"Quórum Teológico" es un blog abierto al desarrollo del pensamiento humano y desea ser un medio que contribuya al diálogo y la discusión de los temas expuestos por los diferentes contribuyentes a la misma. "Quórum Teológico", no se hace responsable del contenido de los artículos expuesto y solo es responsabilidad de sus autores.
Quorum Teológico
Ya puedes traducir esta página a cualquier idioma
Déjanos tu mensaje en este Chat
Sinfonía Nº 9, en re menor, Op. 125 “Coral”. Ludwig van Beethoven (Germ....
Sinfonía Nº 9, en re menor, Op. 125 “Coral”. Ludwig van Beethoven (Germ./ Engl./ Span. subtitles)
La Sociedad Filarmónica de Londres encargó originalmente esta obra en 1817. Tanto el texto como la música remiten a fuentes que datan de los comienzos de la carrera de Beethoven. El texto de Schiller (1759-1805) fue escrito en 1785 y publicado por primera vez al año siguiente en la propia revista literaria del poeta, Thalia. Beethoven había planeado poner música a este poema ya en 1793. Cuadernos de esbozos de Beethoven muestran trozos de material musical, escritos en 1811 y 1817, que finalmente aparecerían en la sinfonía. Además, la sinfonía también tomó de obras como la Fantasía Coral Op. 80 (https://youtu.be/bJcO--JqBwQ) y anterior a ésta el Lied Gegenliebe WoO 118 (https://www.youtube.com/watch?v=RhqVW...). El tema para el scherzo se remonta a una fuga escrita en 1815.
La introducción de la parte vocal de la sinfonía causó dificultades a Beethoven. Su amigo Anton Schindler dijo posteriormente: "Cuando comenzó a trabajar en el cuarto movimiento la lucha comenzó como nunca antes. El objetivo era encontrar una forma apropiada de introducir la oda de Schiller. Un día Beethoven entró en la habitación y gritó 'Lo tengo, acabo de emncontrarlo'. Entonces me mostró un cuaderno de esbozos con el texto 'Cantemos la inmortal oda de Schiller'". Sin embargo, Beethvoen no mantuvo esta versión y siguió reescribiendo hasta que encontró su forma final, con las palabras "O Freunde, nicht diese Töne". Beethoven estaba impaciente por interpretar su obra en Berlín, pues pensaba que el gusto musical en Viena estaba dominado por compositores italianos como Rossini. Cuando sus amigos y financiadores oyeron esto, le instaron a que la estrenara en Viena. Finalmente fue estrenada el 7 de mayo de 1824 en el Kärntnertortheater (Teatro de la Puerta de Carintia). Fue la primera aparición del compositor en el escenario en 12 años; la sala estaba repleta. Las partes para soprano y contralto fueron interpretadas por dos famosas jóvenes cantantes: Henriette Sontag y Caroline Unger. Aunque la interpretación fue dirigida oficialmente por Michael Umlauf, maestro de capilla del teatro, Beethoven compartió el escenario con él. Sin embargo, dos años antes, Umlauf había visto cómo el intento del compositor de dirigir un ensayo general de su ópera Fidelio terminó en desastre. Así que esta vez, instruyó a los cantantes y músicos para que ignoraran al casi completamente sordo Beethoven. Al comienzo de cada parte, Beethoven, sentado en el escenario, marcaba el tempo. Pasaba las páginas de su partitura y marcaba el compás para una orquesta a la que no podía oír.
Hay una serie de anécdotas sobre el estreno. Basándose en el testimonio de los que lo vivieron, se sugiere que estuvo por debajo de lo ensayado (sólo hubo dos ensayos completos) y flojo en interpretación. Sin embargo, el estreno fue un gran éxito. En cualquier caso, Beethoven no tuvo la culpa, como el violinista Joseph Böhm recordó: "Beethoven dirigió la obra él mismo, es decir, se puso ante el atril y gesticulaba furiosamente. A veces subía, y otras se encogía hacia el suelo, se movía como si quisiera tocar todos los instrumentos él mismo y cantar para todo el coro. Todos los músicos obedecían su ritmo sólo mientras se movía". Cuando el público aplaudió -los testimonios difieren sobre si al final del scherzo o de la sinfonía completa- a Beethoven aún le faltaban varios compases y aún dirigía. Debido a eso, la contralto Caroline Unger se acercó e hizo girarse a Beethoven para que aceptara los vítores y aplausos del público. Según un testigo, "El público recibió al héroe musical con el mayor respeto y simpatía, escuchaba sus maravillosas creaciones grandiosas con la más absorta atención y estallaba en un jubiloso aplauso, a menudo durante los pasajes, y en repetidas ocasiones al final de los mismos". Todo el público lo aclamó con ovaciones de pie en cinco ocasiones; había pañuelos en el aire, sombreros, manos en alto, por lo que Beethoven, que no podía oír los aplausos, al menos pudo ver los gestos de ovación.
Read more: http://www.answers.com/topic/symphony...
Fecha de composición: 1824.
Dedicatoria: rey Federico Guillermo III de Prusia (1770-1840).
1ª interpretación: Kärntnertortheater (Teatro de la Corte Imperial de Viena), el 7 de mayo de 1824, bajo la codirección de Umlauf y Beethoven.
1ª edición: B. Schott's Söhne (Maguncia), agosto de 1826.
Intérpretes:
Anna Samuil, soprano
Waltraud Meier, mezzo-soprano
Michael König, tenor
René Pape, bajo
National Youth Choir of Great Britain
West-Eastern Divan Orchestra
Daniel Barenboim, director
Alejandrópolis,
nueva base de Estados Unidos contra Rusia
Manlio Dinucci
www.voltairenet.org
/ 270919
Geoffrey R. Pyatt fue embajador de Estados
Unidos en Ucrania desde 2013 hasta 2016. Allí organizó, junto con Victoria
Nuland, el golpe de Estado de Euromaidan. En 2016, Barack Obama lo nombró
embajador en Grecia, desde donde organizó un cisma en el seno de la iglesia
ortodoxa. Actualmente su misión consiste en hacer poner fin al aprovisionamiento
de gas ruso a la Unión Europea.
«Acabo de regresar de Alejandrópolis,
visita estratégica importante que afina a la vez las excepcionales relaciones
militares entre Estados Unidos y Grecia y la inversión estratégica que el gobierno
de Estados Unidos está haciendo en Alejandrópolis», Geoffrey Pyatt, embajador
de Estados Unidos en Grecia, 16 de septiembre de 2019.
El puerto de Alejandrópolis, en la Grecia
nororiental fronteriza con Turquía y Bulgaria, se halla frente al Mar Egeo, al
borde del Estrecho de los Dardanelos, que, conectando en territorio turco el
Mediterráneo con el Mar Negro, constituye una vía fundamental del tránsito marítimo,
sobre todo para Rusia.
La importancia estratégica de ese puerto,
que el embajador Pyatt visitó acompañado del ministro de Defensa de Grecia,
Nikolaos Panagiotopoulos, ha sido tema de una explicación proporcionada precisamente
por la embajada de Estados Unidos en Atenas:
«Debido a su estratégico emplazamiento y
su infraestructura, el puerto de Alejandrópolis, está bien situado para
garantizar apoyo a ejercicios militares en la región, como quedó demostrado en
el reciente Saber Guardian 2019.»
La «inversión estratégica» que Washington
ya está haciendo en varios puertos apunta a convertir Alejandrópolis en una de
las bases militares más importantes de Estados Unidos en la región, con capacidad
para bloquear el acceso de los navíos rusos al Mediterráneo. Eso es posible
gracias a las «excepcionales relaciones militares» con Grecia, que desde hace tiempo
ha puesto sus bases a la disposición de Estados Unidos –sobre todo la base de
Larissa, para los drones armados Reaper, la de Stefanovikeio para los aviones
de combate F-16 y los helicópteros Apache. Esta última base va a ser
privatizada y Estados Unidos ha decidido comprarla.
El embajador Pyatt no disimula el interés
de Estados Unidos por reforzar su presencia militar en Grecia, así como en
otros países de la región mediterránea. «Trabajamos con otros socios democráticos
en la región para rechazar a los actores maléficos como Rusia y China, con
intereses contrarios a los nuestros», explica el embajador estadounidense
antes de precisar que «Rusia utiliza la energía como instrumento de su
influencia maléfica». Después subraya la importancia que ha alcanzado la «geopolítica
de la energía», afirmando que «Alejandrópolis tiene un papel crucial como
enlace para la seguridad energética y la estabilidad de Europa». Tracia Occidental,
la región griega donde está el puerto de Alejandrópolis, es, en efecto, «una
encrucijada energética para Europa central y oriental».
Basta con mirar el mapa para entender lo que
quiere decir el embajador. Tracia Oriental es limítrofe con la pequeña parte
europea de Turquía adonde llega, después de atravesar el Mar Negro, el
gasoducto Turk Stream proveniente de Rusia, ya en fase de terminación. Desde allí,
a través de otro gasoducto, el gas ruso debería llegar a Bulgaria, Serbia y otros
países europeos. Esa es la respuesta rusa a la maniobra de Estados Unidos, que –con
la importante complicidad de la Unión Europea– bloqueó en 2014 el gasoducto
South-Stream, que habría llevado el gas ruso a Italia y a los demás países de
la Unión Europea.
Estados Unidos está tratando ahora de
bloquear también el Turk Stream, lo cual ya es más difícil debido al deterioro
de las relaciones entre Ankara y Washington. Así que Estados Unidos espera
ahora utilizar a Grecia, país al que ya están llegando grandes cantidades de
gas natural licuado estadounidense para sustituir el gas ruso.
Todavía no se sabe con claridad lo que
Estados Unidos está preparando en Grecia, incluso contra China, que planea
hacer del puerto griego del Pireo una escala importante de la nueva Ruta de la
Seda. Pero no sería sorprendente que tuviésemos próximamente en el Mar Egeo un «incidente
de Alejandrópolis», similar al «incidente de Tonkín».
El deseo oculto de Trump en Groenlandia: el tesoro de las tierras raras
Diego Herranz
www.publico.es / 23/08/2019
El objeto oculto de deseo es el tesoro que
esconde la Isla de Groenlandia. Donald Trump, como si se tratase de Jack
Sparrow, el lunático, pero persistente protagonista de Piratas del Caribe que
encarna Johnny Deep, se ha propuesto oficialmente que este vasto territorio,
más grande que México, aunque con tan sólo 56.000 habitantes censados, pase a ser el
quincuagésimo primer Estado de la Unión. Con permiso de Puerto Rico,
la última estrella, ficticia, de la federación, ya que se le considera como
territorio asociado con capacidad y poder autónomo, pese a que sus ciudadanos
ostentan la nacionalidad estadounidense.
“Acabé llorando de la risa”. Podrían ser
las declaraciones de algún admirador de Deep al salir del último estreno de la
saga. Pero no. Son las palabras que dedicó el exembajador de EEUU en Dinamarca,
Rufus Gifford, a una emisora de radio estadounidense, la NPR, nada más leer el
artículo de prensa que difundió The Wall
Street Journal a mediados del pasado mes de agosto en el que revelaba que
Trump había
mostrado interés en comprar la isla más grande del mundo. Salvedad
hecha de Australia, a cuyo territorio se le considera un continente insular.
Sin embargo, a buen seguro que el rictus de Gifford se fue tornando más serio
cuando desde la Secretaría de Estado y algún que otro representante
del Tesoro dieron oficialidad a la nueva ensoñación del mandatario
republicano.
Desde Groenlandia y Dinamarca tampoco
daban crédito al asunto. “Estamos abiertos a negocios, pero no estamos a la
venta”, declaró la titular de Exteriores de la isla, Ane Lone Bagger. Mientras
el expremier danés, Lars Lokke Rasmussen, expresó que la noticia “tiene que ser
una broma del Día de los Inocentes. Completamente equivocada de fecha”. Desde
la ultraderecha del Partido Popular Danés, su portavoz para asuntos
internacionales, Søren Espersen, declaró que, “si es cierto, es una muestra
definitiva de que [Trump] se ha vuelto loco”. Pero no. La intención de la Casa
Blanca, ni es nueva, ni es un capricho genuinamente trumpiano.
La última vez que EEUU se obsesionó con
adquirir Groenlandia fue nada más concluir la Segunda Guerra Mundial. Enclave
estratégico entre la extinta URSS y EEUU, en 1946 el entonces secretario de
Estado James Byrnes formalizó la oferta, que fue recibida “como una conmoción”
por Copenhague que, sin embargo, cinco años más tarde, suscribió un tratado con
el Pentágono para que construyera la base aérea americana más septentrional del
planeta. Casi tres cuartos de siglo después, Groenlandia no ha perdido ni un
ápice de interés geoestratégico para Washington. Aunque, a decir verdad, no
sólo por cuestiones militares. Ni siquiera exclusivamente políticas. El nuevo
cheque al portador del Despacho Oval se justifica, también, por razones económicas.
O, para ser más precisos, para garantizar suministros de minerales de alto
valor industrial y militar.
El
tesoro de las tierras verdes
La pequeña economía de Groenlandia,
altamente dependiente de la pesca y la agricultura y que necesita de los 500 millones
de dólares -algo más de 457 millones de euros- de los subsidios que, cada año,
le reporta su metrópoli, a la que está unida desde comienzos del siglo XVIII, tiene una amplia variedad de riqueza en su
subsuelo. Cada vez menos helado, por efecto de la catástrofe climática que
asola las latitudes árticas. Minerales, metales, gemas, probablemente una balsa
de petróleo de enormes dimensiones, aún por cuantificar y, sobre todo, tierras
raras, material del que se nutren firmas tecnológicas y de Defensa en cantidades
cada vez más ingentes, hacen de Groenlandia un nuevo El Dorado. Hasta el punto,
que han crecido como la espuma las voces de sus residentes que piden la plena
independencia de Dinamarca en 2021, coincidiendo con el 300 aniversario de la
colonización danesa de la isla. A pesar de su elevado grado de autonomía que,
en 2008, mediante referéndum, asumió nuevos poderes y competencias. Incluyendo
la de gestión de sus fuentes minerales, que queda en manos de su parlamento.
Poder que ha ejercido, por ejemplo, en 2013, cuando votó en contra de la
prohibición de extracción de uranio que el gobierno danés impuso a finales de
la década de los ochenta. Aunque los permisos hayan sido concedidos a
cuentagotas, excluyendo cualquier intervención en suelo helado.
Pero incluso este status quo puede
cambiar. El descubrimiento de elementos de alta demanda de tierras raras -como
el neodimio, praseodimio, disprosio y terbio-, una de las armas de réplica más
contundentes usada por China en su disputa comercial contra EEUU, y que se
hallan en abundancia en la zona de Narsaq, en la parte meridional de la isla,
ha propiciado, a buen seguro, la oferta inmobiliaria de Trump. Porque el
régimen de Pekín ha cancelado la mayor parte de los envíos de estos materiales
a EEUU como represalia a sus subidas arancelarias.
Estas concentraciones de materiales -lo
que se conoce en la jerga industrial como tierras raras- han sido utilizados
por los algo más de 1.700 habitantes de esta ciudad como aceite refinado o para
aplicar color a sus utensilios de vidrio o cristal. Sin embargo, en la
actualidad, son una parte esencial para la elaboración de smartphones o de paneles solares. También de automóviles o para la
obtención de imágenes por resonancia magnética, indispensables en hospitales y
clínicas médicas. Aunque, sobre todo, resultan básicos para la industria
militar. Para la construcción de cazas y submarinos. Y China está en posesión
de casi el 70% de la oferta global de suministro de tierras raras. Es uno de
los ases en la manga que el régimen de Pekín ha mostrado a Washington para
persuadir a su rival de que cese con su guerra comercial. En plena carrera
armamentística en el mundo y con la primera potencia global con notables fondos
presupuestarios destinados a la modernización de sus ejércitos y a abordar
nuevas armas tecnológicamente avanzadas.
Punto
de conexión entre Rusia y China
Quizás esta lectura esté detrás de la
decisión oficial del secretario de Estado, Mike Pompeo, al que en las altas
esferas estadounidenses califican como un acólito de los deseos de su jefe, de
reforzar las relaciones diplomáticas con Groenlandia, el pasado mes de mayo, lo
que significa, de facto, un reforzamiento de los lazos por interés estratégico,
que ha coincidido en el tiempo con una misión exploratoria del instituto
geológico americano (US Geological Survey) para tratar de calibrar el potencial
real de las tierras raras en la isla. Pese a que la primera ministra danesa,
Mette Frederiksen, tildara de “absurda” cualquier discusión con EEUU sobre la
compra la isla. De otro modo, Trump no se hubiera irritado tanto, hasta llegar
a cancelar
su visita a Copenhague en los días previos a su desembarco en la cumbre del
G-7 en Biarritz. Fuentes empresariales de la industria extractora con intereses
en Groenlandia hablan de que sólo en las inmediaciones de Narsaq, hay miles de
millones de toneladas de estos minerales. Donde también existen intereses
chinos. Interesados en facilitar el tránsito mercantil de estos materiales a
Europa, a la que vende el 90% de su demanda, desde tierras más cercanas.
Groenlandia, además, es un foco de
atracción para Rusia. Un lugar donde pueden colisionar los objetivos
geoestratégicos de las tres grandes superpotencias. Todas ellas, dominadas por
líderes con vitolas nacionalistas. Máximo peligro. Geográficamente, la isla
danesa ofrece una visión más que precisa de lo próximos que están Rusia y EEUU,
a través de Alaska. De ahí que, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el
presidente Harry Truman ofreciera 100 millones en oro a Dinamarca para hacerse
con Groenlandia. La negativa posibilitó la construcción de la base área de
Thule, a menos de 1.600 kilómetros del Polo Norte. Aun operativa y clave en
caso de conflicto en el Ártico porque allí está estacionado el Duodécimo
Escuadrón de Alerta Espacial, encargado de vigilar la actividad espacial y
balística de Rusia, según DefenseNews,
una “zona ideal para rastrear misiles balísticos intercontinentales y satélites
en órbita terrestre”.
Por si fuera poco, Rusia ejerce un control
total sobre el tránsito marítimo a través de la llamada Ruta del Norte, que va
desde el Mar de Barents, cerca de la frontera rusa con Noruega, hasta el
Estrecho de Bering, entre Siberia y Alaska, un escenario con cada vez más
buques mercantes en el que podría coaligarse con China por razones
geoestratégicas, y dominar una ruta que será viable económicamente en apenas un
par de décadas, tal y como aclara The Economist en un reciente reportaje,
citados en la BBC.
Efectos
mercantilistas del cambio del clima
El cambio
climático también juega a favor del atractivo que despierta Groenlandia
entre las tres grandes superpotencias. Porque una parte cada vez más notable de
su territorio se derrite casi sin remedio. Hasta ahora, el 80% de su
territorio, la mitad que Europa Occidental, ha estado cubierta de hielo; con al
menos, 2,5 kilómetros de espesor y envuelta en una capa de oscuridad durante
casi seis meses anuales. Pero el deshielo, que va dejando al descubierto cada
vez más áreas pedregosas y, en paralelo, mayores intereses políticos y
empresariales.
El deshielo
que se está produciendo con rapidez en la zona está haciendo que el acceso
a los grandes recursos naturales del territorio sea cada vez más sencillo. Y
que las ambiciones de sus políticos afloren con rapidez. En junio pasado, las
autoridades de la isla presentaron un plan a cinco años para obtener combustible
y dar pábulo a las predicciones que dicen que Groenlandia está en disposición
de gestionar el 13% de las reservas de crudo aún por descubrir. Además de unos
depósitos de uranio y de derivados del zinc majestuosos. Y de las tierras
raras, sobre las que China ha conseguido un papel casi monopolístico en todos
los segmentos de la cadena de valor asociada a estos elementos químicos. Motivo
por el cual el gigante asiático ha invertido en el Proyecto Kvanefjeld, en el
sur de la isla, para poner en marcha una mina de uranio y tierras raras junto a
una empresa australiana.
Patrik Andersson, Jesper Willaing Zeuthen
y Per Kalvig, de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad
de Aalborg (Dinamarca) argumentan en un artículo de investigación que, el
año pasado, una empresa estatal china se ofreció a construir tres nuevos
aeropuertos en la isla, lo que acabó provocando que el gobierno danés aportara
la mitad de la financiación. Según explican estos autores, la maniobra de
Copenhague se interpretó como un movimiento encaminado a mantener a China
alejada y evitar que pudiera contar con un aeropuerto para sus aviones
militares y, de paso, frenar el creciente poder económico que está adquiriendo
el gobierno de la isla. “La minería en Groenlandia, y notablemente la inversión
china en ese sector, ha provocado deliberaciones sobre qué constituye y qué no
una cuestión de seguridad, así como si los intereses económicos de China en
Groenlandia pueden jugar un papel en los debates existentes sobre la futura
independencia de la isla”, explica Marc Lanteigne, profesor de Ciencia Política
en la Universidad de Tromsø, en The Diplomat. Los inuit, el 80% de la
población, creen que es una buena idea convertirse en estadounidenses. Al fin y
al cabo, se trata de decidir entre dos aliados de la OTAN.
Es una de las armas que jugará EEUU, que
va en serio en su oferta. Por mucho que parezca que sea una reivindicación
imperialista, tal y como alertan en una información en Foreign Policy. De
hecho, varios congresistas están respaldando el órdago de Trump. Como el
senador republicano por Arkansas, Tom Cotton, quien lo acaba de plasmar en un
artículo de opinión en The New York Times, y que ve en Groenlandia una fuente
de suministro de agua de gran pureza si en California se producen en el futuro,
cortes de fluido a hogares y empresas por las altas temperaturas o los siempre elevados
riesgos de terremoto. Como ya hizo su país con la adquisición de Puerto Rico o
las Islas Vírgenes. O como ya intentó, en 1867, con la propia Groenlandia, que
fue moneda de intercambio en las negociaciones que acabaron con las colonias caribeñas de Dinamarca
(lo que ahora son las Islas Vírgenes de EEUU).
Elementos para un análisis de coyuntura
Panamá, SEPTIEMBRE 2019
Jorge Sarsaneda del Cid
Panamá / 031019
1.
En general
Se cumplen los tres meses del nuevo
gobierno. Se confirma la afirmación de que la mayoría que tiene el PRD en la
asamblea, se le está convirtiendo en mueca por la incapacidad reiterada de sus
diputados, amén de sus actuaciones groseras, patanas, estúpidas y que muestran
pocas neuronas. El gobierno va a elegir pronto a los magistrados en la CSJ, a
ver qué pasa.
2.
En particular
2.1.
Economía:
Los precios* están como sigue: petróleo, 55.91 dólares el barril (subió un
poco el precio, con relación al mes pasado, quizás porque la inestabilidad
sigue); arroz, 12.16 el quintal (subió); café, 1.01 la libra (subió); cobre, 2.60
la libra (subió); oro, 1,506.00 la onza (bajó); gas natural, 2.40 el BTU (subió).[1] [LP-011019].
+ El mes pasado hablábamos de la ampliación
de la cuenca del canal (río Indio y demás) y las consecuencias que ello podría traer
para 65 comunidades y unos 20 mil habitantes de tres provincias. Ya han
comenzado las protestas. Es un movimiento que lleva más de 20 años tratando de
negociar.
+ En agosto se hablaba de que, en el 2020,
el Canal aportará al Estado 1,768.4 millones de dólares. Ahora se dice que los
ingresos por el Canal fueron (2018-2019) de 2,035 millones, de los cuales, el
47% provino de los peajes por barcos neopanamax (los que pasan por el canal
ampliado) [LP-170919].
+ Han comenzado a “encontrar” malos
manejos en diversos ministerios y los atribuyen al gobierno anterior. Se
comienza a presentar demandas ante el ministerio público: por parte de los
ministerios de vivienda, de seguridad, de obras públicas, de salud, de
desarrollo agropecuario.
+ Otros indicadores económicos:
*Exportaciones:
de enero-julio 2019= Totalizaron bananos (75.9 mill.), camarones (13.2 mill.,
bajó), harina pescado y aceite (40.9 mill., subió), carne (2.9%), aceite palma
(2.4%), “otros” (60.9%). Más los cien millones por cobre y oro (LP-010819). En
agosto se habló de 35 mil toneladas de concentrado de cobre (=equivale a unos
15.2 millones de dólares) y 10 mil onzas de oro (=unos 15 millones más) [LP-240919].
*Otros:
el transporte aéreo aporta el 14% del PIB, unos 8,500 millones [LE-110919]. La
producción de bebidas alcohólicas cayó un 3.5%, aunque el seco y el ron
(producidos por la familia del anterior presidente) aumentó 12.2 y 6.9%
respectivamente [LA-020919]. Se dice que el 6.4% de la PEA está desocupada y
que el 43.6% son informales; en cambio, el 7.7% de la PEA femenina está
“desocupada” y el 48.9% no recibe remuneración [J.Jované en PA-250919]. El
desempleo juvenil está peor: en 2009 era de 12.5%, 2019 es de 14.6%. Se gradúan
alrededor de 29 mil cada año en las universidades, el 50% consigue empleo.
*Se
presentó el presupuesto 2020 a la asamblea: 23,316 millones (en 2018 fue
23,867 y en 2017 fue 16,265). De ese dinero, se dice que 10,192 millones van
para “servicios sociales” [LP-100919]. Por cada dólar, el 15% va para el
servicio de la deuda (3,490 mill.). En los últimos 10 años se triplicó la
planilla, los subsidios y la deuda [LP-120919]. Llama la atención que se rebajó
el presupuesto en educación, salud y universidades. Otro problema…
2.2.
Política:
El nuevo gobierno ha cumplido los tres meses. Siguen las reuniones
(varios “gabinetes temporales”: agropecuario, turístico, social, de seguridad y
logístico) pero, hasta ahora solamente se han pagado deudas, que ya es
bastante. Después de cada reunión de ministros se siguen dando conferencias de
prensa, lo cual supone una novedad en cuanto a información. Siguen nombrando
familiares en distintos puestos de gobierno, o bien a políticos que no pudieron
ser reelegidos, o sea, lo de siempre.
+
Los diputados actuales gastan o tienen presupuestado 839 mil dólares por
mes, para sus 694 empleados. Lo cierto es que no se ve el producto. El PRD
tiene 318; Cambio Democrático, 222; Panameñista, 77; Molirena, 50;
independientes, 27 [LP-180919].
Hay varios asuntos serios, pendientes
de decisión: se nombró al director de la Caja de Seguro Social (al parecer es
un señor honesto), y ahora tiene que ver cómo hace el milagro de mejorar su
funcionamiento, definir cuántos son sus fondos y el problema de las jubilaciones;
el nombramiento de nuevos magistrados (seis) de la Corte Suprema (ya se hizo la
escogencia entre 125 candidatos), que le toca al presidente; la resolución de
casos de “alto perfil”; el agua para la población y el canal; todos los
proyectos que afectan la ecología (electricidad, agua, tala indiscriminada, puentes,
comunicación, contaminación de ríos y mares); el asunto de la educación
sexual... Al parecer, dicen que sí hay planes claros y concretos, pero no se
ven. El foco principal está en atraer inversión (de ahí la nueva ley de
asociaciones público-privadas) y turismo. Lo demás, parece que viene después.
Ciertamente, se han aprobado tres leyes que el presidente prometió en
campaña.
2.3.
Sociedad:
Habría varias cuestiones que comentar:
*Caso del expresidiario-expresidente=
Como era de esperar, ahora es el político con la ‘moral’ más ejemplar, en el
país. Va a demandar a cuanta persona habló “mal” de él. Sin embargo, hay una
apelación al fallo. Quiere retomar el control de “su” partido, puede ser que lo
logre.
*Casos de “alto perfil”= Se siguen “cayendo”,
por falta de pruebas suficientes, por mala investigación, por decisiones
absurdas de jueces… o también podría ser por jueces comprados, quién sabe…
*Migración= Se ha callado un poco
el tema. Se habla más de drogas en las fronteras.
*Educación= En medio de la
contención del gasto, el gobierno rebajó en más de 150 millones el presupuesto
de educación y en varios millones el de las universidades estatales. Lo de las
universidades, parece que se va a revisar. La ley obliga a invertir el 6% del
PIB en educación y se invierte alrededor del 3%; sólo el 54.7% de los
estudiantes finaliza secundaria (en Chile, es el 79.4%); según el BM, un niño
panameño podría llegar a 11.3 grados, pero sólo llega a 7.2 (en la Comarca
Ngäbe llega a 4.4 grados) ¿Vamos para atrás? [LE-010919]. Sin embargo, somos un
país “con desarrollo humano alto”, con un 95% de la población alfabetizada
(¿????) [LP-120919].
*Salud= Aumento de infectados con
VIH: 2016: 974 casos; 2017: 1,173; 2018: 1,318 [LP-120919]. Aumenta la malaria:
498 casos en 2018 y 1,275 casos en 2019; donde hay mayor incidencia es en
comarcas y Panamá Este [LP-130919]. Igualmente ha aumentado la mortalidad
infantil: en 2017 fueron 13.9 x c/mil nacidos vivos; en 2018, 14 [LP-170919].
Por otro lado, hay inversiones estancadas en salud: tres hospitales que
empezaron a construirse en 2010, aún no se concluyen (Metetí, Colón, Bugaba), y
ha habido un aumento de 130 millones en los costos de construcción [LA-040919].
*Seguridad= Diariamente, los
noticieros hablan de “muchos” casos de robo y asesinato, pero son pocos los que
dan cifras reales, que se puedan comparar. Al parecer, es más importante el
“alboroto amarillista” que el dato real y las políticas concretas. ¿Cómo están
organizados esos 40 mil miembros de los distintos “cuerpos” de seguridad, armados
hasta los dientes? (¡ojo! Insisto: no es ejército, está prohibido). Algunos
datos que vimos son: hurtos = en 2018, 3,629 casos; en 2019, 2,346. ¿Estamos
peor? Lo que sí parece estar peor es el tránsito con las muertes por
velocidad y consumo de licor, no por “perder el control” simplemente.
*Percepción= Una encuesta mostró
que, la percepción de corrupción es de 56% (en Perú es de 68%), de las peores
de A.L.; el 18% pagó por sobornos y el 23% recibió dinero por su voto y el 19%
experimentó extorsión sexual [PL-240919].
*Iglesia católica= Una de cal y
otra de arena. Apoyo claro, directo y fuerte del periódico de la arquidiócesis
al movimiento de campesinos de la cuenca de río Indio, que llevan años luchando
por sus tierras. Casos de curas “sorprendidos” en actos “reñidos con la moral”;
no se habla de pederastia, pero sí de homosexualidad, como si ésta fuera un
delito.
*JMJ= Seguimos sin saber las
cuentas, ni del gobierno ni de la iglesia católica, sobre lo que se gastó en
este evento que, para muchos, fue solo para hacer negocio. ¿Las darán? Llevamos
OCHO meses esperando.
*Curiosidades= Se recorta el
presupuesto en salud y educación, PERO se elimina el impuesto del 5.5% para
casinos de lujo porque “debido al impuesto” (¿???) se perdieron “más de 3 mil
plazas de empleo en esta industria”. En seis meses de 2019 se apostó 1,061
millones de dólares en juegos de azar (disminuyó en 42 millones) [LP-270929].
Toda una “industria”.
*De
lo que no se habla= Igual que el mes pasado, hay temas de los que no se
habla: los gastos en armas, las conexiones política-narcos, el problema del
agua en todo el país, la deforestación, los dueños de las costas (Veraguas) e
islas (archipiélago de las Perlas y de Bocas), la destrucción de humedales, el
desastre de la educación nacional, de dónde sale la gran exportación de madera,
de por qué hay tantos alcaldes y representantes con dos sueldos, de las
planillas de los diputados, del poco empleo de jóvenes, de la ley de educación
sexual… NADA de esto es digno de discusión.
3.
Conclusión:
En estos tres meses hay signos
alentadores: se ha capturado mucha más droga (¿quién compra tanto?); parece
que empieza a despertar la conciencia ecológica a niveles de gobierno; se
pagaron deudas (algunas de cinco años de edad); el proceso para escoger
magistrados es transparente y regulado; hay muchas promesas de arreglar cosas;
empiezan las denuncias de malos manejos del gobierno anterior; al parecer, se
va a enfrentar el problema de la Caja del Seguro Social; se están discutiendo
las reformas constitucionales.
Pero también hay signos desalentadores:
los resultados tan decepcionantes de varios casos de “alto perfil”; los
recortes en educación, salud, ambiente y demás; la percepción de más
inseguridad; los soeces, irrespetuosos, impunes, diputados que, no contentos
con esto, hacen además propuestas estúpidas (cambiar la fecha del día del
padre, el nombre del aeropuerto, orar al principio de cada sesión de la
asamblea…), en vez de dedicarse a cosas más serias.
Algunas perspectivas parecen dar alguna
esperanza, pero la gran pregunta es: ¿cómo
van (vamos) a hacer para mejorar la situación? ¿En qué van a quedar tantos
juicios y acusados? La nueva ley de alianzas público-privadas, ¿a qué nos va a
llevar? Tanta corrupción, tanto ‘juega vivo’, tantas “aguas movedizas”, tantos
“muertos” escondidos, tanto dinero mal habido. Nada de eso permite tener claro
el panorama.
Son elementos para el análisis…
-------------------------
*Los datos son tomados de periódicos La
Prensa y La Estrella o de tv-radio.
¿Por qué fijarnos de estos precios? Porque dependemos del petróleo y hay
que seguir lo que suceda con ese precio, si es más caro, pagamos más por la
gasolina, como de hecho sucede. Porque no somos autosuficientes en producción
de arroz, de modo que hay que vigilar ese precio, además de mejorar nuestra
producción nacional. Porque el café es un ingreso importante y hay que mejorar
la calidad y cantidad; además, muchos ngäbe dependen de ese precio. Porque el
cobre, el oro y la plata comenzaron a producirse en la mina de Donoso y Panamá
recibe solamente el 2% de las regalías (lo cual es una miseria). Además, hay
otras cuatro posibles minas (concedidas en exploración) de cobre y oro. El gas
natural es el futuro de la energía en Panamá, según dicen.
El papel de la industria del armamento en el diseño de las fronteras de EEUU
www.rebelion.org
/ 230919
El muro de Donald Trump no empezó con
Donald Trump. Tampoco es el único dispositivo del que se sirve EEUU para el
control migratorio: es un elemento más de la amplia infraestructura desplegada
en el interior de EEUU y las zonas fronterizas con México. Cámaras, aviones,
sensores de movimiento, drones, sistemas de videovigilancia y biométricos
componen, desde hace años, el arsenal con el que Estados Unidos trata de frenar
la inmigración. Detrás, un grupo de empresas de seguridad y armamento que se
han embolsado "formidables ganancias" con el aumento de los
presupuestos gubernamentales para control fronterizo.
Son las principales conclusiones que
arroja la última
investigación del think tank
internacional Transnational Institute (TNI),
que documenta cómo algunas de las mayores
corporaciones armamentísticas del mundo se encuentran entre las
principales compañías "que han determinado la política de fronteras"
en EEUU durante las últimas tres décadas.
"Más que Trump, son estas
corporaciones globales, y sus aliados políticos y mediáticos, los que conforman
un complejo industrial de fronteras y han dado lugar a una respuesta
predominantemente militarizada frente a la migración, convirtiéndose en el
mayor impedimento para una respuesta humana al fenómeno", afirma el
instituto de investigación.
A la hora de sentar las bases de este
complejo industrial, los expertos del TNI señalan las aportaciones a campañas
políticas de estas empresas que suministran servicios de seguridad fronteriza,
labores de lobby o las 'puertas giratorias' entre el sector y el Gobierno.
"Estas empresas ayudaron a diseñar,
financiar y finalmente construir el muro del que se benefician", sostiene
a eldiario.es Nick Buxton, editor del estudio. "Como resultado, es mucho
más que un muro: es uno de los sistemas de vigilancia más militarizados del
mundo, integrado por miles de sensores, vigilado por helicópteros y aviones
teledirigidos y patrullado por un número récord de 21.000 agentes. Los
resultados son mortales a medida que los migrantes toman rutas cada vez más
peligrosas para escapar a la vigilancia", asegura.
En los últimos 15 años, los presupuestos
de EEUU para control fronterizo se han duplicado, pasando de 9.149 millones de
dólares en 2003 a 23.700 millones en 2018, según el estudio. Estas partidas
aumentaron enormemente a partir de la década de los ochenta y la tendencia se
ha ido acelerando desde entonces. Desde 1990, cuando se dedicaron 1.200
millones, el incremento es del 1.875%.
Estas cifras se destinan a la Oficina de
Inmigración y Control de Aduanas (ICE), responsable de las deportaciones y
detenciones en el interior del territorio, así como a la Oficina de Aduanas y
Protección de Fronteras (CBP), encargada de las patrullas fronterizas. La
investigación analiza cómo entre 2006 y 2018, la CBP firmó contratos por un
total de 26.100 millones de dólares. Algunas de las compañías que se
beneficiaron de ellos fueron Accenture, Boeing, Elbit, Flir Systems, G4S,
General Atomics, General Dynamics, IBM, L3 Technologies, Lockheed Martin,
Northrop Grumman, PAE, Raytheon, UNISYS.
La mayoría de ellas pertenecen la
industria armamentística y son las mismas que se benefician del elevado gasto
militar de EEUU. Es el caso de la mayor productora de armamento del mundo, la
estadounidense Lockheed Martin, que en 2009 firmó un contrato por más de 945
millones de dólares para mantener y conservar 16 aviones de vigilancia. O de
General Atomics, que cerró en 2016 un contrato de 276 millones de euros con la
CBP para el mantenimiento de sistemas de drones. Mientras, aquel mismo año, la
Oficina de reasentamiento de refugiados destinaba 14,9 millones de dólares a
nueve ONG humanitarias.
"Todo el debate en torno a la
frontera se ha centrado en los políticos populistas que demonizan a los
inmigrantes para atraer votos, pero ignora a los verdaderos beneficiarios de la
militarización de la frontera, que son algunas de las mayores empresas de armas
y seguridad del mundo", recalca Buxton.
Aportaciones
a campañas políticas y lobby
"Que las corporaciones consigan
contratos cada vez mayores no representa una bonanza imprevista, sino que es el
fruto esperado de la creciente participación de esas corporaciones en la
política estadounidense", concluyen los investigadores del TNI. De acuerdo
con el estudio, las principales beneficiarias de los contratos en control de
fronteras son también las empresas "que más aportan a las campañas
políticas, que más lobby hacen, que se reúnen más a menudo con funcionarios del
gobierno y que entran en el gobierno como asesoras y personal en posiciones de
influencia estratégicas". Por esta razón, desde el instituto sostienen que
las compañías "han determinado las políticas de militarización fronteriza
de las que se han beneficiado".
Ponen los ejemplos de Boeing, Lockheed
Martin, General Atomics, General Dynamics y Raytheon, las que más aportaciones
hicieron a las campañas políticas de los miembros de los organismos
responsables de los presupuestos y las políticas relacionadas con las
fronteras, los comités de Consignaciones Presupuestarias y de Seguridad
Nacional del Congreso. Entre 2006 y 2018, estas donaron a los primeros 27,6
millones de dólares y a los segundos, 6,5 millones, como se desprende de la
investigación. "Las posiciones de los políticos en estos comités,
independientemente de su filiación política, suelen estar en sintonía con los
intereses de sus donantes corporativos".
Muchas de estas empresas, indican desde el
TNI, son también las más activas a la hora de hacer lobby en el Congreso.
Matizan que su actividad también está vinculada con el gasto militar, pero los
contratos en materia de fronteras son igualmente importantes.
"En 2018, se alcanzó el mayor
presupuesto destinado a fronteras e inmigración en la historia de los Estados
Unidos –con más de 23 000 millones– tras una intensa labor de lobby de
representantes de estas empresas", señalan. Aquel año, General Dynamics
registró actividad de cabildeo 44 veces, Lockheed Martin, 41, Raytheon, 28 y
Northrop Grumman, 19. "Esta es solo una imagen parcial, ya que una gran
parte del lobby también se desarrolla a puerta cerrada, en especial en lo que
respecta a cuestiones controvertidas, como la inmigración", indican los
investigadores, en referencia a, por ejemplo, viajes de legisladores para
obtener apoyo para sus negocios.
La última pieza del puzle son las 'puertas
giratorias' existentes entre la industria de la seguridad fronteriza y la
administración. "A menudo, exfuncionarios del gobierno son contratados por
diversas corporaciones, o entran en el sector del lobby, no solo como
lobbistas, sino también como consultores y estrategas". Según el análisis
del TNI, entre 2003 y 2017, al menos cuatro jefes de la CBP y tres secretarios
del Departamento de Seguridad Nacional –equivalente a ministerio–, se
incorporaron a compañías que trabajan en materia de seguridad nacional o
consultoría tras abandonar el gobierno.
"Estas empresas deben ser examinadas
mucho más de cerca", opina Buxton, quien indica que el mercado no se
limita a la frontera de Estados Unidos, sino que "continúa expandiéndose,
tanto al sur de la frontera, a países vecinos como Guatemala; como, cada vez
más, hacia el interior de EEUU".
"El proceso es muy similar a lo que
está ocurriendo en Europa, donde las mayores corporaciones europeas de
armamento como Airbus o Thales– han sido las principales ganadoras de los
contratos de seguridad fronteriza. La militarización de la frontera se basa en
la promesa de seguridad, pero la única seguridad que proporciona es a los
balances contables de las mayores compañías de armas del mundo",
sentencia.
Fuente original: https://www.eldiario.es/desalambre/industria-armamentistica-politicas-fronterizas-Unidos_0_944206234.html
HAUSER - "Live in Zagreb" FULL Classical Concert
HAUSER performing his favorite classical music pieces with the Zagreb Philharmonic Orchestra at his classical solo concert at the Lisinski Concert Hall in Zagreb, October 2017.
Elisabeth Fuchs, conductor
Special guests:
Choir Zvjezdice
Lana Trotovsek, violin
Petrit Çeku, guitar
00:34 Benedictus (K. Jenkins)
09:05 Pie Jesu (A. L. Webber) feat. Josephine Ida Zec, child soprano
13:00 Ave Maria (F. Schubert)
17:50 Jesu, Joy of Man's Desiring (J. S. Bach)
21:08 Prelude from Cello Suite no.1 (J. S. Bach)
23:40 Panis Angelicus (C. Franck)
28:08 Erbarme Dich, Mein Gott from St. Matthew Passion (J. S. Bach)
36:20 Passacaglia (Handel - Halvorsen)
44:37 Adagio (Albinoni)
51:47 Salut d'Amour (E. Elgar)
54:40 Song from a Secret Garden (Secret Garden)
58:28 Mia & Sebastian’s Theme from La La Land (J. Hurwitz)
1:02:47 Adagio from Concierto de Aranjuez (J. Rodrigo)
1:09:13 Aria (Cantilena) from Bachianas Brasileiras (H.Villa - Lobos)
1:14:56 Tango en Skai (R. Dyens)
1:18:27 Hungarian Rhapsody op. 68 (D. Popper)
1:27:52 The Swan (C. Saint-Saëns)
Filmed and edited by MedVid production
Sound and mixing by Morris Studio
Los obispos, la oración y la doctrina
Jose Arregi
www.religiondigital.org / 17-09-19
La Conferencia Episcopal Española acaba de publicar unas Orientaciones doctrinales sobre la oración cristiana, según
reza el subtítulo. Mal empieza, pues rara vez la doctrina inspira la oración, y
nunca la oración se atiene a la doctrina. Pero en el documento predomina la
preocupación doctrinal. Pide a los fieles y a los sacerdotes que “no se dejen
arrastrar por doctrinas complicadas y extrañas”.
Fiel a los criterios del papa Benedicto XVI y de su documento estrella Dominus Iesus (2000) cuando, como Cardenal Ratzinger, presidía
la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, la Conferencia Episcopal
Española enseña cuál es la verdadera oración cristiana e insisten en que ésta
es la única oración verdadera. Y parte de que “la unión con Dios se realiza objetivamente
en el organismo sacramental de la Iglesia”. Solo en la Iglesia católica.
¿Qué diría Jesús, el orante contemplativo, que no conoció ni previó organismo
sacramental ni aparato eclesial alguno? Los obispos se proponen ayudar a
“ofrecer caminos de espiritualidad con una identidad cristiana bien definida”,
que solo ellos conocen y poseen en exclusiva. He ahí su clave teológica
fundamental. Una clave poco espiritual, pues el Espíritu abre siempre más allá
de todas las formas, y todas las instituciones y religiones no son más que eso:
formas culturales de la experiencia universal del Misterio apenas vislumbrado
entre velos.
El documento alerta sobre todo contra los graves errores que acechan a los
cristianos que practican el mindfulness
(ejercicio de plena atención) o la meditación zen. Por ejemplo: establecer
paralelismos “entre el camino del zen y Jesús como camino”, o entre el
“vaciamiento” de Jesús y el “desapego” budista, o eliminar “la diferencia entre
lo divino y lo creado”, o confundir la “sensación de quietud” con las
“consolaciones del Espíritu Santo”. En quienes practican el zen no ven más que
peligros y confusiones, pero no advierten peligro ni confusión alguna en
quienes creen mantener la “identidad cristiana bien definida”. Miden, definen,
diseccionan la experiencia espiritual sin reparar en la compleja ambigüedad del
espíritu humano, tan impenetrable en su fondo como el Espíritu divino que sopla
donde quiere. Doble falta de lucidez y de respeto: de lucidez para observar en
sí las sombras ajenas, y de respeto para reconocer en el otro la luz que nos
ilumina.
Contra todo “relativismo” y pluralismo religioso, el texto insiste en que el
hombre histórico Jesús es el “salvador único y universal”, la única revelación
plena de Dios en el cosmos, el “único camino que nos conduce” a Dios. Se
equivocan, pues, quienes “relativizan los aspectos concretos condicionados
histórica y culturalmente de la persona de Jesús”. ¿Pero no fue acaso relativa,
pongamos por caso, su lengua aramea? Y su imagen de Dios ¿no fue tan cultural y
relativa como su lengua aramea? Todo indica que los obispos identifican
abusivamente nuestras pobres ideas e imágenes con la realidad del Infinito.
Afirman, por ejemplo: “La representación trinitaria se corresponde con el ser
de Dios”. Pero el primer mandamiento bíblico ordena: “No te harás ninguna
imagen de Dios ni te postrarás ante ella”.
“¿La oración es un encuentro con uno mismo o con Dios?”, preguntan los prelados
en tono polémico, como si cupiera tal disyuntiva. ¿Es que alguien puede conocer
a Dios o el Fondo del Ser sin conocerse, o conocerse a fondo sin reconocer en
él el “Yo Soy” de la Zarza Ardiente? No han leído o entendido aquello de San
Agustín: “Si me conociera, Te conocería”, o aquello de San Juan de la Cruz: “La
unión del alma es divina” y “La sustancia del alma es Dios por naturaleza”. O
lo del poeta estoico Creanto a quien cita San Pablo en el Areópago de Atenas:
“En Él vivimos, nos movemos y somos”. Y El/Ella/Ello en nosotros, en todo.
Señalan que la cuestión de fondo es si Dios es un “tú” personal o un “ser
impersonal”, si “tiene un rostro concreto o estamos ante un ser indeterminado”…
Como si la experiencia espiritual profunda, sea religiosa o laica, no nos
llevara justamente a transcender radicalmente esas categorías –uno/dos,
personal/impersonal, yo/tú– de nuestra mente, que da para lo que da.
Lean si no y reciten cada día aquella hermosa oración del obispo y teólogo
místico San Gregorio Nacianceno, del siglo IV: “¡Oh Tú, el más allá de todo! /
No hay palabra que te exprese ni espíritu que te comprenda. / Todos los seres
te celebran. / El deseo universal, el gemido de todos, suspira por ti. / Todo
cuanto existe te ora, / y hasta ti eleva un himno de silencio / todo ser capaz
de leer tu universo. Eres todos y no eres nadie. / Ni eres un ser solo ni el
conjunto de todos ellos. / ¿Cómo puedo llamarte, si tienes todos los nombres? /
¡Oh Tú, el único a quien no se puede nombrar!”. Sabía lo que decía: lo
Indecible, el Uno sin dos, el Fuego y el Ser de todos los seres. Como lo supo
Jesús en tantas noches de silencio y soledad, de Paz subversiva, y por eso nos
dijo: “Cuando oréis, no os perdáis en palabras”.
Dejémonos de tanta palabra. Sumerjámonos, desnudos, en el Silencio, la Realidad
o la Presencia. En Dios o el Infinito, a donde la sed profunda nos guía, más
allá de esquemas, imágenes y rezos. Más allá de nuestras ideas, creencias y
doctrinas.
(Publicado en DEIA y en los Diarios del
Grupo Noticias el 15 de septiembre de 2019)
Hobsbawm en los márgenes
Emile Chabal
www.revistacomun.com
/ agosto 2019
Las diversas historias del marxismo
frecuentemente imaginan la difusión de un cuerpo de pensamiento esencialmente
europeo alrededor del mundo. No obstante, como demuestra el trabajo de Eric
Hobsbawm, los avances revolucionarios de la “periferia” pueden reconfigurar
completamente el pensamiento marxista occidental.
No es mero accidente que la historia del
pensamiento marxista esté dominada por un pequeño grupo de pensadores europeos.
Ocasionalmente, se les concede espacio a Frantz Fanon y a C.L.R. James, cuyos
orígenes yacen fuera de Europa. En muy escasas ocasiones hay una discusión
seria de los teóricos marxistas que han operado completamente fuera de Europa,
como el peruano José Carlos Mariátegui o la escuela de los “estudios
subalternos” de la India. Pero la realidad es que predominan los pensadores
europeos. Incluso hoy, la historia del marxismo normalmente se relata en
términos de la difusión de ideas desde un centro occidental a una periferia
no-occidental.
Estos desequilibrios son casi inevitables dada
la desproporción del prestigio y la influencia que ha tenido el pensamiento
europeo durante el siglo XX. No obstante, también conllevan a cuestiones
específicas para la historia del marxismo. Después de todo, el
pensamiento y la práctica marxistas han obtenido buena parte de su vitalidad de
acontecimientos sucedidos fuera de Europa. Podría argumentarse que los
gobiernos inspirados en el marxismo en países como Cuba, Vietnam y China
representan la contribución marxista emblemática a la política del siglo XX, al
menos tan importantes como los varios intentos, posteriores a 1917, por lograr
que funcionara el comunismo en Europa.
Esto presenta el problema de cómo puede
reescribirse la historia del marxismo tomando en consideración su alcance
global. Una posibilidad es la de simplemente crear más espacio para incorporar
ideas y personalidades no europeas. Otra es poner de cabeza a la geografía del
marxismo occidental. Esto significaría reconocer que, aunque el pensamiento
marxista canónico ha viajado a los rincones más recónditos del globo, también
hubo un viaje de retorno conforme las ideas articuladas en la periferia
reconfiguraron a las del centro.
Entre los intelectuales marxistas del
siglo veinte que se beneficiaron de este intercambio de ideas bidireccional,
uno de los más interesantes es el historiador Eric Hobsbawm. A diferencia de
muchos intelectuales europeos, activamente buscó —y encontró— a un público
global. El enorme éxito de sus libros y artículos encendió debates en lugares
tan diversos como Delhi, la Ciudad de México y Palo Alto, y dio pie a una larga
relación con partidos como el Partido Comunista Italiano (PCI). Más adelante,
el historiador fue incluso elevado al estatus de ícono cultural en países como
Brasil.
Pero este deslumbrante éxito global es
sólo una parte de la historia. Las interacciones de Hobsbawm con el resto del
mundo no se concretaron únicamente en forma de contratos para la publicación,
conferencias magistrales y artículos seminales discutidos por estudiantes
entusiastas. Por el contrario, sus experiencias vividas en la “periferia”
afectaron profundamente sus marcos teóricos e históricos. Desde mediados de la
década de 1950 instigaron sus opiniones más originales y penetrantes acerca de tres
debates en el corazón del pensamiento marxista: la definición del actor
revolucionario, la noción misma de revolución, y la estrategia preferida para
los partidos democráticos de izquierda.
En
busca de un actor revolucionario en la periferia europea
Hobsbawm siempre mostró interés en el
mundo exterior a Europa, al menos desde su llegada a la Gran Bretaña en 1934.
En su calidad de joven comunista, el imperialismo estaba al frente de su
pensamiento. Durante su participación en los congresos estudiantiles globales
en París en 1937 y 1939, se codeó con jóvenes revolucionarios provenientes de
todo el mundo colonial, y recibió financiamiento de King’s College, Cambridge,
para hacer trabajo de campo sobre el problema agrario en los territorios
franceses al norte de África en el verano de 1938. Allí pasó varios meses,
conversando con oficiales coloniales y jóvenes comunistas, observando también
el funcionamiento interno del colonialismo francés.
De no ser por el estallido de la Segunda
Guerra Mundial, Hobsbawm bien habría podido escribir su tesis de doctorado
sobre la África francófona. Pero la guerra y su primer matrimonio restringieron
sus horizontes, y gradualmente quedó absorto en el mundo intelectual y político
del comunismo británico. Desde el final de la guerra hasta 1956, éste se convirtió
en su referente dominante. Aunque mantuvo interés por el imperialismo y la
descolonización, su hogar intelectual primario en este periodo –el Grupo de
Historiadores del Partido Comunista (Communist Party Historians Group)- en gran
medida ignoró el tema y pocos historiadores marxistas británicos de su
generación se acercaron a las propuestas intelectuales de otras partes de
Europa, y mucho menos más allá de ésta.
Las múltiples crisis de 1956 rasgaron el
tejido cerrado del mundo del comunismo británico. Tras negarse a abandonar el
Partido Comunista de la Gran Bretaña (CPGB por sus siglas en inglés), Hobsbawm
quedó atrapado en su interior, apresado entre sus antiguos camaradas que no
lograban entender su decisión de permanecer y la jerarquía del partido que
desconfiaba de él. En parte, como forma de escapar del ambiente político
sofocante de la época, renovó su anterior interés en los procesos históricos,
sociales y políticos que transcurrían muy alejados de los centros de la vida
intelectual europea. No volvió al África francesa, para entonces inmersa en una
violenta guerra anti-colonial; en cambio volvió su atención al sur de Italia y
España. Estas regiones, con frecuencia desatendidas por los pensadores
marxistas, brindaron la materia prima para el primer libro original de
Hobsbawm, el conjunto de ensayos que se llegaría a conocer como Rebeldes primitivos (1959).
Rebeldes primitivos combinó dos vetas
distintivas en el pensamiento temprano de Hobsbawm. Primero, un interés en la
experiencia vivida de las personas comunes y corrientes, que ya era evidente en
sus artículos sobre la clase obrera inglesa; segundo, una preocupación por
identificar a los actores revolucionarios más prometedores de la moderna
historia temprana europea. Aunque el empuje argumentativo de los ensayos
representaba la perspectiva leninista ortodoxa de que los “rebeldes primitivos”
que impulsaron las revueltas rurales eran pre-políticos, incapaces de
organizarse sostenidamente, y con necesidad de las directivas de un partido
vanguardista, el enfoque del análisis de Hobsbawm era todo menos ortodoxo.
Hasta la década de 1950, tanto marxistas
como no marxistas consideraban que las rebeliones rurales del siglo diecinueve
y principios del veinte eran poco más que una furia rudimentaria y mal dirigida.
Hobsbawm, en cambio, hizo un esfuerzo sostenido por explicar los reclamos
económicos y sociales de los rebeldes rurales y escribió con sensibilidad
acerca de sus hazañas. Reconoció que las rebeliones primitivas no eran
políticas en un sentido marxista, pero creía firmemente en el valor de
estudiarlas como formas de protesta que podían ofrecer materia prima para una
política revolucionaria posterior.
Es imposible entender este inesperado
interés por la vida interior de los rebeldes rurales olvidados sin apreciar el
creciente interés de Hobsbawm por España e Italia durante este periodo. A
principios de la década de 1950 visitó España por primera vez y empezó a viajar
regularmente a Italia, donde conoció a una generación entusiasta de
intelectuales del PCI y trabajadores del partido. Usó estas conexiones para
viajar a distintas partes del sur de Italia y España, donde en ese momento
residían las poblaciones más pobres de Europa. Mientras estuvo allí se esforzó
por conversar con los lugareños acerca de sus recuerdos y condiciones de vida,
haciendo uso de su español e italiano bastante rudimentarios. Tomó notas de
estas conversaciones y, a su regreso a la Gran Bretaña, buscó trabajos
académicos que respaldaran las ideas dispersas que obtuvo al viajar.
No había nada sistemático en su trabajo.
Si se mide con los estándares de hoy, su trabajo de campo no fue ni riguroso ni
extensivo. En el mejor de los casos puede compararse con lo que se esperaría de
un corresponsal en el extranjero cuando investiga un reportaje, y de hecho con
frecuencia escribió acerca de sus andanzas en publicaciones como el New Statesman. No obstante, sus viajes
empezaron a afectar sus inclinaciones teóricas: todavía creía en la primacía de
la base económica y sostenía que la rebelión primitiva era primitiva, pero sus
encuentros reforzaron su convicción de que las tradiciones, prácticas,
historias y experiencias locales eran de vital importancia, y la forma en la
que escribió acerca de sus temas trazó caminos alternativos para la revolución,
abriéndole la puerta a nuevos actores revolucionarios.
Así, las experiencias de Hobsbawm en la
periferia jugaron un papel central en su reinterpretación de la teoría marxista
en Rebeldes primitivos, al igual que
en la secuela, Bandidos, publicada en
1969. Después de la amarga decepción de 1956, las historias olvidadas de la
Europa periférica ofrecían la posibilidad de una renovación sin agraviar a la
jerarquía del partido comunista de la Gran Bretaña, que no tenía interés alguno
en las canciones folclóricas de los campesinos sardos o en los agricultores
andaluces. Sus encuentros casuales en plazas pueblerinas no fueron simplemente
producto de la curiosidad de Hobsbawm. Los aprovechó para reflexionar acerca de
la práctica revolucionaria, sin perderse en las intensas discusiones entre
historiadores marxistas de ese momento como los debates en torno a la
transición del feudalismo al capitalismo en Inglaterra o las dinámicas de clase
de la Revolución Francesa.
Repensar la revolución desde América
Latina
Hobsbawm conoció América Latina por
etapas. Hizo viajes cortos a Cuba en 1960 y en 1961, como parte de una oleada
de intelectuales europeos interesada en ver la revolución de Castro en persona.
Pero su primer acercamiento profundo con la región ocurrió durante una visita
de campo de tres meses a Sudamérica financiada por la fundación Rockefeller en
1962. Su travesía siguió un patrón similar al de sus anteriores viajes a España
e Italia. En lugar de pasar un tiempo prolongado en un solo lugar, saltó de ciudad
en ciudad, pasando algunas semanas en cada una de ellas. En el transcurso de
1962, viajó a Recife y Río de Janeiro en Brasil, Buenos Aires en Argentina,
Santiago en Chile, Lima en Perú, Bogotá en Colombia, La Paz en Bolivia y
Caracas en Venezuela. En cada una de las ciudades concertó reuniones para
conversar con académicos y activistas de izquierda. Cuando corrió con suerte le
presentaron a los obreros y sindicalistas, o lo llevaron a zonas más rurales a
conocer campesinos, pueblos indígenas o cualquier otra persona que tuviese
interés en platicar con un historiador británico curioso.
En años subsecuentes Hobsbawm continuó sus
visitas a América Latina. Estas incluyeron su viaje al Congreso Cultural en La
Habana en 1968 y viajes frecuentas a Brasil durante los años 1970. A una
prolongada estancia de investigación en la Universidad Nacional Autónoma de
México a principios de 1971, le siguió un periodo de investigación en Perú
durante ese verano. Ya para 1980 dejó de hacer investigación en la región, pero
su creciente fama significó que ya no necesitaba un pretexto para visitarla.
Hasta su fallecimiento en 2012, hizo viajes frecuentes y crecientemente
exitosos a varios países latinoamericanos que usualmente coincidían con la
publicación de alguno de sus libros.
Dada la escasez de la investigación
archivística y de campo hecha por Hobsbawm en América Latina, tuvo cuidado de
no presentarse como especialista en la región. Pero en un momento en el que
crecía el interés por la región y en el que había poco escrito en inglés sobre
América Latina, rápidamente fue etiquetado como experto. Editores de periódicos
y revistas le comisionaron artículos sobre la situación política de varios
países latinoamericanos, una tarea para la que estaba eminentemente bien
capacitado dados sus talentos periodísticos, mientras que las sociedades
estudiantiles universitarias británicas lo invitaron a explicar las dinámicas
de la revolución cubana o las rebeliones campesinas.
Este proceso de transformación en experto
regional casi por accidente, incrementó el peso que tenía América Latina en las
reformulaciones que Hobsbawm continuó haciéndole a la teoría marxista. En su
solicitud de apoyo para la Fundación Rockefeller en 1962 argumentó que deseaba
visitar América Latina con el propósito de estudiar los movimientos sociales
primitivos y como continuación directa de su trabajo anterior sobre la rebelión
primitiva. Pero para los años de 1970 sus horizontes se habían expandido para
incluir una gama de debates sobre la historia y política latinoamericanas.
Estos lo impulsaron a repensar la idea de revolución en un momento en el que
los prospectos revolucionarios en Europa parecían haberse agotado.
El compromiso crítico de Hobsbawm con una
historia de la revolución latinoamericana se hizo visible en sus dos artículos
más sustanciales sobre la región. El primero, publicado en 1969, se enfocó en
la rebelión campesina de la región peruana de La Convención, dirigida por el
revolucionario heterodoxo Hugo Blanco; el segundo, publicado en 1974, fue un estudio
más amplio sobre las ocupaciones territoriales campesinas en la sierra central
peruana basado en miles de documentos rescatados por un grupo de jóvenes
investigadores de las haciendas que se estaban transformando en granjas
cooperativas.
Como han señalado varios críticos, estos
dos artículos se aferraban a los marcos marxistas ortodoxos sobre la acción
revolucionaria campesina como perteneciente a una fase pre-política del
desarrollo. Pero, al igual que en su escritura sobre Italia y España, el dominio
que Hobsbawm mostraba sobre el detalle contextual y su evidente simpatía por
muchas de las figuras clave, desmentían este rígido marco interpretativo. Entre
su cuidadoso análisis de los precios del alimento y los patrones de tenencia de
la tierra, vislumbró el potencial de una transformación social revolucionaria
en las acciones de los campesinos latinoamericanos.
Las experiencias de Hobsbawm en América
Latina también confirmaron su opinión acerca de lo que no debía ser una
revolución. Su encuentro con los movimientos de izquierda radicales (y sus
acólitos en Europa) cimentaron su invariable hostilidad hacia las estrategias
anarquistas y guerrilleras. Fue consistentemente crítico de los intentos
cubanos de incitar la revolución en diferentes partes del continente después de
1959, y expresó su desdén por la idea de una revolución campesina espontánea.
Por el contrario, llegó a creer que las sociedades latinoamericanas altamente
estratificadas y desiguales lograrían la revolución sólo por medio del Estado.
De allí que saliera en defensa de la dictadura “progresista” peruana encabezada
por Juan Velasco Alvarado entre 1968 y 1975. En un prominente artículo de la New
York Review of Books de 1971, Hobsbawm argumentó que Perú, bajo Velasco,
pasaba por una “revolución peculiar.” Era, en sus palabras, una “transformación
de la estructura económica, social e institucional” que no implicaba la
“movilización masiva de fuerzas populares.”
Tal apoyo abierto a un régimen militar fue
recibido con estupefacción por los interlocutores peruanos de Hobsbawm, muchos
de los cuales creían que una dictadura militar sólo podía significar un
desastre para la izquierda. Pero era típico de su intento por enfrentarse al
problema de la revolución en vista de sus viajes. Hobsbawm reconoció que los
prospectos para una revolución eran buenos en la América Latina de los años 60,
pero reconocía también que los partidos comunistas organizados eran débiles y
que el espectro del autoritarismo de derecha estaba siempre presente. El
régimen de Velasco, comprometido con una reforma territorial extensiva, la
nacionalización de la extracción de recursos y una limitada redistribución de
la riqueza, ofrecía una solución adecuada. No era democrático, pero prometía
solucionar los reclamos legítimos de un pauperizado campesinado rural
semifeudal, sin llegar al punto muerto idealista de la política guerrillera
guevarista.
Esta visión híbrida de la revolución
entrelazó sus actitudes comunistas ortodoxas con el reconocimiento de la
desesperada condición de las masas. Es improbable que hubiese ideado este tipo
de marco si no hubiese entrado en contacto con la escala de la desigualdad
económica existente en América Latina en los años 60, algo que frecuentemente
mencionaba en sus notas de campo y las notas periodísticas que escribió a su
regreso. Los lugares que visitó, las personas que conoció en trenes y
autobuses, así como las entrevistas que mantuvo con académicos e intelectuales
de izquierda, lo obligaron a reevaluar las condiciones en las que sucedería una
revolución y la forma que ésta tomaría. A diferencia de los jóvenes marxistas
europeos, nunca lo sedujo la promesa de una revolución global. Pero logró
deshacerse de algunos de sus supuestos más rígidos acerca de lo que sería una
revolución social exitosa.
El socialismo democrático de los años 80
A finales de 1970, Hobsbawm encendió una
controversia importante con la izquierda británica con su conferencia “The
Forward March of Labour Halted,” que después fue publicada como artículo en la
renovada revista del CPGB, Marxism Today. Su argumento era
simple: el desarrollo del movimiento obrero británico, que había sido tan
crucial para el surgimiento del Partido Laborista a inicios del siglo veinte,
para las décadas de 1950 y 1960 se había detenido. Desde entonces, la clase
obrera se había fragmentado aún más y sus manifestaciones sindicales se habían
debilitado.
Esta intervención provocó un torbellino de
críticas, especialmente de quienes interpretaban el aumento de la actividad
sindical de los 70 como indicador de fuerza. Pero la llegada del gobierno
conservador de Margaret Thatcher en 1979 dio al argumento de Hobsbawm un
renovado vigor. Su robusto neoliberalismo, las sucesivas derrotas electorales
del partido Laborista y el sometimiento de la huelga minera sugerían que el
movimiento obrero británico se había estancado. Al ser reconocido por
“predecir” el triunfo del thatcherismo, Hobsbawm estuvo crecientemente
involucrado en los debates referentes a la futura estrategia de la izquierda.
Para Hobsbawm, la respuesta a la crisis de
la izquierda británica de los años 80 era muy semejante a la respuesta que
siempre había dado, a saber, que las diferentes tendencias debían unir fuerzas
en un solo frente para derrotar a Thatcher. Esta postura estratégica fue
producto de su activismo político estudiantil de fines de los años 30.
Cerca del final de su vida, Hobsbawm se
mostró abierto y nostálgico por la estrategia del frente popular de su
juventud, cuando los comunistas buscaron construir alianzas amplias contra el
fascismo. Creía firmemente que la izquierda no podría ganar en un contexto
europeo democrático sin dejar a un lado sus diferencias y luchar conjuntamente
para derrotar a la derecha. Estaba tan comprometido con esta estrategia que
durante la década de 1980 repetidamente comparó a Thatcher con Hitler. Siempre
añadía matices a su comparación, pero era un argumento alarmantemente
ahistórico para alguien que había vivido el ascenso al poder de Hitler y que
era un historiador profesional de la Europa moderna.
Con todo y que Hobsbawm enfatizó el valor
de la estrategia del frente popular de entreguerras, los ejemplos
contemporáneos de la unidad de la izquierda a los que hizo referencia con
frecuencia provenían de las periferias europeas o globales. En su esfuerzo por
persuadir al movimiento obrero británico de dejar a un lado sus debates
insulares y buscar inspiración más allá, señaló no sólo a la izquierda unida en
Francia (que llegó al poder en 1981) sino a los ejemplos de España e Italia.
Crucialmente, a finales de los años 80, complementó estos puntos de referencia
con aquél del Partido dos Trabalhadores (PT) de Brasil.
A partir de la atrofia de la izquierda
europea de los años 90 –especialmente en Francia e Italia-, Hobsbawm llegó a
pensar que la izquierda brasileña era el ejemplo preeminente de una exitosa
estrategia de un frente común. Felizmente admitía su abierta admiración por el
PT y reconoció la singular composición social amplia del partido, que hacía eco
de la amplia base social que había obtenido el PCI en Italia durante su apogeo
en 1960 y 1970. También comentó en repetidas ocasiones sobre el hecho de que el
PT era, en ese momento, el único partido de izquierda en el mundo dirigido por
un varadero obrero industrial, el carismático Luiz Inácio Lula da Silva.
Admitió incluso que llevaba consigo un llavero del PT hasta sus últimos años,
un íntimo reconocimiento de su vínculo afectivo con el partido.
Además del PT brasileño, el destino del
movimiento comunista en India interesó mucho a Hobsbawm. En la década de 1990,
India contaba con uno de los movimientos comunistas más grandes del mundo, con
décadas de experiencia en el gobierno democrático en los grandes estados de
Bengala Occidental y Kerala. Pese a la fragmentación del movimiento comunista
indio y el surgimiento de una violenta rebelión de inspiración maoísta en el sureste
del país durante los 60, para Hobsbawm, el comunismo indio era otro ejemplo de
la estrategia de una izquierda popular unificada con una base amplia que podía
presumir sus logros tangibles en las urnas.
Aunque la actitud instintiva de Hobsbawm
sobre el frente popular era firmemente europea, los ejemplos que citaba por lo
general no provenían de los centros tradicionales del pensamiento marxista. Más
bien venían de las experiencias que había discutido o atestiguado más allá de
las costas europeas. En la década de 1980, incluso cuando afianzó su
intervención en los debates que se llevaban a cabo en la izquierda británica,
también remitió a las prácticas marxistas en países tan distantes como Brasil e
India. En esta década, así como en los 50, las experiencias de Hobsbawm en la
periferia orientaron sus intervenciones estratégicas y dieron forma a su
imaginación política.
Abriendo el futuro
Enfatizar el papel de la periferia en la
carrera de Hobsbawm no implica ignorar las muchas otras influencias en su
trabajo. Simplemente contribuye a obtener una imagen más completa de su
trayectoria intelectual y ofrece un mejor panorama de la circulación de ideas
marxistas durante la segunda mitad del siglo veinte. Si consideramos sus
encuentros fugaces con los campesinos calabreses, obreros mexicanos,
agricultores peruanos, bandidos argentinos y comunistas italianos, podemos ver
que las interacciones de Hobsbawm con la periferia fueron más que una serie de
encuentros exóticos. Al contrario, se convirtieron en un elemento central de su
idea de lo que era y debía ser la izquierda.
Así como su trabajo llegó a influenciar a
miles de marxistas en lugares inesperados, su compromiso con distintas partes
del mundo influyó profundamente en su propio marxismo. Para Hobsbawm, la
periferia nunca fue periférica, se trataba de un emocionante laboratorio para
ensayar ideas marxistas, un laboratorio que ofrecía un futuro potencialmente
más dinámico y abierto para la visión comunista con la que siempre estuvo
comprometido.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
