Corea del Norte e Irak es que económicamente no teníamos otra elección en Irak. El país nada en un mar de petróleo”.

2-Buscar una salida a sus problemas económicos y financieros a través de nuevas, seguras y duraderas fuentes de riqueza. En 2002, Washington se encontraba sumida en su primer déficit presupuestario desde 1997, y las perspectivas eran que la brecha iba a seguir incrementándose sin parar. Las cifras que señalaban su endeudamiento pasaban del 1,5 % registrado en el 2002, al 3,5 % obtenido en el año 2003. Lo peor era que en el 2004 el porcentaje subió al 4,2 %.

La deuda externa reflejaba claramente esta situación de crisis: si en el año 2.000 fue de 3,6 billones de dólares (39% del PIB), tres años después (en el 2003) la cifra casi se había duplicado, alcanzando los 6,5 billones de dólares (58,5% del PIB). Tenían que recuperar la confianza de sus acreedores, de forma inmediata; no necesitaban tanto una solución como encontrar un gesto convincente… Y llegaron a la conclusión que la respuesta estaba en una segunda guerra contra Irak.

Quizás los neoconservadores de la Administración Bush no pudieran calcular hasta qué punto sería rentable la invasión (sobre todo porque no tenían ni idea de hasta qué punto ofrecería resistencia Irak), pero, la exhibición militar solía resultar un gesto muy categórico. Y no se confundieron.

Según el Instituto para los Estudios Políticos en Washington, “34 principales directores de empresas contratistas del ministerio de defensa obtuvieron una ganancia de casi mil millones de dólares desde los atentados del 11-S.” El informe añade que David Lesar, titular de Halliburton, poderosa trasnacional vinculada al vicepresidente Dick Cheney, ganó en el año 2005, unos 26,6 millones y que el ingreso de los 15 principales ejecutivos de la industria petrolera norteña tuvo un incremento del 50 por ciento respecto al 2004. En estos momentos sus ingresos alcanzan un promedio de 32,7 millones de dólares, casi el triple de los 11,6 que obtuvieron en general los ejecutivos de todas las grandes compañías del país”.

3-Contener el crecimiento de China. No hace falta ser un entendido en altas finanzas para comprender que China se está convirtiendo en un gigante económico capaz de cuestionar la hegemonía de EE.UU. Un paseo por la capital de cualquier ciudad del mundo occidental, un vistazo a las etiquetas de los productos más vendidos… es suficiente para darse cuenta del peso que este país tendrá en la próxima década. En el mundo de los números, la cantidad manda… y puestos a sacar cuentas, Washington llega a la conclusión que la única manera de abortar su imparable crecimiento económico (y consecuentemente político y militar) es controlando su acceso a las fuentes de energía.

Arrastrada por su vertiginoso crecimiento, las necesidades energéticas chinas la convierten en uno de los mayores consumidores de petróleo del mundo, por encima de todas las previsiones. A pesar de sus reservas energéticas, el país asiático necesitó importar más de 50 millones de toneladas de petróleo en el año 2000. Dos años después, en 2002, la cifra alcanzó los 70 millones. Tres años después (2005) las toneladas adquiridas eran de 130 millones. Lo más revelador es que el 60% de esta cantidad procedía de Oriente Medio.

Previendo que esta situación de dependencia le convierte en un gigante con pies de barro, Pekín lleva años alcanzando compromisos con las potencias proveedoras de petróleo manejando esta historia desde otro punto de vista: era el cliente con el que soñaría cualquier productor de petróleo. Por tanto, no le resultó difícil llegar a acuerdos. En el 2004 llegó a importar de Arabia unos 22 millones de toneladas de crudo, es decir el 17.5% del total de sus importaciones de crudo.

Con Irak, los acuerdos fueron algo más que puntuales. La Compañía Nacional de Petróleo de China negoció con este país en 2001 un acuerdo por el que se garantizaba la futura explotación de petróleo en el campo de Al Ahdab, en el sur del país durante 22 años. Esta no era la primera vez que los chinos firmaban acuerdos sobre Al Ahdab aunque con diferente resultado. En 1997 la China North Industries Corporation (Norico) había acordado con Irak la explotación del mismo yacimiento previa inversión Al Ahdab de 1300 millones de dólares, algo que no pudo realizarse por las sanciones que EEUU había impuesto al país árabe tras la primera Guerra del Golfo.

En este sentido hay que destacar que Irán, el próximo país en la lista bélica norteamericana, vende hoy en día el 47% de su petróleo a China, convirtiéndose al primer proveedor de esta materia al gigante. Además, la empresa china CNOCC ha firmado un multimillonario acuerdo para desarrollar el yacimiento gasífero iraní Pars –con 80 billones de pies cúbicos de gas y con capacidad de producir 431 millones de pies cúbicos por día- y construir plantas para producir gas natural licuado (LNG). Un  contrato que incluye una inversión de 16.000 millones de dólares durante los próximos ocho años. La CNOCC recibirá el 50 por ciento del LNG producido en esas plantas.

Si EEUU pretende frenar su acceso al petróleo por la fuerza,  saltándose las vías diplomáticas y los acuerdos económicos habituales en estos casos, significa que está empujando a China a que se plantee una carrera armamentista que le garantice el acceso al fuel, en este caso por vía de la ocupación y con consecuencias imprevisibles para el mundo.

4-Favorecer el papel de Israel en la zona. Amparándose bajo el paraguas de la invasión de EEUU, Israel deseaba poner fin a la existencia del que consideraba el país que fue capaz de ser el más desarrollado del mundo árabe y el único que defendía y apoyaba abiertamente la causa Palestina.  Aunque lo de su fortaleza económica pertenecía más al pasado que al presente gracias a los devastadores efectos de la Guerra del Golfo, Irak había dejado patente su capacidad para regenerarse, incluso pese a los 12 años de bloqueo genocida y eso intranquilizaba al gobierno de Israel. Además, querían garantizarse que los palestinos quedaran privados para siempre de su gran punto de apoyo…

Pero estos son los dos “intereses obvios” de Israel, de lo que menos se habla es que, una vez que bajo el control de EEUU, Tel Aviv podría acceder a las caudalosas aguas procedentes de los míticos ríos de Tigris y Eúfrates, e incluso planear la reapertura del oleoducto de Basora(Kurdistán)-Haifa construido en 1945 y en desuso desde el estallido de la primera guerra árabe-israelí en 1948.

No se trataba de un vulgar sueño. Este tubo podría retomar parte de su recorrido, salir de los yacimientos de Mosul por los antiguos trazados hasta Hadiza y luego, desde allí, bifurcar su camino: una tubería llevaría el petróleo a Trípoli (Libano) a través de Siria, y otra culminaría en Haifa después de recorrer Jordania y los territorios ocupados de Palestina. El plan gozaba de todos los parabienes israelíes. Uno de sus defensores era el propio ministro de Obras Públicas, Joseph Paritzky. Según su opinión, la instalación “rebajaría drásticamente la factura energética de Israel probablemente en más de un 25 %- ya que el país es actualmente dependiente de caras importaciones desde Rusia”.

Qué fácil resulta administrar los bienes ajenos, sobre todo si se trata de manejarlos en beneficio propio. Todo resulta rentable, sobre todo porque no hay que pensar en aquellos que tienen legítima potestad sobre esos bienes, esa tierra, y sus beneficios. Y no es que nadie se diera cuenta. El mismo Blair era consciente de los derechos del pueblo iraquí. Incluso llegó a dirigirse a ellos para recordárselo.

Les dijo: “Sadam Husein y su régimen han expoliado la riqueza de vuestro país. Mientras muchos de vosotros vivís en la pobreza, ellos llevan una vida llena de lujos. El dinero del petróleo iraquí será para vosotros, para que lo dediquéis a aumentar vuestra prosperidad y la de vuestras familias”. Pero por alguna razón, cuando llegaba el momento de diseñar el futuro la explotación de las reservas petrolíferas iraquíes, las potencias extranjeras les dejaban al margen.

Irónicamente, y después de tantas molestias, la resistencia iraquí ha hecho que el plan que habían previsto sobre este oleoducto se haya congelado. 

El hecho de que no obtuvieran los resultados previstos, no significa que no participaran activamente en la nueva guerra contra Irak. Desde luego intentaron pasar desapercibidos… pero no lo consiguieron.

A veces hay noticias que se cuelan entre los titulares de los periódicos y ayudan a descubrir grandes tramas ocultas. Si salió a la luz la participación de Israel en la ocupación de Irak fue gracias a una de estas crónicas, en las que se aseguraba que los soldados israelíes se habían camuflado dentro de las unidades estadounidenses.

Lejos de dejar pasar el agua, los israelíes entraron a trapo: El primero en aportar un dato fue el periódico Ha’aretz, en cuyo artículo no sólo admitía este hecho sino que revelaba que los militares israelíes habían sido acompañados por 37 rabinos.

El segundo paso lo dio uno de ellos, el rabino Irving Elson. Lo hizo en un sermón que lanzó en Nueva York y en el que incitó a que se sumaran más “rabinos combatientes” a la contienda contra Irak. Sin pudor alguno, animaba a sus cofrades a alistarse en las fuerzas estadounidenses, argumentando que los muertos en Faluya (ciudad masacrada por los marines en noviembre de 2004) eran, sencillamente, “mártires” de la causa. Claro que no dijo que entre esos mártires había algún mercenario de los más de 100 mil reclutas con pasado criminal, algunos graves, o algún que otro  disminuido psíquico, hombres con  problemas médicos o bajo cuociente intelectual, que habían sido incorporados a las Fuerzas Armadas según el Centro Michael D. Palm, con sede en California, un grupo de estudios que se especializa en temas militares.

Por lo visto, colaboraron en la destrucción de Irak, con convencimiento y orgullo místico, más que patrio. Y lo hicieron por las mismas razones por las que bombardearon las infraestructuras del Líbano durante su invasión en agosto del 2006, porque pretenden instalar bases permanentes en esta región estratégica que colinda con Irán, Siria y Turquía.

De hecho, desde el 1991 (fecha en la que el Kurdistán iraquí fue declarado la zona de exclusión) y sobre todo a partir del 2003, los servicios secretos judíos han instalado artefactos ultramodernos para espiar a los ayatolás, han entrenado a unos 50 mil pishmarga (milicia kurda) para luchar contra la resistencia en Irak y les han formado en tareas de espionaje para que las desarrollen en Irán antes de la posible intervención en este país.

5-Bloquear los proyectos en la zona de multinacionales del petróleo como la francesa TotalFinaElf, la China National o la rusa Loukoil. La industria petrolífera de Irak es la única en el mundo que se ha vuelto a privatizar, tras la ocupación, quedándose bajo el control exclusivo de EEUU, a través de  compañías como ChevronTexaco, British Petroleum y la holandesa Royal Dutch Shell, es decir, aquellas que antes de la guerra había excluido el mercado iraquí.  En los años previos a la invasión del 2003, los iraquíes mantenían fluidas  relaciones con franceses (TotalFinaElf), chinos (National) y rusos (Loukoil), pero tras la invasión estas relaciones comerciales cambiaron de mano.

Entonces las multinacionales estadounidenses consideraron que los demás productores de hidrocarburos también tenían que desnacionalizar la industria para permitir la entrada de las multinacionales en el negocio, sino…. Este fue el caso de Arabia: en vista de que no aceptaba sus exigencias, Exxon Mobil llegó a amenazar a los jeques saudíes con que trasladarían sus inversiones a otros países más…. flexibles.

Aun así, y en términos generales, a las multinacionales de petróleo no les interesaba esta invasión pues habían calculado que elevaría el precio de petróleo, desestabilizaría el mercado y animaría a los compradores recurrir a otras fuentes, como la energía nuclear.

6-Controlar el precio de crudo. La política “petróleo por alimentos” permitió la vuelta de Irak al mercado mundial en 1998. Con el tiempo, y a pesar de las draconianas limitaciones que imponía la comunidad internacional a través de la ONU, Irak supo sacar provecho económico hasta el punto de hacer que el precio del petróleo británico del Mar del Norte cayera en picado y poner en peligro los beneficios que los estadounidenses habían estimado que obtendrían de sus inversiones en la producción petrolífera del Cáucaso, especialmente en Azerbaiyán.

Así fue como se plantearon que, para que esto no volviera a ocurrir, no sólo se invadiría Irak, sino que se procedería a la privatización de su industria petrolífera, el crudo iraquí terminaría siendo propiedad directa de los norteamericanos más allá del destino político de este país.

7-Aplicar la pedagogía del miedo. Ya sabían que el miedo es muy rentable, por eso no escatimaron a la hora de desplegar sus fuerzas contra un país que ya se encontraba derrotado y débil de antemano, que no había logrado recuperarse del anterior conflicto y el posterior embargo internacional, que en el año 2003 seguía hundido tras 23 años de constantes guerras.

Por supuesto que un enemigo tan enclenque no “vendía” de modo que convirtieron mediáticamente a Irak en el país más poderoso y peligroso para la especie humana. Ante la opinión pública, Washington fabricaba una leyenda digna de una película taquillera: EEUU se veía en la obligación de dar una lección a los restantes miembros del Eje de Mal, para que empezaran a poner su barba a remojar.



Extracto del libro “40 respuestas al conflicto de Oriente Próximo”, Nazanin Armanian, Martha Zein, edit. Lengua de trapo, 2007.

Oriente Próximo ante el Estado Islámico y el asalto de EEUU a Siria

Nazanín Armanian
www.publico.es/250814

Provocar “conmoción y pavor” ha sido el objetivo de la emisión del vídeo del brutal asesinato del fotoperiodista James Foley (con polémicas sobre su veracidad) en la opinión pública occidental, sin que nadie corrigiera la información anterior que implicaba al gobierno de Bashar Al Asad del secuestro del pobre hombre.

Que poco después, Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor Conjunto señalase a Siria como “clave” para detener al Estado Islámico (EI), sólo mostraba que estábamos ante la última parte de una información dosificada: en junio, cuando EI ocupó Mosul, Obama se negó a autorizar el bombardeo de sus posiciones; en agosto, ante las amenazas a Erbil, dijo que actuaría por  motivos “humanitarios” para romper el cerco a los iraquíes y estadounidenses atrapados.

“De repente”, y tras el vídeo, el presidente promete “larga lucha” contra el EI y no solo en Irak sino también en Siria. ¿Bombardeará a sus propias armas entregadas a los yihadistas, a los que ha prometido más armas por valor de 500 millones de dólares? Mientras, el Congreso estudia la petición de Obama para invertir 5000 millones de dólares en ampliar las instalaciones de la CIA en Jordania y Turquía, países encargados de alojar a los yihadistas que antes de Foley ya habían decapitado de miles de civiles sirios e iraquíes con estas mismas armas. ¡Algo sabía Chuk Hagel cuando dijo que EI está “tremendamente bien financiado”!

Con Rusia en el Consejo de Seguridad, Washington recurre al pretexto de la “Responsabilidad de Proteger” para agredir a Siria, y entre otros objetivos, atacar a Moscú en su punto débil, ahora  que no consigue derrotarle en Ucrania, cambiando así la ecuación geopolítica en Eurasia, y de paso, forzar la dimisión de la familia Asad del poder. Si no lo consigue, al menos tendrá una “zona de exclusión” desde donde lanzar operaciones eficaces por todo el territorio sirio.

Que EI haya borrado las frontera irako-sirias, obedece al modelo de “af-pak” (Afganistán / Pakistán: le sirve a EEUU moverse allí sin ser acusado de burlar la soberanía de dichos países. Uno de los motivos de la destitución de Nuri Al Maliki ha sido justamente eso: no le permitía a Obama usar el territorio iraquí para atacar a Siria.

¿Qué dicen los países de la zona?

Arabia Saudí: 

Según WikiLeaks, EEUU sabía que  “Arabia Saudita era la fuente más importante de financiación para grupos terroristas sunitas en todo el mundo”, el mayor patrocinador económico e ideológico del yihadismo sunnita. Sería un error menospreciar la influencia del lobby saudí sobre los políticos occidentales y sus medios de comunicación. Una impunidad que ha llevado al wahabismo de la silenciosa Casa Saud  por los cuatro rincones del planeta: desde la Federación Rusa pasando por India y China llegando a Europa.

-Ha forzado el cese del proiraní  Nuri Al Maliki. Toda una victoria política.
- Destrozando Irak, ha impedido que el hoy segundo productor del petróleo de la OPEP pudiese arrebatarle, en unos años, su puesto de primera.
- Pone fin al proyecto del gasoducto Irán-Irak-Siria.
- Acaba con el peligro de la “media luna chiita”.
- Su wahabismo ha arrinconado a la poderosa rival, la Hermandad Musulmana en Egipto, Libia, Palestina (Hamas), entre otros países.
- Ha neutralizado la apatía de un Obama reacio a intervenir militarmente en Siria.
- Exporta radicales de su territorio. En casa podrían desestabilizar el poder del clan de Saud.

En medio del masivo apoyo de los jeques al EI, hay voces discrepantes: el Jeque Abdulaziz, Gran Mufti de Riad, considera apóstatas a los hombres de EI, no sólo porque algunos de sus sectores salafistas consideran a los wahabíes unos desviados del Islam puro, sino por atreverse a declarar  el “califato” en Irak, mientras es Arabia quien cuida de la Meca y Medina.

Lo paradójico es que hasta los propios caudillos saudíes no airearon su macabra ideología totalitaria fuera de su país hasta la década de los 1980, cuando a la CIA se le ocurrió usarla contra la Unión Soviética y las fuerzas laicas y progresistas de Asia Central y Oriente Próximo. Ahora el pudor se ha perdido y el extremista chiita o sunnita, cuánto más retrógrados sean u utilicen métodos más medievales para torturar y matar, se presenta mejor creyente.

Irán está dispuesto a cooperar con EEUU en contener a EI, porque:

- Los yihadistas sunnitas están a 25 kilómetros de sus fronteras occidentales. Los kurdos iraníes afirman que EI ya tiene células en Irán, listas para cometer atentados.
- Solo no podrá retener el avance de este ejército, y que sus aviones estén participando en el bombardeo de EI, significa que Teherán ha caído en la trampa que se le ha tendido a lo grande.
- Teme la radicalización de sus propios árabes —cerca de millón y medio—que, para más inri habitan la principal provincia petrolífera del país: Juzestán.
- Quiere evitar la desintegración de Irak, ya que cortaría su comunicación con sus aliados en Siria y en Líbano y también su acceso al Mediterráneo.

Para que Riad y Washington mantengan al EI lejos, Irán ha tenido que negociar la cabeza de Nuri Al Maliki y compartir el poder en Bagdad con ellos: Haider al-Abadi, aunque siendo chiita, no es prosirio, ni es anti israelí. De todas formas, los terroristas a sueldo de estos dos países han cercado a Irán, desde Afganistán, Pakistán y ahora Irak, colgando  la espada de Damocles encima de la cabeza de los negociadores nucleares de Irán con el grupo 5+1.

Los proisraelíes del establishment estadounidense, al igual que los saudíes, intentan debilitar al gobierno de Hasan Rohani en favor de los radicales: teniendo un demonio como presidente de Irán, podrían impedir el acercamiento de los gobiernos de Obama y Rohani para una solución pacífica de sus discrepancias.  

La última noticia, y muy grave, es que los misiles de Irán han derribado un dron israelí que sobrevolaba el cielo de Isfahán, en el centro del país, cerca de una central nuclear.

Turquía: 

¿Puede España involucrarse en una gran guerra sin el permiso de la OTAN? Por esta misma razón, la socia musulmana de la Alianza Atlántica tampoco había podido alojar y armar a miles de yihadistas para que derroquen al mandatario de un Estado soberano, aunque sea masacrando poblaciones enteras. Ankara es el espejo del doble juego de EEUU en esta zona, y de cómo los señores civilizados con corbata como Obama, Cameron o Mitterrand, pagan a los desarrapados barbudos para que les hagan el trabajo sucio. Erdogan es un experto en jugar en varios bandos, para nunca perder.

Tras el fracaso de su “política blanda” en implantar sucursales de la Hermandad Musulmana en los países árabes, Tayeb Erdogan ha recurrido al “realismo agresivo”, apoyando a los kurdos de Irak y al EI al mismo tiempo. La situación bélica entre  Turquía y Siria va cambiando.  El Sultán se equivocaba pensando  que podía controlar a los yihadistas: en mayo de 2013 atentaron en su país y luego secuestraron a 49 turcos en Mosul.

El poderoso ”gobierno en sombra”, compuesto por los políticos corruptos, agentes de los servicios secretos, y empresarios mafiosos mantendrán a estos grupos aunque sólo sea para quedarse con parte de millones de dólares que las monarquías del Golfo Pérsico destinan a los yihadistas instalados en la frontera con Siria. Desde la MIT, la Agencia de Inteligencia turca, se coordina  el movimiento armado suní: Jabhat al-Nusra, el Frente Islámico, el Ejército de Muyahideen, AJNÁD al-Sham, el Ejército Libre de Siria, o el Movimiento Hazem.

Eso sí, preocupa a Ankara la presencia de muchos turcos en las filas del EI, y también que los actuales bombardeos le hayan obligado a suspender la perforación en yacimientos de petróleo en Irak.

China:

Aumentan los atentados perpetrados por los islamistas en Xinjiang. Desde sus fronteras con Pakistán, los Servicios de Inteligencia de Pakistán (ISI), que protegen a grupos como Tehrik-i-Taliban —con cientos de uzbekos y uigures en su seno—, entrenan y envían a los Taliban a China país para provocar el terror.

En el 2007, el jeque pakistaní Abdul Maulana Aziz que hoy apoya al califato de EI,  organizó un mini estado islámico en los barrios que rodean la Mezquita Roja de IslamAbad. Que detuviera y torturara a decenas de mujeres y hombres estudiantes chinos, fue uno de los motivos del asedio a la mezquita organizado por el expresidente Musharraf, masacrando a cientos de personas. Que luego viajara a China para pedir disculpas a sus “grandes amigos” fue la gota que rebasó la paciencia de EEUU, poniendo fin al mandato de su general.  China vigila con preocupación lo que sucede en Irak y Siria.

Israel: 

Con una mano ahoga a los gazatíes en su propia sangre y con otra coordina sus políticas con Washington para pegar el tiro de gracia a los moribundos Estados de Irak y de Siria, con una audaz Ingeniería militar.  Sorprende que el EI no le considerase enemigo y permita que el petróleo kurdo pase por la zona que controla y llegue sano y salvo a Israel, principal país beneficiario de este “caos creativo”:

- Fortalece a sus aliados kurdos iraquíes —situados en la frontera con Irán—, que están recibiendo armas, dólares y euros de los occidentales.
- Pone en jaque la seguridad de Irán, también en sus fronteras occidentales. Salvo por Turkmenistán, Irán está rodeado en sus  cuatro costados por las bases militares de EEUU y/o de Israel.

Los culpables

Este escalofriante escenario, con decenas de miles de cadáveres y millones de desplazados, no podría suceder sin la traición, complicidad consciente o no, y la incompetencia de los dirigentes de los países de la zona.

Es cierto que EEUU se ha opuesto a la desintegración de Irak,  lo mismo en el caso de Afganistán. La discriminación de las personas basada en credo, ideología, etnia, género, en distintos grados, forma parte de sus leyes, y hace que los valores aglutinadores y “nacionales” de libertad, igualdad y justicia social dejen su lugar a los valores tribales y religiosos, siempre basados en la superioridad de unos sobre otros. Así, se dibujan tres posibles escenarios en la región:

- Desmembramiento de los grandes estados en “mini emiratos” basados en la etnia o la religión y gestionados por sistemas tribales masculinizados.
- Ser dirigidos con la mano de hierro de los dictadores despiadados, capaces de mantener la integridad del país.
- Democratizarse, con todo lo que implica.

De momento, Oriente Próximo arde en el incendio “integrista” provocado por los forasteros y gente local, y aunque este fuego se extinga porque su combustible se agotará, su cuerpo enfermo padecerá otro mal si no elige la tercera salida. Será como los ouróboros, esa serpiente que devora su propia cola, a sí misma, para nunca morir.


Ni uno de los motivos del bombardeo de Irak es “humanitario”

Nazanin Armanian
www.publico.es/170814

Barak Obama no pudo resistir la tentación (o a las presiones de sus adversarios) y se convirtió en el cuarto presidente de EEUU en bombardear Irak, utilizando los mismos pretextos “benévolos” para el mismo objetivo principal: mantener el control de EEUU sobre el hidrocarburo iraquí.

Lo revela la cronología de los acontecimientos, desde que un sector de los terroristas del Estado Islámico (EI) –llamados “rebeldes sirios”, a quienes arman Occidente, Turquía y Arabia Saudí-, entrara el diciembre pasado en Irak, sembrando pánico y muerte entre la población. Ya hay algunas respuestas a la pregunta de “¿por qué Obama no ha luchado en Irak contra Al Qaeda?”, hasta la semana pasada.

Veamos cómo la inacción de EEUU, al igual que la actual agresión militar, han sido interesadas y bien calculadas:

-El día de Navidad del 2013,  los yihadistas atentan contra la iglesia Virgen María de Bagdad y matan a 35 cristianos. Washington no hace nada.

-Enero del 2014, asaltan Faluya y Ramadi, matando a cientos de personas. EEUU tampoco interviene.

-Entre el 10 y 29 de junio toman el control de varias zonas de las provincias de Kirkuk, Saladino, Tikrit,  Al Adhim, Tal Afar y de Mosul, y a pesar de que sus crímenes obligan a huir a unos 8,000 cristianos de ésta última urbe, los occidentales  no les socorren, mientras el nuevo hombre del saco de Pentágono, un tal Abu Bakr al Bagdadi, proclama un califato en los territorios conquistados en Irak y Siria.

-13 de junio, Obama dice que ayudaría a contener a los yihadistas a condición de que Nuri al Maliki abandone su política sectaria.

-Los días 2 y 3 de agosto EI ocupa las ciudades kurdas de Sinjar y Zumar, forzando a la huida de cientos de yazidíes, los adoradores al ángel demonio, fieles del fascinante credo izadi.
- El día 7 EI  toma de la ciudad cristiana de Qaraqosh, y ahora sí, Obama declara su disposición a mandar sus drones para “proteger” a los civiles atrapados y a sus paisanos.

-El 8 de agosto, justo cuando las acciones de las petroleras occidentales empiezan a caer por segundo día, debido a las amenazas de los islamistas y la evacuación de una parte del personal de compañías Afren, Genel Energy y Chevron, las bombas vuelven a caer del cielo de Irak, al parecer para neutralizar a EI, matando a cientos de civiles. Los eternos daños colaterales de los infames intereses.

La “casus belli” de EEUU era falsa

El gobierno de EEUU anunció que iba a “rescatar” a los 40.000 yazidíes refugiados en la montaña Sinjar. La farsa se revela cuando días después afirma que había “muchos menos refugiados en la montaña Sinjar y es mucho menos probable la misión de rescate”.  En realidad, solo eran unos mil yazidíes los que se escondieron en el seno de esta montaña habitada por otros grupos humanos desde hace siglos. Obviamente lo sabían, y en caso de desconocerlo, entonces ¿por qué Obama afirma que la agresión militar durará meses?

Sin duda, están exagerando el poderío de EI (en el caso de que no esté a las órdenes del Pentágono y opere por libre) como cuando  nos mienten para atacar a Afganistán unos 40 países comandados por EEUU para contener a unos talibanes que no tenían ni siquiera una avioneta. 

Tampoco hay explicación “humanitaria” para saber por qué los hombres piadosos de EEUU y la Unión Europea no mueven ni un dedo para ayudar a los palestinos, a los libios atrapados entre el fuego cruzado de grupos que armaron para destruir el Estado libio o  a miles de personas que están muriéndose de hambre en Sudán del Sur, a pesar de que rompieron el país en dos para “salvar” a la población cristiana.

No hay manera de verificar si realmente EI ha robado los 420 millones dólares de los bancos de Mosul, ni que controlase siete campos petroleros y dos refinerías en el norte de Irak, como afirma la prensa occidental, justificando así la envergadura de la nueva misión bélica.

Otro misterio: ¿por qué unos islamistas tan poderosos no hicieron nada durante la masacre de gazatíes, por ejemplo? ¿Por qué no abrir un frente contra Israel para restarle fuerza o lanzar una acción de venganza contra sus intereses en cualquier parte del mundo, como se les suele atribuir?

La macabra estrategia de Obama

La apuesta personal de Barak Obama para mantener la unidad de Irak y evitar su desintegración nunca les gustó ni a Israel ni a los republicanos que optan por desmembrar los Estados fuertes y/o grandes y crear pequeñas colonias controlables: Yugoslavia y Sudan son el resultado y Siria e Irak están en proceso.

Obama, al formar su gobierno, asignó al vicepresidente Joe Biden la tarea de poner orden en Irak. Biden, que siendo senador había defendido una confederación de etnias y religiones en el país invadido, retiró luego su propuesta que hoy es respaldada incluso por sectores del Partido Demócrata.

El último intento de Obama de evitar el fin oficial del Estado de Irak (porque no quiere que su país sea acusado de desmembrar los países del Sur) fue pedir al primer ministro Nuri Al Maliki formar un gobierno que incluyese a las minorías étnicas y religiosas. Obama es incapaz de entender que pedir tolerancia a la teocracia, que por naturaleza es reaccionaria, sectaria, injusta y corrupta, además en un país de larga tradición laica, era como pedir uvas al espino.

Por lo que elaboró otra estrategia: dejar que el EI arrasara el norte del país, matara a cientos de inocentes, llegara a pocos kilómetros de Bagdad para, entre otros objetivos, seguir manejando la política en Bagdad.

¿Por qué Erbil?

El mandatario estadounidense lo dejó claro: ordenó los ataques aéreos para detener el avance del EI en Erbil, la capital del GRK. La urbe de 8.000 años de historia, protegida por la diosa sumeria Ishtar (Esther y Estrella en castellano, Setaré en persa) que llegó a formar parte del Imperio Persa, y fue conquistada por Alejandro Magno, hoy vive una auténtica fiebre de oro. Oro negro que mancha la actual decisión de Obama, quien persigue los siguientes objetivos:

1°Proteger el statu quo del Kurdistán iraquí y su amplia autonomía. Dado el caos que reina en el resto del país, consolidando su poder en esta región, podrá convertirla en un trampolín para seguir adelante con su plan del Nuevo Oriente Próximo.

2°Garantizar el dominio de sus petroleras sobre el crudo kurdo -el 0,5% de la oferta mundial-, y también sobre el 89% de las reservas de gas natural del Estado que se encuentra en el dominio del GRK, donde operan Exxon Mobil y Chevron. EEUU considera suyo este crudo, ya que no era explotado antes de la invasión del 2003.

3°Impedir el corte en la producción y en el suministro de petróleo, que afectaría a la recuperación económica de Occidente. Según los líderes kurdos, en las proximidades de Erbil se encuentra la novena reserva mundial del petróleo. Es más, el gas de Erbil podría sustituir al ruso para los europeos.

4°Detener la subida del precio del petróleo y el pánico en los mercados.

5°Sacar a Israel de ser el blanco de protestas a nivel mundial por sus “carmines” de guerra en Gaza, con la cortina de humo creada en Irak.

6°Neutralizar las críticas sobre su política exterior y no solo las provenientes de Tea party: Hilary Clinton le acusó públicamente de ser “extremadamente prudente”. Ya que no se ha atrevido a “dar una bofetada militar” a Rusia por Crimea y Ucrania, se desahoga con los iraquíes.

7°Forzar cambios políticos en Bagdad: ha eliminado de la escena, y sin respetar los cauces legales, al hombre de Irán Nuri al Maliki con quien trapicheó la permanencia de sus fuerzas en Irak. El estallido de una bomba cerca de su casa y los recuerdos de la terrible muerte de Saddam o Gaddafi fueron suficientes para que dejara su sillón a Haidar al Abadi, el nuevo administrador de la colonia. Así, Obama debilita a Irán desde sus “profundidades estratégicas” de Irak  y Siria.  Quizás Washington no esperaba una declaración de apoyo casi entusiasta de Teherán a su nuevo hombre en la capital iraquí.
8°Dar una lección a los yihadistas, la palanca del Pentágono en la región, como lo hizo Bush a sus ex socios Al Qaeda, Muyahedines y Talibán afganos: que cumplan con lo que se les manda, y dejen de actuar por su cuenta sobre todo si se trata de pozos de petróleo.

Estos puntos se suman a las  23 observaciones sobre la nueva guerra líquida de EEUU en Irak. Los kurdos, principales beneficiarios de la nueva intervención occidental, retoman el control de varias ciudades, recibirán muchas armas, han quitado del medio a Maliki, y ven cómo Washington está cambiando de idea y puede permitir la creación de un Estado kurdo, aunque sea bajo el nombre de “federalizar Irak”, considerándola una opción menos dañina para sus intereses.

Francia defiende su parte del botín

Otro país que, mientras evita la llegada de ayuda humanitaria –que no armas- de Rusia a los ucranianos asediados, pero envía armas a los kurdos perseguidos por los islamistas, es Francia, que no pierde ni una oportunidad para revivir sueños napoleónicos  en su época imperialista.

Los Pishmargas (término persa-indoeuropeo compuesto por Pish “delant” y Marg “muerte”, relacionada con  “morgue” en castellano), serán la carne de cañón de los intereses de la compañía Total, que se venga de Bagdad por no concederle más que una pequeña participación en la explotación del yacimiento de Halfaya del sur. La petrolera francesa negocia con Exxon Mobil para que le ceda su licencia de los dos campos de Pulkhana y Taza, disputados por el gobierno central y el GRK. Makili había amenazado a Exxon que al hacerlo se arriesgaría a perder el  contrato del campo sureño de West Qurna-1. Tras la visita de la delegación del GRK a París, en diciembre pasado, Total aspira a ser la principal compañía petrolífera del Kurdistán iraquí.

Cierto, los amos del mundo no pueden arrebatar así la vida de miles de personas y llevarse sus riquezas, sin contar con sus agentes locales: los líderes árabes y kurdos de Irak, miserablemente al servicio de EEUU y la UE, nunca les ha temblado las manos sacrificar a  sus propias gentes, en nombre del poder personal, tribal, o de un nacionalismo reaccionario y ciego.


Este es el Irak democrático, el mismo modelo que trasportaron a Libia y el que quieren para  Siria e incluso para la Federación Rusa por sus inmensos recursos naturales.

En el nombre de Yahvé, ¡exterminad a esos Untermensch!

Nazarin Armanian
www.publico.es/040814


Mientras preparaban la conquista militar de Oriente Próximo y Asia Central en 1990 y 2000, EEUU y sus socios lanzaron una gran campaña publicitaria contra el Islam y los musulmanes, presentándoles a los habitantes de 52 países del mundo (salvo a regímenes totalitarios, misóginos y financiadores del terrorismo, Arabia Saudi, la amiga) como bárbaros y salvajes, necesitados de una inyección del civismo “judeo-cristiano”, y transportados por miles de mercenarios, tanques y bombas.

Las imágenes de lapidaciones, de mujeres golpeadas y enburkadas, o de islamistas agarrando cabezas cortadas llenaron los medios de comunicación, a la vez que unos tertulianos buscaban en el Corán aquellos versículos que justificaran tales barbaries, y otros las explicaban desde la justicia de la venganza de los colonizados, ajenos a que tales grupos fanáticos no sólo no representaban a tantas naciones de ancestrales civilizaciones diferentes, sino que habían sido fabricados en los tenebrosos sótanos del Pentágono.

Hoy ningún “contertuliano” se atreverá a preguntar, ni mucho menos afirmar, la relación entre la religión judía con la masacre de los palestinos, organizada por el Gobierno israelí, al menos que quiera ser acusado de antisemitismo, con todas sus consecuencias. El objetivo de este truco-chantaje es impedir cualquier crítica, incluso constructiva, hacia sus políticas de extrema derecha.

¿Tiene un fundamento religioso la apología del terror colectivo que propone el profesor universitario israelí Mordechai Kedar de que violando a las madres o hermanas de los militantes palestinos éstos dejarían de molestar a Israel? Idea nacida de una mente pornográfica, que proyecta la dominación masculina de la violencia sexual individual a la colectiva, involucrando a los soldados de su propio país en un crimen organizado más. La siguiente pregunta no es si este señor aún sigue en su puesto, sino ¿qué opinan sus alumnas y sus alumnos al respecto?



Los “subhumanos” de ayer y de hoy

Para banalizar el mal, haciendo que millones de personas “normales” llegasen a ser cómplices de sus crímenes, los nazis dividieron el mundo entre humanos superiores —ellos mismos—, y los Untermensch, «subhumano», que incluían a judíos, gitanos, eslavos, comunistas y homosexuales, entre otros grupos, a quienes se les podía subyugar o matar, como a los animales. Estos seres a los que con los mismos criterios subjetivos torturamos, subyugamos y matamos, a pesar de que compartimos la misma categoría biológica.

Menachem Begin llegó a llamar a los palestinos “bestias que caminan sobre dos piernas” e Isaac Shamir dijo que la cabeza de los palestinos sería aplastada como saltamontes contra las rocas y paredes. Este tipo de afirmaciones ideológicas de expresión de superioridad y la voluntad de ejercer un poder devastador sobre otros seres humanos, que estremecían a judíos como Albert Einstein y Hannah Arendt, abundan en el Antiguo Testamento, al igual que en otros libros de antiguas religiones.

En él, entre ritos y oraciones, se mezclan el mito sumerio de creación —aunque con la innovación antinatural de asignarle a un hombre llamado “Adán” para que pare a la mujer—, la cosmología de los pueblos vecinos, como la dualidad persa —creadora de la pareja de antagonismo cósmico: Dios/Demonio, paraíso/infierno, Bien/Mal, etc.)—, relatos de sucesos, algunos no registrados por otras comunidades vecinas, o normas tomadas prestadas de códigos anteriores, como el de Hammurabi. Lo mismo sucede con el Corán, o con el Avesta, el Libro de los zoroastrianos que precede al Antiguo Testamento.

Guerras no tan santas

La ley de Talión de Hammurabi, recogida siglos después por la Biblia y el Corán, que en su momento supuso un gran avance en tanto que prohibía las venganzas colectivas y desproporcionadas, e imponía indemnizaciones económicas por los daños hechos (¡si no sería imposible gobernar a un pueblo sin ojos y sin dientes!), ha sufrido un importante cambio 3774 años después, por el Gobierno israelí: “Miles de vidas inocentes por daños ficticios cometidos contra nadie”. Cierto que Yahvé también sepultó bajo una montaña de rocas y un mar de fuego a los habitantes inocentes de Sodoma y Gomorra, por la actitud de unos cuantos hombres del pueblo.

Un relato emblemático que es además dos veces misógino: cuando el profeta Lot pide a los violadores que dejasen en paz a sus huéspedes varones, ofreciéndoles a sus propias hijas vírgenes —sin voz ni voto y menores de edad, teniendo en la cuenta las costumbre del tiempo—, y otra cuando dios convierte a la esposa de Lot en un pilar de sal sólo porque quiso mirar por última vez a su hogar y su aldea que eran destruidas por la furia divina.

Dios también exterminó a todos los cananeos y amalecitas, incluidos a los niños, aunque en otras ocasiones les permitía a sus fieles soldados que tras asesinar a todos los hombres de la localidad, se quedasen con las mujeres, los niños, el ganado y lo que pillasen se lo quedaran como botín de guerra (Deuteronomio 20:12-14). Así han hecho los gobiernos israelíes en distintas fases de la limpieza étnica palestina: en Al Nakba en 1948, en Sabra y Shatila en 1982, en Jenin y Nablus en 2002, y en Cisjordania y Gaza un día sí y otro también.

Al menos 35 rabinos acompañaron a cientos de soldados israelíes camuflados bajo la bandera de EEUU en Irak, quizás para leerles estos versículos, anulando cualquier posible barrera moral ante las atrocidades planeadas contra la vida de 25 millones de personas que no les habían hecho nada. Israel fue el principal instigador y beneficiario de la invasión liderada por EEUU contra Irak, el principal país árabe que le desafiaba.

Aprovechando el temible avance de los fundamentalismos político-religiosos en el mundo y de todos los colores, algunos juristas hebreos de EEUU han propuesto restablecer la pena de muerte por decapitación como una de las cuatro formas de ejecución talmúdica —junto con la lapidación, la quema, la estrangulación—, y la forma menos dolorosa de matar a un semejante. Exigir la abolición de la pena capital es incompatible con su integrismo, al igual que para sus homólogos islamistas.

En Israel, y entre decenas de maneras de intentar el genocidio palestino, se están utilizando, además de métodos prehistóricos, juguetes muy avanzados: misiles con sensores que les permiten reconducirlos después del lanzamiento si se desvían del objetivo. Por lo que matar a los niños en las playas, escuelas de la ONU y hospitales no podía haber sido por el “defecto de fábrica” del misil.

Los seres humanos de diferentes regiones del mundo que un día crearon a las divinidades para que les protegiesen de las inclemencias naturales, no sabían que iban a ser rehenes de sus propios inventos y criaturas, y que unos pocos aprovecharían su fe para nublar su razón y manipularles a su antojo.

La espiritualidad individual debe estar separada de la religión institucionalizada y ésta del poder político.

No hay nada espiritual ni moralidad en el saqueo, violación, aterramiento y asesinato a otros seres vivos, de disfrutar o beneficiarse de su dolor.

No hay guerras santas, todas son diabólicas.


WARREN BENNIS (1925 – 2014)

Los medios de comunicación de los Estados Unidos informaron a principios de agosto de 2014 acerca del fallecimiento, a los 89 años, de Warren G. Bennis, renombrado profesor, investigador y consultor, a veces mencionado como “el decano de los gurús del liderazgo”.

Nacido en 1925 en el seno de una familia de trabajadores, Warren Bennis se enroló en el ejército de los Estados Unidos en 1943. Se desempeñó como subteniente a cargo de un pelotón, fue combatiente a fines de la Segunda Guerra Mundial y participó en la batalla de las Ardenas donde fue herido. Luego de esta experiencia ─de la cual se dice nació su interés por el tema de liderazgo─ cursó sus estudios universitarios en el Antioch College.

Douglas McGregor (¿recuerda el lector la Teoría X y la Teoría Y?), quien fuera Presidente de Antioch College de 1948 a 1954, no tardó en reconocer su potencial y se convirtió en su mentor y, con el correr de los años, en su amigo y colega. Luego de graduarse de licenciado, Warren Bennis continuó sus estudios en el Instituto Tecnológico de Massachussetts, M.I.T., donde se graduó como Ph. D. en 1955 especializándose en ciencias sociales y en economía..

Gracias a su buena suerte (y a la influencia de McGregor), Bennis estuvo en Boston en la década de los 50, época en que la ciencia social moderna estaba siendo creada en Harvard y en M.I.T. por luminarias tales como el economista Paul Samuelson, los sociólogos David Reisman y Robert Merton, el antropólogo Clyde Kluckholn y psicólogos como Kurt Lewin, quienes fueron sus profesores y llegaron a ser sus amigos y colegas. […] En aquel entonces había una relativa ausencia de barreras entre disciplinas, la mayoría de estos estudiosos se conocían bien y a menudo trabajaban juntos en equipos de investigación. Estas experiencias condujeron a que Warren investigara a lo largo de su vida el tema de “comunidad”: formar parte de buenos grupos. (J. O’Toole, Life in Leadership. Leadership Excellence: agosto de 2010)

En un artículo publicado antes que el recién citado, su autor contó lo siguiente:

Warren se sentía cada vez más incómodo con el enfoque cuantitativo del M.I.T. con respecto a las ciencias sociales y la creencia de que todas las verdades comprobables acerca del comportamiento humano podían predecirse con certeza científica.. Así que con su doctorado a cuestas Warren reinventó su carrera académica. Atravesó los salones del M.I.T. y bordeando el río (Charles) llegó a Harvard donde se unió a una banda de herejes que seguían a McGregor en su intento de reinventar los estudios de management con un sesgo humanista. Banda compuesta, entre otros, por (nada menos que) Norbert Wiener, Carl Rogers, Edward Schein y Abraham Maslow. (Bennis, Anyone? Leadership Excellence: septiembre de 2007)

Warren Bennis fue Decano de la Universidad del Estado de Nueva York en su sede en Buffalo, Presidente de la Universidad de Cincinnati, fundador del Leadership Institute de la University of Southern California y Profesor Distinguido de esta última; pero tal vez sea recordado menos por estas actividades que por los artículos  y los  27 libros que escribió.

Su primer artículo en la Harvard Business Review, titulado A Revisionist Theory of Leadership, fue publicado en 1961. […] Se ocupó del tema de liderazgo en una época en que éste no era tomado seriamente y lo siguió tratando mientras el tema crecía en legitimidad ─en realidad contribuyó a hacerlo importante a medida que su visión se desarrollaba sobre la base de una constante y profunda interacción con líderes sumergidos en el mundo de la realidad. (J. Kirby, Warren Bennis, Leadership Pioneer. HBR Blog Network: 4 de agosto de 2014)

On becoming a leader, publicado en 1989 y traducido a cerca de 20 idiomas, es uno de sus libros más influyentes. Señaló que un líder exitoso debe poseer tanto una visión que lo guíe a través de la tarea o misión que debe llevar a cabo como la fortaleza para persistir frente a retrocesos y  fracasos. También debe tener una pasión muy especial en relación a una vocación, una profesión o un curso de acción. El líder que comunica pasión le brinda esperanza e inspiración a otras personas. Es imperativo que el líder sea íntegro. Nunca se engaña, especialmente en lo que le concierne, conoce sus debilidades y fortalezas y las maneja en forma directa. (G. Rifkin, Warren G. Bennis, Scholar on Leadership, Dies at 89. International New York Times: 1 de agosto de 2014).    

El professor Bennis opinó que este tipo de liderazgo escaseaba a finales del siglo XX en los distintos sectores de la sociedad de su país. Se enfocó en las empresas y señaló varias causas al respecto, como ser la corrupción, las remuneraciones extravagantes de los ejecutivos y un indebido énfasis en las ganancias trimestrales en lugar de las ganancias a largo plazo, aunque en sus últimos años fue más optimista en relación a la nueva generación de líderes empresarios.                                                              

En sus actividades como consultor, Warren Bennis fue requerido por numerosos dirigentes de empresa. También se reunió con cuatro presidentes de los Estados Unidos, desde John Kennedy hasta Ronald Reagan, pasando por Lyndon Johnson y Gerald Ford. Una periodista escribió lo siguiente: “Le pregunté, en su calidad de asesor de cuatro presidentes, si tenía algún comentario referido a la actual carrera por la Casa Blanca ─la entrevista tuvo lugar en una fecha muy próxima a la de elecciones presidenciales─ y con una sonrisa irónica me contestó lo siguiente: ‘Si bien los asesoré no me hago responsable de sus acciones’”. (D. Carter, Training Journal, diciembre de 2004).


Guillermo S. Edelberg DBA
Profesor Emérito, INCAE Business School                                     
www.guillermoedelberg.com.ar