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Reseña del libro Ferreiro, Larrie. (1978). Hermanos de Armas.

Reseña del libro Ferreiro, Larrie. (1978). Hermanos de Armas. Madrid: Preambulo. Ediciones Desperta Ferro    

El libro mencionado en su preámbulo menciona un episodio de conflagraciones entre las viejas monarquías y la colonia inglesa en el norte de América. Iniciado por una disputa interna que sacudió al mundo oriental y que en el marco de la revolución de las ideas acoge las ideas de la revolución intelectual. Igualmente, los padres fundadores en suelo americano sentían el abandono de la metrópoli, Inglaterra. 

Estos sucesos tuvieron antecedentes parlamentarios en el seno de la conciliación al reclamar al monarca Jorge III de Inglaterra el descuido y los altos excesos en tema de contribuciones fiscales acontecidos por la Guerra de los siete años y que se trasladaba a los colonos ingleses en América. 

Otro tanto sucede al desconocer Jorge III las reclamaciones de los colonos americanos y los padres fundadores de Estados Unidos, por considerar que estas reclamaciones debían dirigirse al parlamento británico. Es preciso señalar que este conflicto se veía incluso como una jugada territorial que involucraba dos potencias más, España y Francia. 

Al iniciar la guerra de independencia más que buscar alianzas con estas naciones involucradas, en la Guerra de los Siete Años, el espíritu de los padres fundadores era pactar no solo la ayuda en la guerra con Inglaterra sino el reconocimiento internacional de estos derechos ante la comunidad internacional. 

Las formas y el espíritu que usaron las colonias inglesas en estas reclamaciones fueron el llevar un carácter escrito con cero vínculos de dependencia. 

Autor: Dumas Myrie S.

Docente

Reseña Sobre La Movilización social de las mujeres en Panamá.

Autora: Laura Martínez de Domínguez Estudiante de Licenciatura de la Universidad Cristiana de Panamá

 

De Cuvilier, Lollalty Moreno. (2017). Movilización social de las mujeres en Panamá. Revista Societas, 61-74. 


Esta Reseña pretende analizar los cambios surgieron los siglos XX, XXI con la aparición de las mujeres en el marco jurídico, recordando que la mujer no mantenía ni voz ni voto al llegar a la mayoría de edad.

Se crea un partido feminista que se encargaría de luchar por conseguir que la mujer tuviera los mismos derechos, a una voz, voto, educación primaria y profesional.

Se dice que esto tuvo más relevancia por las mujeres norteamericanas que se encontraban en la zona del canal, en nuestro país se inicia el 16 de diciembre de 1922Clara Gonzales desde su residencia inaugura el centro feminista de renovación, datos confirman que en nuestro país se comenzó a dar más importancia desde la declaración o plataforma de Acción de Beijín 1995 ya que se les permitió a las mujeres obtener puestos políticos entre otros.

Mediante años tas años sean creado decretos que ayudan a saldar la deuda que se nos tiene a las mujeres.

En Panamá se han creado en total 16 leyes en las cuales se manifiestan: la eliminación de la discriminación a las mujeres, no al maltrato familiar, el derecho a recibir una educación y salud adecuada.

También hemos sido testigos de la lucha de las mujeres con el estado panameño por la edad de jubilación, la cual se lo logro que las mujeres se jubilen a los 57 años cinco años antes que los hombres. Ya que se dice que nosotras llevamos una ardua tarea como es el dar vida a otro, eso nos lleva al siguiente punto que debemos también tocar que es la Educación sexual en las escuelas que sea convertido en un debate social, si a mi preguntaran mi respuesta seria, que es una gran iniciativa tocar el tema de una forma llevadera eso traería disminuir la cantidad de enfermades de transmisión sexual o embarazos precoz. aunque en Panamá no se ha llegado a aceptar el proyecto de orientación sexual en las escuelas basándonos en que no ha tenido buena aceptación en algunos padres de familia, creo que es momento de concientizar a la ciudadanía que vivimos en otras épocas y entornos diferentes

Esto nos muestra que la lucha de muchos años atraído sus frutos se puede ver a mujeres con los mismos cargos que un hombre.

Taller: Horizontes de políticas para la educación abierta STEAM



Taller: Horizontes de políticas para la educación abierta STEAM

En este taller trazaremos estrategias para la educación abierta STEAM y el aprendizaje a lo largo de la vida.
Emitido en directo el 14 jun 2022 Experimento oe-STEAM Lab.

COMUNICADO CONJUNTO ANTE LA BURLA Y LA AMENAZA AMBIENTAL DE MINERA PANAMÁ

 COMUNICADO CONJUNTO ANTE LA BURLA  

Y LA AMENAZA AMBIENTAL DE MINERA PANAMÁ  

Las personas y organizaciones abajo firmantes, motivadas por los graves hechos que se están produciendo respecto a la negociación de un nuevo contrato con la empresa transnacional First Quantum Minerals (FQM), registrada en nuestro país como Minera Panamá, señalamos: 

  1. Panamá es un país cuyas características biofísicas (como el ser parte del Corredor Biológico Mesoamericano) lo hacen incompatible con la minería, una actividad económica cuya sostenibilidad es imposible, contrario a la propaganda de FQM. A su vez, el Istmo, según Cepal (2020), tiene un nivel “severo” de vulnerabilidad al cambio climático al año 2030. Durante todos los años de operar en el país, la empresa ha utilizado drásticos métodos extractivistas a cielo abierto, que han destruido centenares de hectáreas de bosque tropical en el distrito de Donoso, además de incurrir en más de 200 infracciones ambientales registradas, pese a lo cual continúa exigiendo aún más hectáreas cada año. A pesar de todo lo anterior, más del 50% del territorio istmeño permanece abierto a concesiones de exploración y explotación minera. 


  1. Si bien el aspecto económico es importante, es un error seguir centrándolo en el PIB, un indicador obsoleto e insuficiente, tanto para medir el bienestar de la población y tomar decisiones que den respuesta a sus necesidades, como para encarar una crisis climática que sigue sin discutirse en Panamá con la amplitud y seriedad que amerita. 

 

  1. Desde que inició operaciones, FQM ha violado la Constitución y las leyes del país de todas las formas posibles: su concesión no pasó por licitación y además viola el artículo 290 de la Constitución Política que prohíbe operar a empresas cuyos propietarios sean estados extranjeros, como es el caso de FQM, cuyas acciones están en un 60% en manos de China, Singapur y Corea del Sur. 

 

  1. Luego de aprobarse bajo dudosas circunstancias en la Asamblea Nacional, el contrato ley de FQM fue demandado inmediatamente, pero la Corte Suprema de Justicia tardó casi 20 años en emitir un fallo de inconstitucionalidad. El fallo fue emitido recién en 2017 (y ocultado por el gobierno de J.C. Varela), con lo cual la empresa se ha mantenido operando inconstitucionalmente. Lo anterior convierte a sus ganancias en un vil robo al país. 

 

  1. FQM no solo ha saqueado el cobre de Panamá, sino además oro, pagando migajas de 2% sobre enormes regalías de miles de millones de dólares, (en comparación con lo que pagan empresas similares y la misma empresa en otros países), mientras goza de otras grandes exoneraciones. Al mismo tiempo, se trata de una extracción que no genera verdadero bienestar (a largo plazo y con autonomía) para las poblaciones que dependen de los servicios ambientales proveídos por la rica biodiversidad de las zonas devastadas por FQM. 

 

  1. La multinacional FQM ha violado sistemáticamente el Código de Trabajo panameño, con métodos gansteriles y despidiendo incluso a una parte de la dirigencia sindical durante la pandemia de COVID-19. Al día de hoy, FQM se niega a acatar los fallos de los tribunales de trabajo que exigen sus reintegros. 

 

  1. FQM se ha convertido en un enclave minero al que las autoridades panameñas no pueden acceder sin autorización de los gerentes de la empresa, como si se tratara de un país extranjero o de la desaparecida Zona del Canal. 

 

  1. Desde la publicación del fallo de inconstitucionalidad, FQM simuló negociar un nuevo contrato, haciendo quedar en ridículo al presidente de la república, Laurentino Cortizo, ya que ahora la empresa se niega a firmar y descaradamente pide más concesiones onerosas en el territorio panameño. 

 

  1. Ante la burla de la negociación fingida, agravada por más de un año sin pagar regalías al país, a la vez que la empresa continúa extrayendo mineral, el gobierno de Cortizo tomó medidas laxas e inconsecuentes al decretar la suspensión de las operaciones comerciales, con la posterior apelación de la empresa para seguir como si no pasara nada. 

 

  1. Entendemos que la actuación tibia e inconsecuente del actual gobierno frente a FQM se debe a que está filtrado por personas relacionadas con el negocio minero, empezando por el vicepresidente José Gabriel Carrizo, exabogado de Petaquilla Minerals, empresa que “traspasó los derechos” a FQM. 

Por todas las consideraciones expuestas, las organizaciones ecologistas, gremiales, sindicales, populares, entre otras firmantes, EXIGIMOS del gobierno panameño: 

  1. Declarar la moratoria para nuevas concesiones en todo el territorio nacional, permitiendo al país salvaguardar el agua, los bosques y la vida silvestre, cuya protección es imperante ante la emergencia climática que vive el planeta y a la que el Istmo no es ajena. 
  2. Proceder a la nacionalización de la mina para hacer valer la Constitución Política, las leyes ambientales y laborales de Panamá frente a los abusos de esta multinacional. Lo anterior implicaría explorar la posibilidad de declarar improcedente una indemnización a la multinacional, tomando en cuenta el incalculable valor de los entornos naturales devastados en su beneficio y las exorbitantes ganancias obtenidas (y no gravadas) con un contrato inconstitucional por más de 5 años. 
  3. Un debate amplio y democrático que permita al pueblo panameño decidir cómo utilizar la renta post-nacionalización y cómo gestionar y mitigar los efectos del eventual cierre de la Mina. Planteamos estimular otras actividades económicas en armonía con la naturaleza y emplear políticas focalizadas en la situación de los trabajadores y de las comunidades, cuyo abandono sistemático ha servido a FQM para hacerlas dependientes del extractivismo. El eventual cierre total es ineludible si el país asume un verdadero compromiso de cara a la crisis ambiental global y sus efectos sobre el Istmo. 

Panamá, 2 de febrero de 2023 

 

Firman: Antónima, Polo Ciudadano, ASOPROF capítulo de la Universidad de Panamá, Sindicato de Trabajadores de la Educación Nacional (SITEN), Colegio de Sociología y Ciencias Sociales de Panamá (CoSCiesPa), Servicio Paz y Justicia (SERPAJ-Panamá), Movimiento Alternativa Socialista, Juventudes Revolucionarias de Panamá y Reforma Estudiantil. 


Enviado por: Prof. Olmedo Beluche.

Diálogo: ¿Cómo fomentar la investigación docente?



Diálogo: ¿Cómo fomentar la investigación docente?

¿Cuál es la importancia de la investigación en la docencia? ¿Cómo se fomenta en la universidades? En esta edición de “Diálogos”, expertos del Tec de Monterrey, la UOC y la PUCP profundizarán sobre la vinculación de la docencia con la investigación.
Emitido en directo el 4 oct 2022

José Martí: ¿Qué es un diputado? (1875)

Por: Dr. Guillermo Castro 

“Hombre encargado por el pueblo para que estudie su situación, para que examine sus males, para que los remedie en cuanto pueda, para que esté siempre imaginando la manera de remediarlos. 

 La silla curul es la misión: no es la recompensa de un talento inútil, no es el premio de una elocuencia incipiente, no es la satisfacción de una soberbia prematura. 

 Se viene a ella por el mérito propio, por el esfuerzo constante, por el valer real; por lo que se ha hecho antes, no por lo que se promete hacer. 

Los privilegios mueren en todas partes, y mueren para alcanzar una diputación. No es que las curules se deban de derecho a los inteligentes: es que el pueblo las da a quien se ocupa de él y le hace bien. 

De abajo a arriba: no de arriba a abajo. 

El ingenio no merece nada por serlo; merece por lo que produce y por lo que se aplica. 

Debemos el ingenio a la naturaleza: no es un mérito, es una circunstancia de azar: el orgullo es necio, porque nuestro mérito no es propio. Nada hicimos para lograrlo: lo logramos porque así encarnó en nosotros. 

¿Es la inteligencia adquirida casualmente, título para la admiración y el señorío? Diputado es el que merece serlo por obra posterior y concienzuda; no el que por méritos del azar se mira inteligente y se ve dueño. 

El talento no es más que la obligación de aplicarlo. Antes es vil que meritorio el que lo deja vagar, porque tuvo en sí mismo el instrumento del bien, y pasó por la vida sin utilizarlo ni educarlo. 

El talento es respetable cuando es productivo: no debe ser nunca esperanza única de los que aspiran a altos puestos. Diputado es imagen del pueblo: óbrese para él, estúdiese, propáguese, remédiese, muéstrese afecto vivo, sea el afecto verdad. El talento no es una reminiscencia del feudalismo: tiene el deber de hacer práctica la libertad. 

No se arrastra para alzarse: vive siempre alto, para que nada pueda contra él. 

Se enseña y se trabaja: luego se pide el premio. 

Se habla, se propaga, se remedia, se escribe; luego se pide la comisión a los comitentes a quienes se hizo el beneficio. 

El beneficio no es aquí más que el deber: todavía se llama al deber bien que se hace. 

La diputación no se incuba en el pensamiento ambicioso: se produce por el asentimiento general. 

Todos creen útil a uno: uno es nombrado por todos: nombrado realmente por el bien hecho, por la confianza inspirada, por la doctrina propagada, por la esperanza en lo que hará. 

El hombre útil tiene más derecho a la diputación que el hombre inteligente. El inteligente puede ser azote: el útil hace siempre bien. 

Se cree que es el talento mérito nuestro, y que él da derecho de esperarlo todo: él impone la obligación de aprovecharlo: cuando se busca la comisión ajena, ajeno ha de haber sido el provecho. 

La inteligencia no es la facultad de imponerse; es el deber de ser útil a los demás.

”Revista Universal, México, 9 de julio de 1875. OCEC, 1983, II, 116-117. 

 Visita mi blog martianodigital.com 

Webinar: Buenas Prácticas Educativas basadas en empatía y agencia de cambio


Webinar: Buenas Prácticas Educativas basadas en empatía y agencia de cambio
Con Karina Gutiérrez y Eloísa Arango. En este webinar presentaremos dos modelos educativos inspiradores de educación formal y no formal, que buscan redefinir el significado del éxito para impulsar a niños, niñas y jóvenes como agentes de cambio. También conocerás herramientas, dinámicas, metodologías e ideas que sirven para integrar nuevas formas de enseñanza que promuevan la empatía y la agencia de cambio.
Emitido en directo el 31 ene 2023.

La Celebración de la Cuaresma.


Por: Rev. Manning Maxie Suárez +

Este miércoles 22 de febrero, celebramos el “miércoles de ceniza” día en que los ministros de la Iglesia, hacen la señal de la cruz en la frente de los demás oficiantes y de los fieles con la ceniza, mientras recita sobre cada uno, la antigua fórmula litúrgica: “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás”.

El “miércoles de ceniza”, da paso a uno de los períodos más importante en la vida de la Iglesia, extendida por todo el mundo: “A La Cuaresma”.  Etimológicamente la palabra cuaresma viene del latín tardío “cuadragésimo día”; por la duración de este período y se sitúa antes de la festividad de la Pascua.  Es una época para la observancia del ayuno voluntario u otras formas de autonegación y hace hincapié en la penitencia es un tiempo para la santificación de las personas y la preparación para la aceptación de la salvación  brindada por nuestro Señor Jesucristo.  La obligatoriedad de esta práctica es solamente para el miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.

Para los días de la pasión y resurrección de nuestro Señor, y se hizo costumbre en la Iglesia prepararse para ello, por medio de una estación de penitencia y ayuno. Un tiempo para el recogimiento y “ascetismo espiritual”, tiempo para el silencio, el distanciamiento y sobre todo de autonegación, época para considerar seriamente la Palabra del Señor en nuestras vidas buscando y comprometiéndonos con el evangelio del Señor.  No olvidemos que también es la época litúrgica en la que cuantos se habían separado del cuerpo de los fieles, a causa de pecados notorios, eran en esta época, reconciliados mediante la penitencia y el perdón, y eran restaurados a la comunión de la santa Iglesia.  De este modo, se recordaba a toda la congregación el mensaje de perdón y absolución proclamado en el Evangelio, y la necesidad constante de todo cristiano de renovar su arrepentimiento y su fe.

El propósito final de toda esta preparación es la de una renovación espiritual de nuestros votos hechos a Dios ese día de nuestro bautismo y que seguramente hemos olvidamos con el pasar del tiempo.  Era asumir un compromiso con los valores primigenios de la fe cristiana como son el ascetismo, el martirio, la fe, la misericordia, el perdón, y el amor, virtudes estas que apenas consideramos hoy día importantes.  Estas virtudes cristianas, que son don de Dios, es lo que producirá en nosotros la anhelada y deseada santidad ante Dios y el mundo.

Una verdadera práctica espiritual en y desde la Cuaresma, permitirá en nosotros tener un carácter y voluntad en mantenernos fieles a la enseñanza y comunión con Dios y su Iglesia, en la partición del pan y en las oraciones.  Nos fortalecerá para que no caigamos en situaciones de pecado, pero si así pasara, nos dará Dios las herramientas para arrepentirnos y volver a sus caminos. 

Fruto de esta Cuaresma, es que, debemos salir fortalecidos para seguir proclamando las buenas nuevas de Dios en Cristo, buscando y sirviendo a Cristo en todas las personas como nos lo enseña la recta doctrina de la Iglesia, con amor a nuestros hermanos de la única casa común.  Resultado final de toda la espiritualidad cristiana y que se espera de esta cuaresma, mantenernos en esa lucha diaria y constante por la justicia y ese compromiso por ser seres de paz entre todos los hombres respetando la dignidad humana.  Eso es el fruto de la una buena celebración cuaresmal.  Eso solo lo podremos conseguir, si la Gracia de Dios habita en cada uno de nosotros. 

Esa gracia que estando en nosotros ha limpiado nuestras vidas de toda falta y nos presenta ante Dios Padre Justificados, pero que a su vez tiene esa gran cualidad de hacernos mejores, como si hubiésemos recuperado nuestro estado original, iluminando nuestras mentes y avivando nuestros corazones haciéndonos seres con fuerza de voluntad para cumplir con esa voluntad del Padre Dios. Nuestra vida diaria será signo sacramental de la presencia de Jesús en nosotros para los hombres y mujeres necesitadas de su gracia.

En esta época en que no ha terminado aún la Pandemia, que nos sumergió en el distanciamiento, obligatorio y sin deseo de parte nuestra, aprovechemos esta Cuaresma para combinar todo lo que le está sucediendo y hagamos un alto en nuestras vidas.  Un alto en nuestro proceder diario, en nuestras acciones interpersonales, en nuestra forma de ser sociedad, revisemos nuestros valores culturales, sociales y religiosos. Busquemos en oración y meditación profunda un nuevo modelo socio político y económico más acorde con esa voluntad de Dios, que nos lleve a todos los que sufrimos hoy por la pandemia y otros avatares de la vida, el luto y el dolor, a mantener la verdadera esperanza del cristiano que es ese Jesús Resucitado. 

Eco Sacerdote



Una historia sobre el Canal de Panamá que debe conocerse

Por Olmedo Beluche 

Uno de los mayores placeres de la vida es leer un libro de historia que revele unos hechos que desconocía, cuyo contenido esté lógicamente sustentado, apoyado en documentación firme y abundante, pero que a la vez mantenga la narración amena, fluida, como si de un cuento o una película se tratase, pero sin desviarse a la ficción o a la metafísica.  

El libro… 

Esta sensación la he tenido leyendo “Historias Perdidas del Canal de Panamá. La historia del canal de Panamá contada por los panameños”, de Marixa Lasso, publicado por grupo editorial Planeta, en 2021. Originalmente la autora había publicado este libro en inglés bajo el título “Erased. The Untold Story of the Panama Canal”, en 2019, por la editorial de la Universidad de Harvard. 

El libro consta de 335 páginas y su contenido está dividido en 7 capítulos más introducción y epílogo. La Introducción y el Epílogo constituyen por sí mismos partes medulares del ensayo, por lo cual conviene leerlos con cuidado. Entiendo que estas “historias perdidas del canal” son parte de los estudios doctorales de Marixa Lasso, quien en la actualidad es directora del Centro de Investigaciones Históricas, Antropológicas y Culturales. 

Otra evidencia del racismo y los abusos norteamericanos en Panamá 

Este libro describe el papel de Estados Unidos en la apropiación del territorio conocido como Zona del Canal, y el trato humillante que dio al pueblo panameño. Su importancia radica en que pone en evidencia, una vez más y sobre aspectos no tratados hasta ahora: la acción racista, discriminatoria, violatoria de los derechos humanos del imperialismo yanqui en nuestro país. 

Mediante un enfoque metodológico guiado por los estudios culturales y decoloniales, Marixa Lasso evidencia cómo Estados Unidos aplicó su política colonialista e imperialista sobre el Istmo de Panamá partiendo por desconocer, en sus informes burocráticos, como iguales a los habitantes del país, y en particular de la Zona del Canal, haciéndolos ver como bárbaros (nativos) pobladores de la “selva”, para luego echarlos de lo que fue por 400 años la zona de tránsito. 

Se “borró” a los habitantes originarios de la Zona del Canal 

Ello implicó pasar por alto los avances alcanzados por los habitantes de un país como Colombia, de la que formábamos parte, que había formalizado una cultura política republicana desde inicios del siglo XIX, que había abolido la esclavitud mucho antes que Estados Unidos, que acostumbraba a elegir mediante el sufragio universal a sus autoridades y que se hacía representar por un proyecto liberal radical en que destacaron figuras como Buenaventura Correoso. Ellos fueron reducidos a la categoría de “nativos”, que era un eufemismo por “bárbaros” o “salvajes”. 

Según Marixa Lasso, también la política racial aplicada por Estados Unidos desconoció el hecho de que los pobladores de la zona de tránsito tenían cuatrocientos años de trabajo integrado al comercio mundial al cual servían desde la época de las mulas por el Camino Real a Nombre de Dios y Portobelo, o por el Caminos de Cruces junto con la navegación por el Chagres. Inclusive fue conducida al mundo “del no ser” (como dirían los filósofos), la agricultura y ganadería practicadas por esos habitantes durante cuatro centurias. Todo ello fue reducido a la categoría de “selva”. 

Las autoridades de Estados Unidos se propusieron hacer del Canal de Panamá y sus áreas adyacentes un modelo de proceso “civilizatorio”, con lo cual probarían su derecho a dirigir los destinos del mundo al ser vanguardia tecnológica, tener poderío militar y tener capacidad de salud pública para vencer a las enfermedades del trópico y capacidad administrativa para convertir la selva en civilización e imponer normas de convivencia a los “nativos”. 

En 1904, la Zona del Canal no estaba vacía y no era selva 

Una vez que Estados Unidos impuso la separación de Panamá de Colombia en 1903, para establecer el nefasto Tratado Hay Bunau Varilla, empezó la aplicación de sus cláusulas en 1904, pero se encontró con un hecho: el territorio definido en el tratado para convertirse en Zona del Canal no estaba vacío, sino habitado por 40 mil personas, según Marixa Lasso. Algunos especialistas difieren de la autora respecto a esa cifra demográfica, pero el caso es que, lo que sería la “zona”,  estaba habitado por miles de personas, fincas, plantaciones, hatos ganaderos, negocios, etc. 

En 1904 no había “selva” en la zona de tránsito, mal llamada después Zona del Canal. Más bien la selva fue creada por los norteamericanos a partir de la expulsión de los habitantes originales. Por razones raciales, militares y administrativas las autoridades norteamericanas decidieron expulsar de esa región a quienes habían habitado ese territorio por generaciones. Esa expulsión ni siquiera estaba contemplada en los Tratados de 1903. 

La investigación de Marixa Lasso establece que Estados Unidos trató a los habitantes “originarios” de la “zona” de tres maneras distintas:  

1. De 1904 a 1907, se mantuvieron los municipios originales, pero dejaron de estar vinculados a Panamá, pasando a control del gobernador norteamericano;  

2. De 1907-1912, se eliminan los municipios y sus alcaldes, los cuales pasan a ser parte del engranaje administrativo de la zona, sin derechos políticos;  

3. De 1912 a 1915, se produce el proceso de expulsión de la población panameña de la Zona. 

Los “pueblos perdidos” no se inundaron, fueron expulsados por Estados Unidos  

La expulsión definitiva de los habitantes de la Zona del Canal se produjo a partir de un decreto del presidente William Taft, emitido el 5 de diciembre de 1912, el cual se redactó a partir de las conclusiones de un viaje de inspección realizado por una comisión del Congreso de Estados Unidos a Panamá, del año anterior. 

La salida de los habitantes originarios de la zona NO se debió a la inundación de sus pueblos por el lago Gatún, tal y como ha narrado el mito histórico panameño. Los pueblos de los que fue expulsada la población istmeña no fueron inundados por el canal, señala Marixa Lasso. Salvo algunos poblados menores, y parcialmente Gorgona, ni Chagres, ni Nuevo Gatún, ni Emperador, o Culebra, y otras comunidades fueron anegados por las aguas del canal. 

El vaciamiento de esos pueblos fue producto de una orden del gobierno de Estados Unidos. No hubo razones técnicas ni naturales para la diáspora de la población originaria de la Zona del Canal. Las razones del gobierno norteamericano estuvieron basadas en prejuicios racistas contra una población mayormente afrodescendiente y por criterios de tipo militar y seguridad nacional. Recuérdese que para el imperialismo norteamericano el principal valor del canal y su zona no era comercial sino militar. Por eso estuvo siempre bajo el control del Pentágono y no de la Secretaría de Comercio. 

La tragedia y la lucha por sus derechos de los desplazados 

El libro de Lasso es extraordinario porque va narrando el proceso de despojo que hace el gobierno de Estados Unidos del territorio nacional y de las propiedades de los pobladores que habitaban esos antiguos lugares. El despojo yanqui empieza por la apropiación injustificada de los puertos panameños, que narra muy bien la autora, y que dejó a la nueva república sin su puerta natural e histórica al comercio marítimo. 

Los capítulos iniciales describen el modo de vida de los habitantes de esas comunidades tal y como era antes de 1904, antes de que entrara la administración norteamericana, cómo se formaron y qué actividades económicas desarrollaban. Posteriormente, analiza uno por uno el proceso de despojo y expulsión de los habitantes de la zona del canal: Gorgona, Nuevo Gatún, Limón, Chagres, Emperador, etc. 

Se reseñan los reclamos de los habitantes, sus gestiones ante las autoridades panameñas y norteamericanas, las respuestas formales que se emitieron ante las reclamaciones y los nuevos asentamientos en que se ubicó a los desplazados. Solo en contadas excepciones la Comisión Mixta de Tierras (organismo binacional) logró que se pagaran indemnizaciones. La mayoría de los habitantes carecía de títulos de propiedad sobre las tierras que habían trabajado y en las que vivían. Por ello fueron considerados precaristas ilegales. 

Más mal que bien, a los pobladores se les apoyó con el traslado de sus enseres y el desmonte de las estructuras de las viviendas. Las promesas de un futuro mejor en lugares con todas las comodidades urbanas que dio el gobierno panameño, para motivarlos a aceptar el traslado, no se cumplieron. Eso llevó al fracaso de proyectos como Nuevo Gorgona, muy lejos de la zona de tránsito y carente hasta de agua potable. Por lo cual, muchos desplazados acabaron hacinados en barrios de cuartos comunales de madera de las ciudades de Panamá y Colón. La autora recuerda que el surgimiento de El Chorrillo coincide con este período, y no por casualidad.  

Gorgona y Chagres perdieron su río. Pero Chagres perdió más, porque perdió su castillo de San Lorenzo, dice Marixa Lasso. De Nuevo Gatún se desplazó a la gente, pero el poblado siguió siendo utilizado por nuevos habitantes “zonians”. Emperador y Culebra, pueblos al servicio del ferrocarril transístmico, murieron al desplazarse la línea del tren del oeste del canal por donde pasaba, hacia el este de la vía acuática. Emperador perdió su ferrocarril.  

Emperador se convirtió en campo de tiro del ejército de Estados Unidos, pero a pocos kilómetros, colindando con la Zona del Canal, se refundó Nuevo Emperador (antes llamado Paja) con habitantes desplazados del antiguo poblado, así como de Gorgona y otros que añoraban la cercanía a la zona de tránsito y a su antigua forma de subsistencia. Marixa Lasso recurre a la historia oral para rescatar algunos testimonios de habitantes de Nuevo Chagres y Nuevo Emperador. 

El enclave canalero: ciudades modelo basadas en la segregación racial 

No menos interesante es el análisis de Lasso sobre el proceso de planificación y construcción de Balboa como una ciudad modelo estadounidense que debía probar la grandeza del ingenio norteamericano, su capacidad para imponer la civilización sobre el trópico y el atraso. Calles, casas y edificios bien diseñados en base a estrictos códigos sanitarios y estéticos, cuya coronación sería el edificio de la Administración del Canal junto al cerro Ancón. 

Respecto al Administration Building, Marixa Lasso, describe los criterios de su diseño, y establece la simbología implícita de construirlo fuera del entorno de la ciudad de Panamá, y más bien de espaldas a ella, con el cerro Ancón de por medio. Lo que no había sucedido antes ni con la construcción del Ferrocarril de Panamá, ni con el fracasado Canal Francés, quienes tuvieron en el centro de la ciudad sus sedes. Este hecho es un símbolo claro de que el país había sido expropiado de su zona de tránsito y que el canal no tenía nada que ver con los panameños.   

Un colega me ha contado una anécdota que viene al caso: cuando este libro se presentó por primera vez, en el Museo de Arte Contemporáneo, antes de la pandemia, el Dr. Marco A. Gandásegui, opinando desde el público, un poco contrariado porque interpretó que había una apología del modelo civilizatorio impuesto por Estados Unidos, soltó una afirmación que ya se había hecho en las aulas universitarias, pero que dejó un poco asombrado a algunos presentes: Balboa fue una ciudad construida con criterios socialistas. 

Balboa, la ciudad modelo que el imperialismo yanqui construyó a orillas del canal, funcionaba bajo leyes socialistas, pues allí no existía propiedad privada. El estado era dueño de todo: de las casas, de los comisariatos, los servicios públicos. A los civiles norteamericanos que laboraban allí se les pagaba un plus por trabajar en una selva inhóspita, pero tenían todas las comodidades del mundo moderno. El estado controlaba todo, o sea, la Administración del Canal de Panamá, o Comisión del Canal Ístmico, como se le decía entonces, o la Comisión del Canal de Panamá, como se le llamó luego. El estado norteamericano en su variante de enclave colonial era un sistema socialista canalero, pero al servicio del capitalismo mundial. Parece contradictorio, pero así funcionó. 

En la “zona” se aplicó la segregación racial 

Balboa también era una ciudad basada en la segregación racial (apartheid), que muchos han tratado de ignorar hasta el día de hoy. Una ciudad donde los “colored” (“gente de color”), concepto usado por Estados Unidos en la Zona del Canal, no podían vivir en los mismos barrios que los blancos anglosajones, ni usar las mismas fuentes de agua, ni los mismos servicios higiénicos, ni cobrar igual salario por igual trabajo. 

Marixa Lasso describe cómo, después de la expulsión de los pocos habitantes originarios del poblado de La Boca, se procedió a construir otro, que mantuvo el nombre, pero para trabajadores canaleros “de color”, también siguiendo criterios estrictos de higiene y ornato, pero un pueblo segregado, al fin y al cabo, con casas de menor calidad que las de los “blancos”.  Igual criterio se hizo con Paraíso. La segregación en la Zona del Canal solo terminó con la reversión a Panamá de esos territorios. 

Algunas opiniones críticas sobre el libro 

Principalmente en la Introducción se repite la apología con que muchos historiadores panameños tratan la historia de la separación de Colombia y la imposición del Tratado de 1903. En la página 16 se le escapa a la autora la expresión de que Estados Unidos había “ayudado” en la separación de Colombia. Llama la atención esta frase proviniendo de una historiadora que ha trabajado y vivido en Colombia cuya historia conoce muy bien.  

Por otro lado, se da a entender que los próceres de 1903 fueron sorprendidos por las autoridades norteamericanas al imponer sus criterios de expropiación de tierras y aguas de manera unilateral, cuando en realidad todo eso estaba anunciado desde el fracasado Tratado Herrán Hay (enero de 1903) y fue una de las tantas razones para rechazarlo, incluso por panameños como Juan B. Pérez y Soto y Belisario Porras, que escribieron al respecto.  

Criterios que fueron empeorados en el Tratado Hay Bunau Varilla (noviembre de 1903) y que, si bien fue firmado por un francés, lo hizo autorizado por la Junta Provisional de Gobierno que lo nombró su embajador en Washington con ese objetivo, y luego ratificó ese tratado sin cambiar ni una coma, ni hacer ninguna salvedad.  

Finalmente, en la página 49 se intenta circunscribir las acciones de Estados Unidos a una definición de “civilización occidental”, que divide al mundo en dominantes y dominados. Pero aquí hay una falencia al no relacionarlo con el proceso de expansión capitalista de fines del siglo XIX, lo que se ha denominado la fase imperialista del capital financiero, que es lo que en realidad explica por qué Estados Unidos se apodera del Istmo de Panamá y construye el canal con su “zona” en ese momento exacto de la historia mundial. 

Las acciones abusivas, los actos violatorios de derechos humanos, los desplazamientos, la limpieza étnica, la segregación, así como su “justificación” académica basada en los conceptos positivistas como civilización y barbarie, son producto de un proceso de expansión capitalista de fines del siglo XIX, que se ha llamado la fase imperialista. 

Aquí es donde la metodología marxista es útil para explicar mejor los hechos. Estados Unidos no vino a “civilizarnos”, sino que, producto de la expansión imperialista (que implica control de territorios, mercados y fuentes de materias primas), en la Guerra del 98 le arrebató a España sus últimas colonias, Cuba y Puerto Rico, pero también Guam y las Filipinas. El imperialismo norteamericano separó a Panamá de Colombia, impuso el Tratado de 1903, expulsó a la población panameña de la zona y construyó un enclave militar: para asegurar el paso de su armada de un mar con el objetivo de “proteger” sus intereses imperialistas. 

En su Epílogo, que es muy bueno, Marixa Lasso recupera la relación capitalismo y esclavitud, en base a un libro de Eric Williams, pero echo de menos esto en su inicio del libro. 

Pese a estas reflexiones críticas, insisto, el libro de Marixa Lasso es extraordinario, y lo recomiendo encarecidamente. 

 


Problemas familiares, y de los otros

Por: Guillermo Castro H.

 

“Algo en América manda que despierte, y no duerma, el alma del país.

Hay que andar con el mundo y que temer al mundo.

Negársele, es provocarlo.”

José Martí, 1889[1]

 

El Foro Económico Mundial ha emitido, como cada año, su Informe de Riesgos Globales, elaborado a partir de una Encuesta de Percepción aplicada a gerentes y expertos vinculados a grandes corporaciones transnacionales.[2] A partir de las transformaciones en curso en el sistema mundial, el Informe agrega a su valor informativo usual el de la oportunidad que ofrece al lector para apreciar las limitaciones de las limitaciones de la geocultura de ese sistema en el planteamiento de sus propios problemas. Y esto tiene el mayor interés, porque de ese planteamiento depende en una importante medida el de las soluciones que esos problemas demanda.


            En este caso, por ejemplo, podría decirse que las partes conspiran contra el todo. El Informe, en efecto, presenta una serie de problemas viejos y no tanto, cuyo deterioro da lugar a una diversidad de crisis, y cuya interacción puede conducir incluso a lo que llama una “policrisis”. Con esto, elude los beneficios al entendimiento de la situación que podrían resultar del enfoque inverso.


El contenido del Informe, en efecto, indica que la policrisis no es un riesgo eventual, sino el problema a partir del cual cabe plantear y analizar sus expresiones en un sistema que va perdiendo desde hace años la capacidad de manejar las contradicciones que animan su propio desarrollo. Así, desde esa lectura inversa adquiere un sentido nuevo el planteamiento inicial de que los riesgos que hoy amenazan la sostenibilidad del sistema mundial son a un tiempo “nuevos y extrañamente familiares.”


Los familiares, dice el Informe, incluyen inflación, crisis del costo de vida, guerras comerciales, salidas de capital de los mercados emergentes, malestar social generalizado, confrontación geopolítica y el espectro de la guerra nuclear. Lo nuevo consiste en que ahora esos riesgos “están siendo amplificados por desarrollos comparativamente nuevos en el panorama de riesgos globales”, como niveles insostenibles de deuda, bajo crecimiento, baja inversión global y desglobalización, disminución en el desarrollo humano, desarrollo rápido y sin restricciones de tecnologías de doble uso (civil y militar), “y la creciente presión de los impactos y ambiciones del cambio climático”. 


Todo esto anuncia “una década venidera única, incierta y turbulenta”, caracterizada por “crisis ambientales y sociales, impulsadas por tendencias geopolíticas y económicas subyacentes.” En el curso de esta década, convergen riesgos que van desde la "confrontación geoeconómica" y la "erosión de la cohesión social y polarización social" , junto con el “delito cibernético generalizado e inseguridad cibernética” y la “migración involuntaria a gran escala”. Todo ello incrementará los riesgos de “estancamiento, divergencia y angustia” en las relaciones entre países ricos y pobres, y generará “el primer retroceso en el desarrollo humano en décadas”, mientras la fragmentación geopolítica “impulsará la guerra geoeconómica y aumentará el riesgo de conflictos multidominio.”  Así,

 

El uso intensivo de armas geoeconómicas resaltará las vulnerabilidades de seguridad planteadas por la interdependencia comercial, financiera y tecnológica entre las economías globalmente integradas, arriesgándose a un ciclo creciente de desconfianza y desvinculación. A medida que la geopolítica triunfa sobre la economía, es más probable que se produzca un aumento a largo plazo de la producción ineficiente y el aumento de los precios. Los puntos críticos geográficos que son críticos para el funcionamiento efectivo del sistema financiero y económico global, en particular en Asia-Pacífico, también plantean una preocupación creciente.

 

Visto así, el panorama de riesgos globales a más largo plazo podría definirse por “conflictos multidominio y guerra asimétrica”, con el despliegue selectivo de armamento de nueva tecnología en una escala potencialmente más destructiva que la vista en las últimas décadas. Por su parte, el desarrollo tecnológico “exacerbará” tanto las desigualdades como los riesgos de la ciberseguridad. Con ello,

 

el sector de la tecnología estará entre los objetivos centrales de políticas industriales más fuertes y una mayor intervención estatal. Estimulado por la ayuda estatal y el gasto militar, así como por la inversión privada, la investigación y el desarrollo de tecnologías emergentes continuarán a buen ritmo durante la próxima década, produciendo avances en Inteligencia Artificial, computación cuántica y biotecnología, entre otras tecnologías. 

 

Así, para los países que “pueden permitírselo”, estas tecnologías proporcionarán soluciones parciales a una variedad de “crisis emergentes”, mientras que para aquellos “que no puedan”, la desigualdad y la divergencia crecerán. 


Con todo, el rápido desarrollo y despliegue de nuevas tecnologías plantea su propio conjunto de riesgos. Así, el creciente entrelazamiento de tecnologías con el funcionamiento crítico de las sociedades “está exponiendo a las poblaciones a amenazas internas directas, incluidas aquellas que buscan destruir el funcionamiento social.” Y es que, en efecto,

 

Junto con un aumento en el delito cibernético, los intentos de interrumpir los recursos y servicios críticos habilitados por tecnología serán más comunes, y se anticipan ataques contra la agricultura y el agua, los sistemas financieros, la seguridad pública, el transporte, la energía y la infraestructura de comunicación doméstica, espacial y submarina. Los riesgos tecnológicos no se limitan únicamente a los actores deshonestos. El análisis sofisticado de conjuntos de datos más grandes permitirá el uso indebido de información personal a través de mecanismos legales legítimos.

 

Por otra parte, se dice, los esfuerzos de “mitigación climática y adaptación climática” están configurados para una compensación arriesgada, mientras que “la naturaleza colapsa”. Aquí, la ausencia “de un progreso profundo y concertado en los objetivos de acción climática” deja en revela “la divergencia entre lo que es científicamente necesario para lograr el cero neto y lo que es políticamente factible”. 

Así, las prioridades otorgadas en la asignación de recursos para atender “otras crisis” conspira contra “la velocidad y la escala de los esfuerzos de mitigación” y contribuyen a “un progreso insuficiente hacia el apoyo de adaptación requerido para aquellas comunidades y países cada vez más afectados por los impactos del cambio climático.” Con ello,

 

la carga sobre los ecosistemas naturales aumentará debido a su papel aún infravalorado en la economía global y la salud planetaria en general. La pérdida de la naturaleza y el cambio climático están intrínsecamente interrelacionados: una falla en una esfera repercutirá en la otra. Sin un cambio de política o una inversión significativos, la interacción entre los impactos del cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la seguridad alimentaria y el consumo de recursos naturales acelerará el colapso de los ecosistemas, amenazará el suministro de alimentos y los medios de subsistencia en las economías vulnerables al clima, amplificará los impactos de los desastres naturales y limitará el progreso futuro. sobre mitigación climática.

 

De este modo, se está llegando – es un decir – a una situación en la cual se ve exacerbada “la vulnerabilidad social,” mientras que la disminución de las inversiones en desarrollo humano “erosiona la resiliencia futura”. Con ello, la “creciente frustración” ciudadana debida a “las pérdidas en el desarrollo humano y la disminución de la movilidad social, junto con una brecha cada vez mayor en los valores y la igualdad,” plantean “un desafío existencial” a los sistemas políticos que han predominado en el sistema mundial de mediados del siglo XX en adelante.


En este panorama, añade el Informe, emerge “el riesgo de policrisis”, generado por la potencial interacción entre problemas de un orden muy diverso cuyo impacto general supere con creces “la suma de cada parte.” Así, por ejemplo, dice, “la erosión de la cooperación geopolítica” tendrá efectos dominó en toda la gama de riesgos globales a mediano plazo.


Como es usual, el Informe aporta una nota optimista al señalar que “todavía hay una ventana para dar forma a un futuro más seguro a través de una preparación más eficaz.” Desde esa ventana se percibe que

 

Abordar la erosión de la confianza en los procesos multilaterales mejorará nuestra capacidad colectiva para prevenir y responder a las crisis transfronterizas emergentes y fortalecer las barreras que tenemos para abordar los riesgos bien establecidos. Además, aprovechar la interconectividad entre los riesgos globales puede ampliar el impacto de las actividades de mitigación de riesgos: reforzar la resiliencia en un área puede tener un efecto multiplicador en la preparación general para otros riesgos relacionados. Este es el momento de actuar colectivamente, con decisión y con una perspectiva a largo plazo para dar forma a un camino hacia un mundo más positivo, inclusivo y estable.

 

Que eso sea posible en el marco del proceso de desintegración del sistema internacional creado tras la Gran Guerra de 1914-1945 ya es harina de otro costal, y tendría que ser objeto de una discusión separada. La policrisis, en todo caso, ya está aquí.

 

 

Alto Boquete, Panamá, 13 de enero de 2023



[1] “Nuestra América”. El Partido Liberal, México [27 de septiembre de 1889]. Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1975. VII, 349.

 

[2] Foro Económico Mundial. Informe de Riesgos Globales 2023. Principales hallazgos

https://www.weforum.org/reports/global-risks-report-2023/digest