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Ser justo y defender la democracia


Leonardo Boff
www.amerindiaenlared.org / 230118

El juicio de Lula por el juez de primera instancia, Sergio Moro, y su argumentación final están llenos de vacío de pruebas concretas. Abundan las deducciones y convicciones subjetivas, inapropiadas al ethos de un juez imparcial. No se acusa a Lula de tener cuentas en el exterior, que nunca tuvo, ni de haber desviado fortunas del erario en beneficio propio. Nada de eso. Se trata de un apartamento de tres pisos en Guarujá sin mayores calificaciones y de una finca en Atibaia, modesta, como modesta era la vida de su esposa Marisa Leticia que, hija de agricultores, le gustaba cultivar la tierra.

Las alegadas intervenciones de Lula junto a Petrobrás en favor de la constructora OAS, que a cambio le habría dado un triplex en Guarujá-SP, no se confirmaron. La solución fue entonces la invención de una justificación esdrújula y hasta vergonzosa para un juez mínimamente serio. Escribió: «si no hubo intervención de Lula, hubo sí un acto de oficio indeterminado». Esto vale decir: un acto no conocido y por eso inexistente. ¿Cómo puede un juez decidir sobre algo que él mismo no conoce? La situación colocó al juez Moro en dificultades cuando se hizo público que la OAS en negocios hechos en Brasilia empeñó el apartamento de Guarujá, signo de posesión y dominio del inmueble. Por lo tanto, no podía ser de Lula. 

El hecho es que no se ha identificado ningún crimen de Lula, mucho menos cuentas en offshores.

Lo que quedó claro como la luz del sol es la voluntad condenatoria del juez Sergio Moro y de aquellos en cuyo nombre está actuando: las clases adineradas, el PSDB y parte significativa del PMDB con Temer al frente.

No se puede usar metáforas y ocultar el discurso con malabarismos. Tenemos que decir abiertamente que hubo un golpe parlamentario-jurídico-mediático, hegemonizado por los grupos altamente adinerados (0,05% de la población) que controlan gran parte del área económica y mantiene al Estado rehén de los altos intereses que le cobra para que pueda cerrar sus cuentas.

La verdad cristalina es que la elite dominante (según L.G.Belluzzo, no es élite, sólo hay ricos) comenzó a darse cuenta de que el poder proveniente del piso de abajo, con Lula, el PT y aliados, podría consolidarse y cambiar el rumbo del país con políticas sociales de inclusión de millones de pobres, amenazando así sus privilegios. Organizaron un golpe como siempre han hecho en la historia. 

No hay que olvidar la afirmación muchas veces repetida de Darcy Ribeiro que nuestras clases opulentas y dominantes son las más reaccionarias y antisociales del mundo. Nunca pensaron un Brasil para todos; ni siquiera tienen un proyecto de nación. Están contentos con lo que el Pentágono (que también está implicado en el golpe, según fuentes fidedignas) y las grandes corporaciones mundiales están imponiendo: la recolonización de toda América Latina, particularmente de Brasil.

A estos, en la división mundial del trabajo, les cabe ser sólo exportadores de commodities. Este proyecto asumido por los que dieron el golpe no está sólo privatizando los bienes públicos. Están desnacionalizando nuestro parque industrial, el petróleo y otros commons brasileros. Están desmontando el país. El objetivo es abrir espacio a las grandes corporaciones a costa de la disminución del Estado, para que ocupen nuestro mercado de 200 millones de consumidores y puedan acumular excesivamente a costa nuestra.

Alguien con más autoridad que yo, el economista Luiz Gonzaga Belluzo, en una entrevista, fue al núcleo de la cuestión: 

El crimen de Lula en realidad fue dirigir un gobierno vuelto hacia los más pobres, un gobierno más popular y soberano, y eso, amigos y amigas, jamás será aceptado por la Casa Grande. Defender a Lula es defender la historia, es defender la justicia. No es ser petista, es ser justo.

Lo que se juega el 24 de enero en Porto Alegre con los tres jueces de segunda instancia que van a juzgar a Lula es la definición del futuro de nuestro país: si aceptamos ser nuevamente colonia o si rechazamos ese proyecto indigno y llevamos adelante el sueño de tantos años y ahora reforzado de refundar en el Atlántico Sur un país robusto, autónomo, social y justo que se propone sanar la herida que sangra hasta el día de hoy: millones y millones de personas, víctimas de la Casa Grande de ayer y de hoy, los abandonados por ser considerados ceros económicos, en su mayoría hijos e hijas de la senzala, ante los cuales tenemos una deuda humanitaria hasta hoy nunca saldada. 

El pueblo está callado, pero está atento. Conoce los derechos que le han sido secuestrados y la carga que se le quiere poner en la espalda. Dependiendo de la decisión de los jueces de segunda instancia en Porto Alegre puede haber una especie de desbordamiento imparable.

A los jueces les recuerdo sólo las palabras de la Revelación: “La ira de Dios vendrá sobre aquellos que en la injusticia aprisionan la verdad” (Romanos 1,18). El instrumento de la ira de Dios será, esta vez, la acción indignada del pueblo. 

Por lo tanto, señores jueces, traten de juzgar según la justicia para escapar de la ira de Dios y del furor del pueblo indignado.

Ambiente, sociedad y negocios ambientales


Guillermo Castro H.

“la intervención humana en la Naturaleza acelera, cambia o detiene la obra de ésta, y …
toda la Historia es solamente la narración del trabajo de ajuste, y los combates,
entre la Naturaleza extrahumana y la Naturaleza humana”
José Martí [1]

Naturaleza, ambiente, trabajo
El ambiente es el resultado de las intervenciones humanas en la naturaleza, mediante procesos de trabajo socialmente organizados. En otras palabras, el ambiente hace parte de la naturaleza, pero no es idéntico a ella porque es producido voluntaria e involuntariamente por los seres humanos mediante el trabajo necesario para transformar los elementos naturales en recursos naturales, que a su vez pasan a formar parte de todo otro proceso de producción y consumo de bienes y de servicios. Y esto incluye, por supuesto, la producción y disposición de los desechos sólidos, líquidos y gaseosos que resultan de tales procesos en cada sociedad, que forman parte también de su ambiente y sus paisajes.

      De este modo, así como hay una historia natural – cada vez más entendida como una historia ecológica, esto es, de los ecosistemas -, también existe una historia ambiental, que se ocupa de las formas en que cada sociedad ha organizado sus intervenciones en el medio natural a lo largo del tiempo, produciendo los ambientes y paisajes que las han caracterizado. En ese sentido, la historia ambiental sirve de sustento, también, a una economía ambiental, que se ocupa de los procesos de generación de valor y de costos en la producción de su ambiente por cada sociedad, y las formas en que esto incide en el desempeño general de su economía.

Esa economía ambiental ha venido a tomar forma en el marco del proceso que ha dado lugar a la formación de un mercado – aún emergente – de servicios ambientales. Ese proceso ha sido uno de los resultados del decreciente deterioro de la biosfera asociado a la llamada “Gran Aceleración” en la demanda de recursos naturales y servicios ambientales generada a escala planetaria por el incremento sostenido del crecimiento económico y demográfico de mediados del siglo XX a nuestros días.

En el curso de ese periodo, por ejemplo, la población mundial – que hacia 1800 era de unos 1000 millones de seres humanos – se multiplicó por 3, pasando de 2500 a 7500 millones, mientras el consumo de energía se multiplicaba por 10, sobre todo a cuenta del uso de combustibles fósiles. Aquí es interesante notar que la gran mayor parte de ese incremento en el consumo de energía ocurre en las economías desarrolladas, mientras la del crecimiento demográfico ocurre en las subdesarrolladas – en cuyos territorios, al propio tiempo, se ubican las mayores reservas de los recursos naturales de los que depende el futuro de nuestra especie. Esa es otra, entre muchas más, de las contradicciones que han animado y animan el desarrollo del moderno sistema mundial.
      El curso de ese proceso de desarrollo ha dado lugar también a una vasta destrucción de ecosistemas, la sobre explotación de recursos naturales, la producción masiva de desechos contaminantes, y el incremento en la variabilidad climática. Y todo esto sigue ocurriendo a un ritmo que anuncia ya el ingreso en una fase nueva de la historia del sistema Tierra. Esa nueva era ha sido llamada el Antropoceno, porque en ella la intervención humana en la naturaleza ha alcanzado la dimensión de una fuerza geológica.

El deterioro general de la biosfera que caracteriza al Antropoceno afecta su capacidad de proveer servicios como la oferta de agua, la renovación de la fertilidad del suelo, el procesamiento de desechos y la contribución a la estabilidad del clima. Todo esto, a su vez, genera un proceso de deterioro y encarecimiento crecientes de las condiciones naturales de producción de las que dependen en mayor o menor grado todas las actividades económicas de nuestra especie.

Aquí, y para los fines de esta reflexión, lo más importante es resaltar el hecho de que este deterioro en la oferta de servicios ecosistémicos que ofrece la naturaleza da lugar a una demanda creciente de producción de servicios ambientales. Dicha producción opera, por ejemplo, a través de la inversión de recursos y trabajo en la gestión de cuencas y la de desechos; la restauración de ecosistemas degradados; el desarrollo de fuentes alternativas de producción de energía, y la mitigación y adaptación ante el cambio climático. En ese proceso se forma además una peculiar renta ambiental asociada a la preservación y aprovechamiento de áreas protegidas y otras afines, mediante actividades productivas como el ecoturismo y la bioprospección.

De este modo, la formación de un mercado de servicios ambientales hace parte de la de un sector nuevo en la economía general. Ese nuevo sector ambiental se agrega a los tres sectores tradicionales – agrícola, industrial y de servicios -, que necesitan de esos servicios para su funcionamiento. En su fase inicial, ese sector ambiental va tomando cuerpo a partir de al menos tres líneas de actividad. Una es la oferta de servicios para la adaptación de la actividad productiva a nuevas normas ambientales de comercio internacional cada vez más complejas; otra, el uso de recursos antes ociosos para aprovechar demandas de nuevo tipo – como el ecoturismo o la captación de emisiones de carbono, y otra más consiste en la generación de innovaciones para ofrecer servicios de nuevo tipo, como la restauración de ecosistemas degradados y el desarrollo de tecnologías R 3, de reducción, reutilización y reciclaje de materias primas y desechos del consumo.

Con todo, lo más relevante de la economía ambiental y las oportunidades que ofrece se ubica aún más allá, en la producción de las condiciones sociales que requiere su desarrollo. En efecto, siendo el ambiente el producto de las intervenciones humanas en la naturaleza mediante procesos de trabajo socialmente organizados, si se desea un ambiente distinto será necesario promover y facilitar la creación de una sociedad diferente. En este sentido, por ejemplo, el sector ambiental de la economía está íntimamente asociado a la promoción tanto de la innovación tecnológica como del cambio social que la haga a un tiempo rentable en el mercado y sostenible en el tiempo.

Esto genera nuevas formas de demanda asociadas al desarrollo del mercado de negocios ambientales. Una consiste en la generación de nuevos modelos de negocios, basados en cadenas de valor inclusivas, que contribuyan a la formación de una amplia base social en el conjunto de la economía. Otra, estrechamente asociada a la anterior, consiste en la generación y gestión de las nuevas ofertas de formación y capacitación necesarias para facilitar el paso del modelo de economía lineal hoy dominante – que asume a su huella ambiental y sus desechos como externalidades que se transfieren a otros -, a una economía circular capaz de internalizarlos como insumos para nuevas actividades productivas. Y otra, naturalmente, consistirá en la creación del tipo de Estado que esté en capacidad de promover y facilitar esas transformaciones.

América Latina está bien posicionada para abrir paso a esta transición y desarrollar un vigoroso mercado de servicios ambientales.  Nuestra región no solo cuenta aún con una importante oferta de elementos naturales como agua, bosques y biodiversidad. Además, dispone de una extraordinaria riqueza cultural tanto en los espacios donde aún predominan formas de organización económica de base comunitaria, como en una tradición intelectual de pensamiento crítico que ha venido ofreciendo aportes de gran importancia a la formación de un nuevo pensamiento ambiental.

A las raíces de ese pensamiento se remonta la reflexión de José Martí sobre el vínculo entre la educación y la naturaleza en el desarrollo de nuestras sociedades cuando observaba, en 1884 que, puesto que “ser bueno es el único modo de ser dichoso”, como “ser culto es el único modo de ser libre”, era necesario reconocer que, “en lo común de la naturaleza humana, se necesita ser próspero para ser bueno.” Y de allí concluía que “el único camino abierto a la prosperidad constante y fácil es el de conocer, cultivar y aprovechar los elementos inagotables e infatigables de la naturaleza.”[2]

Hoy, la cuando la crisis en sus relaciones con la naturaleza enfrenta a nuestra especie al riesgo de un retorno a la barbarie – si no de su ingreso a la extinción – es más importante que nunca rescatar y poner nuevamente en valor ese legado cultural. Allí encontramos, en efecto, el trazo del camino que nos abre la oportunidad de escoger y construir nuestro destino dentro del conjunto mayor de la lucha que libra la Humanidad por su derecho a llegar a ser todo lo que puede ser.


Ciudad del Saber, Panamá, 19 de enero de 2018.
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[1]“Serie de artículos para La América”. “Artículos varios”. Obras Completas, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975. XXIII, 44.
[2]“Maestros ambulantes”. La América, Nueva York, mayo de 1884. Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975. VIII, 289.






¿Quién mató a Benazir Bhutto: los yihadistas o la CIA?


Nazanin Armanian
www.publico.es /311217

El 27 de diciembre de 2007, Benazir Bhutto fue asesinada junto con otras 24 personas durante un acto electoral. Aspiraba convertirse en la primera ministra de Pakistán por tercera vez. Dos meses antes, se había salvado de otro atentado en el que murieron alrededor de 140 personas.

A pesar de que el entonces presidente del país, el general Parvez Musharraf, había modificado la Constitución para prohibir que los primeros ministros sirvieran más de dos mandatos —como había hecho Bhutto— y de que ella había huido del país acusada de malversación y corrupción, Estados Unidos negoció su regreso a Pakistán para que “ganara” las elecciones parlamentarias ignorando el rechazo de las candidaturas rivales por la Comisión Electoral. El objetivo del régimen de George Bush- Dick Cheney era dar una fachada civil y “democrática” a la dictadura militar y a la vez repartir el poder entre distintos sectores leales a los intereses de Washington. A cambio, Bhutto prometió hacer de contrapeso a los generales y controlar al sector antiestadounidense de los extremistas islámicos.

Un currículum que podría ser otro

Fue el final trágico para Benazir (“Sin Igual”, en persa), de 54 años, hija de Nosrat, una política de origen kurdo-iraní, y Zulfiqar Ali, el carismático primer ministro socialdemócrata ejecutado en 1979 por los militares apoyados por Estados Unidos y Gran Bretaña, y hermana de Shahnawaz, asesinado con veneno. Quizás la única mujer pakistaní titulada de Oxford y Harvard en los años setenta, Benazir, al contrario de su padre —quien perdió la vida por oponerse a las injerencias de Estados Unidos en la política de su país—, buscaba el apoyo del imperialismo para hacerse con el poder. Y lo consiguió.

Bhutto se convierte en la primera mujer que gobierna un país “musulmán” en 1988, y no porque en su país las mujeres disfrutasen de las mismas oportunidades que los hombres, sino por pertenecer al poderoso clan Bhutto y por sus habilidades para maniobrar en el complejo escenario político de su país. Durante su primer mandato, Bhutto, el Ejército paquistaní y el ISI, el servicio de inteligencia (rama de la CIA y MI6), recibieron miles de millones de dólares de Estados Unidos y Arabia Saudí para financiar a los yihadistas (creados al estilo de los contras en Nicaragua) con el objetivo de desmantelar el gobierno marxista de Afganistán. Un batallón del grupo terrorista también fue enviado a Cachemira para luchar contra el ejército de la India “No Alineada”. Al Qaeda al final creó un Estado dentro del Estado.

Bhutto siguió son esta misma línea en su segundo gobierno (1993-96), patrocinando a los talibán, inventados por la CIA para desbancar a los ineptos yihadistas, incapaces de construir el gaseoducto transafgano. Tuvo que dejar el poder, acusada de corrupción, aunque hubo otros motivos:

+Haber apostado por el proyecto de gaseoducto de la petrolera argentina Bridas, en vez de respaldar a la Unocal estadounidense,  según el periodista paquistaní Ahmed Rashid.

+La sospecha de Estados Unidos de que en su visita de Estado a Corea del Norte en 1993 había pasado datos sensibles sobre el enriquecimiento de uranio a Pyongyang, según informó The Washington Post el 1 de junio del 2008.
Benazir tuvo que huir del país con sus tres hijos, mientras su esposo, Asif Zardari, apodado ‘El Sr. 10%’ —por las comisiones ilícitas en los contratos del Gobierno—, fue encarcelado y torturado.

De alguna manera, ella encarnaba la atormentada relación entre Estados Unidos y Pakistán. Subordinó los intereses de su país a los de Washington, sobre todo durante la llamada “guerra contra el terrorismo” con Bin Laden, el Hombre del Saco, mientras, miles de civiles paquistaníes eran víctimas de los ataques “democratizadores” de los drones.

La JFK pakistaní

“Somos un jugador en el sistema político paquistaní“, decía sin complejos la ex embajadora de Estados Unidos en Islamabad, Wendy Chamberlin, vinculada con Unocal. ¿Tenía algo que ver este “jugador” con el magnicidio? Lo cierto es que según The Hindu Times, la entonces embajadora de Estados Unidos Anne Patterson (la misma que fue trasladada a Egipto para abortar la revolución de Tahrir, potenciando a la extrema derecha islámica) desaconsejó la protección policial que había solicitado Benazir a Estados Unidos para sus actos electorales. ¿Por qué Estados Unidos la animó a regresar y luego la dejaba sola ante tanto peligro?

El régimen de Musharraf también le negó protección, en concreto coches policiales adicionales para escoltarla, y saboteó los intentos de Bhutto para contratar a la empresa de seguridad estadounidense Blackwater y la británica Armor Group, alegando que era “un insulto y una humillación para Pakistán”. A todas luces era un complot, tenido en cuenta que dos meses antes se había salvado de un mega atentado. Estados Unidos y Musharraf acusaron a Al Qaeda y los yihadistas, mientras estos negaron su participación. El propio Partido Popular de Pakistán al que pertenecía Bhutto, afirmó que después del atentado del 18 de octubre, el líder de los talibanes pakistaníes, Baitullah Mehsud, había enviado “emisarios” a Bhutto, para asegurarle que ellos no eran sus enemigos y no que no tenían nada que ver con la masacre.

Mehsud fue asesinado en un ataque de drones de Estados Unidos en 2009, al igual que el guardaespaldas de Benazir, Khalid Shahenshah, testigo clave en la investigación sobre el asesinato; también murió en 2013 el fiscal que iba a dirigir la investigación Chaudhry Zulfiqar.
La muerte de Benazir tuvo lugar semanas después de que en una entrevista televisada revelaba por descuido, la muerte de Bin Laden sucedida años atrás, poniendo en evidencia la mentira sobre algo en lo que Estados Unidos basaba su farsa de la “guerra contra el terrorismo”. Ahora, adivinen ¿a quién mató Obama en 2011?

La muerte de la Dama de Pakistán benefició a la “guerra contra el terrorismo” de Bush-Cheney, que de esa forma provocaban aún más caos en Asia Central, justificando así su militarización para salvar a la humanidad.

Washington pierde a Pakistán

Benazir había pasado de ser la Hija del Oriente a una activista de Occidente, haciendo suya la agenda de Bush, a cambio de miles de millones de dólares que recibía para Defensa, mientras la pobreza mantenía unos escandalosos niveles en un país de 200 millones de personas. Sirva como ejemplo que aún hoy destina el 17% del PIB al Ejército y menos del 1,5% Educación.

A pesar de décadas de servilismo de la élite pakistaní, Obama prefirió acercarse a Irán, la única otra opción para hacer llegar equipamientos a decenas de miles de soldados estacionados en Afganistán. En la actualidad, Estados Unidos sueña con utilizar el puerto que la India está construyendo en la ciudad iraní de Chabahar (en el Golfo Pérsico), para enviar alimentos y municiones a sus soldados que habitan en siete bases militares en el Afganistán ocupado.

En el régimen de Trump hay quien cree que Pakistán representa una amenaza mayor para los intereses de Estados Unidos que Irán: fue Pakistán quien proporcionó la tecnología nuclear a Libia, y hay más estadounidenses asesinados por Islamabad que por Teherán. Trump amenaza a Pakistán por su deslealtad, acercándose a China.

El crimen de Bhutto muestra que no siempre se sabe por dónde vienen los tiros.


Observaciones sobre los días que están estremeciendo a Irán


Nazanin Armanian
www.publico.es / 060118

Mientras las autoridades de la República Islámica (RI) se apresuran a llenar las calles con sus partidarios – quienes a cara descubierta y sonrientes llevan grandes pancartas-, decenas de miles de trabajadores y estudiantes siguen protestando entre balas, porras y palizas. A miles de detenidos se les puede aplicar la “ley antiterrorista” (semejante a la Ley Patriot de Bush), que incluye la pena capital, por lo que hay ya concentración de familiares delante de las prisiones del país. Entre al menos una veintena de asesinados hay dos niños de 11 y 13 años.

La crisis estructural de la RI que ha provocado las actuales revueltas, deja las siguientes reflexiones:

1. El ‘Líder’ Alí Jameneí se niega a reconocer su responsabilidad en la desastrosa gestión del país, y vuelve a acusar a EEUU e Israel de estar detrás de las protestas. Entonces ¿por qué el jefe de los Guardianes Islámicos (GI), el comandante Yafari, señala al ex presidente Mahmoud Ahmadinejad de ser el instigador de los disturbios? ¿Será Ahmadineyad un agente del Mosad? Ambos han intentado buscar pretextos para enviar a la cárcel a quien fue su servil aliado en arruinar la rebelión popular del 2009, aunque también se trataría de una ‘justicia poética’. La televisión estatal ha emitido un vídeo en el que ‘alguien’ a cara descubierta pide ayuda Israel, lo cual no sólo muestra la capacidad de engaño de la policía sino de cientos de policías infiltrados entre los manifestantes. Lo surrealista ha sido las declaraciones de Mohsen Rezai, presidente del Concejo de Discernimiento que ha culpado al cuñado de Saddam Husein del “Plan de protestas” en Irán.

2. En Israel, aunque Netanyahu no se atrevió acusar a miles de israelíes que protestaron el 10 de diciembre contra su gobierno corrupto de ser “agentes de Irán”, sí que el Shin Bet anunció el 3 de enero haber destruido una célula terrorista dirigida por Irán en Samarra y Yehud. Según el diario árabe Al-Monitor, a pesar de los grandes esfuerzos para espiar a Irán, la inteligencia israelí fue sorprendida por la actual ola de protestas. Arabia Saudí también justificó la ejecución del ayatolá Nimr, tachándole de ser servil a Irán.

3. Llamar “enemigos” a los trabajadores manifestantes, no sólo muestra el aislamiento de las autoridades del pueblo, sino una realidad: ‘los de arriba’ y ‘los de abajo’ son enemigos de clase. Acaban de ingresar al anciano ayatola Shahrudi en un hospital privado en Alemania, pero no existe un seguro social universal para la población. El sueldo de un médico es 150 veces más que el de un obrero. Si no se ven mendigos por las calles de Irán se debe al profundo sentido de dignidad que tiene este pueblo: suelen ocultar la palidez de su cara de desnutrida, aunque sea “abofeteándose para darle el color rosado”, como dice el refrán persa.

En 2015, una huelga de media jornada de los bazaríes (la burguesía comercial) que se negaban a pagar el IVA, fue suficiente para que Rohani les eximiera a pagar impuestos. Pero no hubo compasión para los 17 obreros de la mina de oro Agdarreh en Azerbaiyán que recibieron entre 30 y 100 latigazos en 2014 por solidarizarse con los 350 compañeros despedidos. El año pasado murieron cerca de 1,600 obreros de la construcción en accidentes laborales. ¡Como si fuera Qatar!

4. La extrema derecha islamista sigue amenazando a las madres y los padres trabajadores a que si sus hijos gritan pidiendo comida vendrá ‘el Coco’ Trump y se los comerá: que elijan entre morir de hambre o por el impacto de misiles de los yanquis. En contraste, por primera vez en su historia, los ayatolás chiitas experimentan la vida de los reyes y jeques árabes.

5. El presidente Rohaní desmiente los rumores sobre su dimisión, lanzado por el sector Jameneí. Señal de que va a resistir. El junio pasado, Rohaní acusó abiertamente a los militares de haber creado un estado armado dentro del estado, controlando la economía, el poder judicial y los medios de comunicación además de ser responsable de la monumental corrupción en la administración. La ruptura en la cúpula del poder es tal que el presidente puede enfrentarse a una moción de censura y convocar nuevas elecciones, ser acusado de “colaborador de EEUU”, o sufrir un golpe de estado.

6. Las crisis cíclicas del sistema instalado por una teocracia islámica han mostrado su incapacidad de satisfacer las aspiraciones políticas, económicas y sociales de una sociedad avanzada como la iraní. La nueva generación tiene derecho a elegir un sistema viable. La edad de los tres principales clérigos que gobiernan a Irán están entre 70 y 90 años.

7. Esta rebelión popular lejos de ser repentina, es la culminación de un año 2017 con cerca de 1.700 protestas ciudadanas, según el Gobierno, por: el retraso en el cobro de los salarios; cierre de las fábricas; estafa bancaria; disparar y matar a los ‘kulbar’ (porteadores) que se desloman traficando mercancías cruzando las montañas que separan Turquía de Irán; falta de atención médica a los presos políticos en huelga de hambre (entre ellos Reza Shahabi y Esmail Abdi, conductores de autobuses); la creciente sequía que está forzando a miles de personas a emigrar, o la falta de medidas contra la contaminación en una mega ciudad como Teherán que no sea el cierre de los colegios durante días.

Los indignados iraníes habían utilizado todos los medios pacíficos a su alcance: desde las urnas, hasta escribir cartas abiertas a Jameneí y concentrarse delante de su residencia, o del parlamento, y ninguno había dado resultado. ¿Cómo deberían reaccionar miles de damnificados del reciente terremoto de Kurdistán cuando oyen de un clérigo (que habita en una vivienda antisísmica) que el temblor de la tierra era “un castigo a sus pecados”? Han muerto 4 supervivientes en las tiendas de campaña por las temperaturas gélidas de la zona. Estamos ante el proceso del tránsito de los cambios cuantitativos a cualitativos.

8. Ya preparan vídeos de “confesiones” de los detenidos en las que “reconocerán” ser agentes del Mosad y de la CIA, una vez pasados por las cámaras de tortura. Es uno de los métodos más favoritos de la RI en desacreditar a los opositores, además justificar sus ejecuciones. El Sha y Saddam Hussein también recurrían a este método por ser una “prueba fehaciente”.

Los pragmáticos “indignados”

9. Las manifestaciones no tendrían el formato de un estallido social si no fuera porque la RI ha prohibido todos los canales de la expresión pacífica de los ciudadanos. Es ahora, después de 38 años, cuando Rohaní ordena a los gobernadores de las provincias legalizar las protestas pacíficas.

10. De forma instantánea, la demanda de una ‘democracia económica’ de las zonas deprimidas ha pasado a la ‘democracia política’ en las ciudades grandes. Una alianza entre los trabajadores y la clase media, sobre todo con los estudiantes universitarios, es la pesadilla para la RI. ¡Han detenido a unos 90 universitarios de izquierdas de forma preventiva!

11. El perfil bajo de Teherán en la actual marea popular se debe a la espectacular concentración de los antidisturbios en la capital, quienes también han tomado las refinerías, vigilando al “proletariado” del país. Saben que el resultado de la batalla entre el capital y el trabajo se determina en las ciudades y en las zonas industriales.

12. Las consignas apuntan a la casta clerical y su hipocresía en pedir austeridad al pueblo y vivir en opulencia. No pretenden derrocar a la RI, exigen reformas políticas, sociales, y económicas.

13. Por primera vez, las masas iraníes, decepcionadas de los reformistas y moderados, de forma masiva piden la separación entre la religión y el poder: no sólo porque las leyes religiosas han agravado los problemas que dejó la dictadura semi-secular del Sha en 1979, sino también porque estas dos facciones no han podido reducir el peso del clérigo y los militares ‘ultras’ en el poder.

14. La experiencia del penoso fin de la grandiosa y espontánea revolución del 1979, que fue secuestrada por el clérigo medieval, muestra que, ante la ausencia de una alternativa progresista, es mejor forzar la transformación progresiva de la RI a una República de Irán. Los indignados conscientes de que las demandas maximalistas les conducirán al matadero, resumen su demanda en: “Pan, Trabajo, Libertad”

La RI no está empleando una dura represión

15. En comparación con las anteriores movilizaciones populares, que eran aplastadas con masivas ejecuciones, la RI se está conteniendo, porque:
-Las actuales protestas no están localizadas en unas pocas ciudades. Se han extendido por todo el país.

-El papel activo de las minorías étnicas y religiosas (kurda, azerí, baluch, turcomena, árabe, etc.), que sufren una gran discriminación, siendo el 65% de la población, aumenta el temor en la RI. En el choque entre la policía y las milicias del clandestino Partido Democrático de Kurdistán han muerto varias personas de ambos lados.

-Son conscientes de que no se trata de un movimiento estudiantil pequeño burgués, sino de campesinos, obreros, asalariados arruinados que no tienen nada que perder más que sus cadenas.

-El presidente Rohaní, que cuanta con un brazo armado en el seno de los Guardianes Islámicos, y está siendo atacado duramente por Jameneí-GI, no puede espantar a sectores sociales que le prefieren a la inestabilidad del país y a amenazas de una guerra de EEUU-Israel. Además, prometió al pueblo: “Yo no haré de sargento, sino de economista”.

-Temen que algunas potencias internacionales añadan la ‘matanza de civiles desarmados’ a la lista de los anteriores pecados de la RI: realizar prueba de misiles balísticos y apoyar el terrorismo.

-Una masacre de los ciudadanos acabaría con las relaciones de la Unión Europea con la RI y sus miles de millones de euros de inversiones en Irán. Por el momento, la UE apoya a la RI frente a las amenazas de EEUU de Trump. Para Teherán sería perder a unos aliados que son miembros de la OTAN.

16. Ni Israel ni EEUU pueden influir sobre los manifestantes; ni siquiera tienen embajadas en Teherán. En Siria, los coches bomba empezaron a estallar en 2001, coincidiendo con la reapertura de la embajada de EEUU en Damasco y nombrar a Robert Ford de jefe de la misión: Llegaba de Bagdad, donde, junto con el embajador John Negroponte formaron escuadrones de muerte “chiita” y “sunnita” provocando una cruenta guerra ‘civil’ en el país que aun hoy continua. Es más, en este país, igual que en Libia, las potencias agresoras han utilizado justamente a los islamistas para acabar con sus estados semilaicos. Irán, que ya vivió esta situación en 1978 ahora vive un proceso contrario.

17. En el marco del fracaso de las primaveras de Egipto, Túnez, Yemen, Bahréin, el complot de EEUU y sus aliados contra Siria y Libia y la conspiración de Trump-Netanyahu-Al Saud contra la nación y el estado iraní, la RI debe apresurase en legalizar la libertad de expresión, asociación y manifestación, controlar los precios, crear puestos de trabajo y aumentar los salarios: justamente estos pasos serían los primeros para apartar la religión del poder.

18. En este tablero, no habrá “jaque mate”: el juego continuará, mientras el peón pueda convertirse en reina: sería una “revolución sin revolución”, de moverse sin avanzar.

19. El colapso de la RI no beneficia a Irán, ni al mundo: provocará una posible guerra civil y millones de refugiados en una región a la deriva con siete guerras abiertas. Habrá una nueva realidad en la que los ciudadanos iraníes se convertirán en un jugador determinante del escenario. Consignas como “ni en Gaza, ni en el Líbano, sacrificaré mi vida por Irán”, muestran, si bien una acertada crítica a la política exterior de la RI y su apoyo (sobre todo financiero) a las organizaciones de derecha fundamentalista (que no pueden ser anti imperialistas, sino todo lo contrario), muestran la falta de conciencia de que, sin un frente amplio por la democracia y paz a nivel regional, el movimiento iraní por la justicia social y libertad no podrá triunfar.


¿Por qué Trump empuja a Irán a romper el acuerdo nuclear?


www.rebelion.org / 180118

El presidente de EEUU, mientras renueva la suspensión de las sanciones contra Irán en cumplimiento del acuerdo nuclear llamado El Plan de Acción Conjunto y Completo​ (PACC) firmado en 2015 en el Concejo de Seguridad de la ONU, amenaza a sus aliados europeos a romperlo sin en un plazo de 120 días no lo “mejoran”. Consciente de que Irán ha afirmado que (de momento) no va a aceptar ningún cambio en el pacto, Trump está dando plazo a su equipo para preparar la opinión pública de su país, reacia a más guerras, para otra hazaña bélica. Barak Obama y Alí Jameneí firmaron este acuerdo lleno de sombras desde la absoluta desesperación, puesto que la otra alternativa era ir a una guerra. El PACC contempla que Teherán desmantele su capacidad nuclear a cambio de que las potencias levantaran las sanciones que estrangulaban la economía de Irán.

Las “mejoras” que pretende Trump deberían ser:

+Eliminar las cláusulas que ponen la fecha límite de 15 años al acuerdo, ¿para poner “hasta el fin de los tiempos”? ¿Le preocupa a Trump que Irán en 2030 pueda fabricar la bomba, pero le empuja a romper el acuerdo y reanudar su programa nuclear hoy mismo? Todo el acceso de Irán al material nuclear está bloqueado por la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), que supervisa incluso las minas de uranio del país.

+Considerar el programa de misiles de largo alcance iraníes como parte de las armas nucleares. El ​PACC ya prohíbe a Irán diseñar misiles para llevar cabeza nuclear hasta ocho años después de su firma. Otra cosa son los misiles convencionales, vitales para un país como Irán que fue atacado por Irak durante 8 años de guerra (1980-1988), y está siendo apuntado por los misiles de media docena de países.

+Imponer inspecciones sorpresivas a las instalaciones nucleares iraníes. Pero, si tanto la AIEA que monitoriza a Irán, como los militares de EEUU, aseguran que Teherán cumple con el acuerdo. O ¿es que pretende inspeccionar a las instalaciones militares? ¿Qué país lo permitiría, sobre todo después de que Irak lo hizo en 2002 y meses después se convirtió en escombros?

La intención de Trump es salir del acuerdo, pero antes quiere colgarlo en el limbo, lo cual es peor para Irán.

El objetivo es Irán no la República Islámica

Incluso en la época del Sha (1941-1979), EEUU no consiguió avasallar una nación que fue el primer imperio del mundo. Aquel rey no se atrevió autorizar la instalación de bases militares de EEUU en la larga frontera que el país compartía con la URSS. Y una vez exiliado, llegó a acusar a Washington de propiciar su derrocamiento, y ordenar al ejército que en vez de proteger a su dictadura jurase fidelidad a ayatolá Jomeini.

La enemistad entre la RI y EEUU no se debe a la naturaleza “anti-imperialista” de esta teocracia. De hecho, sus relaciones con Francia, Alemania, Japón, Gran Bretaña o España son normales. La OTAN acabó con Gadafi para apoderarse de Libia, justo cuando el coronel costeaba la campaña electoral de Sarkozy y regalaba un caballo de dos millones de euros a José María Aznar. También expulsó del poder a los “yihadistas” afganos que él mismo había instalado en Kabul e intentó asesinar a Tayyeb Erdogan en julio del 2016.

El recelo de los ayatolás hacia Washington tampoco se debe al golpe de estado del 1953 de la CIA contra el gobierno del Dr. Mosaddeq, el promotor de la nacionalización del petróleo iraní. La mayoría de los ayatolás le odiaban con la misma intensidad que EEUU: ambos le acusaron a Mosaddeq de ser comunista, a pesar de que aquel buen hombre nunca legalizó al partido comunista, el Tudeh. De hecho, Jomeini, en 1980, mandó prohibir al mosaddequista Frente Patriótico de Irán y detener a sus seguidores.

La pasión anti soviética, anti comunista del equipo de ayatolá fue un factor determinante para que el G4 apoyase un estado islamista en Irán. La RI cooperó con Ronald Reagan en 1980, retrasando la liberación de los rehenes de la embajada de EEUU en Teherán para impedir la reelección del demócrata Jimmy Carter, a cambio de armas; también el escándalo “Irangate” del 1983 destapó las relaciones encubiertas de Teherán con Washington.

Luego en 2001 y 2003 la RI ofreció su colaboración a George Bush en sus agresiones militares a Afganistán e Irak: así eliminaba a sus enemigos, los talibanes y Saddam Husein. Los intentos de mejorar las relaciones entre ambos estados se reflejaron también en la carta que envió Mohmud Ahmadinejad en 2006 a su homólogo estadounidense, proponiéndole “gobernar juntos el mundo”, así como en el hecho de que Barak Obama detuviera en 2014 el plan del asesinato del general Ghasem Soleimani, jefe de las fuerzas militares exteriores de Irán, por el Mosad cuando él se encontraba en Siria.

Sin embargo, ambos países han sido rehenes de su propia propaganda, de los grupos de presión que impiden una relación “normalizada”, y sobre todo de quienes en Washington creen que Dios creó al resto de los países para que sean sus vasallos y le manda convertir a los rebeldes “en una estatua de sal” o en cenizas.

Los motivos de la obsesión de Washington por Irán

Ya en 1980, y tras la caída inesperada del Sha, Henry Kissinger elaboró la “Doctrina de Doble Contención” de impedir el desarrollo de Irak e Irán a beneficio de la hegemonía de Israel, como el único garante estable de sus intereses en la región. EEUU provocó la guerra entre Irak e Irán y después sometió a Irak a una continua destrucción que aún hoy continua. Y ha pretendido contener a Irán con sanciones económicas, amenazas militares, incluso creando monstruos como el Estado Islámico (sunnita y wahabí), para arrastrar a la teocracia chiita de Irán a una guerra “religiosa”.

Justamente, una de las forma de influir en la situación de Irán ha sido mantener el embargo sobre el sistema financiero iraní, estrangulando su economía con el fin de provocar una rebelión de pobres. Países como Israel, Arabia Saudi y Turquía también temen que esta nación desarrollada y con un potencial económico abrumador, acabe devorando sus mercados en Asia y Europa. La experiencia de las criminales sanciones contra Irak en 1999-2003 mostró que este plan no funciona. La rebelión de los trabajadores obedece a la dinámica de la ley de “lucha de clases”.

En una palabra: Washington no soporta estados independientes, y que sean dictaduras o que tengan armas de destrucción masiva es lo de menos: Pakistán o Israel son dos ejemplos.

Con su postura sobre PACC, Trump pretende:

*Generar incertidumbre entre las empresas extranjeras deseosas de invertir en Irán, ahora que no pueden hacerlo las compañías estadounidenses, víctimas de las presiones del lobby proisraelí.

*Provocar cansancio en Teherán que debe esperar cada tres meses la decisión del presidente de EEUU al respecto.

*Desviar la atención pública de la crisis política en EEUU: a “Rusiagate” se ha sumado los escándalos sexuales del presidente (puestos en la punta de mira con la campaña “Metoo” de Hollywood): una guerra podrá exportar la crisis interna. Y es más viable una guerra contra Irán que contra Corea del Norte, ya que al contrario de Irán, nadie en EEUU está presionando a Trump para que ataque a Corea; Irán no tiene bomba nuclear, ni otros países entrarían en guerra para salvarle, todo lo contrario: además de Israel, los países sunnitas pretenden formar su OTAN para desintegrar a este poderoso rival.

*Dar una “solución final” a Irán, la asignatura pendiente de EEUU tras la caída de la URSS. Irán es la joya de los botines de las guerras de que desmantelaron a Irak, Libia y Siria. Es la primera reserva mundial del gas, la cuarta del petróleo, la tierra que une tres continentes, y además está al lado de dos potencias rivales: Rusia y China.

*Presentar a Trump como un presidente poderoso y con determinación, y no un oscuro y degenerado hombre que ha asaltado la Casa Blanca.

La “Guerra sin fin” es un negocio redondo para el complejo industrial-militar, que de paso palía el problema financiero de EEUU.

La presión del lobby pro israelí: el mismo que le ha forzado a reconocer Jerusalén como capital de Israel. La consigna inicial de “América Primero” ahora es “Israel y Arabia Saudita primero”, puesto que Irán, una potencia de tercer nivel, no representa ninguna amenaza para los intereses de EEUU.

Irán, en vez de exhibir sus misiles por las calles del país debería ser discreto, y dejar de participar en las guerras reaccionarias de la zona, toma la iniciativa de resucitar el Movimiento de los No Alineados para poner fin a dichos conflictos y emprender urgentes reformas políticas y económicas, acabando con un caldo de cultivo que puede ser aprovechado por la CIA.

El derrocamiento de la RI puede conducir, en estos momentos y ante la ausencia de una alternativa progresista, a un desastre para la nación iraní y para toda la región.

La mejor manera de contener a Irán es que PACC se cumpla.




Un mundo en innovación


Guillermo Castro H.

El Foro Económico Mundial, reunido durante esta semana en Davos, Suiza, escogió como tema central en sus deliberaciones la creación de un futuro común en un mundo fragmentado. Esa selección resalta la gravedad creciente de los efectos de la crisis global sobre el sistema mundial en su capacidad para gestionar los problemas que ha ido generando su propio desarrollo de la década de 1980 a nuestros días.

En aquel entonces, cuando la globalización apenas se insinuaba, emergía el problema de los costos ambientales de un crecimiento económico sostenido, y la respuesta fue proponer el paso hacia un desarrollo sostenible. Sin embargo, en la década de 1990 se fue haciendo evidente el vínculo entre los problemas ambientales y el incremento de la inequidad en el acceso de grandes sectores de la población del mundo a los frutos de ese crecimiento. Y a esto se agregaron dos problemas nuevos: el de la sobre explotación de los recursos naturales del planeta – agua, fertilidad, biodiversidad, minerales -, y el del incremento de la variabilidad climática, que altera las condiciones en que ha tenido lugar el desarrollo de la especie humana a lo largo de los últimos diez mil años.

En esta circunstancia, la sostenibilidad deja de ser un objetivo de mejoramiento de lo existente, y debe ser asumida como el programa de transformación de la realidad que ha originado la crisis. Esto va mucho más allá del debate político entre convencidos y escépticos en relación con el cambio climático, con las virtudes de la economía de mercado y con otros temas de orden general. Lo que se debate hoy es la necesidad de formas nuevas de asociación global entre Estados nacionales, corporaciones transnacionales, y organizaciones de la sociedad civil, para conducir al sistema mundial hacia una etapa enteramente nueva en su historia.

Ese debate expresa el reconocimiento de hechos puntuales. Uno es el de que las corporaciones transnacionales disponen hoy de un poder, una capacidad de gestión y una influencia superiores a los de la mayoría de los Estados, y deben asumir las responsabilidades correspondientes a ese poder. Otro, el de que la representación política de los 7 mil millones de habitantes del Planeta está a cargo de Estados que van resultando demasiado grandes para atender los problemas pequeños, y demasiado pequeños para atender los grandes problemas de su población. Y otro más consiste en la creciente capacidad de movilización y debate de las organizaciones internacionales y nacional de la sociedad civil en todo el mundo.

El equilibrio entre esas tres partes es precario, sin embargo, y sólo puede ser así en el estado del orden vigente. En ese sentido, iniciativas como la de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 constituyen, en realidad, parte de un proceso mucho más amplio y complejo de búsqueda de un orden distinto.

Esta circunstancia tiene además una característica singular. Los cambios en curso en el sistema mundial llevan a todas y cada una de sus sociedades hacia un momento de transformación. Los resultados de esa transformación no pueden ser previstos de antemano, pues dependen en cada caso de las condiciones creadas en cada sociedad por sus propios ciudadanos. Para la Ciudad, esas transformaciones tienen la mayor importancia, pues incidirán en su entorno operativo, en los intereses y expectativas de sus clientes, en sus relaciones con su propia sociedad y en las decisiones que deba tomar ante las disyuntivas que le presente este proceso, del que ella también forma parte.

Ese es el marco histórico mayor en que cabe comprender la razón de ser de la Ciudad. El mundo – como un todo y en cada una de sus sociedades – necesita de entidades innovadoras en su capacidad para asumir los nuevos desafíos, traerlos a debate y facilitar la creación de estrategias de innovación para el cambio social en todos los campos de la actividad humana, y en todas las regiones del Planeta.
Así de rica, trascendente y promisoria es nuestra misión. Así, también, nuestra responsabilidad.


Ciudad del Saber, Panamá, 26 de enero de 2018.


Regocijarse con los palíndromos | Juan Pablo Sáez Gil

Convocatoria de Investigación


Classical Music for Brain Power - Mozart Effect





CLASSICAL MUSIC FOR BRAIN POWER // MOZART EFFECT
Wolfgang Amadeus Mozart
01 Ascanio in Alba, K. 111: Ouverture
00:00
02 Lucio Silla, K. 135: Ouverture
I. Molto allegro
03:27
II. Andante
07:17
III. Molto allegro
10:04
03 Eine Kleine Nachtmusik in G Major, K. 525
I. Allegro
11:44
II. Romanza. Andante
17:47
III. Minuetto. Allegretto
24:25
IV. Rondò. Allegro
26:51
04 Flute Concerto No. 2 in D Major, K. 314
I. Allegro aperto
30:04
II. Adagio non troppo
38:09
III. Rondo. Allegretto
45:52
05 La Finta Giardiniera (“The Pretend Garden-Girl”), K. 196: Ouverture
51:33
06 Symphony No. 36 in C Major, K. 425 "Linz"
II. Andante con moto
57:38
III. Menuetto
1:05:06
07 Symphony No. 41 in C Major, K. 551 "Jupiter"
II. Andante cantabile
1:08:21
IV. Molto Allegro
1:16:40
08 Flute Concerto No. 1 in G Major, K. 313
I. Allegro maestoso
1:25:35
II. Adagio - Allegro ma non troppo
1:34:39
III. Rondò – Minuetto
1:44:09
09 Bastien und Bastienne, K. 50: Ouverture
1:51:54
10 Symphony No. 40 in G Minor, K. 550: I. Molto allegro
1:53:52
11 Piano Concerto No. 21 in C Major, K. 467
I. Allegro maestoso
2:02:05
II. Andante
2:16:35
# 1, 3 & 9: Opole Philharmonic Orchestra conducted by Werner Stiefel
# 2, 4-7, 10 & 11: Orchestra da Camera Fiorentina conducted by Giuseppe Lanzetta
Flute on # 4: Andreas Blau | Piano on # 11: Jörg Demus
# 8: Ubaldo Rosso, Opole Philarmonic Orchestra conducted by Silvano Frontalini


The term “Mozart Effect” was first coined in 1991 by Alfred Tomatis, who used Mozart's music as the listening stimulus in his work attempting to cure a variety of disorders. The approach has since then been popularized in Don Campbell's book, “The Mozart Effect”, which is based on an experiment suggesting that listening to Mozart temporarily boosted scores on one portion of the IQ test. Hence the idea that “listening to Mozart makes you smarter” and that if children or even babies listen to Mozart they will become more intelligent.

Wolfgang Amadeus Mozart (1756–1791) was a prolific and influential composer of the Classical era. Born in Salzburg, he showed prodigious ability from his earliest childhood. Already competent on keyboard and violin, he composed from the age of five and performed before European royalty. At 17, Mozart was engaged as a musician at the Salzburg court, but grew restless and traveled in search of a better position. While visiting Vienna in 1781, he was dismissed from his Salzburg position. He chose to stay in the capital, where he achieved fame but little financial security. During his final years in Vienna, he composed many of his best-known symphonies, concertos, operas, and portions of the Requiem, which was largely unfinished at the time of his death. He wrote more than 600 works, many acknowledged as pinnacles of symphonic, concertante, chamber, operatic, and choral music. He is among the most enduringly popular of classical composers, and his influence is profound on subsequent Western art music. Ludwig van Beethoven composed his own early works in the shadow of Mozart, and Joseph Haydn wrote: "Posterity will not see such a talent again in 100 years".