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Rachmaninoff: Moments Musicaux Op.16 and Transcriptions
This well filled album contain the complete transcriptions for piano that Rachmaninoff made of compositions of various composers. Also on this album is the complete Moments Musicaux, Op. 16 by Rachmaninoff. Being a celebrated pianist and a genius composer, Rachmaninoff didn’t literally transcribe, but added his own unique pianistic and compositional features to them, creating as much his own masterwork as is the original. Ranging from Bach (3 movements from the Violin Partita in E), through transcriptions of his own and Tchaikovsky’s songs, Mendelssohn’s Scherzo from A Midsummer Night’s Dream of hair-raising difficulty, he ends with fashionable transcriptions of Kreisler’s Liebesleid and Liebesfreud, a pianistic tour de force and favourite encore.
ccc
As a substantial bonus Alexander Ghindin plays the complete Moments Musicaux Op. 16. Ghindin, one of Russia’s foremost young pianists, has the true Rachmaninoff feeling, a mix of melancholy and grandeur, playing with stunning virtuosity and panache.
Composer: Sergei Rachmaninoff
Artist: Alexander Ghindin (piano)
Tracklist:
Moments Musicaux Op. 16:
00:00:00 No. 1 in B flat minor, andantino
00:07:52 No. 2 in E flat minor, allegretto
00:11:21 No. 3 in B minor, andante cantabile
00:18:43 No. 4 in E minor, presto
00:21:57 No. 5 in D flat major, andante sostenuto
00:26:28 No. 6 in C major, maestoso
Transcriptions:
Johann Sebastian Bach: From Partita in E major for violin solo:
00:31:22 Prelude
00:35:21 Gavotte
00:38:40 Gigue
00:40:34 Franz Schubert: Wohin?
00:43:07 Georges Bizet: Menuet, from L’Arlésienne Suite
00:46:08 Felix Mendelssohn: Scherzo, from A Midsummer Night’s Dream
00:50:37 Sergei Rachmaninoff: Lilacs (song)
00:53:10 Sergei Rachmaninoff: Daisies (song)
00:55:54 Pyotr Ilyitch Tchaikovsky: Lullaby
01:00:57 Modest Mussorgsky: Hopak
01:03:03 Nikolai Rimsky-Korsakov: The Flight of the Bumble Bee
01:04:12 Fritz Kreisler: Liebesleid
01:08:42 Fritz Kreisler: Liebesfreud
01:15:22 Polka de V.R
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Promover una Iglesia donde quepamos todos con dignidad
www.religiondigital.org
7.10.2019 | Manuel Cubías
Eleazar
López Hernández, sacerdote diocesano, perteneciente al pueblo zapoteca de
México, colabora con el Centro Nacional de Ayuda a las Misiones Indígenas. La
organización trabaja con la Conferencia del Episcopado Mexicano y colabora con
el equipo asesor del CELAM. Aunque no es de la región amazónica, conoce y es
portavoz de la llamada teología india: “Por esta razón fui invitado al sínodo”.
(Vatican News)- El sínodo es un momento
“kairótico” de la Iglesia, es un momento de gracia, un momento en que se
expresa la voz del Espíritu, ahora, desde la periferia de América Latina, desde
los más pequeños. Esta es la constatación del padre Eleazar López, de cara a la
finalización del Sínodo Especial para la Amazonía y de frente al post sínodo.
Momento
de convergencia
En este momento confluyen dos cosas,
afirma el padre López: por un lado, hay una situación de emergencia. Esta zona
está siendo agredida para sacar los recursos que están allí porque el primer
mundo y el resto de la sociedad quiere aprovechar de la manera más rápida estos
recursos y no les importa destruir este hábitat lleno de vida y tampoco les
importa destruir la vida de los pueblos que allí están. En este contexto de
emergencia, la iglesia escucha esa voz, la trae dentro de sí y se hace
responsable de ella.
La otra cosa es que se da la coyuntura de
que tenemos un Papa venido de la periferia de América Latina, un Papa que se ha
hecho muy sensible a la voz mayoritaria de los pueblos, la voz de los pobres y
ahora, de manera especial, de los más pobres entre los pobres. Esta es una
coyuntura favorable.
Al convocar el sínodo, prosigue el P.
Eleazar, se ha abierto la posibilidad de escuchar esta voz. El Papa ha
insistido mucho en escuchar esta voz, no tanto en querer enseñar, en querer
dirigir. Escuchemos y asumamos responsablemente como Iglesia esta voz. Por lo
mismo, han sido invitados hermanos de base. Hermanos que salen por primera vez
de esa zona y llegan a este primer mundo para poder expresar su palabra. Hay
unanimidad en cuanto a valorar este momento. Es el momento de Dios y reconocen
en el Papa Francisco al hermano que está con los pueblos, que está con los
pobres. Y le toman la palabra. “Aquí estamos, unamos nuestras voces”, dicen los
indígenas.
Dificultades
para comprender el actual momento
Para el P. Eleazar, la identificación de
la Iglesia Católica con el modelo cultural eurocéntrico y con un modo de llevar
las cosas desde el primer mundo, le genera muchas dificultades para entender
esta voz que viene de la periferia. “Le suenan estas palabras como demasiado
diferentes”.
Por eso el clérigo pone en evidencia dos
movimientos simultáneos: “por un lado, el Papa, venido de la periferia del
mundo junto a este sector de la iglesia que ha caminado con los pueblos
amazónicos, con los pueblos indígenas y que plantean cambios que requieren otro
tipo de relación. Y, por otro lado, reconocer las limitaciones que tenemos como
iglesia para dar cabida a estas voces, a estas palabras y a estos
planteamientos”.
El
momento actual
El P. López insiste en que lo que queda
del sínodo es la votación del documento final que será entregado al Papa. Luego
el pontífice decidirá la forma en que será dado a conocer. Por esta razón,
invita a ver más allá del momento presente: “Hay que reconocer que los cambios
en la iglesia no se generan por documentos. Sino que los documentos son
expresión de la búsqueda. Lo fundamental es el camino anterior, el que se ha
hecho y que hizo posible llegar al sínodo. No la preparación inmediata, sino el
caminar de la iglesia a lo largo de cincuenta años con una actitud nueva”.
Romper
con el modelo eurocéntrico
Eleazar López refiriéndose al pasado de la
iglesia en América Latina, afirma que la iglesia llegó “en los mismos barcos de
los conquistadores y como parte del mismo proyecto (...) Lo que se generó fue
una iglesia colonial que repetía lo que venía de Europa”. E insistió: “En este
momento estamos en un momento de quiebre”, refiriéndose al hecho de que la iglesia
está en un momento de novedad. “La actitud de fondo es tener identidad que nos
haga ser nosotros y no otros. Los pueblos indígenas hemos impulsado esta moción
dentro de la iglesia. No necesitamos del blanco, revestirnos de europeos para
ser cristianos, necesitamos seguir siendo nosotros mismos para ser iglesia, lo
cual lleva al planteamiento de iglesias pluriculturales”.
“Se trata de una iglesia que pueda
hermanarse en la diversidad, como ocurría en la Iglesia primitiva”, afirmó el
P. López y luego insistió: “En la primera Iglesia, había muchas formas de
organizarse para leer de maneras diferentes la experiencia fundamental de la fe
cristiana que es la experiencia del Hijo de Dios encarnado. Por eso hay cuatro
evangelios, doce apóstoles, una expresión de esta diversidad”. El ideal, dijo,
es incorporar legítimamente diversidad teológica en la iglesia, ministerios
diferenciados, ritos propios. “Se trata de una iglesia donde quepamos todos con
dignidad. No unos bajo otros, no unos imponiendo sus decisiones sobre otros,
sino todos hermanados en una diversidad que no rompe la unidad fundamental”.
Formación
que impulse la pluralidad en la iglesia
El padre Eleazar, visiblemente esperanzado
afirmó: “Este espíritu va a continuar después, va a continuar con los mismos
que han sido los impulsores de estas ideas, de los mismos indígenas, de los
mismos misioneros que están en las zonas amazónicas y de la iglesia
latinoamericana: el CELAM y las instancias que congregan a las distintas
iglesias. Va a implicar cambios teológicos, ministeriales, litúrgicos, pero
también en la formación. Se requiere otro tipo de formación que nos haga
capaces de impulsar esta pluralidad en la iglesia. Una formación que nos lleve
al diálogo intercultural y al diálogo interreligioso. Por ese camino va
impulsando el Espíritu en el Sínodo”.
Las cinco claves para entender las protestas actuales en Ecuador
Miriam Salgado Albertus
www.publico.es / 09/10/2019
Ecuador está inmerso en una gran crisis
política. Tras la declaración de los recortes en los subsidios a los
carburantes, el pueblo, con el apoyo de los territorios indígenas, ha salido a
las calles para reivindicar sus derechos, acción que a su vez ha tratado de ser
acallada con la declaración
del estado de excepción.
A su vez, los indígenas han declarado su propio estado
de excepción, motivados por la "brutalidad policial" y han
llegado a la capital, provocando el traslado precipitado de la sede del
gobierno de Quito.
A continuación, les traemos las cinco
claves para poder entender y contextualizar las protestas actuales en Ecuador.
¿Cuándo
y por qué comenzaron las protestas?
Las protestas en Ecuador comenzaron el
pasado 2 de octubre, tras el anuncio por parte del Gobierno de las nuevas
medidas económicas basadas en recortes de subsidios públicos.
En concreto, la medida que más ha
enfadado al pueblo es la eliminación de los subsidios a los
carburantes, que elevarán los precios de las gasolinas diésel y extra un 123% y
aumentarán los ingresos de las arcas públicas.
El Gobierno encabezado por Lenín Moreno ha
tomado esta decisión tras el acuerdo firmado con el FMI, por el cual recibirá 4.209
millones de dólares, y ha dejado claro que es una medida permanente,
que ahorrará 1.400 millones de dólares al Estado al año y mejorará el déficit
fiscal y endeudamiento.
Además, ha destacado que no ha sido una
decisión tomada a la ligera, sino que se debería haber ejecutado hace años:
"Son decisiones postergadas durante décadas. Muchos de mis opositores,
críticos y futuros candidatos no lo van a decir en público, pero lo dicen en
privado", afirmó Moreno el mismo miércoles por la noche tras anunciar las
medidas por televisión.
Por su parte, el FMI (Fondo
Monetario Internacional), ha celebrado las medidas económicas implantadas por
Moreno. "Las reformas anunciadas por el presidente Lenín Moreno
tienen como objetivo mejorar la resiliencia y la sostenibilidad de la economía
ecuatoriana”, afirmó el organismo en un comunicado según ha recogido EFE.
La
respuesta del Gobierno: el estado de excepción
El estado de excepción ha sido declarado
simultáneamente por el Gobierno de Moreno y por los territorios indígenas… Pero,
¿qué significa?
Un régimen de excepción o también
denominado como un estado de emergencia es un mecanismo específico en las
Constituciones que permiten a los presidentes o primeros ministros anular
determinados derechos y libertades si existe alguna situación extraordinaria,
desde catástrofes naturales hasta guerras o invasiones.
En concreto, la Constitución de Ecuador,
en su artículo 164 explica que el presidente "podrá decretar el estado de
excepción en todo el territorio nacional o en parte de él en caso de agresión,
conflicto armado internacional o interno, grave conmoción interna, calamidad
pública o desastre natural".
¿Cuándo
se declaró en Ecuador y qué conlleva?
La declaración del estado de excepción en
Ecuador llegó el 3 de octubre, cuando los transportistas
salieron a las calles para protestar por el aumento de los
carburantes.
Este estado de excepción, que en principio
según ha declarado la Corte Constitucional durará 30 días, permite a Lenín
Moreno suspender o limitar determinadas libertades, como son “la inviolabilidad
de domicilio, inviolabilidad de correspondencia, libertad de tránsito, libertad
de asociación y reunión, y libertad de información, en los términos que señala
la Constitución”.
Este es el principal motivo por el cual el
presidente ha podido limitar este martes la libertad de
tránsito y movimiento y ha sido motivo de preocupación y
controversia para Naciones Unidas al cuestionar "la
situación en Ecuador sea tan extrema como para amenazar la integridad del
Estado".
Además, dicho artículo establece que el
Presidente puede mover la sede del Gobierno a cualquier parte del país, acción
por la cual Lenín Moreno se ha trasladado a Guayaquil.
En segundo lugar, la declaración del
estado de excepción en los territorios indígenas dicta que en esos territorios
se regirán por sus propias
normas, pudiendo según ellos, “retener” a policías del Estado en sus
territorios.
¿Qué
consecuencias han tenido las protestas?
Las protestas en Ecuador han dejado al
menos un muerto y 477 detenidos hasta la fecha. Desde el punto de
vista del Gobierno, representado por la ministra de Interior de Ecuador, María
Paula Romo, el número tan elevado de detenciones se debe, en gran medida, a los
“actos vandálicos” de los manifestantes.
Mientras que desde la Confederación de
Nacionales Indígenas del Ecuador (CONAIE),
destacan que la “brutalidad policial” ha sido extrema, hasta tal punto que se
han visto obligado a declarar el pasado domingo el estado de excepción en los
territorios indígenas, lo que permite aplicar sus propia jurisdicción en sus
territorios.
Además, la Confederación ha condenado los
saqueos y el vandalismo, que ha calificado como una “estrategia mediática para
deslegitimar la lucha del pueblo”.
Por otro lado, la gran consecuencia
política, además de las declaraciones de estados de excepción, ha sido el traslado de
la sede del Gobierno de Ecuador. Tras la llegada de los indígenas a
la capital, el presidente Lenín Moreno fue evacuado del Palacio de Carondelet y
trasladó la sede del Gobierno del país a la localidad de Guayaquil, a 421
kilómetros al suroeste de Quito.
Correa
y Maduro, acusados de animar un golpe de Estado
El presidente de Ecuador, Lenín Moreno
acusó el pasado domingo al expresidente ecuatoriano Rafael Correa y
a su homónimo Nicolás Maduro de estar impulsando un “golpe de Estado” en el
país y contar con el apoyo de los grupos indígenas.
Por su parte, Rafael Correa no ha tardado
en contestar a las acusaciones del presidente ecuatoriano y calificarlas como
"muestra de la enajenación de Moreno".
En segundo lugar, el expresidente ha
denominado como golpistas al Gobierno ecuatoriano. "Dicen que somos
golpistas, que queremos desestabilizar el Gobierno. Los golpistas han sido
ellos, que han roto la Constitución cuantas veces le ha dado la gana".
Además, el expresidente ha pedido a Moreno
este miércoles que convoque elecciones, en las que se presentaría como
candidato "si fuera necesario".
Nicolás Maduro, también ha contestado a
las acusaciones de Lenín Moreno y ha explicado que veía al presidente
ecuatoriano "totalmente fuera de la realidad".
"Lo vi totalmente desubicado. Rodeado
de asesores que le dicen 'usted sí es valiente'. ¿Valiente para quitarle los
beneficios y derechos sociales de un pueblo? ¿Valiente para entregarse al FMI?
Si usted quiere ver la realidad, eche para atrás ese paquete económico y
dialogue con el pueblo", sentenció el Jefe de Estado venezolano.
Además, el CONAIE desmintió rápidamente dicha
acusación. "La CONAIE se deslinda de la plataforma golpista del Correismo,
nuestra lucha es por la salida del FMI del Ecuador. No permitiremos a los que
nos criminalizaron por diez años aprovecharse de nuestra lucha y la del pueblo
ecuatoriano. ¡Miserables!", ha declarado la Confederación en Twitter.
El principio del placer en el régimen de Ortega
www.confidencial.com.ni / 211019
Desde antes de que estallara la rebelión
de abril de 2018, el FSLN había venido operando según la irónica frase de
Bertolt Brecht: “Este pueblo no nos conviene, disolvámoslo y elijamos otro.”
Ortega hablaba –y todavía habla– a un pueblo que asume antiimperialista, aunque
su gobierno en parte se sostenga de forma indirecta gracias a las remesas que
nicaragüenses generan en el corazón de ese imperio tan temido, siempre más
seguro y con mejor paga que el cielo por Ortega prometido.
Roberto Rivas le construyó una Asamblea
Nacional a la medida de sus ambiciones, con una distribución de escaños que
reflejaba el pueblo que Ortega querría tener y no el abstencionismo que lo
había repudiado en las elecciones de 2016.
Durante trece años, Rosario Murillo ha
hablado a un pueblo sandinista que imagina ubérrimo, mientras reparte
improperios y sobrenombres al pueblo que disolvió y quisiera convertir, con el
poder de la palabra, en minúsculos, hongos, bacterias, puchitos, pelagatos,
pedazos de odio… y decenas de otros insultos de una retahíla que ha dado la
vuelta al mundo como muestra del trato que el pueblo real recibe de su
vicepresidente.
Ortega y Murillo han intentado disolver al
pueblo real y crear un pueblo imaginario que los respalda y escucha con arrobo.
Este es uno de los rasgos más temibles del totalitarismo: la negación del
pueblo de carne y hueso –el “vulgo errante, municipal y espeso”, que decía
Darío– para poner en su lugar un pueblo ideal que se ajuste a los sueños de los
tiranos, una masa estática, perfumada y gelatinosa. Ahí radica el pánico a las
marchas cívicas cuya masividad dio un estruendoso mentís a la propaganda
gubernamental del pueblo idealizado.
Esto ocurre cuando los regímenes
totalitarios suelen estar gobernados por ególatras que orientan sus decisiones
por el principio del placer: la satisfacción de los deseos de forma inmediata y
con independencia de las constricciones del entorno. Las personas adultas, y la
política, operan según el principio de realidad, donde la satisfacción –la
victoria política, la imposición de los intereses grupales– ya no se obtiene
por los caminos más cortos, sino atendiendo a las condiciones impuestas por el
mundo exterior. Y entonces es preciso
escuchar y negociar.
La frase de Brecht fue proferida por un
déspota que se atiene al principio del placer: disuelve la realidad y construye
el pueblo que le da placer. Esa ha sido la política del orteguismo: disolver la
realidad y elegir lo complaciente, machacar al pueblo de la realidad y soñar
con un pueblo sometido, repudiar a las contrapartes que el entorno les impone y
crear las instituciones de sus sueños. Y los sueños, sueños son.
El gobierno de Ortega y Murillo no ha
cesado de impulsar instituciones que cubran de sombras la rebelión y se le
sometan. Tras las masacres de abril a octubre de 2018, el gobierno rechazó el
monitoreo del atropello a los derechos humanos de comisiones independientes
nacionales e internacionales. Creó su propia comisión de la verdad, con su
verdad a la carta, exhumando una serie de personalidades que en su mayoría
abandonaron la vida pública hace décadas y que ahora le pagaron viejas y nuevas
deudas de servicios médicos en Cuba y otras prebendas poniendo al servicio del
crimen el poco prestigio que les quedaba.
Pintas en Managua contra el gobierno
de Daniel Ortega. Carlos Herrera | CONFIDENCIAL.
La segunda versión de la Alianza Cívica
tuvo una sobrerrepresentación del empresariado, que el orteguismo alentó
aprovechando el traslape entre sus intereses y los de un sector del gran
capital: estabilidad al menor costo y en el menor plazo posible. Ortega nunca
quedó satisfecho con la pleitesía que algunos de sus miembros le rindieron a la
delegación gubernamental y a sus abusos, pese a que los miembros más
complacientes llegaron al extremo de reconocer legalidad a juicios amañados e
incluso a secuestros que no respetaron el mínimo protocolo de una detención
policial. Eso fue lo que hicieron indirectamente cuando explicaron a los
periodistas que las liberaciones de presos políticos iban a avanzar con cautela
porque la ley exigía la revisión de cada caso particular y la determinación de
cuáles procedimientos eran pertinentes.
Sin embargo, no fue suficiente. La Alianza
Cívica real no logró el nivel de sumisión que Ortega esperaba de una
contraparte hasta cierto punto ajustada a su autarquía. Ni siquiera la OEA, que
también le dio en Luis Ángel Rosadilla al interlocutor idóneo, logró
convertirse en una OEA placentera. Y tampoco la Unión Europea: la semana pasada
Ortega lanzó diatribas sobre el Josep Borrell real de 2019, Ministro de Asuntos
Exteriores de España, por haber dejado de ser el Borrell ideal de los años 80.
La más reciente zancada por ese peligroso
sendero de sustituciones de lo real por lo placentero ideal fue la creación de
un consejo empresarial ad hoc: debido a que el COSEP real no les conviene,
había que disolverlo y elegir otro. Así fue como nació Aprodesni: Asociación de
Promoción al Desarrollo y Sostenibilidad de Nicaragua. Cinco cámaras y 360
firmas ahí se congregan, propiedad de unos empresarios que, si en verdad lo
fueran, no precisarían adherirse a la ubre sandinista para sobrevivir en tiempo
de vacas flacas. Sus cabecillas –si es que aplica la expresión- son Leonardo
Zacarías Corea (representante de la constructora Corasco, contraparte
privilegiada del Ministerio de transporte e infraestructura bajo el sandinismo)
y Juan López Caldera (vende pollos del Mercado Oriental). Su papel será
presentarse como el lomo sumiso del capital, rechazando paros generales y
escenificando la farsa de un apoyo empresarial al orteguismo, como ya lo
hicieron en mayo del presente año, aunque entonces pasaran muy desapercibidos
por no haber sido presentados en sociedad vestidos de Ong, que es la figura
jurídica que les concedió el mismo gobierno enfrascado en disolver a las Ong
que no le convienen. Aprodesni está destinado a ser el príncipe azul que el
Cosep dejó de ser, harto de darle besos a un sapo que en lugar de convertirse
en bella princesa se transmutó en ogro avaro y cruel.
El orteguismo avanza disolviendo
realidades y construyendo sueños placenteros. A medida que ensancha la brecha
entre el país real y el de sus aspiraciones rosachicha,
la polarización se agiganta y merman sus capacidades de gobernar un país y una
diplomacia internacional que decidió ignorar y repudiar, aferrándose al
principio del placer. El control que añora, con un leve barniz de normalidad,
no puede ser consumado porque también para reprimir se precisa un conocimiento
detallado, a fin de no errar en las proporciones ni en el cuándo, cómo y dónde.
Las persecuciones de globos y colegiales son palos de ciego que asestan
policías desvelados, asoleados y confundidos por órdenes oscilantes y una
política de intolerancia absoluta, y esa total carencia de sentido del humor
que caracteriza al poder que se tambalea.
Estudiantes
durante el cuarto día de protestas en contra Daniel Ortega. EFE | Jorge Torres.
La rebelión de abril, cuya chispa inicial
fue el incendio en una remota reserva y luego una reforma a la seguridad social
cuya impopularidad saltaba a la vista, demostró que el orteguismo no conoce al
pueblo. Dejando a un lado el principio de realidad, no supo hasta dónde
apretar. El respaldo que la Conferencia Episcopal dio a la rebelión –recordemos
que monseñor Abelardo Mata inauguró el diálogo diciendo que estábamos ante una
“revolución cívica”– sacó a la luz que haber amaestrado al cardenal Obando y
Bravo, haciéndolo perejil de todos los actos del gobierno a los que se dejó
arrastrar, no era más que una lamentable táctica para elegir a un jerarca
retirado y desconocer a los obispos inconvenientes e imposibles de disolver.
Esta estrategia –llamémosla así, con
derroche de generosidad– de disolver lo real y elegir lo placentero, ha ido
empujando hacia posiciones más antisandinistas a personajes que hasta hace
pocos meses –incluso después de la rebelión de abril– no eran más que
opositores tibios e incluso simpatizantes oportunistas. Los consejos que dice
haber dado el magistrado Rafael Solís antes de poner su renuncia no fueron la
voz de la decencia ni la conciencia, sino un desoído llamado del principio de
realidad. Tal vez el último.
Negando la patria rebelde y soñándola
sumisa y doblegada, el FSLN está construyendo castillos en el aire en los que
piensa habitar y llegar al 2021 para elegir a otro pueblo. Hasta que el pueblo
real y la presión internacional real, cuyas existencias niega por principio, se
le impongan como condiciones objetivas del principio de realidad.
Cinco perspectivas sobre la crisis de Hong Kong
www.rebelion.org
/ 171019
La Región Administrativa Especial de Hong
Kong (RAEHK) protagonizó el verano político en China. Aunque en septiembre,
tras meses de importantes y persistentes movilizaciones, la situación dio un
giro hacia una mayor calma relativa, las perspectivas siguen siendo sombrías y
complejas. Si bien las autoridades locales y centrales apuestan por abrir vías
de diálogo con los sectores opositores, estos denuncian el carácter cosmético
de una propuesta que solo aspiraría a dividir y diluir la movilización. El apelo
a una mayor implicación internacional es rechazado de plano por Beijing y al
igual que el recurso a la exhibición de banderas de la vieja potencia imperial
(así como de Estados Unidos) suscita perplejidad y amplio rechazo en China.
El
origen
Un hongkonés buscado en Taiwán por el
presunto asesinato de su novia en Taipei huyó de la justicia por dos razones:
una, los crímenes extraterritoriales no son punibles según la ley de la RAEHK;
dos, no existe un acuerdo formal de extradición entre Hong Kong y Taiwán pues
las actuales ordenanzas sobre delincuentes fugitivos y la de asistencia
judicial recíproca en asuntos penales no se extiende a Taiwán. Esta
circunstancia justificaría, con toda lógica, el impulso de una normativa que
facilitaría la entrega desde y hacia Taiwán y, por extensión, hacia y desde
China continental. El problema radica en la diferente configuración de los
sistemas judiciales ya que el del continente se considera menos imparcial y
también menos garantista.
Pese a la racionalidad del problema a
afrontar, el conflicto se desbordó al servir de catalizador de otras tensiones
que llevan tiempo anidando en la ex colonia británica. Dicha suma derivó en la
participación en masa de miles de hongkoneses poniendo contra las cuerdas al
gobierno local y en causa las políticas del gobierno central para la región, en
especial la pervivencia de la propia autonomía y la subsistencia última y
efectiva del principio “un país, dos sistemas”.
Las
demandas democráticas
Por tanto, si bien el proyecto de ley de
extradición estaba en el origen de la protesta, pronto derivó hacia una
plataforma reivindicativa más amplia, apuntando a la democratización y la
defensa de la autonomía local como ejes principales de una movilización que
aglutinó ya no solo a estudiantes sino también a otros colectivos,
habitualmente ausentes, en una expresión masiva de descontento. Si las primeras
manifestaciones a mediados de junio abogaban por la retirada del proyecto, tres
meses después, tras el anuncio de su abandono, las “cinco demandas” (además del
desistimiento, una investigación independiente, amnistía, no tipificación de
las protestas como disturbios y democratización) pasaron a primer plano.
Ninguna de ellas parece fácil de aceptar, al menos en su formulación inicial,
por parte de las autoridades locales.
El hilo de tensión establecido entre las
demandas de los colectivos más implicados y las posiciones oficiales augura un
largo pulso en el que la progresiva desmovilización de unos y la radicalización
de otros puede hacer colapsar la protesta.
La
política continental hacia Hong Kong y la “sexta demanda”
Deng Xiaoping ideó la fórmula “un país,
dos sistemas”, entre otros, para acentuar la previsibilidad de la política
china tras décadas de convulsiones internas. Fue concebida para resolver el
problema de Taiwán, pero se aplicó primeramente en Hong Kong y, dos años más
tarde, en Macau, convirtiéndose en una expresión de pragmatismo y buena fe que
podría permitir alcanzar el objetivo histórico de la reunificación por medios
pacíficos y de forma no traumática.
El impulso de Deng primó en las décadas
siguientes. Más recientemente, los cambios introducidos en la política china
por el presidente Xi Jinping también han afectado a Hong Kong. En 2013, el
Consejo de Estado dio a conocer un libro blanco sobre la RAEHK en el cual,
entre otros, apelaba a reforzar la conciencia patriótica de los hongkoneses y
muy especialmente de los jueces, lo que fue interpretado por algunos como un
cuestionamiento de las previsiones establecidas en los artículos 85 y 88 de la
Ley Básica de la RAEHK que abundan en la preservación de la independencia del
sistema judicial local.
El fiasco de la reforma electoral en 2014
con el rechazo a la creación de un “comité de nominaciones” de los candidatos a
Jefe Ejecutivo, mostró los límites de unas reformas que ya avizoraban un
horizonte de liquidación, el de 2047, cuando finaliza formalmente el compromiso
de vigencia de los “dos sistemas”. En 2017, una ley de himnos tipificaba como
delito cualquier falta de respeto a la Marcha de los Voluntarios. Y el
posterior secuestro de libreros en un intento por censurar y controlar la
industria editorial de la RAEHK reafirmaba una tendencia hacia prácticas más
autoritarias que hacían peligrar el más favorable clima de Hong Kong en este aspecto.
El intervencionismo central en asuntos
sensibles se completó con importantes apoyos económicos: desde un trato fiscal
preferencial a proyectos de gran envergadura como la creación del área de la
Gran Bahía Guangdong-Hong Kong-Macao. A pesar del auge de Shanghái o Shenzhen,
los intereses generales de las elites locales estaban preservados y Hong Kong
permanecería firmemente anclado en la economía continental.
No obstante, la pasión y la iniciativa
exhibida por las autoridades centrales a la hora de promover ciertas reformas
no se ha extendido a otros ámbitos. En 2020, cuando China previsiblemente
anuncie que ha erradicado la pobreza en el país, se dará la paradoja de que en
Hong Kong, con una renta per cápita cinco veces superior, uno de cada cinco ciudadanos
seguirá viviendo por debajo del umbral de la pobreza. La desatención a las
problemáticas sociales (ingresos, vivienda, educación, etc.), evidentes en el
agravamiento de una desigualdad galopante, debería formar parte inexcusable de
la autocrítica oficial. Y llama la atención que no figure como “sexta demanda”
de la plataforma de los colectivos movilizados.
El problema territorial chino
Hong Kong es expresión de la complejidad
del sistema político-territorial chino, articulado sobre la base de municipalidades
dependientes directamente del gobierno central, provincias, regiones autónomas,
etc. Conocidas son las tensiones nacionalistas en Tibet o Xinjiang,
fundamentalmente. En Macau también surgen algunos movimientos políticos de
signo desafiante como New Hope, si bien intrascendentes en la actualidad.
Pero
el mayor reto en este sentido es Taiwán.
Los efectos de la más reciente crisis de
Hong Kong en Taiwán son notorios. En noviembre pasado, el soberanista
Minjindang cosechó una fuerte derrota en las elecciones locales, ganadas por el
Kuomintang, partidario de la unificación, aunque no implementada sobre la base
de “un país, dos sistemas”. En enero, Xi Jinping recordó el Mensaje a los
compatriotas de Taiwán que Deng pronunció en 1979, revalidando la invariabilidad
del camino trazado; en suma, habrá reunificación cueste lo que cueste, incluso
por la fuerza llegado el caso. La sensación de inseguridad suscitada resucitó
la popularidad de la presidenta taiwanesa Tsai Ing-wen. Los sucesos de Hong
Kong aportaron más valor a ese repunte, de forma que hoy encabeza las encuestas
de cara a las elecciones presidenciales y legislativas de enero de 2020.
Mientras Xi reclama más velocidad en la senda de la reunificación, con el
horizonte de 2049 como frontera simbólica, la impaciencia se puede volver en su
contra.
Las tensiones con los Estados Unidos
La crisis política que atraviesa la RAEHK
se ha convertido en otro factor más de tensión en las relaciones
sino-estadounidenses. Así se ha puesto de manifiesto en las declaraciones de
líderes, pronunciamientos oficiales, iniciativas legislativas, etc. promovidas
desde la Casa Blanca. Los cabezas visibles de la protesta hongkonesa fueron
acogidos en Washington (y Berlín) con los brazos abiertos, provocando la
condena de las autoridades en Beijing.
Hong Kong se reafirmó así como una pieza
más de la pugna estratégica (económica, comercial, financiera, tecnológica,
militar, etc.) que enfrenta a la primera y la segunda economía del mundo. Por
la democracia, Washington parece dispuesto a “poner toda la carne en el asador”
cuando se trata de China, su rival, pero no cuando se trata de países amigos
(Arabia Saudita, por citar alguno) con peores registros democráticos incluso.
En este contexto, China denunció la activa
interferencia exterior manifestada en la implicación directa de personas y
entidades en el fomento de graves desórdenes que en cualquier país habrían
desatado una ola fuerte represión (basta comparar con la Francia de los
chalecos amarillos). China, no obstante, fue capaz de mantener la sangre fría y
evitar un desenlace trágico que la desprestigiaría en todo el mundo y serviría
de pretexto para una campaña de demonización y boicot que pondría en serio
peligro su actual estrategia exterior.
Xi Jinping y “el arte de la lucha”
En un discurso en la Escuela Central del
Partido a primeros de septiembre, Xi apeló a los dirigentes chinos a “saber
dominar bien el arte de la lucha” al haber entrado el país en un periodo
repleto de riesgos y en el cual se debe estar preparado para afrontar
acontecimientos inesperados. Hong Kong estaba en la mente de todos los
presentes. En el exterior, no faltó quien rápidamente interpretó esa
aseveración como una declaración de antagonismo radical con todos aquellos que
intenten impedir su emergencia en el panorama internacional. Sin embargo,
cabría considerar que, por el contrario, la expresión alude en lo esencial a la
necesidad de “tener cintura” para encajar y gestionar los acontecimientos
inesperados con flexibilidad, sin caer en confrontaciones totales y abiertas.
Se diría que, por fortuna, la manera en
que China ha encarado la crisis de Hong Kong otorga más credibilidad a esta
última visión.
Xulio Ríos es director del Observatorio de
la Política China
H. Berlioz: Symphonie fantastique - Sinfonía fantástica - Slobodeniouk -...
Hector Berlioz: Symphonie Fantastique, op. 14
I Rêveries, passions (00:26)
II Un bal (15:45)
III Scène aux champs (22:35)
IV Marche au supplice (39:05)
V Sogne d'une Nuit du Sabbat (44:20)
Orquesta Sinfónica de Galicia
Dima Slobodeniouk, director
Grabación realizada en el Palacio de la Ópera de A Coruña el 4 de octubre de 2013.
Realización de Antonio Cid / RDC Producciones
Sonido de Pablo Barreiro / Radio Galega
Saudigate: Trump, los motivos y las consecuencias de “MiBolsilloFirst”
www.publico.es / 101019
Un político debe ser un “patriota
verdaderamente ilustrado e independiente”, opinaba George Washington que
ahora debe revolverse en su tumba al ver que el último de sus sucesores no
cumple ni uno de los requisitos recomendados.
Los demócratas y los sectores más
belicistas de EEUU siguen sacando los trapos sucios de Trump y sus prácticas gansterianas
para destituirle, contemplando incluso un
golpe de estado, además de Rusiagate, escándalos
sexuales (la campaña repentina de “MeToo”) o “Ucrania/Australiagate”.
Sin embargo, no esperen que haya un “Israelgate”
o un “Saudigate”, los dos estados extranjeros que, no sólo influyen sobre la
política exterior de ambos partidos para Oriente Próximo, sino que la
determinan.
Según Cato Institute, más de un tercio de
los congresistas que había sido contactado por las empresas que hacen de
cabildeo (lobby) para el Reino de Arabia Saudita (RAS), como Glover Park Group
o DLA Piper, recibieron una contribución de este país. Debido a que los
extranjeros no pueden donar dinero a los políticos, este tipo de empresas y los
personajes “expertos en Oriente Próximo” hacen un impresionante negocio, y
crean unas complejas telarañas financieras y artimañas políticas para despistar
a la justicia.
El cambio de tono de Trump respecto a RAS,
antes y después de ser presidente, muestra la hipocresía de un mercader
fracasado además el servilismo de la máxima autoridad EEUU ante unos jeques de
un estado medieval encabezados por un tal Mohammed Bin Salman (MBS), apodado “Jack
el Destripador”: Trump, que es el presidente más pro-saudita de la
historia de EEUU, de candidato solía atacar duramente a los demócratas por su
trato amable hacia RAS, desde tres puntos:
1+ Atentados del 11S: «¿Quién hizo
explotar el World Trade Center?», -preguntaba Trump en el canal Fox-, «No
fueron los iraquíes, fue Arabia Saudita,… ¡abra los documentos!«, exigiendo la
desclasificación de las pruebas obtenidas.
2+ Recibir “sobornos”: la Fundación
Clinton es “una empresa criminal” dijo Trump por los al menos 25 millones de
dólares que recibieron los Clinton de los hermanos de caridad árabes del Golfo
Pérsico.
3+ Derechos humanos: “¿Hablas de mujeres y
derechos de las mujeres?” preguntó Trump a Hillary. «[Los saudíes] lanzan a los
gays desde los edificios, matan a mujeres y las tratan horriblemente y, sin
embargo, les coge el dinero. ¡Hillary debe devolver todo el dinero de esos
países!», pidió un Trump sensible con la igualdad, que llegó a criticar a
Michelle Obama por no llevar
el velo en su visita a aquel reino de terror (¡si lo hubiera
llevado, también le hubiera atacado!): dos años después, Melania e Ivanka Trump
también se negarán a cubrir su cabeza en la visita oficial a la tierra de
Mahoma. Trump, que es el primer
presidente de EEUU que elige a RAS como el primer destino de su
visita oficial, que no pidió disculpas a la señora Obama.
Los
objetivos que persigue Arabia
+ Promover políticas anti-iraníes, y no por ser
éste chiita: entre 2015 y 2016 las empresas de cabildeo de RAS
pagaron al senador demócrata Chuck Schumer al menos 21.400 dólares: fue uno de
los cuatro votos demócratas contra el acuerdo nuclear que firmó Obama con Irán,
pacto que será destruido por un presidente Trump que ni lo había leído, y que
curiosamente sólo
beneficiaba a Arabia Saudí e Israel, que no a Irán. Ahora, además de
ser incapaz de conseguir un acuerdo unilateral con Teherán, Trump está poniendo
en peligro la propia
existencia de RAS como país, ante una República Islámica que no
tiene nada que perder.
+ Lavar la cara de MBS en los medios,
presentándole como un joven moderno y reformador, que no un dictador,
un misógino,
secuestrador, extorsionador,- con la “noche
de cristales rotos” incluido-, y asesino de los opositores dentro y
fuera del país.
+ Mantener el apoyo de EEUU a su guerra contra Yemen: así consiguió el silenciar a
los medios de comunicación sobre la mayor crisis humanitaria del
mundo.
+ Conseguir tecnología nuclear: El
Congreso ha reconocido que el general Michael Flynn, ex Asesor de Seguridad
Nacional del presidente, y Jared Kushner, presionaron al gobierno para que le
otorgara la tecnología nuclear a RAS.
Mecanismos
de compra de favores
¡Sólo hay uno: sobornar! Y se hace desde
varias vías:
1) Unir los intereses personales de los
políticos de EEUU con los de la Casa Real saudí. En este país, no existe el
estado. La familia Saud, que, junto con Liechtenstein, son los únicos países
que llevan el nombre de los clanes gobernantes, se presenta como el propietario
de los recursos de la “nación-súbdita”. El Post reveló que, en 2017 los saudíes
reservaron 218 noches en el Hotel Trump Chicago, un aumento del 169% respecto
al mismo período de 2016. ¿A cambio de qué? Michael Gibson, un subcontratista
de Qorvis MSLGroup que representa a los saudíes, alquiló habitaciones en el
Trump International Hotel en Washington DC, para un grupo de veteranos y
activistas trasladados desde Nueva York, para presionar al Congreso a que
revoque la Ley de Justicia Contra los Patrocinadores del Terrorismo, que
permite a las víctimas del demandar al
RAS. Jared Kushner, el yerno proisraelí del presidente, que es el
hombre de Riad en la Casa Blanca, después de que MBS realizara un
golpe de estado apartando al príncipe heredero, organizó una comida
entre Trump y el nuevo hombre fuerte del reino, declarando su reconocimiento
por EEUU: «¡Hemos puesto a nuestro hombre en la cumbre!», había dicho Trump
según el periodista USA Today, Michael Wolff, lo cual muestra que la injerencia
en asuntos internos es mutua. Kushner, también fue el principal apoyo del
bloqueo económico de Qatar por Riad durante la extraña
crisis del junio del 2017 entre ambos estados árabes. Que Doha se
negara a rescatar una de las empresas arruinadas de la familia Kushner pudo
encadenar una nueva guerra en esta zona azotada del mundo. Mohammed había
presumido de tener al yernísimo “en el bolsillo”, quizás por entregarle
información confidencial sobre los rivales de la familia Saud en extranjero,
supone el diario Intercept. ¿Tuvo algo que ver el marido de Ivanka en el
asesinato de Khashoggi? ¿Qué recibió a cambio?
2) Crear grupos de presión tradicionales:
En 2015, RAS fichó al empresario libanés-estadounidense George Nader para
organizar reuniones entre los enviados de los gobiernos saudí y emiratí con
Steve Bannon y Kushner en la Torre Trump. Nader ya había canalizado varios
millones de dólares de aquellos jeques al republicano Elliott Broidy, comprando
su apoyo activo al bloqueo al que sometieron a Qatar: en mayo de 2018, Broidy
realizó dos conferencias atacando a Doha.
3) A través de empresas de “asesoría” y
los centros de “estudios”: el Grupo Podesta, Brownstein Hyatt Farber Schreck o
el Grupo Glover Park, “donaron” alrededor de 580.000 dólares a los políticos de
EEUU, señala The New york Times, en nombre del RAS, a la vez que el Consejo
Atlántico, la Institución Brookings, el Centro de Estudios Estratégicos e
Internacionales y el Instituto del Medio Oriente recibían dinero de las
petromonarquías del Golfo Pérsico.
¿Cómo
es posible “Amar a los saudíes”
Esta es la cronología de una historia de
amor:
1991: el príncipe
saudí, Al Waleed bin-Talal compra “Trump Princess” el yate embargado de Trump
por 20 millones de dólares; el magnate de casinos, que estaba arruinado por una
deuda de unos 900 millones de dólares, lo había comprado por 29 millones a
Adnan Khashoggi, el traficante de armas y el primo de Jamal. En 1995, el mismo
Talal también le compra el Hotel Plaza de Nueva York por 325 millones, 65
millones menos de lo que pagó Trump por ello en 1988. Estos datos fueron
revelados por el príncipe suadí en respuesta a un desagradecido Trump que en un
tuit le criticó por dar entrevistas a la periodista de Fox News, Megyn Kelly.
2001: Trump vende el
piso 45 de la Torre Mundial de Trump a RAS a través del fondo buitre Blackstone
Group, cuyo presidente Stephen Schwarzman, un antiguo directivo de Lehman
Brothers, le acompañará a un Trump ya presidente en su visita oficial a Arabia
Saudita en 2017.
2015: En víspera de las
elecciones presidenciales del 2016, Riad realiza un estudio psicológico al
Trump candidato y localiza las tres dimensiones de su Talón de Aquiles: 1) un
desbordado ego, 2) una desmesurada codicia, y 3) un profundo complejo de
inferioridad, que le hace necesitado de recibir continuos elogios y en cantidades
industriales: los saudíes serán generosos con él, utilizado el dinero público.
“Me llevo bien con Arabia Saudita. Me compran apartamentos. Gastan 40 millones,
50 millones de dólares” -reiteraba con orgullo el presidente menos docto de
EEUU en una entrevista- “Gano mucho dinero de ellos”, “Me pagan millones y
cientos de millones”.
2016: “Me gustaría
proteger a Arabia Saudita. Pero Arabia Saudita tendrá que ayudarnos
económicamente”, advirtió el candidato Trump, al ser preguntado por una posible
guerra contra Irán: o sea, si me paga, tendrá su guerra, aunque provoque con
ello una guerra mundial.
2019: Trump no pierde
tiempo: registra hasta ocho empresas vinculadas con el RAS, entre ellas THC Jeddah
Hotel y DT Jeddah Technical Services, y sigue criticando a Obama por no lanzar
un ataque militar contra Irán y hacer las paces con Teherán. Luego envía a su
hijo Donald J. a reunirse con los enviados de RAS, de EAU, Erik Prince, el
fundador del ejército privado Blackwater -acusado de crímenes de guerra en
Irak-, Joel Zamel, un experto israelí en manipulación de redes sociales y
director de la firma Psy-Group, quien había elaborado una propuesta para usar
miles de cuentas falsas en Facebook, y el “asesor” George Nader para estudiar
cómo contribuir al triunfo de Trump en las elecciones. Después de las
elecciones, Nader le pagó a Zamel hasta 2 millones de dólares, aunque se
desconoce el concepto.
Meses antes de que Trump tomase la
posición, The New York Times escribe sobre la firma de contratos entre RAS y el
Grupo CGCN, vinculada con Boeing, uno de los vendedores de bombas a Riad, y con
el Grupo McKeon, dirigido por Howard McKeon, el presidente republicano del
Comité de Servicios Armados del Congreso, quien recibió unos 834.000 dólares de
donaciones por ser uno de los principales inversores del negocio de los aviones
no tripulados.
“Blanquear”
a los Saud, visitándoles
Una vez presidente, Trump se olvida de lo
que había dicho sobre los saudíes, y califica al país como un «reino
magnífico», a su dictadura “tan amables anfitriones», y mientras prohíbe la
entrada a EEUU a los ciudadanos procedentes de Irán, Siria, Irak, Somalia,
Sudán, Yemen y Libia por peligrosos para la seguridad nacional, excluye de la
lista de su Eje del Mal al RAS cuyos ciudadanos, según la CIA, mataron a unos
3.000 estadounidenses en el 11S, y su gobierno, según Hillary Clinton,
patrocina al ejército de mercenarios más peligroso del siglo: el Estado
Islámico. Las huellas de RAS están también en algunos
atentados en Europa.
Revela The Nation que en el primer año del
gobierno de Trump, los saudíes gastaron un millón de dólares mensuales en una
veintena de empresas de cabildeo. Hicieron lo mismo los EAU, con unos 18
lobbies, pagando sólo a uno de ellos, el Grupo Camstoll, unos 10 millones de
dólares, para comprar los favores de los políticos.
2019: con el misterioso
ataque a la planta petrolífera de Aramco en el suelo saudí, Trump
llegó a delegar la política exterior de EEUU a los jeques, y poniendo al ejército
de EEUU a las órdenes y al servicio de la Casa Saud: «esperando recibir
noticias del Reino sobre quién creen que fue la causa de este ataque, y bajo
qué términos procederíamos”, tuiteó, sin rubor Trump, que vive al borde del
precipicio.
¿Será una guerra contra Irán su forma de
exportar la crisis existencial que está viviendo?
Arde Chile
www.alainet.org / 24/10/2019
En menos de una semana se derrumbó el
mejor ejemplo de la política ultra neoliberal en América Latina. El “oasis
chileno” se quedó sin agua, la “perla” capitalista del Cono Sur se disgregó
entre los dedos del presidente magnate, Sebastián Piñera. Frases broncíneas se
viralizaron en las redes sociales:
“Sabíamos que existían las diferencias,
pero nunca pensamos que molestaran tanto”; “estábamos haciendo las cosas bien,
pero fuerzas oscuras y externas nos están desestabilizando”; “el comunismo
internacional, liderado por Venezuela, complota para que fracasemos”, etcétera.
La ceguera de la clase social y económica
que aún gobierna Chile es endémica; emana desde una visión feudal de la historia
que estos grupos no han podido superar en esta isla del fin del mundo, que
sigue imperando incluso entre sus profesionales universitarios: médicos,
abogados, ingenieros; qué decir entre los empresarios, convencidos de que el
manejo de la economía es un simple ejercicio de ingresar y sacar dinero de la
faltriquera de un hacendado del siglo XVIII, pagándoles a sus peones con las
migajas que caen de su mesa, pidiéndoles que se encomienden a la Virgen María,
si tienen hambre...
En menos de cuarenta y ocho horas, la
bomba social estalló, extendiéndose, desde Santiago del Nuevo Extremo, hacia el
norte y hacia el sur, en este largo pétalo, no solo de “mar y vino y nieve”, como
escribe Neruda, sino de lava ardiente, flujo de las erupciones provocadas por
reiterados abusos, injusticias, latrocinios y corrupciones. En estas últimas,
se han visto involucradas, hasta sus cimientos, las instituciones “respetables”
de la sociedad chilena: Iglesia, Fuerzas Armadas, Carabineros…
Ni siquiera los jueces han escapado de
esta lacra que permea los organismos del Estado y también la actividad privada.
No hay pan que rebanar, como decían nuestras abuelas.
El escándalo de las pensiones miserables,
sustentado por el sistema previsional inicuo de las fuerzas armadas, creado por
los “expertos” de la dictadura, entre ellos, el siniestro lacayo de Pinochet,
José Piñera, hermano mayor de Sebastián el Breve; la destrucción concertada de
la educación pública, en beneficio del lucro privado, a través de la
proliferación de universidades espurias y sin acreditación académica rigurosa; el
negocio impune de la salud, administrada por inescrupulosos mercaderes, como el
actual ministro de la cartera, doctor Sergio Mañalich, dueño de una de las
mayores clínicas-hoteles, como se conocen entre nosotros; el sistema de
subcontratación de servicios y tareas productivas, que perjudica aún más los
bajos salarios y deja a miles de trabajadores sin protección social; la
apropiación del agua por particulares y empresas mineras, cuyos manejos venales
han ido destruyendo la actividad de los pequeños propietarios agrícolas y
crianceros de la zona central de Chile, hoy asolada por la peor sequía de los
últimos cincuenta años; la tala de los bosques nativos y su reemplazo por
especies de rápida productividad, favoreciendo a las grandes forestales que, en
la zona de la Araucanía, usurpan los territorios mapuches y ahogan su cultura; la
contaminación de ríos, lagos y mares, mediante un manejo abusivo de los
recursos pesqueros…
La lista de iniquidades y trapacerías
resulta interminable y no cabe en una simple crónica. Sin embargo, su extensión
y hondura en el tiempo han provocado el incendio civil cuyas llamas amenazan,
tanto a los poderes fácticos como a los instituidos. Los canales de la
televisión abierta y los periódicos de mayor tiraje, todos al servicio
incondicional del poder, hacen gala de su hipocresía desinformativa, poniendo
el acento en los saqueos, desmanes y quemas de supermercados, farmacias y
tiendas; destrozos y sabotajes en la red del Metro, algunos de ellos de
sospechosa ocurrencia…
Omiten la fuerza y extensión de las
protestas sociales en contra del gobierno derechista; asimismo, los asesinatos
y vejámenes contra civiles, por parte de la policía y la soldadesca drogada,
esgrimiendo la manida coartada de supuestas provocaciones. Es decir, la amenaza
de una olla que se golpea versus una AK6 manejada por un energúmeno acorazado.
Cincuenta muertos, cientos de torturados,
miles de heridos que no figuran en las “informaciones” de la gran prensa
amarilla. Se ha impedido al director del Instituto de Derechos Humanos el
ingreso a los centros asistenciales de salud, negándole toda información
fehaciente sobre muertos y lesionados.
Menos mal que contamos con las redes
sociales y medios no vendidos al sistema, para informarnos de la realidad que
estamos viviendo, que supera con mucho las débiles y erráticas respuestas del
poder ejecutivo y sus ridículas medidas de mitigación ante la conmoción
nacional. Porque un incendio de esta magnitud no se apaga con gasolina, ni con
tanquetas ni con la más despiadada de las represiones, invocando, como hace la
derecha extrema, al fantasma de Augusto Pinochet.
Por su parte, el parlamento chileno está
dando un triste espectáculo, alejado de la gente, como ha sido su tónica
durante veinte años, enfrascados sus miembros a sueldo en descalificaciones e
insultos mutuos, ignorando las reales aspiraciones y necesidades del pueblo.
Y aunque “Carlos Marx esté muerto y
enterrado”, hoy en día, Sebastián Piñera, exhausto y aterrado ante la amenaza
de las “hordas marxistas”, parece repetir lo cantado por Serrat en un tema
memorable:
-“Amo, se nos está llenando de pobres el recibidor”.
-“Diles que el señor no está, que anda de
viaje y que no sabes cuándo va a regresar…”
Mientras tanto, Chile seguirá ardiendo.
¿Hasta cuándo?
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