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África muere


Alberto Vásquez-Figueroa
www.eldiario.es / 02-04-07-11/09/18

La Unión Europea dispone del denominado Reglamento Dublín III, que obliga a todos los estados miembros, y que puntualiza que los inmigrantes y refugiados son responsabilidad del país en el que desembarcan en primer lugar.

Ello ejerce una gran presión sobre España, Italia, Grecia, Malta y Turquía debido a que la norma internacional exige que las embarcaciones que rescatan a refugiados están obligadas a desembarcarlos en el puerto más cercano.

Como la mayoría provienen del África subsahariana, a través de las costas libias, su punto de llegada lógico es Italia, que por primera vez se ha negado a acatar el Reglamento.

Dicha negativa está a punto de provocar la ruptura en la Unión Europea, debido a las enormes diferencias que existen entre el punto de vista de los países que aceptan a los inmigrantes y el de quienes los rechazan.

El fin de la Eurozona –deseada por muchas grandes potencias– significaría una catástrofe, por lo que –basándose en experiencias anteriores que dieron buenos resultados– este informe pretende demostrar que el grave problema al que nos enfrentamos no estriba en un exceso de población, sino en que ésta se encuentra mal distribuida y se desaprovechan inmensas regiones potencialmente productivas.

*****
Cuando el capitán Alfred Dreyfus fue injustamente declarado culpable de alta traición, uno de los asistentes al juicio, el escritor y periodista austríaco Theodor Herzl, comprendió que el antisionismo dividiría a Europa a semejanza de como lo está dividiendo actualmente el tema de la inmigración.

En 1897 fundó la Organización Sionista Mundial y tras fracasar en su intento de crear el Estado de Israel en unos territorios que aún pertenecían al poderoso imperio otomano, intentó comprar colonias africanas con el fin de instalar en ellas a los judíos que se encontraban en peligro en Rusia, Polonia y Alemania.

Temiendo la llegada de un auténtico holocausto –cosa que ocurrió décadas más tarde–, envió a África expertos en agricultura, educación, obras públicas e hidrología, que se aplicaron a seleccionar territorios idóneos, y tras unos primeros estudios instaló en Kenia a familias judías procedentes de Siberia.

Pese a que murió muy joven, está considerado el "Padre de la Patria Israelí". Quienes le sucedieron no supieron impulsar sus proyectos, pero su iniciativa significó un importante precedente, ya que resulta interesante analizar cuánto dejó escrito sobre la forma de administrar lo que denominaba “las nuevas patrias judías”:

"Durante los primeros años debemos trabajar en silencio, con humildad y ahínco, intentando aprender de los nativos, puesto que más sabe de sus tierras, sus bienes y sus males, el más ignorante pastor local que el más ilustrado filósofo vienés".

"El contenido de un complejo manuscrito se asimila en meses de estudio, pero desentrañar los secretos de una determinada naturaleza exige el esfuerzo de varias generaciones".
La idea de crear territorios que acojan a desplazados tiene por tanto más de un siglo, y el hecho de que una buena idea quede aparcada no significa que deba descartarse si contiene elementos válidos. Muchos proyectos fracasaron porque se habían adelantado a su tiempo y tan solo triunfaron cuando llegó su momento.

Los descendientes de las familias judías que Herzl había enviado a Kenia aún rezan en la sinagoga que construyeron en 1914, admiten haberse adaptado a la vida en África y no sienten el menor interés en mudarse a Israel.

"Si vivimos en paz con los keniatas no tenemos por qué irnos a vivir en guerra con los palestinos. El mundo es lo suficientemente grande y empeñarse en volver a los tiempos del Templo de Salomón es como empeñarse en volver al altar de los sacrificios de los aztecas".

No obstante, hace unos treinta años, algunos judíos recuperaron las ideas de Herzl, debido a que millones de sus correligionarios aspiraban a instalarse en una tierra prometida en la que ya no cabían todos, y advirtieron a sus gobernantes que, si continuaba la presión de los colonos sobre territorios que legalmente no les pertenecían, la situación degeneraría en continuas masacres. Masacres de las que el mundo es testigo casi a diario.

Ese nuevo proyecto cayó una vez más en el olvido, puesto que pretendía encontrar territorios que acogieran a judíos –¡solo a judíos!– y ya nadie deseaba codearse con ellos. Unos por miedo, otros por convicciones políticas y otros por puro antisemitismo, los posibles candidatos les cerraron las puertas.

Sus estudios indican que en Somalia, Egipto, Sudán, Yemen, Etiopía, Mauritania, Senegal, Jordania o Namibia existen enormes extensiones de zonas costeras en las que podrían instalarse colonias con un prometedor futuro, pese a que actualmente carezcan de infraestructuras.

La mejor prueba de que están en lo cierto se encuentra en Almería, antaño un desierto despoblado, bueno tan solo para rodar películas, pero que en apenas treinta años y gracias el uso de invernaderos, el aporte de agua y las nuevas tecnologías, se ha convertido en uno de los mayores abastecedores de alimentos de Europa, superando a regiones históricamente muy fértiles. Cada semana exporta miles de toneladas de frutas y verduras y es uno de los lugares del planeta que produce más beneficios por metro cuadrado, proporcionando alimentos a millones de personas.

Y Almería tan solo cuenta con doscientos kilómetros de costa desértica aprovechable mientras que en África existen nueve mil, en Medio Oriente cuatro mil, en Sudamérica tres mil y en Australia dos mil quinientos.

Theodor Herzl pretendía comprar esos territorios a las potencias coloniales, pero hoy en día resulta imposible, puesto que se trata de países independientes y no existe casi ninguno cuyas leyes le permitan vender parte de sus territorios. No obstante, las leyes de varios de ellos les permiten arrendarlos por un período de noventa años, de forma semejante a como suele actuar la corona inglesa.

Si en las antaño desoladas costas almerienses trabajan y viven casi trescientas mil personas, en las costas africanas podrían trabajar y vivir sesenta millones, que a su vez proporcionarían alimentos a decenas de millones.

Se han localizado muchos puntos idóneos, pero los mejores están situados en lugares en los que cerca del mar se alzan cadenas montañosas que frenan los vientos. En otros tiempos algunos fueron increíblemente fértiles, pero los cambios en la climatología los desertificó.

Al norte de Somalia, en el llamado Cuerno de África, existe una cadena montañosa en cuyas laderas aún se distinguen zonas verdes o aislados palmerales que dan fe de su pasada fertilidad. Supera a Italia en extensión, pero la gran diferencia entre ambos países estriba en que Italia dispone de agua, lo que le permite sostener a doscientos habitantes por kilómetro cuadrado mientras que en Somalia apenas logran malvivir trece. ¡Solo trece! ¡Y solo por falta de agua!

Agua o muerte

Pueblos, ciudades, civilizaciones e incluso especies animales han desaparecido a causa de las sequías, pero no se sabe de ninguna ciudad, civilización o especie animal que haya desaparecido por falta de petróleo.

Controlar el mercado del agua resulta mucho más beneficioso que controlar el mercado del petróleo, puesto que la mitad de los seres humanos nunca necesitan petróleo mientras que todos necesitan agua para sobrevivir, regar, abrevar el ganado o mantener unas mínimas condiciones higiénicas.

Ese fue el motivo por el que a principios del mil novecientos se llegó a una lógica conclusión: o se trasladaban las grandes ciudades industriales a la orilla de los ríos, o se desviaban los ríos hacia las grandes ciudades industriales. Pero los ríos no son de fiar; un día amanecen secos, al otro se desbordan, y tienen la mala costumbre de arrojar la mayor parte de su riqueza al mar.
Tan solo el Amazonas desperdicia cada día la quinta parte del agua dulce del planeta, suficiente como para apagar la sed de los siete mil millones de hombres, mujeres y niños que lo pueblan.

Debido a ello, tras la Segunda Guerra Mundial el control del agua empezó a convertirse casi un monopolio. En la actualidad, una docena de empresas (en su mayoría francesas) regulan el mercado mundial, y setenta años de ingentes beneficios han dado como fruto una industria firmemente asentada: el agua embotellada.

Las tradicionales fuentes de gran número pueblos han dejado de manar mientras se denuncia a funcionarios que aceptan sobornos por añadirle al agua demasiados productos químicos, con la disculpa de “depurarla al máximo”. El agua que abastece a las grandes ciudades ha comenzado a deteriorarse, lo que obliga a las amas de casa a cargar con pesadas garrafas si no quieren que cuanto cocinen sepa a diablos o su familia sufra vómitos y diarreas. Se ha llegado a un punto en el que en cualquier restaurante cobra un euro por un botellín de un tercio de litro, mientras que un litro de gasolina también cuesta un euro.

Que el agua cueste tres veces más que una gasolina que hay que buscar, extraer, refinar y transportar desde el otro extremo del mundo, es uno de los mayores latrocinios que se hayan cometido jamás.

Pocas personas están dispuestas a matar por un litro de gasolina, pero muchas han matado y seguirán matando por un litro de agua, puesto que nadie soporta tres días sin beber.

El tráfico de agua embotellada se ha convertido en un negocio más criminal que el tráfico de armas, drogas, alcohol, tabaco o prostitutas, puesto que tan solo compra armas, se droga, bebe, fuma o se acuesta con prostitutas quien quiere, mientras que el agua resulta imprescindible para vivir.

Pero las autoridades lo consienten.
Y no solo lo consienten; lo protegen.

Desde hace trece años, la empresa gubernamental Tragsa guarda en sus oficinas de la calle Maldonado nº 58, y la empresa gubernamental Acuamed guarda en sus oficinas de la calle Albasanz nº 11 –ambas de Madrid–, un informe de mil doscientas páginas con toda clase planos, detalles y presupuestos referentes a un sistema de desalación que ellos mismos desarrollaron y que proporciona agua de primera calidad a once céntimos los mil litros, lo cual contrasta escandalosamente con los tres euros por litro.

Un numeroso grupo de sus mejores técnicos, dirigidos por los ingenieros Dionisio López y María Iglesias, dedicaron ocho años de estudio e invirtieron siete millones de euros en desarrollarlo y en elegir los lugares idóneos para llevarlo a cabo. El presupuesto final está firmado por la ingeniera del ministerio Mª José Mateo del Horno.

Ni Tragsa ni Acuamed permiten que dichos estudios salgan a la luz, pero existen tres copias; una se encuentra en poder de la Universidad de La Laguna, la otra en el despacho del juez Eloy Velasco, y la tercera a disposición de aquellas autoridades que quieran acabar con las mafias del agua.

Nota: el anterior director general de Acuamed y su directora de proyectos acabaron en la cárcel, pero muy pronto salieron en libertad condicional pagando una fianza de trescientos mil euros que aún nadie sabe cómo obtuvieron.


De todo cuanto aquí se ha expuesto se deduce que el agua, su existencia, su carencia o su control, subyace en el problema de la crisis de los emigrantes tal como lo ha venido haciendo en casi todas las grandes crisis de la humanidad, pero curiosamente, en el mismo problema puede encontrarse una solución.

El negocio del agua embotellada factura cientos de miles de millones en todo el mundo, pese a lo cual paga unos impuestos mínimos, debido a que el agua está considerada una necesidad vital. Pero desde el momento en que ha sido manipulada y embotellada debería pagar los mismos impuestos que el alcohol o los refrescos, añadiéndole un plus por lo que contaminan sus botellas de plástico.

Los mares sufren, los ríos sufren, los hombres sufren, y los únicos que se benefician son los empresarios y los políticos corruptos.

Con el dinero que se recaudase y lo que se debe invertir cada día de cada mes de cada año en cuidar y alimentar a los refugiados que continuaran llegando, se podría crear un fondo que convirtiera esos diez mil kilómetros de costas desérticas africanas en medio centenar de nuevas Almerías.  

O por lo menos hacer una primera prueba que demostrase que resulta factible.

Serán muchos los que pregunten por qué tenemos que hacer algo por quienes invaden nuestros países sin haber sido invitados; a esos se les puede responder que, o lo hacemos, o acabaran arrollándonos y con razón, porque durante trescientos años invadimos África sin haber sido invitados, nos apoderamos de sus riquezas, violamos a sus mujeres y esclavizamos a sus hijos vendiéndolos como animales para que nos enriquecieran cortando caña de azúcar o cultivando algodón.
Justo es que quieran recuperar una mínima parte de cuanto les  arrebatamos, y más vale que les ayudemos a recuperarlo sin esperar a tener que enfrentarnos a ellos cuando vengan empuñando las armas que nosotros mismos les estamos vendiendo.

***
Coltán, fue el primer libro en contar las atrocidades que se están cometiendo en el Congo, donde se masacra a niños a base de obligarles a que extraigan el mineral que necesitamos para nuestros teléfonos móviles.  Sin embargo, no es el sistemático expolio de minerales estratégicos o de todo tipo de recursos lo que está consiguiendo que el continente agonice y sus habitantes huyan; su peor enemigo es la imparable sequía que afectado a los países subsaharianos. 

A principios de los años veinte, una terrible sequía asoló el Medio Oeste americano con lo que la tierra de las grandes praderas, muy ligera y carente de humedad, comenzó a levantarse por efectos del viento, formando, una gigantesca nube de polvo que giró sobre si misma aumentando de tamaño hasta llegar casi desde el Golfo de México hasta las Grandes Lagos, y desde las Montañas Rocosas hasta las orillas del Missisippi.

Fue la peor catástrofe natural de la historia americana y en su novela Las uvas de las Ira, John Steinbeck describió de forma magistral cómo llevó a la ruina a unos desesperados agricultores que se vieron obligados a emigrar en masa.

Esa emigración constituyó el principio del desastre debido a que abandonaban sus granjas sin pagar las hipotecas lo que llevó a los bancos agrícolas a encontrarse dueños de inmensas cantidades de tierras que nadie quería y a una absoluta carencia de liquidez. Fueron quebrando uno tras otro y en su caída arrastraron a los bancos comerciales e industriales. Los desconcertados ahorristas invirtieron en una bolsa cuyos títulos comenzaron a aumentar de valor de forma injustificada en lo que no era más que un juego de especulación sin la menor base económica.

Lógicamente la burbuja estalló dando origen a la gran depresión que llevó a los norteamericanos a la ruina reduciendo su producto interior bruto a la tercera parte en menos de cuatro años.

Sorprende que la debacle de la primera potencia económica mundial fuera el resultado de una simple sequía, pero lo cierto es que las sequías nunca son simples. El ser humano puede resistir dos semanas sin comer, pero no sobrevive tres días sin beber y de igual modo los países e incluso las civilizaciones pueden soportar muy duras pruebas excepto una falta de agua cuyos nocivos efectos siempre perduran, aunque no se adviertan a simple vista.

Consciente de ello hace veinticuatro años diseñé un sistema de desalar agua por presión natural que reducía los costes a la décima parte debido a que apenas consumía energía eléctrica.

Poco después ocurrió algo muy curioso; me telefoneó Ignacio González, quien más tarde sería presidente de la Comunidad de Madrid -y al que no conocía- para invitarme a comer con Esperanza Aguirre, a la que tampoco conocía.

Durante la comida, Esperanza Aguirre me indicó que había sido elegida por Aznar como futura ministra de Medio Ambiente, y que lo primero que haría sería desarrollar mi sistema porque estaba convencida de que era la forma de resolver los problemas del agua en España.

- "Qué lista es esta señora" -me dije- Y que fácil está resultando todo.

No obstante, quiso el destino -y el recién nombrado presidente Aznar- que, a última hora, Isabel Tocino fuera nombrada Ministra de Medio Ambiente y Esperanza Aguirre de Cultura. Meses después me la encontré en una cena y me comentó:

- Te he hecho un flaco favor; le he dicho a Isabel Tocino que si quiere resolver el problema del agua recurra a ti y me ha respondido que me ocupe de mi ministerio que ella no se mete en el mío. Y conociéndola como la conozco me consta que serás el último a quien recurra.

Me quedó el consuelo de saber que mi primer gran fracaso no se debía a fallos técnicos o intereses económicos sino al carácter de una ministra que duraría muy poco en el cargo.

No me costó demasiado asimilarlo debido a que la empresa gubernamental Tragsa se interesó por el tema, firmé un acuerdo con su director general, Miguel Cavero, y tras siete años de trabajo y con un coste de casi seis millones de euros, se realizaron los estudios que demostraron la idoneidad del sistema.

Consiste en elevar agua de mar a una montaña cercana que tenga unos quinientos metros de altura puesto que mientras las desaladoras tradicionales consumen energía durante todo el día, las de presión natural sólo la consume en horas valle para subir el agua al depósito de la montaña.

También se puede subir con molinos de viento tradicionales que son más baratos y prácticos que los aerogeneradores.


Agua que sube con viento es energía potencial gratuita.

Cuando el agua se encuentra en lo alto de la montaña se pueden hacer dos cosas; la primera es desalarla mediante "ósmosis inversa" aprovechando la diferencia de altura.

La segunda es dejarla caer devolviendo energía en hora punta, tal como hacen actualmente las centrales hidráulicas reversibles en ríos y pantanos. Se devuelve un 6% menos que la energía que se utilizó, pero en las horas que más se necesita.

Proyecto Mar Rojo- Mar Muerto 

En enero de mil novecientos noventa y cinco el gobierno jordano me pidió construir una planta desaladora de presión natural en el golfo de Acaba con el fin de llevar agua a la capital Amman.

Me pareció que resultaría poco práctico, pero pusieron a mi disposición un helicóptero y al recorrer el país advertí que se podía hacer un trasvase entre el Mar Rojo y el Mar Muerto y que aprovechando los cuatrocientos metros de diferencia de nivel entre ambas cuencas desalaría a coste mínimo dos millones de metros cúbicos diarios, suficientes para convertir Israel, Jordania, Siria y Palestina en un vergel.

Tragsa colaboró en el desarrollo, me concedieron la patente internacional y al poco tiempo un alto cargo del gobierno israelí -Gustavo Kronemberg- vino a Madrid con intención de comprar los derechos, aunque puntualizando que solo proporcionarían agua a Israel, nunca a Jordania y mucho menos a Siria o Palestina.

Le hice ver que resultaba inaceptable puesto que todo había partido de una iniciativa jordana y que lo que ofrecía ni siquiera cubría los gastos. Meses después regresó con idéntica propuesta y cuando le eché en cara que fuera tan intransigente me respondió:

- Es que soy judío.
-Siempre creí que los judíos tenían fama de negociadores- dije.
- Los que somos de origen uruguayo, no.

Así quedaron las cosas, pero al poco Sir Edmund Rothschild, presidente de la Banca Rothschild, me invitó a Londres con el fin de comunicarme que estaba en total desacuerdo con la actitud israelí ya que el agua debía ser para todos, judíos o no.

Su bisabuelo había financiado a Theodor Kerzl pero Sir Edmund opinaba que Israel no podía seguir acogiendo a cuantos deseaban instalarse en su territorio ya que su necesidad de expansión provocaba sangrientos conflictos entre colonos y palestinos. Según él, había llegado el momento de volver a buscar nuevos asentamientos tanto para judíos como para gentiles.

El 23 de abril de 1998 le escribió al primer ministro inglés, Tony Blair, pidiéndole que se implicase en un proyecto que denominó "El río de la vida", ya que salvaría millones de ellas y frenaría una avalancha de refugiados que empezaba a ser preocupante.

El 17 de mayo, Blair le respondió que su ministro de Asuntos Exteriores, Robin Cook, se pondría en contacto con los gobiernos de Jordania, Siria, e Israel.

El 2 de octubre del 2002, Sir Edmund le envió una carta al entonces ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, solicitando que continuara colaborando en el proyecto y el 14 de noviembre Arias Cañete le confirmó que Tragsa seguiría financiándolo.

Lo hizo y además consiguió que la Oficina Española de Expansión Exterior corriera con los gastos de mis viajes tanto a Jordania como a Siria y Dubái. En los tres países mantuve reuniones con sus primeros ministros y durante mi estancia en Damasco también ocurrió un hecho curioso.

Tras la muerte de Hafez al-Asad y hasta la llegada de su hijo, Bashar, el poder, quedó en manos del general Tlass quien una noche me invitó a su casa. Yo iba escoltado por motoristas que hacían sonar sus sirenas imaginando que acudía a un palacio de Las Mil y Una Noches, pero me encontré con que el hombre más poderoso y temido del país vivía en un sencillo apartamento en cuyo comedor podía verse un cartucho con dos barras de pan. Me pareció un personaje encantador y entusiasmado por la idea de resolver el tema del agua en su país. Al poco apareció su hija, una criatura realmente fascinante y el general nos invitó a cenar a un famoso restaurante en el que bailaban los "derviches". Por desgracia acudió también el novio de su hija.

Tlass ordenó que al día siguiente me recibieran cuatro de sus ministros, que ocupaban, eso sí, auténticos palacios. Me disgusté mucho cuando años después descubrí que ese mismo general Tlass era el encargado de masacrar a los rebeldes sirios.

Electrocutando gaviotas

Durante un almuerzo en Lanzarote al que asistíamos, cada cual con sus respectivas esposas, José Saramago, premio Nobel de literatura, Bernardo Bertolucci, "Oscar" por su película El último emperador, el eurodiputado Manuel Medina, el futuro ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, y José Luis Rodríguez Zapatero, éste último le prometió a Bertolucci que si llegaba a la presidencia respaldaría mi proyecto.

Cumplió su palabra, una nueva empresa gubernamental Acuamed sustituyó a Tragsa, y tras dos años de trabajo y otros tres millones de euros se diseñó la primera desaladora de presión natural que proporcionaría agua al poniente de Almería a un coste de once céntimos por metro cúbico.

El proyecto final consta de casi mil páginas.

No obstante, en julio del 2006 la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, ordenó archivarlo. Parecer ser que los ministros que duran poco en el cargo son los que más daño hacen, no se sabe muy bien si por ignorancia, por avaricia o porque astutos funcionarios saben cómo manipular su ego.

La disculpa que se puso en este caso -y que salió publicada en el Boletín Oficial del Estado- fue "que se podían electrocutar las gaviotas". Como técnicamente no se podía atacar el sistema se alegó tamaño disparate pese a que una gaviota no se puede electrocutar si no existen cables eléctricos.

A continuación, Cristina Narbona ordenó la construcción de cincuenta y tres desaladoras convencionales en las que se invirtieron casi tres mil millones, pero solo se terminaron seis que funcionan al diez por ciento de su capacidad. La Comunidad Europea reclamó los mil millones que había adelantado pero nadie sabía dónde estaba ese dinero.

Que una ministra -actual Presidenta de Honor de un partido socialista que mi abuelo ayudó a fundar en Canarias- firmara algo que era falso en el Boletín Oficial del Estado me obligó a rendirme.

Ahora se están haciendo muchas preguntas sobre las desaladoras que nunca funcionan, pero por aquel entonces yo ya estaba arruinado y Sir Edmund Rothschild había muerto sin ver cumplido su sueño de ver correr un Río de la vida.

Han pasado doce años y aún no he conseguido recuperarme, pero al ver cómo los niños se ahogan en nuestros mares he decidido intentarlo de nuevo pese a que tenga que volver enfrentarme a quienes lo permiten y a quienes siguen vendiendo agua tres veces más cara que la gasolina.

¿Qué más pueden hacerme?

Cuando falleció mi madre, mi padre que había sufrido mucho entre los campos de concentración y ocho años de deportación en Marruecos, enfermó de lo que por aquel entonces se denominaba “tisis galopante”, razón por la que me enviaron a vivir con mi tío, que era el delegado de hacienda en el puesto militar de Cabo Juby, en el desierto del Sahara.

Mis tíos tenían una diminuta granja con cabras, gallinas y conejos de la que se ocupaba el gigantón más fuerte, listo y trabajador que he conocido, un senegalés que había sido esclavizado de niño pero que a base de mucho esfuerzo había conseguido comprar su libertad.

Cuando íbamos a cazar no nos alejábamos del mar y de ese modo nunca pasamos sed debido a que Suílem siempre llevaba consigo una tetera, un pitorro, un cazo y una lata. Con la leña que abunda en las playas desiertas encendía una hoguera ponía encima la tetera con agua de mar y colocaba el pitorro de forma que el vapor fuera a parar al cazo, con lo que se convertía en agua potable. Por las noches colocaba la lata doblada ligeramente inclinada y en un ángulo muy abierto y recogía el rocío del amanecer consiguiendo que resbalara hasta el cazo. Dependiendo de la leña o humedad del ambiente obteníamos más o menos agua, pero siempre suficiente para resistir todo el día.

Yo le consideraba un superhéroe, pero una mañana me lo encontré llorando y me desconcertó cuando me aclaró que lloraba de alegría porque mi tío le había prestado el dinero que necesitaba para comprar la libertad de la que iba a ser su esposa.

Aquella revelación me dejó estupefacto; no podía creer que en el “protectorado” de un país católico, apostólico y romano se consintiese la esclavitud, pero así era debido a que las autoridades hacían la vista gorda con el fin de evitar problemas con los cadíes locales.

De todo ello se deduce que Suílem me enseñó dos cosas importantes: que siempre existe una forma de esclavitud y que, cuando el mar está cerca los seres humanos inteligentes consiguen sobrevivir. 

Por desgracia para mí -y digo bien al decir desgracia ya que mucho dinero y disgustos me ha costado-  he dedicado gran parte de mi tiempo a intentar demostrar que ambas cosas son ciertas, y son ciertas porque un esclavo senegalés analfabeto sabía más de la vida y del desierto que todos los intelectuales del planeta, lo cual está de acuerdo con lo que ya conté sobre las teorías de Theodor Herzl, y lo que dejó escrito sobre los futuros asentamientos judíos: 

"Durante los primeros años debemos trabajar en silencio, con humildad y ahínco, intentando aprender de los nativos, puesto que más sabe de sus tierras, sus bienes y sus males el más ignorante pastor local que el más ilustrado filósofo vienés". 

Suílem también solía decir: “Lo peor del desierto es que no tiene montañas”, lo cual suena a perogrullada, pero al analizar la frase se descubre que es la razón por la que millones de seres humanos han muerto, mueren y seguirán muriendo de sed.

La vida sobre la tierra se debe a que el sol calienta el mar, el vapor asciende y forma nubes que el viento empuja hasta que altas montañas las detienen y les obligan a descargar su contenido en forma de una lluvia que da origen a los ríos que riegan los campos.

Asia tiene la cordillera del Himalaya y sus monzones; Europa, los Alpes; Norteamérica, las Rocosas y Sudamérica, los Andes que ejercen de centinelas impidiendo que las nubes pasen de largo sin pagar su tributo de agua, pero el Sahara, el mayor de los desiertos, carece de guardianes de ochocientos metros de altura por lo que las nubes cruzan y se alejan ante la desesperación de los sedientos.      

Herzl y Suílem -cada uno en su mundo- eran hombres sabios, y muy estúpido debe considerarse a quien no aprenda de ellos.

Lejos del mar, la vida en el desierto es casi imposible sobre todo en unos tiempos en los que las sequías están agrandando sus límites al punto de que quienes allí habitan no tienen más remedio que marcharse o morir.

Y, paradójicamente, muchos de ellos mueren en el mar que podría hacer sido su salvación.

La ONU confirma que novecientos emigrantes se han ahogado en el Mediterráneo entre julio y agosto, lo cual significa un treinta por ciento más que durante el mismo periodo del año pasado. Esta ola de muertes -mil quinientas anuales- ha coincidido con la intensificación de la política de disuasión emprendida por los gobiernos europeos que por si fuera poco han “confiado” la tarea de detenerlos a los guardacostas libios.
Gracias a dicha política, uno de cada treinta adultos muere o desaparece -entre los niños el porcentaje se duplica- por lo que el Mediterráneo se ha convertido en un inmenso cementerio y en una deshonra para los países ribereños.

Ni siquiera entre quienes alardean de cristianos parece estar de moda “dar de beber al sediento” o “dar posada al peregrino” puesto que a su modo de ver las obras de misericordia dependen de la ideología.

Los italianos deberían cambiar su famoso Mare Nostrum por Vergoña Nostra y los españoles a Don Quijote por Sancho Panza.   

Colonizadores 

El gran problema de nuestros océanos estriba en que, si toda la sal que contienen se extrajera y se distribuyera sobre todos los continentes, los cubrirían con un manto de cientos de metros de altura con lo que tendríamos billones de toneladas de agua potable pero ni un solo metro cuadrado de tierra cultivable.

Sin embargo, la gran ventaja de nuestros océanos es que tiene más agua que sal, y ahora sabemos cómo convertirla en potable a bajo coste.

El Planeta Azul, es decir, el planeta del agua, gasta miles de millones intentando descubrir si hay agua en Marte con la absurda pero muy rentable disculpa de que tal vez dentro de mil años la humanidad se verá obligada a trasladarse allí.

¿No resultaría más barato y más práctico hacer de la Tierra un lugar mejor evitando que un muy lejano día tuviéramos que emigrar?
Admito que sería absurdo llevar agua a Sudán, Chad, Níger, Malí o el sur de Argelia o Libia, pero sus habitantes son escasos –apenas dos por kilómetro cuadrado- y la mayoría están deseando que se les proporcione la oportunidad de trabajar y sacar adelante a sus familias.

Y dado que resultaría muy difícil llevar el agua a los sedientos, ¿no sería más práctico llevar los sedientos a donde se encuentra el agua?
En las fronteras africanas que separan la vida de la muerte existen millones de hombres, mujeres y niños que tienen derecho a intentar salvarse, por lo que seguirán viniendo en oleadas cada vez mayores debido a que la sed no perdona.

Y quien lo dude que intente soportar tres días sin beber.
¡Solo tres días! 
O que dedique medio minuto de su tiempo a leer las noticias que publica la prensa esta misma semana:

En Sudáfrica la sequía ha obligado a declarar el estado de "desastre nacional". Ciudad del Cabo ha fijado un plan de emergencia denominado 'Día Cero' por el cual habrá que limitar de forma extrema el acceso al agua.

La guerra no es la única causa de desplazamientos en Siria. La sequía que azota a los campos de cultivos genera el éxodo rural hacia las ciudades y es una de las causas que impulsa el conflicto.

En Burkina Faso, Chad, Malí, Mauritania, Níger y Senegal las hambrunas provocadas por las crisis hídricas son una constante.

California ha sido otra de las grandes afectadas por los incendios durante todo el año. La gran cantidad de árboles muertos por la sequía permiten que los incendios forestales se propaguen rápidamente. En junio, el denominado 'Mendocino Complex' arrasó un total de 114.800 hectáreas siendo el peor de su historia.

En Australia la escasez de precipitaciones afecta al noventa y ocho por ciento del territorio de Nueva Gales del Sur. Los peces luchan por sobrevivir y los animales huyen.

El norte de Europa también es víctima de las sequías. La ola de calor y las escasas precipitaciones han provocado incendios en el Círculo Polar Ártico. Suecia se ha visto obligada a solicitar ayuda internacional por una oleada de fuegos.

Esa es una realidad indiscutible y ya he contado cómo, a principios de mil novecientos y previniendo el holocausto, Theodor Herzl supo elegir los lugares a los que enviar a sus correligionarios en peligro, por lo que lo lógico, lo humano y lo decente sería aprovechar sus enseñanzas, buscar los puntos que eligió -Kenia, Somalia, Egipto, Yemen, Namibia, Jordania o el propio Israel- y llegar a acuerdos con sus autoridades que resultasen beneficioso para todos.

Tendrían que convencerse de que no se les envían refugiados, sino colonos dispuestos a trabajar y poner en valor nuevos territorios porque los grandes países fueron construidos por colonizadores a los que impulsaba el hambre y la desesperación.

Un inmenso número de ellos fueron españoles que de igual modo llegaron hambrientos y asustados en barcos atestados, y como hoy en día, esa hambre y esa desesperación proliferan, lo decente e inteligente sería canalizarlas en la dirección apropiada.

Resultaría factible llegar a acuerdos con algunos gobiernos con el fin de que arrendasen parte de sus territorios a condición de no esquilmar sus recursos forestales, minerales o pesqueros.
Tan solo se les alquilaría la superficie costera improductiva y al cabo de noventa años se les devolvería incluidas las viviendas, las carreteras, los invernaderos, las plantas desaladoras, las fábricas y las piscifactorías que se hubieran construido. 

Cierto es que un proyecto de semejante envergadura exigiría una inversión considerable, pero a la larga se convertiría en una inversión productiva, mientras que el gasto diario de cuidar, mantener y proteger a cuantos llegan y seguirán llegando día tras día y año tras año nunca se recuperará. 

Una vez firmados los acuerdos, los territorios quedarían bajo la tutela de un Consejo de Administración presidido por un delegado de las Naciones Unidas con leyes propias e independientes de las del país arrendador.  

Y si algunos opinan que carecemos de hombres justos capaces de dictar leyes justas, será porque no confían en sí mismos y en ese caso no valdría la pena defender con tanto ahínco su forma de vida.

Una de las primeras alegaciones que se esgrimen contra esta idea se basa en el convencimiento de que no se pueden confiar en los corruptos gobernantes africanos, a lo cual cabe responder que resulta imaginable que un gobernante africano sea capaz de darle lecciones de corrupción a un gobernante europeo.

Existen en el continente hombres y mujeres intachables, y lo que se debería hacer es buscar a alguien sin tendencias políticas que pudiera convertirse en líder, portavoz e interlocutor válido de los refugiados ya que resulta absurdo intentar dialogar con quienes están a punto de ahogarse o tienen los pies y las manos cortadas por las cuchillas de las vallas metálicas.
En esos momentos, tan solo son desesperados que luchan por su vida y lo que se necesita son personas equilibradas y sensatas que sepan trasmitirle al resto del mundo las necesidades de su gente, y a su gente lo que puede ofrecerles el resto del mundo.

La paz no se consigue a base de sangre y muerte, sino a base de entendimiento.

Y quien crea que esas personas no existen, que recuerde al sudafricano Nelson Mandela, al ghanés Kofi Annan o al senegalés Sédar Senghor.

Incluso se podría recurrir, por sus raíces africanas, al mismísimo expresidente norteamericano, Barack Obama.

La gran utopía  

Muchos de quienes lean las soluciones que aquí se ofrecen para intentar contener de forma justa y humana el éxodo de refugiados, considerarán que tan solo se trata de una utopía, pero tal vez les convendría detenerse a pensar que la mayor utopía se centra en suponer que esa invasión se detendrá por el simple hecho de que unos cuantos políticos de corto recorrido se limiten a intercambiar vidas por votos.

Se reparten a los emigrantes como si fueran la cuota de basura que le corresponde, pero muy pronto la avalancha les desbordará y se quedarán sin lugar donde acogerlos.

Cuando comprendan que el problema les supera se retirarán con pensión vitalicia pasando el problema a su sucesor, que volverá a hacer lo mismo.
Pero siempre será más fuerte quien lucha por su vida y la de sus hijos, que quien lucha por una pensión vitalicia.

Puede que los racistas sigan considerándolo una gran utopía, pero la mayor utopía de Adolf Hitler fue suponer que conseguiría acabar con los judíos o cuantos no perteneciesen a una raza que consideraba superior. Y acabó suicidándose.

Cuando José Manuel Soria -el mismo José Manuel Soria que tuvo que dimitir como ministro porque mintió públicamente al asegurar que no tenía nada que ver con Los Papeles de Panamá- era alcalde de Las Palmas, un equipo de la empresa gubernamental Tragsa fue a ofrecerle la posibilidad de construir una desaladora de presión natural que proporcionaría toda el agua que pudiera necesitar una ciudad que estaba sufriendo -tal como casi siempre sufre-  una grave crisis de abastecimiento.

Al concluir la reunión, el representante de la empresa que comercializaba el agua -creo que recordar que se llamaba Camacho aunque puedo estar equivocado- me invitó a comer al cercano hotel Santa Catalina, donde me espetó con una demoledora sinceridad:

-Nunca permitiré que se construya una de tus desaladoras.
-¿Y eso?
-Porque desalamos el agua a noventa pesetas metro cúbico y la vendemos a ciento ochenta, es decir que ganamos noventa. Con tu sistema el coste sería de treinta con lo cual legalmente tan solo nos permitirían venderla a sesenta con lo que tan solo ganaríamos treinta. Si lo aceptara acabaría de ascensorista.

Poco después, siendo ya presidente del Cabildo, Soria compró a un precio escandaloso una desaladora de segunda mano desechada por los israelíes.
Todo aquel que haya pasado por la autopista que une aeropuerto con Las Palmas la recordará, puesto que era un enorme tubo oxidado del largo de un campo de fútbol que se encontraba junto a la central eléctrica. Se supone que funcionaba por el ya entonces obsoleto sistema de evaporación, pero lo cierto es que jamás funcionó y acabó vendiéndose como chatarra.

Hace unos cinco años la Universidad de La Laguna otorgó una Matrícula de honor cum laude al proyecto de fin de carrera de dos ingenieros que habían diseñado una planta de presión natural que desalaría agua para la isla de Tenerife a un precio 88% inferior al de cualquier otro sistema.

El proyecto había sido supervisado por el profesor de universidad Carlos Soler Liceras que había alcanzado justa fama como experto en temas hidráulicos y por haber encontrado la mítica Fuente Santa de la isla de La Palma, que llevaba trescientos años perdida a causa de una erupción volcánica.

El trabajo se basaba en los estudios que Tragsa y Acuamed habían hecho para abastecer el poniente de Almería.

También existe un proyecto similar para Gran Canaria, pero todos ellos duermen en los cajones de ministros que probablemente tienen cuentas corrientes en Panamá.

Me excuso por haber insistido en el tema, pero mi intención es hacer comprender que el problema de la carencia de agua no es de los técnicos, sino de los gobernantes, cualquiera que sea su ideología.

Los partidos políticos españoles tienes siglas muy diferentes, pero un símbolo en común: €.
A ese respecto recuerdo que en una ocasión el ministerio de Industria me pidió que impartiera una conferencia a los inventores españoles y lo primero que les dije fue: 

Cuando inventen algo no se pregunten a quién beneficia; pregúntense a quién perjudica, porque del poder del perjudicado dependerá que su invento prospere.

Si empresas como la antaño poderosísima Kodak, los fabricantes de máquinas de escribir o tantos otros que acabaron en la ruina hubieran sospechado la debacle que iban a significar los ordenadores o internet, hubieran mandado cortar cientos de cabezas que empezaban a tener ideas sumamente peligrosas. 

La tubería de Gadafi

Hace unos quince años el embajador de Libia en Madrid me citó para preguntarme si se podía hacer una desaladora de presión natural en su país debido a que en el sur se había descubierto un inmenso acuífero, Gadafi se había gastado nueve mil millones de euros en construir un acueducto que llevara esa agua a Trípoli, pero aún no había llegado ni una gota. Al parecer el irascible coronel echaba chispas.

Cuando el embajador me enseñó el faraónico proyecto comprendí que tal enfado resultaba lógico debido a que una empresa canadiense había semienterrado, cientos de kilómetros de tuberías partiendo desde la costa hacia el interior.

Las tuberías medían cuatro metros de diámetro y eran de fibrocemento, por lo que al llegar al desierto de Aziza, donde se da la mayor diferencia de temperatura del planeta -cincuenta grados a mediodía y seis al amanecer- se cuartearon convirtiéndose en auténticos coladores.

Le señalé al embajador que, a mi modo de ver, tenían que haber empezado desde el acuífero hacia la costa e ir llenando las tuberías de agua con el fin de que resistiesen las diferencias de temperatura.
Al poco el embajador volvió a citarme para comunicarme que el coronel me invitaba a ir a Trípoli, pero yo había escrito una novela Matar a Gadafi por lo que consideré que si acudía a la cita me fusilaría, no por haberle convertido en el villano de una novela, sino porque fuera tan escandalosamente mala.

Ahí acabó una historia que me hizo comprender que para conseguir enterrar bien una tubería de cuatro metros de diámetro y no se cuartease con el sol del desierto jordano sería necesario abrir una zanja de seis por seis, lo cual significaba un movimiento de tierras brutal.

****
En un apartado anterior me he referido al proyecto de desaladora aprovechando los cuatrocientos metros de desnivel entre Mar Rojo-Mar Muerto y quiero aclarar que las patentes me las concedieron los gobiernos de Jordania e Israel, que son los únicos que pueden hacerlo puesto que ningún otro país tiene acceso directo al Mar Muerto.

(Cierto es que también debería habérsela solicitado a Palestina, pero en aquel tiempo no disponían de un representante accesible.)

Al repasar los presupuestos advertimos que la mayor parte del gasto se iba en tuberías por lo que decidimos sustituirlas por un canal a cielo abierto, y fue entonces cuando un ingeniero del Consejo Superior de Investigaciones Científicas -Domingo Guinea- advirtió que cubriendo ese canal con cristal amorfo parte del agua se convertiría en vapor y se produciría una inmensa cantidad de energía aprovechable.

Pese a que se supone que soy medio-padre de la criatura, se trata de una tecnología que me cuesta entender, pero me enorgullece saber que algunas de mis ideas, a menudo absurdas, sirven para que gente mucho más preparada que yo busque nuevos caminos.

Buen ejemplo de ello fueron José Román Wilhelmi Ayza, José Ángel Sánchez Fernández y Juan Ignacio Pérez Díaz, quienes desarrollaron un proyecto basado en esas ideas, por el que se conseguiría que la curva eléctrica nacional se aplanase, lo cual ahorraría millones y rebajaría el coste de las tarifas eléctricas.

Lo enviaron al ministerio de Industria del que curiosamente en esos momentos era titular José Manuel Soria, y pese a que estaba firmado por tres catedráticos de innegable prestigio y llevaba el sello de la Universidad Politécnica de Madrid, también lo “archivaron”.

Los hombres nacen, crecen, mueren y se corrompen.
Los gobiernos nacen, crecen, se corrompen y mueren.
Aquel gobierno murió por una metástasis de corrupción.
En el actual ya han comenzado a detectarse células malignas.

El viejo de la montaña

Hace unos ochocientos años, Hassan-i Sabbah, más conocido por El Viejo de la Montaña fundó en Egipto una secta integrista ismailí, pero al verse acosado construyó una fortaleza en la cima de una montaña al sur del mar Caspio, se apoderó de plazas fuertes en Siria, Irán y Palestina, llegó a constituir lo que podría considerarse un estado ismailí, e inició una metódica labor de proselitismo en la que aquellos que realizaban acciones armadas se denominaban a si mismo fedayines; es decir, “Los que mueren por la causa”.

Se convirtieron en un ejército de fanáticos especializados en el terror y el magnicidio a costa de inmolarse, hasta tal punto de intentar asesinar al sultán Saladino durante el asedio a Jerusalén.
Reclutaban hombres jóvenes, los drogaban con hachís y los instalaban un fabuloso palacio, rodeados de hermosas huríes, música, bailes, manjares, piscinas y todo cuanto pudieran desear, lo que les obligaba a creer que habían accedido al paraíso.

Al cabo de un tiempo les devolvían a la realidad y les aseguraban que cuanto habían vivido era una pequeña muestra de lo que les esperaba en caso de “morir por la causa”. Del término hashashin, o consumidor de hachís, proviene la palabra asesino, que se vulgarizó designando a cualquier homicida, pero que en su origen se refería a los miembros de la secta ismailí.

Los seguidores de Hassan-i Sabbah derramaron ríos de sangre hasta que un astuto visir reclutó hombres jóvenes que instaló en un palacio en el que había hermosas huríes, música, bailes, manjares, piscinas y todo cuanto pudieran desear...

Al cabo de un tiempo les dijo:
-Esto es lo que os proporcionaré durante un mes, de verdad, nada de ilusorios placeres en el más allá, cada vez que asesinéis a un “asesino”.
En poco tiempo acabó con el problema en su país y alrededores.

Mil doscientos años después, Osama Bin-Laden se inspiró en Hassan-i Sabbah -incluso en lo de viejo, el corte de la barba y el hecho de esconderse en las montañas- a la hora de instaurar un reino de terror que culminaría con el atentado de las Torres Gemelas de Nueva York.
Hoy en día los modernos “visires” no ofrecen huríes sino dinero a quienes asesinan a “asesinos”, con lo que se demuestra que ningún problema es nuevo ni ninguna solución es nueva; lo único que cambia es la ropa.

Cabe preguntarse si resulta moralmente aceptable, del mismo modo que cabe preguntarse si resulta moralmente aceptable la pena de muerte, pero cuando se descubre que esos fanáticos son capaces de ponerse al volante de una furgoneta y matar inocentes en las Ramblas de Barcelona o el Paseo de los Ingleses de Niza, la moralidad comienza a flaquear.

Geografía del hambre

Josué de Castro, la máxima autoridad en la materia, dejó escrito en su insuperable Geografía del Hambre:
Las consecuencias más graves del hambre crónica son una notoria apatía y una tradicional indiferencia y falta de ambición. Dicho estado, con su deficiencia en ciertas vitaminas, comienza por embotar el apetito y cuando no se sufre hambre física a causa de la falta de alimentos el ser humano pierde el mayor estímulo a la hora de luchar por su vida; la necesidad de comer.

No obstante, se ha comprobado que a los pocos meses de que esos seres desnutridos reciban una alimentación racional son capaces de trabajar como el que más, y quienes menos creen en esa posibilidad de recuperación son quienes nunca han tenido que recuperarse de un hambre crónica.

De nada sirve lo que sabes, si no sabes para qué sirve lo que sabes.
Siempre he sido enemigo de quienes quieren saber por el hecho de demostrar que saben, abarcando demasiados campos, jugando a ser Leonardos da Vinci y opinando sobre todo lo opinable, pero uno de los ingenieros que más me ayudó en mis comienzos trabajaba en Navantia, “sabía para que servía lo que sabía”, por lo que una tarde me confesó que sospechaba que los submarinos que su empresa estaba construyendo para la Armada habían sido mal diseñados, pesaban demasiado y si se sumergían no volverían a salir a flote.

Cuando le pregunté por qué no lo denunciaba me replicó:
-Porque muchos con muchos galones se están “forrando”. Si les digo a mis superiores que no saben lo que hacen me despiden y tengo mujer e hijos que alimentar. El escándalo estallará por sí solo.

Tiempo después, durante una visita a las instalaciones de la empresa gubernamental Indra, en Aranjuez, le comenté con uno de sus altos ejecutivos el tema de los submarinos. Se limitó a sonreír ladinamente y me condujo a un almacén en el que me enseñó una especie de anillo de acero circular de unos cinco metros de diámetro y uno de alto, que por lo visto debía formar parte del radar o del sonar y me señaló:
-Pues si ya pesan demasiado, imagínate cuando les añadan estos trastos que al parecer tampoco están incluidos en los cálculos.

Cuando estalló el escándalo y salió a la luz que el contrato inicial era de 1.755 millones de euros por los cuatro submarinos, pero que en uno solo, ya se habían invertido 2.135 millones y no flotaría por lo que se hacía necesario cortarlo por la mitad y alargarlo diez metros, la cúpula de la empresa, varios funcionarios gubernamentales y altos mandos militares fueron enviados a su casa, pero ninguno a la cárcel.

Cabe suponer que quien tenga que sumergirse en semejante chapuza remendada lo hará acojonado y sin dejar de pensar en el argentino Ara San Juan que desapareció con cuarenta y cuatro tripulantes a bordo, puesto que los corruptos no entienden de banderas ni incluso cuando las han besado jurando proteger a las tropas bajo su mando .
Los lectores comprenderán que no quiera dar los nombres del ingeniero de Navantia ni del alto cargo de Indra.

De todo lo expuesto se deduce que nuestros gobernantes se sienten mucho más atraídos por Panamá que por África, pero tal vez, con suerte, alguno se detenga a pensar que con lo que cuesta uno solo de esos inútiles y peligrosos ataúdes de acero podían construirse en las costas africanas docenas de desaladoras de presión natural que calmaran la sed de millones de infelices.

En éstos momentos, con nuevos ingenieros y dirigentes, Navantia está en condiciones de fabricar y montar la mayor parte de los elementos de esas desaladoras, lo cual no quitaría trabajo a sus obreros sino que les proporcionaría uno mucho más satisfactorio y útil.

Del mismo modo, en lugar de vender bombas a los saudíes para que destrocen a niños yemeníes, se debían construir desaladoras en Yemen que sirvan para dar de beber y alimentar a esos mismos niños.

Y quien alegue que lo único que hago es intentar beneficiarme económicamente debe saber que he dejado de pagar las patentes por lo que cualquiera puede hacer mis desaladoras y eso significa que jamás recuperaré mi dinero ni el que invirtió mi hermano.

Los buitres que llevan años esperando el momento en que se lanzarán sobre la presa y ganarán millones que tendrán que compartir con los políticos pero, pese a que se descojonen de risa, me quedará la satisfacción de saber que jamás soborné a nadie, ni permití que nadie me sobornara.

Triste consuelo es ese, pero más vale un triste consuelo por haber sido decente que una alegre felicitación por haber sido ladrón.

BRILLANTISIMO CONCIERTO PARA VIOLIN Y ORQUESTA



El concierto para violín y orquesta de J. Brahms, es uno de los mas queridos aplaudidos y admirados en la cultura musical universal.
Solamente comparable en la belleza de sus giros melódicos con el de Beethoven, Tchaikovsky, Mendelssohn, o Paganini.
Su tercer movimiento es decir la parte final alcanza niveles sublimes del que algunos músicos expertos han afirmado desearían ser lo que escucharan en sus últimos 15 minutos de vida.

Música en este vídeo
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Canción I: Allegro non troppo
Artista: Hilary Hahn;Sir Neville Marriner;Academy of St Martin in the Fields
Con licencia cedida a YouTube por SME (en nombre de Sony Classical); Public Domain Compositions, Capitol CMG Publishing
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Canción2: Adagio
Artista: Janine Jansen, Orchestra dell'Accademia Nazionale di Santa Cecilia, Antonio Pappano
Con licencia cedida a YouTube por UMG (en nombre de Decca)
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Canción 3: Allegro giocoso, ma non troppo vivace - Poco pi presto
Artista: "Viktoria Mullova
Con licencia cedida a YouTube por UMG (en nombre de Universal Music)
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Cuatro mentiras en cinco minutos


Francelia Solano

Cuatro de los argumentos esgrimidos el jueves por la canciller Sandra Jovel en contra de la Cicig e Iván Velásquez, son falsos.

La ministra de Relaciones Exteriores de Guatemala, Sandra Érica Jovel Polanco, argumentó el pasado jueves en una conferencia de prensa en el Palacio Nacional de la Cultura, las razones por las cuales el Gobierno decidió no renovar el mandato de la Comisión Internacional contra la Impunidad (Cicig) y la prohibición de ingresar al país al comisionado Iván Velásquez Gómez. Durante los cinco minutos en que compareció ante los periodistas, la canciller detalló una serie de argumentos por los cuales, aseguró, el presidente Jimmy Morales tomó esa decisión.  

Plaza Pública preguntó a la portavoz de la cancillería, Marta Larra, sobre la fuente original de donde Jovel obtuvo la información para sustentar los señalamientos hacia la Cicig y el comisionado. Larra dijo desconocer “todo lo relacionado con la Cicig”. El jueves, al mismo tiempo que Jovel hablaba con los reporteros, el ministro de la Defensa, Luis Ralda, explicaba en el Congreso a los diputados de la bancada Convergencia, que las decisiones del mandatario respecto a la Cicig se basaron en un informe de inteligencia elaborado por el titular de Secretaría de Inteligencia Estratégica de la Presidencia, Mario Duarte.

Al menos cuatro de los argumentos expuestos por la Canciller durante la conferencia de prensa, son falsos.

1 - Jovel aseguró que “Iván Velásquez ha presionado al Congreso de la República para hacer reformas a la Constitución Política de la República y enmiendas a leyes ordinarias del país y dicha intromisión llegó al colmo de cabildear leyes e incitar a los jefes de bloque del Congreso a influir en decisiones de dicho órgano estatal”.

La afirmación de la canciller es falsa, debido a que las actuaciones que cuestiona a Velásquez están respaldadas en el acuerdo que dio vida a la Cicig, suscrito entre el Estado de Guatemala y las Naciones Unidas. El inciso C del artículo 2 del acuerdo faculta a la comisión para “Recomendar al Estado la adopción de políticas públicas para erradicar los aparatos clandestinos y cuerpos ilegales de seguridad y prevenir su reaparición, incluyendo las reformas jurídicas e institucionales necesarias para este fin”.

De hecho, durante 2016 el mismo presidente Jimmy Morales apoyó y participó en el proceso de diálogo promovido por la Cicig para las reformas al sistema de justicia del país, del cual salió el proyecto para las reformas a la Constitución que fue presentado para su discusión y aprobación al Congreso de la República. Morales estuvo presente en al menos once reuniones y actividades de la Mesa Nacional de Diálogo.

Daniel Wilkinson, director de la División de Las Américas de Observatorio de Derechos Humanos (HRW, por sus siglas en inglés), dijo a Plaza Pública que la canciller Jovel “trata de descalificar esfuerzos de colaboración con instituciones extranjeras, como la Cicig, para que no logren los objetivos establecidos por los guatemaltecos”, y que “si el Gobierno quiere decir que eso es intromisión, eso es negar la historia y la realidad de esta institución y lo que esta comisión ha hecho”.

Marcela Martino, subdirectora del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil, por sus siglas en inglés), explica que “las funciones y facultades de la comisión están más que claras en el convenio que soberanamente Guatemala suscribió con la ONU, que le dan pie a la comisión no solo para investigar, sino también recomendar la adopción de políticas públicas, incluyendo reformas normativas y para asesorar a entidades gubernamentales para la lucha contra la corrupción”.

2 - La canciller Jovel también dijo que “la Cicig manipuló la justicia en casos paradigmáticos como el de los hermanos Valdez Paiz, sobre el asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg, donde éstos estuvieron en prisión preventiva durante ocho años y al final fueron absueltos”.

Esta afirmación de Jovel también es falsa. Según el Ministerio Público, los hermanos José Eduardo y Francisco José Valdez Paiz, señalados por la Fiscalía y la Cicig como autores intelectuales del asesinato de Rosenberg, permanecieron en prisión preventiva durante tres años y no ocho como señala la Canciller. Además, la Fiscalía asegura que los señalados no han sido absueltos como dice Jovel, pues aún se encuentra en proceso de apelación el fallo de una Sala que confirmó el cierre del proceso, “por lo que aún hay probabilidades de que enfrenten debate oral y público”.

De las 13 personas procesadas por el caso Rosenberg, nueve fueron condenadas por los delitos de asociación ilícita y asesinato, otras dos beneficiadas con el criterio de oportunidad, y las dos restantes (los hermanos Valdez Paiz) aún siguen ligados a proceso.

3 - Jovel también hizo referencia al caso Pavorreal, y aseguró que los implicados por el Ministerio Público y la Cicig por ejecuciones extrajudiciales de reos, “fueron absueltos por no existir evidencia suficiente tanto en juzgados nacionales como extranjeros”.
Esa aseveración de la canciller también es falsa. Según la Fiscalía “ningún tribunal ha abordado tema de existencia de pruebas falsas” en este caso; “han sido los propios sindicados los que han manejado ese discurso”.

De las doce personas señaladas en los casos Pavón y Fraijanes, que se desprenden de la operación Pavorreal, realizada por las fuerzas de seguridad en 2006, y que fueron procesados en Guatemala, cinco fueron condenados, seis absueltos y uno sobreseído. Entre los absueltos se encuentra Edwin Rivera Gálvez, hermano de Kamilo José Rivera Gálvez, actual viceministro de Gobernación.

De los tres exfuncionarios que se dieron a la fuga para no ser procesados en el país por estos casos, unos fueron absueltos Javier Figueroa y Carlos Vielmann, en Austria y España, respectivamente; mientras que Edwin Sperisen en primera instancia fue condenado a cadena perpetua por la justicia suiza, y en un nuevo juicio a 15 años de prisión.

4 – Como corolario, Jovel aseguró que “la Cicig se convirtió en una estructura paralela a imagen de los aparatos que estaba destinada a combatir”. Ese señalamiento de la Canciller también es falso. En el Ministerio Público no existe ninguna denuncia penal en contra de la comisión ni de Velásquez de ningún ciudadano ni funcionario público. En todo caso, según la legislación guatemalteca, es obligación de Jovel presentar las pruebas y evidencias de lo que afirma, para no caer en omisión de denuncia.

La Cicig ha actuado con base en el acuerdo suscrito entre las Naciones Unidas y el Estado de Guatemala. En apoyo al trabajo realizado por la comisión y el comisionado Iván Velásquez, el presidente Morales pidió la renovación de su mandato el 18 de abril de 2016, en la sede de la ONU. En esa ocasión, el presidente aseguró que “el apoyo la comisión es fundamental para el proceso de fortalecimiento institucional en el país”.

En ese momento el Ministerio Público y la Cicig aún no habían presentados los casos en los que han sido señalados Sammy Morales y José Manuel Morales, hermano e hijo del mandatario, respectivamente, ni los dos procesos por financiamiento electoral ilícito en los que el principal señalado es el gobernante.

Daniel Wilkingson dice que al comparar Jovel a la Cicig con los aparatos clandestinos que combate “insulta a todos los guatemaltecos y guatemaltecas que han luchado y sufrido luchando contra las verdaderas mafias que han hecho tanto daño al país". La Cicig, agrega, “es una creación de Guatemala, fue Guatemala quien planteo la idea de crearla, para trabajar en conjunto con las instituciones del país”.

En tanto que Martino cree que esa afirmación “no tiene una base fáctica verdadera y no es más que un intento por maquillar lo que realmente está haciendo el presidente y sus aliados, que es tratar de obstruir la justicia”. Morales y sus aliados, entre ellos Jovel, agrega, “quieren teñir esto con una retórica de justicia selectiva; lo cierto es que no es otra cosa que obstrucción de justicia y un intento por desmantelar los esfuerzos y resultados de la Cicig”.

“Es práctica de los regímenes autoritarios tratar de levantar la bandera de la soberanía, de intromisión, para obstruir labores de investigación”, concluye Martino.


Una guerra en toda regla


www.publico.es / 110918

EEUU se ha sumado a la contienda diplomática entre la República Popular China y la República de China (Taiwán) convirtiendo las tensiones entre Beijing y Taipéi a propósito de la presencia internacional de la otrora Formosa en una variante más de las diferencias estratégicas entre Beijing y Washington. El motivo de fondo adicional: la penetración creciente de la influencia china en lo que considera su patio trasero.

Cuatro senadores estadounidenses, dos demócratas y dos republicanos, presentaron recientemente un proyecto de ley solicitando a Washington que ayude a Taiwán a mantener sus actuales aliados diplomáticos (17). En los últimos dos años y medio, hasta cinco países (El Salvador, Santo Tomé y Príncipe, Panamá, República Dominicana y Burkina Faso) cortaron relaciones diplomáticas con Taipéi. A EEUU no le preocupan Europa (Vaticano), Sudamérica (Paraguay) o África (eSwatini) pero sí la región de Centroamérica y Caribe, donde Taiwán conserva 8 aliados. Guatemala podría ser el siguiente en cambiar de bando.

De salir adelante, la propuesta permitiría a la Secretaría de Estado degradar sus relaciones con cualquier gobierno que tome acciones contrarias a Taiwán, suspender o alterar la asistencia de EEUU en el exterior, tales como la financiación militar o la ayuda a los gobiernos implicados. Se trata de enviar un fuerte mensaje a los países que ponderen la posibilidad de cambiar su reconocimiento diplomático de Taiwán a China para advertirles de que habrá consecuencias, si bien, paradójicamente, Washington reconoce “el derecho soberano de cada país a determinar sus relaciones diplomáticas”. Los senadores firmantes aseguran que, si no se adapta una estrategia, Taiwán podría reducir su número de aliados de 17 a 0.

El detonante de la propuesta fue la decisión “decepcionante” y “poco transparente” de El Salvador que ha llevado al Departamento de Estado a revisar sus relaciones con el pequeño país centroamericano. Además, EEUU convocó a sus embajadores en la República Dominicana, Panamá y El Salvador para celebrar consultas tras la decisión de estos tres países de cortar relaciones con Taiwán.

El objetivo del encuentro será analizar “la salud y seguridad económicas en toda la región de las Américas”, en un claro mensaje dirigido también a China por su “interferencia” en el hemisferio occidental. EEUU considera una gran preocupación el hecho de que China ejerza demasiada influencia en su “patio trasero”.

EEUU rompió lazos diplomáticos con Taiwán en 1979 trasladando el reconocimiento a China, una posibilidad que ahora veta a otros. El presidente de los EEUU, Donald Trump, amenazó con reconocer a Taiwán en caso de que Beijing no pusiera freno a su “manipulación del yuan” y no restableciera un equilibrio en la balanza comercial bilateral.

El deterioro general de las relaciones entre China y EEUU y la guerra comercial que enfrenta a los dos países han creado una buena oportunidad para que Taiwán fortalezca los lazos con Washington. Pero hasta el ex presidente taiwanés Chen Shui-bian que, días atrás, reclamaba a la presidenta Tsai la celebración de un referéndum sobre la independencia de la isla, advierte del riesgo de confiar demasiado en una Casa Blanca para quien solo cuentan sus propios intereses.


LAS LUCHAS UNIVERSITARIAS EN NICARAGUA (1)


Cómo se llegó a la masacre de estudiantes del 23 de julio de 1959

José Luis Rocha
www.envio.org.ni / septiembre 2018

Los universitarios de hoy se enfrentan a mayores exigencias que los de ayer. Sobre sus espaldas la historia ha echado cuatro centenares de muertos. Y enfrentan una dictadura que ha probado ser más sangrienta que la de los Somoza. Repasar la historia de lucha de quienes los precedieron, y saber de dónde vienen les puede dar luces para saber mejor a dónde deben ir.

El historiador británico Cristopher Hill creía firmemente que “la historia tiene que ser reescrita en cada generación porque, aunque el pasado no cambia, el presente sí lo hace; cada generación se hace nuevas preguntas sobre el pasado y encuentra nuevas áreas de sintonía conforme vuelve a vivir diferentes aspectos de la experiencia de sus predecesores”.

La revuelta de abril, en gran medida protagonizada por los estudiantes universitarios, puede recibir luces provenientes de las viejas revueltas de los universitarios que lucharon contra los dos primeros Somoza -Anastasio Somoza García y Luis Somoza Debayle-, dejando de lado al tercero, que se enfrentó a una organización guerrillera y una insurrección armada. El presupuesto de este intercambio de luces es que los universitarios de hoy están viviendo algunos aspectos de la experiencia de sus predecesores y que las semejanzas y divergencias nos pueden ayudar a caracterizar lo que está ocurriendo ahora. Repasemos la historia...

“NECESITAMOS ACCIONES MÁS CONTUNDENTES”

Sucedió hace medio siglo exacto: Carlos Fonseca Amador dirigió un mensaje a los estudiantes revolucionarios en abril de 1968. Fonseca tenía en su haber más de una década de lucha que empezó en las aulas de secundaria, continuó en los recintos universitarios y culminó en la clandestinidad como guerrillero. El documento fue impreso en un destartalado mimeógrafo y tenía trece escasas, pero explosivas páginas. El corazón del mensaje era un reproche al movimiento estudiantil: “Mientras los estudiantes guerrilleros han derramado su sangre, en lo esencial los estudiantes revolucionarios que han permanecido en las aulas se han cruzado de brazos”. Ante las muertes de los estudiantes guerrilleros, “la solidaridad del movimiento estudiantil organizado se ha reducido a lanzar simples proclamitas de pésame... En el origen de la inactividad estudiantil debe ponerse de relieve la indisciplina política de los estudiantes revolucionarios y la penetración capitalista en las dos universidades del país”.

Carlos Fonseca no diagnosticó a los universitarios como apáticos en política. Conocía las organizaciones que los convocaban y desde el FSLN fomentaba el Frente Estudiantil Revolucionario (FER). Sostenía que el problema era su falta de activismo y sus métodos demasiado suaves. Quería acicatearlos para que se lanzaran hacia acciones más contundentes. Hablando en plata: incluso, o sobre todo, acciones fuera del marco de la ley. La carta de Fonseca tuvo efectos perceptibles en el crecimiento del FER, en su victoria en el Centro Universitario de la Universidad Nacional (CUUN) y en la multiplicación de acciones de sabotaje al régimen.

TIEMPOS DE MIMEÓGRAFOS Y DE PALABRAS CON MAYOR VALOR

Eran tiempos en que los estudiantes universitarios enfrentaban una dictadura. Tiempos como los de ahora: dolorosamente interesantes. Por eso creo que su estudio puede arrojar algunas luces sobre las luchas actuales si atendemos a los contrastes y a las coincidencias.

Para columbrarlas me enfoqué en los movimientos universitarios del tiempo de la dinastía somocista y recabé información en más de una docena de fuentes. Sólo una trata específicamente del movimiento universitario: “Masacre estudiantil”, de Rolando Avendaña Sandino, centrada en la masacre del 23 de julio de 1959. Por esa razón tuve que armar un rompecabezas tomando piezas aquí y allá, en un caleidoscopio de relatos discontinuos. La fuente más interesante e inspiradora fue “Memorias de la lucha sandinista”, de Mónica Baltodano, una pulcra y tamizada transcripción en tres tomos de las entrevistas radiales que la autora sostuvo fundamentalmente con militantes del FSLN. Algunas sesiones fueron dedicadas a las luchas estudiantiles de los años 60 y 70. Me serví también de la biografía de Mariano Fiallos Gil que escribió Sergio Ramírez y la de Carlos Fonseca Amador de Matilde Zimmermann.

Si bien dar cuenta de la rebelión de abril de 2018 sin mencionar Facebook y WhatsApp daría por resultado un relato muy incompleto, todas las fuentes mencionadas y otras que cito escriben en más de un momento las palabras “mimeógrafo” y “esténcil”. Los volantes, panfletos, documentos de estudio, manifiestos, proclamas y pronunciamientos de esa época fueron pasados al esténcil e impresos en ese ruidoso aparato llamado mimeógrafo.

Su desaparición marcó el fin de una época que empezó en 1887, cuando Thomas Alba Edison lo patentó y se extendió durante un siglo. Sin caer en el determinismo tecnológico, creo que los costos en tiempo, riesgos y dinero que imponía el mimeógrafo hacían que las palabras gravitaran con un peso muy específico y un valor mayor.

LAS PRIMERAS UNIVERSIDADES

A inicios de los años 50 existían dos universidades en Nicaragua: la Universidad de Oriente y Mediodía en Granada y la Universidad Nacional en León. La de Granada sólo duró de 1947 a 1951. La de León fue fundada en 1812 por un decreto del rey Fernando VII y elevada al rango de Universidad Nacional en 1947.

Entre 1941 y 1946 funcionó en Managua la Universidad Central. Anastasio Somoza García la fundó y la clausuró, muy contrariado al ver que los estudiantes de esa universidad se habían convertido en los líderes del movimiento anti-reeleccionista y antisomocista. Poco después de cancelarla declaró: “Dos hijas tuve en mi gestión de gobierno: la Academia Militar y la Universidad Central. A las dos consideré niñas de mis ojos. Pero la segunda me salió puta”.

Sólo forzando los términos se puede hablar de movimiento universitario o de organizaciones universitarias antes de que la Universidad Nacional obtuviera su autonomía. Existía una Juventud Liberal Nicaragüense (fundada en 1941) y una Juventud Conservadora, que nació en 1952 y tuvo como antecedente el fascistoide Movimiento de los Camisas Azules. La Juventud Liberal Nicaragüense dio a luz a un ala femenina en 1955.

Las actividades de estas organizaciones discurrían fundamentalmente al margen de la universidad, que no era terreno propicio para ningún tipo de acción política ni de otro tipo. Ni siquiera académico. Cuando en 1957 Mariano Fiallos Gil asume la rectoría de la Universidad Nacional, los estudiantes apenas tenían presencia en las aulas. Se matriculaban y se examinaban al cabo de varios años de prepararse en sus casas. “En esos años -recuerda Rolando Avendaña, estudiante que llegó poco después de ese período- el mal llamado catedrático llegaba tres o cuatro veces en todo el curso. Profesores y alumnos eran extraños, apenas se conocieron alguna vez. El estudiante que deseaba aprovecharse tenía que estudiar por su cuenta, ya que eran contadas las ocasiones en que escuchaba una charla sobre la materia que cursaba. Se llegaba a las pruebas finales y un índice elevado de alumnos salían reprobados”.

LOS PRIMEROS UNIVERSITARIOS

No se podía hablar con propiedad de un cuerpo estudiantil porque los alumnos apenas ponían un pie en el campus. Esta dinámica imponía un corsé a las posibilidades organizativas.

Así ha ocurrido en otros sectores y en otros países. Los movimientos de trabajadores en Inglaterra surgen después de la revolución industrial, cuando la permanencia de un grupo amplio de trabajadores en un mismo local a lo largo de la extensa jornada laboral y su concurrencia durante largos períodos es ocasión de pláticas que se transforman en conspiraciones. Los universitarios nicaragüenses alcanzaron esas ventajas del roce cotidiano hasta finales de los años 50.

Esto no quiere decir que antes no se aglutinaran ocasionalmente ni que les fueran ajenas las expresiones políticas. Los carnavales y desfiles bufos universitarios con alusiones políticas han tenido una larga tradición. Según Sergio Ramírez nacieron en 1930. Las autoridades hicieron un vano intento de suspenderlos en 1932, temiendo que por ese medio los universitarios expresaran su rechazo a la invasión de Nicaragua por tropas militares estadounidenses.

Según Ramírez, tras esa sanción, los estudiantes se valieron de otras estrategias para expresar su descontento: “Las fuerzas norteamericanas impusieron que debían revisar previamente la lista de disfraces y disfrazados que participarían en el desfile del carnaval, para evitar que se aludiera a asuntos políticos o a los funcionarios del gobierno, lo que no fue aceptado por el comité de estudiantes; se decidió que no habría desfile bufo sino un solemne entierro de la constitución política, en el cual los estudiantes marcharon con pañuelos amarrados en la boca”.

CONTRARIOS A LA REELECCIÓN

Hay señales inequívocas de que los universitarios seguían con atención los eventos políticos en otros países del istmo. El 27 de junio de 1944 los estudiantes de la Universidad Central se manifestaron en solidaridad con los estudiantes de la Universidad San Carlos de Guatemala, cuyo recinto había sido clausurado.

El tema de la protesta era el rechazo a la reelección, tanto de Ubico en Guatemala como de Somoza García en Nicaragua. Ubico había sido derrocado, pero una junta derechista había ocupado su lugar y el viejo general aguardaba tras bambalinas el resultado de su última jugada política. Dos mil manifestantes contra la reelección recorrieron las calles del centro de Managua, número considerable si tenemos presente que el total de estudiantes universitarios no debía pasar de 600 y el de habitantes del país apenas llegaba a los 900 mil.

Cuando pasaban por las cárceles del Hormiguero -hoy conocidas como El Chipote-, la Guardia Nacional les lanzó bombas lacrimógenas y realizó más de 600 detenciones. Al día siguiente, en protesta por el enorme número de dirigentes presos y perseguidos, las mujeres organizaron una manifestación de enlutadas que fue atacada por una turba somocista armada de palos y piedras. A esa misma hora, Anastasio Somoza García organizó una contramanifestación cuyo escaso éxito alarmó al dictador. Su reacción ante esta correlación de fuerzas fue cerrar la Universidad Central.

LA EFÍMERA JUVENTUD SOMOCISTA UNIVERSITARIA

En 1955 fue fundada, para el trabajo entre los estudiantes de educación superior, la Juventud Universitaria Somocista (JUS), cuyo primer cometido fue garantizar la reelección de Anastasio Somoza García.

Nació a la vida social con un agasajo en el que Julio Centeno Gómez recitó un poema en honor del dictador. La JUS entró en confrontación inmediata con el Centro Universitario, máxima autoridad juvenil en la universidad. En 1956, de un total de 930 estudiantes, sólo 154 firmaron una carta respaldando a la JUS. A partir de 1958, por considerarse una organización partidaria cuyas actividades podían violentar la autonomía universitaria, la JUS funcionó como una organización extra-universitaria.

Según el historiador Ricardo Baltodano, “la JUS no pasó de ser en esta primera época una sigla, una forma de hacerse visible ante el régimen, su actividad fue dispersa, asistemática, no reivindicó problemas tan sentidos por el estudiantado como la autonomía universitaria, nunca contó con un propio proyecto, visión y análisis, por eso su vida duró relativamente muy poco tiempo”.

Años después, la masacre del 23 de julio de 1959 sacó a la JUS de circulación. Sus miembros quedaron desprestigiados por su complicidad. En las primeras elecciones para la presidencia del CUUN en 1960, votaron 778 estudiantes de los 1,200 que estaban matriculados. El candidato liberal sólo obtuvo 78 votos. El sentimiento anti-somocista era mayoritario. Rolando Avendaña recuerda: “Al llegar a la universidad no me extrañó escuchar, apreciar y palpar la continua efervescencia anti-gobiernista. No me extrañó saber que, de los mil estudiantes, novecientos eran opositores al gobierno”.

1956, AÑO CERO: SOMOZA AJUSTICIADO, FONSECA UNIVERSITARIO

1956 fue un parteaguas. No sólo fue el año del ajusticiamiento de Somoza García. También fue el año en que Carlos Fonseca ingresó como estudiante de Leyes a la Universidad Nacional de Nicaragua en León, en plena lucha por su autonomía. El éxito la convertiría dos años después en Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua.

Casi de inmediato se fundó la primera célula de estudios marxistas. Fonseca se engavilló en un grupo de estudiantes vinculados al Partido Socialista Nicaragüense (PSN) hermanados por el deseo de ponerle fin a la dictadura. Algunos de estos jóvenes participaban en la Juventud Democrática Nicaragüense (JDN), que se disolvió en 1959, y después en la Juventud Revolucionaria Nicaragüense (JRN). Ambos eran intentos por incluir en las luchas a la gran masa de jóvenes no escolarizados.

Después del exitoso atentado de Rigoberto López Pérez contra el primer Somoza, los alrededores de la universidad fueron convertidos en un campo militar y centenares de estudiantes fueron detenidos, Carlos Fonseca entre ellos. Aunque no conocía a López Pérez ni sabía del complot, estuvo confinado. Sólo estuvo siete semanas porque su padre, administrador de bienes de la familia Somoza, intervino en su favor. Tomás Borge permaneció dos años preso.

1958: LA AUTONOMÍA UNIVERSITARIA Y LA PRIMERA HUELGA ESTUDIANTIL

En 1957 Carlos Fonseca participó, como delegado del Partido Socialista Nicaragüense (PSN), en el Sexto Congreso Mundial de los Estudiantes y la Juventud por la Paz y la Amistad que se celebró en Moscú. Plasmó su experiencia en la Unión Soviética en “Un nicaragüense en Moscú”, redactado a inicios de 1958.

Ese año se obtuvo la autonomía universitaria. Fonseca inició su segundo año de derecho y fue elegido por el rector Mariano Fiallos y por Carlos Tünnermann para pronunciar el discurso de bienvenida a los estudiantes. Avanzado el año, el 15 de octubre, Fonseca y otros estudiantes se reunieron con Luis Somoza para demandar la libertad de los estudiantes que estaban presos desde que Somoza García fuera asesinado.

Su mecanismo de presión fue la primera huelga nacional de estudiantes en la historia de Nicaragua. Esa huelga fue la plataforma para involucrar a los estudiantes de secundaria y fundar entre ellos una organización estudiantil. Los universitarios solían impartir charlas en los institutos públicos para estimular la participación de los futuros bachilleres.

1959: CUBA ILUMINA LA RUTA

En ese ambiente de continua agitación contra el régimen se recibió la noticia del triunfo de la revolución cubana en enero de 1959, celebrado en varias ciudades de Nicaragua, sobre todo en Managua, donde -según el diario La Prensa- estallaron cohetes y cargas cerradas todo el día. Jóvenes del Partido Conservador, Partido Liberal Independiente y Partido Social Cristiano organizaron una marcha en la que gritaban ¡Viva la libertad!, ¡Viva Cuba libre! y ¡Viva Fidel! La Guardia Nacional disolvió la marcha, pero no la chispa que había iluminado una ruta de cambio.

El triunfo de la revolución cubana llenó de entusiasmo a muchos estudiantes y, como poco a poco fueron concluyendo, les estaba señalando el método: la lucha armada, una vía de acceso al poder que a los partidos socialistas y comunistas latinoamericanos les había sido “desaconsejada” por el Kremlin.

Bajo el impacto del triunfo en Cuba, un grupo de jóvenes fundaron la Juventud Patriótica Nicaragüense (JPN), en la que militaban el Presidente del CUUN, Joaquín Solís Piura, Fernando Gordillo y Manolo Morales, entre otros universitarios, y también jóvenes obreros como Julio Buitrago y José Benito Escobar. Los órganos de seguridad del régimen consideraban a la JPN como una agrupación comunistoide que se había infiltrado en la universidad.

CRISIS ECONÓMICA Y OPCIÓN ARMADA

Los sucesos de 1959 vinieron precedidos y sucedidos por una aguda crisis económica. El comercio cerró numerosos establecimientos y hubo despidos masivos de trabajadores realizados incluso por firmas de inveterada solvencia. El crédito bancario estaba deprimido y el costo de la vida era el más alto de la región.

Cuando la situación llegó a un punto álgido, los obispos católicos ofrecieron una mediación entre el gobierno y los grupos descontentos para buscar soluciones, pero su propuesta no obtuvo eco. El embajador de España estaba alarmado porque un grupo importante de españoles residentes en Nicaragua -la mayoría directores de colegio y/o sacerdotes- estaban decididos a apoyar al movimiento anti-somocista.

En ese contexto, la corrupción del régimen suscitó un repudio multitudinario, acicateado por revelaciones del diario La Prensa sobre los 23 mil córdobas que se gastaron en amueblar la embajada en Washington y los 25 mil más para el transporte del mobiliario.

El descontento se extendió por varios años más: entre 1960 y 1964 cerca de un millón de asalariados participaron en 28 huelgas. Ante las crecientes protestas, la reacción de Luis Somoza fue la represión. Pero combinó el palo con un poco de zanahoria: creó el Instituto Nicaragüense de la Vivienda (1959) y el Banco Central (1960). También estableció el salario mínimo, anunció una reforma agraria y legalizó el derecho a la huelga (1962), medidas que provocaron un abierto rechazo del empresariado, que no respetó el salario mínimo y persiguió a los huelguistas.

Carlos Fonseca dejó las aulas universitarias para hacer un viaje a La Habana donde se enroló en una expedición contra Somoza que fue emboscada por tropas del Ejército de Honduras y de la Guardia Nacional de Nicaragua en El Chaparral, Honduras, el 24 de junio de 1959. Seis rebeldes murieron y Fonseca se debatió entre la vida y la muerte con un pulmón perforado por una bala. Durante un tiempo se le dio por muerto.

Su opción por la vía armada lo llevó a un punto sin retorno a la vida universitaria. Tampoco volvió a las filas del Partido Socialista. La victoria de la Revolución cubana y su interpretación de las razones de la masacre en El Chaparral lo convencieron de que la lucha armada era el único camino para derrocar a Somoza. Esto tendría contundentes consecuencias para el trabajo organizativo en la universidad.

23 DE JULIO DE 1959: JORNADA HISTÓRICA

En 1959, el habitual desfile bufo de “los pelones” -estudiantes universitarios de primer ingreso- fue suspendido en solidaridad por los caídos en El Chaparral. En su lugar hubo un silencioso desfile de duelo con muchachos vistiendo camisas blancas y corbatas negras y las muchachas con trajes de luto. Esa provocación fue suficiente para desatar la represión.

Según Avendaña, antes de partir hubo una asamblea donde “Fernando Gordillo, estudiante del segundo año de Ciencias Jurídicas y Sociales, brillante orador, valiente en sus pronunciamientos de opositor al régimen, pronunció un discurso sentido aquella mañana; luego se sometió a votación el programa elaborado por miembros del Centro Universitario, en homenaje póstumo a los estudiantes universitarios caídos en El Chaparral. Como primer paso se solicitó a todos los estudiantes allí congregados que portaran desde ese mismo momento escarapelas negras y cintas negras en señal del dolor que embargaba a todo el conglomerado universitario”.

En la asamblea, los jóvenes redactaron mensajes que enviaron por cable a la OEA, a la ONU y a Ramón Villeda Morales, entonces presidente de Honduras.

La manifestación estudiantil salió a la calle. No tenía rumbo fijo. “Eran cosas que no nos preocupaban -recuerda Fernando Gordillo en una crónica que distribuyó como folleto mimeografiado-. Alguien, es difícil personificar en la multitud de sucesos los detalles, propuso que nos dirigiéramos al barrio de Subtiava, lo que fue aceptado de inmediato. En ese momento, Subtiava con su tradición de rebeldía, nos pareció el mejor sitio para expresar la nuestra”.

CÓMO INICIÓ LA MASACRE

Con el cometido de sumar a los estudiantes de Derecho, la marcha fue de Subtiava hacia la Facultad de Derecho, una ruta que pasaba cerca del cuartel de la Guardia Nacional. Los manifestantes recorrieron un trecho y fueron encarados por un contingente de la Guardia Nacional dirigido por el mayor Ortiz, que días antes -durante una manifestación previa el 2 de julio- les había advertido a los estudiantes: “Muchachos, no me comprometan porque tengo órdenes de ‘bañarlos’”.

Gordillo recuerda que “era un grupo como de 15, algunos respiraban agitados todavía por la carrera... Como siempre, los guardias se mostraban agresivos y malencarados, quizás porque como dice Gorki, en el fondo no les gustaba lo que estaban haciendo; llevaban cascos de acero y tenían la bayoneta calada, los acompañaban algunos policías de tráfico con pistola en mano que, al contrario de los guardias, trataban de actuar con cinismo burlándose de nosotros”.

Avendaño asegura que, “mientras la Guardia reforzaba su armería con armas de trípode y bombas lacrimógenas, los estudiantes adoptaron una actitud de brazos caídos al sentarse sobre el pavimento cantando el himno nacional y clamando ¡Libertad!, actitud en la que se mantuvieron una hora”.

“¡DISOLVEREMOS LA MANIFESTACIÓN!”

Después de un tiempo, estudiantes y guardias acordaron un retiro simultáneo: “Un paso que diéramos nosotros para atrás lo darían igualmente los guardias, y después no habría presos ni represalias”, recuerda Gordillo. La manifestación había recorrido unas cuadras sobre la Calle Real cuando el líder del CUUN, Joaquín Solís Piura, comunicó que varios estudiantes habían sido detenidos junto al restaurante El Sesteo y pidió que el grupo se mantuviera en ese punto mientras intentaban dialogar con el comandante departamental. Éste se rehusó a entregar a los detenidos mientras no se disolviera la manifestación y les dijo a los líderes: “Si ustedes, que son los dirigentes universitarios, no logran disolver la manifestación, la Guardia la disolverá con bombas lacrimógenas y después con balas”.

La marcha continuó hasta el Instituto Nacional de Occidente, donde se detuvo para pedir el apoyo de los estudiantes. Las malas nuevas seguían llegando: más universitarios detenidos. Junto a la iglesia San Francisco había una multitud hirviendo de indignación. Caminaron hacia la universidad hasta que un pelotón les bloqueó el paso en el parque La Merced.

Allí Gordillo vio que “un guardia borracho se había metido en medio de la multitud… No intentaba ningún gesto y cuando alguno de los que opinaban por golpearlo lo increpaba, alzaba los ojos, casi diría humildemente y se encogía. Viendo que en realidad podía suceder que algunos lo maltrataran, se decidió sacarlo de en medio”.

“TABLETEAN LAS AMETRALLADORAS”

Sergio Ramírez rememora esos momentos: “Mi recuerdo de Fernando en toda esa tarde es fijo: faltando ya poco para la masacre, lo veo capturar en el parque La Merced a un soldado raso que anda de pase, lo veo que trata de llevárselo prisionero hacia la universidad apoyado por otros estudiantes, quiere exigir la libertad de compañeros nuestros detenidos en el comando departamental; llega corriendo una escuadra de guardias armados con fusiles Garand, disparan al aire, le quitan al rehén, le ordenan que pase, lo veo con las manos puestas sobre la cabeza mientras se lo llevan, lo siguen en gesto solidario otros estudiantes que van en fila india, también con las manos sobre la cabeza, lo sigo yo, lo pierdo cuando estamos ya en la calle de la masacre, dicen que han soltado a Fernando, que han soltado a los detenidos en el comando...”.

“Delante de mí están las banderas, cerrando la esquina frente al Club Social el pelotón de soldados, hay gritos de protesta, consignas, alguien da la orden de volver a la universidad, los soldados se colocan en tres filas, acostados, de rodillas, de pie, descorren los cerrojos de los fusiles, vuela el tarro rojo de una bomba lacrimógena… tabletean las ametralladoras”.

“FUE UN ASESINATO EN MASA”

Gordillo fue detenido y liberado de inmediato con un mensaje del comandante de que “les dijera a los muchachos que se retiraran y dispersaran, que él iba a poner en libertad a los presos y que no tuviéramos temor porque no nos iban a hacer nada”. Diez minutos después los estudiantes fueron rafagueados.

Cuando Joaquín Solís Piura y Fernando Gordillo estaban comunicando el mensaje del comandante, los estudiantes fueron ametrallados por la espalda. Cuatro estudiantes murieron. También una mujer y una niña. Y hubo más de 80 heridos. Avendaña calificó los hechos como “asesinato en masa”.

Fernando Gordillo escribió un poema titulado “¿Por qué?”. Cito un fragmento:

“¿Por qué los hermanos arden en odio e impotencia?
¿Por qué nosotros?
Y espero la respuesta de cualquiera …
¿Por qué por la espalda?
¿Por qué cuando huían?
¿Por qué si eran jóvenes y alegres?
¿Por qué aquella tarde?
¿Por qué?
Si alguien puede contestarme, contésteme.
Si no, que cada uno haga lo que tiene que hacer”.

Al inicio, la Guardia Nacional impidió que las ambulancias llegaran hasta el lugar de los hechos para asistir a los estudiantes heridos. Después Luis Somoza ofreció toda la sangre que fuese necesaria y apoyo financiero para atender a los heridos. Su oferta fue rechazada y enseguida dio inicio una cacería de estudiantes con los que atiborró las prisiones. Grupos de guardias nacionales y miembros de la Oficina de Seguridad de León rondaron toda la noche las casas de los estudiantes.

REPUDIO NACIONAL POR LA MASACRE

El repudio fue inmediato e incluyó a las bases del somocismo, según Avendaña: “El pueblo de Nicaragua sabía que había sido un acto cobarde y traidor. Somocistas, empleados públicos, opositores, pueblo de Nicaragua en general, repudiaba el asesinato. Conocían que los estudiantes no llevaban más armas que la palabra”.

El desfile fúnebre fue una manifestación de 12 mil personas. Se declaró un paro nacional. Los sacerdotes lanzaron condenas desde el púlpito. El obispo de la diócesis de Matagalpa, monseñor Calderón y Padilla, encabezó una manifestación por la liberación de estudiantes matagalpinos y amenazó a la Guardia Nacional con subir al campanario para tocar a rebato convocando “a los indios de las cañadas”. La Guardia Nacional cedió a las demandas del prelado.

La quinta parte de los universitarios abandonaron sus estudios. Muchos salieron del país. Los que continuaron, se salían de las aulas de clase cuando a ellas entraba un estudiante-militar. Muchos docentes solidarios hacían lo mismo. Ese espinoso tema fue cobrando relevancia y llegó a un punto culmen cuando varios estudiantes -entre los que estaban Manolo Morales y Joaquín Solís Piura- se declararon en huelga de hambre para presionar por la expulsión de los estudiantes-militares.

La huelga duró cinco días y fue el detonante para que un grupo numeroso de estudiantes se tomara el campus, en ese momento rodeado por la Guardia Nacional. La Junta Directiva de la universidad finalmente decidió expulsar a los guardias-universitarios.

SEIS DÉCADAS DESPUÉS, COMO AHORA...

El régimen siempre respondió a las luchas universitarias con la represión. Cuando ésta arreciaba en León, la ciudad caía en un estado de sitio de facto. Y a veces se declaraba el estado de sitio de iure, como ocurrió en mayo de 1959 tras el desembarco rebelde anti-somocista en Olama y Mollejones.

Avendaña recuerda que el estado de sitio implantado el 1 de julio de 1959 significaba que “a cualquier hora de la noche golpean las puertas de una casa; quien suspende el sueño tranquilo del hogar es sin duda un grupo de la Guardia que pregunta por el jefe del hogar, registran todos los rincones de la casa y se llevan detenido, por un tiempo que puede ser de un mes, seis o bien de un año, al de la casa. La sufrida Nicaragua se asemeja en estas épocas a la Alemania de Hitler”. (Continuará…)


INVESTIGADOR ASOCIADO DEL INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN Y PROYECCIÓN SOBRE DINÁMICAS GLOBALES Y TERRITORIALES DE LA UNIVERSIDAD RAFAEL LANDÍVAR DE GUATEMALA Y DE LA UNIVERSIDAD CENTROAMERICANA JOSÉ SIMEÓN CAÑAS”DE EL SALVADOR.

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Canciónes:
1. La Vida es un Carnaval
2. Pa´la Paloma
3. mi vida es cantar
4. Willy chirino
5. La Negra Tiene Tumbao
6. Orquesta de Ren.
7. Sigue Cantando Celia
8. Celia's Oye Como Va (Oye Como Va)
9. Por Si Acaso No Regreso
10. La Sonora Matancera-Guantanamera.
11. Pun-pun-pun.
12. Quimbara
13. Lágrimas negras
14. Cuba Que Lindos Son Tus Paisajes
15. Toto mata.
16. Ochun con Chango
17. Mi Mercancia.
18. Ríe y Llora.

Ver video en: https://youtu.be/ayuxftjOIcE