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Las memorias de Fernando Cardenal

José Argüello Lacayo

www.confidencial.com.ni/230216

 

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Traté por primera vez a fondo a Fernando Cardenal en 1975, cuando coincidimos en la UNAN de Managua enseñando filosofía. Él irradiaba un entusiasmo contagioso, era tremendamente comunicativo y abierto; a su lado uno se sentía inspirado para las cosas más nobles. La represión del somocismo era ya omnipresente y pesaba como una losa sobre el corazón de Nicaragua.

 

En ese contexto sombrío desconcertaba el irrefrenable optimismo de Fernando, fruto de su esperanza cristiana, para quien la caída de Somoza constituía desde entonces una certeza; él se encontraba por entero consagrado a los jóvenes e impartía además charlas y retiros espirituales por toda Nicaragua. Escucharlo era afrontar el reto imperioso de cambio que planteaba la situación del país y recibir una sacudida evangélica. Su voz era una voz nueva y potente en la Iglesia, capaz de provocar genuinas conversiones y compromisos de vida.

 

Un capitán de la Guardia Nacional, tras un retiro suyo, acabó confesando: “Hasta ahora he sido un guardia de m…, pero de ahora en adelante seré soldado de Cristo”. Y cumplió. Más tarde, solicitado como médico militar para supervisar el estado de gravedad de David Tejada, torturado por el mayor del ejército que era jefe inmediato suyo, denunció los hechos y pagó con la vida su osadía. Su nombre era Fernando Cedeño.

 

Otros más, bajo el influjo de Fernando, renunciaron a sus patrimonios y privilegios de clase y se solidarizaron con los pobres. Jóvenes estudiantes empuñaron las armas e inmolaron sus vidas, incitados por aquel sombrío panorama que enfrentaban. “Les insistía yo mucho en los retiros –cuenta Fernando- que había que hacer todo con amor, que estábamos en una lucha que debía hacerse siempre por amor y con amor”.

 

Volví a encontrarme con él en Alemania en 1981, donde le serví de intérprete durante un mes entero y juntos recorrimos aquel país. Ya la revolución había triunfado y él daba charlas ante miles de personas. Con la Campaña Nacional de Alfabetización su figura se había agigantado; era un personaje de fama internacional.

Conservaba sin embargo intacta su sencillez: en Tubinga, donde las más altas personalidades le hacían la corte y fue recibido con honores en la alcaldía y la universidad, dos jóvenes estudiantes se acercaron a conversar con él y les dedicó a ellos toda la noche, poniendo gran interés en su conversación. Esa capacidad suya de interesarse por los demás, en particular por los jóvenes y los pequeños, ha sido uno de los rasgos más atractivos y distintivos de su personalidad y una de las causas del enorme impacto que ha tenido como educador.

 

Bajo el título de Sacerdote en la revolución, “Ediciones Anamá” publicó en agosto pasado los dos volúmenes de sus Memorias, relato torrencial que desde los primeros párrafos sumerge al lector en un acelerado torbellino de vivencias personales que fluyen como río caudaloso cada vez más ancho y agitado: historia personal y colectiva de Nicaragua durante las últimas tres décadas; autobiografía en la que se refracta la gesta de todo un pueblo; memoria personal y múltiple, condensación de nuestra historia más reciente; lectura insoslayable en un país desmemoriado como el nuestro, apta particularmente para quienes no vivieron aquellos años y deseen escuchar a un testigo veraz y convincente, en orden a entender mejor la etapa actual.

 

En estilo llano y coloquial, con lenguaje eficaz y directo, Fernando Cardenal relata sus experiencias a partir de su inserción en una barriada marginal de Medellín, donde convive con sus habitantes durante la etapa final de su formación jesuítica en 1969. La cercanía humana, el amor y la amistad hacia aquellas personas desempleadas, hambrientas y enfermas, abren su corazón al drama y la tragedia de los pobres, con una intensidad nunca antes experimentada en su vida.

 

Hasta entonces había vivido encerrado en grandes casas de formación jesuíticas de México, Perú y Ecuador, sin tener siquiera la oportunidad de conversar con los indígenas, tan numerosos en aquellos países, a quienes veía como parte del paisaje, desconociendo por completo sus dramas y angustias.

 

Su perspectiva cambia ahora radicalmente: “Yo era encargado de comprar el pan, ya que en nuestro barrio no había panadería. Había que bajar la loma e ir a comprarlo a otro barrio. Cuando yo subía por la calle, con el gran paquete de pan en las manos, los niños me pedían pan, niños con el hambre en los rostros. Yo no les podía decir: ´Miren, este pan es para los padres jesuitas que estamos haciendo aquí la Tercera Probación, una cosa muy importante´. Yo hacía lo obvio, iba dando trozos de pan a cada uno de los niños. Al llegar arriba a nuestra comunidad, por supuesto, ya no había pan. Les dije a mis compañeros: `Ustedes se deciden a no comer pan o nombran otro comprador, yo no puedo traer pan en medio del hambre de los niños´. Ya no volvimos a comer pan”.

 

Antes de retornar a Nicaragua, jura solemnemente ante los pobres de aquel barrio, que esté donde esté, trabajará en adelante siempre por la justicia y la construcción de una nueva sociedad, sin importar la tarea que le encarguen sus superiores religiosos.

 

Ese juramento y su concreción a lo largo de toda una vida es la verdadera trama de fondo de estas Memorias, su columna vertebral, el aliento que infunde vigor a Fernando en medio de todas las pruebas y vicisitudes que atraviesa. El peligro y la muerte rondan continuamente su vida, estragando su salud y templando las debilidades de su temperamento, hasta esculpir en su carácter la solidez del acero. Así lo demuestra su valiente denuncia ante el congreso norteamericano de las violaciones de los derechos humanos cometidas por la Guardia Nacional de Somoza, en 1976.

 

Aparte de ser estas páginas una apasionante crónica política y social de los acontecimientos históricos dramáticos que desembocaron en el derrocamiento de Somoza, así como de los subsecuentes eventos que constituyeron la revolución sandinista y su epílogo, vistas en mayor profundidad, son también su autobiografía espiritual, cuyo vórtice es la búsqueda de la voluntad de Dios en la historia.

 

Fernando es jesuita e hijo espiritual de Ignacio de Loyola y su espiritualidad se orienta a discernir la voluntad divina, para en todo amar y servir. Cuando el Comandante Marcos (el famoso Eduardo Contreras, que tan honda impresión dejó en quienes le conocieron) le planteó en una entrevista clandestina integrarse al Frente Sandinista en 1973, Fernando resolvió sus dudas e incertidumbres recurriendo a la parábola del buen samaritano: “Los del Frente Sandinista eran despreciados por gentes que se tenían por buenos cristianos y les llamaban despreciativamente subversivos, materialistas, ateos y comunistas; pero ellos no siguieron de largo ante la Nicaragua herida y postrada en el camino y ahora eran los buenos samaritanos que me estaban diciendo: Fernando, ¿venís con nosotros a ayudar a este herido, a este pueblo? En esos segundos yo reflexionaba: Jesús me enseña en el Evangelio que no quiere que le diga a Marcos, mirá, yo no puedo ayudar porque soy sacerdote, yo tengo unas obligaciones en el culto…En esos momentos pensaba: no puede haber otro Dios que el que nos presentó Jesús en el Evangelio y, en consecuencia, inspirado en el mensaje de su palabra, le dije a Marcos que aceptaba, que contaran conmigo”.

 

Y Fernando se hace militante clandestino del Frente Sandinista, a partir de su fe cristiana. Situación que tras el triunfo de la revolución le llevaría a aceptar grandes responsabilidades: la conducción de la Campaña Nacional de Alfabetización, la Comisión de Formación de Juventud Sandinista y finalmente el Ministerio de Educación. Ello le acarrearía la incomprensión y el rechazo de la Conferencia Episcopal de Nicaragua y su consiguiente expulsión de la Compañía de Jesús por voluntad de Juan Pablo II en 1984.

 

“Usted, querido Padre Fernando, es para muchos jesuitas un signo de credibilidad de la Compañía, en el campo de la promoción de la justicia, aunque también otros muchos jesuitas tratan de vivir integralmente esa vocación en plena armonía con la ley de la Iglesia”, admite benévolamente y pese a todo, su superior general, el Padre Peter Hans Kolvenbach, en el propio momento en que lo emplaza a abandonar su cargo de Ministro de Estado o dimitir de la Compañía. Las negociaciones se habían agotado: era la voluntad del Papa.

 

Fernando, ¿desobedeció entonces? Juzgando superficialmente, muchos así lo creen y proclaman, descalificando desde entonces, tanto su sacerdocio, como su adhesión eclesial; leyendo sus Memorias, podrán sin embargo penetrar finalmente con mayor hondura en su situación y sus razones.

 

Lo que verdaderamente sucedió fue que, tanto él como los demás sacerdotes Ministros, en aquella penosa situación de agresión militar y bloqueo económico que mantenía a Nicaragua acosada, día y noche, por el gobierno imperial de Ronald Reagan, se vieron constreñidos a actuar de forma diferente a como les exigía Juan Pablo II, porque captaban con todo su ser que Dios les pedía a ellos personalmente otra cosa. Tal es el caso límite y paradójico de la objeción de conciencia, donde se desobedece a la autoridad –incluso religiosa- para obedecer a Dios (Hch 4, 19); no se trata por tanto de una desobediencia cualquiera, sino de oposición en obediencia. En un plano superior, la persona obedece directamente a Dios a través del llamado de su conciencia (Rm 14, 23).

 

El mismo Padre Kolvenbach reconoció doce años después la validez de la objeción de conciencia de Fernando Cardenal a la luz de su límpido testimonio de vida sacerdotal y lo reincorporó –caso único en cuatro siglos y medio de historia- a la Compañía de Jesús. Junto a sus amistades y familiares acompañé a Fernando aquel 14 de junio de 1997, cuando volvió a hacer sus primeros votos en la capilla de la UCA: “Hacer hoy nuevamente mis votos en la Compañía de Jesús –nos anunció ese día- es obra de Jesús resucitado. Un muerto no es capaz de llenar de gozo un corazón que se vacía para entregarse a una misión. Un muerto no da fuerzas, no apoya, no llama a seguir con entusiasmo sus huellas y su ejemplo. Pero Jesús resucitó y actúa en nuestros corazones. Es cercano, es un amigo maravilloso, es el Señor”.

 

Sus Memorias concluyen narrando las circunstancias por las que en enero de 1995 finalmente renunció a su militancia en el Frente Sandinista. La debacle se titula el capítulo donde presenta su visión crítica de los errores cometidos por el sandinismo: “Oír hablar de la piñata nos ponía entristecidos de sólo pensar que fuera posible, pero nos fuimos dando cuenta de que había sido cierta, de que fue un hecho real, terrible, pero real” ; “Hoy la corrupción de los grandes es tan extensa y profunda que ha permeado hasta abajo y se encuentra a todo nivel. Es difícil construir un nuevo país si para esa nueva casa la madera que tenés a mano en una buena parte está podrida”.

 

Si el campesinado de Nueva Guinea, Mulukukú, Waslala o los misquitos del Río Coco narraran también sus memorias, ¿qué aspectos aportarían a la visión personal presentada por Fernando Cardenal desde Managua? ¿Le darían testimonio de la represión sufrida por ambos bandos del conflicto bélico como una de las causas principales de la debacle?

Al escribir la historia de nuestro país, esas otras voces hoy sumidas en el silencio también tendrán que ser escuchadas.

 

Como el mito de Sísifo, sus Memorias paradójicamente concluyen en el mismo punto donde comenzaron: compartiendo esta vez la miseria de una barriada marginal de Managua. Ríos de sangre han sido derramados, sin que todavía exista esperanza para esta pobre gente. ¿Y entonces?

¿De dónde nos vendrá la esperanza, si no de personas coherentes, honestas y solidarias que aún quedan en Nicaragua? Para mí, semejan el pequeño resto de Israel, aquellos “siete mil cuyas rodillas no se doblaron ante Baal y cuyas bocas no le besaron” (1 Re 19,18), porque mantuvieron en alto su fidelidad a las promesas de Dios en tiempos del profeta Elías. Fernando Cardenal pertenece a ellas; en su vejez sigue dando frutos, mientras enarbola su viejo entusiasmo juvenil lleno de terca y tenaz esperanza. Leyendo su historia, comprenderemos mejor las palabras del poeta angoleño Agustín Neto: “No basta que sea pura y justa nuestra causa. Es necesario que la pureza y la justicia existan dentro de nosotros”.

La gira del patrón Obama...

 

Guillermo Almeyra

www.jornada.unam.mx/270316

 

La gira de Barack Obama a Cuba completa la del papa Bergoglio, que sin duda fue discutida largamente entre las diplomacias del Vaticano, Estados Unidos y al menos un sector de la burocracia reformista de Cuba, los cuales están buscando la forma más pacífica y menos traumática de favorecer una transición rápida y completa de Cuba hacia el capitalismo.

 

Con China en dificultades crecientes, el gobierno de Venezuela sobre la cuerda floja, el de Brasil al borde del impeachment –y ante una situación económica mundial que manda a un futuro lejano los proyectos del canal interoceánico por Nicaragua y de construcción por los capitales brasileños del megapuerto para los containers que esperarían en el Mariel su paso hacia el Pacífico y China–, Washington y el Vaticano se preparan para lo que consideran tiempos muy buenos para ellos y la burocracia que dirige el capitalismo de Estado en Cuba, que opta por soluciones inmediatas que le permitirían conservar el poder.

 

O sea, un acuerdo con Washington, una apertura comercial rápida y amplia que mejore el abastecimiento y permita tener un dólar único anclado sobre el de Estados Unidos y, como corolario, un simulacro de elecciones pluralistas en las que puedan participar los opositores presentables y menos dañinos (socialcristianos, socialdemócratas, liberales respaldados por la Iglesia).

 

Francisco preparó a la Iglesia cubana y acercó la tendencia Obama del imperialismo estadunidense a la nacionalista y pragmática encabezada por Raúl Castro. La presión de sectores medios del capital agrario y de los servicios –incluso de grupos republicanos– por hacer negocios inmediatamente en un mercado que ahora está en otras manos, y la lógica de que la venta de pasajes turísticos legitima cualquier otra venta (hasta una futura de cohetes) empujan a Obama por esa ruta en la que tiene todo para ganar porque ofrece una zanahoria que no tiene, ya que tanto el cierre de Guantánamo como el fin del bloqueo dependen no de él, sino del Congreso, donde no tiene mayoría. Obama expresa la tendencia imperialista que se opone al nacionalismo agresivo del Tea Parthy y de Trump, pero tiene los mismos objetivos: combatir la pérdida creciente de hegemonía que alimenta temores en Washington y recuperar posiciones con el menor costo posible.

 

El último presidente estadunidense que visitó Cuba lo hizo en 1928, pero desde entonces Washington la ocupó sucesivamente, le impuso dos dictaduras, la invadió en Playa Girón, mantuvo una guerrilla en el Escambray, sembró el dengue hemorrágico, entre otras enfermedades, impuso a los demás países el bloqueo que costó a Cuba 100 mil millones de dólares, pagó espías y contrarrevolucionarios a granel y da refugio a terroristas asesinos, además de organizar decenas de intentos de asesinatos de Fidel Castro. Obama apenas si se ha referido a ese pasado justificándolo y minimizándolo sin ninguna autocrítica.

 

Esa audacia arrogante basada en la seguridad de que le aceptarían cualquier actitud por ofensiva que fuese hace aún más atroz la pose sumisa de Raúl Castro, quien levantó la mano a Obama como si éste fuese un boxeador triunfante y ni siquiera hizo referencia al objetivo aún oficial del socialismo. Los cubanos y los latinoamericanos tuvieron la terrible sensación de que Cuba está condenada e indefensa, pues ni el cubano ni los demás gobiernos progresistas reaccionan y explican la gira de Obama.

 

La parte argentina de la misma fue simplemente un periodo de vacaciones para Obama. Éste llegó en efecto en medio de la pasividad de los peronistas (que antaño cantaban ni yanquis ni marxistas, peronistas y hoy se hacen invitar, como el presidente del Senado o los líderes de las tres CGT, a la cena de gala en honor de Obama) y del desinterés de los votantes macristas (que se fueron en masa a la costa aprovechando el feriado).

 

Los grupos trotskistas, los de la nueva izquierda y los organismos por los derechos humanos salvaron el honor con una manifestación, pero el patrón-huésped pudo dar su espaldarazo al pobre diablo que será su hombre fuerte, después de comprobar los efectos de la descomposición de los gobiernos progresistas tras la desaparición de Chávez y de Kirchner y la transformación del kirchnerismo y del PT brasileño en vulgar carne molida. Ya satisfecho, comió buena carne, bailó un tango y se fue a Bariloche, como un turista cualquiera…

El balance es claro: con México, desde hace rato en el saco, el Tío Sam está decidido a poner en orden el gallinero latinoamericano donde los gallos progresistas son muy flacos y escasean los huevos.

 

Lo primero es Cuba, que espera normalizar antes de que cumpla 57 años de independencia. Lo siguiente es la reintegración del peronismo de derecha a las relaciones carnales con Estados Unidos, de las que se enorgullecía el canciller de quien formó políticamente (es un modo de decir) a Menem, Cristina Fernández y tutti quanti en la política argentina. Lo tercero es derribar a Dilma Rousseff y devolver al país más poblado de América Latina el papel de algo parecido a un subimperialismo, como durante la dictadura militar. La presencia en la región de las economías china y rusa, en tales condiciones y con gobiernos tipo Peña o Macri, se reduciría a poco.

 

Pero esos planes, si se concretasen, a mediano plazo radicalizarían las reacciones populares, liberadas de los corruptos e impotentes y enfrentadas directamente con el enemigo de clase y nacional. Una vez más no hay alternativa: liberación nacional y social o colonia, socialismo o esclavitud y miseria crecientes.

¿Lula culpable?

Juan Agulló

www.rebelion.org/070316

 

Una inquietante pregunta recorre la izquierda ¿Es Lula culpable de los delitos que se le insinúan? ¿Es en definitiva, él, adalid del moderno posibilismo obrero, un corrupto?

 

Plantear la cuestión en esos términos, por común que suene, frisa el simplismo. De hecho, el problema no radica tanto en saber si Lula es culpable o inocente sino en entender el contexto en el que ha sido proyectada sobre él una sombra de duda que ha caído como un jarro de agua fría dentro y fuera de Brasil.

 

¿De dónde vienen estos lodos? Pues, básicamente, de los polvos con los que Lula (que, en portugués, significa “calamar”) adobó su Presidencia. Fue elegido al cuarto intento, en 2002. Antes, desde 1989, no solo había perdido elecciones sino que había sido ninguneado e incluso ridiculizado por la oligarquía brasileña: comicio tras comicio.

 

¿Qué cambió en 2002? Lula moderó su discurso e incluso suavizó su imagen. En circunstancias normales, ni con eso le hubiera bastado. Cuando ganó, sin embargo, el proyecto político neoliberal estaba agotado. Lula, de hecho, fue llevado en volandas a la presidencia (61% de los votos) no solo por las clases populares sino, también, por las aspiraciones de movilidad ascendente de unas clases medias urbanas hartas de tanta política de ajuste. Lula, por lo tanto, le debió el triunfo a la ayuda de unos sectores sociales, en principio, inesperados.

 

Segundo gran problema: el ex sindicalista arrasó en la elección presidencial pero el PT (Partido de los Trabajadores), su partido, quedó lejísimos de obtener la mayoría absoluta. Eso no tiene nada de raro pues Brasil tiene un régimen presidencialista en el que, 14 años después de su primera victoria, el PT sigue teniendo una implantación muy desigual en el territorio.

 

¿Cómo encaró Lula esas dificultades? Con su pragmatismo habitual: tejió una alianza (al principio, parlamentaria; posteriormente, electoral) con un partido (el Partido de Movimiento Democrático Brasileño, PMDB) que había formado parte de la coalición que había concurrido… ¡contra él! ¿Quiere eso decir que se alió con la derecha? Difícil de decir: el PMDB es un partido complicado de catalogar. Lo más correcto sería afirmar que, el PMDB, es un partido sistémico: nació como opción tolerada (y más que progresista, pro-democrática) bajo la dictadura militar, en 1964. Después, desde que terminó la dictadura -en 1985- hasta que se alió con Lula en 2003, formó parte de un bloque derechista (autoproclamado, eso sí, de “centro-izquierda”) que, a nivel regional, no llegó a abandonar nunca.

 

El PMDB, sin embargo, tampoco es un clásico Big Tent Party (‘partido atrapatodo’) sino, más bien, un partido al servicio del Estado, incluso del orden establecido. Un partido que no suele ganar pero sí suele ser necesario para ganar y que, precisamente por esa razón, suele estar repleto de oligarcas que nunca se sabe muy bien si se convirtieron en tales por militar en el PMDB o si, por el contrario, militan en el PMDB para proteger sus privilegios. Por si lo anterior fuera poco, las bases urbanas de ese partido (detalle no menor) suelen estar plagadas de funcionarios del Estado de rango medio.

 

Esa alianza y otras, más o menos coyunturales, que Lula se vio obligado a tejer para garantizarse una gobernabilidad que le permitiese sacar adelante su presidencia, fue el peaje que los poderes fácticos le impusieron y a la postre, el fantasma (político) que todavía le persigue. Hablar de peaje, por cierto, no es retórico: muchos diputados (¡de hasta siete partidos! incluyendo el PT) votaron durante años a favor de las propuestas legislativas de Lula a cambio de dinero. En algo así de ‘simple’ consistió el Mensal ã o, el gran escándalo de corrupción que azotó las presidencias de Lula (2003-2010).

 

Pero ¿de dónde salió tanta pasta en tan poco tiempo? Eso, en realidad, nunca estuvo muy claro. Parece que algo hubo de la privatización de antiguas empresas públicas pero ahora, el (nuevo) escándalo de corrupción, centrado en la empresa pública Petrobras (que se ha convertido en el gran azote de la actual presidenta y sucesora de Lula, Dilma Rousseff) parece que puede arrojar algo de luz al respecto.

 

Hasta prácticamente la llegada de Lula a la presidencia, Brasil no fue un país, técnicamente, productor de petróleo: compraba fuera más del que producía. A partir de 2003, sin embargo, esa relación comenzó a cambiar. La razón fue que el auge internacional de los precios del crudo convirtió en rentable la explotación de unas reservas que, no solo eran (y son) submarinas, sino que estaban (y están) bajo una capa salitrosa.

 

En otras palabras: una suma ingente de recursos nuevos (incluso podría decirse que, “vírgenes”) comenzaron a ingresar, prácticamente de la noche a la mañana, a las arcas públicas. En buena medida ahí y no en otros sesudos detalles -exceptuando la soja transgénica- radica la esencia del milagro económico y de la emergencia brasileñas.

 

Hay además, otra lectura aún menos edificante: se sospecha que el PT pudo parasitar parte de esos recursos con el objeto (político) de proporcionar el necesario combustible a la gobernabilidad del país. Por el camino, de paso, pudieron irse quedando unos cuantos billetes más. Este otro esquema de corrupción (llamado por la prensa brasileña Petrol ã o), es el que le ha causado tantos problemas a Dilma y el reciente interrogatorio a Lula.

 

Pero entonces, nuevamente ¿es Lula un corrupto?, ¿terminó corrompiéndose como le pasó a muchos compañeros de partido?

 

Una vez más, difícil de decir, entre otras cosas porque el esquema Mensal ã o-Petrol ã o se caracteriza, precisamente, por un reparto de roles que difumina aún más las cosas: al parecer, como en todo gran esquema de este tipo, no solo hubo corruptores y corrompidos sino que también fueron importantes los que miraron hacia otro lado, los que traficaron con influencias, los que prevaricaron…

 

Más allá de lo que salga a relucir durante los próximos meses la clave política real, ahora mismo, está en saber por qué el caso de Lula ha saltado a la palestra precisamente en este momento. La razón es simple y no tiene tanto que ver con las teorías conspiratorias que, desde el viernes pasado, circulan por la web. Se trata, simplemente, de la clásica combinación de suciedades políticas y movimientos de ajedrez (¿o de esgrima?) que podrían haber ocurrido casi en cualquier lugar del mundo (especialmente, en cualquier parte del mundo que viva de rentas).

 

En el Brasil contemporáneo el equilibrio de fuerzas entre derecha e izquierda es total. Eso está dando lugar a mucha negociación, bastantes movimientos calculados e incluso, algunos consensos negativos. A grandes rasgos, la oposición, hace tiempo que sabe que hay un montón de preguntas incómodas para Lula. El gobierno, también.

 

A la oposición, en principio, le hubiera gustado planteárselas desde el poder: quizás por eso, desde que estalló el caso, apretó sin ahogar, dijo sin decir, miró sin ver, etc. A la izquierda/PT, por el contrario, no le hubiera gustado que se incriminara nunca a uno de sus iconos. Pero querer no es poder y al final hubo que escoger un momento. El actual, para el PT (dentro de lo terrible que es ver cómo la policía interroga a su valor político más seguro) no es necesariamente tan ‘malo’: la izquierda sigue gobernando (sin la amenaza de impeachment que, durante meses, pendió sobre Dilma); estamos a mitad de mandato y lo más importante, a unos meses de los juegos olímpicos de Río de Janeiro, una cortina de humo perfecta…

 

Para la oposición derechista (en la que por cierto medio figura, rarezas de la política brasileña, un PMDB que, de todos modos, tampoco termina de abandonar una coalición gobernante en la que tiene cinco ministros) la situación actual tampoco es desdeñable: lleva año y medio chamuscando a fuego lento (de forma harto irresponsable) a una Dilma que pase lo que pase no volverá a ser candidata y en paralelo, el reciente interrogatorio a Lula, parece haber asestado (aunque en Brasil, nunca se sabe) el golpe definitivo a las aspiraciones del viejo sindicalista de volverse a presentar a las elecciones de 2018. Los “mercados”, en todo caso, ya parecen haber arrancado la fiesta de celebración: solamente el pasado viernes, el real, recuperó más de un 7% de su valor frente al dólar…

 

Pese a ello, para el PT, no todo son malas noticias: el interrogatorio a Lula le está brindando la posibilidad de promover una movilización política (con ramificaciones, incluso, globales) que de otra manera ya no lograría ni en sueños.

 

¿Qué quiere todo esto decir? Pues, por lo menos, un par de cosas. Por una parte que, las rentas suelen ser, casi siempre, garantía de hedor (incluso para la derecha brasileña, cuyo interés en sacar al PT-izquierda del poder parece radicar en el control de las mismas) y por la otra que lo que le está sucediendo a Lula (y al PT/izquierda brasileña) no es más que la consecuencia de la voluntad de “tocar poder” casi a cualquier precio (literal). Vistas así las cosas ¿es posible hablar de culpabilidades e inocencias? Complicado: de transformaciones estructurales, desde luego, no mucho. La vida, incluso en Brasil, sigue igual.

 

* Juan Agulló es sociólogo y periodista.

La rivalidad Rusia-Irán remodela el mercado del gas en Eurasia

Nazanin Armanian
www.publico.es/300116

Mientras EEUU y la UE mantienen las sanciones contra el gas ruso, liberan a Irán de un largo embargo, intentando empujarles a una cruenta batalla por los mercados energéticos del mundo. Embarazosa situación para dos Estados que hasta hoy han mantenido una cordial desconfianza y cooperación forzadas por el dolor común de ser víctimas de la prepotencia del Occidente.

Sin embargo, Rusia podrá estar tranquila. A pesar de que Irán es la primera reserva mundial de gas (el 18,2% del total) no podrá competir, a corto plazo, con los eslavos por los siguientes motivos:

*Su escasa producción: 172,6 mil millones de metros cúbicos (mc) en 2014.
*La elevada demanda interna, por lo que Irán incluso importa 10 mil millones de mc de gas al año de Turkmenistán.
*Su insignificante papel en el comercio mundial de gas: tan sólo un 1% del total (2014).
*Instalaciones deficientes. Irán necesitará al menos 100 mil millones de dólares de inversión extranjera para renovar sus equipos y construir nuevos gaseoductos.
*La dificultad de extraer el 60% de su gas por encontrarse en el yacimiento de Pars Sur —el más grande del mundo—, que está en las profundidades de las aguas del Golfo Pérsico, donde justamente trabajan las dos gigantes compañías rusas: Lokoil y Gasprom. Desde este campo, Teherán pretendía construir el gaseoducto Irán-Irak-Siria para enviar su gas a Europa, e impedirlo es uno de los objetivos de la guerra de Arabia, Israel y la OTAN contra Siria.
*Las presiones de EEUU, Arabia Saudí e Israel a posibles clientes del gas iraní como Bahréin, Omán, Kuwait, Irak, Pakistán o India, para que congelasen los proyectos negociados con Teherán.

La cooperación de los rivales

Las relaciones ‘gasíferas’ ruso-iraníes se remontan al año 1971, cuando la Unión Soviética construyó el primer gaseoducto iraní en Astará, para recibir el gas iraní en la República Socialista de Azerbaiyán.
Después de sufrir —ambos— una inesperada metamorfosis en sus sistemas políticos durante décadas, Moscú y Teherán pusieron en marcha El Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG) que integra a 18 Estados que suman el 62,3% de las reservas mundiales de gas.

Desde FPEG acuerdan los precios para influir sobre el mercado global de energía, y coordinan sus estrategias. Así, congelaron sus disputas sobre las enormes reservas de hidrocarburo marino del mar Caspio. Rusia e Irán forzaron la suspensión del ‘proyecto occidental’ de gaseoducto submarino Trans-Caspio, que planeaba conectar Turkmenistán —la cuarta reserva mundial del gas—, con Europa desde Azerbaiyán, atravesando las aguas del Caspio. El motivo oficial: “el mar Caspio carece de un estatus jurídico”.

Europa, la línea roja de Moscú

Para la República Islámica, tener a Europa de cliente no sólo significará ganar muchos euros, sino también garantizar su seguridad nacional. Sin embargo, los iraníes deben de superar unas difíciles barreras para conseguirlo:

1. Poder utilizar el territorio turco para sus gasoductos. Aunque, este país es el feudo del gas ruso, y a pesar de las fechorías anti-rusas de Erdogan —como derribar el avión Su-24—, los castigos de Vladimir Putin no incluyen el suministro de gas a este país. Además, los turcos no van a contribuir al expansionismo iraní, todo lo contrario: han creado una alianza estratégica con Arabia Saudi para impedir el avance de Irán en Irak y en Siria. El atentado contra el avión ruso sucedió justo un día después de la visita de Putin a Irán, el 24 de noviembre del 2015, que fue considerada por Teherán como “la visita más importante en la historia de la República Islámica”. Allí trazaron sus estrategias tanto para Siria como para el mercado de gas. Ahora el Sultán turco busca desesperadamente nuevos proveedores en Qatar, Turkmenistán e incluso en el enemigo azerbaiyano, al negarse Irán a venderle más gas, quizás por falta de capacidad tecnológica.

2. Poder inyectar gas en las tuberías azerbaiyanas con destino a Europa es una cuestión para ser estudiada.

3. Poder acortar el tiempo de renovar sus instalaciones para exportar servicios de Gas Natural Comprimido (CNG), abastecer a Europa de Gas Natural Licuado (GNL), y así superar la inseguridad de las rutas de transito de las tuberías.

Hasta entonces, Teherán planea vender su gas barato desde el estratégico puerto de Chah Bahar en el Golfo Pérsico, por donde pasará la Nueva Ruta de Seda china. Además, terminará de diseñar su política para convertirse en el referente gasístico de Oriente Próximo y del resto de Asia; y de paso, crear un hub gasístico.

Moscú no podía quedarse atrás: ha anunciado incrementar sus producciones en un 40% hasta el 2035, con el fin de hacerse también con el mercado asiático. El disgusto de Irán no podía ser mayor: Rusia recoge el proyecto del gaseoducto Turkmenistán-Afganistán-Pakistán-India (TAPI), el mismo proyecto que fue uno de los principales motivos de la guerra líquida de la OTAN en Afganistán y de su ocupación.

Así, tumbaron el plan del gaseoducto Irán-Pakistán-India que iba a elevar la posición geopolítica de Irán en la región y que había sido desmontado por EEUU en 2009. Los rusos han ofrecido a Nueva Delhi ejecutar el plan, y además financiarlo. Compañías ruso-chinas ya explotan el crudo de la provincia afgana de Sar-e Pul. ¿Será por eso que EEUU amplía el ‘Arco de Crisis’ a Asia Central?

La entrada de Irán en el comercio de energía, al principio, afectará al mercado del petróleo, pero no al de gas. Aun así, ante la nueva situación, Moscú emprende una nueva política: busca más proyectos para exportar su gas, su tecnología y su conocimiento para encontrar el gas oculto. Está dirigiendo, por ejemplo, la explotación del gas del ‘campo israelí’ de Leviatán (nombre de la bestia marina bíblica).

Ahora, la duda de Teherán es considerar a Rusia como un rival o mimarle como un socio vecino —es, a su vez, su margen de seguridad—; o bien, considerarla como una amiga en el Consejo de Seguridad de la ONU, con capacidad de impedir un ataque militar de EEUU, Israel o Arabia a Irán.
Y, si una superpotencia de gas como Irán no podrá sustituir a Rusia en Europa, ¿por qué España sueña con hacerlo?


21 notas sobre los “violadores no blancos” en Alemania

Nazanin Armanian
www.publico.es/240116

Las informaciones difundidas sobre los lamentables incidentes de Nochevieja en la ciudad alemana de Colonia son desconcertantes, surrealistas:

1. ¿Cómo es posible que en la fiesta de fin de año, unos mil hombres no armados agredieran sexualmente a decenas de mujeres (¡incluida una agente de policía armada!)? Y, ¿cómo es posible que esto se produjera en una plaza céntrica de una ciudad en estado de máxima alerta antiterrorista —por las amenazas de Daesh— y que encima está vigilada por unos 230 policías uniformados y un número indeterminado de secretas?

2. ¿Cómo es posible que no haya ni una sola imagen de dichas agresiones con la cantidad de móviles con cámara que habría entre los asistentes y las víctimas, mientras recibimos decenas de fotos de las guerras de Afganistán, Irak o Siria o Sudán? ¡La foto que se difundió corresponde al asalto a una mujer en la plaza de Tahrir de El Cairo!

3. ¿Es creíble que los policías alemanes –como armarios y además armados–, tuviesen miedo a la masa de hombres bajitos, desarmados y “de piel oscura” del Tercer Mundo? ¿Tenían órdenes de no actuar?

4. El informe de la Policía de Colonia del 1 de enero habla de un “ambiente relajado” y de “celebraciones pacíficas”, afirman los grupos progresistas; sin embargo, días después en otro informe menciona robos, acoso sexual e incluso violaciones. Con el paso de los días, las mujeres de Alemania (que no tienen el mismo perfil que las de Yemen) se arman de coraje y ponen entre 200 y 500 denuncias según dicha fuente.

5. ¿Por qué aquellos sacerdotes que advierten sobre la “invasión de emigrantes, y que no todos los refugiados son trigo limpio”, no les advirtieron a las criaturas afganas e iraquíes de que cientos de los 600.000 hombres cristianos, armados hasta los dientes, iban a destrozar sus hogares y países; y violar y matar a las mujeres y hombres de la nación asaltada? Ron Atkey, el ex ministro canadiense de inmigración, quien autorizó la entrada de cerca de 60.000 refugiados en la década de 1970, recuerda que le alertaron de que “los recién llegados vietnamitas podrían ser comunistas infiltrados por el gobierno de Vietnam”. Pero no fue así.

6. Hay quien afirma que los solicitantes de refugio, con móviles en mano y de habla inglesa, no necesitan ayuda. Claro, décadas y décadas de propaganda masiva sobre un Sur anclado en la Edad de Piedra, que necesita guerras civilizadoras de Occidente, ahora trae consecuencias: que Siria o Irak eran sociedades avanzadas y que cualquier ser vivo, incluidos los seres humanos de las clases alta y media, huye de bombas y misiles.

7. Según Heiko Maas, ministro de Justicia alemán, el incidente, al parecer, había sido planeado, pero ¿por la delincuencia organizada o por fines políticos? Días antes nos dijeron que un oscuro grupo de Daesh había distribuido un manual para que sus hombres no parezcan terroristas.

8. A sabiendas de que en muchos eventos de gran envergadura como los carnavales, con alcohol y drogas de por medio, hay hombres que agreden sexualmente a las mujeres dentro de la normalidad —como en la fiesta alemana de la cerveza Oktoberfest donde hay unas 200 denuncias cada año—, ¿cuál ha sido la verdadera dimensión del incidente de Colonia, cuando en 2014 hubo 199 denuncias de agresiones sexuales en esta misma ciudad?

9. La revista Charlie Hebdo ha publicado una aberrante caricatura en la que unas alemanas huyen del cadáver del pequeño Aylan tirado en la playa, insinuando que, si hubiera sobrevivido, de adulto habría sido un violador. ¿Qué pretende Charlie Hebdo?

10. Es sorprendente la repentina sensibilidad de algunos partidos hacia la integridad física de los ciudadanos, los cuales antes miraron para otro lado cuando al menos 200 niños del coro religioso dirigido por, nada más y nada menos que Georg Ratzinger –que no era ni refugiado, ni musulmán–, sufrieron abusos sexuales durante tres décadas. En el 70% de los orfanatos alemanes, miles de niños y niñas han sufrido abusos sexuales.


 11. Los racistas pretenden provocar xenofobia-aporofobia, dividiendo la población entre nativos y extranjeros, árabes ricos civilizados (con los que hacen grandes contratos de armas) y árabes pobres incultos, y evitando que los refugiados consigan en el futuro la ciudadanía alemana.

12. ¿Por qué y quiénes están centrando el debate sobre el origen de los agresores y no en el asalto sexual a las mujeres, en un país donde según un informe del año 2008 —antes de la llegada de hombres no blancos— el 40% de la población femenina sufría abusos sexuales y violaciones, y dos de cada tres, además, en el entorno familiar?

13. Estamos ante una nueva fórmula de criminalizar a los extranjeros llegados de los países musulmanes: antes eran potencialmente terroristas; ahora además son inmorales, desagradecidos y peligrosos para la civilización europea.

Angela Merkel, en apuros

14. Jakob Augstein, columnista de Spiegel, afirma que esta crisis es un “Putsch” (golpe de Estado) del ministro de Interior, Thomas de Maizière, y del de Finanzas, Wolfgang Schäuble (los Xavier García Albiol alemanes) contra la canciller, mientras la extrema derecha ha pedido la dimisión de la dirigente “excomunista”.

15. La permanencia de Merkel en el poder, que iba a ser el personaje del año por acoger a miles de refugiados, depende ahora de su capacidad de impedir la entrada de más refugiados e incluso de reducir su número, como exige la Unión Social Cristiana (CSU), socio de la CDU en el gobierno, que amenaza con romper la coalición gobernante.

16. Las promesas de Merkel a Turquía de dejarle entrar en la Unión Europea e incluso pagarle 3.000 millones de euros para hacer de policía de las fronteras europeas (si deja de enviar a miles de refugiados a Europa), aún no han surtido efecto. Desbordada por un problema europeo, convertido en uno alemán, intentará repartir a los refugiados entre los socios de la UE. ¿Hasta qué punto a las autoridades de Turquía o de Grecia les interesa echar una mano a Merkel?

17. La ultraderecha, que alimenta los temores del subconsciente del ciudadano para conquistar el poder, ha logrado que una centrista Merkel, que se sigue negando a sellar las fronteras alemanas (sobre todo por su inutilidad), afirmase que el multiculturalismo (por cierto, mal entendido por las fuerzas progresistas), es una farsa. La canciller, cuya etapa en el poder parece que llega a su fin, tomará medidas represivas contra los refugiados. Si el imperialismo alemán tiene la ambición de recuperar su peso en Oriente Próximo y el mundo, no puede ser aislacionista como le piden algunos.

18. Se restringirá el derecho de refugio al sustituir el “procedimiento acelerado” por la “protección subsidiaria”. Así, un refugiado que podía permanecer en Alemania durante tres años —con derecho a reagrupación familiar y a conseguir la residencia permanente en caso de que el motivo de su huida se mantuviese—, deberá abandonar el país después de un año.

19. Es imprescindible una educación secular en la ciudadanía contra el racismo y el sexismo, y no confundir la libertad religiosa con la libertad en enseñar los textos sagrados rebosados de apología que incite a la discriminación y a atacar al otro o a la otra. Confundir a una mujer con ropa ligera como una invitación a ser agredida es síntoma de un sistema patriarcal liderado por los hombres que, al mismo tiempo, pertenecen a esa clase de gente que despliega una pancarta obscena en un campo de fútbol contra la cantante Shakira para atacar al jugador blaugrana Gerard Piqué (su pareja).

20. Los refugiados no deben ser chivo expiatorio para servir los intereses infames y peligrosos de los mismos políticos que son responsables de su tragedia.

21. Las noticias en torno al incidente de Colonia tienen pinta de ser una táctica de conmoción y pavor [Shock and Awe, nombre que dio el Pentágono al bombardeo masivo que inició la invasión de Irak] para asaltar, de nuevo, los derechos de los ciudadanos y de los recién llegados, así como para justificar una intervención militar alemana en Oriente Próximo.


ACLO. 50 años junto al pueblo

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Cuando empezó su acción la situación de los campesinos y campesinas en la década de los sesenta era marginal, si bien hubo cambios en términos políticos como fue el derecho a votar(1); sin embargo, el acceso a la educación, la salud y el derecho al desarrollo se mantenían ausentes en las políticas del Estado. Los problemas centrales que les afectaba eran: Alto índice de analfabetismo (69%), altos índices de pobreza, dependencia y sometimiento político y económico a los gobiernos de turno y ausencia de políticas públicas de apoyo al desarrollo integral de las economías campesinas. Por otro lado, las y los campesinos mantenían sus formas propias de vida donde se practicaba la reciprocidad, la solidaridad, la democracia y justicia comunitaria, y el respeto a sus autoridades naturales(2).
En este contexto y asumiendo la posición de la iglesia (opción por los pobres), ACLO se compromete con las y los campesinos del sur del país, por ser el sector social más numeroso, necesitado y marginado, porque posee una cultura propia y tiene potencial para lograr el cambio socio-económico y político del país(3); y porque ACLO reconoce la capacidad que tienen los campesinos de movilización y transformación.
Desde el inicio, ACLO eligió la “educación” como estrategia del cambio de estructuras sociales, políticas y económicas, por lo que se propuso desarrollar capacidades de incidencia en campesinos y campesinas, para que ellos mismos logren su propia liberación. En ese sentido, la educación tuvo un rol importante, les dio la oportunidad, no solo de leer y escribir, sino de leer su propia realidad, y a partir de ello transformarla. Para, lo cual se fortaleció sus organizaciones, se apoyó a mejorar su economía y hacer conocer sus demandas, necesidades y potencialidades, a través de las radios ACLO Chuquisaca, luego Tarija y Potosí; y el periódico “En Marcha”.
En 1971, con apoyo de instituciones amigas, se instala la primera sala de grabaciones en oficinas de ACLO Chuquisaca, desde allí se da protagonismo al campesino, para que su voz esté presente en el ámbito público del departamento, a fin de que la gente conozca sus necesidades, sus problemas y potencialidades.
En 1977, ACLO instala un transmisor en Yamparáez y a partir del 1º de febrero de ese mismo año, ACLO transmite de manera independiente su propia señal de radio.
En 1973, se crea ACLO Tarija con el objetivo de apoyar a los campesinos de ese departamento que vivían olvidados, marginados y acallados. El 18 de junio de 1981 inicia las transmisiones de Radio Tarija, difundiendo la voz del campesino tarijeño.
En 1975, conscientes de la situación en la que se encontraban los campesinos de Potosí y con el mismo compromiso de apoyarles en su liberación, se crea ACLO Potosí. Con la inclusión de este último departamento la cobertura de ACLO es el sur de Bolivia, donde la problemática campesina es similar.
Durante la dictadura de Banzer, cuando se prohibió toda forma de organización independiente, ACLO promueve la creación de cooperativas campesinas integrales (COINCA), donde se instalan tiendas comunales de consumo, se crean centros culturales (Yachay Wasi en Sucre), se construyen postas sanitarias, se abren tambo wasis (alojamientos campesinos en Chuquisaca y Tarija) y se promueve la formación de líderes en agropecuaria y cooperativismo.
Para que los campesinos/as pudiesen mejorar su producción agropecuaria y que les permitiera asegurar la alimentación de las familias, ACLO instala granjas experimentales y demostrativas (en Chuquisaca, Tarija y
Potosí), que al mismo tiempo funcionarían como centros de capacitación de promotores agropecuarios y de formación de líderes sindicales.
Durante la década de los setenta, tiempos de dictadura, cuando la represión y control político se ejercía en toda Bolivia, ACLO continúa con el trabajo de alfabetización radial y cooperativismo, como estrategias de trabajo con las organizaciones y comunidades campesinas.
Es a partir de 1980, que ACLO inicia la formación de reporteros populares (RRPP), es desde entonces, cuando las comunidades, los campesinos e indígenas tienen su voz, hacen conocer su palabra a través de los medios de ACLO. Para ello, se organizaron cursos de capacitación sobre comunicación popular. Hoy, existen más de un millar de reporteros y comunicadores en el sur de Bolivia (Chuquisaca, Tarija y Potosí).
Ya en 1982, con el inicio del periodo democrático, ACLO replantea su accionar; dando mayor apoyo a las comunidades y sus organizaciones, acción que se mantuvo constante hasta la consolidación de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), como una organización única e independiente.
A raíz de la sequía presentada en 1983, que afectó sobre todo a las comunidades campesinas e indígenas del occidente boliviano, ACLO, junto a otras instituciones afiliadas a UNITAS, ejecutan el programa de emergencia denominado “plan sequía”, y más adelante el “Programa de Recuperación Agropecuaria Campesina (PRACA), cuya acción principal fue garantizar la provisión de semillas, insumos, capacitación técnica y apoyo a la organización sindical. Posteriormente, se plantea otro programa, esta vez denominado “Programa Campesino de Desarrollo (PROCADE) como un programa alternativo de desarrollo, que incluía crédito para la producción agropecuaria.
A partir de este periodo (1983), ACLO da mayor énfasis al desarrollo agropecuario, pasa del trabajo intensivo al trabajo extensivo, forma equipos multidisciplinarios con el propósito de mejorar la economía de los campesinos del sur, se hacen proyectos productivos agropecuarios, capacitación técnica y fortalecimiento de los sindicatos comunales y subcentrales, acompañado de proyectos educativos y comunicacionales para dar sostenibilidad a las acciones. En las zonas de trabajo, se elaboran diagnósticos y planes de desarrollo micro regional; con lo que se inicia un nuevo enfoque de trabajo: Desarrollo Rural con enfoque territorial.
En 1986, segundo año del gobierno de Víctor Paz Estensoro, se impone el modelo “neoliberal”, con la promulgación del Decreto Supremo 21060, que provoca el cierre de minas, el despido de miles de mineros, la migración de campesinos a las ciudades, afectando a la economía de los más pobres. ACLO, fiel a su ideología y compromiso, denuncia y critica estas medidas que van contra los derechos humanos más elementales; a raíz de ello, radio ACLO Tarija sufre un atentado, donde se destruye la antena y la caseta. Luego de un año (1987), con apoyo de las organizaciones sociales, renace Radio ACLO Tarija.
Más adelante, en 1988, ACLO cambia de estructura institucional, y crea la Dirección General con el propósito de lograr una acción más efectiva y coordinada entre las oficinas de Chuquisaca, Tarija y Potosí.
Ya en la década de los noventa, con la promulgación de la Ley de Participación Popular en 1994, la democracia se profundiza, tanto en el ámbito económico y social (asignación de recursos) como en el ámbito político (participación de campesinos en el poder local); a partir de entonces, ACLO centra su acción presencial en el territorio municipal como unidad de planificación del desarrollo; mientras la acción de la radio es el ámbito departamental. Con el propósito de aportar al desarrollo, elabora Planes Desarrollo Municipal, sobre todo en los municipios donde interviene de manera presencial.
ACLO, consecuente y comprometida con la población campesina e indígena del sur, entre 1999 y 2000, realiza un proceso de evaluación para adecuar su accionar institucional a los cambios estructurales que, dentro de la política neoliberal, se dieron en el país y que transformaron formas y niveles de relacionamiento de la sociedad civil con las instancias gubernamentales, tanto en el ámbito local y regional como nacional. Producto de ésta evaluación, se tiene el primer plan sexenal institucional 2001-2006(4).
Como resultado de la evaluación y del momento histórico de ACLO, la institución cambia de razón social a Fundación Acción Cultural Loyola, con la sigla ACLO, adquiriendo la forma de fundación civil, de carácter privado y sin fines de lucro. Su funcionamiento en el territorio nacional es legalmente reconocido a través de la personería jurídica, concedida por R.P. 134/2000 en fecha 30 de agosto de 2000.
En el ámbito nacional, debido a la dinámica de los movimientos sociales, se inicia un quiebre político, es cuando se producen tensiones entre gobierno y organizaciones sociales debido a las condiciones de mayor empobrecimiento a las que condujo el modelo neoliberal, se produjeron enfrentamientos como la Guerra del Agua y la Guerra del Gas, entre el 2000 y 2003, que culmina con la expulsión del entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y posterior elección de Evo Morales Ayma como Presidente de la República en diciembre de 2005. Durante este proceso se fortalece el relacionamiento y compromiso de ACLO con el movimiento indígena campesino del sur del país.
En este nuevo contexto, en abril de 2005 se realiza una evaluación externa al Plan Sexenal 2001-2006, donde se identifican logros, potencialidades, debilidades y desafíos futuros para la institución. A partir de estas constataciones, ACLO reestructura su accionar para responder a las demandas y desafíos planteados, estableciendo la incidencia en políticas públicas y en formación de opinión pública como principio articulador de toda su intervención institucional, tal como se expresa en su nuevo plan sexenal 2006-2011.
Luego de la elección del primer presidente indígena, se convoca a la elección de constituyentes para conformar la Asamblea Constituyente que se realiza entre 2006 y 2007 en la ciudad de Sucre, frente a tan importante acontecimiento nacional, Fundación ACLO junto a ERBOL abren un espacio comunicacional denominado “Foro Constituyente”, destinado a informar y debatir sobre el país que queremos. Para ello, se instala una biblioteca, una página web, el periódico En Marcha Constituyente y se abren espacios especializados en la radio para informar sobre este evento. Fue un periodo de muchas tensiones sociales, por la confrontación de dos visiones de país totalmente distintas, una desde los pueblos indígena originario campesinos y otra desde los sectores conservadores; que culminó con la elaboración y posterior aprobación de la nueva Constitución Política del Estado.
El proceso constituyente fue violento, con acciones de racismo y discriminación, donde ACLO también sufrió agresiones de sectores conservadores de la ciudad de Sucre, por cumplir su compromiso de opción por los pobres y el estar al lado de las organizaciones indígenas originarias campesinas.
El rol de los medios de comunicación de ACLO fue fundamental durante la Asamblea Constituyente y post Constituyente, por cuanto influyó en la opinión pública para promover el cambio estructural, tanto en el sur como en todo el país a través de la Red ERBOL. En este proceso, la Red ACLO se consolida el 2006. Asimismo, promueve la formación de Redes departamentales (La Red del Sur en Tarija, la Red de Integración Chuquisaqueña y la Red Potosina de Comunicación). La formación y capacitación de reporteros populares continúa, especialmente en Chuquisaca.
ACLO, consecuente con su labor educativa, desde su creación realizó acciones de alfabetización por radio, continuó durante las décadas del setenta, ochenta y parte de la década del noventa, experiencias que anteceden al programa de educación básica a distancia por radio, un nivel superior a la alfabetización que, en convenio con IRFA Santa Cruz y el aval del Ministerio de Educación, desarrolla el programa de educación primaria a distancia por radio, en Potosí desde 2004 y en Chuquisaca desde 2008. Hoy, esta iniciativa se desarrolla en el marco de la Ley de Educación Avelino Siñani – Elizardo Pérez.
En el marco del enfoque del desarrollo rural sostenible, se promueve la agricultura sostenible, con procesos de industrialización de productos primarios, para ello organiza empresas campesinas como ASOVITA.
Por otro lado, enfatiza en la formación de líderes, desarrolla procesos educativos de construcción de ciudadanía intercultural y el ejercicio de los derechos humanos (económicos, sociales, políticos y culturales), en equilibrio con su medio natural, que contribuye al desarrollo integral de las personas, en lo humano, en lo ético y espiritual.
Considerando los cambios estructurales por los que atraviesa el país, al concluir el primer decenio de este siglo y tomando en cuenta los avances, limitaciones y proyecciones de la última evaluación externa (2010), se elabora un nuevo Marco Estratégico, esta vez para el periodo 2011 – 2020; y un Plan Programático Trienal (2012 – 2014). Dada la nueva realidad socio – cultural, la inclusión de los pueblos indígenas originario campesinos en los diferentes espacios de poder, tanto en el ámbito nacional (Asamblea Legislativa Plurinacional) como regional y municipal, Fundación ACLO define desarrollar sus acciones en los municipios y regiones del sur a través de cuatro Desafíos Estratégicos emergentes del contexto.
Sobre la base de las evaluaciones anuales del Plan Programático 2012 – 2014, y el análisis de contexto social, político y económico, se decide ajustar el Marco Estratégico Institucional y elaborar un nuevo Plan Programático Sexenal.
El nuevo plan institucional (2015 – 2020) se elabora en el marco de la celebración de los 50 años de creación de ACLO, cuando los campesinos ahora ocupan cargos importantes en la administración pública, como asambleístas nacionales, alcaldes y concejales y cuando gran parte de los campesinos e indígenas viven en las ciudades. Dada esta situación, ACLO decide desarrollar sus acciones también en los barrios de las ciudades. En síntesis, el plan institucional se elabora cuando la situación social, política y económica de los campesinos e indígenas es otra. Como dato ilustrativo, en el momento de creación de ACLO, el índice de analfabetismo era de 69,00%, hoy llega a solo 7,23%
Tomando en cuenta el nuevo contexto y las demandas de la sociedad, de mayor justicia social, económica y política, el Plan Estratégico y Plan Programático Sexenal 2015 -2020, se elabora desde el enfoque de efectos e impactos esperados a través de tres desafíos estratégicos(5), donde la cobertura institucional ahora está tanto en el área rural como en los barrios urbano populares de las ciudades principales y además se abre una nueva oficina de ACLO en la Región del Chaco boliviano.
Notas
(1) Antes de 1952, los campesinos no tenían derecho a votar. A partir de la revolución, adquieren este derecho.
(2) ACLO Informa. XXX aniversario de Acción cultural Loyola.
(3) ACLO informa a sus amigos, 2006.
Sucre, enero del 2016
(4) ACLO informa a sus amigos, 2006.
(5) Desafío 1: Construcción de ciudadanía intercultural y participativa y desarrollo de las bases del Estado Plurinacional. Desafío 2: Preservación del medio ambiente y adaptación al cambio climático.
Desaíio 3: Desarrollo económico y seguridad alimentaria.