THE ONTOLOGICAL
REVOLUTION: MARTIN HEIDEGGER'S CONTRIBUTIONS TO CONTEMPORARY HERMENEUTICS
Por: Rev. Pbro. Manning Maxie Suárez +
Docente Universitario
Email: manningsuarez@gmail.com
Orcid: https://orcid.org/0000-0003-2740-5748
Google Académico:
https://scholar.google.es/citations?hl=es&pli=1&user=uDe1ZEsAAAAJ
Resumen
En el presente ensayo analizo la figura y el pensamiento de Martin Heidegger, centrándome en su giro ontológico y su impacto en la hermenéutica. Exploro su formación académica, sus posturas fundamentales sobre el Dasein y la ruptura con la tradición metafísica subjetivista. Este estudio destaca cómo Heidegger transformó la hermenéutica de una mera técnica de interpretación de textos a una analítica de la existencia misma.
Palabras claves: Heidegger, Hermenéutica, Dasein, Ontología, Existencia.
Abstract
This essay analyzes the figure and thought of Martin Heidegger, focusing on his ontological turn and its impact on hermeneutics. It explores his academic background, his fundamental positions on Dasein, and the break with the subjectivist metaphysical tradition. The study highlights how Heidegger transformed hermeneutics from a mere technique for interpreting texts into analytics of existence itself.
Keywords: Heidegger, Hermeneutics, Dasein, Ontology, Existence.
Metodología
Se ha empleado una metodología de revisión documental cualitativa de corte analítico-sintético. La selección realizada de fuentes se limitó a artículos científicos y textos fundamentales indexados en bases de datos de alto impacto como Google Académico, Dialnet, Scielo entre otros, priorizando la exégesis de su obra cumbre “Ser y Tiempo”.
Objetivo General
Analizar las contribuciones fundamentales de Martin Heidegger a la hermenéutica filosófica, identificando su influencia en la comprensión del ser y la existencia humana.
Objetivos Específicos
1. Describir el perfil biográfico y la formación intelectual de Heidegger.
2. Explicar los conceptos de Dasein y la "cura" (Sorge) como ejes de su propuesta.
3. Determinar el impacto de su obra en la transición de la hermenéutica metodológica a la hermenéutica ontológica.
Contenido
1. ¿Quién es Martin Heidegger?
Martin Heidegger (1889-1976) es considerado uno de los filósofos más influyentes y polémicos del siglo XX. Nacido en Messkirch, Alemania, su pensamiento se sitúa en el epicentro del existencialismo y la fenomenología, aunque él mismo prefirió denominar su labor como una búsqueda de la "pregunta por el sentido del ser" (Heidegger, 1927/2012, p. 19). [1]
Es crucial entender que él no se consideraba un "existencialista" en el sentido tradicional (como Jean-Paul Charles Aymard Sartre.), sino que utilizaba la fenomenología como herramienta para realizar una analítica existencial.
Presento una explicación detallada de ambos conceptos bajo su óptica:
1. La Fenomenología: "Ir a las cosas mismas"
Para Heidegger, la fenomenología no es una disciplina académica más, sino un método. Siguiendo a su maestro Husserl, pero distanciándose de él, Heidegger redefine el término basándose en su etimología griega: Phainomenon (lo que se muestra) y Logos (discurso/tratado).
1,1.- El fenómeno como des ocultamiento: A diferencia de la ciencia que busca explicar las causas, la fenomenología de Heidegger busca dejar que el "Ser" se muestre por sí mismo. El problema es que el Ser suele estar encubierto por las interpretaciones cotidianas y la tradición.
1.2.- La Hermenéutica Fenomenológica: Heidegger sostiene
que la descripción fenomenológica es, en esencia, interpretación
(hermenéutica). No podemos simplemente observar un objeto de forma pura;
siempre lo comprendemos dentro de un contexto de significado (Heidegger,
1927/2012, p. 48). [1]
2. El Existencialismo: La Analítica del Dasein
Heidegger prefiere hablar de "existenciales" (estructuras del ser) en lugar de "categorías" (propiedades de los objetos). Su enfoque se centra en cómo el ser humano es en el mundo.
A. La Existencia precede a la Esencia
Aunque esta frase es de Sartre, tiene su raíz en Heidegger. Para el filósofo alemán, el Dasein no tiene una naturaleza fija o predefinida como una mesa o una piedra. El hombre se hace a sí mismo a través de sus decisiones. Su "esencia" reside en su existencia (Vattimo, 2002, p. 35). [4]
B. Existencia Auténtica vs. Inauténtica
Este es uno de sus aportes más prácticos para la vida moderna:
B.1.- Existencia Inauténtica (Das Man): Es el estado en el que vivimos la mayor parte del tiempo. Seguimos "lo que se dice", "lo que se hace", perdiéndonos en la masa y huyendo de nuestra propia responsabilidad y finitud.
B.2.- Existencia Auténtica: Surge cuando el individuo reconoce su "ser-para-la-muerte". No es un concepto morboso, sino la aceptación de que nuestro tiempo es limitado, lo que nos empuja a tomar decisiones propias y vivir con propiedad.
C. El "Estar-arrojado" (Geworfenheit)
Heidegger explica que nadie eligió nacer, ni el idioma, ni la época, ni la
familia. Estamos "arrojados" al mundo. El existencialismo
heideggeriano radica en qué hacemos con ese mundo que no elegimos, pero en el
cual estamos obligados a proyectarnos (Grondin, 2003, p. 120). [3]
Es preciso comprender que no se trata de un evento pasado, sino de una
condición permanente del Dasein. Heidegger utiliza este término para ilustrar
la facticidad: el hecho de que siempre nos encontramos ya inmersos en una
situación que no hemos constituido, con una carga de tradiciones, lenguaje y
valores que nos preceden (Heidegger, 1927/2012, p. 135).[1]
Esta "arrojatez" implica que el ser humano no es una libertad
absoluta y abstracta, sino una libertad situada. Sin embargo, la genialidad del
hallazgo heideggeriano radica en que, aunque no somos dueños de nuestro origen,
somos plenamente responsables de nuestro proyecto.
El Dasein está arrojado a la posibilidad; es decir, estamos "condenados" a tener que elegirnos a nosotros mismos a partir de las circunstancias dadas, convirtiendo esa facticidad en la base para una existencia auténtica mediante la asunción consciente de nuestro destino histórico (Grondin, 2003, p. 125). [3]
2. Formación Académica, Filosófica y Científica
Heidegger inició su formación en teología en la Universidad de Friburgo, lo
que le otorgó un conocimiento profundo de la hermenéutica bíblica y la
escolástica, especialmente de la obra de Aristóteles y Santo Tomás.
Sin embargo, su giro hacia la filosofía fue definitivo bajo la tutela de
Edmund Husserl, el padre de la fenomenología. Su formación científica estuvo
marcada por un interés crítico en la lógica y la física teórica de su tiempo,
cuestionando siempre el fundamento óntico de las ciencias positivas (Gadamer,
1993, p. 45). [2]
La influencia de Edmund Husserl sobre Martin Heidegger es fundamental y
compleja, marcada por un tránsito que va desde el aprendizaje profundo hasta la
ruptura radical. Husserl no solo fue su maestro y mentor, sino que le
proporcionó el andamiaje metodológico sin el cual Ser y Tiempo no habría sido
posible.
A continuación, detallo los ejes centrales de esta influencia y los puntos de divergencia que dieron origen a la hermenéutica ontológica:
1. El Método: "Ir a las cosas mismas"
Heidegger adoptó el lema husserliano de "ir a las cosas mismas" (zu den Sachen selbst). Esto significaba rechazar las construcciones teóricas abstractas o las deducciones lógicas para centrarse en cómo los fenómenos se presentan directamente en la experiencia (Montiel, 2021, p. 66). [6]
1.1.- La Influencia: Husserl le enseñó a Heidegger a ver. La fenomenología le dio la herramienta para describir la vida humana sin los filtros de la metafísica tradicional.
2. La Intencionalidad
Husserl definía la conciencia como intencionalidad: toda conciencia es
"conciencia de algo". Heidegger tomó este concepto, pero lo
transformó. Mientras que para Husserl la intencionalidad era un acto de un
sujeto racional (conciencia pura), para Heidegger se convirtió en el
"estar-en-el-mundo" del Dasein. Ya no es un sujeto que piensa un
objeto, sino un ser que ya está operando y cuidando de las cosas en su entorno
(Sharma, 2024). [3]
3. La Ruptura: De la Descripción a la Interpretación
A pesar de su deuda intelectual, Heidegger se distanció de Husserl en tres
puntos clave:
|
Elemento |
Edmund Husserl (Fenomenología Trascendental) |
Martin Heidegger (Fenomenología Hermenéutica) |
|
Objetivo |
Fundar una ciencia
rigurosa de la conciencia (Eidetica). |
Preguntar por el sentido
del Ser. |
|
La Reducción (Epoché) |
Proponía "poner el
mundo entre paréntesis" (suspender juicios) para llegar a la esencia
pura (Husserl, 1949). [2.5] |
Sostenía que es imposible
"salir" del mundo. No hay reducción porque el Dasein ya está
arrojado en la existencia (Heidegger, 1927/2012, p. 62).[1] |
|
El Sujeto7 |
Un "Yo
trascendental" espectador y reflexivo. |
Un Dasein
histórico, temporal y situado. |
(TABLA No. 1 -
AUTORÍA PROPIA)
4. La Hermenéutica como
paso adelante
La gran "traición" filosófica de Heidegger a Husserl fue afirmar que toda fenomenología es hermenéutica. Mientras Husserl buscaba una descripción pura y objetiva, Heidegger argumentó que cualquier descripción ya es una interpretación basada en nuestra precompresión del mundo. No podemos mirar el mundo de forma neutra porque ya somos parte de él (González Henao, 2025). [1.3]
"El sentido de la descripción fenomenológica en cuanto método es la interpretación" (Heidegger, 1927/2012, p. 37). [1]
Sin la fenomenología de Husserl, Heidegger no habría tenido el rigor descriptivo para analizar la existencia. Sin embargo, al inyectar historicidad y temporalidad al método de su maestro, Heidegger transformó la fenomenología en una herramienta crítica que permitió el nacimiento de la hermenéutica contemporánea.
3. Posturas más Importantes: El Giro hacia el Dasein
La postura central de Heidegger es la crítica a la metafísica tradicional,
que desde Platón hasta Nietzsche habría "olvidado el ser". Para
recuperar esta pregunta, Heidegger propone la Analítica del Dasein.
El Dasein (ser-ahí) es el ente que somos nosotros mismos y cuya característica es que "en su ser, le va su propio ser" (Grondin, 2003, p. 112). [3]
3.1.- Ser-en-el-mundo: El ser humano no es un sujeto aislado frente a un mundo de objetos, sino que ya está "arrojado" en una red de significatividades previas.
3.2.- La Cura (Sorge): La estructura del Dasein es la preocupación o cuidado; existimos proyectándonos hacia el futuro.
3.3.- La Temporalidad: El ser tiene un horizonte temporal. La comprensión no es un acto intelectual posterior, sino la forma misma de existir (Vattimo, 2002, p. 88). [4]
4. Hallazgos más Importantes
Lo más relevante de sus hallazgos es la precompresión. Heidegger sostiene
que nunca nos acercamos a la realidad de manera "neutra" o como una
tabula rasa. Siempre operamos desde un "pre-haber", una
"pre-vista" y un "pre-cognición".
Este círculo hermenéutico no es un error lógico, sino la condición de
posibilidad de todo conocimiento humano (Ricoeur, 2001, p. 54). [5]
Es fundamental entender que la precompresión no constituye un obstáculo que
deba ser eliminado para alcanzar la objetividad, sino que es la estructura
misma de nuestra apertura al mundo. Heidegger articula esta idea a través de la
"Estructura del Pre" (Vor-struktur), compuesta por el pre-haber
(Vorhabe), que es el horizonte de sentido en el que ya estamos; la pre-vista
(Vorsicht), que es el ángulo o perspectiva desde la cual abordamos lo que
queremos comprender; y el pre-concepto (Vorgriff), que es la anticipación de lo
que esperamos encontrar (Heidegger, 1927/2012, p. 150). [1]
Este conjunto forma el círculo hermenéutico, el cual deja de ser un círculo
vicioso (donde se asume lo que se quiere probar) para convertirse en un círculo
vital y productivo: solo podemos comprender algo si ya tenemos una noción
previa de ello, y esa comprensión inicial se ve transformada y enriquecida por
el encuentro con el fenómeno mismo.
En términos prácticos, esto significa que el conocimiento no es una acumulación de datos sobre una mente vacía, sino un proceso de revisión constante de nuestros prejuicios, donde el "sentido" surge de la interacción entre nuestra herencia histórica y la novedad de la experiencia (Gadamer, 1993, p. 72). [2]
5. Impacto en el Desarrollo de la Hermenéutica
El impacto de Heidegger es radical: desplazó la hermenéutica de la epistemología (¿cómo conocemos?) a la ontología (¿cómo es el ser que comprende?). Sin Heidegger, no existiría la hermenéutica de Hans-Georg Gadamer, quien sistematizó estas ideas en Verdad y Método, ni la hermenéutica crítica de Paul Ricoeur.
Su obra permitió entender que interpretar un texto o una acción humana no es descifrar un código, sino ampliar nuestro propio horizonte de existencia (Lafont, 2000, p. 130). [6]
Este desplazamiento hacia la ontología de la comprensión redefine radicalmente la relación entre el intérprete y lo interpretado. Para Heidegger, y posteriormente para Gadamer, comprender no es una operación facultativa que el sujeto realiza sobre un objeto, sino un acontecimiento en el que el propio ser del intérprete se pone en juego.
Al entender que el lenguaje no es un simple instrumento de comunicación, sino la "casa del ser", la hermenéutica deja de buscar una verdad reproductiva (lo que el autor quiso decir originalmente) para buscar una verdad productiva: el sentido que surge en el encuentro entre el mundo del texto y el mundo del lector (Lafont, 2000, p. 135). [6]
Este "impacto" implica que toda interpretación de una obra o acción humana es, en última instancia, una forma de autocomprensión; ampliamos nuestro "horizonte de existencia" porque al interpretar el mundo, estamos, en realidad, aclarando las posibilidades de nuestro propio ser y su lugar en la historia (Ricoeur, 2001, p. 58). [5]
Conclusiones: En estas conclusiones puedo señalar tres simples lecciones para los lectores del Siglo XXI.
En el tema de la Consciencia de la Finitud: En una sociedad que idolatra el rendimiento y la juventud eterna, Heidegger nos recuerda que somos “seres-para-la-muerte”. Aceptar nuestra finitud nos permite vivir una vida auténtica, priorizando lo esencial sobre lo trivial.
En el tema de la Crítica a la Técnica: Heidegger advirtió que la tecnología tiende a ver el mundo (y a las personas) como un “fondo de reserva” de recursos. Hoy, más que nunca, es vital recuperar la capacidad de “pensar” frente al mero “calcular”.
En el tema del Diálogo y La Apertura: Entender que siempre operamos desde prejuicios (precompresión) nos obliga a ser humildes en el debate público. La verdad no es una posesión, sino un “des ocultamiento” (Aletheia) que ocurre en el encuentro con el otro.
Referencias Bibliográficas
1. Heidegger, M. (2012). Ser y tiempo (J. E. Rivera, Trad.). Editorial
Trotta. (Obra original publicada en 1927). p. 19.
https://www.philosophia.cl/biblioteca/Heidegger/Ser%20y%20Tiempo.pdf
2. Gadamer, H. G. (1993). Heidegger’s Ways. SUNY Press. p. 45.
3. Grondin, J. (2003). Introducción a la hermenéutica filosófica. Herder. p.
112.
https://dianoia.filosoficas.unam.mx/index.php/dianoia/article/download/441/D49/458
4. Vattimo, G. (2002). Introducción a Heidegger. Gedisa. p. 88.
5. Ricoeur, P. (2001). Del texto a la acción: Ensayos de hermenéutica II.
Fondo de Cultura Económica. p. 54.
6. Lafont, C. (2000). Heidegger, Language, and World-Disclosure. Cambridge
University Press. p. 130.
FICHA TÉCNICA DEL
ENSAYO
Autoría: Suárez, Manning Maxie.
Marco Teórico: Fenomenología Hermenéutica y Analítica
del Dasein.
Alcance: Ontología contemporánea y teoría de la
interpretación.
Ejes de Análisis: Círculo hermenéutico, Facticidad
(Geworfenheit) y Giro Ontológico.