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La justicia y el amianto, crónica de un asesino silencioso


www.rebelion.org/310715

            “...fui testigo de la lucha de estas gentes, lucha para delimitar           responsabilidades, para conseguir indemnizaciones, para abrir los ojos de la     opinión pública, para conocer la peligrosidad de este material asesino que           todavía se encuentra cerca de nosotros, agazapado en nuestras casas,             fábricas o lugares de ocio”. La Plaza de la Música (2010) de Juan Miguel Gutiérrez

El asbesto o amianto es un grupo de minerales fibrosos naturales compuesto por silicato de cal, alúmina y hierro, que suele presentarse de forma muy atractiva visualmente, a través de fibras blancas y flexibles de tipo sedoso. Su belleza cautivó a grandes directores cinematográficos que lo usaron para ambientar películas como La quimera del oro (1925) de Chaplin o El mago de Oz (1939).

Este peculiar material, conocido desde hace más de 2.000 años, ha sido considerado milagroso por su carácter ignífugo, aislante e indestructible; se trata de un mineral extraordinario, sin parangón, que fue utilizado industrialmente en el mundo, sobre todo a partir del siglo XX, y masivamente en Europa a partir de los años 30, alcanzando su pico máximo durante el periodo comprendido entre los años 60 y 80.

El amianto no es exclusivamente ocupacional, pues se extiende al conjunto de toda la sociedad y lo podemos hallar por todas partes, aislantes, techos, tabiques, revestimientos, carreteras, aviones, hornos, vehículos, planchas, griferías y un largo etc.

Pero el verdadero peligro, según los datos toxicológicos y epidemiológicos mundiales, está en el polvo de las fibras, que se crea durante la extracción, transformación y utilización del amianto, altamente cancerígeno para el ser humano. Es incuestionable que cientos de miles de personas enferman en todo el mundo como consecuencia del contacto con este contaminante, lo que ha generado una crisis sanitaria a nivel internacional, según se afirma en el Informe Técnico de la Asociación Internacional de la Seguridad Social AISS de 2008.

Es también indiscutible para la comunidad científica internacional que el contacto continuado con las partículas de polvo de amianto, niebla, vapores o gases, y su ingesta aérea de forma prolongada, es desencadenante de graves patologías, como el mesotelioma, cáncer de pulmón o de laringe, y asbestosis, entre otras de menor entidad.

El cruel mecanismo desencadenante de la enfermedad es el mismo en todos los casos. Las partículas nocivas predeterminan el tipo de enfermedad respiratoria; dependiendo de su tamaño, las partículas mayores quedan atrapadas en las vías aéreas superiores, pero las minúsculas alcanzan los pulmones y, una vez allí, quedan instaladas, colonizando los alveolos frente a un sistema inmunológico inútil e incapaz de disolverlas porque son indestructibles, como ya se ha dicho. Finalmente, la enfermedad no debuta de forma inmediata, pues requiere un periodo de latencia de 15 a 30 años.

La carcinogenicidad de la exposición al amianto ocupacional y sus consecuencias sanitarias y económicas alertó a algunos países de Europa que, ya en los años 80, empezaron a prohibir a nivel nacional su comercialización. La UE no adoptó una posición legislativa de prohibición expresa hasta la Directiva 1.999/77/CE, concediéndose a los Estados miembro un plazo para acatar la norma europea, que finalizaba en 2005.

En España existían normas en materia preventiva desde el año 1940 que regulaban las condiciones de trabajo en ambientes pulvígenos, pero hasta 1961 no se incluyó la asbestosis como enfermedad profesional, y también se limitó reglamentariamente la concentración máxima de amianto en lugares de trabajo. En 1978 se añaden como enfermedades profesionales el mesotelioma pleural y peritoneal, y en 1984 se aprueba el reglamento sobre trabajos con riesgo por amianto.

El 24 de junio de 1986 se ratifica el Convenio nº 162 de la OIT sobre la utilización del asbesto en condiciones de seguridad, y por fin, en diciembre de 2001, España se adelanta al plazo máximo dado por la UE prohibiendo la comercialización y la utilización del crisolito (amianto blanco), que era el único tipo que todavía seguía utilizándose en España.
Pero no debe olvidarse que el reconocimiento de la comunidad científica de los daños por amianto, especialmente su relación con las neoplasias, era irrebatible tras las publicaciones de dos estudios epidemiológicos en 1964 y 1965 dirigidos por Irving Selikoff, médico del Mount Sinai School of Medicine de Nueva York.

El largo periodo de latencia de estas enfermedades dificulta la obtención de estadísticas actuales, pero un estudio realizado en 2013 por investigadores del Instituto de Salud Carlos III, el Consorcio de Investigación Biomédica de Epidemiología y Salud Pública, y el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno de España, confirmó que en nuestro país habrá muertes hasta el año 2040.

Los autores destacan que las muertes por cáncer pleural no dejaron de aumentar en el período que analizaron (1975-2010), pasando de 491 en 1976-1980 a 1.249 en 2006-2010. El número total de muertes en España por este cáncer entre 1975 y 2010 fue de 6.037 personas, de las que el 66% eran hombres y el 34% mujeres, y prevén que entre los años 2016 y 2020 fallecerán un total de 1.319 personas, lo que supone 264 muertes al año.

La respuesta de la Justicia ante los daños por exposición al amianto: "El dolor que no prescribe"

Las primeras demandas llegaron a los juzgados españoles a partir de los años 90, y el aumento ha sido progresivo.

Entre 1996 y 2008, las Audiencias Provinciales, los Tribunales Superiores de Justicia y el Tribunal Supremo dictaron al menos 115 resoluciones en materia de responsabilidad civil o responsabilidad patrimonial de la Administración por daños del amianto. Del total de 115 resoluciones, 45 condenaron a indemnizaciones de entre 17.213 y 240.000 euros.

Durante los últimos años el aumento ha sido exponencial, no sólo por extrabajadores, sino también por vecinos o familiares que residían en zonas cercanas a las factorías que usaban el mortífero mineral.

En la litigación por daños de amianto o "polvo blanco", la vía penal ha sido la menos explorada en nuestro país, pero merece la pena destacar que la mayor indemnización lograda como consecuencia de este contaminante (11 millones de euros) lo fue por vía de un acuerdo en julio de 2009 al que llegaron un total de 71 trabajadores frente a la empresa valenciana, Unión Naval de Levante, haciendo uso de una acción penal.
En otros estados europeos, como Italia, en febrero de 2012 el Tribunal de Turín condenó a 16 años de prisión a los responsables de Eternit (homóloga de Uralita en Italia) y en apelación se aumentaron las penas a 18 años. Antes de la audiencia, el juez Oggé comparó la estrategia de Eternit con la estrategia nazi de deportar judíos a Madagascar (de 1939 a 1941), un plan que más tarde fue reemplazado por los envíos a los campos de exterminio.

Pero la mediática sentencia no fue finalmente acogida por el Tribunal Supremo que, en noviembre de 2014, la revocó apreciando que las acciones estaban prescritas. El fiscal general de la Corte de Casación de Roma dijo literalmente:

Para mí, el imputado es responsable de todos los comportamientos que se le han atribuido. Es cierto que la prescripción no responde a las exigencias de la justicia, pero tengamos cuidado de no doblegar la ley por la justicia: los tribunales, con sujeción a la ley, deben elegir el derecho.

El 5 de julio de 2010, el juzgado de 1ª Instancia nº 46 de Madrid condenó a Uralita a abonar casi 4 millones de euros a 45 vecinos que vivían en las inmediaciones de la fábrica, y se reconocen como medios de transmisión del asbesto causante de sus enfermedades respiratorias, desde las emisiones de la fábrica demandada, en forma de polvo, la manipulación de las ropas de los trabajadores por parte de sus familiares en sus domicilios y la contaminación derivada de la degradación de los depósitos de residuos de la propia actividad industrial.

Aunque fue una sentencia pionera y valiente que introdujo novedosamente el daño moral de los afectados, debe recordarse que la Audiencia Provincial de Madrid la revocó dos años después (2012), estimando la prescripción de las acciones, esto es, que se había superado el plazo civil para reclamar, y aunque posteriormente fue recurrida ante el Tribunal Supremo (Sala Civil), actualmente se halla pendiente de resolución.

La social ha sido sin duda la jurisdicción estrella en pronunciamientos sobre amianto, y aunque el Tribunal Supremo mantuvo una posición inicial muy restrictiva sobre la "culpa" contractual empresarial (sentencia del 30 de noviembre de 1997), la hermética escafandra del Alto Tribunal dio un importante giro jurisprudencial a partir de la sentencia del 30 de junio de 2010, en un supuesto en el que, por primera vez, el requisito de la culpa empresarial deja de exigirse en un sentido clásico, dada la obligación empresarial de proteger la salud obrera, debiendo probar que adoptó todas las medidas necesarias para prevenir o evitar el riesgo de contraer enfermedades derivadas del contacto con amianto proveyendo a los trabajadores de un equipo de protección adecuado.

Pero la resolución realmente novedosa data de 23 de marzo de 2015: por primera vez se extiende la responsabilidad empresarial por deudas derivadas de la infracción de normas en materia de prevención de riesgos laborales, a la empresa sucesora en la actividad.

En el caso analizado, se trataba de la fusión por absorción de Rocalla S.A. por Uralita S.A. Se ampara el Tribunal Supremo en una reciente sentencia del Tribunal de justicia de la UE. Conseguir una condena económica de una empresa insolvente o desaparecida es una victoria pírrica que a partir de ahora podrá dejar de serlo.

Tras el horizonte jurisprudencial expuesto, se puede aseverar que algo está cambiando entre la Justicia y el amianto. Las víctimas ya no renuncian a reclamar sus derechos, individual o colectivamente, y las acciones no se acotan al perjuicio ocupacional, ampliándose a otros colectivos que reclaman por daños domésticos o medioambientales.

Asistimos a un cambio de sensibilidad judicial en la tutela de los derechos laborales e indemnizatorios de este colectivo, doblemente damnificado por la afección física, psíquica y moral de las graves secuelas que padecen y por la desatención administrativa, jurídica y social de la tragedia que sufren.

Y mientras en los países desarrollados los afectados por asbesto logran inclinar la balanza de la justicia a su favor de forma lenta pero ineluctable, en otros lugares del mundo, como la India, siguen desguazándose sin ningún tipo de protección los navíos occidentales, forrados de amianto. Una buena prueba del cinismo internacional y la miseria humana movida por un capitalismo salvaje.

Gloria Poyatos Matas es magistrada decana en Lanzarote.


La canallada final contra el pueblo griego


Vicenç Navarro*
www.publico.es/160715

Como era predecible, el establishment político-mediático español (incluyendo el catalán) ha presentado lo ocurrido en Grecia y en las negociaciones con la Troika, con el Eurogrupo y con el Consejo Europeo como un completo fracaso del gobierno Syriza, que en el colmo de su supuesta incompetencia sometió a su pueblo a un gran sacrificio, el corralito, y a un referéndum que, además de ser inapropiado, tuvo un impacto contrario al que pretendía, pues en lugar de conseguir mayores concesiones de las instituciones europeas, estas endurecieron sus posturas, exigiendo incluso mayores sacrificios de los que ya habían ofrecido antes de conocerse el resultado del referéndum.

Ha sido, pues, un desastre producto de la incompetencia del gobierno Syriza. El nivel de hostilidad de este establishment político-mediático español (incluyendo el catalán) -que también apareció con igual intensidad en los mayores medios de información alemanes- alcanzó unos niveles nunca antes vistos en contra de un gobierno europeo.

Las medidas impuestas por el establishment financiero europeo (hegemonizado por el alemán) –y sus instrumentos políticos (la Troika, el Eurogrupo y el Consejo Europeo)– intentaban humillar al pueblo griego, que ha sido el único que, a través de su gobierno, se ha rebelado contra el austericidio forzado por aquel establishment financiero.

Esta humillación se presentaba al público con satisfacción y regodeo por parte de los mayores medios de información, que alcanzaban lo que algunos humoristas estadounidenses han definido sarcásticamente como un “orgasmo mediático”. Nunca tanto odio se había expresado en tales medios con tanto placer para el que lo transmite, y tanto dolor para el que lo recibe.

La enorme manipulación de los medios

En toda esta presentación se olvidaron, además de la causa justa que el gobierno Syriza defendía, de algunos elementos clave para entender lo ocurrido, incluido el enorme desequilibrio de fuerzas en tal conflicto, que alcanzó (como indiqué en un reciente artículo, “El principio del fin de esta Europa antidemocrática e injusta”, Público, 07.07.15) niveles bélicos, conflicto que era parte del existente entre las élites gobernantes en la Eurozona (que están al servicio del capital financiero) y sus clases populares, un conflicto que mi amigo Noam Chomsky ha definido no como una lucha, sino como una guerra de clases, que ha alcanzado su máxima expresión en Grecia.

Y los grandes medios de información al servicio de los intereses financieros que los controlan ocultaron la mayoría de los hechos, ignorando, cuando no ocultando, esta guerra de clases. Por un lado estaban las instituciones más poderosas de la Eurozona, deseosas de destruir al partido Syriza, y así matar al enemigo (y la expresión no es hiperbólica, pues esta era su intención: destruir al enemigo y al partido Syriza, expulsándolo del gobierno). Este era su objetivo. Por el otro lado estaban las clases populares de Grecia.

La ocultada guerra de clases

A fin de conseguir este objetivo, el establishment que gobierna la Eurozona, liderado por el alemán, siguió paso por paso su plan de destrucción, iniciándose este solo horas después de la victoria electoral del partido Syriza, cuando el Banco Central Europeo, el BCE, limitó la liquidez a los bancos griegos (es decir, disminuyó drásticamente el dinero transferido a estos), lo que fue seguido por un notable estrangulamiento (días antes de que se celebrara el referéndum donde se iba a pedir al pueblo griego su acuerdo o desacuerdo con las medidas impuestas por las instituciones europeas), forzando al gobierno Syriza a introducir el altamente impopular corralito, con la intención de atemorizar al pueblo griego y mostrar las consecuencias de que este votara en contra de lo que deseaban aquellas instituciones.

Y después del referéndum, el BCE continuó limitando la liquidez, amenazando con interrumpirla en cualquier momento, creando así una parálisis bancaria al país. En cada uno de estos pasos, el BCE utilizó todo su armamento financiero de destrucción masiva para presionar al gobierno Syriza. Tales medidas tendrían que haber generado una gran protesta en la Eurozona, pues el BCE se estaba atribuyendo funciones que no tenía. Ante estos actos ilegales y canallescos (no hay otra manera de definirlo), el pueblo griego realizó un enorme acto de valentía y coraje al votar mayoritariamente en contra del establishment político-mediático europeo, sabiendo lo que ello podría significar.

La respuesta de las élites gobernantes en la Eurozona al rechazo de sus propuestas fue incrementar aún más su hostilidad, exigiendo medidas que convertían a Grecia en un “protectorado” de la Troika, recuperando la fórmula política imperial que había dejado de existir desde el periodo de descolonización que siguió a la II Guerra Mundial.

Una de las medidas más humillantes y difíciles de aceptar para el gobierno Syriza fue que Grecia tendría que venderse el equivalente a 50.000 millones de euros en propiedades públicas y ponerlos aparte en un fondo supervisado por la Troika, con el fin de pagar a los acreedores.

Estos son los Estados de la Eurozona, que habían comprado la deuda pública griega que tenían los bancos privados (predominantemente alemanes y franceses), los cuales la habían obtenido a unos intereses desorbitados y escandalosamente altos (debido en parte al hecho de que el BCE –que es un lobby de la banca- no tenía como función proteger a los Estados, como hace cualquier banco central digno de su nombre, ayudando en su lugar a la banca privada).

El BCE, en lugar de ayudar a los Estados de la Eurozona prestándoles dinero, lo que hacía era prestar dinero a unos intereses ridículamente bajos a los bancos privados para que estos  se lo prestaran a los Estados a unos intereses elevadísimos, que en el caso de Grecia alcanzaron unos niveles escandalosamente altos, una de las causas de que la deuda pública griega sea tan elevada.

Cuando estos bancos privados, que se habían enriquecido enormemente a base de comprar bonos del Estado griego, sumamente rentables, vieron que el Estado griego podría colapsar y no pagarles los intereses, e incluso perder el principal de la deuda (es decir, los bonos públicos, generadores de renta), pidieron a los Estados que les compraran su deuda, evitando así el colapso de los bancos, y ello a costa de que los Estados fueran ahora los que tenían los bonos públicos, compra (en realidad, el mejor término es rescate bancario) que los Estados hicieron sin que tuvieran ningún mandato popular para ello, pues salvar a los bancos no estaba en la oferta electoral de ninguno de los partidos gobernantes. Y su población tampoco fue llamada a referéndum para preguntárselo.

La gran mentira y falsedad promovida en los medios era presentar esta compra de bonos públicos griegos (que se habían adquirido en condiciones abusivas) como la ayuda de los pueblos de la Eurozona al pueblo griego. En realidad, era la ayuda de las élites gobernantes, próximas al capital financiero, a sus bancos. De ayuda a Grecia no había nada. Y ahora, en las negociaciones querían que Grecia les pagara la deuda, utilizando todo tipo de presiones para conseguirlo.

La gran falsedad de presentar la ayuda a los bancos como un acto de solidaridad con el pueblo griego

Con un ejercicio de gran cinismo, estos Estados que habían rescatado a los bancos con dinero público a costa del bienestar de sus clases populares, presentaban ahora a Syriza como el malo de la película por no querer pagar a los pensionistas europeos el dinero que dichos pensionistas habían prestado a los pensionistas griegos (los cuales, indicaron todos los medios, gozaban de una pensión supuestamente exuberante).

El objetivo de esta propaganda era evitar que las clases populares de los países de la Eurozona se aliasen en contra de sus propios establishments, liderados por el alemán. Leer la prensa alemana o española da idea del extremo hasta el que tal establishment es capaz de manipular para dividir a las clases populares, estimulando su movilización a favor suyo y en defensa del establishment financiero. Oír al ministro Guindos (el mismo exbanquero de la banca más tramposa que haya existido, la Lehman Brothers) decir que el gobierno Syriza tiene que devolver el dinero a España para que se puedan mejorar las pensiones, alcanza dimensiones vomitivas. Las clases populares griegas y las españolas vivirían mucho mejor si ambos países hubieran podido nacionalizar o intervenir la banca privada y ponerla al servicio de sus clases populares.

Pero lo que alcanzó unos niveles nunca antes vistos fue la exigencia de los 50.000 millones de euros, extraídos de la venta de propiedad pública griega, que deberían ser pagados por el Estado griego a los acreedores. Con ello, además de los recortes y de la austeridad, se añadía un latrocinio al pueblo griego, robándole el equivalente a un 17% del PIB griego para pagar el rescate a los bancos por parte de los Estados. En cuanto a las medidas de austeridad, estas se incrementaron, con lo cual el descenso del PIB (que ha sido de un 25% en cinco años) aumentaría todavía más (se calcula que un 5% más).

¿Por qué Syriza aceptó estas demandas?

La enorme negatividad contra Syriza que apareció en los medios ocultaba que el gobierno griego tenía muy poco espacio para poder responder a esta belicosa hostilidad. Y a pesar de ello, es notable lo que también consiguió, cosa que natural y predeciblemente no salió en los medios. El hecho de que el rechazo a tales medidas impuestas por la Troika alcanzara un nivel tan elevado (un 62%), le permitió conseguir un grado de unidad en su país impensable antes del referéndum, de manera que las propuestas hechas después del referéndum eran firmadas por la gran mayoría de partidos, además de Syriza.

Esto fue lo que originó cambios, incluido el que, en lugar de continuar discutiendo el segundo rescate aprobado por el gobierno anterior, se discutiera ahora un nuevo rescate, de una cantidad mucho mayor, que podría alcanzar 80.000 millones, con una promesa de iniciar el proceso de reestructuración de la deuda griega, aun cuando no se especificaran las condiciones.

Otras medidas también importantes que se consiguieron fueron la disminución de la exigencia a Grecia de tener un superávit primario en las cuentas del Estado (es decir, tener un balance positivo entre los ingresos y los gastos, sin incluir los gastos para pagar los intereses de la deuda) que fuera equivalente a un 4% del PIB, utilizando este superávit para pagar la deuda, lo cual hubiera causado un colapso de la economía griega.

Syriza consiguió que el superávit fuera equivalente a un 1% del PIB el primer año, un 2% el segundo año, y un 3% en el tercer año, exigencias que también serían perjudiciales para Grecia, pues aun cuando no crearían un colapso, impedirían su recuperación. El gran problema fue que Syriza consiguió mejoras, pero dentro del marco definido ya en el rescate anterior. Y este era el punto flaco del nuevo rescate que entraba en clara contradicción con lo que el pueblo griego había votado. De ahí que lo que se le ofrecía a Grecia por parte de las instituciones europeas era más de lo mismo.

¿Qué podría haber hecho Syriza?

El poder de Syriza en las negociaciones estaba muy limitado por las condiciones que se daban a los dos lados de la mesa negociadora. Y una constante por parte de Syriza era su deseo, reflejando lo que deseaba la gran mayoría del pueblo griego, de mantenerse en la eurozona. Esta era una condición sine que non.

Se consideró, desde el principio de su mandato, que la salida del euro por parte de Grecia no era ni posible ni aconsejable. El mismo por entonces ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, había indicado en The Guardian que “la salida de Grecia del euro, creando una nueva moneda, sería dificilísima. En Irak, la introducción de una nueva moneda duró casi un año, con el desarrollo de una enorme infraestructura que no existe en Grecia. De ahí que el anuncio de la salida de Grecia del euro sería equivalente a anunciar una devaluación de la moneda con 18 meses de antelación. Sería una receta para eliminar todo el capital, que abandonaría el país por todos los medios”.

Se indicaba también por parte de sectores de la dirección de Syriza que el caso de Argentina (que muchos presentaban como punto de referencia para salirse del euro) no tenía validez para Grecia, pues Argentina tenía ya su moneda, el peso argentino, y toda la infraestructura para operarla en el momento que decidió separarse del dólar, cambiando el valor de su moneda.

Pero Grecia no tenía una nueva moneda. Ante esta situación, lo único que podría haber hecho el Estado griego frente a la amenaza del BCE de interrumpir toda liquidez a los bancos griegos hubiera sido lo que el ministro Varoufakis propuso al primer ministro Tsipras el día antes del referéndum en previsión de lo que podría pasar, es decir, nacionalizar algunos bancos griegos e intervenir el Banco Central Griego, imprimir euros por parte del Banco Central Griego, emitir una nueva moneda por parte del Estado y controlar la movilidad de capitales. Pero Tsipras no lo aceptó, pues temía que ello implicara la expulsión inmediata de Grecia del euro, que era lo que quería evitarse por todos los medios.

Es interesante subrayar que el BCE –que, como dije antes, es principalmente un lobby de la banca- quería castigar al Estado griego y expulsar a Syriza del gobierno, pero no (como he indicado en otro artículo en Público, 11.06.15) sacar a Grecia del euro. El capital financiero alemán no deseaba que ello ocurriera, en parte por la enorme inestabilidad que ello crearía. De ahí que en las reuniones del eurogrupo, Mario Draghi, presidente del BCE, incluso se enfrentara con el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, que no excluía sacar a Grecia del euro por un periodo de cinco años. Draghi indicó que ello ya ahora crearía un gran desequilibrio, punto de vista compartido pero no enunciado por la señora Merkel, que tenía que equilibrar su deseo de estabilidad financiera con la demanda de su partido de castigar duramente a Grecia. Ahí radica el origen del fondo general de 50.000 millones de euros  (basado en la venta de propiedad pública griega) propuesto por Merkel.

Es también interesante subrayar que los mayores aliados del gobierno alemán, en su mano dura, han sido los gobiernos español, portugués e irlandés, pues –como indica Varoufakis en su entrevista en el New Statesman (13.07.15)– odian a Syriza y querían destruirla, temerosos de que fuerzas políticas antiausteridad que existen en sus países –como Podemos en España- se beneficiaran de cualquier mejora que pudiese conseguir Syriza. La preocupación del gobierno Rajoy frente a Podemos, tal como informa Varoufakis, ha estado detrás de su apoyo a las propuestas alemanas.

¿Y ahora, qué?

Lo ocurrido en estos días tendrá un enorme impacto en la eurozona. Europa nunca será a partir de ahora como fue antes. La Europa punto de referencia mundial para aquellos que desean vivir en países democráticos y justos, ha desaparecido. El rechazo hacia esta Europa neoliberal, antidemocrática y reaccionaria, al servicio del capital financiero, se está extendiendo a lo largo de su territorio, y se ha creado una nueva situación que abre toda una serie de oportunidades.

Los hechos han mostrado con una enorme claridad que el gobierno alemán de la señora Merkel domina el eurogrupo y dicta  sus políticas, y lo hace pensando única y exclusivamente en sus intereses de clase. Y digo de clase porque la clase trabajadora alemana es una de sus víctimas (merece destacarse, por cierto, el apoyo valiente de las izquierdas alemanas, Die Linke, y de los sindicatos alemanes a las demandas antiausteridad griegas). La crueldad y dureza de las medidas, apoyadas por una movilización mediática que también hemos visto en España (con tonos claramente racistas, menospreciando al pueblo griego y a sus gobernantes), recuerda a situaciones anteriores en su historia, tanto en Alemania como en España.

No hay que olvidar que los que gobiernan España, el PP, son los herederos de aquellas fuerzas que se alzaron contra una democracia, venciendo (a pesar de la enorme resistencia de las clases populares de todos los pueblos y naciones de España) gracias al apoyo de las fuerzas nazis alemanas, que dominaron y oprimieron a otros muchos pueblos europeos, incluyendo Grecia, asesinando, destruyendo y robando a aquel país, sin que el Estado alemán, sucesor del Estado nazi, haya pagado ninguna reparación a las víctimas de tanta opresión en aquel país (ver mi artículo “Los costes del nazismo alemán para Grecia (y para España)”, Público, 24.03.15).

Y para mayor indignación, al Estado alemán, que, por fin, fue derrotado, se le perdonó más de la mitad de la deuda pública con los acreedores extranjeros en el año 1953 , permitiéndole que pagara la otra mitad de la deuda en treinta años y solo en periodos de crecimiento.

Grecia, que fue uno de los Estados que le perdonó la deuda, es ahora el país al que el Estado alemán, heredero de aquel otro de 1953, no deja que se le permita conseguir lo mismo que se le permitió a Alemania por parte de los aliados, incluyendo Grecia. Nunca históricamente se habían visto ejemplos de mayor innobleza, desvergüenza y merecedores de condena por su inmoralidad, como el comportamiento del Estado alemán y de los medios de información alemanes hacia Grecia.

Lo ocurrido ha reabierto heridas que se creían cerradas. Hoy al gobierno alemán, aliado con los establishments financieros en cada país, se le ve como el centro de un poder que es profundamente antidemocrático y antisocial. Existe una alianza de las élites gobernantes en la Eurozona, las castas que representan los intereses económicos y financieros dominantes, que no tiene límite en su hostilidad hacia las clases populares y el mundo de trabajo de cada país, incluyendo el griego. Es, repito, lo que Noam Chomsky ha definido acertadamente como la guerra de clases.

Ahora bien, hay también motivos de gran esperanza. El enorme sacrificio del pueblo griego no será en vano. Hoy Europa está llena de movimientos de protesta y rechazo hacia esta Europa mezquina, antidemocrática y profundamente injusta. Y ya vemos algunas grietas en el edificio que sostiene el imperio del establishment alemán.

No puede descartarse que se establezcan divisiones en la estructura de gobierno de la eurozona, con posibles tensiones con Francia e Italia, que ya aparecieron, pero que fueron totalmente insuficientes para cuestionar el dominio y hegemonía del gobierno alemán.

Pero lo que es más urgente es que las clases populares –a través de movimientos sociales y sindicales, y partidos políticos- establezcan lazos de cooperación y asociación para parar las medidas de austeridad, estableciendo las bases para un cambio profundo de esta Europa reaccionaria hacia otra Europa justa y democrática.

Y la estrategia de cambio debería ir más allá del debate “euro sí” o “euro no”, cambiando la gobernanza de esta moneda y de toda la eurozona, con alianzas, a nivel europeo, que puedan ya expresar un Basta Ya, con una petición y exigencia de cambios democráticos en cada uno de los países de la eurozona, como está ocurriendo hoy en España.

Soy consciente de que esta expresión podrá verse como un deseo inalcanzable, pero ¿quién hubiera dicho en España hace solo un año que habrían ocurrido los cambios que ocurrieron en las últimas municipales, que fueron ni más ni menos que un tsunami político, y que cambiaron toda España y toda Europa? En realidad la hostilidad del establishment europeo, liderado por el gobierno alemán, a las clases populares griegas era un mensaje que intentaba atemorizar a las clases populares españolas.

Una última observación. Ni que decir tiene que la situación en España es distinta a la griega, y por lo tanto las soluciones para cada país son distintas. El intento de presentar a Podemos como la Syriza española es un indicador más de una manipulación, confundiendo la necesaria y noble solidaridad de Podemos con el pueblo griego y con su mejor representante, Syriza, con el desarrollo de sus políticas, que necesariamente serán distintas, puesto que las realidades que reflejan son muy diferentes.

Hoy en Grecia no hemos visto el fin, sino el inicio de un proceso de cambio que impactará a toda Europa, ayudando a todas las fuerzas en este continente que se oponen al enorme austericidio que se ha estado imponiendo y que ha hecho tanto daño al pueblo griego y al español.

*Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y ex Catedrático de Economía. Universidad de Barcelona


Laudato si’, 'tekoha guarani'


Alabada seas, ecología guaraní

Bartomeu Melià, s.j.
www.religiondigital.com/140715

Basta de violencia/>
Basta de violencia


La ecología, dice la reciente encíclica del Papa Francisco, reclama prestar atención a las culturas locales a la hora de analizar cuestiones relacionadas con el medio ambiente, poniendo en diálogo el lenguaje científico-técnico con el lenguaje popular.

Es indispensable prestar especial atención a las comunidades aborígenes con sus tradiciones culturales (L.S 146). Ahora bien una de las naciones originarias del Paraguay es precisamente la guaraní, que tomaremos como interlocutora. Esta elección no excluye a las otras naciones indígenas del Paraguay, que también son modelos de estilos de vida comparables.

Interlocutores
Alguien podrá argumentar que la nación guaraní constituye una ínfima minoría en el Paraguay, con 55.845 personas en la región Oriental y 6.057 en el Chaco, según el Censo Nacional de Pueblos Indígenas de 2012.

Pero en realidad, no son una simple minoría entre otras, sino que deben convertirse en los principales interlocutores, sobre todo a la hora de avanzar en grandes proyectos que afecten a sus espacios, dirá la encíclica del Papa Francisco, Laudato Si'. (LS:146).

http://www.periodistadigital.com/imagenes/2015/07/13/cultura-guarani.jpgEsas comunidades indígenas que de hecho forman naciones, son interlocutores válidos tanto o más importantes incluso que otras minorías que están en el Paraguay -no sé si son del Paraguay, como son los funcionarios y asesores del Estado, empresarios, ganaderos, sojeros, banqueros, diputados y senadores y jueces, militares y educadores, para nombrar sólo algunos de los que se han apropiado por cuenta propia la representación exclusiva del país.

Los guaranís, como conjunto, son interlocutores privilegiados que necesitamos, porque conservan saberes que la sociedad paraguaya ha perdido y se rigen por un estilo del cual se puede aprender mucho. Necesitamos hablar con ellos.

Edgar Faure, en un informe para la UNESCO, titulado Aprender a ser, acerca de la educación, ya advertía que "las civilizaciones amerindias, las culturas africanas, las filosofías del Asia y muchas otras tradiciones ocultan valores en los que se podrían inspirar no sólo los sistemas de educación de los países, herederos de ellos sino también el pensamiento educativo universal".

Desde el inicio de la colonia hay pocos indicios de un sincero diálogo entre conquistadores y colonos europeos con los guaranís, sino más bien un ‘cállate' continuo de los recién llegados frente a los primeros pobladores, a pesar de que la colonia sólo pudo subsistir gracias a la ayuda y al trabajo indígena. Las uniones con las mujeres nativas y la participación de los ‘cuñados' guaraníes al servicio de los karai cada vez más forzada no llevaron al diálogo sino a la sumisión. Los guaraníes fueron encomendados para servir a sus nuevos amos en un régimen que si no era de plena esclavitud, era sí de "disimulado cautiverio".

http://www.periodistadigital.com/imagenes/2015/07/13/basta-de-violencia.jpgConflictos y rebeliones no se hicieron esperar. Sí los consultaron alguna vez como baqueanos para entrar y hacer nuevas invasiones. Hubo un corto periodo en la historia, sin embargo, en el que se consultó a los guaraníes, al menos en algunas cuestiones. Fue en las misiones jesuíticas, una "colonia sin colonos".

Consta que los misioneros consultaban a los indios para la elección del lugar donde se fundaría el nuevo pueblo o reducción. Y los escuchaban, especialmente para aprender su lengua, a través de la cual les llegó la cultura tradicional. Después de esa experiencia bastante efímera de 150 años, de 1610 a 1768, no se escuchó más la voz de los guaranís, a pesar de que se hablara una nueva lengua, el guaraní paraguayo, que vehiculaba en sus pliegues muchos aspectos de la cultura guaraní.

El lenguaje popular, su heredero, dice todavía verdades tan auténticas que se prefiere no atenderlas. Gran parte del diálogo con el pueblo se hizo en guaraní, pero éste también se está olvidando. El Paraguay se está volviendo di-lingüe, sin que avance el bilingüismo.

El tekoha guaraní
Un primer diálogo con los guaraní puede ser sobre el medio ambiente. Una de las crisis centrales del Paraguay actual no es solo la degradación galopante de sus espacios físicos, en cuanto problema de territorio, y muy grave por cierto, sino sobre todo la destrucción de la ecología ambiental, moral, política e incluso religiosa.

El diálogo acerca de la tierra es un tema imprescindible, ya que la concepción indígena y la ideología paraguaya son contrarias y se distancian cada día más. Para ellos -podemos decir de los guaraníes- la tierra no es un bien económico, sino don de Dios y de los antepasados que descansan en ella, un espacio sagrado con el cual necesitan interactuar para sostener su identidad y sus valores (L.S. 146).

Hay una palabra que había caído en desuso, pero sigue siendo un eje de la vida guaraní: el tekoha. La partícula -ha, es un afijo instrumental que determina varios sentidos, siendo uno de ellos ‘lugar'. Es el lugar del teko, del modo de ser guaraní, de tal manera que tekoha es el lugar donde se vive al estilo guaraní, donde se mantiene la tradición, donde se plantan y cosechan los productos que aseguran una soberanía alimentaria, donde se practican los ritos de la religión y se relatan los mitos.

La tierra es don gratuito de Ñande Ru Ete, Padre de verdad y Padre de todos; esa tierra es el descanso de los muertos y donde se proyecta el porvenir; es el pasado, el presente y el futuro. Es en fin de cuentas un espacio sagrado donde no dejamos de tener los pies en el suelo. El tekoha es para el guaraní el lugar de la comunidad: ñande rekoha, que incluye a todos sus habitantes, sin excluir a nadie.

Este espacio no es una tierra, yvy, aunque también lo es. Es un lugar de cultura, de relaciones humanas y comunitarias, y si se me permite un barbarismo para exaltar algo tan humano, el tekoha no es un terri-torio, sino un cultura-torio. La tierra puede ser medida, la cultura, sin embargo, no se encierra en cantidades; es sentida; ahí está la diferencia entre el conocimiento y la sabiduría, entre el arakuaa y el arandu.

Se conoce lo que ocurre en el tiempo, pero se sienten los tiempos reflejados en su rostro, en su olor, en su vista y en su gusto. Ese tekoha que es más que tierra, es la madre que no se puede cortar y ni vender a pedazos; es un crimen carnear a su propia madre, dicen los Paĩ Tavyterã, una de las etnias guaranís.

Cuando los guaranís permanecieron en sus territorios, son precisamente ellos quienes mejor los cuidaron (L.S.: 146). Y por esto esos tekoha guaranís se hicieron tan apetecibles, como tierra y monte virgen -yvy ha ka'aguy marane'ỹ, que no han sido manoseados irresponsablemente ni dejados en puro desierto pelado, despreciable. Esos territorios cuidados por ellos, nunca vendidos, fueron hasta bien entrado el siglo XX, una reserva de bienes incalculable, que los intrusos de los últimos tiempos han codiciado y usurpado sin razón, sin ley y sin permiso, y han explotado hasta acabarlos.

Nadie puede explicar con qué derecho ese territorio, ese culturatorio, pudo pasar a manos ajenas y ser pisado hasta no dejar un resto de selva. Pero el mal ya está hecho. Y es irrecuperable sin el esfuerzo de todos, que son también los que manejan los territorios vecinos.

La degradación de la naturaleza
Hasta que llegaron los otros -yvypo ambue esas nuevas figuras de hombre, que los guaraníes consideraron tan humanos como ellos, pero se comportaron como tigres feroces a poco de haber comido todo lo que encontraban a su alrededor y no haber plantado nada.

La secuencia fue un país pobre, del cual muchos huían. Es un eufemismo decir que Asunción fue madre de ciudades. Fue madrastra que expulsó a sus hijos e hijas. En diversas partes del mundo, los indígenas son objeto de presiones para que abandonen sus tierras a fin de dejarlas libres para proyectos extractivos y agropecuarios que no prestan atención a la degradación de la naturaleza y de la cultura (LS 146).

Son resultado de la degradación muchos de los guaraníes que ahora conocemos, y más precisamente los que han sido copados por la ‘civilización'. El ciclo está en marcha. Se avecinan tiempos en los que por razones de minería esos mismos territorios serán heridos en su piel y en sus entrañas más profundas, para extraer de ellos con medios agresivos y peligrosos para la salud de alma y cuerpo, productos que nadie produjo, pues son dados por la naturaleza, para que sirvan al capricho consumista de unos pocos que viven de la muerte de los otros.

El Acuífero Guaraní está en peligro. A ello se une que la legislación es discriminatoria. A las tierras reconocidas ya como indígenas se les niega los eventuales beneficios del subsuelo.

Otro estilo de vida
Ha habido colonos, especialmente los más recientes, que trajeron el descuido, la destrucción y la degradación de la naturaleza en grado tal que con el tiempo se ha expandido hasta los últimos rincones del suelo patrio, algunos de ellos apenas descubiertos en la segunda mitad del siglo XX.

En realidad la conquista de gran parte del Paraguay es un fenómeno de última generación y no se ha completado gracias a Dios. Los guaranís conocieron ya el trueno de la destrucción y huyeron. En su camino de ida todavía hicieron rozas y chacras. Pero el trueno de la destrucción los seguía, la tierra se desmoronaba y ellos huían más lejos, y la tierra se desmoronaba cada vez más rápidamente. Y dejaron de hacer chacras, era inútil, llegó el diluvio y fue el fin de la primera tierra.

¿Es todo eso mitología? Ciertamente, y ¿qué? Pero más lógica y razonable que la ideología de la propiedad y del consumismo, que se ha globalizado como malos aires que circulan por doquier sin conocer fronteras y que nadie puede controlar, ni si siquiera los Estados más poderosos.

Lo que está en juego no es sólo el medio ambiente, sino el sentido de la existencia y de la convivencia. Muchas formas altamente concentradas de explotación y degradación del medio ambiente no sólo pueden acabar con los recursos de subsistencia locales, sino también con capacidades sociales que han permitido un modo de vida que durante mucho tiempo ha otorgado identidad cultural y un sentido de la existencia y de la convivencia. (L.S.: 145).

En el Paraguay esta realidad está cuantificada: el 2% de los establecimientos agrícolas posee el 89% de las tierras destinadas para tal fin. Esto quiere decir que el 2% produce para la exportación hacia el exterior, produciendo pobreza hacia el interior.

Consecuencia es la degradación del ambiente y la casi total destrucción de los recursos de subsistencia locales. El Paraguay está en vías de perder su soberanía alimentaria y depende de productos del exterior aun en los rubros más típicos y tradicionales como la mandioca, el maíz, las hortalizas, hasta las típicas naranjas, y tiene que recurrir a la importación de esos recursos. Su capacidad de producción diferenciada en términos generales ha disminuido notablemente, por no decir casi del todo.

Estos hechos se han traducido en el éxodo de la población rural hacia las periferias de las ciudades, donde la identidad cultural, el sentido de la vida y las relaciones familiares y vecinales han sido sacudidos de mala manera. Es el nuevo rumbo. Lo que ocurre con los guaranís ha sido todavía más dramático. Por una parte las comunidades mantienen el grado de identidad más elevado y firme en el país, la mayoría perseveran su modo de ser y persisten en él. Por otra parte es interés primordial del Estado la desaparición de esas culturas.

Lo más grave es que a través de pseudoprogramas educativos se ataca las raíces de su identidad: sus lenguas desaparecen -así como el mismo guaraní paraguayo, su religión auténtica y tradicional es poco practicada por las generaciones más jóvenes, sus conocimientos tradicionales de fauna y flora se pierden, sustituidos por abundantes materias escolares inservibles; los docentes indígenas, que ya han pasado por el sistema escolar paraguayo, se encuentran confusos.

Ni siquiera los nombres auténticos de las personas son aceptados en los registros civiles, aunque hay que decir que los guaraníes -y hay que darles en esto la razón- los ocultan. La desaparición de una cultura puede ser tanto o más grave que la desaparición de una especie animal o vegetal. La imposición de un estilo hegemónico de vida ligado a un modo de producción puede ser tan dañina como la alteración de los ecosistemas (LS.:145).

La colonización real y la dependencia que empobrece se nutrieron y se nutren de la imposición de un monoteísmo único, del monopolio financiero y de la monarquía o exclusivo modelo de Estado; estos son los tres ‘monos' que harían reír si no fueran tan fieros, agresivos y homicidas. Los guaranís viven su monoteísmo con mayor pureza y sinceridad que la mayoría de los cristianos, que adoran a varios dioses a la vez.

Ellos adoran y creen en un solo Padre que no tiene hijos pobres y ricos, separados y enemigos a matar; su economía de jopói, de manos abiertas uno para otro, asegura la distribución equitativa según las necesidades; no hay monarcas ni caciques, sino una asamblea democrática y respetuosa, no sujeta a obediencias partidarias ni a silencios impuestos.
Pero, ¿dónde se ha visto esto?, preguntará alguno. Viva usted en una comunidad guaraní durante un tiempo suficiente y lo escuchará, lo vivirá y lo sentirá. Es indispensable prestar especial atención a las comunidades aborígenes con sus tradiciones culturales (L.S.: 146), dice el Papa Francisco. Es bueno y necesario hablar con los guaranís, escucharlos y dejar de lado las prisas por querer enseñarles.



El diálogo, sus reglas y la verdad

Un viaje cariñoso y entrañable

Bartomeu Melia, sj
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Centenares de miles de personas en la última misa del Papa en Paraguay
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Francisco I, en Paraguay
El Papa, en Paraguay/>
El Papa, en Paraguay

El viernes 10 llegó el Papa Francisco al Paraguay. El tiempo estaba feo e inestable. Los primeros actos protocolarios que incluían cantos y escenificaciones -nada folklóricas por cierto, al distanciarse tanto de lo realmente popular- se desarrolló bajo una fina y persistente lluvia.

La voluntad del pueblo paraguayo, en este caso casi exclusivamente asunceno, mostró su aguante proverbial. Venía el padre y el hermano y había que verlo cuanto antes, con lluvia aunque fuera.

Pero se notaba en pequeños detalles subrepticiamente aflorados aquí y allá, que dos voluntades habían caminado paralelas en su preparación: un programa protocolario -ciertamente necesario- y la esperada visita espontánea y confiada como si fuera la llegada de un ser querido en la propia casa, en el barrio o en la capilla; y de hecho, ya en la calle, lugar sin paredes que cortan el intercambio; donde se oye y se ve la alegría de todos los gritos de los niños, los suspiros de la personas mayores, las palabras a media voz, más fuertes al fin que el grito. Una recepción cariñosa y entrañable, como parece no haya tenido otra igual en otros lugares visitados.

Desde hacía días había sospechas de que el diálogo sincero y abierto sería difícil que pudiera abrirse paso. Los organizadores, con excusas varias, no habían dado paso a varias peticiones de indígenas y campesinos. Se había hecho un barrido superficial por las calles por donde pasaría el Pontífice, que aparecerán sucias y con baches el día siguiente.

Hubo el consabido intercambio de regalos en el Palacio de los López, y después los discursos de rigor en una elegante carpa en el jardín. El telón de fondo semejaba una tupida selva, con plantas y flores. Es el Paraguay todavía se proyecta hacia el exterior, cuando en realidad el Paraguay está hoy deforestado y calvo, sólo cubierto por inmensos latifundios de cultivo de soja.


El sábado la primera visita fue en el hospital pediátrico, donde están niños con algún tipo de cáncer, algunos pacientes neurológicos y otras enfermedades de difícil curación y los familiares que les acompañan en un camino humanamente sin salida. La emoción y la devoción estableció entre los enfermos, sus familiares, médicos y enfermeras un sentir común de dolor y esperanza que el Papa asimiló por completo como propio.

La visita al santuario de la Virgen de Caacupé, en el contexto de María como modelo de aceptación del plan de Dios y el acompañamiento de la fe que cree y espera contra toda esperanza, sería la ocasión de insistir en un lugar común del Papa Francisco, que le hace repetir y reivindicar que la mujer paraguaya es la más gloriosa de América por haber tenido que soportar las guerras inicuas y terribles, más faltas de sentido común por ser fratricidas, y por las consecuencias de desamparo y hambre con que tuvo que luchar esa mujer para que la patria no muriera.

Después de bajar del cerro de Caacupé, el encuentro con la sociedad civil fue uno de los momentos altos de la visita. Era la ocasión de la ciudadanía más independiente y libre. El Papa antes de hablar, escuchó. Escuchó a representantes de la sociedad civil elegidos por sus propias bases, no digitadas desde otra instancia, que aunque habían dado un texto al Santo Padre, era la expresión libre de la situación y problemas de cada uno de esos sectores: un joven, dos indígenas, una campesina, y una empresaria. Después de escuchar, habló, improvisando la mayor parte de su charla. Esto permitió salir de la rigidez del programa, aunque quedaron silencios sobre temas de los cuales no se le había informado, al parecer, y que sin embargo, están gravando pesadamente en la reciente historia del Paraguay, sobre todo desde 2012.

El primero: ¿Qué pasó en Curuguatý? Una masacre de once campesinos y seis policías, en junio de 2012, que desde el inicio se vio embarrada por graves falencias de la fiscalía, y que no se ha logrado todavía juzgar, después de tres años, a pesar de que siguen presos algunos imputados. Fue pretexto y causa del golpe de Estado, disfrazado de juicio político, que depuso en 24 horas al presidente democrático Fernando Lugo. Siguieron gobiernos de facto, donde el robo de las arcas del Estado y la corrupción aumentaron desvergonzadamente. Mientras este capítulo no se cierre, la historia del Paraguay quedará en estado de injusticia.
Abogó por la solución de un secuestro que continúa por más de un año, y que por providencial desinformación -o información certera-, atribuyó al ejército nacional. ¿Hay justicia en el Paraguay? Preguntó y la repuesta fue un atronador ¡no! de parte del público.

La corrupción y el narcotráfico son los grandes problemas del momento, por lo que suponen de polilla y gangrena del Estado y de la sociedad que se ve expuesta a esa pestilencia por amenazante contagio que puede invadir todo el ambiente. Fue una de las frases que tardará en morir, y ojalá así sea, que la corrupción es la polilla y gangrena de los pueblos.

En una gran lección de pedagogía, que habla después de escuchar, con humildad y con entereza también, sin dar lecciones, y menos atizando prejuicios de "eso lo dijo por ti", y nada por mí ; un diálogo que respeta los condiciones de sincera neutralidad, que no quiere decir relatividad, pero que no tiene juicios previos partidarios, que acepta jugar limpio y por algo que valga la pena, sin "jóvenes jubilados" antes de haber empezado a trabajar, que no se queda en las ideologías sin llevarlas al campo duro y real de lo concreto. Las referencias al Paraguay no fueron directas, pero cada uno las asumía como certeras y la refrendaba con repetidos aplausos. En esa sesión y hubo un extraordinario compartir y connivencia con las palabras del Papa.

Nadie lo dice abiertamente, porque es doloroso, pero el Paraguay está pasando por una grave crisis de identidad debido a un rumbo de desarrollo económico que lo sacrifica todo, cuerpos y almas, a un supuesto progreso basado en términos de rentabilidad inmediata. La deforestación de este país de selvas se hace con una rapidez y amplitud que ya ha puesto en riesgo la salubridad del suelo, del agua y del aire.

Esta deforestación y degradación del ambiente corren paralelas con el vacío de una producción agrícola familiar, que en términos generales es todavía lo más sustentable a largo plazo. Lo más inadmisible es que este progreso monetario se traduce en desplazamiento de las poblaciones rurales a las periferias de las ciudades, donde la cultura, la convivencia pacífica y hasta el uso de la lengua guaraní como signo de identidad se están resquebrajando, y aún así con muestras de fuerte solidaridad entre los pobres, de quienes en fin de cuentas depende el futuro.

Una de las expresiones que llegó al corazón de todos los que quieren al Paraguay fue que la corrupción es la polilla y la gangrena de los pueblos. En el grado de ahora el Paraguay nunca había pasado por esta situación.

La visita a un sector de los Bañados -la capilla de San Juan-, que se extienden por la costa inundable del río Paraguay y donde se ha ido concentrando la mayor pobreza y miseria de quienes aquí vinieron porque ya no encontraban otro lugar, ha tenido lugar hoy, sábado. El pueblo, con verdad y humildad, ha expuesto el abandono en que el Estado los deja, sin medios de transportes, con puestos de salud precarios y sobre todo en situación de tener un suelo donde levantar un techo propio.

La segunda y última misa en el Paraguay ha sido en una gran explanada, cuyas partes más bajas eran un lodazal para los que no tenían credenciales de puestos fijos.

El retablo del altar donde se ha celebrado la misa está inspirado en arte de las Reducciones de los Guaranís, realizado con amarillas mazorcas de maíz, columnas de calabazas y fondo de verdes cocos sobre fondo azul. En la casi totalidad de los cocos una firma de adhesión de los que de antemano ya quisieron estar presentes en esta celebración. Las figuras de IHS, San Francisco y San Ignacio, pintadas realísticamente, a modo de mosaico, con semillas de diversas especies vegetales.

Esta misa ha retomado explícitamente el sentido de que, conforme al Evangelio del día, se trataba de una visita de fe.

La población ha visto al Papa pasando por avenidas y calles, la mayoría sin embargo ha escuchado sus palabras gracias a diversos medios de comunicación. En la despedida una comunidad de indígenas guaranís le ha dicho adiós con un ritual guaraní. Tal vez, la nostalgia por las raíces, de una nación que habla guaraní mayoritariamente, pero que no es guaraní ni quiere serlo, y que sin embargo podría aprender tanto de sus saberes muy vivos, pero también tan amenazados.


Obstáculos para las autonomías de los pueblos indígenas

Gilberto López y Rivas
www.jornada.unam.mx/170715

Los procesos autonómicos que protagonizan los pueblos indígenas enfrentan arduos obstáculos y desafíos, entre ellos, esencial, la falta de voluntad del Estado capitalista neoliberal para abrir espacios de reconocimiento efectivo, aun dentro de los limitados derechos formalmente reconocidos en la Constitución mexicana, principalmente en su artículo 2, y de aquellos establecidos en los marcos jurídicos internacionales, como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Declaración Universal de Derechos Indígenas de la Organización de Naciones Unidas.

La reforma constitucional en materia de derechos indígenas, que se llevó a cabo en el año 2001, no fue satisfactoria para nadie en el ámbito de las organizaciones originarias independientes del Estado, así que los pueblos emprendieron el camino de construcción de la autonomía por la vía de los hechos, la autonomía de facto, siendo el caso más consistente el de los indígenas mayas-zapatistas en Chiapas, que reivindican no tener relación alguna con los gobiernos federal y estatal, aunque en la cotidianidad de los territorios, las autoridades municipales de origen partidario acuden frecuentemente a las juntas de buen gobierno zapatistas para resolver problemas de variada naturaleza.

Por su parte, la Coordinadora Re­gional de Autoridades Comunitarias- Policía Comunitaria (CRAC-PC), en Guerrero; el municipio purépecha de Cherán, Michoacán, y otros pueblos y organizaciones que resisten de manera silente, mantienen relación con el Estado. La de la CRAC-PC, permanentemente conflictiva, y la de Cherán, por igual confrontada pero legalizada por la victoria obtenida en su demanda ante el Instituto Electoral Estatal, que reconoció la facultad de sus habitantes para nombrar sus autoridades y gobernarse según estructuras organizativas propias.

Esta es una diferencia notable con respecto a los zapatistas y la CRAC-PC, y también en relación con otras experiencias de cabeceras municipales que siguen dominadas por mestizos, como entre los wixáritari (huicholes) del estado de Jalisco, donde en varias de ellas, una mayoría de población indígena segregada social y geográficamente se encuentra subordinada a esta suerte de dominación mestiza también en el plano político.

Así, en los autogobiernos indígenas predominan autonomías de facto con diversas gradaciones en lo que respecta a su relación con el Estado, aunque siempre conflictiva, contradictoria y ambigua, cargando el peso de una perspectiva discriminatoria hacia el mundo indígena y una permanente política de cooptación de los procesos en marcha, o si es posible, de erradicación de los mismos.

Estas autonomías, por ejemplo entre los mayas zapatistas, se desarrollan en el contexto de una estrategia de contrainsurgencia o guerra de desgaste por parte del Ejército (el yunque) y la paramilitarización (el martillo) que la caracteriza, teniendo lugar permanentes agresiones de grupos que provenientes de varias organizaciones políticas, se paramilitarizan y violentan a los municipios autónomos con la invasión de las tierras de las ex fincas recuperadas por los indígenas zapatistas en 1994.

Así, todas las autonomías, tanto las amparadas en el artículo 2 constitucional como las de facto, y también las que se desarrollan bajo preceptos constitucionales locales más consistentes, como en Oaxaca, viven una situación de permanente asedio, de confrontación, cuyo origen es el Estado, los grupos oligárquicos locales, las policías y el Ejército, además de las corporaciones del extractivismo capitalista en su frenética búsqueda de recursos y desposesión territorial.

Las autonomías están cercadas por los poderes fácticos protegidos por la mano dura del Estado de formas diferentes. En la última década, hay que añadir también el poder represivo que ejerce el Estado a través del narcotráfico, y en general, del crimen organizado, que representa un sector más de la economía capitalista, y también, junto con la guerra contra el narcotráfico, conforman las múltiples facetas de la estrategia del Estado (y sus mentores estadunidenses) para golpear al mundo indígena y campesino, y al conjunto de las oposiciones regionales y nacionales. La masacre de Iguala y la desaparición forzada de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa constituye la macabra culminación de esta estrategia de un Estado criminal.

Como las corporaciones capitalistas madereras, mineras, turísticas, etcétera, que buscan apoderarse de los recursos de los pueblos indígenas, lo que está en el centro del problema del narcotráfico es el esfuerzo por despojarlos de su territorialidad, fundamento material de su reproducción y espacio estratégico de sus luchas; su finalidad es expropiar a los indígenas de sus tierras-recursos-fuerza-de-trabajo, y las fuerzas armadas y policiacas son cómplices de esta sustracción a partir de sus acciones represivas y contrainsurgentes realizadas con el apoyo de los grupos paramilitares que operan como el brazo clandestino de la guerra sucia. La militarización para supuestamente combatir al crimen no trae la disminución de las actividades delictivas, como lo prueban las extensas zonas de la República Mexicana bajo virtual ocupación castrense.

La delincuencia organizada no es más que la cara clandestina del sistema capitalista neoliberal, con su violencia inherente desbocada, sicópata y sin mediación social y política que la controle. Es altamente rentable económicamente, además, a partir del hecho de que Estados Unidos es el principal proveedor de armas de los grupos del narco. The Independent daba a conocer ya desde 2004 que el tráfico de drogas es la tercera mercancía mundial en generación de efectivo, tras el petróleo y el tráfico de armas (29 de febrero).


La única posibilidad de una defensa efectiva frente a este fenómeno en el mundo indígena –como muestran las juntas de buen gobierno zapatistas; Cherán, en Michoacán; la Policía Comunitaria de Guerrero, o los nasa en el Cauca de la geografía colombiana– es el fortalecimiento de las autonomías, a partir de las cuales se ha logrado controlar –no sin dificultades– la presencia del crimen organizado en los territorios indígenas.

Transgénicos: Lo que necesita saber para defenderse de ellos


Olga Larrazabal S.

La alimentación y su evolución

Necesitamos comer todos los días, y necesitamos saber lo que comemos para mantenernos sanos. El tema de los transgénicos, es un tema de biología genética con un componente económico muy fuerte lo que lo hace muy discutido por diversos estamentos de la sociedad que tienen intereses opuestos.

Como es un tema de biología, los escritos científicos están expresados en un idioma científico, y la finalidad de este texto es expresar lo posible en un lenguaje cotidiano.

La idea es que las personas juzguen por sí mismas, con un conocimiento más claro, qué posición van a tomar sobre el tema, ya que no tomar una posición, es permitir que los grandes intereses económicos se impongan definitivamente por sobre los intereses básicos de la mayoría.

Veamos entonces las principales aristas del tema:

1. Qué come el ser humano.

El ser humano está actualmente clasificado como un omnívoro. Esto significa que come y se relaciona estrechamente con elementos pertenecientes a todos los reinos de la naturaleza: Los cinco reinos biológicos (animales, vegetales, bacteria, algas y hongos) y el reino mineral.

Millones de años atrás, el ser humano vivía en árboles y consumía al igual que los grandes simios, hojas y ramas, para lo cual estaba adaptado su sistema digestivo y la flora bacteriana residente en este sistema. Al bajar de los árboles y comenzar a ingerir hierbas y raíces y cazar animales vivos, tuvo que adaptar su sistema digestivo, y la flora bacteriana la cual vive en nuestro sistema digestivo, a esta nueva alimentación.

Los que no pudieron adaptarse a esta nueva alimentación, seguramente murieron. Y durante los millones de años que el ser humano (sh) fue desarrollándose como familia Homo Sapiens, también fue diferenciando lo comestible de lo no comestible por ser esto último indigerible o tóxico a su sistema.

La mayor parte de las calorías de su alimentación provenía de la ingestión de otros animales, pero también comía semillas y tubérculos que recolectaba, y restos de animales dejados por cazadores de mayor envergadura. De modo que el sh se transforma en carroñero, cazador y recolector y la cacería lo llevó a colonizar el mundo entero.

Hace doce mil años aproximadamente, el sh comienza a cultivar sistemáticamente especies vegetales y domesticar animales los cuales sabe por experiencia que puede comer sin intoxicarse; forma así rebaños de bovinos y caprinos y cría cerca de él a gallinas y cerdos, estos últimos con reparos por ser transmisores de algunos parásitos intestinales. En esta domesticación debemos incluir la leche de estos rebaños y sus derivados y los huevos. Además comenzó a tener un hábitat más fijo. Esta etapa de denomina la Revolución del Neolítico

Dentro del nuevo cultivo de los vegetales encontramos el trigo, el centeno, la cebada, el mijo, el maíz en América y también la quinoa, la papa, y otros. Estos cereales aportaron gran parte de las calorías necesarias para vivir, lo que antes se obtenía de la caza. Pero no todas las personas las toleraron, y muchos deben haber muerto o enfermado de diarreas por intolerancia a los nuevos alimentos ricos en hidratos de carbono.

La tolerancia a la lactosa la solucionaron algunos pueblos al usar una levadura que se alimentaba de ella dejando un residuo digerible. Algunos europeos desarrollaron esta habilidad dentro del propio cuerpo, seguramente como producto de un cambio en su flora bacteriana.

“Pero hay un detalle, y es que a pesar de que parte de la población heredó cierta intolerancia a alguno de los alimentos mencionados, todos ellos comparten con los seres humanos, la misma secuencia de ADN.”
“El tomate, el choclo, la rata y el león comparten con nosotros porcentajes muy elevados del ADN, entonces resuenan en la misma frecuencia, y se reconocen entre sí, teniendo un lenguaje biológico común. Eso significa que se pueden alimentar unos de otros sin intoxicarse gravemente.”

Y cuando no se reconocen, se usan organismos microcelulares que nos ayudan a digerir, pudiendo descomponer lo comido en sus lo elementos básicos, que son los mismos en los humanos y en el resto de la vida en la tierra. Y lo que no podemos digerir ni asimilar, lo llamamos toxina, y nos enferma.

Así los aminoácidos básicos que forman las proteínas son los mismos para todos los seres vivientes en la tierra, también las cadenas básicas que forman las grasas y aceites, y los azúcares que forman los almidones en las plantas.

Además compartimos con las plantas muchas funciones y nuestras hormonas y enzimas son muy parecidos a los de ellas y por eso podemos comerlas.

2. Traspaso del material genético entre individuos.

La vida tiende a conservarse adaptándose a todas las eventualidades. Los individuos tienen un lapso de vida pero legan sus genes a la generación siguiente. Existen muchas formas de reproducción, siendo la sexual una de ellas. Y esta reproducción sexual permite una mayor capacidad de adaptación debido a la variabilidad de las combinaciones genéticas posibles.

Además los animales se adaptan al medio a través del genoma que el organismo posee, que está ubicado en cada célula y que funciona como un todo organizado, que es sensible al medio, silenciando o gatillando ciertas funciones.

También existe traspaso de material genético del medio (otros animales y plantas) a los individuos a través de la alimentación. Así ciertas propiedades de resistencia a los antibióticos pueden ser traspasadas por la comida a nuestra flora bacteriana.

Y debemos tener presente que aunque nosotros nos vemos a nosotros mismos como objetos singulares dentro de un medio, nos olvidamos que somos energía con forma de materia que nadamos en un mar de energía donde todos es intercambiable y fluye. Además nos olvidamos que funcionamos con una flora bacteriana interna que regula muchas de nuestras funciones y que también puede enfermar o intoxicarse y que es parte de nuestro organismo.

Los vegetales son más impersonales en su reproducción. Y mucho de su variación genética se debe al traspaso horizontal entre especies. El polen vuela libremente por muchos kilómetros, lo llevan también las abejas y otros fecundadores y se deposita libremente en cualquier planta. Y esto permite la hibridación de las especies creando nuevos ejemplares con características diferentes.

Obviamente que el principal intercambio se hace entre las especies que tienen más cercanía familiar, porque sus flores tienen órganos sexuales semejantes.

La separación geográfica va dando origen a diferentes familias de plantas, pero actualmente con la globalización, el ser humano se ha convertido en un gran difusor e hibridador de especies vegetales por el mundo.

Siendo la hibridación la fecundación entre dos tipos de organismos de distinta constitución genética, pero lo suficientemente semejantes como para no rechazarse, podemos observar algunos casos en el reino animal tales como el caballo y el asno, que producen la mula, que es estéril, o el perro y el lobo.

En las plantas es frecuente la trasmisión horizontal de características entre la misma especie y con otras especies vegetales. Pero todo queda dentro de su mismo reino, aunque la cooperación entre distintos reinos es de gran importancia.

La industria agroquímica y los transgénicos en la alimentación

Al descubrir la polinización de las plantas, el ser humano comenzó a imitar el proceso natural obteniendo variedades con nuevas características de adaptabilidad a los terrenos y al clima.

Así las plantas actualmente en cultivo, son producto del cruce de distintas variedades de la misma familia, con lo que se obtuvo productos con frutos más grandes o rendidores, o adaptados a la sequía o a la humedad.

A diferencia de la naturaleza donde todo es variado, el sh comenzó a cultivar las especies separadamente. La heterogeneidad de los campos permitía que los vegetales se defendieran de los depredadores, ya que estos consumían algunas plantas y otras no, porque les eran tóxicas, en cambio los mono cultivos son más susceptibles a las plagas.

Los grandes campos de trigo, por ejemplo, empezaron a ser el blanco de grandes enjambres de insectos que se lo comían todo. También los bosques de una sola especie pueden ser atacados por una plaga que los extingue de un viaje.

Entonces los campesinos se dieron cuenta que algunas plantas poseían en sus hojas pesticidas que las defendían de los insectos, o que existían bacterias en el suelo que eran tóxicas para ciertos insectos.

Esto dio origen a la industria de agro pesticidas, cuando se aisló el principio tóxico, y se lo comenzó a aplicar sobre los campos. Como era un rociamiento tópico, por fuera, se pensaba que al lavar los granos y las hojas, esto no sería tóxico para el ser humano.

Esto ha demostrado ser una verdad a medias, porque si se hacen análisis se descubren restos de pesticidas y herbicidas en las verduras, y en la leche de las vacas que comen pasto, y se ha descubierto que son tóxicos para los humanos.

El desarrollo tecnológico en cuanto a instrumental, microscopio electrónico, espectrofotómetros, etc. permitió el acceso al mundo pequeño e íntimo de la célula donde suceden los eventos genéticos.

Con el crecimiento de la demanda por alimentos, la agricultura se transformó en una ciencia y en un gran negocio para las industrias proveedoras de fertilizantes y pesticidas.

Estas industrias nacidas de la industria química, comenzaron a hacer experimentos biológicos para abrir nuevos campos de negocios, tanto en medicina como en agricultura.
De este modo al localizar el mecanismo de la herencia genética en el ADN de las células animales y vegetales, comenzó el desciframiento de la secuencia genética y de sus propiedades.

“Las grandes empresas de investigación biológica visualizaron que al estar ahí el origen y transmisión de la vida, era una fuente inmensa de poder y de negocios el hecho de patentar estas secuencias que se iban descubriendo. Algunos estados que son sedes de grandes empresas de este tipo, permitieron que sus empresas patentaran estos descubrimientos, a pesar de que el corazón de la vida y sus secretos son patrimonio de la humanidad. Y la intervención en lo íntimo de la célula sin conocer bien el tema, es un peligro que nos afecta a todos.”

Así USA, aprovechando su poder, impone dentro de los tratados de libre comercio, la condición de poder patentar las secuencias genéticas en los países con los cuales se relaciona, obligando a igualar las legislaciones de patentes y sus derivados, a la suya propia. Al patentar las secuencias genéticas, cualquiera en su posesión puede intervenir en ellas, lo que es una imprudencia criminal.

Las transnacionales bioquímicas cuentan entonces con el poder de USA para hacer sus experimentos biológicos y el poder de sus tratados para introducir sus mercaderías.

En forma paralela, se idearon métodos para introducir en las plantas características especiales, atadas a sus productos químicos y pesticidas, alterando las secuencias genéticas de los organismos con funciones que no estaban expresadas en el código genético de estos organismos y que procedían de otras especies tanto vegetales como animales.

Organismo genéticamente modificado (OGM) se llama cualquier organismo cuyas secuencias genéticas se hayan intervenido en el laboratorio agregando o quitando propiedades. Por ejemplo un tomate al que se le introdujo una modificación a un enzima de tal modo que luzca rojo, aún cuando no esté maduro.

Aquí enfrentamos un problema de graduación de la modificación. Porque una cosa es suprimir la producción de una enzima que acelera la pudrición, p. ej, propiedad que está dentro de la secuencia genética de la planta y puede o no manifestarse, y otra es introducir un gen de otro tipo de planta o de un animal, haciendo que produzca una toxina o que los frutos sean luminosos. Esto último es una transgenia.

Transgénico sería entonces un OGM al cual se le introducen genes de especies y/o reinos diferentes para agregarle una propiedad que esa planta o especie no tenía anteriormente. Ejemplo: Un maíz que produzca un pesticida por sus hojas que mate a los insectos masticadores, un pez que sea luminoso de noche.

Evento: Se llaman eventos las modificaciones genéticas que dan origen a la adquisición de una nueva propiedad en un organismo. Así un transgénico puede tener varios eventos por ejemplo, producir toxinas, ser resistente a antibióticos, ser resistente a herbicidas, ser estéril. Serían cuatro eventos diferentes.

Los ”eventos” de laboratorio crean secuencias genéticas que no existen en la naturaleza y que por lo tanto no se “comunican” bien con sus pares naturales, y no son reconocidas por los organismos que las ingieren. Esta perturbación afecta a los organismos en formas que recién se están estudiando.

Impacto de los OGM especialmente de los transgénicos en los seres humanos

Según datos de Corporate Watch, sólo 5 empresas monopolizan la venta de semillas transgénicas. Se trata de las 5 mayores agroquímicas del mundo: Syngenta, Bayer CropScience, Monsanto, Dupont (al que pertenece Pioneer Hi-Breed) y Dow.

La Monsanto ha trabajado este tema como un negocio completo. Vende la semilla transgénica resistente a ciertos pesticidas y herbicidas junto con los pesticidas y herbicidas. Así estos matan los insectos y otras plantas, pero esta planta es resistente. Ellos entregan informes de que los productos son inocuos para la salud humana, dan asistencia técnica y hacen contratos con los agricultores por el paquete completo.

“La parte oscura del negocio es que ellos no han podido demostrar que sus productos NO son tóxicos, y han alterado el equilibrio en la agricultura de los países.”
“Muchos laboratorios independientes, es decir que no están financiados por ellos, han hecho pruebas por tiempos más prolongados que los usados por la Monsanto, detectando la alta toxicidad de sus creaciones. Toxicidad que proviene tanto de las propiedades que se le añaden a las plantas transgénicas, como de la forma de cultivarlas atadas a cantidades excesivas de pesticidas.”

Una de las propiedades es la de producir semillas que son estériles, por lo que los agricultores deben abandonar su práctica ancestral de guardar semillas de un año para otro, y están atados para siempre con la compra de semillas para cada cosecha y con la compra del pesticida.

Este sistema de cultivos en que se fumigan campos con avión, son monocultivos en gran escala, que invaden con su polen transgénico y a veces esterilizante las propiedades vecinas y ponen en jaque las semillas tradicionales. Además suelen polinizar plantas nativas afines, haciéndolas resistentes al herbicida.

Y si Monsanto pilla a algún agricultor contaminado con su polen transgénico, se da el lujo de demandar al campesino, por haber sido polinizado con sus productos. Suena monstruoso, pero es así, y hay ejemplos en Canadá y USA.

Poco a poco las malezas se van haciendo resistentes al herbicida favorito, el glifosato, y los campesinos necesitan cada vez mayor cantidad para librarse de ellas o necesitan cambiar de herbicida, perdiendo la gran ventaja de la planta, que era la de ser resistente a un herbicida específico.

Esto trae un desequilibrio ecológico ya que hasta las bacterias que viven en la tierra y los insectos que polinizan tales como las abejas, están desapareciendo haciendo un daño enorme a toda la agricultura.

Daño en humanos: La Monsanto asegura que sus productos son inocuos para el ser humano, usando el método de equivalencia substancial válido en algunos países.

La “equivalencia substancial” consiste en “comparar el producto transgénico con su homólogo natural usando un número limitado de características y si se las encuentra similares, no hay razón para someter el producto a pruebas más minuciosas.”

Esta premisa no tiene fundamento en la ciencia. No toma en cuenta la posibilidad de que en cada caso individual, la inserción de genes en el ADN puede causar alteraciones metabólicas, o la generación impredecible de sustancias potencialmente tóxicas. Esto se fundamenta en razones moléculo-biológicas y además ha sido demostrado en casos experimentales. Sustancias tóxicas de reacción muy lenta pueden ser muy difíciles de detectar. Por este motivo hay un riesgo considerable de que no serían detectados si se aplican las pruebas superficiales usadas para establecer la “equivalencia substancial”. (Millstone E, Brunner E and Mayer S, “Beyond Substantial Equivalence”, Nature 401: 525-526, 7 Oct 1999.)

Y esto es lo que ha sucedido. Pruebas por tiempo más corto del necesario, desarrollo de las llamadas “enfermedades modernas” por acumulación de pesticidas y herbicidas en los organismo humanos, son algunas de las consecuencias visibles del uso de transgénicos para alimentación humana y animal. Últimamente han aparecido más estudios confirmando la toxicidad del Bt y del glifosato en seres humanos.

Transgénicos Bt

Son aquellos sometidos a un evento transgenizador destinado a producir las toxinas Bt en su organismo, hojas y raíces, que son pesticidas naturales producidos por el Bacillus thuringiensis.

Hasta hace poco tiempo se pensaba que las toxinas Bt eran dañinas solamente para los insectos. Las investigaciones recientes muestran que son hemotóxicas aún en pequeñas dosis. La hemotoxinas destruyen los glóbulos rojos, perturban la coagulación y causan degeneración orgánica y daño en los tejidos (1). En países con gran producción de transgénicos como Canadá, se ha encontrado esta toxina en la sangre de un 90% de la muestra que fue sometida a test y en un 80% de infantes recién nacidos, en el cordón umbilical (2).

El glifosato

“El ingrediente activo del Roundup, llamado glifosato, es el herbicida más popular usado en todo el mundo. La industria afirma que es mínimamente tóxico para los humanos, pero aquí nosotros argumentamos lo contrario. Se han encontrado residuos en los alimentos más masivos de la dieta de occidente, formada principalmente de azúcar, maíz, soya y trigo.

El efecto inhibidor del glifosato sobre las enzimas Citocromo P450 (CYP), es el componente no tomado en cuenta respecto a su toxicidad para los mamíferos. Las enzimas CYP juegan un papel crucial en biología, uno de los cuales es detoxificar xenobióticos, (compuestos de estructura química muy atípica en la naturaleza debido a que son sintetizados en laboratorios. N del T).

Así el glifosato acentúa los efectos dañinos de otros residuos químicos tóxicos relacionados con los alimentos y de toxinas ambientales. El impacto negativo sobre el cuerpo es insidioso y se manifiesta lentamente en el tiempo, como daños de origen inflamatorio sobre los sistemas celulares a través de todo el cuerpo” (3).

Se podría concluir que si una planta que contiene el evento Bt es cultivada en un mar de glifosato, el efecto puede potenciarse ya que el Bt desactiva los mecanismos que tiene el cuerpo de detoxificar y el glifosato es una toxina.

Estas otras toxinas a las cuales el Bt acentúa su efecto dañino, provienen de las carnes de animales alimentados con transgénicos o vegetales corrientes que han sido rociados con glifosato como herbicida.

Y se ha comprobado que la suma de “eventos” ingeridos por los animales como los cerdos, que tienen un metabolismo parecido al de los humanos, al mezclar soja transgénica con maíz transgénico y restos de proteínas transgénicas en su alimentación, produce una inflamación en todo el sistema gastrointestinal (4).

La medicina biológica nos habla de la entropía semiótica del microbioma, refiriéndose a la desorganización por efectos del glifosato, en las señales biológicas propias de los organismos, específicamente la flora del tracto intestinal, que modula varios sistemas del ser humano, incluyendo el sistema inmune, y la obesidad de las personas.

Los zoólogos nos hablen de la muerte de las abejas, las grandes polinizadoras de las cosechas, debido a que estos pesticidas producen interferencia en sus sistemas de comunicación y de orientación. Esto revela que algunos pesticidas atacan al sistema íntimo de comunicación biológica desarrollado por los sistemas vivientes durante millones de años, tema que no estaba previsto por los investigadores y que es una tragedia de proporciones para la agricultura.

Pero ahora, que los estados están accediendo a la presión de las grandes transnacionales, y permiten patentar el genoma de las plantas, animales, e incluso el del ser humano convirtiendo la vida en un super negocio ¿quién se atreverá a detenerlo?

Aparentemente la Monsanto ha abandonado Europa, siendo el último Dinamarca hace unos pocos días. En América Latina existen varios países que han legislado sobre el tema, y Venezuela está diseñando una nueva legislación para controlar los transgénicos.


Notas: