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Yemen y el juego del ‘poli bueno-poli malo’ de EEUU con Arabia Saudí
www.publico.es
/ 090419
El Congreso de EEUU, en una resolución sin
precedente, aprobada el 5 de abril por los diputados de ambos partidos, exigió
al presidente dejar de apoyar al Reino de Arabia Saudí (RAS) y Emiratos Árabes
Unidos (EAU) en su guerra
genocida y silenciada contra Yemen. Por primera vez la Cámara Baja
utiliza la Ley de Poderes de Guerra (1973) para recuperar la autoridad de la
institución sobre el despliegue militar de EEUU en extranjero, restringiendo
así el poder del presidente. Un mes antes, y por la iniciativa de Bernie
Sanders, el Senado aprobó una resolución similar. Aunque ninguna podrá anular
la decisión presidencial que necesita una mayoría de dos tercios en ambas
cámaras, de dichas acciones se percibe que:
+ El uso de la fuerza militar de EEUU en
Yemen ha sido ilegal: según la Constitución, debería haber sido autorizado por
el Congreso
+ El propio gobierno no había declarado la
guerra a Yemen.
+ Yemen no fue ninguna amenaza a la
seguridad de EEUU. Es más, será la participación de este país en la masacre de
la población lo que podrá provocar inseguridad en el territorio de EEUU.
+ Se trata de una importante reprimenda
pública al presidente.
+ El Senado, de mayoría republicana,
también pide el fin de la guerra.
+ Se está enviando un mensaje al Rey
Salman y al peligroso
heredero Mohammad Bin Salman (MBS): El golpe de estado de los
Oficiales Libres egipcios dirigidos por Gamal Abdel Nasser contra el rey Faruq
en 1952 tuvo lugar unos meses después de que los británicos hicieran público su
distanciamiento al monarca. Pretenden salvar sus intereses en Arabia Saudí,
evitando que el impulsivo MBS (que necesitará que el Consejo Real ratifique su
ascenso) se convierta en rey.
+ Temen que Arabia, que está gastando
(según el Instituto Washington) hasta mil millones de dólares al mes sólo en la
guerra contra Yemen, no pueda cumplir con su compromiso de grandes inversiones
en la economía de EEUU. El déficit presupuestario de Arabia en 2018 fue del
4,2%, o 35.000 millones de dólares. Por lo que, además de acabar con los
subsidios sobre los artículos básicos y ayudas que han comprado la “paz social”
tras las revueltas de la “primavera del 2011”, obligará al gobierno imponer
impuestos sobre los artículos.
Si
el enemigo se equivoca, no lo distraigas
Ahora bien, si EEUU hubiera querido que RAS
ganara esta guerra, hubiera convertido a Yemen en cenizas en menos de un mes,
como hizo con Irak y Libia. ¿Es posible que esté dejando que los jeques, a
veces rebeldes, se empantanen en Yemen? En enero del 2016, nada más tomar
posición de su cargo, Trump cedió el control sobre el puerto de Hodeidah a
Arabia, lugar por el que llegan alimentos y medicinas al país, para que pudiera
estrangular a la población.
El régimen de Trump -que en noviembre
pasado tuvo que suspender el reabastecimiento gratuito de combustible aéreo a
los aviones de RAS y EUA, que costaba decenas de millones de dólares a los
contribuyentes estadounidenses-, alega que no participa directamente en la
guerra y “sólo” está prestando “apoyo logístico” y vende armas a su aliado.
¡Falso! EEUU ha estado bombardeando el país durante años (y uno de los últimos
ataques, el 16 de noviembre del 2016, con misiles de crucero); además con este
argumento, los terroristas fabricantes de las bombas destinadas a cometer
atentados en las ciudades europeas, por ejemplo, no deberían ser juzgados por
no apretar el botón.
Obviamente, a ninguna de las facciones les preocupa
las víctimas civiles (si no miren a Gaza o Sudán); cada una pretende
a su manera mantener a la patria de Mahoma en la órbita de la potencia dirigida
hoy por los fanáticos evangélicos, mientras le exigen que “suelte la pasta”,
comprando armas o bonos del Tesoro de EEUU, sosteniendo el dólar. No van a
permitir que una tribu controlase el oro negro más barato del mundo y siga
chantajeando al imperio occidental.
Para terminar la guerra no hace falta
parar de vender armas a RAS, sino privarle de piezas de repuesto para los
artefactos bélicos que hoy posee.
Extraños
movimientos de MBS
La culpa toda
es del príncipe heredero que, cometiendo el espantoso crimen de
Khashoggi, puso al país que le protege en un grave aprieto. El 7 de febrero, el
senado presentó un proyecto de ley que impondría sanciones a los miembros de la
familia real saudí por el macabro complot, que no por el asesinato de cerca de
60.000 yemeníes por las bombas de la coalición y otros 85.000 niños que
murieron de hambre, según el grupo británico de “Datos sobre Localización y
Acontecimientos de Conflictos Armados”, cifras recortadas por los medios
oficiales. ¡Adivinen por qué en Yemen -que significa “prosperidad” frente a
Arabia desértica-, no aparecen los “cascos blancos” para salvar a los civiles, ni las
cámaras para denunciar lo que ocurre!
Por si fuera poco, el 24 de febrero, según
The Guardian, cuando el rey Salman estaba de visita oficial en Egipto y ¡sin su
hijo!, de repente, los leales al monarca en Riad enviaron a El Cairo a 30
hombres para reemplazar a su equipo de seguridad, fiel a MBS. En unos
movimientos que parecían un intento del golpe de estado, el príncipe, sin el
permiso del soberano, nombró a Reema Bint Bandar como embajadora de RAS en
EEUU, y a su hermano menor Khalid ministro de defensa. En 1995, el príncipe
Hamad bin Khalifa al Thani de Qatar depuso a su padre cuando el emir se
encontraba en Suiza. Al regresar a Riad, el heredero no apareció en el
aeropuerto para recibir al rey, que no aprueba la gestión del heredero en la guerra
contra Yemen, ni su acercamiento a Israel y aceptar el acuerdo
del siglo.
Las
amenazas a Arabia no vienen de Irán
EEUU no puede permitir que la primera
reserva del petróleo del mundo, y uno de sus bastiones
estratégicos Golfo Pérsico esté bajo el control de unos señores que
a veces actúan conforme a los intereses propios, ignorando los del imperio. “No
duraría ni dos semanas en el poder”, amenazó Trump a un rey Salman que se negaba
inundar el mercado de petróleo para bajar los precios y así
perdiendo dinero favoreciendo al presidente en la víspera de las elecciones de
noviembre en EEUU.
Los
que amenazan la estabilidad del régimen de Saud son:
1) EEUU, que al responsabilizar a Arabia Saudí
del 11S. en 2016, mostraba que Washington podrá cambiar su política
de apuntalar el destartalado totalitarismo político-religioso de Arabia, y
señalarle como
responsable de los actos terroristas en el mundo, lanzar una campaña
de denuncia contra el terror que sufren las personas acusadas del feminismo,
brujería, apostasía y homosexualidad, mostrando al planeta cómo antes de matar
a los condenados les destrozan el cuerpo con cientos de latigazos.
2) La oposición interna compuesta por:
a)
Los
Hermanos Musulmanes, grupo “moderado” (modelo Turquía y Qatar) que se presenta
como alternativa al wahabismo en los países sunnitas.
b)
Un
sector pro Al Qaeda-Daesh que se opone a la presencia de los “impuros”
estadounidenses en esta tierra sagrada. En enero del 2016, Riad ejecutó a
decenas de opositores sunnitas de esta tendencia. Algunos príncipes alqaedistas
(como Bin Laden) se mudaron a Yemen, desde donde organizan ataques terroristas
en Arabia. La banda ha podido robar bancos, adquirir sofisticados equipos
militares, y campar a sus anchas en Yemen. Un sector de la juventud saudí
siente simpatía hacia dichos grupos recibe a miles de terroristas enviados a
Siria para la “guerra santa” que ahora regresan a casas.
c)
Una
ascendente clase media y una juventud preparada que exigen algo de modernidad.
d)
Una
pobreza que azota al 20% de la población.
e)
La
minoría chiita, discriminada, que habita en la región más petrolífera del país.
f)
La
oposición democrática: los intelectuales y las feministas, abogados, etc. que
desde la “Primavera saudí” no paran de agitar su bandera.
g)
Decenas
de príncipes descontentos, víctimas de las purgas de MBS, quien ha formado una especie
de escuadrón de la muerte, para atemorizar a sus oponentes: ha
muerto Mansour Bin Muqrin, hijo del verdadero heredero el destituido Muqrin
al-Saud, en un accidente de helicóptero, y han sido apartados los gobernadores
de Riad y La Meca, los príncipes Turki y Mishal bin Abdullah. El sistema
sucesorio saudí es horizontal: Han sido los “Siete Magníficos”, hijos del
fundador del reino, Abdelaziz bin Saud, quienes han heredado el trono de mayor
a menor. Salman es el quinto. Al morir sus dos hermanos menores en 2015, el rey
provocó una lucha sucesoria entre los hijos de los “Siete”, destituyendo
primero al heredero legítimo Muqrin, y después a Mohammad bin Nayef (que además
fue detenido) para colocar a su propio hijo en 2017, el Trump
saudí.
Samuel
Huntington pronostica
Nadie, desde EEUU, puede salvar a la Casa
Saud de lo que Huntington denomina “El dilema
del rey” que, al realizar reforma sociales para fortalecer su
posición, es debilitado por la furia de las fuerzas reaccionarias: en 1964, el
Sha de Irán, bajo la presión de J.F. Kennedy y con el fin de evitar una
Revolución Roja lanzó su Revolución Blanca (Enghelab-e sefid) de 12 puntos
provocando una revuelta encabezada por los islamistas dirigidos por Jomeini por
dos de las reformas: la desamortización de las tierras “religiosas”, y el
derecho de la mujer al voto. El ayatolá fue desterrado, enviado a Irak, aunque luego
apareció en Francia.
Las reformas económicas en RAS harán
necesario convocar elecciones, donde al contrario de otras dictaduras de la
región, no existe ningún cauce (ni “amarillo” ni “vertical”) para la
participación de los ciudadanos. La ausencia de partidos que hacen de
amortiguador entre el poder y el pueblo hará que el choque sea frontal.
EEUU ha conseguido entrenar a las fuerzas
armadas de RAS y EAU en el campo real de la batalla, preparándolas para la
creación de la OTAN árabe, instalar una base naval en la isla de Samhah-,
mientras EAU se ha apoderado de la isla Socotra, y RAS sigue con el plan
deconstruir un gasoducto transyemení hacia el Golfo de Adén que le permitirá
eludir el tenso
Estrecho de Ormuz.
Washington avanza en su proyecto del Nuevo
Oriente Próximo, del que RAS tampoco se libra: pretende romper países grandes
para convertirlos en mini estados controlables: la Provincia Oriental chiita y
empapada del petróleo de Arabia puede unirse a Bahréin, sede
de la V flota de EEUU, un país de mayoría chiita, gobernado por un
régimen sunnita.
EEUU aun no quiere ni una “solución”
militar ni política. Le va bien la actual situación, que derivará a un reparto
del país entre los invasores, mientras los fabricantes de armas, Raytheon,
General Dynamics, Boeing y BAE Systems, hacen su agosto desvalijando a RAS y
EAU fabricando “bombas tontas con títulos de posgrado”.
¿Quién necesita curarse?
www.religiondigital.org / 04.04.2019
Yo supongo que la firmeza, la insistencia
y hasta la agresividad, con que no pocos “hombres de iglesia” se oponen y hasta
se enfrentan a las personas homosexuales, es una forma de pensar y de actuar
que quienes se comportan así, no han pensado suficientemente el daño que le
hacen a muchos seres humanos y, con demasiada frecuencia, también a la iglesia
católica.
Digo que les hacen daño a muchos seres
humanos por la sencilla razón de que, en la sociedad en que vivimos, existe una
mentalidad, bastante extendida, que ve en la homosexualidad una “perversión” o
una “enfermedad”. Y ambas cosas relacionadas –sobre todo entre gente “chapada a
la antigua”– como algo degradante, humillante y despreciable. Calificativos que
destrozan, en su intimidad, a quienes los tienen que soportar.
Condenar
a una persona, una canallada
Este destrozo se produce, sobre todo,
porque el individuo, que se ve calificado como un “maricón” (o “maricona”), si
es que quiere verse respetado y apreciado, no tiene más remedio que ocultar su
propia identidad. Es decir, tiene que pasarse la vida entera fingiendo,
ocultando y, en algunos casos (según las circunstancias y la manera de ser de
cada cual), hasta mintiendo. Con la confusión, la oscuridad, las dudas y el
desagradable sentimiento de verse rechazado e incluso despreciado hasta límites
y en condiciones que seguramente no imaginamos. Evidentemente, es una
“canallada” condenar a una persona a que viva así. Y bien sabe Dios que la
religión y muchos de sus funcionarios tienen bastante responsabilidad en que
las cosas estén como están, en lo que respecta a este problema.
Las personas que van por la vida empeñados
en “curar” o “corregir” a los homosexuales deberían pensar en serio que,
seguramente, quienes más necesitan curarse o corregirse son ellos mismos. De
forma que, en vez de mandar a los otros al psiquiatra, tendrían que ser ellos
los primeros en ir para que el psiquiatra los cure.
Porque, en realidad, el más desquiciado es
el que emite un juicio negativo y dañino sobre seres humanos, que se tendría
que emitir igualmente sobre los monos, los leones, las mariposas, el puerco
espín y una notable variedad de especies animales, de las que se sabe con
seguridad que viven con toda naturalidad lo mismo la heterosexualidad que la
homosexualidad. Esto está estudiado al detalle. Y ha sido bien explicado por
los especialistas más eminentes.
La
sexualidad es variable
Sin duda alguna, la sexualidad es variable
y se concreta en modalidades distintas, que, si se da y se reproduce, tanto en
seres humanos como en otras especies de animales vivientes, lo más lógico es
pensar que esta experiencia fundamental se puede vivir en concreciones y
experiencias distintas. Si la naturaleza nos ha hecho así a los seres
vivientes, respetemos la realidad tal cual es.
¿Cómo es posible que, sabiendo esto, haya
gente tan trastornada que se obsesiona con la idea de que lo más urgente, en
este momento, es curar a las personas homosexuales? ¿No se han enterado todavía
que no es lo mismo la “sexualidad” que la “genitalidad”? Si no saben estas
cosas tan elementales, ¿cómo se ponen a “pontificar”, aprobando a unos o
rechazando a otros, sin saber lo que dicen?
Lo indignante es que ahora haya en la
iglesia católica no pocos clérigos que se parten la cara por limpiar la
sociedad de homosexuales, al tiempo que se callan ante los corruptos, los
embusteros y los que descaradamente nos quieren imponer una sociedad en la que
unos pocos potentados se impongan a millones de criaturas que no pueden tirar
de la vida ante tantas injusticias como las que estamos viviendo. Y hasta
parece que hoy quieren seguir haciendo lo que se ha hecho hasta ahora, aunque
sea de forma más disimulada y hasta con buenas apariencias.
Los conflictos sociales del próximo gobierno
Olmedo Beluche
130419
La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) ha elaborado un documento denominado “Agenda País 2019-2024”. Ahí está contenido el programa del próximo gobierno, que los sectores dominantes de la economía exigirán al próximo gobierno, sea quien sea el que gane.
La “Agenda País 2019-2024” es un documento
en que se trazan objetivos de corto y mediano plazo para 4 áreas de trabajo del
próximo gobierno: educación, Caja de Seguro Social y salud pública,
institucionalidad y crecimiento económico. Podemos avizorar dos fuertes
motivos de conflicto: la reforma a la Caja de Seguro Social y el tema de los
subsidios a los pobres frente a las exoneraciones e incentivos fiscales
empresariales.
La CCIAP propone dividir la CSS en dos
entidades, pasando el programa de salud, maternidad y riesgos profesionales a
un Sistema Integrado de Salud dirigidos por el MINSA, dejando la entidad solo
con el Programa de Invalidez, Vejez y Muerte. Culpa a la “transición
demográfica” del déficit actuarial del sistema de Beneficio Definido, cuando en
realidad es culpa de la reforma de Martin Torrijos de 2005, que dividió el
sistema de jubilaciones pasando a los jóvenes a un sistema mixto.
En Panamá no hay una inversión de la
pirámide generacional en que hay más viejos que jóvenes; tampoco es cierto que
haya exceso de beneficiarios, pues estos han disminuido en 9% entre 1998 y 2016;
ni hay una disminución de cotizantes, pues estos han aumentado 52% entre 1998 y
2016; tampoco hay una disminución de los aportes a las cuotas, las que, por el
contrario, aumentaron 72% entre 2007 y 2017. El problema es la Ley de la Muerte
impuesta por el PRD en 2005, la cual hay que derogar.
En concreto en la página 19 propone la
CCIAP: “Seguimiento y monitoreo de los beneficios de los subsidios y/o becas.
Se debe eliminar toda ayuda que no responda a necesidades reales y que solo
tiene fines partidistas”. Es decir, eliminar todos los programas sociales de ayuda
a los más pobres, que ellos llaman “subsidios”. Pero no menciona los subsidios
a los ricos, como las exoneraciones fiscales e incentivos al sector privado que
más bien sugieren ampliarlos, que son los que hacen un gran déficit en los
ingresos del Estado. Tampoco se habla de la corrupción y las licitaciones
amañadas.
Pretende que el estado subsidie: el
turismo, con B/. 20 millones para el Fondo de Promoción; la industria, que
se implemente la Ley 25 de 2017 que dicta medidas de fomento a la industria; el
comercio, propone eliminar la burocracia y regulaciones que les afectan.
Sobre la construcción, proponen modificar
los códigos de edificación (Reglamento Estructural-REP 2014, y Reglamento de
Seguridad Humano-NFPA) porque consideran que “aumentan los costos de manera
injustificada”, y revisar los Parámetros de Densidad y el Plan de Ordenamiento
Territorial del municipio de Panamá.
Respecto a la electricidad, proponen
convertir ETESA en sociedad anónima (privatizar) y construir la Cuarta Línea de
Transmisión, que nos costará 500 millones de dólares y sólo servirá para que
lucren exportando energía los dueños del sector.
En vez de depositar falsas esperanzas en
las elecciones y expectativas irracionales en el “nuevo” presidente(a), los
sectores populares debemos empezar a organizarnos para enfrentar el conjunto de
medidas antipopulares planificadas por la Cámara de Comercio, verdadero poder
político detrás del Ejecutivo.
Ambigüedades de Semana Santa
www.religiondigital.org / 9.04.2019
Si algo queda patente en la semana santa,
tal como la celebramos la mayoría de los cristianos, es que la religión sigue
teniendo más importancia que el Evangelio. Por nuestras calles desfilan las
imágenes de la pasión, el fracaso, la condena y la muerte de Jesús. Pero
resulta que, para recordar lo que le ocurrió a Jesús, con la lógica añadidura
del dolor de su madre, organizamos desfiles de pompa y boato,
con lujo, bandas de música y todo el respeto que merece “lo sagrado” y la
veneración que exige “lo religioso”.
Por supuesto, las imágenes, que desfilan
por nuestras calles, son tallas de valor artístico, que nos impresionan por
su calidad y su belleza. Y que nos enfervorizan por su dignidad
estética y sagrada. Pero esas imágenes, tan “evangélicas”, desfilan sobre
tronos “religiosos”, que evocan lujo, pompa y boato, el esplendor y la gloria,
que sólo se puede mantener sobre la base del dinero y el poder.
Sin duda alguna, la semana santa
es “evangelio” y “religión”. Pero tendríamos que estar ciegos para no
darnos cuenta de que, tal como celebramos cada año la semana santa, la pura
verdad es que la religión tiene más presencia y es más determinante, en
nuestras vidas y en nuestra sociedad, que el Evangelio de Jesús.
Jesús entró en Jerusalén montado en una
borriquilla. Nosotros paseamos a Jesús sobre tronos de pompa y esplendor, con
todo el lujo que puede alcanzar cada cofradía. ¿Es posible dejar más patente
que la religión es más determinante que el Evangelio?
¿Es bueno ser “religioso”? Por supuesto que sí. Jesús lo fue.
Pero Jesús, para vivir su religiosidad, se iba solo, a los montes y a sitios
solitarios. Jamás se nos dice, en los evangelios, que Jesús fuera al Templo a
orar. No. Jesús fue al Templo con un látigo, para decirles, a quienes se
aprovechaban de la religión para sacar dinero, que habían convertido la “casa
de oración” en una “cueva de bandidos”.
No pretendo ni insinuar que las cofradías
de semana santa repitan lo que ocurrió en el Templo de Jerusalén. Lo que quiero
afirmar aquí es que, sin darnos cuenta ni pretenderlo, con nuestras
solemnidades de la semana santa, fomentamos más la pompa y el boato de los
sumos sacerdotes, que la humilde solidaridad de los pobres, enfermos y gentes
marginales, que buscan a Jesús.
Insisto una vez más en que la
experiencia religiosa de todos nosotros ya no es de fiar. Semejante experiencia sólo es segura cuando
se traduce y se concreta en honradez, honestidad y solidaridad. Con la
excesiva ternura del demasiado cariño a quienes peor lo pasan en la vida.
Qué esconden las “ayudas humanitarias”
Noam Chomsky
www.rebelion.org
/ 120219
El concepto de ayuda humanitaria es casi
todo acto agresivo realizado por cualquier potencia que, desde el punto de
vista del agresor es una ayuda humanitaria, pero no desde el punto de vista de
las víctimas, explica el filósofo Noam Chomsky. Según el también lingüista y
politólogo, Estados Unidos lo reconoce públicamente y se entiende en el terreno
del imperio tradicional.
Primer ejemplo de ayuda humanitaria: El
bombardeo a Serbia en 1999
Fuerzas de Albania cometían ataques
terroristas en territorio serbio para provocar una respuesta de su Gobierno que
le sirviera como justificación a la OTAN (alianza militar intergubernamental Organización
del Tratado del Atlántico Norte), para entrar al país, es decir, una
intervención de Estados Unidos. Las pérdidas estimadas fueron altas en ambos
lados: dos mil víctimas.
Cuando asumieron la invasión, el general
estadounidense a cargo, Wesley Clark, le informó a Washington que el resultado
del ataque de EE.UU. intensificaría las atrocidades, porque Serbia no era capaz
de responder militarmente bombardeando a los EE.UU., Serbia respondió por
tierra, expulsando de Kosovo a los albaneses terroristas, justo después del
bombardeo de EE.UU.
Pero la gran cobertura mediática fue la de
Slobodan Milošević (expresidente serbio) llevado a la Corte Penal Internacional
por una acusación sobre crímenes masivos, todos con una sola excepción, fueron
después del bombardeo que ejecutó Estados Unidos contra su población.
Todo lo narrado anteriormente fue una
intervención humanitaria, apunta Chomsky.
¿Son legales las intervenciones por ayudas
humanitarias?
La Asamblea General de las Naciones Unidas
tiene una resolución sobre la responsabilidad de proteger, que dice
explícitamente que no puede ejecutarse un acto no militar a menos que esté
autorizado por el Consejo de Seguridad de la ONU. Se utiliza para asegurarse de
que los gobiernos no repriman a sus propias poblaciones.
No obstante, el activista estadounidense
explica que hubo otra comisión, presidida por el exprimer ministro australiano
Garreth Evans, que debatió sobre la “responsabilidad de proteger”, muy parecida
a la versión de la ONU, pero con una diferencia, “que así el Consejo de
Seguridad no esté de acuerdo en autorizar una intervención, agrupamientos
regionales pueden intervenir a la fuerza por su cuenta, ¿qué agrupamiento
regional es capaz de una intervención? Hay uno solo y se llama OTAN”.
La “responsablidad de proteger” es legal
porque la Asamblea General de la ONU lo autorizó, pero lo que rige actualmente
es la versión autorizada de Evans, un buen ejemplo de cómo funciona una
propaganda en un sistema poderoso, agrega Chomsky y que además se puede ver en
los medios de comunicación.
Otro ejemplo de ayuda humanitaria: El
bombardeo a Libia en 2011
Una resolución de la ONU en 2011 hizo un
llamado a la creación de una zona de exclusión aérea en Libia, a excepción de
aquellos cuyos fines sean “humanitarios”, que pasó a términos diplomáticos para
solucionar el problema, y que Muamar Gadafi aceptó, declarando un cese el fuego
contra fuerzas opositoras a su Gobierno.
Finalmente Washington optó por apoyar una
resolución mucha más amplia que la de la simple zona de exclusión aérea, y
apostó por una ocupación militar del país.
“Reino Unido, Francia y Estados Unidos se
convirtieron en la fuerza aérea de la oposición. Uno de sus ataques terminó
sepultando a Gadafi y matando a 10 mil personas, dejó a Libia en lo que es hoy
día, en manos de milicias”, recuerda Noam Chomsky.
A partir de ese momento, hubo un gran
flujo de yihadistas armados en Asia occidental y África occidental, lo que se
convirtió en la fuente principal de terrorismo radical en el mundo, “una
consecuencia de la mal llamada intervención humanitaria en Libia”.
El poder de EE.UU. ahora, con Donald Trump
como presidente
Chomsky también explicó que la sociedad
debe repensar lo que significa el poder. Estados Unidos, a su juicio, sigue
siendo supremo. Su poder es dañino, pero desde el punto de vista de la
oligarquía, ese poder les da todo lo que piden, asevera el filósofo. Solo en
términos militares, esta nación maneja el 25 por ciento de la economía mundial,
y también está mucho más avanzado en tecnología que el resto del mundo.
Agrega que, pese a que en economía han
estado en declive, sería un error pensar en que han perdido su dominio.
“Las multinacionales estadounidenses son
dueñas de la mitad del mundo, están integradas con el Estado, tienen todos los
sectores: industria, venta, comercio, finanzas”.
Explica que, desde su elección como
presidente, no solo es Trump quien representa el peligro, sino el liderazgo
republicano completo, que niegan el fenómeno del calentamiento global, por
mencionar solo un problema.
“El partido republicano es una de las
organizaciones más peligrosas en la historia de la humanidad, suena
escandaloso, pero pensemos al respecto por un momento, Hitler no quería
destruir el futuro de la existencia humana, nadie tenía la intención”, se
lamenta y agrega que no son personas ignorantes ni fundamentalistas religiosos,
sino las mejores educadas y apoyadas del mundo, quienes ponen a la sociedad en
peligro.
Según Chomsky, las políticas más
peligrosas apenas se discuten, son amenazas existenciales que enfrentamos, esta
generación tiene que decidir si la existencia humana continuará, no es un
chiste, es el calentamiento global o una guerra nuclear y las acciones de Trump
empeoran ambas.
¿En qué no puedo creer?
José Arregi
www.religiondigital.com, 180219
“¿En qué no se puede creer hoy?”, fue el
tema de una reciente charla en Aizarna, este sorprendente rincón guipuzcoano de
300 habitantes, rural y urbano, culto y plural, antigua encrucijada de
peregrinos, testimonio patente de las profundas transformaciones de nuestra
sociedad en los últimos 60 años.
No entendí bien qué es lo que me pedía exactamente Joxin, el organizador de la
charla. Pero preferí no preguntárselo y tomar la pregunta tal cual, equívoca y
abierta como es. Y como a estas alturas cada uno es muy libre de creer o dejar
de creer lo que estime oportuno, opté por responder en primera persona. La
lista sería interminable, pero he aquí diez cosas (mejor dicho, veinte, pues en
cada tema se me presentan dos extremos) que no puedo creer hoy. Mañana, no sé.
1° No puedo creer nada que esté en
contradicción con la ciencia, es decir, con aquello que está matemáticamente
medido y empíricamente comprobado. Pero tampoco puedo creer que la ciencia sea
el único ni el supremo conocimiento, ni que solo sea real o verdadero lo que la
ciencia puede medir y verificar. Conoce más.
2° No puedo creer en un Dios Ente Supremo
y preexistente que habría creado el mundo desde la nada y desde fuera, se
habría encarnado plenamente como hombre en el pasado, un “dios” que sería causa
y explicación exterior de cuanto es. Pero tampoco puedo creer que solo exista
este mundo visible, ni que todos los seres –visibles o invisibles a nuestros
ojos y aparatos tecnológicos– que forman el mundo no estén envueltos y
habitados, impulsados y atraídos por una energía originaria, una creatividad,
potencial, espíritu, conciencia, belleza o amor o misterio más grande que todo,
transcendente e inmanente a todo. Y tú también eres Él/Ella/Ello.
3° No puedo creer que el espíritu o la
conciencia exista separada de lo que llamamos materia en alguna de sus
dimensiones o manifestaciones. Pero tampoco puedo creer que la realidad en su
conjunto, ni siquiera eso que llamamos materia, se reduzca a física y química,
que de “menos” no esté emergiendo constantemente “más”: vida, inteligencia,
conciencia, “espíritu”… en formas inagotables. Santa materia, matriz.
4° No puedo creer que el ser humano actual,
Homo Sapiens, de este maravilloso planeta azul y verde sea la finalidad, el
centro o la cumbre de la Tierra, cuánto menos del universo. Pero tampoco puedo
creer que ello nos exima del sumo deber de cuidar la comunidad de los vivientes
como si fuéramos los únicos responsables. Cuidemos.
5° No puedo creer que los seres humanos
estemos dotados de libre albedrío entendido como capacidad de elegir sin estar
determinados. Pero tampoco puedo creer que carezcamos de libertad, entendida
como capacidad de ser sujetos de nuestro ser, de asumir nuestras condiciones y
de ser más felices y mejores. Eres libre de ser.
6° No puedo creer que después de esta vida
haya cielo o infierno o reencarnación, entendidos como suelen entenderse. Pero
tampoco puedo creer que la muerte sea el fin de nada, ni que la Vida haya
nacido ni vaya a morir. Vive, y basta.
7° No puedo creer que las religiones hayan
venido del “cielo” ni posean la verdad revelada ni tengan respuestas a las
preguntas humanas. Pero tampoco puedo creer que en sus textos fundantes y en su
tradición no puedan hallarse inspiración y sabiduría para hoy, si se liberan de
dogmas, formas y paradigmas del pasado. Busca.
8° No puedo creer que necesitemos
religiones para vivir más humanamente. Pero tampoco puedo creer que podamos
vivir humanamente sin una espiritualidad, sea esta religiosa o laica. Una
espiritualidad transreligiosa con o sin religión.
9° No puedo creer que las religiones
tradicionales sobrevivan mucho tiempo en nuestra sociedad del conocimiento y
del cambio. Pero tampoco puedo creer que podamos sobrevivir mucho tiempo sin el
espíritu o el aliento de la vida. Respira.
10° No puedo creer que ninguna creencia
sea esencial a la espiritualidad ni que nadie deba creer nada que no le parezca
creíble. Pero tampoco puedo creer que podamos dispensarnos de confiar en el
corazón de la Realidad, para ser lo que somos y crear un mundo mejor. Credere viene de cor dare: entregar el corazón.
Las de San José siguen bordeando los caminos de Aizarna, como siempre en
febrero. Nuestras creencias han cambiado, pero seguimos siendo peregrinos y
preguntándonos. ¿Por qué tanta belleza y dolor? ¿Por qué es todo? ¿Por qué
vivimos? No busques la respuesta en
ningún dogma. Calla, siente, escucha y camina.
Diez motivos y once consecuencias de la retirada de EEUU del acuerdo nuclear INF con Rusia
Nazanín Armanian
www.publico.es / 150219
Vuelve el temor a un invierno nuclear:
EEUU anuncia abandonar el Tratado sobre Armas Nucleares de Medio Alcance (INF)
firmado con la Unión Soviética en 1987 tras años de negociaciones.
El INF:
+ Es la primera medida de control de armas
nucleares y uno de los más exitoso en esta materia. No hay duda de que, el uso
de dichas armas desencadenaría una respuesta nuclear estratégica, una guerra
total, acabando la leyenda de la “guerra nuclear localizada”.
+ Acuerda, por primera vez, no limitar las
armas nucleares sino destruirlas y prohíbe su producción o poseer misiles
balísticos y de crucero con rangos entre 500 y 5.500 km. lanzados desde tierra.
Se destruyeron unos 2.500 misiles.
+Es el pilar de los siguientes acuerdos
del control de armas firmados.
+ Benefició a EEUU, que aun sin estar al
alcance de los misiles SS-20 soviéticos instalados en Bielorrusia, Checoslovaquia
y Ucrania, por un lado, debilitaba a la URSS frente a China, por otro
garantizaba la seguridad de sus aliados europeos. La URSS también se salvaba de
la amenaza de los misiles Pershing y Cruise de EEUU estacionados en Bélgica,
Italia y la RFA.
Ahora, ambas partes se acusan mutuamente
de haber violado el tratado: Rusia se defiende alegando que la prueba de sus
misiles crucero 9M729 caben dentro del tratado, y acusa a la OTAN de haber
desplegado el lanzamisiles terrestre Mark-41en Europa, apuntando a Rusia.
Washington afirma que este artefacto al no estar equipado con software de
disparo es legal. Por cierto, INF “permite” lanzadores marinos o espaciales.
“Seríamos víctimas de una agresión y
llegaríamos al cielo como mártires”, ha sido la respuesta de Vladimir Putin:
Rusia se abstiene de ser el primero en apretar el botón nuclear, pero los
agresores “ni siquiera tendrían tiempo para arrepentirse”, en una aniquilación
que no será mutua sino acabaría con buena parte de la humanidad. Moscú,
mientras, suspenderá sus obligaciones en virtud del tratado y busca
“soluciones” para salvarlo.
Moscú se ha quejado de que INF ha
“perjudicado” a Rusia al no incluir a China, India y Pakistán, tres países
nucleares con los que comparte la región, provocando un desequilibrio en la
zona. A sus quejas se añaden la proliferación de una enorme flota de drones
desplegados por EEUU en todo el planeta, que no están atados a ningún acuerdo
internacional.
EEUU también considera que al no estar
China en este acuerdo se ha convertido en una amenaza para su seguridad. Pero,
lo cierto es que el arsenal nuclear chino cuenta con 178 ojivas, que es
parecido al Reino Unido, menos que Francia (300), EEUU (7.000) y Rusia que
posee unas 6.500. Los misiles de rango intermedio que ha desarrollado Beijín,
como el Dongfeng-26 (apodado “asesino de portaviones”), no viola el derecho
internacional, dejando este “derecho” mucho que desear. EEUU en represalia ha
instalado un radar de alerta temprana en Japón para rastrearlos, ahorrándose el
envío de portaviones. El principal país preocupado por las bombas nucleares
chinas es India, y aun así no ha pedido a EEUU que rompa el INF.
En el abril de 2009, Barack Obama prometía
que su país tomaría medidas concretas para limpiar el mundo de armas nucleares.
Si hasta hoy, los sucesores de Reagan y Gorbachov han respetado el acuerdo,
¿por qué lo destruye Trump?
Motivos
detrás del humo
1+ El regreso de John Bolton, el belicista
más peligroso del mundo, a la primera fila de la política de EEUU como asesor
de seguridad de Trump. Según él, los acuerdos internacionales de control de
armas y no proliferación nuclear limitan la capacidad de acción de EEUU. Bolton,
ya en 2011 propuso la salida de Washington del INF alegando el programa de
misiles iraníes, y ha sido él uno de los promotores de la salida de Trump del
acuerdo nuclear de Irán. Este hombre que planea enviar 5.000 soldados a
Colombia para
desestabilizar a Venezuela, ha estado presente en los tres golpes al
sistema de estabilidad estratégica del mundo: 1) la salida de EEUU del Tratado
de misiles antibalísticos en 2001, 2) su retirada del acuerdo nuclear con Irán
en 2015, y ahora del INF. Lo cierto es que EEUU no necesita instalar misiles de
alcance intermedio en las proximidades de China, Irán o Corea del Norte: los
puede bombardear con sus aviones y submarinos.
2+ “Tenemos una enorme cantidad de dinero
para que jueguen nuestros militares”, como si las bombas nucleares fuesen
juguetes de niños uniformados. Invertir en la tecnología nuclear militar,
beneficiando a las compañías de armas es el principal motivo de romper el INF.
Trump les regalará unos 50.000 millones anuales en concepto de gastos por la
renovación del arsenal nuclear entre 2019 y 2028. El presupuesto de defensa de
este país equivale al conjunto de los siete países que le siguen, mientras
cerca de 50 millones de sus ciudadanos viven por debajo del umbral de la
pobreza.
3+ Recuperar la “Guerra de las galaxias”
de Ronald Reagan. El 17 de enero, Trump amenazó romper el Tratado sobre el
Espacio Ultraterrestre del 1967 para la exploración y utilización del espacio
con fines pacíficos, ratificado o firmado por 123 estados: “Mi próximo
presupuesto invertirá en una tecnología de defensa de misiles basada en el
espacio… debemos tener el dominio sobre espacio”, dijo; lo que significa
establecer un escudo anti-misiles desde el espacio capaz de detectar la ruta de
misiles balísticos y destruirlos en su trayectoria, e ingresar miles de
millones de dólares en la cuenta de la industria aeroespacial, robándolos del
bolsillo de los contribuyentes más pobres de EEUU y de Europa (¡será un
proyecto de la OTAN!). Si el objetivo es acabar con una gran parte de la humanidad
se puede hacer perfectamente desde los submarinos nucleares, y no hace falta ir
al cielo para hacerlo.
4+ La ignorancia de Trump respecto a este
tipo de armas. El presidente, al que le parecen pocas las ojivas nucleares que
posee su país, preguntó en 2017 al ya destituido secretario de Defensa Jim
Mattis “por qué el Pentágono no había construido 30.000 ojivas” (¡podría haber
dicho 50 o 100.000!). El general responde que, por falta de presupuesto, y que
además acabaría con los tratados mundiales control de las armas nucleares.
Trump, para más inri, carece de la habilidad de Obama que, en 2010, consiguió
del Congreso la ratificación del START III, paralelo a sobornar a las compañías
de armas con un programa de mil millones de dólares durante diez años destinado
a levantar dos nuevas fábricas de bombas nucleares y nuevas ojivas, misiles,
aviones y submarinos. EEUU ha sido el único país en utilizar bombas atómicas
matando a al menos 200.000 personas en unos minutos, sin haber sido castigado
por ello.
5+ Abrir una brecha entre Rusia y China,
como lo hizo Richard Nixon dividiendo China de la Unión Soviética, aunque al
contrario de entonces, Moscú y Beijín hoy son como “uña
y carne” o como dicen los chinos “más cerca que los labios a los
dientes”.
6+ Aumentar la presión militar sobre China,
ahora que no puede contener el avance
tecnológico y comercial del Dragón Rojo. Así, le obliga a aumentar
su gasto militar restándolo de sus inversiones en la alta tecnología o en el
mega proyecto de la Nueva Ruta de la Seda, para así hundirle como potencia: la
carrera armamentística fue uno de los motivos del fin de la URSS.
7+ La obsesión de Trump por “renegociar”
los tratados internacionales, por ser “malos” para EEUU. También pretende
“renegociar” el START III (Tratado de Reducción de Armas Estratégicas) firmado
en 2010 entre Barak Obama y Dimitri Medvedev. Por el momento ha salido del
Acuerdo Nuclear de Irán, el de París o el NAFTA, y tampoco ha ofrecido
alternativas al respecto. Por lo que su intención no es reformar el INF sino
destruirlo.
8+ El madman
estadounidense piensa que puede ganar una guerra nuclear, por eso
sale de los tratados que la previenen. Se trata de otra manifestación de la
política del Trumpismo de acabar
con la diplomacia.
9+ Forzar a Corea del Norte a
desnuclearizar.
10+ Desarrollar e instalar misiles de
crucero de alcance intermedio en Asia-Pacífico.
Posibles
consecuencias
a.
Aumentar
el riesgo de guerra nuclear. Por primera vez desde 1972 no habrá ningún límite
ni control sobre las fuerzas nucleares de EEUU y Rusia.
b.
Poner
en peligro la renovación del tratado Start III que expira en 2021. Hasta hoy,
ambos países habían cumplido con el límite de 1.550 ojivas nucleares
estratégicas desplegadas.
c.
Un
mayor deterioro en las relaciones de EEUU con China y Rusia.
d.
Sacrificar
a Europa ante los intereses de EEUU: De hecho, Federica Mogherini pide a ambas
partes mantener el acuerdo, y Alemania tacha de “lamentable” la decisión de
Trump. También una decena de senadores demócratas han presentado una ley para
prohibir cualquier tipo de financiación de armas que rompa el INF.
e.
Provocar
más brechas entre EEUU y Europa. Ha sido Trump el responsable del colapso del
INF, igual que del acuerdo nuclear con Irán (que parte de Europa
intenta rescatar). ¿Realmente, EEUU tiene compromiso con la
seguridad de Europa? Durante la “crisis de euromisiles” en 1980, Reino Unido,
República Federal de Alemania, los Países Bajos, Italia y Bélgica acordaron
desplegar 572 armas nucleares de EEUU en su suelo. ¿Lo volverán a hacer hoy?
f.
Empeorar
las tensas relaciones de EEUU con Rusia y China.
g.
India,
Japón y los estados europeos no sólo serán objetivos de más misiles nucleares,
sino que tendrán que destinar un mayor presupuesto para los gastos militares.
h.
En
Japón, se dará un impulso al militarismo nipón y también a sus exportaciones de
submarinos nucleares; perjudicará a los intentos de Tokio y Beijing en mejorar
sus relaciones, y reavivar el fuerte movimiento pacifista japonés contra las
instalaciones militares de EEUU en Okinawa, Yokosuka, y Aomori.
i.
Desatar
una carrera nuclear en el resto de los países del mundo. Israel ya cuenta con
al menos 100 ojivas, e Irán, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Egipto o
Brasil podrán apuntarse a la carrera.
j.
Acabar
con la credibilidad de EEUU en las mesas de negociaciones con Corea del Norte,
Irán, y otros países.
k.
A
pesar de que Trump afirma querer aumentar la seguridad de EEUU, lo que ha hecho
es desmantelar la arquitectura de la seguridad internacional. En estos
momentos, la probabilidad de alcanzar un tratado similar a INF es remota por no
decir nula.
Que la humanidad nos hayamos salvado de
una aniquilación nuclear no ha sido por
nuestra inteligencia, sino por pura suerte.
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