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Sinfonía Nº 9, en re menor, Op. 125 “Coral”. Ludwig van Beethoven (Germ....



Sinfonía Nº 9, en re menor, Op. 125 “Coral”. Ludwig van Beethoven (Germ./ Engl./ Span. subtitles)



La Sociedad Filarmónica de Londres encargó originalmente esta obra en 1817. Tanto el texto como la música remiten a fuentes que datan de los comienzos de la carrera de Beethoven. El texto de Schiller (1759-1805) fue escrito en 1785 y publicado por primera vez al año siguiente en la propia revista literaria del poeta, Thalia. Beethoven había planeado poner música a este poema ya en 1793. Cuadernos de esbozos de Beethoven muestran trozos de material musical, escritos en 1811 y 1817, que finalmente aparecerían en la sinfonía. Además, la sinfonía también tomó de obras como la Fantasía Coral Op. 80 (https://youtu.be/bJcO--JqBwQ) y anterior a ésta el Lied Gegenliebe WoO 118 (https://www.youtube.com/watch?v=RhqVW...). El tema para el scherzo se remonta a una fuga escrita en 1815.



La introducción de la parte vocal de la sinfonía causó dificultades a Beethoven. Su amigo Anton Schindler dijo posteriormente: "Cuando comenzó a trabajar en el cuarto movimiento la lucha comenzó como nunca antes. El objetivo era encontrar una forma apropiada de introducir la oda de Schiller. Un día Beethoven entró en la habitación y gritó 'Lo tengo, acabo de emncontrarlo'. Entonces me mostró un cuaderno de esbozos con el texto 'Cantemos la inmortal oda de Schiller'". Sin embargo, Beethvoen no mantuvo esta versión y siguió reescribiendo hasta que encontró su forma final, con las palabras "O Freunde, nicht diese Töne". Beethoven estaba impaciente por interpretar su obra en Berlín, pues pensaba que el gusto musical en Viena estaba dominado por compositores italianos como Rossini. Cuando sus amigos y financiadores oyeron esto, le instaron a que la estrenara en Viena. Finalmente fue estrenada el 7 de mayo de 1824 en el Kärntnertortheater (Teatro de la Puerta de Carintia). Fue la primera aparición del compositor en el escenario en 12 años; la sala estaba repleta. Las partes para soprano y contralto fueron interpretadas por dos famosas jóvenes cantantes: Henriette Sontag y Caroline Unger. Aunque la interpretación fue dirigida oficialmente por Michael Umlauf, maestro de capilla del teatro, Beethoven compartió el escenario con él. Sin embargo, dos años antes, Umlauf había visto cómo el intento del compositor de dirigir un ensayo general de su ópera Fidelio terminó en desastre. Así que esta vez, instruyó a los cantantes y músicos para que ignoraran al casi completamente sordo Beethoven. Al comienzo de cada parte, Beethoven, sentado en el escenario, marcaba el tempo. Pasaba las páginas de su partitura y marcaba el compás para una orquesta a la que no podía oír.



Hay una serie de anécdotas sobre el estreno. Basándose en el testimonio de los que lo vivieron, se sugiere que estuvo por debajo de lo ensayado (sólo hubo dos ensayos completos) y flojo en interpretación. Sin embargo, el estreno fue un gran éxito. En cualquier caso, Beethoven no tuvo la culpa, como el violinista Joseph Böhm recordó: "Beethoven dirigió la obra él mismo, es decir, se puso ante el atril y gesticulaba furiosamente. A veces subía, y otras se encogía hacia el suelo, se movía como si quisiera tocar todos los instrumentos él mismo y cantar para todo el coro. Todos los músicos obedecían su ritmo sólo mientras se movía". Cuando el público aplaudió -los testimonios difieren sobre si al final del scherzo o de la sinfonía completa- a Beethoven aún le faltaban varios compases y aún dirigía. Debido a eso, la contralto Caroline Unger se acercó e hizo girarse a Beethoven para que aceptara los vítores y aplausos del público. Según un testigo, "El público recibió al héroe musical con el mayor respeto y simpatía, escuchaba sus maravillosas creaciones grandiosas con la más absorta atención y estallaba en un jubiloso aplauso, a menudo durante los pasajes, y en repetidas ocasiones al final de los mismos". Todo el público lo aclamó con ovaciones de pie en cinco ocasiones; había pañuelos en el aire, sombreros, manos en alto, por lo que Beethoven, que no podía oír los aplausos, al menos pudo ver los gestos de ovación.



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Fecha de composición: 1824.

Dedicatoria: rey Federico Guillermo III de Prusia (1770-1840).

1ª interpretación: Kärntnertortheater (Teatro de la Corte Imperial de Viena), el 7 de mayo de 1824, bajo la codirección de Umlauf y Beethoven.

1ª edición: B. Schott's Söhne (Maguncia), agosto de 1826.



Intérpretes:

Anna Samuil, soprano

Waltraud Meier, mezzo-soprano

Michael König, tenor

René Pape, bajo

National Youth Choir of Great Britain

West-Eastern Divan Orchestra

Daniel Barenboim, director



Alejandrópolis, nueva base de ‎Estados Unidos contra Rusia

Manlio Dinucci

Geoffrey R. Pyatt fue embajador de Estados Unidos en Ucrania desde 2013 hasta ‎‎2016. Allí organizó, junto con Victoria Nuland, el golpe de Estado de Euromaidan. ‎En 2016, Barack Obama lo nombró embajador en Grecia, desde donde organizó un ‎cisma en el seno de la iglesia ortodoxa. Actualmente su misión consiste en hacer ‎poner fin al aprovisionamiento de gas ruso a la Unión Europea. ‎

«Acabo de regresar de Alejandrópolis, visita estratégica importante que afina a la vez las ‎excepcionales relaciones militares entre Estados Unidos y Grecia y la inversión estratégica que el ‎gobierno de Estados Unidos está haciendo en Alejandrópolis»‎, Geoffrey Pyatt, embajador de Estados Unidos en Grecia, 16 de septiembre de 2019.
El puerto de Alejandrópolis, en la Grecia nororiental fronteriza con Turquía y Bulgaria, se halla ‎frente al Mar Egeo, al borde del Estrecho de los Dardanelos, que, conectando en territorio turco ‎el Mediterráneo con el Mar Negro, constituye una vía fundamental del tránsito marítimo, ‎sobre todo para Rusia. ‎
La importancia estratégica de ese puerto, que el embajador Pyatt visitó acompañado del ministro de ‎Defensa de Grecia, Nikolaos Panagiotopoulos, ha sido tema de una explicación proporcionada ‎precisamente por la embajada de Estados Unidos en Atenas: ‎ ‎

«Debido a su estratégico emplazamiento y su infraestructura, el puerto de Alejandrópolis, ‎está bien situado para garantizar apoyo a ejercicios militares en la región, como quedó ‎demostrado en el reciente Saber Guardian 2019.»‎

La «inversión estratégica» que Washington ya está haciendo en varios puertos apunta a convertir ‎Alejandrópolis en una de las bases militares más importantes de Estados Unidos en la región, con ‎capacidad para bloquear el acceso de los navíos rusos al Mediterráneo. Eso es posible gracias a ‎las «excepcionales relaciones militares» con Grecia, que desde hace tiempo ha puesto sus ‎bases a la disposición de Estados Unidos –sobre todo la base de Larissa, para los drones armados ‎‎Reaper, la de Stefanovikeio para los aviones de combate F-16 y los helicópteros Apache. ‎Esta última base va a ser privatizada y Estados Unidos ha decidido comprarla. ‎

El embajador Pyatt no disimula el interés de Estados Unidos por reforzar su presencia militar ‎en Grecia, así como en otros países de la región mediterránea. «Trabajamos con otros socios ‎democráticos en la región para rechazar a los actores maléficos como Rusia y China, con intereses ‎contrarios a los nuestros», explica el embajador estadounidense antes de precisar que «Rusia ‎utiliza la energía como instrumento de su influencia maléfica». Después subraya la importancia ‎que ha alcanzado la «geopolítica de la energía», afirmando que «Alejandrópolis tiene un papel ‎crucial como enlace para la seguridad energética y la estabilidad de Europa». Tracia Occidental, ‎la región griega donde está el puerto de Alejandrópolis, es, en efecto, «una encrucijada ‎energética para Europa central y oriental». ‎

Basta con mirar el mapa para entender lo que quiere decir el embajador. Tracia Oriental es ‎limítrofe con la pequeña parte europea de Turquía adonde llega, después de atravesar el ‎Mar Negro, el gasoducto Turk Stream proveniente de Rusia, ya en fase de terminación. ‎Desde allí, a través de otro gasoducto, el gas ruso debería llegar a Bulgaria, Serbia y ‎otros países europeos. Esa es la respuesta rusa a la maniobra de Estados Unidos, que –con la ‎importante complicidad de la Unión Europea– bloqueó en 2014 el gasoducto South-Stream, que ‎habría llevado el gas ruso a Italia y a los demás países de la Unión Europea.
Estados Unidos está tratando ahora de bloquear también el Turk Stream, lo cual ya es más ‎difícil debido al deterioro de las relaciones entre Ankara y Washington. Así que ‎Estados Unidos espera ahora utilizar a Grecia, país al que ya están llegando grandes cantidades ‎de gas natural licuado estadounidense para sustituir el gas ruso. ‎

Todavía no se sabe con claridad lo que Estados Unidos está preparando en Grecia, incluso ‎contra China, que planea hacer del puerto griego del Pireo una escala importante de la nueva Ruta de ‎la Seda. Pero no sería sorprendente que tuviésemos próximamente en el Mar Egeo un ‎‎«incidente de Alejandrópolis», similar al «incidente de Tonkín».


El deseo oculto de Trump en Groenlandia: el tesoro de las tierras raras


Diego Herranz
www.publico.es / 23/08/2019

El objeto oculto de deseo es el tesoro que esconde la Isla de Groenlandia. Donald Trump, como si se tratase de Jack Sparrow, el lunático, pero persistente protagonista de Piratas del Caribe que encarna Johnny Deep, se ha propuesto oficialmente que este vasto territorio, más grande que México, aunque con tan sólo 56.000 habitantes censados, pase a ser el quincuagésimo primer Estado de la Unión. Con permiso de Puerto Rico, la última estrella, ficticia, de la federación, ya que se le considera como territorio asociado con capacidad y poder autónomo, pese a que sus ciudadanos ostentan la nacionalidad estadounidense.

“Acabé llorando de la risa”. Podrían ser las declaraciones de algún admirador de Deep al salir del último estreno de la saga. Pero no. Son las palabras que dedicó el exembajador de EEUU en Dinamarca, Rufus Gifford, a una emisora de radio estadounidense, la NPR, nada más leer el artículo de prensa que difundió The Wall Street Journal a mediados del pasado mes de agosto en el que revelaba que Trump había mostrado interés en comprar la isla más grande del mundo. Salvedad hecha de Australia, a cuyo territorio se le considera un continente insular. Sin embargo, a buen seguro que el rictus de Gifford se fue tornando más serio cuando desde la Secretaría de Estado y algún que otro representante del Tesoro dieron oficialidad a la nueva ensoñación del mandatario republicano.

Desde Groenlandia y Dinamarca tampoco daban crédito al asunto. “Estamos abiertos a negocios, pero no estamos a la venta”, declaró la titular de Exteriores de la isla, Ane Lone Bagger. Mientras el expremier danés, Lars Lokke Rasmussen, expresó que la noticia “tiene que ser una broma del Día de los Inocentes. Completamente equivocada de fecha”. Desde la ultraderecha del Partido Popular Danés, su portavoz para asuntos internacionales, Søren Espersen, declaró que, “si es cierto, es una muestra definitiva de que [Trump] se ha vuelto loco”. Pero no. La intención de la Casa Blanca, ni es nueva, ni es un capricho genuinamente trumpiano.

La última vez que EEUU se obsesionó con adquirir Groenlandia fue nada más concluir la Segunda Guerra Mundial. Enclave estratégico entre la extinta URSS y EEUU, en 1946 el entonces secretario de Estado James Byrnes formalizó la oferta, que fue recibida “como una conmoción” por Copenhague que, sin embargo, cinco años más tarde, suscribió un tratado con el Pentágono para que construyera la base aérea americana más septentrional del planeta. Casi tres cuartos de siglo después, Groenlandia no ha perdido ni un ápice de interés geoestratégico para Washington. Aunque, a decir verdad, no sólo por cuestiones militares. Ni siquiera exclusivamente políticas. El nuevo cheque al portador del Despacho Oval se justifica, también, por razones económicas. O, para ser más precisos, para garantizar suministros de minerales de alto valor industrial y militar.

El tesoro de las tierras verdes

La pequeña economía de Groenlandia, altamente dependiente de la pesca y la agricultura y que necesita de los 500 millones de dólares -algo más de 457 millones de euros- de los subsidios que, cada año, le reporta su metrópoli, a la que está unida desde comienzos del siglo XVIII, tiene una amplia variedad de riqueza en su subsuelo. Cada vez menos helado, por efecto de la catástrofe climática que asola las latitudes árticas. Minerales, metales, gemas, probablemente una balsa de petróleo de enormes dimensiones, aún por cuantificar y, sobre todo, tierras raras, material del que se nutren firmas tecnológicas y de Defensa en cantidades cada vez más ingentes, hacen de Groenlandia un nuevo El Dorado. Hasta el punto, que han crecido como la espuma las voces de sus residentes que piden la plena independencia de Dinamarca en 2021, coincidiendo con el 300 aniversario de la colonización danesa de la isla. A pesar de su elevado grado de autonomía que, en 2008, mediante referéndum, asumió nuevos poderes y competencias. Incluyendo la de gestión de sus fuentes minerales, que queda en manos de su parlamento. Poder que ha ejercido, por ejemplo, en 2013, cuando votó en contra de la prohibición de extracción de uranio que el gobierno danés impuso a finales de la década de los ochenta. Aunque los permisos hayan sido concedidos a cuentagotas, excluyendo cualquier intervención en suelo helado.

Pero incluso este status quo puede cambiar. El descubrimiento de elementos de alta demanda de tierras raras -como el neodimio, praseodimio, disprosio y terbio-, una de las armas de réplica más contundentes usada por China en su disputa comercial contra EEUU, y que se hallan en abundancia en la zona de Narsaq, en la parte meridional de la isla, ha propiciado, a buen seguro, la oferta inmobiliaria de Trump. Porque el régimen de Pekín ha cancelado la mayor parte de los envíos de estos materiales a EEUU como represalia a sus subidas arancelarias.

Estas concentraciones de materiales -lo que se conoce en la jerga industrial como tierras raras- han sido utilizados por los algo más de 1.700 habitantes de esta ciudad como aceite refinado o para aplicar color a sus utensilios de vidrio o cristal. Sin embargo, en la actualidad, son una parte esencial para la elaboración de smartphones o de paneles solares. También de automóviles o para la obtención de imágenes por resonancia magnética, indispensables en hospitales y clínicas médicas. Aunque, sobre todo, resultan básicos para la industria militar. Para la construcción de cazas y submarinos. Y China está en posesión de casi el 70% de la oferta global de suministro de tierras raras. Es uno de los ases en la manga que el régimen de Pekín ha mostrado a Washington para persuadir a su rival de que cese con su guerra comercial. En plena carrera armamentística en el mundo y con la primera potencia global con notables fondos presupuestarios destinados a la modernización de sus ejércitos y a abordar nuevas armas tecnológicamente avanzadas.

Punto de conexión entre Rusia y China

Quizás esta lectura esté detrás de la decisión oficial del secretario de Estado, Mike Pompeo, al que en las altas esferas estadounidenses califican como un acólito de los deseos de su jefe, de reforzar las relaciones diplomáticas con Groenlandia, el pasado mes de mayo, lo que significa, de facto, un reforzamiento de los lazos por interés estratégico, que ha coincidido en el tiempo con una misión exploratoria del instituto geológico americano (US Geological Survey) para tratar de calibrar el potencial real de las tierras raras en la isla. Pese a que la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, tildara de “absurda” cualquier discusión con EEUU sobre la compra la isla. De otro modo, Trump no se hubiera irritado tanto, hasta llegar a cancelar su visita a Copenhague en los días previos a su desembarco en la cumbre del G-7 en Biarritz. Fuentes empresariales de la industria extractora con intereses en Groenlandia hablan de que sólo en las inmediaciones de Narsaq, hay miles de millones de toneladas de estos minerales. Donde también existen intereses chinos. Interesados en facilitar el tránsito mercantil de estos materiales a Europa, a la que vende el 90% de su demanda, desde tierras más cercanas.

Groenlandia, además, es un foco de atracción para Rusia. Un lugar donde pueden colisionar los objetivos geoestratégicos de las tres grandes superpotencias. Todas ellas, dominadas por líderes con vitolas nacionalistas. Máximo peligro. Geográficamente, la isla danesa ofrece una visión más que precisa de lo próximos que están Rusia y EEUU, a través de Alaska. De ahí que, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el presidente Harry Truman ofreciera 100 millones en oro a Dinamarca para hacerse con Groenlandia. La negativa posibilitó la construcción de la base área de Thule, a menos de 1.600 kilómetros del Polo Norte. Aun operativa y clave en caso de conflicto en el Ártico porque allí está estacionado el Duodécimo Escuadrón de Alerta Espacial, encargado de vigilar la actividad espacial y balística de Rusia, según DefenseNews, una “zona ideal para rastrear misiles balísticos intercontinentales y satélites en órbita terrestre”.

Por si fuera poco, Rusia ejerce un control total sobre el tránsito marítimo a través de la llamada Ruta del Norte, que va desde el Mar de Barents, cerca de la frontera rusa con Noruega, hasta el Estrecho de Bering, entre Siberia y Alaska, un escenario con cada vez más buques mercantes en el que podría coaligarse con China por razones geoestratégicas, y dominar una ruta que será viable económicamente en apenas un par de décadas, tal y como aclara The Economist en un reciente reportaje, citados en la BBC.

Efectos mercantilistas del cambio del clima

El cambio climático también juega a favor del atractivo que despierta Groenlandia entre las tres grandes superpotencias. Porque una parte cada vez más notable de su territorio se derrite casi sin remedio. Hasta ahora, el 80% de su territorio, la mitad que Europa Occidental, ha estado cubierta de hielo; con al menos, 2,5 kilómetros de espesor y envuelta en una capa de oscuridad durante casi seis meses anuales. Pero el deshielo, que va dejando al descubierto cada vez más áreas pedregosas y, en paralelo, mayores intereses políticos y empresariales.

El deshielo que se está produciendo con rapidez en la zona está haciendo que el acceso a los grandes recursos naturales del territorio sea cada vez más sencillo. Y que las ambiciones de sus políticos afloren con rapidez. En junio pasado, las autoridades de la isla presentaron un plan a cinco años para obtener combustible y dar pábulo a las predicciones que dicen que Groenlandia está en disposición de gestionar el 13% de las reservas de crudo aún por descubrir. Además de unos depósitos de uranio y de derivados del zinc majestuosos. Y de las tierras raras, sobre las que China ha conseguido un papel casi monopolístico en todos los segmentos de la cadena de valor asociada a estos elementos químicos. Motivo por el cual el gigante asiático ha invertido en el Proyecto Kvanefjeld, en el sur de la isla, para poner en marcha una mina de uranio y tierras raras junto a una empresa australiana.

Patrik Andersson, Jesper Willaing Zeuthen y Per Kalvig, de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Aalborg (Dinamarca) argumentan en un artículo de investigación que, el año pasado, una empresa estatal china se ofreció a construir tres nuevos aeropuertos en la isla, lo que acabó provocando que el gobierno danés aportara la mitad de la financiación. Según explican estos autores, la maniobra de Copenhague se interpretó como un movimiento encaminado a mantener a China alejada y evitar que pudiera contar con un aeropuerto para sus aviones militares y, de paso, frenar el creciente poder económico que está adquiriendo el gobierno de la isla. “La minería en Groenlandia, y notablemente la inversión china en ese sector, ha provocado deliberaciones sobre qué constituye y qué no una cuestión de seguridad, así como si los intereses económicos de China en Groenlandia pueden jugar un papel en los debates existentes sobre la futura independencia de la isla”, explica Marc Lanteigne, profesor de Ciencia Política en la Universidad de Tromsø, en The Diplomat. Los inuit, el 80% de la población, creen que es una buena idea convertirse en estadounidenses. Al fin y al cabo, se trata de decidir entre dos aliados de la OTAN.

Es una de las armas que jugará EEUU, que va en serio en su oferta. Por mucho que parezca que sea una reivindicación imperialista, tal y como alertan en una información en Foreign Policy. De hecho, varios congresistas están respaldando el órdago de Trump. Como el senador republicano por Arkansas, Tom Cotton, quien lo acaba de plasmar en un artículo de opinión en The New York Times, y que ve en Groenlandia una fuente de suministro de agua de gran pureza si en California se producen en el futuro, cortes de fluido a hogares y empresas por las altas temperaturas o los siempre elevados riesgos de terremoto. Como ya hizo su país con la adquisición de Puerto Rico o las Islas Vírgenes. O como ya intentó, en 1867, con la propia Groenlandia, que fue moneda de intercambio en las negociaciones que acabaron con las colonias caribeñas de Dinamarca (lo que ahora son las Islas Vírgenes de EEUU).


Elementos para un análisis de coyuntura


Panamá, SEPTIEMBRE 2019

Jorge Sarsaneda del Cid
Panamá / 031019

1. En general

Se cumplen los tres meses del nuevo gobierno. Se confirma la afirmación de que la mayoría que tiene el PRD en la asamblea, se le está convirtiendo en mueca por la incapacidad reiterada de sus diputados, amén de sus actuaciones groseras, patanas, estúpidas y que muestran pocas neuronas. El gobierno va a elegir pronto a los magistrados en la CSJ, a ver qué pasa.

2. En particular

2.1. Economía: Los precios* están como sigue: petróleo, 55.91 dólares el barril (subió un poco el precio, con relación al mes pasado, quizás porque la inestabilidad sigue); arroz, 12.16 el quintal (subió); café, 1.01 la libra (subió); cobre, 2.60 la libra (subió); oro, 1,506.00 la onza (bajó); gas natural, 2.40 el BTU (subió).[1] [LP-011019].

+ El mes pasado hablábamos de la ampliación de la cuenca del canal (río Indio y demás) y las consecuencias que ello podría traer para 65 comunidades y unos 20 mil habitantes de tres provincias. Ya han comenzado las protestas. Es un movimiento que lleva más de 20 años tratando de negociar.

+ En agosto se hablaba de que, en el 2020, el Canal aportará al Estado 1,768.4 millones de dólares. Ahora se dice que los ingresos por el Canal fueron (2018-2019) de 2,035 millones, de los cuales, el 47% provino de los peajes por barcos neopanamax (los que pasan por el canal ampliado) [LP-170919].

+ Han comenzado a “encontrar” malos manejos en diversos ministerios y los atribuyen al gobierno anterior. Se comienza a presentar demandas ante el ministerio público: por parte de los ministerios de vivienda, de seguridad, de obras públicas, de salud, de desarrollo agropecuario.

+ Otros indicadores económicos:

            *Exportaciones: de enero-julio 2019= Totalizaron bananos (75.9 mill.), camarones (13.2 mill., bajó), harina pescado y aceite (40.9 mill., subió), carne (2.9%), aceite palma (2.4%), “otros” (60.9%). Más los cien millones por cobre y oro (LP-010819). En agosto se habló de 35 mil toneladas de concentrado de cobre (=equivale a unos 15.2 millones de dólares) y 10 mil onzas de oro (=unos 15 millones más) [LP-240919].
            *Otros: el transporte aéreo aporta el 14% del PIB, unos 8,500 millones [LE-110919]. La producción de bebidas alcohólicas cayó un 3.5%, aunque el seco y el ron (producidos por la familia del anterior presidente) aumentó 12.2 y 6.9% respectivamente [LA-020919]. Se dice que el 6.4% de la PEA está desocupada y que el 43.6% son informales; en cambio, el 7.7% de la PEA femenina está “desocupada” y el 48.9% no recibe remuneración [J.Jované en PA-250919]. El desempleo juvenil está peor: en 2009 era de 12.5%, 2019 es de 14.6%. Se gradúan alrededor de 29 mil cada año en las universidades, el 50% consigue empleo.

            *Se presentó el presupuesto 2020 a la asamblea: 23,316 millones (en 2018 fue 23,867 y en 2017 fue 16,265). De ese dinero, se dice que 10,192 millones van para “servicios sociales” [LP-100919]. Por cada dólar, el 15% va para el servicio de la deuda (3,490 mill.). En los últimos 10 años se triplicó la planilla, los subsidios y la deuda [LP-120919]. Llama la atención que se rebajó el presupuesto en educación, salud y universidades. Otro problema…

2.2. Política
El nuevo gobierno ha cumplido los tres meses. Siguen las reuniones (varios “gabinetes temporales”: agropecuario, turístico, social, de seguridad y logístico) pero, hasta ahora solamente se han pagado deudas, que ya es bastante. Después de cada reunión de ministros se siguen dando conferencias de prensa, lo cual supone una novedad en cuanto a información. Siguen nombrando familiares en distintos puestos de gobierno, o bien a políticos que no pudieron ser reelegidos, o sea, lo de siempre.

            + Los diputados actuales gastan o tienen presupuestado 839 mil dólares por mes, para sus 694 empleados. Lo cierto es que no se ve el producto. El PRD tiene 318; Cambio Democrático, 222; Panameñista, 77; Molirena, 50; independientes, 27 [LP-180919].

Hay varios asuntos serios, pendientes de decisión: se nombró al director de la Caja de Seguro Social (al parecer es un señor honesto), y ahora tiene que ver cómo hace el milagro de mejorar su funcionamiento, definir cuántos son sus fondos y el problema de las jubilaciones; el nombramiento de nuevos magistrados (seis) de la Corte Suprema (ya se hizo la escogencia entre 125 candidatos), que le toca al presidente; la resolución de casos de “alto perfil”; el agua para la población y el canal; todos los proyectos que afectan la ecología (electricidad, agua, tala indiscriminada, puentes, comunicación, contaminación de ríos y mares); el asunto de la educación sexual... Al parecer, dicen que sí hay planes claros y concretos, pero no se ven. El foco principal está en atraer inversión (de ahí la nueva ley de asociaciones público-privadas) y turismo. Lo demás, parece que viene después. Ciertamente, se han aprobado tres leyes que el presidente prometió en campaña.

2.3. Sociedad: Habría varias cuestiones que comentar:

*Caso del expresidiario-expresidente= Como era de esperar, ahora es el político con la ‘moral’ más ejemplar, en el país. Va a demandar a cuanta persona habló “mal” de él. Sin embargo, hay una apelación al fallo. Quiere retomar el control de “su” partido, puede ser que lo logre.

*Casos de “alto perfil”= Se siguen “cayendo”, por falta de pruebas suficientes, por mala investigación, por decisiones absurdas de jueces… o también podría ser por jueces comprados, quién sabe…

*Migración= Se ha callado un poco el tema. Se habla más de drogas en las fronteras.

*Educación= En medio de la contención del gasto, el gobierno rebajó en más de 150 millones el presupuesto de educación y en varios millones el de las universidades estatales. Lo de las universidades, parece que se va a revisar. La ley obliga a invertir el 6% del PIB en educación y se invierte alrededor del 3%; sólo el 54.7% de los estudiantes finaliza secundaria (en Chile, es el 79.4%); según el BM, un niño panameño podría llegar a 11.3 grados, pero sólo llega a 7.2 (en la Comarca Ngäbe llega a 4.4 grados) ¿Vamos para atrás? [LE-010919]. Sin embargo, somos un país “con desarrollo humano alto”, con un 95% de la población alfabetizada (¿????) [LP-120919].

*Salud= Aumento de infectados con VIH: 2016: 974 casos; 2017: 1,173; 2018: 1,318 [LP-120919]. Aumenta la malaria: 498 casos en 2018 y 1,275 casos en 2019; donde hay mayor incidencia es en comarcas y Panamá Este [LP-130919]. Igualmente ha aumentado la mortalidad infantil: en 2017 fueron 13.9 x c/mil nacidos vivos; en 2018, 14 [LP-170919]. Por otro lado, hay inversiones estancadas en salud: tres hospitales que empezaron a construirse en 2010, aún no se concluyen (Metetí, Colón, Bugaba), y ha habido un aumento de 130 millones en los costos de construcción [LA-040919].

*Seguridad= Diariamente, los noticieros hablan de “muchos” casos de robo y asesinato, pero son pocos los que dan cifras reales, que se puedan comparar. Al parecer, es más importante el “alboroto amarillista” que el dato real y las políticas concretas. ¿Cómo están organizados esos 40 mil miembros de los distintos “cuerpos” de seguridad, armados hasta los dientes? (¡ojo! Insisto: no es ejército, está prohibido). Algunos datos que vimos son: hurtos = en 2018, 3,629 casos; en 2019, 2,346. ¿Estamos peor? Lo que sí parece estar peor es el tránsito con las muertes por velocidad y consumo de licor, no por “perder el control” simplemente.

*Percepción= Una encuesta mostró que, la percepción de corrupción es de 56% (en Perú es de 68%), de las peores de A.L.; el 18% pagó por sobornos y el 23% recibió dinero por su voto y el 19% experimentó extorsión sexual [PL-240919].

*Iglesia católica= Una de cal y otra de arena. Apoyo claro, directo y fuerte del periódico de la arquidiócesis al movimiento de campesinos de la cuenca de río Indio, que llevan años luchando por sus tierras. Casos de curas “sorprendidos” en actos “reñidos con la moral”; no se habla de pederastia, pero sí de homosexualidad, como si ésta fuera un delito.

*JMJ= Seguimos sin saber las cuentas, ni del gobierno ni de la iglesia católica, sobre lo que se gastó en este evento que, para muchos, fue solo para hacer negocio. ¿Las darán? Llevamos OCHO meses esperando.

*Curiosidades= Se recorta el presupuesto en salud y educación, PERO se elimina el impuesto del 5.5% para casinos de lujo porque “debido al impuesto” (¿???) se perdieron “más de 3 mil plazas de empleo en esta industria”. En seis meses de 2019 se apostó 1,061 millones de dólares en juegos de azar (disminuyó en 42 millones) [LP-270929]. Toda una “industria”.

*De lo que no se habla= Igual que el mes pasado, hay temas de los que no se habla: los gastos en armas, las conexiones política-narcos, el problema del agua en todo el país, la deforestación, los dueños de las costas (Veraguas) e islas (archipiélago de las Perlas y de Bocas), la destrucción de humedales, el desastre de la educación nacional, de dónde sale la gran exportación de madera, de por qué hay tantos alcaldes y representantes con dos sueldos, de las planillas de los diputados, del poco empleo de jóvenes, de la ley de educación sexual… NADA de esto es digno de discusión.

3. Conclusión:

En estos tres meses hay signos alentadores: se ha capturado mucha más droga (¿quién compra tanto?); parece que empieza a despertar la conciencia ecológica a niveles de gobierno; se pagaron deudas (algunas de cinco años de edad); el proceso para escoger magistrados es transparente y regulado; hay muchas promesas de arreglar cosas; empiezan las denuncias de malos manejos del gobierno anterior; al parecer, se va a enfrentar el problema de la Caja del Seguro Social; se están discutiendo las reformas constitucionales.

Pero también hay signos desalentadores: los resultados tan decepcionantes de varios casos de “alto perfil”; los recortes en educación, salud, ambiente y demás; la percepción de más inseguridad; los soeces, irrespetuosos, impunes, diputados que, no contentos con esto, hacen además propuestas estúpidas (cambiar la fecha del día del padre, el nombre del aeropuerto, orar al principio de cada sesión de la asamblea…), en vez de dedicarse a cosas más serias.

Algunas perspectivas parecen dar alguna esperanza, pero la gran pregunta es: ¿cómo van (vamos) a hacer para mejorar la situación? ¿En qué van a quedar tantos juicios y acusados? La nueva ley de alianzas público-privadas, ¿a qué nos va a llevar? Tanta corrupción, tanto ‘juega vivo’, tantas “aguas movedizas”, tantos “muertos” escondidos, tanto dinero mal habido. Nada de eso permite tener claro el panorama.

Son elementos para el análisis…

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*Los datos son tomados de periódicos La Prensa y La Estrella o de tv-radio.

  ¿Por qué fijarnos de estos precios? Porque dependemos del petróleo y hay que seguir lo que suceda con ese precio, si es más caro, pagamos más por la gasolina, como de hecho sucede. Porque no somos autosuficientes en producción de arroz, de modo que hay que vigilar ese precio, además de mejorar nuestra producción nacional. Porque el café es un ingreso importante y hay que mejorar la calidad y cantidad; además, muchos ngäbe dependen de ese precio. Porque el cobre, el oro y la plata comenzaron a producirse en la mina de Donoso y Panamá recibe solamente el 2% de las regalías (lo cual es una miseria). Además, hay otras cuatro posibles minas (concedidas en exploración) de cobre y oro. El gas natural es el futuro de la energía en Panamá, según dicen.




El papel de la industria del armamento en el diseño de las fronteras de EEUU



El muro de Donald Trump no empezó con Donald Trump. Tampoco es el único dispositivo del que se sirve EEUU para el control migratorio: es un elemento más de la amplia infraestructura desplegada en el interior de EEUU y las zonas fronterizas con México. Cámaras, aviones, sensores de movimiento, drones, sistemas de videovigilancia y biométricos componen, desde hace años, el arsenal con el que Estados Unidos trata de frenar la inmigración. Detrás, un grupo de empresas de seguridad y armamento que se han embolsado "formidables ganancias" con el aumento de los presupuestos gubernamentales para control fronterizo.

Son las principales conclusiones que arroja la última investigación del think tank internacional Transnational Institute (TNI), que documenta cómo algunas de las mayores corporaciones armamentísticas del mundo se encuentran entre las principales compañías "que han determinado la política de fronteras" en EEUU durante las últimas tres décadas.

"Más que Trump, son estas corporaciones globales, y sus aliados políticos y mediáticos, los que conforman un complejo industrial de fronteras y han dado lugar a una respuesta predominantemente militarizada frente a la migración, convirtiéndose en el mayor impedimento para una respuesta humana al fenómeno", afirma el instituto de investigación.

A la hora de sentar las bases de este complejo industrial, los expertos del TNI señalan las aportaciones a campañas políticas de estas empresas que suministran servicios de seguridad fronteriza, labores de lobby o las 'puertas giratorias' entre el sector y el Gobierno.

"Estas empresas ayudaron a diseñar, financiar y finalmente construir el muro del que se benefician", sostiene a eldiario.es Nick Buxton, editor del estudio. "Como resultado, es mucho más que un muro: es uno de los sistemas de vigilancia más militarizados del mundo, integrado por miles de sensores, vigilado por helicópteros y aviones teledirigidos y patrullado por un número récord de 21.000 agentes. Los resultados son mortales a medida que los migrantes toman rutas cada vez más peligrosas para escapar a la vigilancia", asegura.

En los últimos 15 años, los presupuestos de EEUU para control fronterizo se han duplicado, pasando de 9.149 millones de dólares en 2003 a 23.700 millones en 2018, según el estudio. Estas partidas aumentaron enormemente a partir de la década de los ochenta y la tendencia se ha ido acelerando desde entonces. Desde 1990, cuando se dedicaron 1.200 millones, el incremento es del 1.875%.

Estas cifras se destinan a la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), responsable de las deportaciones y detenciones en el interior del territorio, así como a la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP), encargada de las patrullas fronterizas. La investigación analiza cómo entre 2006 y 2018, la CBP firmó contratos por un total de 26.100 millones de dólares. Algunas de las compañías que se beneficiaron de ellos fueron Accenture, Boeing, Elbit, Flir Systems, G4S, General Atomics, General Dynamics, IBM, L3 Technologies, Lockheed Martin, Northrop Grumman, PAE, Raytheon, UNISYS.

La mayoría de ellas pertenecen la industria armamentística y son las mismas que se benefician del elevado gasto militar de EEUU. Es el caso de la mayor productora de armamento del mundo, la estadounidense Lockheed Martin, que en 2009 firmó un contrato por más de 945 millones de dólares para mantener y conservar 16 aviones de vigilancia. O de General Atomics, que cerró en 2016 un contrato de 276 millones de euros con la CBP para el mantenimiento de sistemas de drones. Mientras, aquel mismo año, la Oficina de reasentamiento de refugiados destinaba 14,9 millones de dólares a nueve ONG humanitarias.

"Todo el debate en torno a la frontera se ha centrado en los políticos populistas que demonizan a los inmigrantes para atraer votos, pero ignora a los verdaderos beneficiarios de la militarización de la frontera, que son algunas de las mayores empresas de armas y seguridad del mundo", recalca Buxton.

Aportaciones a campañas políticas y lobby

"Que las corporaciones consigan contratos cada vez mayores no representa una bonanza imprevista, sino que es el fruto esperado de la creciente participación de esas corporaciones en la política estadounidense", concluyen los investigadores del TNI. De acuerdo con el estudio, las principales beneficiarias de los contratos en control de fronteras son también las empresas "que más aportan a las campañas políticas, que más lobby hacen, que se reúnen más a menudo con funcionarios del gobierno y que entran en el gobierno como asesoras y personal en posiciones de influencia estratégicas". Por esta razón, desde el instituto sostienen que las compañías "han determinado las políticas de militarización fronteriza de las que se han beneficiado".

Ponen los ejemplos de Boeing, Lockheed Martin, General Atomics, General Dynamics y Raytheon, las que más aportaciones hicieron a las campañas políticas de los miembros de los organismos responsables de los presupuestos y las políticas relacionadas con las fronteras, los comités de Consignaciones Presupuestarias y de Seguridad Nacional del Congreso. Entre 2006 y 2018, estas donaron a los primeros 27,6 millones de dólares y a los segundos, 6,5 millones, como se desprende de la investigación. "Las posiciones de los políticos en estos comités, independientemente de su filiación política, suelen estar en sintonía con los intereses de sus donantes corporativos".

Muchas de estas empresas, indican desde el TNI, son también las más activas a la hora de hacer lobby en el Congreso. Matizan que su actividad también está vinculada con el gasto militar, pero los contratos en materia de fronteras son igualmente importantes.

"En 2018, se alcanzó el mayor presupuesto destinado a fronteras e inmigración en la historia de los Estados Unidos –con más de 23 000 millones– tras una intensa labor de lobby de representantes de estas empresas", señalan. Aquel año, General Dynamics registró actividad de cabildeo 44 veces, Lockheed Martin, 41, Raytheon, 28 y Northrop Grumman, 19. "Esta es solo una imagen parcial, ya que una gran parte del lobby también se desarrolla a puerta cerrada, en especial en lo que respecta a cuestiones controvertidas, como la inmigración", indican los investigadores, en referencia a, por ejemplo, viajes de legisladores para obtener apoyo para sus negocios.

La última pieza del puzle son las 'puertas giratorias' existentes entre la industria de la seguridad fronteriza y la administración. "A menudo, exfuncionarios del gobierno son contratados por diversas corporaciones, o entran en el sector del lobby, no solo como lobbistas, sino también como consultores y estrategas". Según el análisis del TNI, entre 2003 y 2017, al menos cuatro jefes de la CBP y tres secretarios del Departamento de Seguridad Nacional –equivalente a ministerio–, se incorporaron a compañías que trabajan en materia de seguridad nacional o consultoría tras abandonar el gobierno.

"Estas empresas deben ser examinadas mucho más de cerca", opina Buxton, quien indica que el mercado no se limita a la frontera de Estados Unidos, sino que "continúa expandiéndose, tanto al sur de la frontera, a países vecinos como Guatemala; como, cada vez más, hacia el interior de EEUU".

"El proceso es muy similar a lo que está ocurriendo en Europa, donde las mayores corporaciones europeas de armamento como Airbus o Thales– han sido las principales ganadoras de los contratos de seguridad fronteriza. La militarización de la frontera se basa en la promesa de seguridad, pero la única seguridad que proporciona es a los balances contables de las mayores compañías de armas del mundo", sentencia.



HAUSER - "Live in Zagreb" FULL Classical Concert





HAUSER performing his favorite classical music pieces with the Zagreb Philharmonic Orchestra at his classical solo concert at the Lisinski Concert Hall in Zagreb, October 2017.



Elisabeth Fuchs, conductor



Special guests:



Choir Zvjezdice

Lana Trotovsek, violin

Petrit Çeku, guitar



00:34 Benedictus (K. Jenkins)

09:05 Pie Jesu (A. L. Webber) feat. Josephine Ida Zec, child soprano

13:00 Ave Maria (F. Schubert)

17:50 Jesu, Joy of Man's Desiring (J. S. Bach)

21:08 Prelude from Cello Suite no.1 (J. S. Bach)

23:40 Panis Angelicus (C. Franck)

28:08 Erbarme Dich, Mein Gott from St. Matthew Passion (J. S. Bach)

36:20 Passacaglia (Handel - Halvorsen)

44:37 Adagio (Albinoni)

51:47 Salut d'Amour (E. Elgar)

54:40 Song from a Secret Garden (Secret Garden)

58:28 Mia & Sebastian’s Theme from La La Land (J. Hurwitz)

1:02:47 Adagio from Concierto de Aranjuez (J. Rodrigo)

1:09:13 Aria (Cantilena) from Bachianas Brasileiras (H.Villa - Lobos)

1:14:56 Tango en Skai (R. Dyens)

1:18:27 Hungarian Rhapsody op. 68 (D. Popper)

1:27:52 The Swan (C. Saint-Saëns)



Filmed and edited by MedVid production

Sound and mixing by Morris Studio

Los obispos, la oración y la doctrina


Jose Arregi
www.religiondigital.org / 17-09-19

        La Conferencia Episcopal Española acaba de publicar unas Orientaciones doctrinales sobre la oración cristiana, según reza el subtítulo. Mal empieza, pues rara vez la doctrina inspira la oración, y nunca la oración se atiene a la doctrina. Pero en el documento predomina la preocupación doctrinal. Pide a los fieles y a los sacerdotes que “no se dejen arrastrar por doctrinas complicadas y extrañas”.

        Fiel a los criterios del papa Benedicto XVI y de su documento estrella Dominus Iesus (2000) cuando, como Cardenal Ratzinger, presidía la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, la Conferencia Episcopal Española enseña cuál es la verdadera oración cristiana e insisten en que ésta es la única oración verdadera. Y parte de que “la unión con Dios se realiza objetivamente en el organismo sacramental de la Iglesia”. Solo en la Iglesia católica.

        ¿Qué diría Jesús, el orante contemplativo, que no conoció ni previó organismo sacramental ni aparato eclesial alguno? Los obispos se proponen ayudar a “ofrecer caminos de espiritualidad con una identidad cristiana bien definida”, que solo ellos conocen y poseen en exclusiva. He ahí su clave teológica fundamental. Una clave poco espiritual, pues el Espíritu abre siempre más allá de todas las formas, y todas las instituciones y religiones no son más que eso: formas culturales de la experiencia universal del Misterio apenas vislumbrado entre velos.

        El documento alerta sobre todo contra los graves errores que acechan a los cristianos que practican el mindfulness (ejercicio de plena atención) o la meditación zen. Por ejemplo: establecer paralelismos “entre el camino del zen y Jesús como camino”, o entre el “vaciamiento” de Jesús y el “desapego” budista, o eliminar “la diferencia entre lo divino y lo creado”, o confundir la “sensación de quietud” con las “consolaciones del Espíritu Santo”. En quienes practican el zen no ven más que peligros y confusiones, pero no advierten peligro ni confusión alguna en quienes creen mantener la “identidad cristiana bien definida”. Miden, definen, diseccionan la experiencia espiritual sin reparar en la compleja ambigüedad del espíritu humano, tan impenetrable en su fondo como el Espíritu divino que sopla donde quiere. Doble falta de lucidez y de respeto: de lucidez para observar en sí las sombras ajenas, y de respeto para reconocer en el otro la luz que nos ilumina.

        Contra todo “relativismo” y pluralismo religioso, el texto insiste en que el hombre histórico Jesús es el “salvador único y universal”, la única revelación plena de Dios en el cosmos, el “único camino que nos conduce” a Dios. Se equivocan, pues, quienes “relativizan los aspectos concretos condicionados histórica y culturalmente de la persona de Jesús”. ¿Pero no fue acaso relativa, pongamos por caso, su lengua aramea? Y su imagen de Dios ¿no fue tan cultural y relativa como su lengua aramea? Todo indica que los obispos identifican abusivamente nuestras pobres ideas e imágenes con la realidad del Infinito. Afirman, por ejemplo: “La representación trinitaria se corresponde con el ser de Dios”. Pero el primer mandamiento bíblico ordena: “No te harás ninguna imagen de Dios ni te postrarás ante ella”.

        “¿La oración es un encuentro con uno mismo o con Dios?”, preguntan los prelados en tono polémico, como si cupiera tal disyuntiva. ¿Es que alguien puede conocer a Dios o el Fondo del Ser sin conocerse, o conocerse a fondo sin reconocer en él el “Yo Soy” de la Zarza Ardiente? No han leído o entendido aquello de San Agustín: “Si me conociera, Te conocería”, o aquello de San Juan de la Cruz: “La unión del alma es divina” y “La sustancia del alma es Dios por naturaleza”. O lo del poeta estoico Creanto a quien cita San Pablo en el Areópago de Atenas: “En Él vivimos, nos movemos y somos”. Y El/Ella/Ello en nosotros, en todo.

        Señalan que la cuestión de fondo es si Dios es un “tú” personal o un “ser impersonal”, si “tiene un rostro concreto o estamos ante un ser indeterminado”… Como si la experiencia espiritual profunda, sea religiosa o laica, no nos llevara justamente a transcender radicalmente esas categorías –uno/dos, personal/impersonal, yo/tú– de nuestra mente, que da para lo que da.

        Lean si no y reciten cada día aquella hermosa oración del obispo y teólogo místico San Gregorio Nacianceno, del siglo IV: “¡Oh Tú, el más allá de todo! / No hay palabra que te exprese ni espíritu que te comprenda. / Todos los seres te celebran. / El deseo universal, el gemido de todos, suspira por ti. / Todo cuanto existe te ora, / y hasta ti eleva un himno de silencio / todo ser capaz de leer tu universo. Eres todos y no eres nadie. / Ni eres un ser solo ni el conjunto de todos ellos. / ¿Cómo puedo llamarte, si tienes todos los nombres? / ¡Oh Tú, el único a quien no se puede nombrar!”. Sabía lo que decía: lo Indecible, el Uno sin dos, el Fuego y el Ser de todos los seres. Como lo supo Jesús en tantas noches de silencio y soledad, de Paz subversiva, y por eso nos dijo: “Cuando oréis, no os perdáis en palabras”.

        Dejémonos de tanta palabra. Sumerjámonos, desnudos, en el Silencio, la Realidad o la Presencia. En Dios o el Infinito, a donde la sed profunda nos guía, más allá de esquemas, imágenes y rezos. Más allá de nuestras ideas, creencias y doctrinas.

(Publicado en DEIA y en los Diarios del Grupo Noticias el 15 de septiembre de 2019)


Hobsbawm en los márgenes


Emile Chabal
www.revistacomun.com / agosto 2019

Las diversas historias del marxismo frecuentemente imaginan la difusión de un cuerpo de pensamiento esencialmente europeo alrededor del mundo. No obstante, como demuestra el trabajo de Eric Hobsbawm, los avances revolucionarios de la “periferia” pueden reconfigurar completamente el pensamiento marxista occidental. 

No es mero accidente que la historia del pensamiento marxista esté dominada por un pequeño grupo de pensadores europeos. Ocasionalmente, se les concede espacio a Frantz Fanon y a C.L.R. James, cuyos orígenes yacen fuera de Europa. En muy escasas ocasiones hay una discusión seria de los teóricos marxistas que han operado completamente fuera de Europa, como el peruano José Carlos Mariátegui o la escuela de los “estudios subalternos” de la India. Pero la realidad es que predominan los pensadores europeos. Incluso hoy, la historia del marxismo normalmente se relata en términos de la difusión de ideas desde un centro occidental a una periferia no-occidental.

Estos desequilibrios son casi inevitables dada la desproporción del prestigio y la influencia que ha tenido el pensamiento europeo durante el siglo XX. No obstante, también conllevan a cuestiones específicas para la historia del marxismo.  Después de todo, el pensamiento y la práctica marxistas han obtenido buena parte de su vitalidad de acontecimientos sucedidos fuera de Europa. Podría argumentarse que los gobiernos inspirados en el marxismo en países como Cuba, Vietnam y China representan la contribución marxista emblemática a la política del siglo XX, al menos tan importantes como los varios intentos, posteriores a 1917, por lograr que funcionara el comunismo en Europa.

Esto presenta el problema de cómo puede reescribirse la historia del marxismo tomando en consideración su alcance global. Una posibilidad es la de simplemente crear más espacio para incorporar ideas y personalidades no europeas. Otra es poner de cabeza a la geografía del marxismo occidental. Esto significaría reconocer que, aunque el pensamiento marxista canónico ha viajado a los rincones más recónditos del globo, también hubo un viaje de retorno conforme las ideas articuladas en la periferia reconfiguraron a las del centro.

Entre los intelectuales marxistas del siglo veinte que se beneficiaron de este intercambio de ideas bidireccional, uno de los más interesantes es el historiador Eric Hobsbawm. A diferencia de muchos intelectuales europeos, activamente buscó —y encontró— a un público global. El enorme éxito de sus libros y artículos encendió debates en lugares tan diversos como Delhi, la Ciudad de México y Palo Alto, y dio pie a una larga relación con partidos como el Partido Comunista Italiano (PCI). Más adelante, el historiador fue incluso elevado al estatus de ícono cultural en países como Brasil.

Pero este deslumbrante éxito global es sólo una parte de la historia. Las interacciones de Hobsbawm con el resto del mundo no se concretaron únicamente en forma de contratos para la publicación, conferencias magistrales y artículos seminales discutidos por estudiantes entusiastas. Por el contrario, sus experiencias vividas en la “periferia” afectaron profundamente sus marcos teóricos e históricos. Desde mediados de la década de 1950 instigaron sus opiniones más originales y penetrantes acerca de tres debates en el corazón del pensamiento marxista: la definición del actor revolucionario, la noción misma de revolución, y la estrategia preferida para los partidos democráticos de izquierda.
En busca de un actor revolucionario en la periferia europea

Hobsbawm siempre mostró interés en el mundo exterior a Europa, al menos desde su llegada a la Gran Bretaña en 1934. En su calidad de joven comunista, el imperialismo estaba al frente de su pensamiento. Durante su participación en los congresos estudiantiles globales en París en 1937 y 1939, se codeó con jóvenes revolucionarios provenientes de todo el mundo colonial, y recibió financiamiento de King’s College, Cambridge, para hacer trabajo de campo sobre el problema agrario en los territorios franceses al norte de África en el verano de 1938. Allí pasó varios meses, conversando con oficiales coloniales y jóvenes comunistas, observando también el funcionamiento interno del colonialismo francés.

De no ser por el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Hobsbawm bien habría podido escribir su tesis de doctorado sobre la África francófona. Pero la guerra y su primer matrimonio restringieron sus horizontes, y gradualmente quedó absorto en el mundo intelectual y político del comunismo británico. Desde el final de la guerra hasta 1956, éste se convirtió en su referente dominante. Aunque mantuvo interés por el imperialismo y la descolonización, su hogar intelectual primario en este periodo –el Grupo de Historiadores del Partido Comunista (Communist Party Historians Group)- en gran medida ignoró el tema y pocos historiadores marxistas británicos de su generación se acercaron a las propuestas intelectuales de otras partes de Europa, y mucho menos más allá de ésta.

Las múltiples crisis de 1956 rasgaron el tejido cerrado del mundo del comunismo británico. Tras negarse a abandonar el Partido Comunista de la Gran Bretaña (CPGB por sus siglas en inglés), Hobsbawm quedó atrapado en su interior, apresado entre sus antiguos camaradas que no lograban entender su decisión de permanecer y la jerarquía del partido que desconfiaba de él.  En parte, como forma de escapar del ambiente político sofocante de la época, renovó su anterior interés en los procesos históricos, sociales y políticos que transcurrían muy alejados de los centros de la vida intelectual europea. No volvió al África francesa, para entonces inmersa en una violenta guerra anti-colonial; en cambio volvió su atención al sur de Italia y España. Estas regiones, con frecuencia desatendidas por los pensadores marxistas, brindaron la materia prima para el primer libro original de Hobsbawm, el conjunto de ensayos que se llegaría a conocer como Rebeldes primitivos (1959).

Rebeldes primitivos combinó dos vetas distintivas en el pensamiento temprano de Hobsbawm. Primero, un interés en la experiencia vivida de las personas comunes y corrientes, que ya era evidente en sus artículos sobre la clase obrera inglesa; segundo, una preocupación por identificar a los actores revolucionarios más prometedores de la moderna historia temprana europea. Aunque el empuje argumentativo de los ensayos representaba la perspectiva leninista ortodoxa de que los “rebeldes primitivos” que impulsaron las revueltas rurales eran pre-políticos, incapaces de organizarse sostenidamente, y con necesidad de las directivas de un partido vanguardista, el enfoque del análisis de Hobsbawm era todo menos ortodoxo.

Hasta la década de 1950, tanto marxistas como no marxistas consideraban que las rebeliones rurales del siglo diecinueve y principios del veinte eran poco más que una furia rudimentaria y mal dirigida. Hobsbawm, en cambio, hizo un esfuerzo sostenido por explicar los reclamos económicos y sociales de los rebeldes rurales y escribió con sensibilidad acerca de sus hazañas. Reconoció que las rebeliones primitivas no eran políticas en un sentido marxista, pero creía firmemente en el valor de estudiarlas como formas de protesta que podían ofrecer materia prima para una política revolucionaria posterior.
Es imposible entender este inesperado interés por la vida interior de los rebeldes rurales olvidados sin apreciar el creciente interés de Hobsbawm por España e Italia durante este periodo. A principios de la década de 1950 visitó España por primera vez y empezó a viajar regularmente a Italia, donde conoció a una generación entusiasta de intelectuales del PCI y trabajadores del partido. Usó estas conexiones para viajar a distintas partes del sur de Italia y España, donde en ese momento residían las poblaciones más pobres de Europa. Mientras estuvo allí se esforzó por conversar con los lugareños acerca de sus recuerdos y condiciones de vida, haciendo uso de su español e italiano bastante rudimentarios. Tomó notas de estas conversaciones y, a su regreso a la Gran Bretaña, buscó trabajos académicos que respaldaran las ideas dispersas que obtuvo al viajar.

No había nada sistemático en su trabajo. Si se mide con los estándares de hoy, su trabajo de campo no fue ni riguroso ni extensivo. En el mejor de los casos puede compararse con lo que se esperaría de un corresponsal en el extranjero cuando investiga un reportaje, y de hecho con frecuencia escribió acerca de sus andanzas en publicaciones como el New Statesman. No obstante, sus viajes empezaron a afectar sus inclinaciones teóricas: todavía creía en la primacía de la base económica y sostenía que la rebelión primitiva era primitiva, pero sus encuentros reforzaron su convicción de que las tradiciones, prácticas, historias y experiencias locales eran de vital importancia, y la forma en la que escribió acerca de sus temas trazó caminos alternativos para la revolución, abriéndole la puerta a nuevos actores revolucionarios.

Así, las experiencias de Hobsbawm en la periferia jugaron un papel central en su reinterpretación de la teoría marxista en Rebeldes primitivos, al igual que en la secuela, Bandidos, publicada en 1969. Después de la amarga decepción de 1956, las historias olvidadas de la Europa periférica ofrecían la posibilidad de una renovación sin agraviar a la jerarquía del partido comunista de la Gran Bretaña, que no tenía interés alguno en las canciones folclóricas de los campesinos sardos o en los agricultores andaluces. Sus encuentros casuales en plazas pueblerinas no fueron simplemente producto de la curiosidad de Hobsbawm. Los aprovechó para reflexionar acerca de la práctica revolucionaria, sin perderse en las intensas discusiones entre historiadores marxistas de ese momento como los debates en torno a la transición del feudalismo al capitalismo en Inglaterra o las dinámicas de clase de la Revolución Francesa.

Repensar la revolución desde América Latina

Hobsbawm conoció América Latina por etapas. Hizo viajes cortos a Cuba en 1960 y en 1961, como parte de una oleada de intelectuales europeos interesada en ver la revolución de Castro en persona. Pero su primer acercamiento profundo con la región ocurrió durante una visita de campo de tres meses a Sudamérica financiada por la fundación Rockefeller en 1962. Su travesía siguió un patrón similar al de sus anteriores viajes a España e Italia. En lugar de pasar un tiempo prolongado en un solo lugar, saltó de ciudad en ciudad, pasando algunas semanas en cada una de ellas. En el transcurso de 1962, viajó a Recife y Río de Janeiro en Brasil, Buenos Aires en Argentina, Santiago en Chile, Lima en Perú, Bogotá en Colombia, La Paz en Bolivia y Caracas en Venezuela. En cada una de las ciudades concertó reuniones para conversar con académicos y activistas de izquierda. Cuando corrió con suerte le presentaron a los obreros y sindicalistas, o lo llevaron a zonas más rurales a conocer campesinos, pueblos indígenas o cualquier otra persona que tuviese interés en platicar con un historiador británico curioso.

En años subsecuentes Hobsbawm continuó sus visitas a América Latina. Estas incluyeron su viaje al Congreso Cultural en La Habana en 1968 y viajes frecuentas a Brasil durante los años 1970. A una prolongada estancia de investigación en la Universidad Nacional Autónoma de México a principios de 1971, le siguió un periodo de investigación en Perú durante ese verano. Ya para 1980 dejó de hacer investigación en la región, pero su creciente fama significó que ya no necesitaba un pretexto para visitarla. Hasta su fallecimiento en 2012, hizo viajes frecuentes y crecientemente exitosos a varios países latinoamericanos que usualmente coincidían con la publicación de alguno de sus libros.

Dada la escasez de la investigación archivística y de campo hecha por Hobsbawm en América Latina, tuvo cuidado de no presentarse como especialista en la región. Pero en un momento en el que crecía el interés por la región y en el que había poco escrito en inglés sobre América Latina, rápidamente fue etiquetado como experto. Editores de periódicos y revistas le comisionaron artículos sobre la situación política de varios países latinoamericanos, una tarea para la que estaba eminentemente bien capacitado dados sus talentos periodísticos, mientras que las sociedades estudiantiles universitarias británicas lo invitaron a explicar las dinámicas de la revolución cubana o las rebeliones campesinas.

Este proceso de transformación en experto regional casi por accidente, incrementó el peso que tenía América Latina en las reformulaciones que Hobsbawm continuó haciéndole a la teoría marxista. En su solicitud de apoyo para la Fundación Rockefeller en 1962 argumentó que deseaba visitar América Latina con el propósito de estudiar los movimientos sociales primitivos y como continuación directa de su trabajo anterior sobre la rebelión primitiva. Pero para los años de 1970 sus horizontes se habían expandido para incluir una gama de debates sobre la historia y política latinoamericanas. Estos lo impulsaron a repensar la idea de revolución en un momento en el que los prospectos revolucionarios en Europa parecían haberse agotado.

El compromiso crítico de Hobsbawm con una historia de la revolución latinoamericana se hizo visible en sus dos artículos más sustanciales sobre la región. El primero, publicado en 1969, se enfocó en la rebelión campesina de la región peruana de La Convención, dirigida por el revolucionario heterodoxo Hugo Blanco; el segundo, publicado en 1974, fue un estudio más amplio sobre las ocupaciones territoriales campesinas en la sierra central peruana basado en miles de documentos rescatados por un grupo de jóvenes investigadores de las haciendas que se estaban transformando en granjas cooperativas.

Como han señalado varios críticos, estos dos artículos se aferraban a los marcos marxistas ortodoxos sobre la acción revolucionaria campesina como perteneciente a una fase pre-política del desarrollo. Pero, al igual que en su escritura sobre Italia y España, el dominio que Hobsbawm mostraba sobre el detalle contextual y su evidente simpatía por muchas de las figuras clave, desmentían este rígido marco interpretativo. Entre su cuidadoso análisis de los precios del alimento y los patrones de tenencia de la tierra, vislumbró el potencial de una transformación social revolucionaria en las acciones de los campesinos latinoamericanos.

Las experiencias de Hobsbawm en América Latina también confirmaron su opinión acerca de lo que no debía ser una revolución. Su encuentro con los movimientos de izquierda radicales (y sus acólitos en Europa) cimentaron su invariable hostilidad hacia las estrategias anarquistas y guerrilleras. Fue consistentemente crítico de los intentos cubanos de incitar la revolución en diferentes partes del continente después de 1959, y expresó su desdén por la idea de una revolución campesina espontánea. Por el contrario, llegó a creer que las sociedades latinoamericanas altamente estratificadas y desiguales lograrían la revolución sólo por medio del Estado. De allí que saliera en defensa de la dictadura “progresista” peruana encabezada por Juan Velasco Alvarado entre 1968 y 1975. En un prominente artículo de la New York Review of Books de 1971, Hobsbawm argumentó que Perú, bajo Velasco, pasaba por una “revolución peculiar.” Era, en sus palabras, una “transformación de la estructura económica, social e institucional” que no implicaba la “movilización masiva de fuerzas populares.”

Tal apoyo abierto a un régimen militar fue recibido con estupefacción por los interlocutores peruanos de Hobsbawm, muchos de los cuales creían que una dictadura militar sólo podía significar un desastre para la izquierda. Pero era típico de su intento por enfrentarse al problema de la revolución en vista de sus viajes. Hobsbawm reconoció que los prospectos para una revolución eran buenos en la América Latina de los años 60, pero reconocía también que los partidos comunistas organizados eran débiles y que el espectro del autoritarismo de derecha estaba siempre presente. El régimen de Velasco, comprometido con una reforma territorial extensiva, la nacionalización de la extracción de recursos y una limitada redistribución de la riqueza, ofrecía una solución adecuada. No era democrático, pero prometía solucionar los reclamos legítimos de un pauperizado campesinado rural semifeudal, sin llegar al punto muerto idealista de la política guerrillera guevarista.   

Esta visión híbrida de la revolución entrelazó sus actitudes comunistas ortodoxas con el reconocimiento de la desesperada condición de las masas. Es improbable que hubiese ideado este tipo de marco si no hubiese entrado en contacto con la escala de la desigualdad económica existente en América Latina en los años 60, algo que frecuentemente mencionaba en sus notas de campo y las notas periodísticas que escribió a su regreso. Los lugares que visitó, las personas que conoció en trenes y autobuses, así como las entrevistas que mantuvo con académicos e intelectuales de izquierda, lo obligaron a reevaluar las condiciones en las que sucedería una revolución y la forma que ésta tomaría. A diferencia de los jóvenes marxistas europeos, nunca lo sedujo la promesa de una revolución global. Pero logró deshacerse de algunos de sus supuestos más rígidos acerca de lo que sería una revolución social exitosa.

El socialismo democrático de los años 80

A finales de 1970, Hobsbawm encendió una controversia importante con la izquierda británica con su conferencia “The Forward March of Labour Halted,” que después fue publicada como artículo en la renovada revista del CPGB, Marxism Today.  Su argumento era simple: el desarrollo del movimiento obrero británico, que había sido tan crucial para el surgimiento del Partido Laborista a inicios del siglo veinte, para las décadas de 1950 y 1960 se había detenido. Desde entonces, la clase obrera se había fragmentado aún más y sus manifestaciones sindicales se habían debilitado.

Esta intervención provocó un torbellino de críticas, especialmente de quienes interpretaban el aumento de la actividad sindical de los 70 como indicador de fuerza. Pero la llegada del gobierno conservador de Margaret Thatcher en 1979 dio al argumento de Hobsbawm un renovado vigor. Su robusto neoliberalismo, las sucesivas derrotas electorales del partido Laborista y el sometimiento de la huelga minera sugerían que el movimiento obrero británico se había estancado. Al ser reconocido por “predecir” el triunfo del thatcherismo, Hobsbawm estuvo crecientemente involucrado en los debates referentes a la futura estrategia de la izquierda.

Para Hobsbawm, la respuesta a la crisis de la izquierda británica de los años 80 era muy semejante a la respuesta que siempre había dado, a saber, que las diferentes tendencias debían unir fuerzas en un solo frente para derrotar a Thatcher. Esta postura estratégica fue producto de su activismo político estudiantil de fines de los años 30.

Cerca del final de su vida, Hobsbawm se mostró abierto y nostálgico por la estrategia del frente popular de su juventud, cuando los comunistas buscaron construir alianzas amplias contra el fascismo. Creía firmemente que la izquierda no podría ganar en un contexto europeo democrático sin dejar a un lado sus diferencias y luchar conjuntamente para derrotar a la derecha. Estaba tan comprometido con esta estrategia que durante la década de 1980 repetidamente comparó a Thatcher con Hitler. Siempre añadía matices a su comparación, pero era un argumento alarmantemente ahistórico para alguien que había vivido el ascenso al poder de Hitler y que era un historiador profesional de la Europa moderna.

Con todo y que Hobsbawm enfatizó el valor de la estrategia del frente popular de entreguerras, los ejemplos contemporáneos de la unidad de la izquierda a los que hizo referencia con frecuencia provenían de las periferias europeas o globales. En su esfuerzo por persuadir al movimiento obrero británico de dejar a un lado sus debates insulares y buscar inspiración más allá, señaló no sólo a la izquierda unida en Francia (que llegó al poder en 1981) sino a los ejemplos de España e Italia. Crucialmente, a finales de los años 80, complementó estos puntos de referencia con aquél del Partido dos Trabalhadores (PT) de Brasil.

A partir de la atrofia de la izquierda europea de los años 90 –especialmente en Francia e Italia-, Hobsbawm llegó a pensar que la izquierda brasileña era el ejemplo preeminente de una exitosa estrategia de un frente común. Felizmente admitía su abierta admiración por el PT y reconoció la singular composición social amplia del partido, que hacía eco de la amplia base social que había obtenido el PCI en Italia durante su apogeo en 1960 y 1970. También comentó en repetidas ocasiones sobre el hecho de que el PT era, en ese momento, el único partido de izquierda en el mundo dirigido por un varadero obrero industrial, el carismático Luiz Inácio Lula da Silva. Admitió incluso que llevaba consigo un llavero del PT hasta sus últimos años, un íntimo reconocimiento de su vínculo afectivo con el partido.

Además del PT brasileño, el destino del movimiento comunista en India interesó mucho a Hobsbawm. En la década de 1990, India contaba con uno de los movimientos comunistas más grandes del mundo, con décadas de experiencia en el gobierno democrático en los grandes estados de Bengala Occidental y Kerala. Pese a la fragmentación del movimiento comunista indio y el surgimiento de una violenta rebelión de inspiración maoísta en el sureste del país durante los 60, para Hobsbawm, el comunismo indio era otro ejemplo de la estrategia de una izquierda popular unificada con una base amplia que podía presumir sus logros tangibles en las urnas.

Aunque la actitud instintiva de Hobsbawm sobre el frente popular era firmemente europea, los ejemplos que citaba por lo general no provenían de los centros tradicionales del pensamiento marxista. Más bien venían de las experiencias que había discutido o atestiguado más allá de las costas europeas. En la década de 1980, incluso cuando afianzó su intervención en los debates que se llevaban a cabo en la izquierda británica, también remitió a las prácticas marxistas en países tan distantes como Brasil e India. En esta década, así como en los 50, las experiencias de Hobsbawm en la periferia orientaron sus intervenciones estratégicas y dieron forma a su imaginación política.

Abriendo el futuro

Enfatizar el papel de la periferia en la carrera de Hobsbawm no implica ignorar las muchas otras influencias en su trabajo. Simplemente contribuye a obtener una imagen más completa de su trayectoria intelectual y ofrece un mejor panorama de la circulación de ideas marxistas durante la segunda mitad del siglo veinte. Si consideramos sus encuentros fugaces con los campesinos calabreses, obreros mexicanos, agricultores peruanos, bandidos argentinos y comunistas italianos, podemos ver que las interacciones de Hobsbawm con la periferia fueron más que una serie de encuentros exóticos. Al contrario, se convirtieron en un elemento central de su idea de lo que era y debía ser la izquierda.

Así como su trabajo llegó a influenciar a miles de marxistas en lugares inesperados, su compromiso con distintas partes del mundo influyó profundamente en su propio marxismo. Para Hobsbawm, la periferia nunca fue periférica, se trataba de un emocionante laboratorio para ensayar ideas marxistas, un laboratorio que ofrecía un futuro potencialmente más dinámico y abierto para la visión comunista con la que siempre estuvo comprometido.