Por: Rev. Pbro. Manning Maxie Suárez +
Docente Universitario
Email: manningsuarez@gmail.com
Orcid: www.orcid.org/0000-0003-2740-5748
Google Académico:
https://scholar.google.es/citations?hl=es&pli=1&user=uDe1ZEsAAAAJ
Resumen
El presente
ensayo analiza las contribuciones de Robert J. Marzano al ámbito educativo,
centrándose en su Nueva Taxonomía de los Objetivos Educativos. A través de una
lente hermenéutica, se examina cómo su enfoque transita de la mera
clasificación de conductas (Bloom) hacia una comprensión sistémica del
procesamiento de la información, integrando el sistema metacognitivo y el
sistema del "yo". Se destaca su impacto en la educación superior y la
eficacia docente basada en evidencia.
Palabras claves: Marzano, Taxonomía, Educación Superior, Metacognición, Hermenéutica Pedagógica.
Abstract
This essay analyzes Robert J.
Marzano's contributions to education, focusing on his New Taxonomy of
Educational Objectives. Through a hermeneutic lens, it examines how his
approach moves from a simple classification of behaviors (Bloom) toward a
systemic understanding of information processing, integrating the metacognitive
system and the "self-system." His impact on higher education and
evidence-based teaching effectiveness is highlighted.
Keywords: Marzano, Taxonomy, Higher
Education, Metacognition, Pedagogical Hermeneutics.
Metodología
Se ha empleado
una metodología cualitativa de carácter documental y descriptivo. El análisis
se fundamenta en la exégesis de textos fundamentales de Marzano y artículos
indexados en bases de datos como Scopus y Google Académico. El enfoque
hermenéutico permite interpretar no solo el contenido técnico, sino el
trasfondo ontológico de la formación del pensamiento en el sujeto
contemporáneo.
Objetivo
General: Analizar los aportes teóricos y metodológicos de Robert J. Marzano
en el contexto de la pedagogía contemporánea y su aplicación en la educación
superior.
Objetivos
Específicos:
1.
Identificar la trayectoria académica y
científica de Robert J. Marzano.
2.
Contrastar las estructuras de la Taxonomía de
Bloom y la Taxonomía de Marzano.
3.
Evaluar el impacto de la teoría de Marzano en el
desarrollo de competencias en la educación superior del siglo XXI.
Contenido
1. Robert J.
Marzano: El Arquitecto de la Eficacia Docente
Robert J.
Marzano es un investigador educativo estadounidense, cofundador del Marzano
Resources. Su carrera se ha centrado en traducir la investigación científica en
estrategias prácticas para el aula. Es reconocido por su capacidad para
sintetizar grandes volúmenes de datos (metaanálisis) en modelos pedagógicos
aplicables (Marzano, 2001). [1]
Para profundizar
en este aspecto de su obra, es importante destacar cómo su metodología de
síntesis de datos redefine la labor docente:
Veamos el
tema de La Ciencia de la Pedagogía basada en Datos
Marzano no se
limita a proponer ideas; él "traduce" la evidencia estadística. En su
obra “A New Era of School Reform” (2001), analiza décadas de investigaciones
para identificar qué variables tienen realmente un impacto significativo en el
aprendizaje del estudiante.
El Metaanálisis
como Puente: Marzano toma miles de estudios individuales (que a veces
parecen contradictorios) y calcula el "tamaño del efecto" (effect
size). Esto permite saber, por ejemplo, que una estrategia como
"identificar similitudes y diferencias" tiene un impacto mucho mayor
que simplemente repetir contenido (Marzano, 2001). [1]
De la Teoría
a la Estrategia: Sus "9 Estrategias de Instrucción Eficaces" no
son sugerencias aleatorias, sino hallazgos científicos convertidos en pasos
prácticos que un profesor puede seguir en el aula.
Por otro lado,
el Impacto en el Rol del Docente
Bajo la óptica
de Marzano, el docente deja de ser un "transmisor de cultura" para
convertirse en un diseñador instruccional de alta precisión. Su enfoque
hermenéutico implica que el maestro debe interpretar constantemente el nivel de
procesamiento del estudiante (recuperación, comprensión o utilización) para
ajustar la enseñanza en tiempo real (Marzano, 2012). [5]
Este rigor científico es lo que ha llevado a instituciones de Educación Superior a adoptar sus marcos de trabajo para garantizar que el dinero y el tiempo invertido en la educación produzcan resultados medibles y ciudadanos competentes para el siglo XXI.
2. Su Formación
Académica, Filosófica y Científica
Marzano posee un
doctorado en Currículo e Instrucción de la Universidad de Washington. Su
formación científica es estrictamente empírica, apoyada en la psicología
cognitiva de finales del siglo XX.
Filosóficamente,
su obra se sitúa en el constructivismo cognitivo, asumiendo que el aprendizaje
es un proceso activo de construcción de significado, donde el contexto y la
disposición emocional del sujeto (el sistema del "yo") son
determinantes para la adquisición del conocimiento (Marzano & Kendall, 2007).
[2]
Analicemos las
tres dimensiones que definen su estructura intelectual:
2. 1.- La
Dimensión Científica: El Empirismo Cognitivo
La formación de
Marzano está ligada al auge del procesamiento de la información. Su enfoque
científico se aleja del conductismo (que solo medía estímulo-respuesta) para
adentrarse en la "caja negra" de la mente humana.
La
Metodología del Metaanálisis: Su rigor científico se manifiesta en el uso
de la estadística para validar la pedagogía. Marzano sostiene que la enseñanza
es una "ciencia" porque existen intervenciones con probabilidades
predecibles de éxito, pero también un "arte" porque el docente debe
saber cuándo usarlas (Marzano, 2012). [5]
La Influencia
de la Psicología Cognitiva: Se apoya en teóricos como Anderson y Sternberg
para entender cómo se almacena la información en la memoria de largo plazo y
cómo se recupera para resolver problemas (Marzano & Kendall, 2007). [2]
2. 2.- La
Dimensión Filosófica: El Constructivismo del "Yo"
Aunque Marzano
es empírico, su base filosófica es constructivista. Para él, el conocimiento no
se "transfiere", se "construye" mediante la interacción
entre la nueva información y el conocimiento previo.
El Sistema
del Yo (Self-System): Aquí radica su aporte más original. Marzano integra
la afectividad y la voluntad dentro de la estructura cognitiva.
Filosóficamente, reconoce que el sujeto es un agente libre que decide si se
involucra en el aprendizaje basándose en tres preguntas internas: ¿Es
importante para mí?, ¿Puedo hacerlo? y ¿Cómo me siento al respecto? (Marzano
& Kendall, 2008).[3]
La Conciencia
Ontológica: El estudiante no es solo un procesador de datos; es un
individuo con metas y creencias que filtran la realidad. Si el "Sistema
del Yo" percibe una amenaza o falta de relevancia, el sistema cognitivo se
bloquea.
2.3.- La
Dimensión Académica: Currículo e Instrucción
Su doctorado en
la Universidad de Washington le proporcionó la visión sistémica del aula.
Marzano comprende que la educación superior no puede mejorar solo con mejores
profesores, sino con un currículo garantizado y viable.
La Hermenéutica
del Currículo: Marzano propone que el currículo debe ser interpretado como
un mapa de niveles de pensamiento. No se trata de qué temas enseñar, sino de
qué niveles de procesamiento (desde la recuperación hasta la utilización) debe
alcanzar el estudiante para ser considerado competente (Gallardo, 2009). [4]
La Síntesis
de la Influencia: Este trasfondo permite que su modelo sea hoy el estándar
en la educación superior para el desarrollo de la metacognición. Al entender
que el aprendizaje es un proceso donde el "Yo" evalúa la importancia
de la tarea antes de que la "Mente" la procese, Marzano revoluciona
la forma en que los catedráticos diseñan sus programas, colocando la motivación
y el propósito en el centro de la planificación académica.
2.3.- La
Taxonomía de Marzano: Posturas y Estructura
A diferencia de
modelos anteriores, la Taxonomía de Marzano no es una jerarquía lineal simple,
sino un modelo de procesamiento de la información. Se compone de tres sistemas:
El Sistema
del Yo: Decide si se realiza o no una tarea basándose en el interés, la
eficacia y la importancia.
El Sistema
Metacognitivo: Establece metas y monitorea el proceso.
El Sistema
Cognitivo: Procesa la información (Recuperación, Comprensión, Análisis,
Utilización) (Marzano & Kendall, 2008). [3]
4. Sus Hallazgos
más Importantes
Lo más relevante
de los hallazgos de Marzano es la validación del Sistema del Yo.
Históricamente, la educación ignoraba la motivación interna como un proceso
cognitivo formal. Marzano demuestra que, si el sistema del yo no filtra
positivamente la tarea, los procesos de nivel superior (análisis y utilización)
no ocurrirán con éxito (Gallardo, 2009). [4]
En la validación
del Sistema del Yo (Self-System), debemos entenderlo no como un concepto
psicológico abstracto, sino como el "interruptor de encendido" de
todo el aparato cognitivo. En la hermenéutica de Marzano, este hallazgo rompe
con la tradición de ver al estudiante como una máquina de procesar datos para
verlo como un sujeto que busca significado.
Aquí detallo los
tres pilares que sostienen la importancia de este sistema dentro de sus
hallazgos:
4.1.- El
Sistema del Yo como Filtro de Entrada
Marzano postula
que el aprendizaje no comienza con la atención, sino con la valoración. Antes
de que el sistema cognitivo empiece a trabajar, el sistema del yo realiza una
evaluación automática basada en tres dimensiones:
La Evaluación
de la Importancia: El estudiante se pregunta: "¿Es este conocimiento
valioso para mis metas personales?". Si la respuesta es negativa, el
cerebro asigna una prioridad baja y el aprendizaje profundo se detiene (Marzano
& Kendall, 2007). [2]
La Evaluación
de la Eficacia: Se basa en el concepto de autoeficacia de Bandura. El
estudiante evalúa si posee los recursos para tener éxito en la tarea. Si se
siente incapaz, surge la ansiedad y el rechazo (Marzano, 2012). [5]
La Evaluación
de la Respuesta Emocional: Marzano integra las neurociencias al demostrar
que el estado emocional dicta la apertura hacia el contenido. Un estudiante
aburrido o temeroso tiene su sistema cognitivo "bloqueado" (Gallardo,
2009). [4]
4.2.- La
Jerarquía de los Sistemas: Por qué el "Yo" manda
El hallazgo más
disruptivo de Marzano es la jerarquía de control. Históricamente, se pensaba
que la cognición era el nivel más alto. Marzano demuestra que:
Si el Sistema
del Yo decide que la tarea no vale la pena, no activa al Sistema
Metacognitivo.
Si el Sistema
Metacognitivo no recibe la orden, no establece metas ni supervisa al
Sistema Cognitivo.
Resultado:
El estudiante puede estar físicamente presente, pero su capacidad de Análisis y
Utilización del Conocimiento está apagada.
Esta es la razón
por la cual muchos estudiantes universitarios "estudian" pero no
"aprenden": su sistema cognitivo está operando en el nivel mínimo de
Recuperación solo para pasar el examen, porque su Sistema del Yo no ha validado
la importancia del conocimiento para su vida profesional (Marzano &
Kendall, 2008).[3]
4. 3.- La
Hermenéutica de la Motivación en el Siglo XXI
Marzano
transforma la motivación de ser algo "deseable" a ser algo
estructural. Para la educación contemporánea, este hallazgo implica que el
docente no solo debe saber su materia, sino que debe ser un experto en generar
relevancia.
El Impacto
Práctico: En lugar de empezar una clase con definiciones, el docente debe
empezar apelando al Sistema del Yo: planteando un problema real, desafiando las
creencias del estudiante o conectando el tema con el éxito futuro del alumno
(Marzano, 2001).[1]
La Síntesis del Hallazgo: En resumen, el aporte de Marzano es la formalización científica de la subjetividad. Al incluir el Sistema del Yo en su taxonomía, nos obliga a reconocer que el aprendizaje es un acto de voluntad guiado por la percepción de utilidad y capacidad personal. Sin la validación de este sistema, los niveles superiores de la taxonomía (como la investigación o la resolución de problemas complejos) son inalcanzables.
5. Tabla
Comparativa: Bloom vs. Marzano
|
CRITERIO |
TAXONOMIA DE BLOOM |
TAXONOMIA DE MARZANO |
|
Enfoque |
Clasificación de niveles de pensamiento. |
Modelo de procedimiento de información. |
|
Estructura |
Unidimensional (Jerarquía acumulativa). |
Bidimensional (Niveles de procesamiento y dominios de conocimiento). |
|
El “YO” |
No se considera explícitamente en la jerarquía. |
Fundamental: El “Sistema del Yo” es el iniciador del aprendizaje. |
|
Metacognición |
Se añade en la versión revisada como tipo de conocimiento, |
Es un sistema de control que regula los demás procesos. |
|
Aplicación |
Diseño de objetivos y evaluaciones. |
Diseño de Instrucción y mejora de la eficacia docente. |
(TABLA
No.1 Autoría propia)
Explicación
de la tabla: La tabla comparativa
revela una evolución fundamental: mientras que la Taxonomía de Bloom es un
modelo jerárquico y lineal que se centra en clasificar la complejidad del
pensamiento (qué hace el estudiante), la Taxonomía de Marzano es un modelo
sistémico y procesual que explica cómo funciona la mente durante el
aprendizaje.
La diferencia
clave reside en que Bloom asume que el aprendizaje comienza directamente en el
nivel cognitivo, mientras que Marzano antepone la importancia del sujeto a
través del "Sistema del Yo" y el "Sistema Metacognitivo".
En términos
prácticos, la tabla demuestra que Marzano integra la motivación y la
autorregulación como requisitos científicos para alcanzar los niveles
superiores de análisis y utilización del conocimiento, ofreciendo un mapa mucho
más robusto para el diseño instruccional en la educación superior (Marzano
& Kendall, 2007, [2]; Gallardo, 2009,). [4]
6. Impacto en
la Educación Superior Contemporánea
En la educación
superior, el impacto de Marzano es visible en el diseño de currículos basados
en competencias. Su obra ha permitido que las universidades se alejen de la
enseñanza memorística para enfocarse en la "Utilización del
Conocimiento" (investigación y resolución de problemas). La hermenéutica
de su obra sugiere que el estudiante universitario no es un recipiente, sino un
gestor de su propio proceso cognitivo (metacognición), lo cual es vital en la
era de la sobreinformación (Marzano, 2012). [5]
Esta
conceptualización subraya un cambio de paradigma ontológico en la universidad:
el paso de la pedagogía de la transmisión a la pedagogía de la gestión
cognitiva. En la era de la sobreinformación, el impacto de Marzano radica en
dotar al estudiante de herramientas para filtrar, procesar y aplicar datos de
manera crítica; esto implica que el aprendizaje en la educación superior ya no
se mide por la cantidad de información retenida, sino por la capacidad del
alumno para activar su Sistema Metacognitivo y supervisar la precisión de su
propio pensamiento (Marzano, 2012).[5]
Bajo esta mirada
hermenéutica, la "Utilización del Conocimiento" se convierte en el
fin último, donde investigar y resolver problemas complejos no son solo
actividades académicas, sino la manifestación de un sujeto autónomo que ha
logrado integrar sus metas personales (Sistema del Yo) con procesos mentales de
orden superior, transformando el aula en un laboratorio de competencias
prácticas para la vida real (Marzano & Kendall, 2008).[3]
Conclusiones
La obra de
Robert J. Marzano ofrece herramientas críticas para navegar la complejidad del
siglo XXI. Sus hallazgos nos enseñan que:
1. La
Motivación es un Proceso Cognitivo Estructural
La premisa de
que la motivación es cognitiva rompe con la visión romántica de que el interés
es un simple sentimiento. Marzano demuestra que la motivación es, en realidad,
un juicio de valor ejecutado por el "Sistema del Yo". En las
sociedades del siglo XXI, donde la atención es el recurso más escaso, entender
que no aprendemos aquello que no consideramos importante es crucial.
Este hallazgo
nos obliga a rediseñar nuestras metas personales y profesionales: para que un
conocimiento se consolide, primero debemos realizar una interpretación
consciente de su utilidad y fortalecer nuestra creencia de autoeficacia. Sin
este "permiso" del sistema afectivo-cognitivo, la mente simplemente
descarta la información (Marzano & Kendall, 2007).[2]
2. La
Metacognición es una Herramienta de Poder y Resiliencia
En un mundo
caracterizado por la volatilidad y la sobrecarga de datos, la reflexión no es
un lujo, sino una necesidad de supervivencia.
El sistema
metacognitivo, según Marzano, actúa como un "director de orquesta"
que monitorea la claridad y la precisión del pensamiento. Desarrollar esta
capacidad permite que las personas no solo adquieran conocimientos, sino que
aprendan a desaprender y reaprender de forma autónoma.
Esta es la
garantía del aprendizaje permanente: quien posee conciencia de sus propios
procesos mentales tiene el poder de adaptar su conducta ante los cambios
tecnológicos y sociales, evitando la obsolescencia cognitiva (Marzano &
Kendall, 2008).[3]
3. Hacia una
Praxis Educativa Científica y Humana
La urgencia de
una docencia basada en evidencia radica en la necesidad de profesionalizar el
acto de enseñar, alejándolo de la improvisación. Al abrazar modelos que
respetan la "arquitectura de la mente", como los niveles de
procesamiento de Marzano, la educación se vuelve más democrática y efectiva. Quiero
reconocer que existen estrategias con un alto "tamaño del efecto"
validadas estadísticamente permite que el docente actúe como un científico del
aprendizaje.
Esta postura no
deshumaniza el aula; al contrario, al entender científicamente cómo funciona el
cerebro, el educador puede dedicar más tiempo a las conexiones humanas
significativas, sabiendo que el andamiaje técnico de su enseñanza está
respaldado por la realidad empírica (Marzano, 2012). [5]
Referencias
Bibliográficas
1. Marzano, R.
J. (2001). A New Era of School
Reform: Going Where the Research Takes Us. Aurora, CO: Mid-continent Research
for Education and Learning. (p. 45) [1].
2. Marzano, R.
J., & Kendall, J. S. (2007). The New Taxonomy of Educational Objectives. Thousand Oaks, CA: Corwin
Press. (pp. 12-18) [2].
3. Marzano, R.
J., & Kendall, J. S. (2008). Designing and Assessing Educational Objectives: Applying the New
Taxonomy. Corwin Press. (p. 34) [3].
4. Gallardo, K.
(2009). La Nueva Taxonomía de Marzano y Kendall: una alternativa para
enriquecer el trabajo docente. Escuela de Graduados en Educación del ITESM.
(pp. 5-7) [4].
5. Marzano, R.
J. (2012). The Art and Science
of Teaching: A Comprehensive Framework for Effective Instruction. ASCD.
(p. 112) [5].
