LIDERAZGO
DE COACHING EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR UNIVERSITARIA: UN ENFOQUE EN EL DESARROLLO
INDIVIDUAL Y LA MENTORÍA.
Por: Rev. Pbro. Manning Maxie Suárez +
Docente Universitario.
Orcid: orcid.org/0000-0003-2740-5748
LIDERAZGO
DE COACHING EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR UNIVERSITARIA: UN ENFOQUE EN EL DESARROLLO
INDIVIDUAL Y LA MENTORÍA.
Por: Rev. Pbro. Manning Maxie Suárez +
Docente Universitario.
Orcid: orcid.org/0000-0003-2740-5748
INTRODUCCIÓN
La educación superior universitaria se
encuentra en un constante estado de evolución, impulsada por los avances
tecnológicos, los cambios sociales y las demandas de un mercado laboral
globalizado.
En este contexto dinámico, el rol del
liderazgo adquiere una importancia crucial para asegurar la pertinencia,
calidad y el éxito de las instituciones universitarias.
El liderazgo dinámico emerge como un
enfoque esencial, capaz de adaptarse a las complejidades y desafíos del entorno
actual, promoviendo la innovación, la colaboración y el compromiso en todos los
niveles de la organización universitaria.
Esta monografía explorará el concepto de
liderazgo dinámico aplicado a la educación superior, destacando sus aportes
significativos y proponiendo conclusiones prácticas para su ejercicio efectivo
en las universidades.
¿QUÉ
ES EL LIDERAZGO DINÁMICO?
El liderazgo dinámico se caracteriza por
su flexibilidad, adaptabilidad y capacidad de respuesta ante los cambios.
A diferencia de modelos de liderazgo más
estáticos o centrados en la jerarquía, el liderazgo dinámico reconoce la
fluidez del entorno y la necesidad de ajustar estrategias y enfoques de manera
continua.
En el contexto de la educación superior,
implica la habilidad de los líderes universitarios para navegar por la
incertidumbre, fomentar la innovación y movilizar a la comunidad académica
hacia la consecución de objetivos comunes (Kelly, 2022). 1
APORTES
SIGNIFICATIVOS DEL LIDERAZGO DINÁMICO EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR
La implementación de un liderazgo dinámico
en las universidades puede generar aportes significativos en diversas áreas:
A.
FOMENTO DE LA INNOVACIÓN:
Los líderes dinámicos crean un ambiente
donde la experimentación y la búsqueda de nuevas ideas son valoradas y
apoyadas.
Esto se traduce en el desarrollo de
programas académicos innovadores, la adopción de metodologías de
enseñanza-aprendizaje vanguardistas y la promoción de la investigación de alto
impacto.
B.
ADAPTABILIDAD AL CAMBIO:
El sector de la educación superior se
enfrenta a cambios constantes, desde la irrupción de nuevas tecnologías hasta
las variaciones en las demandas de los estudiantes y del mercado laboral.
Los líderes dinámicos son capaces de
anticipar estos cambios, diseñar estrategias proactivas y guiar a la
institución a través de las transiciones de manera efectiva (Uniranks, 2025). 2
C.
FORTALECIMIENTO DE LA COLABORACIÓN:
El liderazgo dinámico promueve la
colaboración entre diferentes áreas y niveles de la universidad, así como con
actores externos como otras instituciones, el sector empresarial y la sociedad
en general.
Esta colaboración enriquece la oferta
académica, impulsa la investigación multidisciplinaria y fortalece el vínculo
de la universidad con su entorno.
D.
DESARROLLO DEL TALENTO HUMANO:
Los líderes dinámicos reconocen la
importancia de su equipo y se dedican a desarrollar el potencial de los
profesores, investigadores, estudiantes y personal administrativo.
Esto implica brindar oportunidades de
formación, fomentar el liderazgo en todos los niveles y crear un clima de
trabajo positivo y motivador.
E.
MEJORA DE LA COMUNICACIÓN:
La comunicación clara, abierta y
constante es fundamental para el liderazgo dinámico.
Los líderes deben ser capaces de
articular la visión de la institución, escuchar las inquietudes de la comunidad
universitaria y mantener un diálogo fluido que fomente la confianza y el
compromiso.
CONCLUSIONES PRÁCTICAS PARA EL EJERCICIO DEL LIDERAZGO DINÁMICO EN UNIVERSIDADES
Para implementar con éxito un liderazgo
dinámico en la educación superior, se proponen las siguientes conclusiones
prácticas:
1.-
DESARROLLAR UNA VISIÓN CLARA Y COMPARTIDA:
Los líderes deben articular una visión
inspiradora del futuro de la universidad y comunicarla de manera efectiva a
toda la comunidad académica, buscando la adhesión y el compromiso de todos los
miembros.
2.-
FOMENTAR UNA CULTURA DE APRENDIZAJE CONTINUO:
Es crucial promover una cultura donde la
experimentación, la reflexión y la adaptación sean parte del quehacer diario de
la universidad.
Esto implica apoyar la formación
continua de los docentes y el personal, así como la evaluación y mejora
constante de los procesos.
3.-
EMPODERAR A LOS EQUIPOS Y FOMENTAR EL LIDERAZGO DISTRIBUIDO:
Los líderes dinámicos deben delegar responsabilidades
y fomentar la autonomía de los equipos de trabajo, reconociendo y valorando el
liderazgo que puede surgir en todos los niveles de la organización.
4.-
UTILIZAR LA TECNOLOGÍA COMO PALANCA DE CAMBIO:
La tecnología ofrece numerosas
oportunidades para mejorar la enseñanza, la investigación, la gestión y la
comunicación en las universidades.
Los líderes dinámicos deben estar
abiertos a la adopción de nuevas herramientas y plataformas que impulsen la
eficiencia y la innovación.
5.-
MANTENER UNA MENTALIDAD ABIERTA Y FLEXIBLE:
Ante la incertidumbre y los cambios
constantes, los líderes deben cultivar una mentalidad abierta a nuevas ideas y
enfoques, siendo capaces de ajustar las estrategias y tomar decisiones ágiles
cuando sea necesario (Briones, 2021). 3
CONCLUSIÓN:
Concluyo señalando que el liderazgo
dinámico se presenta como un paradigma esencial para la educación superior
universitaria en el siglo XXI.
Su capacidad para adaptarse al cambio,
fomentar la innovación y fortalecer la colaboración lo convierte en un factor
clave para el éxito y la relevancia de las instituciones universitarias
(Estrada Molina & Rodríguez Castellanos, 2019; Duarte Ramírez, 2021). 4
Al adoptar las conclusiones prácticas
presentadas en esta monografía, los líderes universitarios pueden impulsar una
transformación positiva en sus organizaciones, preparando a las futuras
generaciones de profesionales para los desafíos de un mundo en constante
evolución.
REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS:
1. Kelly, T.
(2022). Dynamic Management and Leadership in Education: High Reliability
Techniques for Schools and Universities. Routledge.
2. Uniranks.
(2025, marzo 5). Transformational Leadership in Higher Education: Preparing
Universities for the Future. https://www.uniranks.com/explore/leadership-innovations/transformational-leadership-in-higher-education-preparing-universities-for-the-future
3.
Briones, E. (2021). Retos del liderazgo pedagógico frente a las problemáticas
de la globalización social actual. Ciencia Latina Revista Científica
Multidisciplinar, 5(4), 6039-6053. https://ciencialatina.org/index.php/cienciala/article/view/6174/9370
4.
Duarte Ramírez, A. I. (2021). Habilidades de Liderazgo para la Gestión de
Innovación Educativa en la Escuela Luis Espinoza Martínez. Hexagono Pedagógico,
12(2), 7–20.
https://soeici.org/index.php/hexaciencias/article/download/524/868/1519
5.
Estrada Molina, Y., & Rodríguez Castellanos, A. (2019). Estilos de
liderazgo en la Educación Superior. Conrado, 15(68), 173-183.
http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1990-86442019000300175
6.
Al-Husseini, S., & Elbeltagi, I. (2018). Evaluating the
effect of transformational leadership on knowledge sharing using structural
equation modelling: the case of Iraqi higher education. International Journal
of Leadership in Education, 21(4), 506-517. Recuperado de https://eric.ed.gov/?id=EJ1177172
7.
Bernasconi, A., & Rodríguez-Ponce, E. (2018). Análisis Exploratorio de las
Percepciones sobre los Estilos de Liderazgo, el Clima Académico y la Calidad de
la Formación de Pregrado. Formación Universitaria, 11(3), 29-40. Recuperado de https://scielo.conicyt.cl/pdf/formuniv/v11n3/0718-5006-formuniv-11-03-00029.pdf
8. Dias, M. A.,
& Borges, R. S. (2017). Performance and Leadership Style: When Do Leaders
and Followers Disagree? RAM.
Revista de Administração Mackenzie, 18(2), 104-129. Recuperado de http://www.scielo.br/scielo.php?pid=S1678-69712017000200104&script=sci_abstract
9.
Kebede, A. M., & Demeke, G. W. (2017). The Influence of
Leadership Styles on Employees’ Job Satisfaction in Ethiopian Public
Universities. Contemporary Management Research, 13(3), 165-176. Recuperado de http://www.cmr-journal.org/article/view/17668
Por: Rev. Pbro. Manning Maxie Suárez +
Docente Universitario
Orcid: https://orcid.org/0000-0003-2740-5748
Este estilo de
liderazgo se caracteriza por la inclusión activa de los miembros de la
institución en la toma de decisiones, fomentando un ambiente de colaboración,
respeto mutuo y compromiso compartido con los objetivos organizacionales
(QuadC, 2023). 1
El liderazgo
democrático en la educación superior se fundamenta en la premisa de que las
decisiones tomadas de manera conjunta, considerando las opiniones y la
experiencia de todos los interesados, tienden a ser más sólidas y mejor
aceptadas (Washington Leadership Partners, 2024). 2
Los líderes
que adoptan este estilo no asumen tener todas las respuestas, sino que valoran
la inteligencia colectiva y buscan activamente la participación de profesores,
personal administrativo e incluso estudiantes en los procesos de toma de
decisiones que afectan sus vidas académicas y profesionales (Educrea, s.f.).3
Una de las
principales ventajas del liderazgo democrático es el aumento del compromiso
y la moral de los miembros de la institución (UNIR México, s.f.). 4
Cuando las personas se sienten escuchadas y sus opiniones son tomadas en
cuenta, desarrollan un mayor sentido de pertenencia y responsabilidad hacia las
decisiones y los resultados de la organización. Este compromiso se traduce en
una mayor motivación, productividad y retención del talento dentro de la
institución.
Además, el
liderazgo participativo promueve la creatividad y la innovación (ESERP,
2023). 5 Al involucrar
a diversas partes interesadas con diferentes perspectivas y experiencias, se
genera un flujo de ideas más amplio y rico, lo que puede conducir a soluciones
más creativas y efectivas para los desafíos que enfrenta la educación superior.
La apertura al diálogo y la valoración de las diferentes opiniones enriquecen
el proceso de toma de decisiones y fomentan una cultura de mejora continua.
Sin embargo,
es importante reconocer que el liderazgo democrático también presenta desafíos.
En ocasiones, el proceso de toma de decisiones puede ser más lento debido a la
necesidad de consultar y llegar a un consenso entre múltiples partes
interesadas (QuadC, 2023). 1 Por
lo tanto, los líderes democráticos deben ser hábiles facilitadores, capaces de
gestionar el diálogo, fomentar la participación constructiva y guiar al grupo
hacia decisiones efectivas y oportunas.
Concluyo
diciendo que el liderazgo democrático o participativo ofrece un camino
prometedor para construir instituciones de educación superior más
colaborativas, comprometidas y efectivas.
Al valorar la
voz de todos los miembros de la comunidad universitaria, los líderes pueden
fomentar un sentido de propiedad compartida, impulsar la innovación y crear un
ambiente donde tanto el personal como los estudiantes se sientan empoderados
para contribuir al éxito colectivo.
Para aquellos
que buscan implementar este estilo de liderazgo, se ofrecen los siguientes
consejos prácticos:
Al adoptar
estos principios, los líderes de la educación superior pueden transformar sus
instituciones en comunidades vibrantes y comprometidas, donde la participación de
todos impulsará la excelencia académica y el éxito colectivo.
Referencias Bibliográficas
1. QuadC. (2023, agosto 21). Different Types
of Leadership Styles in Higher Education Institutions. https://www.quadc.io/blog/the-different-types-of-leadership-styles-in-higher-education-institutions
2. Washington Leadership Partners. (2024,
octubre 28). Participative Leadership in Education: Fostering Collaboration
and Shared Success. https://washingtonleadershippartners.com/blog/participative-leadership-in-education-fostering-collaboration-and-shared-success
3. Educrea. (s.f.). 6 tipos de
liderazgo que como docente debes conocer. https://educrea.cl/6-tipos-de-liderazgo-que-como-docente-debes-conocer/
4. UNIR México. (s.f.). Liderazgo
Participativo: Qué es, Tipos, Ventajas y Desventajas. https://mexico.unir.net/noticias/economia/liderazgo-participativo/
5. ESERP. (2023, septiembre 29). Liderazgo
Democrático: Empoderando a tu Equipo. https://es.eserp.com/articulos/liderazgo-democratico/
6. Calduch, I., Llanes, J.,
Montané López, A., & Méndez Ulrich, J. L. (2020). "Gobernanza y
universidad: estudio iberoamericano sobre la participación estudiantil en las
instituciones de Educación Superior." (“Gobernanza y universidad : estudio
iberoamericano sobre la ... - Dialnet”) Revista Iberoamericana de Educación,
2020, vol. 83, num. 1, p. 187-209.
7. Hernández-Calderón, K. A.,
& Lesmes-Silva, A. K. (2018). La escucha activa como elemento necesario
para el diálogo. Revista convicciones, 5(9), 83-87.
8. Jaén Díaz, M., Luceño Moreno,
L., & Rubio Valdehita, S. (2006). La comunicación interna como herramienta
estratégica al servicio de las organizaciones.
9. Peñafiel, R. G., &
Carretero, A. M. H. (2018). La colaboración de la escuela y las instituciones
culturales para la Educación Patrimonial: estudio de caso. Clío, (44), 146-169.
Por: Rev. Pbro. Manning Maxie Suárez +
Orcid: orcid.org/0000-0003-2740-5748
INTRODUCCIÓN:
Para abordar el tema de la empleomanía
en el mercado laboral, es crucial entender cómo los distintos estilos de
liderazgo impactan la retención de talento, entendido como aquellas estrategias
y acciones que una organización implementa para mantener a sus empleados más
valiosos durante un periodo de tiempo prolongado.
El desarrollo profesional, entendido
como aquello que abarca las actividades de aprendizaje y crecimiento que un
individuo emprende para mejorar sus habilidades, conocimientos y competencias
en su carrera.
Y la adaptación al cambio y la
motivación de los empleados, es fundamental mantener alta la motivación de los
empleados, impulsando su compromiso y disposición a adoptar nuevas formas de
trabajar. Empleados motivados ven el cambio no como una amenaza, sino como una
oportunidad de crecimiento y desarrollo profesional.
Es bueno señalar que no hay un único
tipo de liderazgo "correcto"; el más efectivo dependerá del contexto,
la cultura de la empresa y las características del equipo. (Torres, N. A. D.,
& Torres, D. D. (2003). 1.
Aquí algunos de los tipos de liderazgo
más relevantes y cómo se aplican a la empleomanía en el mercado laboral actual:
1.
LIDERAZGO TRANSFORMACIONAL
Este estilo es altamente efectivo para
la empleomanía porque se centra en inspirar y motivar a los empleados para
alcanzar su máximo potencial. Un líder transformacional:
2.
EL LIDERAZGO DEMOCRÁTICO (O PARTICIPATIVO)
Este enfoque valora la colaboración y la
participación de los miembros del equipo en la toma de decisiones. Es
beneficioso para la empleomanía porque:
3.
LIDERAZGO DE COACHING (O ENTRENADOR)
Este estilo se enfoca en el desarrollo
individual de los empleados, actuando el líder como un mentor. Es ideal para la
empleomanía ya que:
4.
LIDERAZGO SITUACIONAL
Este líder es flexible y se adapta a las
necesidades específicas de su equipo y del entorno. Para la empleomanía, esto
significa que el líder:
5.
LIDERAZGO LAISSEZ-FAIRE (DELEGATIVO)
Aunque menos estructurado, este estilo
puede ser efectivo para la empleomanía en ciertos contextos. Se caracteriza por
dar mucha autonomía a los empleados.
EL
IMPACTO DEL LIDERAZGO EN LA EMPLEOMANÍA
Un liderazgo efectivo impacta
directamente la empleomanía al:
Concluyo señalando que los tipos de
liderazgo que promueven la inspiración, la participación, el desarrollo y la
adaptabilidad son los más propicios para potenciar la empleomanía en el mercado
laboral actual, asegurando que los empleados no solo sean productivos, sino
también adaptables y con posibilidades de crecimiento a largo plazo.
Resumen
Bibliográfico:
1.
Torres, N. A. D., & Torres, D. D. (2003). El líder y el liderazgo:
reflexiones. Revista interamericana de bibliotecología, 26(2), 75-88.
2.
Cruz-Ortiz, V., Salanova, M., & Martínez, I. M.
(2013). Liderazgo transformacional: investigación actual y retos futuros.
Revista universidad y empresa, 15(25), 13-32.
3.
Fierro, I., & Villalva, M. (2017). El liderazgo democrático: una
aproximación conceptual. INNOVA Research Journal, 2(4), 155-162.
4.
Anzorena, O. (2019). Lider-coach: un modelo para el
liderazgo y el coaching organizacional. Ediciones Granica.
5.
Hersey, P., & Blanchard, K. (1972). Liderazgo
situacional. Englewood Cliff: Prentice Hall.
6.
Choque, A. Y. P., Mejía, W. E., Vásquez, A. P., &
Machaca, P. C. (2014). Liderazgo laissez faire. Revista de Investigación
Valor Agregado, 1(1).
7.
Meneses Pinto, K. J. (2019). Estrategias de
atracción y retención del talento humano para disminuir la rotación de
personal.
8.
Suárez Lantarón, B. (2016). Empleabilidad: análisis
del concepto.
9.
Adán, F., Antonio, J., & Véliz Fajardo, J. A.
(2013). La adaptabilidad a los cambios imprevistos del entorno y la
creación de capacidades para el autocontrol en la empresa. Técnica
administrativa, 12(53), 2.
10.
Ryan, R., & Deci, E. L. (2000). La Teoría de la
Autodeterminación y la Facilitación de la Motivación Intrínseca, el Desarrollo
Social, y el Bienestar. American psychologist, 55(1), 68-78.
Nota: El autor es miembro de la Junta
Directiva del Consejo Del Sector Privado Para La Asistencia Educacional
(COSPAE), en representación de la Asociación de Universidades Particulares de
Panamá (AUPPA). Y Miembro del Consejo Nacional de Competencias Laborales
(CONACOM) en representación del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP).
Por: Rev. Pbro. Manning Maxie Suárez +
Orcid: orcid.org/0000-0003-2740-5748
INTRODUCCIÓN:
El modelo de liderazgo cristiano se
distingue por un conjunto de principios y valores arraigados en las enseñanzas
y el ejemplo del judío Jesus de Nazareth hace ya 2025 años.
Este liderazgo no se centra en la
autoridad o el poder para el beneficio propio, sino en temas como el servicio,
la humildad y el amor hacia los demás, siguiendo el mandato bíblico de
priorizar las necesidades del prójimo por encima de las propias.
Este ensayo explorará los pilares
fundamentales de este modelo, respaldando cada punto con citas bíblicas
relevantes y sugiriendo referencias bibliográficas para una mayor
profundización.
Uno
de los principios centrales del liderazgo cristiano es el servicio.
Jesús mismo declaró en el evangelio de Marcos
escrito por el mismo Marcos aproximadamente en los años 70 d.C., capítulo 10:45:
"Porque ni aun el Hijo del hombre vino para que le sirvan, sino para
servir y para dar su vida en rescate por muchos". Esta afirmación
establece un paradigma donde el líder es, ante todo, un servidor.
El liderazgo cristiano invierte la
concepción tradicional de autoridad, presentando a los líderes como aquellos
que están dispuestos a poner las necesidades de los demás en primer lugar, tal
como lo hizo Jesús lavando los pies de sus discípulos como vemos en el
evangelio de Juan escrito por el mismo Juan de Patmos aproximadamente en los
años 90 y 100 d.C., en su capítulo 13:1-17.
Esta disposición al servicio genera un
ambiente de confianza y respeto, donde los seguidores se sienten valorados y
motivados.
EL
VALOR DE LA HUMILDAD.
Ligado intrínsecamente al servicio se
encuentra el valor de la humildad.
En la epístola del apóstol san Pablo a
los Filipenses escrita en los años 60 y 64 d.C., en su capítulo 2:3-4, exhorta:
"Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien, con
humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a sí mismo; no mirando
cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros".
La humildad en el liderazgo cristiano implica reconocer que toda capacidad y
autoridad provienen de Dios, y que el líder es simplemente un administrador de
estos dones.
Evita la arrogancia y la búsqueda de
reconocimiento personal, enfocándose en el bienestar del equipo o la comunidad
a la que sirve.
Un líder humilde está abierto al
aprendizaje, dispuesto a escuchar diferentes perspectivas y reconoce sus
propias limitaciones.
LA
INTEGRIDAD ES OTRO VALOR CRUCIAL.
En el Antiguo Testamento encontramos el
libro de los Proverbios, escrito aproximadamente desde el siglo X hasta el
siglo VIII a.C., en su capítulo 11:3, declara: "La integridad de los
rectos los encaminará; pero la perversidad de los pecadores los destruirá".
Un líder cristiano debe ser ejemplo de honestidad, coherencia entre sus
palabras y acciones, y firmeza en sus principios morales.
Esto genera confianza y credibilidad
entre sus seguidores. La integridad se manifiesta en la transparencia en la
toma de decisiones, en el cumplimiento de promesas y en la defensa de la
justicia y la verdad, incluso en situaciones difíciles.
El
amor es, quizás, el valor supremo en el liderazgo cristiano.
El mismo profeta Jesús dijo en el
evangelio de Juan (13:34-35): "Un mandamiento nuevo os doy: Que os
améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto
conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los
otros". Este amor ágape, un amor incondicional y sacrificial, debe
ser la fuerza motriz detrás de todas las acciones del líder. Implica empatía,
compasión y preocupación genuina por el bienestar espiritual, emocional y
físico de las personas a las que lidera.
Un liderazgo basado en el amor fomenta
la unidad, la colaboración y un sentido de pertenencia.
En
conclusión:
El modelo de liderazgo cristiano se
fundamenta en valores y principios que reflejan el carácter y la persona de
Cristo.
El servicio, la humildad, la integridad,
el amor y la justicia no son meras cualidades deseables, sino imperativos
bíblicos que deben guiar la conducta de aquellos que aspiran a liderar
siguiendo el ejemplo del Maestro.
Al vivir y practicar estos principios,
los líderes cristianos pueden generar un impacto positivo en sus comunidades,
reflejando la luz y el amor de Dios en el mundo.
Finalmente,
la justicia es un principio fundamental que debe guiar el liderazgo cristiano.
El
profeta Miqueas (6:8), pregunta: "Oh
hombre, él te ha declarado lo que es bueno; ¿y qué pide Jehová de ti, sino
solamente hacer justicia, y amar misericordia, y caminar humildemente con tu
Dios?". Un líder cristiano debe esforzarse por la equidad, la
imparcialidad y la defensa de los derechos de todos, especialmente de los más
vulnerables.
Esto implica tomar decisiones justas,
corregir las injusticias y ser voz para aquellos que no la tienen.
Para profundizar en estos principios y
valores, recomiendo la lectura de obras como:
Maxwell, John C.
(2005). The 21 Irrefutable Laws of Leadership. Thomas Nelson. (Aunque no exclusivamente cristiano, muchos
de sus principios se alinean con la ética bíblica de liderazgo).
Sanders, J.
Oswald. (2007). Spiritual Leadership. Moody
Publishers. (Una obra clásica que explora las cualidades espirituales
esenciales para el liderazgo cristiano).
Por el Rev. Pbro. Manning Maxie Suárez +
Quisiera iniciar esta reflexión personal sobre la educación superior señalando a mi criterio que
En
este contexto dinámico, el liderazgo transformacional emerge como un paradigma
crucial para afrontar los desafíos y capitalizar las oportunidades del siglo
XXI (Uniranks, 2025). 1 Este estilo de liderazgo, que va más allá de
la mera gestión transaccional, se centra en la creación de una visión
compartida, fomentando el desarrollo individual y colectivo como la
estimulación de la creatividad y el pensamiento crítico (ThoughtExchange, 2022).
2
La
aplicación del liderazgo transformacional en la educación superior se distingue
por varias características fundamentales.
En
primer lugar, los líderes transformacionales poseen una visión clara y
convincente del futuro de la institución y son capaces de
comunicarla de manera efectiva a todos los stakeholders, desde el cuerpo
docente y administrativo hasta los estudiantes y la comunidad en general
(Rededuca.net, 2024). 3 Esta visión compartida actúa como un faro
que guía las acciones y moviliza los esfuerzos hacia metas ambiciosas.
En
segundo lugar, estos líderes demuestran una consideración individualizada
hacia sus seguidores, reconociendo sus necesidades, fortalezas y potencial de
desarrollo (ThoughtExchange, 2022). 4 Fomentan un ambiente de apoyo
y mentoría, invirtiendo en el crecimiento profesional de sus equipos y
empoderándolos para alcanzar su máximo potencial. Esta atención personalizada
no solo aumenta la satisfacción y el compromiso de los miembros de la institución,
sino que también enriquece el capital humano de la organización.
Además,
me gustaría señalar que el liderazgo transformacional se caracteriza por la estimulación
intelectual, desafiando el statu quo y fomentando la innovación y la
búsqueda de soluciones creativas a los problemas (Uniranks, 2025). Los líderes
que adoptan este enfoque alientan a sus equipos a cuestionar las prácticas
existentes, a experimentar con nuevas ideas y a adoptar una mentalidad de
aprendizaje continuo. Esta cultura de innovación es esencial para que las
instituciones de educación superior se mantengan relevantes y competitivas en
un entorno globalizado.
Finalmente,
los líderes transformacionales actúan como modelos a seguir, demostrando
altos estándares éticos y un fuerte sentido de misión (Rededuca.net, 2024). Su
integridad, compromiso y pasión por la educación inspiran confianza y respeto
en sus seguidores, generando un clima de colaboración y excelencia.
En el
contexto específico de Panamá, la implementación del liderazgo transformacional
en las universidades puede demostrar ser efectiva para generar una comprensión
profunda de su importancia como herramienta para influir en el profesorado y
potencialmente aumentar sus niveles de compromiso (Revista Latitude, 2020).
Programas de desarrollo profesional dirigidos a supervisores docentes, como
vicerrectores académicos, decanos y coordinadores de programa, han reflejado la
efectividad de este enfoque.
Concluyo
señalando
que el liderazgo transformacional no es simplemente un estilo de gestión, sino
una filosofía que puede impulsar una transformación profunda y duradera
en las instituciones de educación superior. Para aquellos que aspiran a liderar
con impacto en este sector crucial, se ofrezco los siguientes consejos que
pueden aplicarse:
Al
adoptar los principios del liderazgo transformacional, las instituciones de
educación superior pueden seguir preparandose para afrontar los retos del
futuro, formar profesionales competentes y ciudadanos comprometidos, y
contribuir de manera significativa al desarrollo de la sociedad.
Referencias Bibliográficas
1, Rededuca.net. (2024, junio
21). ¿Qué es el liderazgo transformacional y cómo influye en la educación?
https://www.rededuca.net/blog/educacion-y-docencia/liderazgo-transformacional
2. Revista Latitude. (2020). Transformational
Leadership in Higher Education in Panama. 2(13). https://revistas.qlu.ac.pa/index.php/latitude/article/download/96/68
3. ThoughtExchange. (2022, febrero 17). Your Guide
to Transformational Leadership in Education. https://thoughtexchange.com/blog/transformational-leadership-in-education/
4. Uniranks. (2025, marzo 5). Transformational Leadership in Higher Education:
Preparing Universities for the Future. https://www.uniranks.com/explore/leadership-innovations/transformational-leadership-in-higher-education-preparing-universities-for-the-future
El pueblo más grande no es aquel
en que una riqueza desigual y desenfrenada
produce hombres crudos y sórdidos,
y mujeres venales y egoístas:
pueblo grande, cualquiera que sea su tamaño,
es aquel que da hombres generosos
y mujeres puras.
La prueba de cada civilización humana
está en la especie de hombre y de mujer
que en ella se produce.
José Martí, 1894[1]
En lo que hace a la cultura ambiental, 2025 nos traerá dos aniversarios de importancia. En lo más breve, en mayo próximo hará un decenio de la publicación de la Encíclica Laudato Sí, en la que el primer papa originario de nuestra América involucró de lleno a su Iglesia en el debate sobre la crisis ambiental de nuestro tiempo. Y lo hizo además de un modo innovador, que trascendía la usual separación entre los mundos del espíritu y de la materia, al señalar que en su epígrafe 139 que
Cuando se
habla de «medio ambiente», se indica particularmente una relación, la que
existe entre la naturaleza y la sociedad que la habita. Esto nos impide
entender la naturaleza como algo separado de nosotros o como un mero marco de
nuestra vida. Estamos incluidos en ella, somos parte de ella y estamos
interpenetrados. Las razones por las cuales un lugar se contamina exigen un
análisis del funcionamiento de la sociedad, de su economía, de su
comportamiento, de sus maneras de entender la realidad. Dada la magnitud de los
cambios, ya no es posible encontrar una respuesta específica e independiente
para cada parte del problema. Es fundamental buscar soluciones integrales que
consideren las interacciones de los sistemas naturales entre sí y con los
sistemas sociales. No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social,
sino una sola y compleja crisis socio-ambiental. Las líneas para la solución
requieren una aproximación integral para combatir la pobreza, para devolver la
dignidad a los excluidos y simultáneamente para cuidar la naturaleza.[2]
Lo así planteado manifestaba una inusual cercanía a la visión expuesta por Federico Engels en 1876 sobre el vínculo entre nuestra especie y su entorno natural, al advertir que
a
cada paso, los hechos nos recuerdan que nuestro dominio sobre la naturaleza no
se parece en nada al dominio de un conquistador sobre el pueblo conquistado,
que no es el dominio de alguien situado fuera de la naturaleza, sino que
nosotros, por nuestra carne, nuestra sangre y nuestro cerebro, pertenecemos a
la naturaleza, nos encontramos en su seno, y todo nuestro dominio sobre ella
consiste en que, a diferencia de los demás seres, somos capaces de conocer sus
leyes y de aplicarlas adecuadamente.
Al hacerlo, Engels resaltaba
que el desarrollo de las ciencias naturales en su tiempo permitía ya
“comprender mejor las leyes de la naturaleza” y conocer “tanto los efectos
inmediatos como las consecuencias remotas de nuestra intromisión en el curso
natural de su desarrollo.” Con ello, decía,
nos
hallamos en condiciones de prever, y, por tanto, de controlar cada vez mejor
las remotas consecuencias naturales de nuestros actos en la producción, por lo
menos de los más corrientes. Y cuanto más sea esto una realidad, más sentirán y
comprenderán los hombres su unidad con la naturaleza, y más inconcebible será
esa idea absurda y antinatural de la antítesis entre el espíritu y la materia,
el hombre y la naturaleza, el alma y el cuerpo, idea que empieza a difundirse
por Europa a raíz de la decadencia de la antigüedad clásica y que adquiere su
máximo desenvolvimiento en el cristianismo.[3]
Y aun así, agregaba que si habían sido precisos “miles de años para que el hombre aprendiera en cierto grado a prever las remotas consecuencias naturales de sus actos dirigidos a la producción, mucho más le costó aprender a calcular las remotas consecuencias sociales de esos mismos actos.”
Medio siglo después, en su camino al encuentro con Francisco en 2015, lo dicho
por Engels se encontraría con lo planteado en octubre de 1925 por el geógrafo
norteamericano Carl Sauer en su ensayo La Morfología del Paisaje, que es
como el acta de nacimiento de la moderna geografía humana. Para Sauer, la
geografía estudiaba los procesos de interacción entre las formas de la tierra y
la actividad de la especie humana. “Nos interesamos”, decía, en “la actividad
directa, no en el descubrimiento prematuro”: éste es el enfoque morfológico.
Tal enfoque hacía del paisaje un objeto de estudio en cambio constante. Así, el resultado del contacto del hombre con su hogar cambiante, tal como se expresa a través del paisaje cultural, es nuestro campo de trabajo. Nos interesamos en la importancia del lugar para el hombre, y también en su transformación de ese lugar. Nos ocupamos a un mismo tiempo con la interrelación entre grupo, o culturas, y lugar, tal como se expresa en los diversos paisajes del mundo. Aquí se encuentra un cuerpo inagotable de hechos y una variedad de relaciones que ofrecen un curso de indagación que no necesita restringirse a los estrechos canales del racionalismo.[4]
Para
algunos, aquel ensayo constituyó a un tiempo un manifiesto antideterminista y
una apertura a la cultura científica europea de su tiempo.[5]
Para nosotros, hoy, importa sobre todo que constituyó el punto de partida en el
desarrollo de trabajos sucesivos en los que puso en evidencia una aguda visión
sobre el vínculo entre la economía, la tecnología y el desarrollo social.[6]
Para 1956 – ya inmerso el mundo en el proceso que conduciría a la crisis a que
se refiere Francisco-, Sauer señalaría que “los científicos físicos y los
ingenieros de hoy son a menudo del linaje de Dédalo, dedicados a inventar
reorganizaciones cada vez más asombrosas de la materia y por tanto, lo deseen o
no, de las instituciones sociales”. Y a eso agregaría que la ciencia social,
antes que advertir a la sociedad sobre el riesgo de caer como Dédalo al vacío,
contemplaba “con envidia las conquistas de la ciencia física”, y aspiraba “a
una competencia y una autoridad similares en el reordenamiento del mundo”.[7]
Para
1974, ya en vísperas de su partida, Sauer dio un nuevo paso al futuro al
sostener que la dimensión temporal había sido y era “parte de la comprensión
geográfica.” La geografía humana, reiteró,
considera al hombre como un agente geográfico, que utiliza y transforma su medio ambiente a lo largo del tiempo, y de manera innovadora, de acuerdo con sus habilidades y sus necesidades. Ahora sabemos que no es el amo de un medio ambiente sin límites sino que, por el contrario, esta intervención tecnológica en el mundo físico y la vida que alberga ha dado lugar a la crisis que amenaza tanto su propia sobrevivencia como la de las especies que coexisten con él.[8]
Desde esa perspectiva, se hacía evidente que lo humano de la geografía estaba en los procesos de interacción entre nuestra especie y sus entornos naturales, y con ello confirmaba la posibilidad de convivir con esos entornos de maneras que hicieran posible legar a nuestros descendientes una buena tierra. Desde allí su experiencia se acercaba a la de Francisco, para quien el tiempo es superior al espacio en la medida en que permite utilizar nuestra energía creadora en establecer procesos de cambio antes que en controlar estructuras de poder.
De esa convergencia entre personas distantes en el tiempo y el espacio nos
llega la confirmación de la utilidad de la virtud en la tarea de construir las
opciones de futuro que demandan los graves problemas de nuestro presente. De
allí el compromiso de Sauer en 1925 con la visión socio-ambiental (el término
estaba aún por venir) de Francisco en 2015, al decir que su campo del conocer
se ocupaba “a un mismo tiempo con la interrelación entre grupos, o culturas, y
lugar, tal como se expresa en los diversos paisajes del mundo.” Y daba fe
de ello en su tiempo, como lo hace Francisco en el nuestro.
Alto
Boquete, Panamá, 17 de enero de 2025
___________________________________________________________________________________
[1] “Honduras y los
extranjeros”. Patria, Nueva York, 15 de
diciembre de 1894. Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales,
1975. VIII, 35.
[2] Carta Encíclica Laudato Si’ Del Santo Padre
Francisco Sobre el Cuidado de la Casa Común
Escrito por Engels en 1876. https://webs.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/oe3/mrxoe308.htm#fn0
[4] https://www.redalyc.org/pdf/305/30517306019.pdf University of California Publications in Geography. Vol. 2, No. 2, pp. 19-53. October 12, 1925. Traducción de Guillermo
Castro H.
[5] Al respecto, por ejemplo: Gade, Daniel (2014): “The Continuing Quest to
Understand Carl Sauer” https://doi.org/10.1080/2325548X.2014.919159
[6] Al respecto, por ejemplo, “La destrucción de plantas y animales en la
historia económica” (1938), donde desarrolla un análisis crítico de las
economías coloniales y de la industrialización de la agricultura. http://www.jstor.org/stable/1231378
[7] “La gestión del hombre en la Tierra”, Thomas, William (editor), 1956
(1967): Man’s Role in Changing the Face of the Earth. The University of
Chicago Press. https://repositorios.cihac.fcs.ucr.ac.cr/cmelendez/items/345019b3-065d-4c8c-8780-d24a7c111fa6
[8] “The Fourth Dimension of Geography” (1974), en Sauer,
Carl, 1981: Selected Essays, 1963-1975, Turtle Island Foundation,
Berkeley, California.
Visita
mi blog martianodigital.com