El
secreto mejor guardado de la Guerra Fría: durante medio siglo, empresa suiza
propiedad de la CIA y Alemania fue clave para golpes de Estado
Sergio Ferrari
www.cronicon.net / 12-02-2020
Un golpe de credibilidad a la «neutralidad”
helvética. La empresa Crypto AG descifraba informaciones que servían a Estados
Unidos para promover guerras y ejecutar operaciones secretas, golpes militares
y represión en diversos países, especialmente de América Latina. Surgen
preguntas sobre la eventual complicidad del poder político suizo.
Imágenes de archivo sobre el general golpista
Rafael Videla y hechos represivos de la última dictadura argentina (1976-1983)
reaparecieron en las últimas horas en el principal noticiero televisivo suizo.
Igual que flashes sobre la invasión norteamericana a Panamá en 1989. Así mismo,
la prensa helvética reproduce en sus ediciones de este segundo miércoles de
febrero, fotos, textos y comentarios sobre el ya denominado escándalo de la
Crypto (operación Rubicón).
Esta empresa, con sede en Steinhausen, en el
Cantón de Zug, dedicada a producir y exportar aparatos para el descifrado de
comunicaciones secretas a más de 100 países del mundo, era, en realidad,
propiedad secreta de la Central de Inteligencia Americana (CIA) y de Alemania
Occidental. Según el expediente de 280 páginas divulgado en las últimas horas
por la televisión pública suiza (SRF), los servicios de inteligencia de ambos
países compraron en 1971, conjuntamente, bajo la fachada de una fundación
registrada en Liechtenstein, la Crypto AG.
A partir de entonces y, prácticamente, hasta
2018, los servicios de inteligencia de esos dos países pudieron escuchar, leer,
descifrar, interpretar e incorporar en sus acciones político-militares, cientos
de miles de mensajes intercambiados entre gobiernos, embajadas y comandos
militares de todo el mundo. Según las investigaciones, Crypto distribuía dos
tipos de productos: uno, completamente seguro, y el otro, inseguro y de fácil
descifrado, que fue el más extendido y promocionado.
La Crypto comercializó miles de máquinas de
encriptado a un centenar de países, entre los cuales: Chile, Argentina, Brasil,
Uruguay, México, Colombia, Perú, Venezuela, Nicaragua, España, Grecia, Egipto,
Arabia Saudí, Irán, Irak etc.
Informaciones
secretas de trascendencia histórica
El diario Der Bund, uno de los más
prestigiosos de Suiza, publica este miércoles 12 de febrero, dos páginas,
además de la tapa, sobre el escándalo que amenaza ya tener repercusiones
políticas significativas en el país.
La foto central es la del hundimiento del
crucero militar de bandera argentina ARA General Belgrano durante la Guerra de
las Malvinas. El artículo y la ilustración sugieren que, informaciones
sensibles como la que llevó a la destrucción del buque argentino, podrían haber
sido descifradas por la empresa de fachada suiza.
El mismo periódico, que en su versión en línea
publica fotos del golpe de Estado en Argentina de 1976, establece algunos de
los momentos más dramáticos de la historia del siglo pasado en los que pudieron
tener un peso determinante las informaciones descifradas por dicha empresa. O
bien, situaciones relevantes que, a la luz del actual escándalo, se podrían
esclarecer con informaciones adicionales hasta ahora secretas. Entre otras, el
Golpe de Estado de Chile en 1973; el de Argentina en 1976; la Guerra Irán-Irak
(1980-1988); la Guerra de las Malvinas (1982); la invasión norteamericana a
Panamá (1989); la crisis de los rehenes en Irán (1991).
Otros medios de prensa señalan que operaciones
como las del Plan Cóndor (de coordinación represiva de las
dictaduras sudamericanas en los años 70 y 80) se habrían implementado, entre
otras, gracias a informaciones procesadas con los instrumentos de descifrado y
escucha de la Crypto.
Destape
mediático con corolarios políticos
Detrás de toda esta revelación, una
investigación de alto nivel promovida conjuntamente por The Washington
Post, de Estados Unidos de Norteamérica; la TV alemana ZDF; y
la SRF helvética. El periódico estadounidense, calificó esta
operación como el “golpe de inteligencia del siglo” y uno de los “secretos
mejor guardados de la Guerra Fría”.
El mismo martes 11 de febrero – día de la
revelación del escándalo- las autoridades suizas confirmaron la apertura de una
investigación de alto nivel sobre la actuación durante décadas de la empresa de
“bandera helvética” Crypto AG. A la cabeza de la misma, un antiguo juez
federal.
En Suiza, la pregunta clave se refiere a la
eventual complicidad de los gobernantes, en el pasado, con el accionar de la
empresa. Algunos analistas anticipan que es inimaginable que una operatividad
de esta envergadura se haya podido desplegar sin que los propios servicios de
seguridad helvéticos estuvieran informados.
En esa dirección dirigentes de los principales
partidos políticos del país se pronunciaron en las últimas horas en cuanto a la
necesidad de clarificar hechos y responsabilidades. Incluso, como el Partido de
los Verdes, sería imaginable poner en marcha una comisión de investigación
parlamentaria.
Organizaciones de la sociedad civil local
también comienzan a alzar sus voces ante la magnitud del escándalo que pone en
serias dudas la proclamada neutralidad helvética.
Tal el caso de Amnistía Internacional Suiza.
Uno de sus responsables afirmó a la agencia de noticias nacional ATS-Keystone
que la cuestión es de saber si las informaciones sobre violaciones de derechos
humanos graves, provenientes, por ejemplo, de las dictaduras militares
latinoamericanas, llegaron a los servicios de informaciones nacionales o al
Gobierno. Y en ese caso, cuál fue la actitud asumida por los mismos.