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LA REVOLUCIÓN ONTOLÓGICA DE HANS-GEORG GADAMER Y LA REHABILITACIÓN DEL PREJUICIO.

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THE ONTOLOGICAL REVOLUTION OF HANS-GEORG GADAMER AND THE REHABILITATION OF PREJUDICE.

Por: Rev. Pbro. Manning Maxie Suárez +
Docente Universitario
Email: manningsuarez@gmail.com     
Orcid: https://orcid.org/0000-0003-2740-5748           
Google Académico:
https://scholar.google.es/citations?hl=es&pli=1&user=uDe1ZEsAAAAJ

Resumen

En el presente ensayo se analiza los aportes fundamentales de Hans-Georg Gadamer a la hermenéutica contemporánea. Se explora su trayectoria intelectual, marcada por la influencia de Heidegger, y se profundiza en su obra cumbre Verdad y Método. Se examinan conceptos clave como la "fusión de horizontes", la "historia efectual" y la rehabilitación de la tradición, argumentando que la comprensión no es un método de las ciencias humanas, sino un modo de ser del hombre en el mundo.

Palabras claves: Hermenéutica, Círculo hermenéutico, Fusión de horizontes, Tradición, Diálogo.

Abstract

This essay analyzes the fundamental contributions of Hans-Georg Gadamer to contemporary hermeneutics. His intellectual trajectory, marked by Heidegger's influence, is explored, deepening into his masterpiece Truth and Method. Key concepts such as the "fusion of horizons," "effectual history," and the rehabilitation of tradition are examined, arguing that understanding is not a method of the human sciences, but a mode of being of man in the world.

Keywords: Hermeneutics, Hermeneutic circle, Fusion of horizons, Tradition, Dialogue.

Metodología

Se emplea un método analítico-sintético de carácter cualitativo, basado en la revisión documental de fuentes primarias y secundarias indexadas. Se prioriza el análisis exegético de su obra principal y el contraste con artículos de bases de datos científicas para determinar su impacto actual.

Objetivo General

Evaluar la contribución de Hans-Georg Gadamer a la filosofía del siglo XX y su influencia en la transformación de la hermenéutica desde una técnica de interpretación hacia una ontología del lenguaje.

Objetivos Específicos

1.    Describir la formación académica y las influencias filosóficas de Gadamer.

2.    Explicar los conceptos de "fusión de horizontes" e "historia efectual".

3.    Analizar el impacto de su pensamiento en el diálogo intercultural y la ética del siglo XXI.

Contenido

1. Perfil Biográfico y Formación Intelectual

Hans-Georg Gadamer (1900-2002) fue un filósofo alemán cuya longevidad le permitió ser testigo y protagonista de las transformaciones intelectuales más profundas del siglo XX.

Formado originalmente en filología clásica, su encuentro con Martin Heidegger en la Universidad de Marburgo fue determinante. Bajo su tutela, Gadamer comprendió que la pregunta por el ser está intrínsecamente ligada a la interpretación del lenguaje (Gadamer, 1960, p. 12).1

Su formación no fue solo filosófica, sino profundamente humanista, integrando la estética, la historia y la teología en un corpus coherente que desafió el dominio del positivismo científico.

Esta formación humanista integral no fue un mero barniz erudito, sino la base estructural de su resistencia frente al reduccionismo técnico de la modernidad.

Al profundizar en la filología clásica bajo la tutela de Paul Friedländer (1882–1968)  y en la teología dialéctica de Rudolf Bultmann (1884–1976), Gadamer consolidó una visión donde la interpretación de los textos antiguos y sagrados no era un ejercicio arqueológico, sino un encuentro vivo con la verdad que interpela al presente (Grondin, 2003, p. 52).2

Esta amalgama de saberes le permitió argumentar que las ciencias del espíritu poseen una legitimidad epistemológica propia, irreductible a los parámetros de verificación de las ciencias naturales, pues mientras el positivismo busca el control sobre el objeto, la formación gadameriana (Bildung) busca la transformación del sujeto a través del diálogo con la tradición y la belleza (Gadamer, 1960, p. 38).1

2. La Crítica al Método y la Verdad

La postura más disruptiva de Gadamer radica en su crítica a la hegemonía del método científico en las Geisteswissenschaften (ciencias del espíritu).

En su obra fundamental, sostiene que la verdad no es un resultado exclusivo de la aplicación de reglas metodológicas, sino una experiencia que acontece al sujeto (Gadamer, 1960, p. 24).1

Para él, la obsesión moderna por la "objetividad" aliena al intérprete del texto o fenómeno, olvidando que la comprensión es un proceso vital e histórico (Grondin, 2003, p. 45).2

Esta crítica gadameriana no constituye un rechazo a la rigurosidad, sino una denuncia a la "alienación estética e histórica" provocada por el dominio del método sobre el pensamiento.

Gadamer sostiene que el método científico, en su afán de neutralidad y control, impone una distancia artificial que transforma el fenómeno en un objeto inerte, privando al intérprete de la experiencia de la verdad (Wahrheit), la cual se manifiesta no como una comprobación empírica, sino como un acontecimiento que nos "pasa" y nos transforma (Gadamer, 1960, p. 24).1

Al desplazar la verdad desde la adecuación lógica hacia la apertura existencial, el filósofo argumenta que la comprensión en las ciencias del espíritu se asemeja más al juego o al arte que a un laboratorio: el sujeto no observa desde fuera, sino que es absorbido por la dinámica de la obra, reconociendo que su propia historicidad es un puente, y no un obstáculo, para el conocimiento (Grondin, 2003, p. 45).2

3. La Rehabilitación del Prejuicio y la Tradición

A diferencia de la Ilustración, que consideraba al prejuicio (Vorurteil) como una barrera para la razón, Gadamer argumenta que los prejuicios son las "condiciones de posibilidad" de la comprensión.

No son juicios erróneos, sino pre-juicios que nos insertan en una tradición.

Comprender no es situarse fuera de la historia, sino reconocer nuestra pertenencia a ella a través de la "historia efectual" (Wirkungsgeschichte), donde el pasado actúa sobre el presente de forma constante (Gadamer, 1960, p. 305).1

Esta rehabilitación del prejuicio implica que la razón no es una facultad pura y aislada, sino una realidad "situada" que opera siempre desde un trasfondo de sentidos heredados.

Para Gadamer, la pretensión ilustrada de una "tabula rasa" intelectual es una quimera, ya que el lenguaje y la cultura nos preceden, dotándonos de los esquemas iniciales para aprehender la realidad (Gadamer, 1960, p. 305).1

En este marco, la historia efectual (Wirkungsgeschichte) no actúa como una carga inerte, sino como una mediación activa que determina qué preguntas consideramos relevantes y qué significados somos capaces de percibir en un texto o evento.

Al reconocer que somos parte de la cadena de efectos que el pasado ha generado, el intérprete deja de aspirar a una neutralidad imposible para asumir una conciencia histórica que valora la autoridad de la tradición no como una obediencia ciega, sino como una fuente de sentido que debe ser puesta a prueba en el presente (Grondin, 2003, p. 72).2

4. La Fusión de Horizontes

El hallazgo más celebrado es la "fusión de horizontes" (Horizontverschmelzung). Gadamer propone que cuando interpretamos, no abandonamos nuestro horizonte actual para entrar en el del autor, sino que ambos horizontes se desplazan y se integran en una nueva comprensión.

Este proceso es inherentemente dialógico; el lenguaje no es una herramienta, sino el medio donde ocurre la relación entre el yo y el otro (Ricœur, 2006, p. 88).3

En este sentido, "el ser que puede ser comprendido es lenguaje" (Gadamer, 1960, p. 484).3

Esta fusión de horizontes trasciende la mera acumulación de información para convertirse en un evento de transformación mutua, donde el intérprete y lo interpretado se encuentran en una zona de contacto que altera sus estructuras previas.

Para Gadamer, el "horizonte" no es una frontera rígida ni un límite que nos encierra, sino un ámbito de visión que se desplaza a medida que nos movemos; por lo tanto, la comprensión ocurre cuando nuestro horizonte presente se pone en riesgo al entrar en diálogo con la alteridad de la tradición o del otro (Gadamer, 1960, p. 375).1

Este fenómeno solo es posible gracias a la universalidad del lenguaje, el cual no funciona como un código técnico para transmitir datos, sino como el espacio ontológico —el "clima" o la atmósfera— donde el mundo se nos abre y se manifiesta; así, el diálogo no es algo que nosotros "hacemos" con el lenguaje, sino algo en lo que "caemos" y que nos permite habitar una verdad compartida que antes no existía para ninguna de las partes por separado (Ricœur, 2006, p. 91).3

5. Su Impacto en la Hermenéutica Contemporánea

El pensamiento gadameriano ha tenido un impacto sísmico en diversas áreas. En la pedagogía, ha fomentado el aprendizaje dialógico; en la jurisprudencia, ha redefinido la interpretación de la ley no como una aplicación mecánica, sino como una actualización creativa (Vattimo, 2002, p. 112).4

Su legado permite al siglo XXI enfrentar el pluralismo cultural no como un conflicto de verdades absolutas, sino como una oportunidad de diálogo hermenéutico donde la apertura al otro es la premisa ética fundamental (Beuchot, 2015, p. 22).5

La resonancia de la hermenéutica gadameriana en la actualidad radica en su capacidad para transitar de la teoría del conocimiento a una verdadera ética de la alteridad. En el ámbito de la praxis social, el impacto de Gadamer se manifiesta en la superación de los monólogos ideológicos, proponiendo que la justicia y la educación solo son posibles cuando se reconoce que la verdad es "comunitaria" y se construye en el entre dos del lenguaje (Vattimo, 2002, p. 115).4

Esta perspectiva ha permitido que las sociedades contemporáneas del siglo XX y XXI redescubran la importancia de la escucha, donde la apertura al otro no se entiende como una concesión de tolerancia, sino como la condición necesaria para ampliar la propia finitud; así, el legado de Gadamer se convierte en un imperativo ético que nos insta a mantener vivo el diálogo incluso en condiciones de profunda desavenencia, garantizando que el tejido social se mantenga unido por la búsqueda compartida de sentido y no por la imposición de una verdad técnica o autoritaria (Beuchot, 2015, p. 28).5

Conclusiones

La profundización de cada una de las conclusiones encontradas, integrando en este ensayo el rigor académico con su aplicación práctica para el contexto social actual lo podemos definir en tres subtemas:

1. La comprensión como apertura: El reconocimiento de la pretensión de verdad.

Esta apertura hermenéutica constituye una ruptura con el egocentrismo intelectual, pues implica que el intérprete debe otorgar, de manera preliminar, una validez potencial a la palabra del otro.

En el marco de una sociedad polarizada, esta disposición no es una debilidad, sino una fortaleza democrática que Gadamer define como la capacidad de dejar que algo se nos diga; es decir, suspender temporalmente nuestra propia certeza para considerar que el interlocutor podría tener razón (Gadamer, 1960, p. 301).

Al reconocer esta "pretensión de verdad", el diálogo deja de ser una batalla de persuasión para convertirse en un espacio de co-construcción, donde la meta no es la uniformidad de opinión, sino la ampliación del entendimiento mutuo mediante el respeto a la alteridad (Beuchot, 2015, p. 34).

2. La Valoración de la finitud: Humildad frente a la arrogancia intelectual.

La aceptación de nuestra finitud histórica actúa como un correctivo ético contra el dogmatismo que suele permear tanto el discurso científico como el social. Gadamer argumenta que toda conciencia está "situada", lo que significa que nadie posee una visión total o absoluta de la realidad, sino apenas una perspectiva condicionada por su tiempo y cultura (Grondin, 2003, p. 78).

Esta conciencia de la finitud fomenta una humildad intelectual que es esencial para el progreso del conocimiento, ya que nos predispone a la corrección y al aprendizaje continuo; al admitir que nuestro horizonte es limitado, transformamos la incertidumbre en una oportunidad de colaboración, entendiendo que la verdad es un proceso infinito que requiere de múltiples voces para aproximarse a su complejidad (Vattimo, 2002, p. 120).

3. El diálogo como fin en sí mismo: Antídoto contra el estancamiento ideológico.

En la era de la hiperconectividad digital y los sesgos algorítmicos, el diálogo auténtico recupera su carácter de "acontecimiento" que rompe las cámaras de eco. Gadamer sostiene que el verdadero diálogo no es aquel que simplemente intercambia información, sino aquel que nos conduce a un lugar donde no estábamos antes de iniciar la conversación (Gadamer, 1960, p. 385).

Al priorizar la conversación cara a cara y la escucha activa sobre la interacción mecánica de las redes sociales, el ser humano logra trascender el solipsismo ideológico; este compromiso dialógico permite que el horizonte personal se ensanche permanentemente, evitando que el pensamiento se cristalice en verdades estáticas y permitiendo que la sociedad se regenere a través de un entendimiento que es, por naturaleza, siempre nuevo y dinámico (Ricœur, 2006, p. 95).

Referencias Bibliográficas

[1] Gadamer, H. G. (1960). Wahrheit und Methode: Grundzüge einer philosophischen Hermeneutik. J.C.B. Mohr (Paul Siebeck).

https://archive.org/details/wahrheitundmetho0000gada_m7m1

[2] Grondin, J. (2003). Introducción a la hermenéutica filosófica. Herder Editorial. (p. 45-50).

https://herdereditorial.com/introduccion-a-la-hermeneutica-filosofica-9788425421006?srsltid=AfmBOooRQ_wzl-lK5aKQec_b9QPbu7_Pn0U9dp56s0H57XoqbGhV-GZi

[3] Ricœur, P. (2006). Del texto a la acción: Ensayos de hermenéutica II. Fondo de Cultura Económica. (p. 88-92).

https://www.academia.edu/39857983/Del_texto_a_la_Acci%C3%B3n_Paul_Ricoeur

[4] Vattimo, G. (2002). Hermenéutica y nihilismo: Después de Gadamer. Paidós. (p. 36. 110-115).

https://repositorio.uchile.cl/bitstream/handle/2250/108768/uribe_l.pdf?sequence=3&isAllowed=y

[5] Beuchot, M. (2015). Tratado de hermenéutica analógica: Interpretación y verdad. UNAM. (p. 20-25). [Consultado en Scielo].

https://dianoia.filosoficas.unam.mx/index.php/dianoia/article/view/456