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El franco CFA, una moneda colonial, servil y depredadora...


www.rebelion.org / 200818

Por primera vez desde las independencias, varias manifestaciones públicas en diferentes países de África (Dakar, Cotonou, Libreville, Bamako, etc) y en la región parisina, han exigido la desaparición del franco CFA, una moneda que el colonialismo francés impuso a catorce países en el momento de las independencias. Estas manifestaciones impulsadas por movimientos juveniles marcan la entrada en escena de una nueva generación militante africana. No es casual que el franco CFA se haya elegido como objetivo en el arsenal de sometimiento a la dependencia que impone el colonizador en la década de 1960.

En efecto, todas las demás zonas monetarias coloniales llegaron a su fin con la disolución de la última, la zona libra esterlina, en 1979 (1). Esta moneda, que el Estado francés presentaba como un símbolo de la cooperación, muestra cada vez más lo que es: un símbolo provocador de una dependencia colonial que además del franco CFA posee otras herramientas: la deuda, el Acuerdo de Asociación Económica (AAE), los acuerdos de defensa, la francofonía. “Mientras que las demás monedas africanas simbolizan por medio de su nombre la ruptura con la colonización y la independencia adquirida a principios de la década de 1960 (naira en Nigeria, cedi en Ghana, dinar en el Norte de África), la moneda que circula de Dakar a Yaundé pasando por Abidjan, Lomé, Bamako y Malabo sigue haciendo referencia al colonizador” (2), resume el jurista Yann Bedzigui.

Génesis de una moneda colonial
La zona franco (3) se crea oficialmente en 1939 en el periodo de la guerra mundial para “constituir un «tesoro de guerra» y anticiparse a la inestabilidad debida a cualquier situación conflictiva mundial” (4).

Antes de ello en las colonias francesas se concedía a bancos privados un “privilegio de excepción” que les permitía emitir francos con la misma paridad que el franco metropolitano. La preocupación principal en los albores de la guerra mundial es evitar la fuga de capitales lo que, según explica un documento del Banco de Francia, lleva a “un control estricto de los cambios y entonces se impone la incovertibilidad del franco fuera de un espacio geográfico que incluye la Francia metropolitana, sus departamentos de ultramar y sus colonias africanas y asiáticas” (5).

Los alemanes imponen durante la ocupación una moneda específica que funciona en muchos aspectos según unos principios similares a los que presidirán el establecimiento del franco CFA en 1945: una moneda local dependiente del Deutschemark, un tipo de cambio entre ambas monedas que se fija en Berlín, el drenaje de recursos a beneficio de la potencia ocupante, un control estatuario del Banco Central por medio de un comisario alemán, etc (6).

“La manera como se transformó la moneda durante la Segunda Guerra Mundial en Francia es ejemplo de una subordinación de lo monetario a la político. […] el poder adquisitivo del ocupante se había duplicado artificialmente y le permitía adquirir riquezas a menor coste. Esto formaba parte de la política de drenaje de los recursos franceses a beneficio del Reich” (7), resume el economista Jérôme Blancs.

Así, al acabar la Segunda Guerra Mundial se crea el franco CFA (franco de las Colonias Francesas de África del Oeste y de África Central) y el franco CFP (franco de las Colonias Francesas del Pacífico). Del mismo modo que en mayo de 1940 los nazis fijan arbitrariamente el valor del marco en 20 francos franceses, el decreto del 25 de diciembre de 1945 referente a la creación del franco CFA y del franco CFP fija el valor del primero en 1.7 francos metropolitanos y el del segundo en 2.4 francos (8). Efectivamente, se trata de una moneda de ocupación. Esta similitud lleva al economista marfileño Nicolas Agbohou a hablar de “nazismo monetario” en su libro Le Franc CFA et l’Euro Contre l’Afrique (9) que desempeñó un papel importante en la toma de conciencia que lleva a las movilizaciones contemporáneas contra el franco CFA.
El temor a que se radicalicen las luchas de liberación nacional en la década de 1960 lleva al general de Gaulle a emprender una descolonización que no lleva a verdaderas independencias. Para ello era necesario encorsetar a los nuevos Estados en unas relaciones de cooperación que desembocan sistemáticamente en la dependencia económica respecto a París. El vínculo colonial se convertía en un vínculo neocolonial. En este contexto se mantienen la zona franco y el franco CFA con un simple revoque de fachada para tener en cuenta las independencias: el franco de las colonias francesas de África se convierte en el franco de la comunidad financiera africana para África del oeste y franco de cooperación financiera en África Central. Tanto antes de las independencias como después, la zona franco se rige por las mismas cinco reglas imperativas que otorgan a París el control de las políticas económicas de los países de la zona franco.

La primera regla es la de “la centralización de las reservas de divisas” por parte del Banco de Francia, es decir, la obligación de depositar en el Banco de Francia una parte importante de las reservas en divisas de los países de la zona franco (un 65 % hasta 2005 y un 50 % desde entonces). Estas reservas ya no están a la libre disposición de Estados que, sin embargo, son soberanos oficialmente. Estos depósitos se invierten a beneficio de la economía francesa y producen intereses. Así, el control de la mitad de los ingresos de los países africanos se pone al servicio de la economía francesa. El economista congoleño Stéphan Konda Mambou (10) calculó que en 2014 las sumas sustraídas así a los países de la zona franco ascendían a 8 billones de francos CFA, esto es, 12.000 millones de euros.

La segunda regla es la de la paridad fija entre el franco CFA y el franco, y más tarde con el euro una vez que este se estableció. El valor del franco CFA respecto a las demás monedas (dólar, yen, etc.) varía según unos porcentajes iguales a los de las variaciones entre el euro y las demás monedas. Cuando, por ejemplo, el euro sube o baja respecto al dólar, el franco CFA hace lo mismo. Se trata de hecho de una verdadera negación de las economías africanas. Los países de la zona franco están privados de la posibilidad de actuar sobre la tasa de cambio de su moneda cuando esta arma, explica el economista Jean-Luc Dubois, es un “instrumento de política económica de una importancia particular puesto que estos países producen y exportan productos de base y tienen que ser competitivos en el mercado internacional” (11). La sujeción a un euro fuerte penaliza las exportaciones a destinos diferentes de la Unión Europea.

La tercera regla es la libre transferibilidad. Por consiguiente, con esta regla no hay ningún límite a las transferencias de dinero a Europa y Francia. Se legaliza el saqueo. Los beneficios obtenidos en la zona se repatrian a Europa con lo que se convierte a África en un financiador de Europa en general y de Francia en particular. La repatriación se convierte en regla y la reinversión en el lugar, en la excepción. Así, el economista senegalés Demba Moussa Dembélé calcula la huida de capitales africanos a Europa en 850.000 millones de dólares entre 1970 y 2008 (12).

La cuarta regla se ofrece como contrapartida positiva de las tres anteriores. Estas tres reglas se plantean como condiciones para “beneficiarse” de esta última: la garantía de convertibilidad ilimitada por parte del Tesoro francés. Si un Estado de la zona franco no puede asegurar el pago en divisas de sus importaciones el Tesoro francés se compromete a suplirlo proporcionando las divisas que faltan. Cualquier persona que posea francos CFA tiene la garantía de poder convertirlos en divisas. El colmo del cinismo es que esta convertibilidad no es válida para los diferentes francos CFA entre ellos, lo que tiene el efecto lógico de disuadir los intercambios interafricanos.
La última regla instaura la dependencia directa por medio de la cogestión de los dos bancos centrales africanos de la zona: el BEAC (Banco de los Estados de África Central) y el BCEAO (Banco Central de los Estados de África del Oeste). En el consejo de administración del BEAC hay cuatro administradores franceses y dos en el del BCEAO. La unanimidad se exige sobre todo para cualquier decisión importante (13). Concretamente se trata de un derecho de veto que impide decisiones contrarias a los intereses franceses. La primera herencia colonial de África es, efectivamente, un neocolonialismo monetario y financiero que el historiador y geógrafo Jean-Suret Canale resume así:

“Después de las independencias, el mantenimiento del franco CFA en las antiguas colonias francesas de África se convirtió en un instrumento del neocolonialismo francés que otorgó a Francia el control de su economía y una posición privilegiada a las empresas francesas. Los Estados africanos no tenían prácticamente ningún derecho de control sobre sus monedas, emitidas por unos institutos de emisión cuya sede no se transfirió de Francia a África hasta 1972. Francia disponía de las divisas obtenidas por la venta de las materias primas africanas […]

La libre convertibilidad permitía a las empresas francesas situar de forma preferente sus mercancías en la zona franco y repatriar libremente beneficios y capitales. […] La mayor parte de los activos exteriores de los Estados africanos se debía invertir en unas “cuentas de operaciones” del Tesoro francés que fueron constantemente beneficiarias hasta finales de la década de 1970. Según afirma Paul Fabra, cronista económico de Le Monde, la «garantía» aportada por Francia al franco CFA solo existía ¡a condición de que no hubiera motivos para actuar!” (14).


Una moneda servil (15): la prueba por parte de quienes lo niegan

Una de las pruebas de que la zona franco es un engranaje esencial del neocolonialismo francés es la reacción de París ante la decisión de algunos Estados africanos de salir de esta zona y acuñar una moneda propia (Togo, Guinea*, Mali, Mauritania, Madagascar). En Guinea, el nuevo Estado independiente promulga el 1 de marzo de 1960 una “reforma del régimen monetario” que se traduce en la creación de una moneda nacional, el franco guineano. El presidente de la República de Guinea, Ahmed Sékou-Touré, argumenta así esta reforma: “A partir de esta reforma es cuando se va a poder producir la liberación económica, obstaculizada hasta entonces por un sistema financiero cuya naturaleza, características y definición seguían siendo las del antiguo régimen, él mismo dependiente del sistema económico del país «metrópoli»” (16).

Desde que Sékou-Touré pronunció un NO rotundo a la Comunidad gaullista en 1958 fue objeto de presiones económicas constantes por parte de la antigua potencia colonial. De Gaulle quiere dar ejemplo en Guinea sancionando a quien había osado decir en respuesta al chantaje al final de “la ayuda” francesa: “Preferimos la pobreza en libertad a la riqueza en la esclavitud. […] No renunciaremos, nunca renunciaremos a nuestro derecho a la independencia” (17). Inmediatamente después de este discurso se retira a los funcionarios y técnicos franceses, y se organiza una verdadera hemorragia financiera. También en respuesta a estas presiones económicas se toma la decisión de acuñar una moneda nacional. El director del Banco Central de Guinea describe así el contexto de esta decisión: “Se trataba de evitar el estrangulamiento de nuestra economía por parte de la potencia que la controlaba hasta entonces. Las arcas habían sido vaciadas de su contenido. Las empresas francesas repatriaban sus inmensos beneficios sin control alguno. Era una hemorragia. Ahora bien, no se puede controlar verdaderamente una economía sin controlar su moneda” (18).

La reacción de París no se hace esperar y adopta la forma de la “Operación Perejil”. Consiste en “introducir en el país una gran cantidad de falsos billetes de banco guineanos con el objetivo de desequilibrar su economía” (19), confiesa uno de los responsables de esta operación, Maurice Robert. La propia operación no es más que uno de los muchos medios para derrocar a Sékou-Touré, prosigue nuestro “espía”:

“Teníamos que desestabilizar a Sékou Touré, hacerle vulnerable, impopular y facilitar la toma de poder por parte de la oposición. […] Una operación de esta envergadura comporta varias fases: recogida y análisis de información, elaboración de un plan de acción a partir de esta información, estudio y establecimiento de los medios logísticos, adopción de medidas para la realización del plan. […] Con la ayuda de exiliados guineanos refugiados en Senegal también organizamos grupos de resistencia armada de oposición en [la región montañosa del interior de Guinea] Fouta-Djalon. Expertos franceses en operaciones clandestinas se encargaron de la dirección. Armamos y adiestramos a estos oponentes guineanos, muchos de los cuales pertenecían al pueblo fulani, para que crearan un clima de inseguridad en Guinea y, si fuera posible, derrocaran a Sékou Touré […]” (20).

Sin duda el objetivo es doblegar a Guinea, pero también advertir y amenazar a los demás países de la zona franco. “Vean lo que ocurrirá si tratan de emanciparse de la zona franco. La opción es sencilla: el franco CFA o la crisis monetaria permanente” (21), traduce el periodista Jean Chatain.

En Guinea fracasó el plan de desestabilización; en Mali, en cambio, un plan idéntico llevó a un golpe de Estado que derroca al presidente Modibo Keita. También en este país la salida de la zona franco se relaciona con el objetivo de “descolonización económica” (22) que fija en septiembre de 1960 el segundo congreso de Union Soudanaise-Rassemblement Démocratique Africain (US–RDA) cuyo líder Modibo Keita es presidente de la República.

Como en Guinea, la reacción es un intento de desestabilización fomentando en esta ocasión manifestaciones públicas ante la Embajada de Francia para exigir la vuelta al franco CFA. Para ello los agentes franceses se apoyan en la inquietud de muchos comerciantes ante una moneda nacional no convertible. El sindicalista y militante del US-RDA Amadou Seydou Traoré recuerda así estos acontecimientos:

“El nacimiento del franco maliense sonó como un gong en la conciencia del neocolonialismo en Mali y en África del Oeste. Era demasiado según la apreciación del colonialismo y de sus agentes comprados. Había que actuar rápido y golpear fuerte: echar abajo el poder popular. Por lo tanto, la caducidad de las tácticas de obstrucción y de las acciones dilatorias hizo que la táctica de violencia brutal se manifestara solo diecinueve días después de la creación de la moneda maliense en forma de complot el 20 de julio de 1962. Pisotearon la bandera nacional, rompieron los billetes y gritaron consignas como «¡Viva Francia!», «¡Abajo el franco maliense!»” (23).

La contramanifestación organizada por US-RDA para apoyar el franco maliense es masiva. Los manifestantes denuncian lo que en adelante se denomina el “Complot del 20 de julio” y el gobierno maliense acusa a la embajada de Francia de tener relación con los manifestantes. La decisión de evacuar las bases militares francesas deteriora aún más las relaciones entre Mali y la antigua potencia colonial. “Hasta 1968 y la caída de Modibo Keita, derrocado por un golpe de Estado militar, las distancias política y económica que adoptaron Mali y Francia siguieron aumentando” (24), resume el historiador Pierre Boilley.

El golpe de Estado del general Moussa Traoré en noviembre de 1968 firma un acercamiento inmediato a París que se concretizará rápidamente en una garantía monetaria del Banco de Francia sobre la base de una serie de condiciones y en particular la privatización de las empresas estatales. Se cumplieron las condiciones, Francia anuló la deuda maliense y Mali retomó el franco CFA como moneda en junio de 1984.

En Togo, el líder de la independencia Sylvanius Olympio, se opone desde la segunda mitad de la década de 1950 a la balcanización del África Occidental Francesa (AOF), que él considera un mantenimiento de la dominación colonial. Al convertirse en presidente de la República anuncia su intención de salir de la zona franco y crear una moneda nacional. Será asesinado en enero de 1963, en vísperas de esta salida anunciada. Los escritores cameruneses, Arnaud Roméo y Martin Fankoua, describen de la siguiente manera las causas del golpe de Estado y del asesinato:

“La situación financiera del Togo recién independizado era muy inestable, así que para salir de esta situación Olympio decidió sacar a su país, Togo, de la zona monetaria franco CFA y crear su propia moneda. El 13 de enero de 1963, tres días después de que Olympio empezara a imprimir la moneda propia de su país, una banda de soldados analfabetos apoyados por Francia, asesina al primer presidente electo del África recién independiente. […] El sueño de Olympio era construir un país independiente y autónomo. A Francia nunca le gustó la idea y lo asesinó” (25).

Terminemos con los casos malgache y mauritano, que a pesar de las presiones acabaron saliendo de la zona franco. En el caso de Mauritania, que sale de la zona monetaria en 1973, la proximidad con los Estados del Magreb hace más difíciles las presiones directas. “En cambio para Mauritania, mejor dotada de recursos naturales, [la salida de la zona franco] fue una opción política explícita a favor de una independencia monetaria total y que corresponde a un acercamiento político a los Estados del Magreb” (26), señalan los economistas Patrick y Sylviane Guillaumont.

Por lo que se refiere a Madagascar, la salida del franco CFA se lleva a cabo al final de una década de contestación social que combina revueltas e insurrecciones campesinas (27) en el sur del país a partir de 1967, un movimiento cultural y político de los jóvenes descendientes de esclavos de los barrios populares opuestos a la dominación cultural francesa (“los zwam”) (28) y continuas huelgas obreras y estudiantiles. Con el paso del tiempo y con la represión, este movimiento se irá radicalizando y culmina en la caída de la primera República en 1972. Estas luchas tienen en común una denuncia del neocolonialismo francés y un llamamiento a una verdadera independencia. Tanto la salida del franco CFA como el desmantelamiento de la base militar de Ivato, son reivindicaciones que arraigaron durante esta década de lucha. La relación de fuerzas es tal que en ese momento resulta impensable una injerencia francesa.

Era necesario recordar estos hechos para darse cuenta de la importancia que tiene el franco CFA para el neocolonialismo francés. Siempre que las presiones, las injerencias y las desestabilizaciones fueron posibles, se llevaron a cabo para llamar al orden a los recalcitrantes. Las únicas salidas aceptadas fueron las impuestas por la relación de fuerzas. A la luz de estos hechos es como hay que juzgar la credibilidad de las palabras pronunciadas por Macron en la cumbre del G5 Sahel de Bamako en julio de 2017, en la que declaró cínicamente: “Si alguien no está contento en la zona franco, la abandona y crea su propia moneda, como hicieron Mauritania y Madagascar”.

Una moneda depredadora: la prueba por medio de la devaluación de 1994

Hemos destacado antes el carácter consustancialmente depredador de la norma de centralizar una parte importante de las reservas de divisas en el Banco Central francés. En efecto, esta centralización permite al Estado francés invertir estas divisas y obtener intereses. El colmo del cinismo es que una parte de este dinero se puede contabilizar entonces como “ayuda al desarrollo” y otra parte se puede “prestar” con intereses a los Estados africanos. Así es como el economista Nicolas Agbobou presenta este mecanismo y sus efectos:

“Como cualquier agente económico inteligente, Francia invierte naturalmente los inmensos capitales africanos en las entidades financieras que tiene las mejores tasas de remuneración. Lógicamente, se apropia de la diferencia de las tasas de interés. Por ejemplo, garantiza el pago a los africanos de una tasa anual del 2%, mientras que percibe una remuneración del 4.5%. La diferencia neta de las tasas de interés que recupera es del 2.5%. Suponiendo que el capital africano invertido ascienda a 100 billones de francos CFA, Francia percibe una cantidad neta de 250.000 millones de francos CFA de intereses anuales. […] De estos [los recursos así obtenidos], Francia destina una parte pequeña (por ejemplo, 10.000 millones de francos) a prestarlos a los países de la zona franco con unas tasas de interés bajas que oscilan entre el 3 y el 10% al año, ¡y lo pregona a los cuatro vientos para mostrar al mundo entero su generosidad con esta África a la que pretende ayudar así! Es lo que se denomina ayuda financiera de Francia a sus antiguas colonias” (29).
El carácter depredador del franco CFA se acentúa aún más con las mutaciones de la situación mundial a partir de finales de la década de 1970. En efecto, esta década es la del fomento del endeudamiento de los países africanos y después de la imposición de los Planes de Ajuste Estructural (PAE) (30) del Fondo Monetario Internacional:

“En el lapso de diez años, el endeudamiento de los Estados africanos se ha decuplicado. Bajo el efecto de una degradación muy palpable de los términos de intercambio (31) sus reservas de divisas se desmoronaron. Su déficit comercial global, que en 1973 no superaba los 1.800 millones de dólares, superó la barrera de los 11.000 millones desde la década de 1980. Las operaciones de reescalonamiento de la deuda se multiplicaron (11 entre 1979 y 1981) mientras que las intervenciones del FMI pasaron de dos en 1978 a 21 en 1982” (32).

Esta política de fomento de la deuda y después de poner bajo el control del FMI, corresponde a una ofensiva cada vez mayor de Estados Unidos (que tiene un lugar preponderante en el seno del FMI y del Banco Mundial) en África, en el marco de una competencia económica con Europa que no hará más que aumentar.

Ya en 1984 el investigador de ciencias políticas Zaki Laïdi destaca al respecto que, “en las zonas regionales en las que se había establecido la preeminencia de la presencia francesa, el Banco Mundial logró destronar a Francia en la financiación de las ayudas a la inversión y de los préstamos no destinados a proyectos” (33). Una década después, tanto el FMI como Estados Unidos utilizarán el chantaje de parar los préstamos para imponer una devaluación del 50 % del franco CFA.

El final de la “Guerra Fría” no hace más que acentuar esta ofensiva estadounidense en África. La desaparición de la URSS y de los equilibrios surgidos tras la Segunda Guerra Mundial, refuerzan la competencia por los bienes raros que son las energías y las materias primas estratégicas. A partir de ahora, ningún “enemigo común” frenará la competencia feroz entre los tiburones. Ron Brown, Secretario de Comercio de Bill Clinton, resume explícitamente la nueva estrategia estadounidense en mayo de 1995: “Los estadounidenses”, precisa durante la Cumbre Afroestadounidense de Dakar, “van a plantar cara a los socios tradicionales de África, empezando por Francia. Ya no dejaremos África a los europeos” (34).

En el marco de este aumento de la competencia entre Europa (y más particularmente Francia) y Estados Unidos se inscribe la ampliación de la zona franco a países que no pertenecen al antiguo imperio colonial francés: Guinea Ecuatorial en 1985 y Guinea Bissau en 1997. Las presiones de Estados Unidos, el Banco Mundial y el FMI para obtener la devaluación del franco CFA también se inscriben en este contexto.

“El FMI y el gobierno estadounidense consideraron que la sobrevaloración del franco CFA constituía un freno para la competitividad y el crecimiento de los países miembros de la zona franco y que, en consecuencia, su reactivación económica pasaba necesariamente por la devaluación” (35), explican los economistas Alain Delage y Alain Massiera. Los mismos actores destacan que la devaluación facilita la exportación de estos países (a precios más bajos, por supuesto), pero no dicen nada del aumento del coste de las importaciones de los bienes de capital y de los productos manufacturados que inevitablemente provoca. Lo que se oculta tras estos argumentos de venta es, por supuesto, el acceso de las multinacionales estadounidenses a estos mercados africanos. Como de costumbre, el compromiso al que se llegue será a costa de los países africanos.

A cambio de mantener sus dominios e intereses africanos, y su función de “gendarme de África”, París acepta devaluar un 50% el franco CFA en 1994: “Un reajuste del papel de la Francia oficial en África en el más amplio marco de los dispositivos elaborados por las instituciones financieras mundiales” (36), considera el historiador Françis Arzalier.

Los dos ladrones se han puesto de acuerdo para matar de hambre a los pueblos de los países de la zona franco. Una simple mirada a las consecuencias basta para medir la magnitud de éstas en términos de enriquecimiento del tesoro francés y de pauperización de los pueblos de la zona franco: “Un tesoro público francés [que] se llena con los activos exteriores netos de los africanos cuya situación social no deja de degradarse al transferir a París y almacenar ahí los frutos de sus enormes sacrificios consentidos, ya que se respetan estrictamente unos acuerdos monetarios que les perjudican estructuralmente” (37), resume el economista Nicolas Agbohou.

Las consecuencias para los pueblos son inmediatas y catastróficas: “Lo que se abate sobre las condiciones de vida de los pueblos concernidos es un tornado monetario. ¡Al año siguiente los precios de los medicamentos se habrán multiplicado por dos! En muchos países concernidos, la esperanza de vida irá disminuyendo a lo largo de los años siguientes. En el ámbito alimentario el choque también es brutal” (38), comenta el periodista Jean Chatain. Por ejemplo, el precio del arroz (que es un elemento clave de la alimentación popular) subió un 69% en el caso del arroz local y un 42% en el del arroz importado de Senegal, y un 47% y un 54% en Mali (39).

Con la creación del euro en enero de 1999, el franco CFA queda sujeto al euro, es decir, en adelante su valor depende del valor del euro. Esta sujeción a una moneda fuerte tiene importantes consecuencias que Zéphirin Diabré, exministro de Economía y Finanzas de Burkina Faso, resume así:

“El franco CFA está vinculado al euro por medio de una paridad fija. Ahora bien, el euro es una moneda fuerte que se refuerza cada día frente a otras monedas, sobre todo respecto al dólar. Cada vez que el euro se aprecia, el franco CFA hace lo mismo automáticamente, lo que tiene varias consecuencias nefastas: los costes de producción locales se vuelven menos competitivos que los de los países que están fuera de la zona euro y las exportaciones, que se formulan en dólares, se desmoronan, como se ve con el algodón” (40).

La sobrevaloración estructural del franco CFA por medio de esta paridad fija con el euro no es anodina. Así, entre 2000 y 2010 el dólar perdió un 43% de su valor frente al euro. La paridad fija en el marco de una política del euro fuerte se justifica oficialmente como un medio de preservar la estabilidad de la moneda. En realidad, es un medio para hacer a las economías africanas dependientes de la Unión Europea. Las empresas europeas, particularmente las francesas, se benefician de este mecanismo y dominan el conjunto de los sectores económicos. Una política económica basada en los intereses de una potencia exterior: en efecto, estamos todavía ante una lógica colonial de extraversión con la apariencia, además, de países independientes.

Hay que tener en mente este sometimiento a una dependencia estructural para comprender el persistente debilitamiento del tejido social de los países de la zona, el desarrollo desigual entre las regiones de un mismo país, la continua pauperización encubierta por unas tasas de crecimiento que nada dicen de la redistribución de este “crecimiento”, la desesperación de una parte importante de la juventud que le empuja a emigrar a pesar de las condiciones dramáticas que convierten al Mediterráneo en una máquina de matar, etc. La inestabilidad, los conflictos, las ideologías de la desesperación, las guerras, etc., no son sino los resultados lógicos del desarrollo que se ha vuelto imposible, entre otras cosas, por esta moneda colonial, servil y depredadora.

Un rechazo cada vez mayor

El hecho de que unos jefes de Estado africanos (como Allassane Ouattara de Costa de Marfil, Macky Sall de Senegal o Patric Talon de Benín) se comprometan personalmente en la defensa de la moneda colonial es indicativo del aumento del rechazo del franco CFA. En efecto, durante décadas estas tomas de postura eran inútiles ya que esta moneda parecía indiscutible dada la relación de fuerzas ideológicas en África. Otros jefes de Estado se ven obligados a hacerse eco (aunque sea lejano y eufemístico) de esta toma de conciencia cada vez mayor. Es lo que ocurrió el 11 de agosto de 2015 con el presidente de Chad, Idriss Deby, que declara:

“Hoy en día existe el franco CFA que está garantizado por el tesoro francés. Pero esta moneda es africana. Es nuestra moneda. Ahora es necesario que en la práctica esta moneda sea la nuestra para que, llegado el momento, podamos hacer de ella una moneda convertible y una moneda que permita desarrollarse a todos estos países que todavía utilizan el franco CFA. […] África, la subregión, también los países francófonos, lo que yo denomino cooperación monetaria con Francia, hay cláusulas que están anticuadas. Habrá que revisar estas cláusulas en interés de África y también en interés de Francia. Estas cláusulas lastran la economía de África, estas cláusulas no permitirán desarrollarse con esa moneda” (41).

Significativamente, esta declaración se hace durante la celebración del 55 aniversario de la independencia de Chad. El presidente de Burkina Fasso, Roch Marc Christian Kaboré, va en el mismo sentido al declarar en la 52 Cumbre de la CEDEAO (Comunidad Económica de Estados de África Occidental) en diciembre de 2017 que “siempre se ha mantenido la opción de que 2020 sea la fecha de la creación de la moneda de la CEDEAO” (42). Aunque estas tomas de postura de jefes de Estado siguen siendo minoritarias, se inscriben en un contexto de denuncia más amplio en el que exministros, exresponsables de la CEDEAO y profesores universitarios se expresan cada vez con más frecuencia para exigir o bien la salida del franco CFA y la creación de una moneda africana o bien una reforma de la zona franco.

Por poner solo un ejemplo, tomemos el de guineano Carlos Lopes, secretario ejecutivo de la Comisión Económica de la ONU para África, que declara en 2016: “El franco CFA es un mecanismo anticuado que habría que revisar. Ningún país del mundo puede tener una política monetaria inmutable desde hace treinta años. Eso existe en la zona franco. Algo falla” (43).

Esta relativa y todavía modesta liberación de la opinión de los responsables políticos y económicos no es sino un reflejo de las manifestaciones públicas militantes producidas recientemente en varios países de la zona franco. El debate se plantea en la calle de una manera mucho más radical por parte de una nueva generación militante: la de la devaluación. Testimonio de ello es el nombre elegido en Senegal por el colectivo que se hace cargo de la lucha contra el franco CFA: “France, dégade” [Francia, lárgate]. Uno de sus líderes, el joven Guy Marius Sagna, declara así de forma mucho menos timorata y eufemística que las declaraciones de los responsables antes citados:

“Hoy hemos convocado una concentración esencialmente para reafirmar nuestra oposición al franco CFA porque consideramos que es una moneda neocolonial que frena el desarrollo. A partir de hoy debemos ir más allá de la denuncia del franco CFA y exigir nuestra salida. Precisamente pensamos que para romper hoy el vínculo neocolonial del franco CFA habría que exigir la salida de Francia de nuestros bancos centrales. Francia debe salir, es lo que hemos llamado el Frexit, es decir el «France exit», que Francia se largue de nuestros consejos de administración en los que tiene derecho a veto” (44).

Esta toma de conciencia tiene ya una primera traducción cultural en de la constitución de un colectivo de diez artistas de siete países de África Occidental contra el franco CFA. Su primer single titulado “Sept minutes contre le CFA” [Siete minutos contra el franco CFA] menciona así esta cuestión: “El franco CFA debe morir”, “la moneda del mono” y “pasar a otra cosa”. Esta nueva generación militante redescubre (experiencia concreta de las consecuencias destructivas del franco CFA además) los caminos de quienes denunciaron esta moneda colonial asesinados o derrocados, como Olympio, Sékou Touré, Modibo Keita, Sankara, etc. Herencias y experiencias se unen para dibujar una nueva era antiimperialista en África.

Notas:
(1) Las demás zonas se disolvieron en las fechas siguientes: zona franco belga en 1960, zona pesetas en 1969 y zona escudo en 1975.
(2) Yann Bedzigui, La zone franc: Un reliquat d’avenir, Annuaire français de relations internationales, volumen XIII, 2012, p. 533.
(3) La expresión “zona franco” solo se hizo oficial en 1953 con la creación de un “Comité monetario de la zona franco”.
(4) Jean-Baptiste N. Wago, Zone franc – outil de développement ou de domination?: Le cas des Etats africains, L’Harmattan, París, 1995, p. 23.
(5) Nota informativa del Banco de Francia, La Zone franc, agosto de 2015, p. 2.
(6) Véase sobre la política monetaria nazi Jérôme Blanc, “Pouvoirs et monnaie durant la seconde guerre mondiale en France: la monnaie subordonnée au politique”, Conférence Internationale sur la «Guerre, la monnaie et la finance», junio de 2008, Nanterre.
(7) Ibid, p. 1 y 10.
(8) Estas paridades se fijaron finalmente en 2 francos “metro” para el CFA en 1848 y en 5.5 francos “metro” para el CFP en 1949. Permanecieron sin cambios hasta la devaluación de 1994. Cf. Jean Suret-Canale, “La dévaluation du francs CFA et ses conséquences”, Aujourd’hui l’Afrique, n° 51, 1994, p. 8.
(9) Nicolas Agbohou, Le Franc CFA et l’Euro contre l’Afrique , Editions Solidarité Mondiale, París, 1999.
(10) Stéphan Konda Mambou, Tant que les Lions n’auront pas leurs propres historiens … Pour une prise de conscience de la jeunesse africaine, Edilivre, Saint-Denis, 2014.
(11) Francis M. Baye y Sunday A. Khan, “Le mésalignement du taux de change réel au Cameroun : 1970-1996”, en Jean-Luc Dubois y Aloysius Ajab Amin (dir.), Croissance et développement au Cameroun: d’une croissance équilibrée à un développement équitable, Bamenda (Camerún), 2009, p. 151.
(12) Demba Moussa Dembélé, “Cinquante ans après les indépendances en Afrique francophone. Le franc CFA en sursis”, Le Monde Diplomatique, julio de 2010, p. 12.
(13) Durante la renegociación de los acuerdos en 1972 para África Central y en 1973 para África del Oeste la regla de la unanimidad para las decisiones importantes se sustituye por la de dos terceras partes para el Banco de los Estados de África Central (BEAC) y seis séptimas partes para el Banco Central de los Estados de África del Oeste (BCEAO). En la práctica se mantiene objetivamente el poder de veto. En el mismo orden de “cambio” los nuevos acuerdos transfieren a África las sedes de ambos bancos centrales africanos.
(14) Jean Suret-Canale, “La dévaluation du francs CFA et ses conséquences”, op. cit., p. 8.
(15) El concepto de servidumbre para hablar del franco CFA se debe al economista Joseph Tchundjang Pouémi, Monnaie, servitude et liberté – La répression monétaire de l’Afrique , Menaibuc, París, 2000.
* Recordemos que se refiere a la República de Guinea, a veces llamada Guinea-Conakri para diferenciarla de otros países africanos como su vecino Guinea-Bisau o Guinea Ecuatorial. (N. de la t.)
(16) Ahmed Sékou-Touré, L’Afrique en marche, Imprimerie nationale Patrice Lumumba, Conakry, 1981, p. 412.
(17) Ahmed Sékou-Touré, discurso de 25 de agosto de 1958 en Conakry, en presencia del general De Gaulle.
(18) Citado en Jacques Arnault, Du colonialisme au socialisme, Éditions sociales, París, 1966, p. 195.
(19) Maurice Robert, «Ministre» de l’Afrique, Entretiens avec André Renault, Seuil, París, 2004, p. 107.
(20) Ibid, de p. 107 a p. 110.
(21) Jean Chatain, “Franc CFA, du «colonial qui dure»”, Aujourd’hui l’Afrique, n° 143, marzo de 2017, p. 22.
(22) Amadou Seydou Traoré, L’expérience malienne d’édification du socialisme (1960-1968), Le temps des Cerises, París, 2010, p. 104.
(23) Ibid, p. 114.
(24) Pierre Boilley, “Un complot français au Sahara? Politiques françaises et représentations maliennes”, en GEMDEV y Université du Mali (coord.), Mali-France. Regards sur une histoire partagée, Karthala, París, 2005, p. 172.
(25) Martin Fankoua y Arnaud Romeo, Vers une nouvelle Afrique ?, tomo 2, Authorhouse, Bloomington, 2014, p. 34.
(26) Patrick y Sylviane Guillaumont, “ L’adaptation des mécanismes monétaires et la liberté de choix des pays africains -Avantages et inconvénients de la zone Franc”, Le Monde Diplomatique, mayo de 1974, p. 17.
(27) Gérard Althabe, “Les manifestations paysannes d’avril 1971”, Revue Française d’Etudes Politiques Africaines, n° 78, 1972, pp. 71-77.
(28) Marco Gardini, “L’activisme politique des descendants d’esclaves à Antananarivo: les héritages de Zoam”, Politique Africaine, n° 140, 2015/4, pp. 23-40.
(29) Nicolas Agbohou, Le Franc CFA et l’Euro contre l’Afrique, op. cit., p. 103.
(30) Los PAE están constituidos por condiciones impuestas para obtener un escalonamiento de la deuda o la obtención de un nuevo préstamo. Las condiciones son prácticamente las mismas para todos los países: privatización de las empresas públicas, fin de las subvenciones a los productos de primera necesidad, política de austeridad, apertura completa del comercio exterior, aumento de los derechos de los inversores extranjeros, etc.
(31) La expresión “términos de intercambio” designa la relación entre el volumen de las importaciones y el volumen de las exportaciones. Mejora cuando un Estado exporta una cantidad menor de mercancías para procurarse la misma cantidad de bienes importados, es decir, cuando las mismas cantidades exportadas permiten comprar una cantidad mayor de mercancías importadas. En el caso inverso los términos del intercambio se degradan. Por consiguiente, los términos de intercambio describen unos costes sobrevalorados en la venta de productos manufacturados de los países industrializados al Tercer Mundo y unos costos subvalorados en la venta de productos primarios (esencialmente agrícolas, energéticos y mineros) del Tercer Mundo a los países industrializados.
(32) Zaki Laïdi, “Les Etats-Unis et l’Afrique: une stratégie d’influence croissante”, Politique Etrangère, n°49/2, 1984, pp. 305-306
(33) Ibid, p. 312.
(34) Ron Brown, citado en Robin Philpot, Ça ne s’est pas passé comme ça à Kigali, Duboiris, París, 2004, p. 196.
(35) Alain Delage y Alain Massiera, Le Franc CFA. Bilan et perspectives, L’Harmattan, París, 1994, p. 96.
(36) Francis Arzalier, “La fin du pré-carré”, Aujourd’hui l’Afrique, n° 51, 1994, p. 10.
(37) Nicolas Agbohou, Le Franc CFA et l’Euro contre l’Afrique , p. 129.
(38) Jean Chatain, Franc CFA, du «colonial qui dure», op. cit., p. 22.
(39) Assou Massou, Riz: l’occasion manquée, Jeune Afrique, n° 1836, del 13 al 19 de marzo de 1996, p. 52.
(40) Zéphirin Diabré, «Chaque fois que l’Euro s’apprécie, le franc CFA fait de même, de manière automatique», Entrevista de Le Monde, 28 de mayo de 2007, https://www.lemonde.fr/examens/article/2007/05/28/chaque-fois-que-l-euro-s-apprecie-le-franc-cfa-fait-de-meme-de-maniere-automatique_915696_3404.html , consultado el 13 de julio de 2018 a las 17 h 30.
(41) Citado en “Quand Deby proposait la mort du Franc CFA”, Mondafrique, 23 de octubre de 2015, https://mondafrique.com/quand-deby-proposait-la-mort-du-franc-cfa/, consultado el 14 de julio de 2018 a las 9 h 00.
(42) Victor Béranger, “Cedeao : Kaboré défend la création de la monnaie unique dès 2020”, Jeune Afrique, 18 de diciembre de 2017, http://www.jeuneafrique.com/503282/economie/cedeao-kabore-defend-la-creation-de-la-monnaie-unique-des-2020/, consultado el 14 de julio de 2018 a las 9 h 45.
(43) Agencia Reuter, 30 de septiembre de 2016.
(44) “Que la France dégage..” (Front anti Franc CFA), 25 de septiembre de 2017, https://www.akody.com/business/news/que-la-france-degage-front-anti-franc-cfa-313425 consultado el 14 de julio de 2018 a las10 h 30.



Tchaikovsky - Souvenir de Florence: Allegro con Spirito (Metamorphose St...



SOUVENIR DE FLORENCE
The String Sextet in D minor "Souvenir de Florence", Op. 70, is a string sextet scored for 2 violins, 2 violas, and 2 cellos composed in the summer of 1890 by Pyotr Ilyich Tchaikovsky. Tchaikovsky dedicated the work to the St. Petersburg Chamber Music Society in response to his becoming an Honorary Member. The work, in the traditional four-movement form, was titled "Souvenir de Florence" because the composer sketched one of the work's principal themes while visiting Florence, Italy, where he composed The Queen of Spades. The work was revised between December 1891 and January 1892, before being premiered in 1892.

ABOUT THE ORCHESTRA
Founded in 2015 by conductor Pavel Lyubomudrov, a graduate of the St. Petersburg State Conservatory, the Metamorphose String Orchestra is a member of the prestigious Belarusian Union of Musician. Since its inception, the Orchestra has played more than 30 concerts in Minsk, all met with great critical acclaim.
With its constantly-changing repertoire, the Orchestra proves true to their name – experimentation is in their DNA. Special emphasis is put on Belarusian and Russian composers. The Orchestra’s repertoire currently includes works by Prokofiev (“Romeo and Juliet”) and Tchaikovsky (“The Nutcracker”, “Suite for Strings Op. 48”), as well as pillars of the classical repertoire such as Beethoven’s “Heroic” Symphony, Grieg’s “Holberg Suite”, Bizet’s “Carmen”, Haydn’s “Seven Words of the Savior on the Cross” and Britten’s “Symple Symphony”. In 2016, the Orchestra premiered the works of A. Litvinovsky (“Le Grand Cahier”, for the stage production of the same name) and A. Pozharitsky.

Throughout its life, the Orchestra has performed with prominent musicians and collaborated with important personalities of the Belarusian artistic community, such as O. Podov (Honoured Artist of the Republic of Belarus, Concertmaster of the State Chamber and the State Academic Symphony Orchestra) and Yulia Stefanovich (Honoured Artist of the Republic of Belarus). The Orchestra has also shared stages with flautist Maria Fedotova (Mariinsky Theater, St. Petersburg), cellist Mikael Samsonov (Belarus-Germany), oboist Juan Manuel Garcia-Cano (Spain) and pianist Stanislav Soloviev, just to mention a few.
In 2016, the Orchestra recorded their first album, Vivaldi’s “Four Seasons”, in the unique acoustics of the church of St. Roch. The same year, they performed at summer festival "KolerFest" (held at the Belarusian State Museum of Folk Architecture and Life), and were invited to perform at the concert of American metal band Manowar in Minsk, proving once again their versatility, creativity, and talent.

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John McCain: de falso héroe al criminal de guerras en serie


www.publico.es / 310818

“John McCain era un héroe estadounidense, un hombre de decencia y honor y un amigo mío”. Así homenajeó el supuesto “socialista” del Partido Demócrata, Bernie Sanders, al senador republicano, revelando que los estadounidenses y el mundo entero tienen un serio problema si hasta el ala izquierda del Partido Demócrata es igual de belicista y embustera que el ala de extrema derecha del Partido Republicano. En realidad, la mayoría de las guerras de EEUU contra otras naciones la lanzaron los presidentes demócratas cuando los republicanos eran “aislacionistas”. Eso sí, comparten la idea de que “Dios salve América” y que el resto de la humanidad, que no son más que Untermensch «subhumanos» y daños colaterales de infames intereses de las élites gobernantes.

El sentimentalismo reaccionario que ha invadido la prensa por su muerte, impide que se le reconozca a McCain como uno de los políticos más siniestros de las últimas décadas de EEUU, y eso dice mucho de él en un país con el culto a la guerra, y a cuyos presidentes se les valora por el número de sus agresiones militares contra otras naciones.

A John McCain le otorgaron el título de “héroe” en 1973 cuando fue entregado a EEUU por Vietnam en un intercambio de prisioneros. Había sido capturado en 1967 cuando su avión de combate, después de realizar 23 misiones de bombardeo, fue derribado por el ejército vietnamita, cayendo en lago de Hanoi. Fue rescatado por el señor On, un guardia de seguridad de una fábrica de bombillas. La misma gente cuyas vidas destrozó bajo sus bombas, le cuidó de sus heridas y le devolvió a su país sano y fuerte.

Durante la guerra, EEUU arrojó siete millones de toneladas de bombas, 100 000 toneladas de sustancias químicas, como el agente naranja, matando a cinco millones de vietnamitas, y dejando con graves secuelas a otros 3 con los efectos del napalm. Los héroes eran personas como On, que no un despiadado individuo que se convertirá con honores al candidato a la presidencia de EEUU.

El falso héroe

Si la superpotencia fue derrotada por aquella pequeña gran nación ¿Qué acto heroico habían hecho soldados como McCain? Si ir a matar a personas desconocidas con el riesgo de perder la vida es heroísmo, más héroes fueron Hitler o Gengis Kan por la cantidad de cadáveres que dejaron a su paso. Pero, John no era cualquier soldado, sino el hijo del almirante al mando de la Flota del Pacífico, John S. McCain, que para más inri había sido pillado cooperando con el enemigo vietnamita deshonrando a la saga: Según el periodista estadounidenses Douglas Valentine, tres días después de su captura, yendo más allá de “cantar” informaciones, pasó secretos militares sensibles a las milicias bajo el mando de Ho Chi Minh. En 4 de junio de 1969, un cable militar concluía que “Songbird es Pilot Son of Admiral” (el pájaro cantante es el hijo piloto del Almirante”, según el diario digital Counterpunch en 2008. Como resultado EEUU tuvo que suspender algunos bombardeos. Quizás, esto fue lo único positivo que hizo este personaje en toda su vida. El redactor del New York Times y galardonado con un Pulitzer, Sydney Schanberg, afirmaba que John McCain y también John Kerry hicieron todo lo posible para bloquear cualquier investigación de los archivos del Pentágono sobre los prisioneros de guerra en Vietnam.

El villano de seis guerras

Pasó de ser militar a político, para desde el Congreso y luego el Senado atacar a los sectores más pobres de su país y también al resto del mundo, utilizando sus medallas de héroe de guerra.

Mientras recibía los mejores cuidados por el cáncer que padecía, luchó contra La Ley de Cuidado de Salud Asequible (Obamacare), privando el acceso a las mínimos atenciones sanitarias a 22 millones de sus compatriotas, y encabezó la campaña en favor de las sanciones económicas contra Siria, que incluían el suministro de medicamentos básicos a la población. Las guerras que apoyó, mataron a cientos de miles de personas e hirieron a millones, sin que pudieran recibir un analgésico.

Manipuló a su audiencia, con un discurso en contra de las torturas:  se oponía a dichas brutalidades, decía, sólo si las realizaba la CIA, que no el ejército. En 2009, Obama aceptó la propuesta de McCain, y dio carpetazo a la demanda de enjuiciar a los oficiales de la CIA implicados en el escándalo de las torturas (como las de Abu Ghraib y Guantánamo), por haber sido realizadas de acuerdo con las leyes del régimen e Bush; se trataba del ahogamiento en el agua (submarino), el “muro” (golpes repetidas contra las paredes), privación de sueño, desnudez y encerrar en ataúd durante horas, etc. Todos sabían que un preso torturado proporciona información falsa para dejar de sufrir, aunque sean unos instantes, por lo que el objetivo de las torturas eran simplemente pedagogía del terror por unos sádicos: por eso exhiben el Guantánamo, y lo mantienen abierto.

McCain, en defensa a los intereses de la industria militar que alberga su estado natal, Arizona, -como Boeing, Raytheon, Lockheed Martin o General Dynamics-, hizo apología de guerra cuanto pudo, y participó activamente para desestabilizar Líbano, Granada, Panamá, Nicaragua, Irak, Somalia, Bosnia, Kosovo, Afganistán, Libia, Siria, e Irán.

Algunos de sus crímenes de guerra

+En África: Bajo el pretexto de la “guerra contra el terror” propuso enviar tropas a Mali, Sudan (donde su esposa Cindy ha tenido importantes negocios), derramó lágrimas de cocodrilo por las “niñas secuestradas de Nigeria”, hasta que el gobierno de este país se sometió al chantaje “humanitario” y autorizó una base militar de EEUU.

+Yugoslavia: Su insistencia en atacar un país europeo por la “cuestión de Kosovo”, levantó tanta sospecha que Washington Post, el 7 de abril de 1999, la vinculó con sus aspiraciones presidenciales. Respaldó a los “yihadistas” del Ejército de Liberación de Kosovo, “estado” que hoy alberga la segunda mayor base de EEUU en el mundo. Desmantelaron el último gobierno socialista de Europa.

+Afganistán: McCain, que seguramente sabía quién y qué estaba realmente detrás del 11S, apoyó el bombardeo, la invasión y la ocupación del país más estratégico del mundo, que ha dejado millones de muertos, mutilados y refugiados.

+Irak: A sabiendas que Saddam Husein no tenía armas de destrucción masiva, conspiró, más que Bush, contra uno de los países más desarrollados árabes. Encabezó una campaña en favor de las criminales sanciones contra esta nación mientras animaba a más bombardeo a las infraestructuras del país en 1991 y en 2003, que dejaron cerca de 5 millones de muertos y mutilados y 14 millones de desplazados y refugiados. A pesar de que los soldados estadounidenses también estaban cayendo a miles, pidió a Bush el envío de más tropas a Irak: 300.000 soldados y decenas de miles de contratistas, le parecían poco. La prensa llamó la “Doctrina McCain” a la política de aumentar las tropas en Irak.

+Libia: El 14 de agosto de 2009, McCain se reunió con Gadafi en Trípoli para venderle armas. Después de la reunión, afirmó haber pasado “una tarde interesante con un hombre interesante“.  Dos años después, pidió su eliminación del poder, porque tenía “sangre estadounidense en sus manos“: no es que no se acordara que el atentado de Lockerbie sucedió en 1988, sino que veía mayores ganancias para las empresas armamentísticas en una gran guerra. En abril de 2011, entró ilegalmente en Libia, para reunirse con los veteranos “yihadistas”, organización internacional de mercenarios, fundada por la CIA. Propuso a Obama una invasión terrestre del país y reconocer un gobierno en exilio, compuesto de los mismos terroristas que mataron tanto a Gadafi como al propio embajador de EEUU, Christopher Stevens. Obama lo rechazó: un país en guerra es un negocio más rentable.

+Ucrania: con el objetivo de provocar tensión con Rusia y sabotear cualquier política de “coexistencia pacífica” con este país – el único con la capacidad militar de enfrentarse a EEUU-, McCain participó en el diseño del golpe de estado del febrero de 2014, organizado por los neonazis, que derivó a la guerra que ha destruido la vida de millones de ucranianos. En esta línea, fue un firme defensor de la integración de Georgia y Ucrania en la OTAN, a pesar de la reticencia de los generales más belicistas.

+Siria: McCain fue el impulsor de “sacar a Asad del poder”, desintegrar Siria, y desmantelar el tercer estado árabe, y de paso, servir a los intereses de Israel.


El primer golpe de la fiscal Porras: un gancho al hígado al financiamiento ilícito



La fiscal general María Consuelo Porras Argueta, tardó 85 días —desde que asumió el cargo el pasado 15 de mayo— en presentar el primer caso de su administración, en seguimiento a la lucha contra la corrupción y la impunidad iniciada por su antecesora Thelma Aldana Hernández, y también con el apoyo y asesoría de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig).

De manera contundente y sin mayores espavientos, junto al comisionado Iván Velásquez Gómez, anunció el inicio de procesos judiciales en contra del presidente Jimmy Morales Cabrera y la diputada Nineth Varenca Montenegro Cottom, secretaria general del partido Encuentro por Guatemala (EG) por los supuestos delitos de financiamiento electoral ilícito.

El primero de los casos, el encausado en contra del mandatario, conocido desde el año pasado, se refiere a los millonarios aportes que al menos cinco empresarios vinculados a las compañías más poderosas del país otorgaron al partido Frente de Convergencia Nacional (FNC), de manera anónima; y el segundo, en el que se implica a Montenegro y su partido, se deriva de una denuncia presentada a finales de 2016 cuya investigación apenas empezó a rendir frutos meses atrás, está relacionado con aportes hechos para la campaña electoral de 2015, los cuales no fueron reportados al Tribunal Supremo Electoral (TSE).

La brasa en las manos

Dos días antes de concluir su mandato, le exfiscal Aldana anunció en una conferencia de prensa ofrecida junto al comisionado Velásquez, que “existen elementos abundantes para pensar en la posibilidad de iniciar un antejuicio contra el señor presidente de la República” por el caso de Financiamiento Electoral Ilícito del partido oficial. Sus palabras fueron como una especie de brasa ardiente que dejaba en manos de Porras, quien desde el primer momento de su administración empezó a recibir presiones mediáticas para le diera seguimiento a lo anunciado por su predecesora.

Al menos en lo que se ha observado hasta ahora, la fiscal general ha sido cauta en sus actuaciones y consecuente con su posición de que no atenderá a ningún tipo de presiones y que cada caso que lleve a tribunales estará respaldado por una sólida investigación. Para darle seguimiento al caso que involucra al presidente Morales se tomó 85 largos días de silencio. El anuncio lo hizo durante una conferencia de prensa ofrecida junto a Velásquez en la sede del MP, la que, a diferencia de las conferencias que solía ofrecer Aldana, apenas duró 15 minutos de exposición (más 30 de preguntas de los reporteros) y careció de presentaciones en Power Point donde se daban detalles de los casos.

“Hasta el día de hoy se hizo efectiva la entrega de los antejuicios relacionados en virtud de que de la investigación inicial surgieron nuevos hechos”, dijo Porras al explicar el caso de Financiamiento Electoral Ilícito, por el cual la Fiscalía de Delitos Electorales del MP solicitó al retiro de la inmunidad al presidente, para poder investigarlo por sus actuaciones como secretario general del FCN-Nación durante la campaña electoral de 2015.

Según las investigaciones del MP, el partido oficial no presentó ante el TSE los informes de los gastos de campaña electoral como ordena la Ley Electoral y de Partidos Políticos para efectos de fiscalización, y utilizó a la empresa Novaservicios, S.A. para ocultar aportes económicos para el pago de fiscales de mesa durante la primera y segunda vuelta electoral de 2015. De acuerdo a las investigaciones el FCN-Nación no reportó Q7 millones por el pago de fiscales y mintió al TSE al señalar que el gasto incurrido en rubro fue de Q103,706.

La primera parte de la investigación por financiamiento electoral ilícito del FCN-Nación involucra al exdirectivo del Movimiento Cívico Nacional (MCN), Rodrigo Arenas, y al empresario José Andrés Botrán Briz, quienes en abril pasado comparecieron a una audiencia de primera declaración en el Juzgado de Mayor Riesgo “D”. A ambos se les acusa de gestionar la recaudación de los recursos financiaros para el pago de fiscales de mesa. Fueron ligados a proceso el pasado 3 de mayo, tras reconocer ante la jueza Erika Aifán que lo hicieron para “defender el voto de los guatemaltecos”.

Días antes, el 19 de abril, Aldana y Velásquez presentaron los detalles de la segunda parte de la esa investigación. Los empresarios Felipe Bosch Gutiérrez, Fraterno Vila Girón, José Miguel Torrebiarte Novella, José Castillo Villacorta, y Salvador Paiz del Carmen, fueron señalados de haber financiado de manera anónima al partido oficial en las elecciones de 2015. Ese mismo día, los señalados emitieron una disculpa pública en la que admitieron los hechos y justificaron que “fue por Guatemala”. El 6 de junio fueron ligados a proceso por el delito de financiamiento electoral ilícito.

“El financiamiento electoral no es delito. Todos los ciudadanos, todas las empresas pueden continuar financiando las actividades electorales. El delito es, como está previsto en el artículo 407 N, (es) específicamente financiar anónimamente”, señaló el comisionado Velásquez durante la conferencia.

En esta tercera parte del caso, cuya investigación corresponde ya a la administración de Porras, dos nuevos hechos se suman en contra de Morales: la obtención de material publicitario (volantes y calendarios de bolsillo) valorado en Q270 mil, además de un aporte por Q359,899 que habría otorgada la “Fundación G”, recursos que supuestamente fueron utilizados para capacitaciones que recibieron Morales Cabrera y el entonces candidato a vicepresidente Jafeth Ernesto Cabrera Franco.

El material publicitario fue pagado con dinero que entró a Novaservicios, S.A. De acuerdo a las autoridades, fue el ahora diputado del Parlamento Centroamericano (Parlacen), Othmar Sánchez, quien solicitó a la empresa Panagrafic 3,6 millones de volantes por un precio de Q294,320, y 2,3 millones de calendarios de bolsillo por un precio de Q234,300. Sánchez supuestamente indicó a la empresa que el material lo pagaría Novaservicios, pero únicamente canceló Q270 mil que no fueron reportados al TSE.

Contra Othmar Sánchez hay iniciado un proceso de antejuicio desde octubre del año pasado.

La fiscalía también tiene indicios de que la Fundación G (de la cual no se conocen detalles) pagó US$22 mil (unos Q359,899) para que el l binomio presidencial recibiera capacitación de técnicas y estrategias de comunicación, imagen pública, relaciones públicas, planeación de medios y estrategias básicas de comunicación audiovisual. El curso fue impartido por un asesor identificado como César Martínez. 

Óscar Schaad, jefe de la Fiscalía contra Delitos Electorales, explicó que el pago de los volantes se detectó a través de los pagos de los empresarios y que durante la audiencia de primera declaración de estos ya se tenía conocimiento de este hecho. Sin embargo, la información la corroboraron porque la entidad que realizó los volantes se acercó al MP con la información.

Horas después de que la solicitud de antejuicio en contra de Morales fuera presentada en los tribunales, el gobierno de Guatemala emitió un comunicado en el que asegura que el mandatario es “respetuoso del Estado de Derecho” y que “confía en un procedimiento enmarcado en derecho ajeno a intereses políticos”.

Vallas para Encuentro por Guatemala

La solicitud de antejuicio en contra la diputada Montenegro Cottom, se deriva de una investigación iniciada por una denuncia registrada el 13 de diciembre de 2016 por el inspector general del TSE, y también vinculada de manera indirecta por el caso en contra de FNC-Nación, por hechos relacionados con las campañas electorales de 2011 y 2015.
Velásquez explicó que, al igual que FCN-Nación, el partido EG no presentó los estados financieros del informe de campaña electoral por cuenta bancaria, es decir: el informe bimestral del financiamiento privado, el informe de origen y destino de financiamiento público y privado, el informe de origen y destino del financiamiento de la campaña electoral, y las declaraciones juradas por aportaciones superiores a los US10 mil. Esta falta de información “impidió determinar y conocer el origen lícito o ilícito de estas contribuciones”, afirmó el comisionado.

El monto no reportado al TSE por EG fue asciende a Q1,7 millones.

Además del dinero no reportado, los investigadores detectaron dos casos de supuesto financiamiento ilícito. El primero se remonta a 2011, cuando el partido no reportó un aporte de Q197,500 otorgado para cubrir gastos de publicidad electoral de Publicidad Avance, S.A. Schaad aseguró que obtuvo recientemente la información de este aporte, a pesar de tratarse de un hecho de siete años atrás. La información, según fuentes cercanas a la investigación, fue brindada por la colaboradora eficaz del caso de FCN-Nación, Paulina Paiz Riera.

El segundo caso, registrado durante la campaña de 2015, se refiere a un aporte de Q76,784 (equivalente a US$10 mil) que según el MP el partido recibió para arrendar seis pasarelas digitales con fines publicitarios a la empresa Yeyo, S.A.

Salvador Paiz del Carmen, ligado a proceso por el caso de financiamiento electoral ilícito de FCN-Nación, expuso a la fiscalía que el ese aporte provino de la entidad Maximum Financial and Investments Services.

Montenegro aseguró desconocer sobre ambos aportes, pero reconoció que “pudo haber sido algún candidato a mis espaldas” el que recibió y utilizó los mismos. La diputada, quien se ha destacado por su apoyo a la lucha contra la impunidad y la corrupción, dijo que los señalamientos en su contra no modificarán su posición al respecto. “Sigo siendo respetuosa del trabajo de la Cicig y el MP”, indicó.

El fiscal Schaad aseguró que el siguiente paso en este proceso, de acuerdo con la ley, será iniciar “el procedimiento administrativo correspondiente” ante el TSE para que este procesa a “la cancelación del partido” EG. De la misma manera que lo hicieron desde octubre del año pasado con FCN-Nación, cuya cancelación se encuentra en trámite.

La fiscal general aclaró que el futuro de ambos casos queda en manos de las instancias correspondientes, que deberán decidir sobre si acceden a retirar la inmunidad al presidente Morales y la diputada Montenegro para continuar con las investigaciones y los procesos judiciales. Porras indició que cumplieron con su trabajo al presentarlos y no puede tener ninguna “interferencia” en lo que resuelvan las demás instancias.

En el caso de Morales, corresponde a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) inhibirse de conocer la petición y enviarla al Congreso de la República, que es al que en última instancia le corresponde resolver sobre la petición de antejuicio en contra del mandatario. En el Legislativo se deberá conformar una comisión pesquisidora para analizar el caso. Si esta comisión considera que hay indicios suficientes, llevará su informe al pleno en donde se votará para retirarle o no la inmunidad al mandatario. Se necesita de 105 votos para lograrlo.

En el caso de la diputada, si los magistrados aceptan la solicitud deberán nombrar a un juez pesquisidor quien tendrá 60 días para elaborar un informe. La decisión final quedaría en manos de la CSJ.
Velásquez señaló que la razón fundamental de estos casos es “contribuir a un proceso (electoral) transparente que garantice en mayor medida un certamen democrático el próximo año en Guatemala”, para que “prácticas de esta naturaleza no se repitan en el futuro”.

Desde mayo pasado, en el Congreso se discute una reforma al artículo que tipifica y sanciona el delito de financiamiento electoral ilícito. El comisionado Velásquez ha dicho en reiteradas ocasiones que no se debe buscar una “amnistía disfrazada” con este cambio, y lo repitió en la conferencia del viernes. Porras afirmó que no opinaría hasta no tener la reforma ya aprobada.


La Iglesia y las mujeres


José M. Castillo S.
www.religiondigital.com / 04.08.18

En una entrevista, que me hizo nuestro amigo Jesús Bastante, en RD, yo me preguntaba “por qué la Iglesia no permite que las mujeres puedan ser ordenadas como sacerdotes”. Ante esta pregunta mía, algunos comentaristas me han cuestionado con un reproche que, a primera vista, parece enteramente razonable: “Si el Evangelio no es una religión, ¿por qué tanta insistencia en ordenar a las mujeres como sacerdotes?”

Agradezco sinceramente a quienes me han planteado esta pregunta. Porque me ofrecen una ocasión excelente para poder expresar algo que me parece importante. Me explico.

Una vez más, es conveniente repetir que no es lo mismo hablar de “igualdad” que hablar de “diferencia”. En pocas palabras, la “diferencia” es un hecho, mientras que la “igualdad” es un derecho. El hombre y la mujer son “diferentes” e “iguales”. Son distintos, pero tienen (o deberían tener) los mismos derechos.

Estos trasvases o desplazamientos (de un orden de cosas a otro) son frecuentes en la vida. Como he dicho, es frecuente pasar, sin darse cuenta, del ámbito de lo “hechos” al de los “derechos”. Que son dos cosas completamente distintas. Pero, cuando se confunden, desembocamos en el lenguaje de las tonterías, las ignorancias o simplemente hacemos el ridículo.

Pues bien, por este procedimiento de los trasvases indebidos, ocurre también que, con bastante frecuencia, hacemos, de un “hecho sociológico”, una cosa que nunca se debería hacer, que consiste en montar o elaborar un “argumento teológico”. Es de sobra sabido que, en tiempo de Jesús, las mujeres, no sólo no tenían los mismos derechos que los hombres (Robert C. Knapp, “Los olvidados de Roma”, 67-145), sino que sobre todo no podían ser testigos oficiales de nada en ninguna causa (J. Jeremias, “Jerusalén en tiempos de Jesús”, 371-387). Este es el “hecho sociológico”.

Por eso Jesús, aunque siempre defendió la dignidad y la igualdad de las mujeres (Lc 8:1-3; 7:36-50; Mt 19:1-12; Mc 10:1-12; Jn 8:1-11; 12:1-8…), lo que no podía hacer es constituir a las mujeres como “testigos oficiales” suyos, en una sociedad que no admitía ni aceptaba tales testigos. Pero insisto en que esto es un “hecho sociológico” de aquellos tiempos y culturas. Lo doloroso (y sin sentido) es que, después de veinte siglos, seguimos pensando y diciendo que aquel “hecho social” de la antigüedad es un “argumento teológico” para la iglesia de la modernidad.

Esto es un disparate tan monumental como sería el disparate de empeñarse en que deben seguir existiendo los esclavos, por la sencilla razón de que san Pablo justificó que entre los cristianos de la antigüedad los esclavos fueran obedientes a sus amos (Flm 16; 1 Cor 7, 21 s; Ef 6:5; Col 3:22; 1 Tim 6:1 s; Tt 2:9).

La iglesia va casi siempre rezagada. Y por eso llega tarde cuando se trata de dar solución a los grandes problemas que se le presentan a la humanidad. Ahora nos encontramos con el problema de la falta creciente y galopante de sacerdotes. Son miles las parroquias que no pueden celebrar la eucaristía. Y estando las cosas como están, por lo visto, se piensa que es más importante mantener una “norma social” de la antigüedad que dar la debida respuesta a un “derecho de los fieles cristianos”. No me estoy inventando este “derecho”. Lo dijo, con claridad, el Concilio Vaticano II, en la “Constitución Dogmática sobre la Iglesia”: “todos los fieles cristianos tienen derecho (“ius habent”) de recibir con abundancia de los sagrados pastores… los auxilios de la palabra de Dios y de los sacramentos…” (LG 37, 1).

Esta es la enseñanza solemne de la Iglesia. Pero parece que es más solemne el poder de los obispos y de los sacerdotes a enfrentarse incluso al Papa, al Concilio Ecuménico y a millones de fieles abandonados, con tal de mantener firme su poder, su dignidad, sus criterios y no sé si, en algunos casos, intereses inconfesables.

¿Y nos lamentamos de que los fieles abandonan la Iglesia? ¿No habría que decir, más bien, que es la Iglesia la que abandona a los fieles? Y si es que hablamos de los infieles…, entonces mejor es que nos callemos. O que gritemos todos al Cielo pidiendo misericordia. Que la necesitamos.


Dvořák - Stabat Mater



Antonín Dvořák
Stabat Mater, Op. 58

Original version for soloists, choir and piano
as prescribed by the 1876 manuscript

26 May 2018
Chiesa di San Bartolomeo
Modena, Italy

CORO FILARMONICO DI MODENA "LUIGI GAZZOTTI"
Amelie Hois, Soprano
Daniela Pini, Mezzosoprano
Oreste Cosimo, Tenore
Nicolò Ayroldi, Basso
Gian Marco Verdone, Pianoforte
Giulia Manicardi, Direttore

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"Sí matarás": El Vaticano pagó durante siglos a verdugos y pactó penas capitales con Mussolini


Jesús Bastante
www.eldiario.es / 110818

"No matarás". Es uno de los diez mandamientos y sin embargo el menos cumplido, incluso dentro de la propia Iglesia católica, que se fue alejando desde sus inicios del mandato de Jesús de Nazaret. De hecho, Roma fue, durante siglos, el principal ejecutor de la Historia. Ahora, el papa Francisco rompe con una tradición milenaria y elimina cualquier atisbo de justificación a la pena de muerte en el Catecismo.

En concreto, el artículo 2267, que desde ahora dice lo siguiente: "La Iglesia enseña, a la luz del Evangelio, que la pena de muerte es inadmisible, porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona, y se compromete con determinación a su abolición en todo el mundo".

Sin embargo, la pena de muerte fue legal, al menos sobre el papel, en el Estado vaticano hasta 2001, siendo el último estado europeo en eliminar esta práctica en su Código Penal.

No todos están de acuerdo con la decisión de Francisco. De hecho, una mayoría de los católicos estadounidenses, el 53%, se han mostrado en contra de la abolición de la pena de muerte. Entre los sectores ultracatólicos también se ha criticado la medida tomada por Bergoglio, al considerar que echa por tierra todo el Magisterio de los últimos dos mil años. Y, en cierta medida, no andan desencaminados.
Del 'ojo por ojo' a la Inquisición

Ya los primeros teólogos de la Iglesia, como San Ambrosio o San Agustín, aseguraban que los clérigos debían defender, e incluso practicar, la pena de muerte en casos graves, mientras que, en el medievo, Santo Tomás de Aquino o Duns Scotto sostenían que el Antiguo Testamento respaldaba el poder de las autoridades legítimas para aplicar este castigo. El 'ojo por ojo' ha seguido estando muy vivo en la institución, pese a que fue Jesús quien dijo aquello de "quien esté libre de pecado que tire la primera piedra", para impedir la lapidación de una mujer acusada de adulterio.

La Iglesia católica institucionalizó la pena de muerte durante la Contrarreforma luterana, con la creación de la Inquisición. Durante siglos, decenas de miles de personas fueron quemadas vivas, colgadas o acabaron sin cabeza al ser considerados herejes, brujas o asesinos. De hecho, uno de los verdugos profesionales más conocidos de la historia fue, precisamente, Mastro Titta, "el verdugo de Roma", quien en el siglo XIX ejecutó a varios centenares de personas. Esa época, entre 1796 y 1870, es la única con datos de penas de muerte en el Vaticano. Sólo entre ahorcamientos y decapitaciones, el estado del papa alcanzó el sombrío récord de 527 ejecuciones.

Mussolini y Alí Agca

Cuando en 1929 el Papado se alió con el régimen de Mussolini y se firmaron los Pactos de Letrán, se constituyó la actual Ciudad del Vaticano. En los mismos, se puede leer que "considerando la persona del Sumo Pontífice como sagrada e inviolable, Italia declara que cualquier intento contra Su persona o cualquier incitación a cometer semejante intento será castigado con las mismas penas que todos los atentados e intentos de cometerlos en contra de la persona del Rey". En Italia, en 1926, se reinstauraba la pena de muerte, que también estuvo vigente en el Vaticano hasta 1969, para los casos de intento de homicidio del Papa. Nunca fue utilizada.

En 1969, el Papa Pablo VI anunció la derogación de la pena de muerte, pero no llegó a llevarlo a cabo. La pena de muerte fue definitivamente excluida del Código Penal vaticano en 2001 por Juan Pablo II, el único pontífice en el último siglo en sufrir un atentado, el de Alí Agca, en 1981. Al terrorista turco no se le aplicó la pena capital.

Sin embargo, hasta la semana pasada el Catecismo de la iglesia católica avalaba el derecho, en casos extremos, de aplicar la pena de muerte. Una concesión que sirvió a muchos estados para justificar que se continuara aplicando la ejecución del reo en sus territorios. Entre ellos, Estados Unidos, donde el efecto de la decisión de Francisco ha sido inmediato.

El estado de Nueva York ha anunciado que, siguiendo la senda papal, comenzará el estudio de una ley para derogar la pena de muerte. Francia también ha apoyado la decisión de Francisco, mientras que Rodrigo Duterte (quien se confiesa católico, aunque persigue a los obispos, y asegura hablar personalmente con Dios), ha comenzado los trámites para reimplantar la pena capital en Filipinas.


Los bosques comunitarios de México, en la vanguardia global


David B. Bray

Los boques comunitarios de México (BCM) presentan una renovada atención pública por dos acontecimientos: uno, el pasado 26 de abril, la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable definió por primera vez qué es el manejo forestal comunitario, y dos, el nuevo gobierno señaló que incluirá a comunidades y ejidos forestales en la Agenda Ambiental Forestal, específicamente en la meta de lograr cero deforestación.

Los BCM han puesto a México en la vanguardia mundial de manejo comunitario de bosques por al menos cinco razones:

Alrededor de 60 por ciento de los bosques son propiedad de comunidades y ejidos, como referente, en India 97 por ciento de los bosques son propiedad del gobierno.

Hace 50 años los campesinos de las comunidades y ejidos con bosques eran primordialmente productores de maíz de subsistencia, ahora en cientos de sus predios operan empresas forestales comunitarias (EFC) con programas de aprovechamiento forestal autorizados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Aunque hay varios estimados, entre 6 a 8 millones de hectáreas de bosques se manejan por medio de las EFC. Éstas son resultado de procesos en algunos casos de años o décadas, y producto de luchas sociales; sin embargo, es justo reconocer que, en periodos particulares, programas y políticas gubernamentales han promovido el establecimiento de las EFC, han dado acompañamiento y apoyos materiales, económicos y asesoría a miles de comunidades y ejidos forestales.

De acuerdo a Juan Manuel Torres-Rojo, entre los años 2011-2013, 699 EFC vendieron madera a pie de árbol; sin embargo, 738 vendieron madera en rollo, porque al tener grúas y camiones podían hacer el corte y extracción del bosque. Asimismo, en dicho periodo, 184 EFC tuvieron capacidad de aserrar madera y vender tablas y otras, incluso, de comercializar productos con valor agregado, como muebles.

Investigadores nacionales y extranjeros han mostrado que las EFC mexicanas son rentables económicamente y, como otras empresas pequeñas o medianas, pueden generar decenas o cientos de empleos localmente. Por ejemplo, un estudio publicado en la revista Journal of Sustainable Forestry analizó 23 aserraderos activos en la comunidad indígena de San Bernardino de Milpillas Chico, Durango (un predio de alrededor de 159 mil 925 hectáreas, con 77 por ciento de bosques de pino), encontró que emplearon a 350 personas y que generaron ganancias por cerca de 1.8 millones de dólares anualmente. De éstos, 18 aserraderos fueron rentables con ganancias descritas como bastante grandes. En menor escala y, a veces, durante décadas, otras comunidades y ejidos forestales en varias regiones del país, algunas inclusive con predios de apenas cientos de hectáreas, han logrado ser exitosos en el manejo de sus predios forestales.

Existe evidencia de que numerosas comunidades y ejidos que hacen manejo forestal para aprovechamiento de madera presenta baja o nula deforestación. Un análisis de bosques de propiedad social en 733 municipios en ocho entidades de la República encontró que, a mayor superficie de bosques de pinos bajo aprovechamiento, hubo menor deforestación y tendencias de mayor recuperación de superficie con bosque.

En el centro y sur de Quintana Roo, donde los bosques comunitarios dominan el paisaje, se presenta baja deforestación, incluso a escalas comparables con lo que ocurre en las áreas naturales protegidas. La Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca presentó una alta deforestación durante la década se los años 90; sin embargo, en el ejido Cerro Prieto, donde se aprovechaba madera y, además, se practicaba ecoturismo, L. Merino, de la Universidad Nacional Autónoma de México, encontró que el bosque se conservó. Asimismo, organismos como el Consejo de Administración Forestal (Forest Stewardship Council –FSC– una certificadora alemana de alto prestigio a escala mundial) reconocen las bondades del manejo forestal comunitario y para 2018 ha certificado a 64 comunidades y ejidos forestales mexicanos (con alrededor de 12 millones de hectáreas) por realizar manejo sustentable del bosque.

En fin, abunda la evidencia alentadora sobre lo que ocurre en los bosques comunitarios de México, y el gobierno entrante la debería tener presente para construir una política forestal más integral. Los bosques comunitarios tienen mucho que dar a la construcción del bienestar social, económico y ambiental del país; por ello, merecen contar con más atención pública y mayor interés gubernamental.

El ‘yihadismo’ global al servicio de cinco objetivos


www.publico.es / 17-08-2018

A pesar de la propaganda oficial que sitúa el nacimiento del “yihadismo” en los atentados del 11S, el uso actual del terrorismo de bandera religiosa tuvo sus comienzos en 1978 en Afganistán, por la iniciativa de la Administración Carter. Una vez que, forzados por las abundantes pruebas, Zbigniew Brzezinskiy y Hillary Clinton admitieron que “las teorías de conspiración” tenían razón y fue EEUU quien creó la banda criminal, volvieron a mentir, afirmando que la superpotencia había perdido el control sobre individuos: hoy es imposible que un grupo armado (de cualquier naturaleza), pueda operar sin el respaldo de un poderoso estado. Además, el “Cui bono” de los atentados, muestra que los únicos beneficiarios de sus crímenes son sus propios creadores, lo cual no niega que, a lo largo de la historia, las instituciones de diferentes religiones, hayan recurrido a la matanza de los civiles en el nombre de Dios y por los intereses de sus élites.

La “Yihad universal” fabricada por el Pentágono sigue cumpliendo sus 5 funciones:

1.- Desmantelar determinados estados

Tras destruir la República Democrática de Afganistán gobernado por las fuerzas marxistas, EEUU, Arabia Saudí y Turquía enviaron a los “yihadistas” a Yugoslavia, con la etiqueta Bosanski mudzahedini. Lo cuenta el ensayista alemán Jurguen Elsasser en su libro, «Cómo la Yihad llegó a Europa» gracias a la CIA. Después fueron trasladados a Irak, Libia, y Siria, donde se dedicaron a matar a los intelectuales, profesores y activistas, a volar escuelas, hospitales, bibliotecas y borrar su memoria histórica rajando con el martillo sus milenarios monumentos.

Al contrario de los tiempos de la Guerra Fría que EEUU recurría más a golpes de estado para instalar un régimen afin, el avance de los movimientos antiimperialistas de finales de los setenta le hicieron cambiar de estrategia, cortando por lo sano: acabar con los estados molestos para convertirlos en “estados fallidos”, y así perdurar su dominio sobre sus cenizas.

Respaldados por la OTAN, y tras cumplir la tarea del desmantelar Yugoslavia, y otros tres poderosos estados árabes como Irak, Libia y Siria  (como una ofrenda a Israel), parte de estos mercenarios han cogidos sus bártulos y se han dirigido a nuevos destinos.

El timo del terrorismo islámico sirvió a EEUU para instalar la primera base militar en Nigeria, después de una campaña de propaganda sensacionalista sobre el secuestro de las niñas nigerianas.

2.- Destruir las alternativas progresistas

Sólo hay que ver las imágenes de las mujeres de los países “musulmanes”, antes de la aparición de la extrema derecha islámica totalitaria, y leer la historia de Turquía, Irak, Irán, Afganistán, Libia, Siria o Yemen para darse cuenta de que (salvo Arabia Saudí) casi todos:
a) estaban gobernados por regímenes semilaicos;
b) que eran “sólo” dictaduras políticas; y
c) que la mayoría contaba con importantes partidos progresistas e incluso de izquierda marxista (algunos en el poder).

La doctrina de Choque de civilizaciones y su supuesta alternativa “El diálogo de religiones”  falsearon el escenario, dando protagonismo a dos únicas fuerzas: las prooccidentales y las islamistas (que a veces son presentadas como toda la nación) haciendo desaparecer de un manotazo la lucha de clases (y sustituirla por el Norte contra el Sur), y cientos de grupos étnicos, lingüísticos, religiosos así como a los no practicantes y no creyentes. Esta esquizofrenia ha llegado a tal punto que un importante sector del progresismo occidental se dedicó a:
1) justificar el terrorismo “islámico” como una reacción a la invasión militar del imperialismo, o del resentimiento por la exclusión de los inmigrantes de fe islámica en Europa. Matar a los civiles no es justificable bajo ningún pretexto. El primer gran grupo político-religioso que utilizó de forma sistemática el terror puntual y exclusivamente contra los políticos fue el Hasaniun (mal traducido en español como “Asesinos”), dirigido por Hasan Sabbah, El Viejo de Alamut, quien lideró en el siglo XI un movimiento partisano en Irán para expulsar a los ocupantes turcos y árabes; y
2) defender la religión islámica desde un maniqueísmo político, en lugar de seguir exigiendo más laicismo, y el regreso de la religión al espacio personal, como la condición de poner fin a las despiadadas “guerras religiosas”.

3.- Enviar un mensaje de un estado al otro

Como “la cabeza cortada del caballo” por la mafia en El Padrino, los atentados no son la expresión del “odio” de unos individuos desagradecidos que viven en las sociedades occidentales. Veamos: Si es cierto que:
1) los grupos yihadistas sunnitas son wahabitas, corriente religiosa dominante en Arabia Saudí, y
2) que Arabia Saudí ha estado detrás de atentado del 7 de julio del 2005 de Londres y el del 30 de diciembre del 2013 de Volgogrado, además del 11S según la CIA, y
3) que el principal objetivo de Riad es borrar a Irán de la faz de la tierra, y por ello se ha convertido en la segunda importadora de armas del planeta, y ha sobornado a Trump con 110.000.000 dólares para que rompiese el acuerdo nuclear con Irán, es de suponer que algunos atentados perpetrados en el suelo europeo son un mensaje: prepárate para recibir más “cabezas” si no cooperas en la guerra contra Irán.

4.- “Policialización” de la vida social.

Arrebatando los derechos democráticos de los ciudadanos conseguidos tras siglos de batalla. La supuesta “lucha contra el terrorismo” es la nueva coartada para lo que los estados dirigidos por las clases opresoras han venido haciendo desde su existencia: contener y aplastar las demandas de los ciudadanos. Se trata de la paranoia del ladrón: La Ley Patriot aprobada por George Bush bajo el pretexto de los atentados del 11S no es más que la nueva versión de la operación Garden Plot, diseñada en 1968 para “combatir disturbios civiles” a causa de “injusticias sociales” y “las diferencias étnicas” porque podían “debilitar la gobernabilidad”, afirmaba. En 1971 y tras el escándalo de Watergate, el senador Sam Ervin reconoció que la inteligencia militar había establecido un sistema de vigilancia a los políticos delincuentes. Las recientes protestas contra la violenta supremacía blanca (en Ferguson, Los Ángeles, etc.) que obligó al mismísimo presidente Obama a arrodillarse, y la injusticia social (reflejadas en el Movimiento 15-0 de Ocupa Wall Street) han reactivado dichos planes.

Las medidas para contener las protestas sociales, incluyen el uso de torturas, porras y balas o la construcción de más y más cárceles, que no una producción y una distribución justas de los recursos y el respeto a la igualdad real de los ciudadanos, entre otros motivos porque éstas les salen más caras: el costo del despliegue militar y policial para reprimir las protestas del 1968 en EEUU fueron 2,7 millones de dólares ¿Cuánto costaría un programa que palíe la pobreza de 40,6 millones de ciudadanos mientras el 1% de sus compatriotas controla el 38,6% de la riqueza del país?

Nos han pedido que sacrifiquemos nuestras libertades por nuestra propia seguridad: ¡Mentira! Es para mantener su poder. Sin pudor alguno han normalizado la tortura con el eufemismo de “técnicas de extraer la información” y han hecho que aceptemos la existencia de las cárceles secretas sembradas por Afganistán, Irak, Rumanía, Polonia, etc. Guantánamo sigue abierto con los seres humanos que un día secuestraron, y ya ni exigimos su cierre.

Pasarán décadas hasta que nos enteremos cuál de los atentados ha sido de “bandera falsa”: Israel reconoció la “Operación Susanna” del 1954 contra Jamal Abdel Nasser, medio siglo después.

En EEUU cada año mueren una media de 33.000 personas a mano de sus compatriotas por arma de fuego. ¿Cuántos han muerto por el “terrorismo islámico”? Si realmente la vida y la seguridad de los ciudadanos importa a sus gobernantes, ¿cómo no toman ninguna medida para evitar tal pérdida?

En España, con el Pacto Antiterrorista y bajo la acusación de “desestabilizar el funcionamiento de las instituciones políticas o las estructuras sociales o económicas del Estado“, se podrá detener a los sindicalistas, feministas o artistas críticos con el poder.

Nuestros gobernantes y sus medios de propaganda, hábiles en usar técnicas psicológicas de difundir miedo, llaman “violencia” a la furia de los indignados por las inadmisibles injusticias: no quieren ciudadanos sino un rebaño de corderos que vaya al matadero dando incluso las gracias a sus verdugos. Los jueces de hoy hubieran mandado a la “prisión permanente revisable” a Espartaco por incitar a los esclavos a rebelarse.

5.- Crear un nuevo campo de negocio

El terrorismo y la lucha contra el terrorismo mueven miles de millones de euros: El Pentágono ha ganado un ingente dinero desde 1978 por entrenar, armar, patrocinar a los yihadistas/rebeldes, incluso por construir miles de escuelas coránicas. El negocio, que incluye mantener y armar a los 300.000 efectivos de la OTAN en Afganistán por ejemplo, es tal que los presidentes de EEUU se retractan de su promesa electoral de salir de este país. El 13 de abril, Trump estalló en esta herida tierra la bomba “semi nuclear” GBU-43, que costó 14.6 millones a los contribuyentes, para ¡”destruir unos túneles de los terroristas”! Los fabricantes de esta bomba de destrucción masiva ya tienen nuevos encargos. Para armar a los “rebeldes sirios” (entre ellos, a los de Al Qaeda) Obama pidió en 2014 unos 367 millones de euros al Congreso. Su administración no sólo utilizaba drones para atacar a los “terroristas” en Yemen y Pakistán, matando a miles de civiles y forzando la huida de otros cientos de miles de sus hogares, sino que autorizó su exportación: los fabricantes ganaron 6.000 millones de dólares.

Otras muestras de esta nueva línea de negocio son: la fabricación de material especial para proteger las centrales nucleares de un posible atentado, aparatos de control de fronteras (a pesar de que la mayoría absoluta de los terroristas en Occidente no vienen de fuera), e incluso bolardos, cuya demanda se ha disparado: en Alemania un 500% en el último semestre del 2017. Entre 2001 y 2014 en EEUU, el 45% de los 73.000 millones de dólares gastados anualmente en las agencias de seguridad interna, ha ido a parar al negocio antiterroristas. El camión-botijo que España compró a Israel en 2013 costó 350.000 euros: ni siquiera ha sido utilizado, afortunadamente.

El acto final de este negocio lo protagonizarán:

1) las multinacionales constructoras, atracando las arcas públicas para levantar escuelas y hospitales que destruyeron las compañías de armas y de petróleo previamente, y

Un patético escenario que se desmoronaría con una mirada crítica.

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